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Temas Mateo RVR + NTV + DHH + TLA 1071 vers. 8 temas

Tema seleccionado

Milagro

Junta Milagros y autoridad Panes y fariseos Camino a Jerusalén

223 versículos Libro de Mateo
8:1

Reina-Valera 1960

Cuando descendió Jesús del monte, le seguía mucha gente.

NTV

Al bajar Jesús por la ladera del monte, grandes multitudes lo seguían.

DHH

Cuando Jesús bajó del monte, mucha gente lo siguió.

TLA

Después de que Jesús bajó de la montaña, mucha gente lo siguió.

8:2

Reina-Valera 1960

Y he aquí vino un leproso y se postró ante él, diciendo: Señor, si quieres, puedes limpiarme.

NTV

De repente, un hombre con lepra se le acercó y se arrodilló delante de él. —Señor —dijo el hombre—, si tú quieres, puedes sanarme y dejarme limpio.

DHH

En esto se le acercó un hombre enfermo de lepra, el cual se puso de rodillas delante de él y le dijo: —Señor, si quieres, puedes limpiarme de mi enfermedad.

TLA

De pronto, un hombre que tenía lepra se acercó a Jesús, se arrodilló delante de él y le dijo: —Señor, yo sé que tú puedes sanarme. ¿Quieres hacerlo?

Todos los versículos

Lista 223 total
8:3 Cap. 8

Reina-Valera 1960

Jesús extendió la mano y le tocó, diciendo: Quiero; sé limpio. Y al instante su lepra desapareció.

NTV

Jesús extendió la mano y lo tocó. —Sí quiero —dijo—. ¡Queda sano! Al instante, la lepra desapareció.

DHH

Jesús lo tocó con la mano, y dijo: —Quiero. ¡Queda limpio! Al momento, el leproso quedó limpio de su enfermedad.

TLA

Jesús puso la mano sobre él y le contestó: —¡Quiero hacerlo! ¡Ya estás sano! Y el hombre quedó sano de inmediato.

8:4 Cap. 8

Reina-Valera 1960

Entonces Jesús le dijo: Mira, no lo digas a nadie; sino ve, muéstrate al sacerdote, y presenta la ofrenda que ordenó Moisés, para testimonio a ellos.

NTV

—No se lo cuentes a nadie —le dijo Jesús—. En cambio, preséntate ante el sacerdote y deja que te examine. Lleva contigo la ofrenda que exige la ley de Moisés a los que son sanados de lepra. Esto será un testimonio público de que has quedado limpio.

DHH

Jesús añadió: —Mira, no se lo digas a nadie; solamente ve y preséntate al sacerdote, y lleva la ofrenda que ordenó Moisés, para que conste ante los sacerdotes.

TLA

Después, Jesús le dijo: —¡Escucha bien esto! No le digas a nadie lo que sucedió. Vete a donde está el sacerdote, y lleva la ofrenda que Moisés ordenó. Así los sacerdotes serán testigos de que ya no tienes esa enfermedad.

8:5 Cap. 8

Reina-Valera 1960

Entrando Jesús en Capernaum, vino a él un centurión, rogándole,

NTV

Cuando Jesús regresó a Capernaúm, un oficial romano se le acercó y le rogó:

DHH

Al entrar Jesús en Cafarnaúm, un capitán romano se le acercó para hacerle un ruego.

TLA

En cierta ocasión, Jesús fue al pueblo de Cafarnaúm. Allí, se le acercó un capitán del ejército romano

8:6 Cap. 8

Reina-Valera 1960

y diciendo: Señor, mi criado está postrado en casa, paralítico, gravemente atormentado.

NTV

—Señor, mi joven siervo está en cama, paralizado y con terribles dolores.

DHH

Le dijo: —Señor, mi criado está en casa enfermo, paralizado y sufriendo terribles dolores.

TLA

y le dijo: —Señor Jesús, mi sirviente está enfermo en casa. Tiene fuertes dolores y no puede moverse.

8:7 Cap. 8

Reina-Valera 1960

Y Jesús le dijo: Yo iré y le sanaré.

NTV

—Iré a sanarlo —dijo Jesús.

DHH

Jesús le respondió: —Iré a sanarlo.

TLA

Entonces Jesús le dijo: —Iré a sanarlo.

8:8 Cap. 8

Reina-Valera 1960

Respondió el centurión y dijo: Señor, no soy digno de que entres bajo mi techo; solamente di la palabra, y mi criado sanará.

NTV

—Señor —dijo el oficial—, no soy digno de que entres en mi casa. Tan solo pronuncia la palabra desde donde estás y mi siervo se sanará.

DHH

El capitán contestó: —Señor, yo no merezco que entres en mi casa; solamente da la orden, y mi criado quedará sano.

TLA

Pero el capitán respondió: —Señor Jesús, yo no merezco que entre usted en mi casa. Basta con que ordene desde aquí que mi sirviente se sane y él quedará sano.

8:9 Cap. 8

Reina-Valera 1960

Porque también yo soy hombre bajo autoridad, y tengo bajo mis órdenes soldados; y digo a este: Ve, y va; y al otro: Ven, y viene; y a mi siervo: Haz esto, y lo hace.

NTV

Lo sé porque estoy bajo la autoridad de mis oficiales superiores y tengo autoridad sobre mis soldados. Solo tengo que decir: “Vayan”, y ellos van, o: “Vengan”, y ellos vienen. Y si les digo a mis esclavos: “Hagan esto”, lo hacen.

DHH

Porque yo mismo estoy bajo órdenes superiores, y a la vez tengo soldados bajo mi mando. Cuando le digo a uno de ellos que vaya, va; cuando le digo a otro que venga, viene; y cuando mando a mi criado que haga algo, lo hace.

TLA

Porque yo sé lo que es dar órdenes y lo que es obedecer. Si yo le ordeno a uno de mis soldados que vaya a algún sitio, ese soldado va. Si a otro le ordeno que venga, él viene; y si mando a mi sirviente que haga algo, lo hace.

8:10 Cap. 8

Reina-Valera 1960

Al oírlo Jesús, se maravilló, y dijo a los que le seguían: De cierto os digo, que ni aun en Israel he hallado tanta fe.

NTV

Al oírlo, Jesús quedó asombrado. Se dirigió a los que lo seguían y dijo: «Les digo la verdad, ¡no he visto una fe como esta en todo Israel!

DHH

Jesús se quedó admirado al oír esto, y dijo a los que le seguían: —Les aseguro que no he encontrado a nadie en Israel con tanta fe como este hombre.

TLA

Jesús se quedó admirado al escuchar la respuesta del capitán. Entonces le dijo a la gente que lo seguía: —¡Les aseguro que, en todo Israel, nunca había conocido a alguien que confiara tanto en mí como este extranjero!

8:11 Cap. 8

Reina-Valera 1960

Y os digo que vendrán muchos del oriente y del occidente, y se sentarán con Abraham e Isaac y Jacob en el reino de los cielos;

NTV

Y les digo que muchos gentiles vendrán de todas partes del mundo —del oriente y del occidente— y se sentarán con Abraham, Isaac y Jacob en la fiesta del reino del cielo.

DHH

Y les digo que muchos vendrán de oriente y de occidente, y se sentarán a comer con Abraham, Isaac y Jacob en el reino de los cielos,

TLA

Oigan bien esto: De todas partes del mundo vendrá gente que confía en Dios como confía este hombre. Esa gente participará en la gran cena que Dios dará en su reino. Se sentará a la mesa con sus antepasados Abraham, Isaac y Jacob.

8:12 Cap. 8

Reina-Valera 1960

mas los hijos del reino serán echados a las tinieblas de afuera; allí será el lloro y el crujir de dientes.

NTV

Pero muchos israelitas —para quienes se preparó el reino— serán arrojados a la oscuridad de afuera, donde habrá llanto y rechinar de dientes».

DHH

pero los que deberían estar en el reino, serán echados a la oscuridad de afuera. Entonces vendrán el llanto y la desesperación.

TLA

Pero los que habían sido invitados primero a participar en el reino de Dios, serán echados fuera, a la oscuridad. Allí llorarán de dolor y les rechinarán de terror los dientes.

8:13 Cap. 8

Reina-Valera 1960

Entonces Jesús dijo al centurión: Ve, y como creíste, te sea hecho. Y su criado fue sanado en aquella misma hora.

NTV

Entonces Jesús le dijo al oficial romano: «Vuelve a tu casa. Debido a que creíste, ha sucedido». Y el joven siervo quedó sano en esa misma hora.

DHH

Luego Jesús dijo al capitán: —Vete a tu casa, y que se haga tal como has creído. En ese mismo momento el criado quedó sano.

TLA

Luego Jesús le dijo al capitán: —Regresa a tu casa, y que todo suceda tal como has creído. En ese mismo instante, su sirviente quedó sano.

8:14 Cap. 8

Reina-Valera 1960

Vino Jesús a casa de Pedro, y vio a la suegra de este postrada en cama, con fiebre.

NTV

Cuando Jesús llegó a la casa de Pedro, la suegra de Pedro estaba enferma en cama con mucha fiebre.

DHH

Jesús fue a casa de Pedro, donde encontró a la suegra de este en cama y con fiebre.

TLA

Jesús fue a casa de Pedro y encontró a la suegra de este en cama, con mucha fiebre.

8:15 Cap. 8

Reina-Valera 1960

Y tocó su mano, y la fiebre la dejó; y ella se levantó, y les servía.

NTV

Jesús le tocó la mano, y la fiebre se fue. Entonces ella se levantó y le preparó una comida.

DHH

Jesús tocó entonces la mano de ella, y la fiebre se le quitó, así que ella se levantó y comenzó a atenderlo.

TLA

Jesús la tocó en la mano y la fiebre se le quitó. Entonces ella se levantó y le dio de comer a Jesús.

8:16 Cap. 8

Reina-Valera 1960

Y cuando llegó la noche, trajeron a él muchos endemoniados; y con la palabra echó fuera a los demonios, y sanó a todos los enfermos;

NTV

Aquella noche, le llevaron a Jesús muchos endemoniados. Él expulsó a los espíritus malignos con una simple orden y sanó a todos los enfermos.

DHH

Al anochecer llevaron a Jesús muchas personas endemoniadas; y con una orden expulsó a los espíritus malos, y también sanó a todos los enfermos.

TLA

Al anochecer, la gente llevó a muchas personas que tenían demonios. Jesús echó a los demonios con una sola palabra, y también sanó a todos los enfermos que estaban allí.

8:17 Cap. 8

Reina-Valera 1960

para que se cumpliese lo dicho por el profeta Isaías, cuando dijo: Él mismo tomó nuestras enfermedades, y llevó nuestras dolencias.

NTV

Así se cumplió la palabra del Señor por medio del profeta Isaías, quien dijo: «Se llevó nuestras enfermedades y quitó nuestras dolencias».

DHH

Esto sucedió para que se cumpliera lo que anunció el profeta Isaías, cuando dijo: «Él tomó nuestras debilidades y cargó con nuestras enfermedades.»

TLA

Así, Dios cumplió su promesa, tal como lo había anunciado el profeta Isaías en su libro: «Él nos sanó de nuestras enfermedades».

8:18 Cap. 8

Reina-Valera 1960

Viéndose Jesús rodeado de mucha gente, mandó pasar al otro lado.

NTV

Cuando Jesús vio a la multitud que lo rodeaba, dio instrucciones a sus discípulos de que cruzaran al otro lado del lago.

DHH

Jesús, al verse rodeado por la multitud, dio orden de pasar al otro lado del lago.

TLA

Jesús vio que mucha gente lo rodeaba. Por eso, ordenó a sus discípulos que lo acompañaran al otro lado del Lago de Galilea.

8:19 Cap. 8

Reina-Valera 1960

Y vino un escriba y le dijo: Maestro, te seguiré adondequiera que vayas.

NTV

Entonces uno de los maestros de la ley religiosa le dijo: —Maestro, te seguiré adondequiera que vayas.

DHH

Entonces se le acercó un maestro de la ley, y le dijo: —Maestro, deseo seguirte a dondequiera que vayas.

TLA

Cuando llegaron allá, un maestro de la Ley se le acercó y le dijo: —Maestro, yo te acompañaré a dondequiera que vayas.

8:20 Cap. 8

Reina-Valera 1960

Jesús le dijo: Las zorras tienen guaridas, y las aves del cielo nidos; mas el Hijo del Hombre no tiene dónde recostar su cabeza.

NTV

Jesús le respondió: —Los zorros tienen cuevas donde vivir y los pájaros tienen nidos, pero el Hijo del Hombre no tiene ni siquiera un lugar donde recostar la cabeza.

DHH

Jesús le contestó: —Las zorras tienen cuevas y las aves tienen nidos, pero el Hijo del hombre no tiene donde recostar la cabeza.

TLA

Jesús le contestó: —Las zorras tienen cuevas y las aves tienen nidos, pero yo, el Hijo del hombre, no tengo un lugar donde descansar.

8:21 Cap. 8

Reina-Valera 1960

Otro de sus discípulos le dijo: Señor, permíteme que vaya primero y entierre a mi padre.

NTV

Otro de sus discípulos dijo: —Señor, deja que primero regrese a casa y entierre a mi padre.

DHH

Otro, que era uno de sus discípulos, le dijo: —Señor, déjame ir primero a enterrar a mi padre.

TLA

Otro de sus discípulos le dijo después: —Señor, dame permiso para ir primero a enterrar a mi padre; luego te seguiré.

8:22 Cap. 8

Reina-Valera 1960

Jesús le dijo: Sígueme; deja que los muertos entierren a sus muertos.

NTV

Jesús le dijo: —Sígueme ahora. Deja que los muertos espirituales entierren a sus propios muertos.

DHH

Jesús le contestó: —Sígueme, y deja que los muertos entierren a sus muertos.

TLA

Jesús le contestó: —¡Deja que los muertos entierren a sus muertos! ¡Tú, sígueme!

8:23 Cap. 8

Reina-Valera 1960

Y entrando él en la barca, sus discípulos le siguieron.

NTV

Luego Jesús entró en la barca y comenzó a cruzar el lago con sus discípulos.

DHH

Jesús subió a la barca, y sus discípulos lo acompañaron.

TLA

Jesús subió a la barca y se fue con sus discípulos.

8:24 Cap. 8

Reina-Valera 1960

Y he aquí que se levantó en el mar una tempestad tan grande que las olas cubrían la barca; pero él dormía.

NTV

De repente, se desató sobre el lago una fuerte tormenta, con olas que entraban en la barca; pero Jesús dormía.

DHH

En esto se desató sobre el lago una tormenta tan fuerte que las olas cubrían la barca. Pero Jesús se había dormido.

TLA

Todavía estaban navegando cuando se desató una tormenta tan fuerte que las olas se metían en la barca. Mientras tanto, Jesús dormía.

8:25 Cap. 8

Reina-Valera 1960

Y vinieron sus discípulos y le despertaron, diciendo: ¡Señor, sálvanos, que perecemos!

NTV

Los discípulos fueron a despertarlo: —Señor, ¡sálvanos! ¡Nos vamos a ahogar! —gritaron.

DHH

Entonces sus discípulos fueron a despertarlo, diciéndole: —¡Señor, sálvanos! ¡Nos estamos hundiendo!

TLA

Entonces sus discípulos fueron a despertarlo: —¡Señor Jesús, sálvanos, porque nos hundimos!

8:26 Cap. 8

Reina-Valera 1960

Él les dijo: ¿Por qué teméis, hombres de poca fe? Entonces, levantándose, reprendió a los vientos y al mar; y se hizo grande bonanza.

NTV

—¿Por qué tienen miedo? —preguntó Jesús—. ¡Tienen tan poca fe! Entonces se levantó y reprendió al viento y a las olas y, de repente, hubo una gran calma.

DHH

Él les contestó: —¿Por qué tanto miedo? ¡Qué poca fe tienen ustedes! Dicho esto, se levantó y dio una orden al viento y al mar, y todo quedó completamente tranquilo.

TLA

Jesús les dijo: —¿Por qué están tan asustados? ¡Qué poco confían ustedes en Dios! Jesús se levantó y les ordenó al viento y a las olas que se calmaran, y todo quedó muy tranquilo.

8:27 Cap. 8

Reina-Valera 1960

Y los hombres se maravillaron, diciendo: ¿Qué hombre es este, que aun los vientos y el mar le obedecen?

NTV

Los discípulos quedaron asombrados y preguntaron: «¿Quién es este hombre? ¡Hasta el viento y las olas lo obedecen!».

DHH

Ellos, admirados, se preguntaban: —¿Pues quién será este, que hasta los vientos y el mar lo obedecen?

TLA

Los discípulos preguntaban asombrados: —¿Quién será este hombre, que hasta el viento y las olas lo obedecen?

8:28 Cap. 8

Reina-Valera 1960

Cuando llegó a la otra orilla, a la tierra de los gadarenos, vinieron a su encuentro dos endemoniados que salían de los sepulcros, feroces en gran manera, tanto que nadie podía pasar por aquel camino.

NTV

Cuando Jesús llegó al otro lado del lago, a la región de los gadarenos, dos hombres que estaban poseídos por demonios salieron a su encuentro. Salían de entre las tumbas y eran tan violentos que nadie podía pasar por esa zona.

DHH

Cuando Jesús llegó al otro lado del lago, a la tierra de Gadara, dos endemoniados salieron de entre las tumbas y se acercaron a él. Eran tan feroces que nadie podía pasar por aquel camino;

TLA

Cuando Jesús llegó a la región de Gadara, que está a la otra orilla del lago, dos hombres que tenían demonios salieron de entre las tumbas. Eran tan peligrosos que nadie podía pasar por ese camino. Cuando los dos hombres se acercaron a Jesús,

8:29 Cap. 8

Reina-Valera 1960

Y clamaron diciendo: ¿Qué tienes con nosotros, Jesús, Hijo de Dios? ¿Has venido acá para atormentarnos antes de tiempo?

NTV

Comenzaron a gritarle: «¿Por qué te entrometes con nosotros, Hijo de Dios? ¿Has venido aquí para torturarnos antes del tiempo establecido por Dios?».

DHH

y se pusieron a gritar: —¡No te metas con nosotros, Hijo de Dios! ¿Viniste acá para atormentarnos antes de tiempo?

TLA

los demonios gritaron: —¡Jesús, Hijo de Dios!, ¿qué vas a hacernos? ¿Vas a castigarnos antes del juicio final?

8:30 Cap. 8

Reina-Valera 1960

Estaba paciendo lejos de ellos un hato de muchos cerdos.

NTV

Sucedió que a cierta distancia había una gran manada de cerdos alimentándose.

DHH

A cierta distancia de allí había muchos cerdos comiendo,

TLA

No muy lejos de allí había muchos cerdos, y

8:31 Cap. 8

Reina-Valera 1960

Y los demonios le rogaron diciendo: Si nos echas fuera, permítenos ir a aquel hato de cerdos.

NTV

Entonces los demonios suplicaron: —Si nos echas afuera, envíanos a esa manada de cerdos.

DHH

y los demonios le rogaron a Jesús: —Si nos expulsas, déjanos entrar en esos cerdos.

TLA

los demonios le suplicaron a Jesús: —Si nos sacas de estos hombres, déjanos entrar en esos cerdos.

8:32 Cap. 8

Reina-Valera 1960

Él les dijo: Id. Y ellos salieron, y se fueron a aquel hato de cerdos; y he aquí, todo el hato de cerdos se precipitó en el mar por un despeñadero, y perecieron en las aguas.

NTV

—Muy bien, ¡vayan! —les ordenó Jesús. Entonces los demonios salieron de los hombres y entraron en los cerdos, y toda la manada se lanzó al lago por el precipicio y se ahogó en el agua.

DHH

Jesús les dijo: —Vayan. Los demonios salieron de los hombres y entraron en los cerdos; y al momento todos los cerdos echaron a correr pendiente abajo hasta el lago, y allí se ahogaron.

TLA

Jesús les dijo: —Entren en ellos. Los demonios salieron de los dos hombres y entraron en los cerdos. Entonces todos los cerdos corrieron sin parar, hasta que cayeron en el lago, donde se ahogaron.

8:33 Cap. 8

Reina-Valera 1960

Y los que los apacentaban huyeron, y viniendo a la ciudad, contaron todas las cosas, y lo que había pasado con los endemoniados.

NTV

Los hombres que cuidaban los cerdos huyeron a la ciudad cercana y contaron a todos lo que había sucedido con los endemoniados.

DHH

Los que cuidaban de los cerdos salieron huyendo, y al llegar al pueblo comenzaron a contar lo sucedido, todo lo que había pasado con los endemoniados.

TLA

Los hombres que cuidaban los cerdos huyeron al pueblo. Allí contaron lo que había pasado con los cerdos y con los dos hombres que habían tenido demonios.

8:34 Cap. 8

Reina-Valera 1960

Y toda la ciudad salió al encuentro de Jesús; y cuando le vieron, le rogaron que se fuera de sus contornos.

NTV

Entonces toda la ciudad salió al encuentro de Jesús, pero le rogaron que se fuera y los dejara en paz.

DHH

Entonces todos los del pueblo salieron a donde estaba Jesús, y al verlo le rogaron que se fuera de aquellos lugares.

TLA

La gente del pueblo fue a ver a Jesús, y le rogaron que se marchara de aquella región.

9:1 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Entonces, entrando Jesús en la barca, pasó al otro lado y vino a su ciudad.

NTV

Jesús subió a una barca y regresó al otro lado del lago, a su propia ciudad.

DHH

Después de esto, Jesús subió a una barca, pasó al otro lado del lago y llegó a su propio pueblo.

TLA

Después de esto, Jesús subió a una barca y cruzó al otro lado del lago para llegar al pueblo de Cafarnaúm, donde vivía.

9:2 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Y sucedió que le trajeron un paralítico, tendido sobre una cama; y al ver Jesús la fe de ellos, dijo al paralítico: Ten ánimo, hijo; tus pecados te son perdonados.

NTV

Unos hombres le llevaron a un paralítico en una camilla. Al ver la fe de ellos, Jesús le dijo al paralítico: «¡Ánimo, hijo mío! Tus pecados son perdonados».

DHH

Allí le llevaron un paralítico, acostado en una camilla; y cuando Jesús vio la fe que tenían, le dijo al enfermo: —Ánimo, hijo; tus pecados quedan perdonados.

TLA

Allí, algunas personas le llevaron a un hombre acostado en una camilla, pues no podía caminar. Al ver Jesús que estas personas confiaban en él, le dijo al hombre: «¡Ánimo, amigo! Te perdono tus pecados.»

9:3 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Entonces algunos de los escribas decían dentro de sí: Este blasfema.

NTV

Entonces algunos de los maestros de la ley religiosa decían en su interior: «¡Es una blasfemia! ¿Acaso se cree que es Dios?».

DHH

Algunos maestros de la ley pensaron: «Lo que este ha dicho es una ofensa contra Dios.»

TLA

Algunos de los maestros de la Ley, que estaban en aquel lugar, pensaron: «¿Qué se cree este? ¿Se imagina que es Dios? ¡Qué equivocado está!»

9:4 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Y conociendo Jesús los pensamientos de ellos, dijo: ¿Por qué pensáis mal en vuestros corazones?

NTV

Jesús sabía lo que ellos estaban pensando, así que les preguntó: «¿Por qué tienen pensamientos tan malvados en el corazón?

DHH

Pero como Jesús se dio cuenta de lo que estaban pensando, les preguntó: —¿Por qué tienen ustedes tan malos pensamientos?

TLA

Pero Jesús se dio cuenta de lo que estaban pensando, así que les preguntó: «¿Por qué piensan algo tan malo?

9:5 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Porque, ¿qué es más fácil, decir: Los pecados te son perdonados, o decir: Levántate y anda?

NTV

¿Qué es más fácil decir: “Tus pecados son perdonados” o “Ponte de pie y camina”?

DHH

¿Qué es más fácil, decir: “Tus pecados quedan perdonados”, o decir: “Levántate y anda”?

TLA

Díganme: ¿qué es más fácil? ¿Perdonar a este enfermo, o sanarlo?

9:6 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Pues para que sepáis que el Hijo del Hombre tiene potestad en la tierra para perdonar pecados (dice entonces al paralítico): Levántate, toma tu cama, y vete a tu casa.

NTV

Así que les demostraré que el Hijo del Hombre tiene autoridad en la tierra para perdonar pecados». Entonces Jesús miró al paralítico y dijo: «¡Ponte de pie, toma tu camilla y vete a tu casa!».

DHH

Pues voy a demostrarles que el Hijo del hombre tiene autoridad en la tierra para perdonar pecados. Entonces le dijo al paralítico: —Levántate, toma tu camilla y vete a tu casa.

TLA

Pues voy a demostrarles que yo, el Hijo del hombre, tengo poder en la tierra para perdonar pecados.» Entonces Jesús le dijo al que no podía caminar: «Levántate, toma tu camilla y vete a tu casa.»

9:7 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Entonces él se levantó y se fue a su casa.

NTV

¡El hombre se levantó de un salto y se fue a su casa!

DHH

El paralítico se levantó y se fue a su casa.

TLA

El hombre se levantó y se fue a su casa.

9:8 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Y la gente, al verlo, se maravilló y glorificó a Dios, que había dado tal potestad a los hombres.

NTV

Al ver esto, el temor se apoderó de la multitud y alabaron a Dios por darles semejante autoridad a los seres humanos.

DHH

Al ver esto, la gente tuvo miedo y alabó a Dios por haber dado tal poder a los hombres.

TLA

Cuando la gente vio esto, quedó muy impresionada y alabó a Dios por haber dado ese poder a los seres humanos.

9:9 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Pasando Jesús de allí, vio a un hombre llamado Mateo, que estaba sentado al banco de los tributos públicos, y le dijo: Sígueme. Y se levantó y le siguió.

NTV

Mientras caminaba, Jesús vio a un hombre llamado Mateo sentado en su cabina de cobrador de impuestos. «Sígueme y sé mi discípulo», le dijo Jesús. Entonces Mateo se levantó y lo siguió.

DHH

Jesús se fue de allí y vio a un hombre llamado Mateo, que estaba sentado en el lugar donde cobraba los impuestos para Roma. Jesús le dijo: —Sígueme. Entonces Mateo se levantó y lo siguió.

TLA

Cuando Jesús salió de allí, vio a un hombre llamado Mateo, que estaba sentado cobrando impuestos para el gobierno de Roma. Entonces Jesús le dijo: «Sígueme». Mateo se levantó y lo siguió.

9:10 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Y aconteció que estando él sentado a la mesa en la casa, he aquí que muchos publicanos y pecadores, que habían venido, se sentaron juntamente a la mesa con Jesús y sus discípulos.

NTV

Más tarde, Mateo invitó a Jesús y a sus discípulos a una cena en su casa, junto con muchos cobradores de impuestos y otros pecadores de mala fama.

DHH

Sucedió que Jesús estaba comiendo en la casa, y muchos de los que cobraban impuestos para Roma, y otra gente de mala fama, llegaron y se sentaron también a la mesa junto con Jesús y sus discípulos.

TLA

Ese mismo día, Jesús y sus discípulos fueron a comer a casa de Mateo. Allí también estaban comiendo otros cobradores de impuestos y gente de mala fama.

9:11 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Cuando vieron esto los fariseos, dijeron a los discípulos: ¿Por qué come vuestro Maestro con los publicanos y pecadores?

NTV

Cuando los fariseos vieron esto, preguntaron a los discípulos: «¿Por qué su maestro come con semejante escoria?».

DHH

Al ver esto, los fariseos preguntaron a los discípulos: —¿Cómo es que su maestro come con cobradores de impuestos y pecadores?

TLA

Cuando algunos fariseos vieron a toda esa gente, les preguntaron a los discípulos: —¿Por qué su maestro come con cobradores de impuestos y con pecadores?

9:12 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Al oír esto Jesús, les dijo: Los sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos.

NTV

Cuando Jesús los oyó, les dijo: «La gente sana no necesita médico, los enfermos sí».

DHH

Jesús lo oyó y les dijo: —Los que están buenos y sanos no necesitan médico, sino los enfermos.

TLA

Jesús oyó lo que decían los fariseos y les dijo: —Los que necesitan del médico son los enfermos, no los que están sanos.

9:13 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Id, pues, y aprended lo que significa: Misericordia quiero, y no sacrificio. Porque no he venido a llamar a justos, sino a pecadores, al arrepentimiento.

NTV

Luego añadió: «Ahora vayan y aprendan el significado de la siguiente Escritura: “Quiero que tengan compasión, no que ofrezcan sacrificios”. Pues no he venido a llamar a los que se creen justos, sino a los que saben que son pecadores».

DHH

Vayan y aprendan el significado de estas palabras: “Lo que quiero es que sean compasivos, y no que ofrezcan sacrificios.” Pues yo no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores.

TLA

Mejor vayan y traten de averiguar lo que Dios quiso decir con estas palabras: “Prefiero que sean compasivos con la gente, y no que me traigan ofrendas”. Yo vine a invitar a los pecadores para que sean mis discípulos, no a los que se creen buenos.

9:14 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Entonces vinieron a él los discípulos de Juan, diciendo: ¿Por qué nosotros y los fariseos ayunamos muchas veces, y tus discípulos no ayunan?

NTV

Un día los discípulos de Juan el Bautista se acercaron a Jesús y le preguntaron: —¿Por qué tus discípulos no ayunan, como lo hacemos nosotros y los fariseos?

DHH

Los seguidores de Juan el Bautista se acercaron a Jesús y le preguntaron: —Nosotros y los fariseos ayunamos mucho, ¿por qué tus discípulos no ayunan?

TLA

Los discípulos de Juan el Bautista fueron a ver a Jesús y le preguntaron: —Nosotros y los fariseos ayunamos mucho. ¿Por qué tus discípulos no hacen lo mismo?

9:15 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Jesús les dijo: ¿Acaso pueden los que están de bodas tener luto entre tanto que el esposo está con ellos? Pero vendrán días cuando el esposo les será quitado, y entonces ayunarán.

NTV

Jesús respondió: —¿Acaso los invitados de una boda están de luto mientras festejan con el novio? Por supuesto que no, pero un día el novio será llevado, y entonces sí ayunarán.

DHH

Jesús les contestó: —¿Acaso pueden estar tristes los invitados a una boda, mientras el novio está con ellos? Pero llegará el momento en que se lleven al novio; entonces sí ayunarán.

TLA

Jesús les respondió: —En una boda, los invitados no están tristes mientras el novio está con ellos. Pero llegará el momento en que se lleven al novio. Entonces los invitados ayunarán.

9:16 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Nadie pone remiendo de paño nuevo en vestido viejo; porque tal remiendo tira del vestido, y se hace peor la rotura.

NTV

»Además, ¿a quién se le ocurriría remendar una prenda vieja con tela nueva? Pues el remiendo nuevo encogería y se desprendería de la tela vieja, lo cual dejaría una rotura aún mayor que la anterior.

DHH

«Nadie arregla un vestido viejo con un remiendo de tela nueva, porque el remiendo nuevo se encoge y rompe el vestido viejo, y el desgarrón se hace mayor.

TLA

»Si un vestido viejo se rompe, no se le pone un parche de tela nueva. Porque al lavarse el vestido viejo, la tela nueva se encoge y rompe todo el vestido; y entonces el daño es mayor.

9:17 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Ni echan vino nuevo en odres viejos; de otra manera los odres se rompen, y el vino se derrama, y los odres se pierden; pero echan el vino nuevo en odres nuevos, y lo uno y lo otro se conservan juntamente.

NTV

»Y nadie pone vino nuevo en cueros viejos. Pues los cueros viejos se reventarían por la presión y el vino se derramaría, y los cueros quedarían arruinados. El vino nuevo se guarda en cueros nuevos para preservar a ambos.

DHH

Ni tampoco se echa vino nuevo en cueros viejos, porque los cueros se revientan, y tanto el vino como los cueros se pierden. Por eso hay que echar el vino nuevo en cueros nuevos, para que así se conserven las dos cosas.»

TLA

»Tampoco se echa vino nuevo en recipientes viejos, porque cuando el vino nuevo fermenta, hace que se reviente el cuero viejo; así se pierde el vino nuevo, y se destruyen los recipientes. Por eso, hay que echar vino nuevo en recipientes de cuero nuevo. De ese modo, ni el vino ni los recipientes se pierden.

9:18 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Mientras él les decía estas cosas, vino un hombre principal y se postró ante él, diciendo: Mi hija acaba de morir; mas ven y pon tu mano sobre ella, y vivirá.

NTV

Mientras Jesús decía esas cosas, el líder de una sinagoga se le acercó y se arrodilló delante de él. «Mi hija acaba de morir —le dijo—, pero tú puedes traerla nuevamente a la vida solo con venir y poner tu mano sobre ella».

DHH

Mientras Jesús les estaba hablando, un jefe de los judíos llegó, se arrodilló ante él y le dijo: —Mi hija acaba de morir; pero si tú vienes y pones tu mano sobre ella, volverá a la vida.

TLA

Mientras Jesús hablaba, llegó un jefe de los judíos, se arrodilló delante de él y le dijo: «¡Mi hija acaba de morir! Pero si tú vienes y pones tu mano sobre ella, volverá a vivir.»

9:19 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Y se levantó Jesús, y le siguió con sus discípulos.

NTV

Entonces Jesús y sus discípulos se levantaron y fueron con él.

DHH

Jesús se levantó, y acompañado de sus discípulos se fue con él.

TLA

Jesús se levantó y se fue con él. Sus discípulos también lo acompañaron.

9:20 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Y he aquí una mujer enferma de flujo de sangre desde hacía doce años, se le acercó por detrás y tocó el borde de su manto;

NTV

Justo en ese momento, una mujer quien hacía doce años que sufría de una hemorragia continua se le acercó por detrás. Tocó el fleco de la túnica de Jesús

DHH

Entonces una mujer que desde hacía doce años estaba enferma, con derrames de sangre, se acercó a Jesús por detrás y le tocó el borde de la capa.

TLA

En el camino, pasaron por donde estaba una mujer que había estado enferma durante doce años. Su enfermedad le hacía perder mucha sangre. Al verlos pasar, la mujer pensó: «Si tan solo pudiera tocar el manto de Jesús, con eso quedaría sana.» Entonces se acercó a Jesús por detrás y tocó su manto.

9:21 Cap. 9

Reina-Valera 1960

porque decía dentro de sí: Si tocare solamente su manto, seré salva.

NTV

porque pensó: «Si tan solo toco su túnica, quedaré sana».

DHH

Porque pensaba: «Tan solo con que llegue a tocar su capa, quedaré sana.»

TLA

En el camino, pasaron por donde estaba una mujer que había estado enferma durante doce años. Su enfermedad le hacía perder mucha sangre. Al verlos pasar, la mujer pensó: «Si tan solo pudiera tocar el manto de Jesús, con eso quedaría sana.» Entonces se acercó a Jesús por detrás y tocó su manto.

9:22 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Pero Jesús, volviéndose y mirándola, dijo: Ten ánimo, hija; tu fe te ha salvado. Y la mujer fue salva desde aquella hora.

NTV

Jesús se dio vuelta, y cuando la vio le dijo: «¡Ánimo, hija! Tu fe te ha sanado». Y la mujer quedó sana en ese instante.

DHH

Pero Jesús se dio la vuelta, vio a la mujer y le dijo: —Ánimo, hija, por tu fe has sido sanada. Y desde aquel mismo momento quedó sana.

TLA

Jesús se dio vuelta, vio a la mujer y le dijo: «Ya no te preocupes, tu confianza en Dios te ha sanado.» Y desde ese momento la mujer quedó sana.

9:23 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Al entrar Jesús en la casa del principal, viendo a los que tocaban flautas, y la gente que hacía alboroto,

NTV

Cuando Jesús llegó a la casa del oficial, vio a una ruidosa multitud y escuchó la música del funeral.

DHH

Cuando Jesús llegó a casa del jefe de los judíos, y vio que los músicos estaban preparados ya para el entierro y que la gente lloraba a gritos,

TLA

Jesús siguió su camino hasta la casa del jefe judío. Cuando llegó, vio a los músicos preparados para el entierro, y a mucha gente llorando a gritos.

9:24 Cap. 9

Reina-Valera 1960

les dijo: Apartaos, porque la niña no está muerta, sino duerme. Y se burlaban de él.

NTV

«¡Salgan de aquí! —les dijo—. La niña no está muerta; solo duerme»; pero la gente se rio de él.

DHH

les dijo: —Sálganse de aquí, pues la muchacha no está muerta, sino dormida. La gente se rió de Jesús,

TLA

Jesús les dijo: «Salgan de aquí. La niña no está muerta, sino dormida.» La gente se rio de Jesús.

9:25 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Pero cuando la gente había sido echada fuera, entró, y tomó de la mano a la niña, y ella se levantó.

NTV

Sin embargo, una vez que hicieron salir a todos, Jesús entró y tomó la mano de la niña, ¡y ella se puso de pie!

DHH

pero él los hizo salir; luego entró y tomó de la mano a la muchacha, y ella se levantó.

TLA

Pero una vez que sacaron a todos, Jesús entró, tomó de la mano a la niña, y ella se levantó.

9:26 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Y se difundió la fama de esto por toda aquella tierra.

NTV

La noticia de este milagro corrió por toda la región.

DHH

Y por toda aquella región corrió la noticia de lo que había pasado.

TLA

Todos en esa región supieron lo que había pasado.

9:27 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Pasando Jesús de allí, le siguieron dos ciegos, dando voces y diciendo: ¡Ten misericordia de nosotros, Hijo de David!

NTV

Cuando Jesús salió de la casa de la niña, lo siguieron dos hombres ciegos, quienes gritaban: «¡Hijo de David, ten compasión de nosotros!».

DHH

Al salir Jesús de allí, dos ciegos lo siguieron, gritando: —¡Ten compasión de nosotros, Hijo de David!

TLA

Cuando Jesús salió de allí, dos ciegos lo siguieron y comenzaron a gritarle: —¡Jesús, tú que eres el Mesías, ten compasión de nosotros!

9:28 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Y llegado a la casa, vinieron a él los ciegos; y Jesús les dijo: ¿Creéis que puedo hacer esto? Ellos dijeron: Sí, Señor.

NTV

Entraron directamente a la casa donde Jesús se hospedaba, y él les preguntó: —¿Creen que puedo darles la vista? —Sí, Señor —le dijeron—, lo creemos.

DHH

Cuando Jesús entró en la casa, los ciegos se le acercaron, y él les preguntó: —¿Creen ustedes que puedo hacer esto? —Sí, Señor —le contestaron.

TLA

Los ciegos siguieron a Jesús hasta la casa. Y cuando ya estaban adentro, Jesús les preguntó: —¿Creen ustedes que puedo sanarlos? Ellos respondieron: —Sí, Señor; lo creemos.

9:29 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Entonces les tocó los ojos, diciendo: Conforme a vuestra fe os sea hecho.

NTV

Entonces él les tocó los ojos y dijo: —Debido a su fe, así se hará.

DHH

Entonces Jesús les tocó los ojos, y les dijo: —Que se haga conforme a la fe que ustedes tienen.

TLA

Entonces Jesús les tocó los ojos y dijo: —Por haber confiado en mí, serán sanados.

9:30 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Y los ojos de ellos fueron abiertos. Y Jesús les encargó rigurosamente, diciendo: Mirad que nadie lo sepa.

NTV

Entonces sus ojos se abrieron, ¡y pudieron ver! Jesús les advirtió severamente: «No se lo cuenten a nadie»;

DHH

Y recobraron la vista. Jesús les advirtió mucho: —Procuren que no lo sepa nadie.

TLA

De inmediato, los ciegos pudieron volver a ver. Pero Jesús les ordenó: —No le cuenten a nadie lo que pasó.

9:31 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Pero salidos ellos, divulgaron la fama de él por toda aquella tierra.

NTV

pero ellos, en cambio, salieron e hicieron correr su fama por toda la región.

DHH

Pero, apenas salieron, contaron por toda aquella región lo que Jesús había hecho.

TLA

Sin embargo, ellos salieron y le contaron a toda la gente de aquella región lo que Jesús había hecho.

9:32 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Mientras salían ellos, he aquí, le trajeron un mudo, endemoniado.

NTV

Cuando se fueron, un hombre que no podía hablar, poseído por un demonio, fue llevado a Jesús.

DHH

Mientras los ciegos salían, algunas personas trajeron a Jesús un mudo que estaba endemoniado.

TLA

Después de que aquellos hombres salieron de la casa, unas personas le trajeron a Jesús un hombre que no podía hablar porque tenía un demonio.

9:33 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Y echado fuera el demonio, el mudo habló; y la gente se maravillaba, y decía: Nunca se ha visto cosa semejante en Israel.

NTV

Entonces Jesús expulsó al demonio y después el hombre comenzó a hablar. Las multitudes quedaron asombradas. «¡Jamás sucedió algo así en Israel!», exclamaron.

DHH

En cuanto Jesús expulsó al demonio, el mudo comenzó a hablar. La gente, admirada, decía: —¡Nunca se ha visto en Israel una cosa igual!

TLA

Cuando Jesús expulsó al demonio, el hombre pudo hablar. La gente que estaba allí se quedó asombrada, y decía: «¡Nunca se había visto algo así en Israel!»

9:34 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Pero los fariseos decían: Por el príncipe de los demonios echa fuera los demonios.

NTV

Sin embargo, los fariseos dijeron: «Puede expulsar demonios porque el príncipe de los demonios le da poder».

DHH

Pero los fariseos decían: —Es el propio jefe de los demonios quien le ha dado a este el poder de expulsarlos.

TLA

Pero los fariseos decían: «Si Jesús expulsa a los demonios, es porque el jefe mismo de todos los demonios le da ese poder.»

9:35 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Recorría Jesús todas las ciudades y aldeas, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo.

NTV

Jesús recorrió todas las ciudades y aldeas de esa región, enseñando en las sinagogas y anunciando la Buena Noticia acerca del reino; y sanaba toda clase de enfermedades y dolencias.

DHH

Jesús recorría todos los pueblos y aldeas, enseñando en las sinagogas de cada lugar. Anunciaba la buena noticia del reino, y curaba toda clase de enfermedades y dolencias.

TLA

Jesús recorría todos los pueblos y las ciudades. Enseñaba en las sinagogas, anunciaba las buenas noticias del reino de Dios, y sanaba a la gente que sufría de dolores y de enfermedades.

9:36 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Y al ver las multitudes, tuvo compasión de ellas; porque estaban desamparadas y dispersas como ovejas que no tienen pastor.

NTV

Cuando vio a las multitudes, les tuvo compasión, porque estaban confundidas y desamparadas, como ovejas sin pastor.

DHH

Al ver a la gente, sintió compasión de ellos, porque estaban cansados y abatidos, como ovejas que no tienen pastor.

TLA

Y al ver la gran cantidad de gente que lo seguía, Jesús sintió mucha compasión, porque vio que era gente confundida, que no tenía quien la defendiera. ¡Parecían un rebaño de ovejas sin pastor!

9:37 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Entonces dijo a sus discípulos: A la verdad la mies es mucha, mas los obreros pocos.

NTV

A sus discípulos les dijo: «La cosecha es grande, pero los obreros son pocos.

DHH

Dijo entonces a sus discípulos: —Ciertamente la cosecha es mucha, pero los trabajadores son pocos.

TLA

Jesús les dijo a sus discípulos: «Son muchos los que necesitan entrar al reino de Dios, pero son muy pocos los discípulos para anunciarles las buenas noticias.

9:38 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Rogad, pues, al Señor de la mies, que envíe obreros a su mies.

NTV

Así que oren al Señor que está a cargo de la cosecha; pídanle que envíe más obreros a sus campos».

DHH

Por eso, pidan ustedes al Dueño de la cosecha que mande trabajadores a recogerla.

TLA

Por eso, pídanle a Dios que envíe más discípulos, para que compartan las buenas noticias con toda esa gente.»

14:1 Cap. 14

Reina-Valera 1960

En aquel tiempo Herodes el tetrarca oyó la fama de Jesús,

NTV

Cuando Herodes Antipas, el gobernante de Galilea, oyó hablar de Jesús,

DHH

Por aquel mismo tiempo, Herodes, el que gobernaba en Galilea, oyó hablar de Jesús,

TLA

En aquel tiempo, Herodes Antipas era gobernador de Galilea. Y cuando supo lo que la gente decía acerca de Jesús,

14:2 Cap. 14

Reina-Valera 1960

y dijo a sus criados: Este es Juan el Bautista; ha resucitado de los muertos, y por eso actúan en él estos poderes.

NTV

les dijo a sus consejeros: «¡Este debe ser Juan el Bautista que resucitó de los muertos! Por eso puede hacer semejantes milagros».

DHH

y dijo a los que estaban a su servicio: «Ese es Juan el Bautista, que ha resucitado. Por eso tiene este poder milagroso.»

TLA

un día les dijo a sus asistentes: «En realidad, ese Jesús es Juan el Bautista, que ha vuelto a vivir. Por eso tiene poder para hacer milagros».

14:3 Cap. 14

Reina-Valera 1960

Porque Herodes había prendido a Juan, y le había encadenado y metido en la cárcel, por causa de Herodías, mujer de Felipe su hermano;

NTV

Pues Herodes había arrestado y encarcelado a Juan como un favor para su esposa, Herodías (exesposa de Felipe, el hermano de Herodes).

DHH

Es que Herodes había hecho arrestar y encarcelar a Juan. Lo hizo por causa de Herodías, esposa de su hermano Filipo,

TLA

Tiempo atrás, Juan el Bautista le había dicho a Herodes: «¡Lo que has hecho no está bien! Herodías es la esposa de tu hermano Filipo, y tú se la quitaste para casarte con ella». Entonces Herodes se enojó contra Juan, y ordenó que lo arrestaran, lo encadenaran y lo pusieran en la cárcel.

14:4 Cap. 14

Reina-Valera 1960

porque Juan le decía: No te es lícito tenerla.

NTV

Juan venía diciendo a Herodes: «Es contra la ley de Dios que te cases con ella».

DHH

pues Juan había dicho a Herodes: «No debes tenerla como tu mujer.»,

TLA

Tiempo atrás, Juan el Bautista le había dicho a Herodes: «¡Lo que has hecho no está bien! Herodías es la esposa de tu hermano Filipo, y tú se la quitaste para casarte con ella». Entonces Herodes se enojó contra Juan, y ordenó que lo arrestaran, lo encadenaran y lo pusieran en la cárcel.

14:5 Cap. 14

Reina-Valera 1960

Y Herodes quería matarle, pero temía al pueblo; porque tenían a Juan por profeta.

NTV

Herodes quería matar a Juan pero temía que se produjera un disturbio, porque toda la gente creía que Juan era un profeta.

DHH

Herodes, que quería matar a Juan, tenía miedo de la gente, porque todos creían que Juan era un profeta.

TLA

Herodes quería matar a Juan. Pero no se atrevía a matarlo porque le tenía miedo a la gente, pues muchos creían que Juan era un profeta.

14:6 Cap. 14

Reina-Valera 1960

Pero cuando se celebraba el cumpleaños de Herodes, la hija de Herodías danzó en medio, y agradó a Herodes,

NTV

Pero durante la fiesta de cumpleaños de Herodes, la hija de Herodías bailó una danza que a él le agradó mucho;

DHH

Pero en el cumpleaños de Herodes, la hija de Herodías salió a bailar delante de los invitados, y le gustó tanto a Herodes

TLA

Cuando Herodes celebró su cumpleaños, la hija de Herodías bailó delante de los invitados.

14:7 Cap. 14

Reina-Valera 1960

por lo cual este le prometió con juramento darle todo lo que pidiese.

NTV

entonces le prometió con un juramento que le daría cualquier cosa que ella quisiera.

DHH

que le prometió bajo juramento darle cualquier cosa que pidiera.

TLA

A Herodes le gustó mucho el baile de la muchacha. Por eso prometió darle lo que ella le pidiera.

14:8 Cap. 14

Reina-Valera 1960

Ella, instruida primero por su madre, dijo: Dame aquí en un plato la cabeza de Juan el Bautista.

NTV

Presionada por su madre, la joven dijo: «Quiero en una bandeja la cabeza de Juan el Bautista».

DHH

Ella entonces, aconsejada por su madre, dijo a Herodes: —Dame en un plato la cabeza de Juan el Bautista.

TLA

Herodías escuchó eso, y convenció a su hija de que le pidiera a Herodes la cabeza de Juan el Bautista.

14:9 Cap. 14

Reina-Valera 1960

Entonces el rey se entristeció; pero a causa del juramento, y de los que estaban con él a la mesa, mandó que se la diesen,

NTV

Entonces el rey se arrepintió de lo que había dicho; pero debido al juramento que había hecho delante de sus invitados, dio las órdenes necesarias.

DHH

Esto entristeció al rey Herodes; pero como había hecho un juramento en presencia de sus invitados, mandó que se la dieran.

TLA

Al oír esto, Herodes se puso muy triste, pues había prometido darle todo lo que ella le pidiera, y no podía romper una promesa hecha delante de sus invitados. Así que no tuvo más remedio, y ordenó a sus sirvientes que le dieran a la muchacha lo que pedía.

14:10 Cap. 14

Reina-Valera 1960

y ordenó decapitar a Juan en la cárcel.

NTV

Así fue que decapitaron a Juan en la prisión,

DHH

Ordenó, pues, cortarle la cabeza a Juan en la cárcel;

TLA

Entonces los sirvientes fueron a la cárcel y le cortaron la cabeza a Juan,

14:11 Cap. 14

Reina-Valera 1960

Y fue traída su cabeza en un plato, y dada a la muchacha; y ella la presentó a su madre.

NTV

trajeron su cabeza en una bandeja y se la dieron a la joven, quien se la llevó a su madre.

DHH

luego la llevaron en un plato y se la dieron a la muchacha, y ella se la entregó a su madre.

TLA

la pusieron en un plato, y se la llevaron a la muchacha. Ella se la entregó a su madre.

14:12 Cap. 14

Reina-Valera 1960

Entonces llegaron sus discípulos, y tomaron el cuerpo y lo enterraron; y fueron y dieron las nuevas a Jesús.

NTV

Después, los discípulos de Juan llegaron a buscar su cuerpo y lo enterraron. Luego fueron a contarle a Jesús lo que había sucedido.

DHH

Llegaron los seguidores de Juan, se llevaron el cuerpo y lo enterraron; después fueron y avisaron a Jesús.

TLA

Los discípulos de Juan pasaron a recoger el cuerpo de su maestro y lo enterraron. Después, fueron y le contaron a Jesús lo que había sucedido.

14:13 Cap. 14

Reina-Valera 1960

Oyéndolo Jesús, se apartó de allí en una barca a un lugar desierto y apartado; y cuando la gente lo oyó, le siguió a pie desde las ciudades.

NTV

En cuanto Jesús escuchó la noticia, salió en una barca a un lugar alejado para estar a solas; pero las multitudes oyeron hacia dónde se dirigía y lo siguieron a pie desde muchas ciudades.

DHH

Cuando Jesús recibió la noticia, se fue de allí él solo, en una barca, a un lugar apartado. Pero la gente lo supo y salió de los pueblos para seguirlo por tierra.

TLA

Cuando Jesús oyó lo que le habían hecho a Juan el Bautista, subió a una barca y se fue a donde pudiera estar solo. Cuando la gente de los pueblos cercanos supo que Jesús se iba, lo siguió por tierra.

14:14 Cap. 14

Reina-Valera 1960

Y saliendo Jesús, vio una gran multitud, y tuvo compasión de ellos, y sanó a los que de ellos estaban enfermos.

NTV

Cuando Jesús bajó de la barca, vio a la gran multitud, tuvo compasión de ellos y sanó a los enfermos.

DHH

Al bajar Jesús de la barca, vio la multitud; sintió compasión de ellos y sanó a los enfermos que llevaban.

TLA

Jesús bajó de la barca y vio que allí había una gran cantidad de gente. Entonces tuvo compasión de ellos y sanó a todos los que estaban enfermos.

14:15 Cap. 14

Reina-Valera 1960

Cuando anochecía, se acercaron a él sus discípulos, diciendo: El lugar es desierto, y la hora ya pasada; despide a la multitud, para que vayan por las aldeas y compren de comer.

NTV

Esa tarde, los discípulos se le acercaron y le dijeron: —Este es un lugar alejado y ya se está haciendo tarde. Despide a las multitudes para que puedan ir a las aldeas a comprarse comida.

DHH

Como ya se hacía de noche, los discípulos se le acercaron y le dijeron: —Ya es tarde, y este es un lugar solitario. Despide a la gente, para que vayan a las aldeas y se compren comida.

TLA

Cuando ya empezaba a atardecer, los discípulos se acercaron a Jesús y le dijeron: —Este es un lugar solitario, y se está haciendo tarde. Dile a la gente que se vaya a los pueblos y compre su comida.

14:16 Cap. 14

Reina-Valera 1960

Jesús les dijo: No tienen necesidad de irse; dadles vosotros de comer.

NTV

Jesús les dijo: —Eso no es necesario; denles ustedes de comer.

DHH

Jesús les contestó: —No es necesario que se vayan; denles ustedes de comer.

TLA

Jesús les contestó: —No tienen que irse. Denles ustedes de comer.

14:17 Cap. 14

Reina-Valera 1960

Y ellos dijeron: No tenemos aquí sino cinco panes y dos peces.

NTV

—¡Pero lo único que tenemos son cinco panes y dos pescados! —le respondieron.

DHH

Ellos respondieron: —No tenemos aquí más que cinco panes y dos pescados.

TLA

Los discípulos respondieron: —Pero no tenemos más que cinco panes y dos pescados.

14:18 Cap. 14

Reina-Valera 1960

Él les dijo: Traédmelos acá.

NTV

—Tráiganlos aquí —dijo Jesús.

DHH

Jesús les dijo: —Tráiganmelos aquí.

TLA

Jesús les dijo: —Tráiganlos aquí.

14:19 Cap. 14

Reina-Valera 1960

Entonces mandó a la gente recostarse sobre la hierba; y tomando los cinco panes y los dos peces, y levantando los ojos al cielo, bendijo, y partió y dio los panes a los discípulos, y los discípulos a la multitud.

NTV

Luego le dijo a la gente que se sentara sobre la hierba. Jesús tomó los cinco panes y los dos pescados, miró hacia el cielo y los bendijo. Después partió los panes en trozos y se los dio a sus discípulos, quienes los distribuyeron entre la gente.

DHH

Entonces mandó a la multitud que se sentara sobre la hierba. Luego tomó en sus manos los cinco panes y los dos pescados y, mirando al cielo, pronunció la bendición y partió los panes, los dio a los discípulos y ellos los repartieron entre la gente.

TLA

Luego de ordenar que la gente se sentara sobre la hierba, Jesús tomó los cinco panes y los dos pescados, miró al cielo y dio gracias a Dios. Después partió los panes y se los dio a los discípulos, para que ellos los repartieran a la gente.

14:20 Cap. 14

Reina-Valera 1960

Y comieron todos, y se saciaron; y recogieron lo que sobró de los pedazos, doce cestas llenas.

NTV

Todos comieron cuanto quisieron, y después los discípulos juntaron doce canastas con lo que sobró.

DHH

Todos comieron hasta quedar satisfechos; recogieron los pedazos sobrantes, y con ellos llenaron doce canastas.

TLA

Todos comieron hasta quedar satisfechos. Y cuando los discípulos recogieron los pedazos que sobraron, llenaron doce canastas.

14:21 Cap. 14

Reina-Valera 1960

Y los que comieron fueron como cinco mil hombres, sin contar las mujeres y los niños.

NTV

Aquel día, ¡unos cinco mil hombres se alimentaron, además de las mujeres y los niños!

DHH

Los que comieron fueron unos cinco mil hombres, sin contar las mujeres y los niños.

TLA

Los que comieron fueron como cinco mil hombres, además de las mujeres y los niños.

14:22 Cap. 14

Reina-Valera 1960

En seguida Jesús hizo a sus discípulos entrar en la barca e ir delante de él a la otra ribera, entre tanto que él despedía a la multitud.

NTV

Inmediatamente después, Jesús insistió en que los discípulos regresaran a la barca y cruzaran al otro lado del lago mientras él enviaba a la gente a casa.

DHH

Después de esto, Jesús hizo que sus discípulos subieran a la barca, para que cruzaran el lago antes que él y llegaran al otro lado mientras él despedía a la gente.

TLA

Después de esto, Jesús ordenó a los discípulos: «Suban a la barca y vayan a la otra orilla del lago. Yo me quedaré aquí para despedir a la gente, y los alcanzaré más tarde.»

14:23 Cap. 14

Reina-Valera 1960

Despedida la multitud, subió al monte a orar aparte; y cuando llegó la noche, estaba allí solo.

NTV

Después de despedir a la gente, subió a las colinas para orar a solas. Mientras estaba allí solo, cayó la noche.

DHH

Cuando la hubo despedido, Jesús subió a un cerro, para orar a solas. Al llegar la noche, estaba allí él solo,

TLA

Cuando toda la gente se había ido, Jesús subió solo a un cerro para orar. Allí estuvo orando hasta que anocheció.

14:24 Cap. 14

Reina-Valera 1960

Y ya la barca estaba en medio del mar, azotada por las olas; porque el viento era contrario.

NTV

Mientras tanto, los discípulos se encontraban en problemas lejos de tierra firme, ya que se había levantado un fuerte viento y luchaban contra grandes olas.

DHH

mientras la barca ya iba bastante lejos de tierra firme. Las olas azotaban la barca, porque tenían el viento en contra.

TLA

Mientras tanto, la barca ya se había alejado bastante de la orilla; navegaba contra el viento y las olas la golpeaban con mucha fuerza.

14:25 Cap. 14

Reina-Valera 1960

Mas a la cuarta vigilia de la noche, Jesús vino a ellos andando sobre el mar.

NTV

A eso de las tres de la madrugada, Jesús se acercó a ellos caminando sobre el agua.

DHH

A la madrugada, Jesús fue hacia ellos caminando sobre el agua.

TLA

Todavía estaba oscuro cuando Jesús se acercó a la barca. Iba caminando sobre el agua.

14:26 Cap. 14

Reina-Valera 1960

Y los discípulos, viéndole andar sobre el mar, se turbaron, diciendo: ¡Un fantasma! Y dieron voces de miedo.

NTV

Cuando los discípulos lo vieron caminar sobre el agua, quedaron aterrados. Llenos de miedo, clamaron: «¡Es un fantasma!».

DHH

Cuando los discípulos lo vieron andar sobre el agua, se asustaron, y gritaron llenos de miedo: —¡Es un fantasma!

TLA

Los discípulos lo vieron, pero no lo reconocieron. Llenos de miedo, gritaron: —¡Un fantasma! ¡Un fantasma!

14:27 Cap. 14

Reina-Valera 1960

Pero en seguida Jesús les habló, diciendo: ¡Tened ánimo; yo soy, no temáis!

NTV

Pero Jesús les habló de inmediato: —No tengan miedo —dijo—. ¡Tengan ánimo! ¡Yo estoy aquí!

DHH

Pero Jesús les habló, diciéndoles: —¡Calma! ¡Soy yo: no tengan miedo!

TLA

Enseguida Jesús les dijo: —¡Cálmense! ¡Soy yo! ¡No tengan miedo!

14:28 Cap. 14

Reina-Valera 1960

Entonces le respondió Pedro, y dijo: Señor, si eres tú, manda que yo vaya a ti sobre las aguas.

NTV

Entonces Pedro lo llamó: —Señor, si realmente eres tú, ordéname que vaya hacia ti caminando sobre el agua.

DHH

Entonces Pedro le respondió: —Señor, si eres tú, ordena que yo vaya hasta ti sobre el agua.

TLA

Entonces Pedro le respondió: —Señor, si realmente eres tú, ordena que yo camine también sobre el agua y vaya hasta donde tú estás.

14:29 Cap. 14

Reina-Valera 1960

Y él dijo: Ven. Y descendiendo Pedro de la barca, andaba sobre las aguas para ir a Jesús.

NTV

—Sí, ven —dijo Jesús. Entonces Pedro se bajó por el costado de la barca y caminó sobre el agua hacia Jesús,

DHH

—Ven —dijo Jesús. Pedro entonces bajó de la barca y comenzó a caminar sobre el agua en dirección a Jesús.

TLA

Y Jesús le dijo: —¡Ven! De inmediato Pedro bajó de la barca. Caminó sobre el agua y fue hacia Jesús.

14:30 Cap. 14

Reina-Valera 1960

Pero al ver el fuerte viento, tuvo miedo; y comenzando a hundirse, dio voces, diciendo: ¡Señor, sálvame!

NTV

pero cuando vio el fuerte viento y las olas, se aterrorizó y comenzó a hundirse. —¡Sálvame, Señor! —gritó.

DHH

Pero al notar la fuerza del viento, tuvo miedo; y como comenzaba a hundirse, gritó: —¡Sálvame, Señor!

TLA

Pero cuando sintió la fuerza del viento, tuvo miedo. Allí mismo empezó a hundirse, y gritó: —¡Señor, sálvame!

14:31 Cap. 14

Reina-Valera 1960

Al momento Jesús, extendiendo la mano, asió de él, y le dijo: ¡Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste?

NTV

De inmediato, Jesús extendió la mano y lo agarró. —Tienes tan poca fe —le dijo Jesús—. ¿Por qué dudaste de mí?

DHH

Al momento, Jesús lo tomó de la mano y le dijo: —¡Qué poca fe tienes! ¿Por qué dudaste?

TLA

Entonces Jesús extendió su brazo, agarró a Pedro y le dijo: —Pedro, tú confías muy poco en mí. ¿Por qué dudaste?

14:32 Cap. 14

Reina-Valera 1960

Y cuando ellos subieron en la barca, se calmó el viento.

NTV

Cuando subieron de nuevo a la barca, el viento se detuvo.

DHH

En cuanto subieron a la barca, se calmó el viento.

TLA

En cuanto los dos subieron a la barca, el viento dejó de soplar.

14:33 Cap. 14

Reina-Valera 1960

Entonces los que estaban en la barca vinieron y le adoraron, diciendo: Verdaderamente eres Hijo de Dios.

NTV

Entonces los discípulos lo adoraron. «¡De verdad eres el Hijo de Dios!», exclamaron.

DHH

Entonces los que estaban en la barca se pusieron de rodillas delante de Jesús, y le dijeron: —¡En verdad tú eres el Hijo de Dios!

TLA

Todos los que estaban en la barca se arrodillaron ante Jesús y le dijeron: —¡Es verdad, tú eres el Hijo de Dios!

14:34 Cap. 14

Reina-Valera 1960

Y terminada la travesía, vinieron a tierra de Genesaret.

NTV

Después de cruzar el lago, arribaron a Genesaret.

DHH

Cruzaron el lago y llegaron a tierra en Genesaret.

TLA

Jesús y sus discípulos cruzaron el lago hasta llegar al pueblo de Genesaret.

14:35 Cap. 14

Reina-Valera 1960

Cuando le conocieron los hombres de aquel lugar, enviaron noticia por toda aquella tierra alrededor, y trajeron a él todos los enfermos;

NTV

Cuando la gente reconoció a Jesús, la noticia de su llegada corrió rápidamente por toda la región, y pronto la gente llevó a todos los enfermos para que fueran sanados.

DHH

La gente del lugar reconoció a Jesús, y la noticia se extendió por toda la región. Le llevaban los enfermos,

TLA

Cuando los del pueblo reconocieron a Jesús, dieron aviso por toda la región. Entonces la gente llevó a los enfermos a donde estaba Jesús,

14:36 Cap. 14

Reina-Valera 1960

y le rogaban que les dejase tocar solamente el borde de su manto; y todos los que lo tocaron, quedaron sanos.

NTV

Le suplicaban que permitiera a los enfermos tocar al menos el fleco de su túnica, y todos los que tocaban a Jesús eran sanados.

DHH

y le rogaban que les dejara tocar siquiera el borde de su capa; y todos los que la tocaban, quedaban sanos.

TLA

y le rogaban que al menos los dejara tocar el borde de su manto. ¡Y todos los enfermos que tocaron el manto de Jesús quedaron sanos!

15:1 Cap. 15

Reina-Valera 1960

Entonces se acercaron a Jesús ciertos escribas y fariseos de Jerusalén, diciendo:

NTV

En ese momento, algunos fariseos y maestros de la ley religiosa llegaron desde Jerusalén para ver a Jesús.

DHH

Se acercaron a Jesús algunos fariseos y maestros de la ley que habían llegado de Jerusalén, y le preguntaron:

TLA

Algunos de los fariseos y de los maestros de la Ley, que habían venido de Jerusalén, le preguntaron a Jesús:

15:2 Cap. 15

Reina-Valera 1960

¿Por qué tus discípulos quebrantan la tradición de los ancianos? Porque no se lavan las manos cuando comen pan.

NTV

—¿Por qué tus discípulos desobedecen nuestra antigua tradición? —le preguntaron—. No respetan la ceremonia de lavarse las manos antes de comer.

DHH

—¿Por qué tus discípulos desobedecen la tradición de nuestros antepasados? ¿Por qué no cumplen con la ceremonia de lavarse las manos antes de comer?

TLA

—¿Por qué tus discípulos no siguen las costumbres que nuestros antepasados han practicado desde hace mucho tiempo? ¿Por qué no se lavan las manos antes de comer?

15:3 Cap. 15

Reina-Valera 1960

Respondiendo él, les dijo: ¿Por qué también vosotros quebrantáis el mandamiento de Dios por vuestra tradición?

NTV

Jesús les respondió: —¿Y por qué ustedes, por sus tradiciones, violan los mandamientos directos de Dios?

DHH

Jesús les preguntó: —¿Y por qué también ustedes desobedecen el mandato de Dios para seguir sus propias tradiciones?

TLA

Jesús les dijo: —¿Y por qué ustedes desobedecen el mandamiento de Dios para obedecer sus propias costumbres?

15:4 Cap. 15

Reina-Valera 1960

Porque Dios mandó diciendo: Honra a tu padre y a tu madre; y: El que maldiga al padre o a la madre, muera irremisiblemente.

NTV

Por ejemplo, Dios dice: “Honra a tu padre y a tu madre” y “Cualquiera que hable irrespetuosamente de su padre o de su madre tendrá que morir”.

DHH

Porque Dios dijo: “Honra a tu padre y a tu madre”, y “El que maldiga a su padre o a su madre será condenado a muerte.”

TLA

Porque Dios dijo: “Obedezcan y cuiden a su padre y a su madre; la persona que maltrate a su padre o a su madre tendrá que morir.”

15:5 Cap. 15

Reina-Valera 1960

Pero vosotros decís: Cualquiera que diga a su padre o a su madre: Es mi ofrenda a Dios todo aquello con que pudiera ayudarte,

NTV

Sin embargo, ustedes dicen que está bien que uno les diga a sus padres: “Lo siento, no puedo ayudarlos porque he jurado darle a Dios lo que les hubiera dado a ustedes”.

DHH

Pero ustedes afirman que un hombre puede decirle a su padre o a su madre: “No puedo ayudarte, porque todo lo que tengo lo he ofrecido a Dios”;

TLA

»Pero ustedes dicen que uno no desobedece a Dios si le dice a sus padres: “No puedo ayudarlos, porque prometí darle a Dios todo lo que tengo, incluyendo mi dinero.” »Ustedes no hacen caso de los mandamientos de Dios, con tal de seguir sus propias costumbres.

15:6 Cap. 15

Reina-Valera 1960

ya no ha de honrar a su padre o a su madre. Así habéis invalidado el mandamiento de Dios por vuestra tradición.

NTV

De esta manera, ustedes afirman que no hay necesidad de honrar a los padres; y entonces anulan la palabra de Dios por el bien de su propia tradición.

DHH

y que cualquiera que diga esto, ya no está obligado a ayudar a su padre o a su madre. Así pues, ustedes han anulado la palabra de Dios para seguir sus propias tradiciones.

TLA

»Pero ustedes dicen que uno no desobedece a Dios si le dice a sus padres: “No puedo ayudarlos, porque prometí darle a Dios todo lo que tengo, incluyendo mi dinero.” »Ustedes no hacen caso de los mandamientos de Dios, con tal de seguir sus propias costumbres.

15:7 Cap. 15

Reina-Valera 1960

Hipócritas, bien profetizó de vosotros Isaías, cuando dijo:

NTV

¡Hipócritas! Isaías tenía razón cuando profetizó acerca de ustedes, porque escribió:

DHH

¡Hipócritas! Bien habló el profeta Isaías acerca de ustedes, cuando dijo:

TLA

¡Son unos hipócritas! Dios tenía razón cuando dijo por medio del profeta Isaías:

15:8 Cap. 15

Reina-Valera 1960

Este pueblo de labios me honra; Mas su corazón está lejos de mí.

NTV

“Este pueblo me honra con sus labios, pero su corazón está lejos de mí.

DHH

“Este pueblo me honra con la boca, pero su corazón está lejos de mí.

TLA

“Este pueblo dice que me obedece, pero en verdad nunca piensa en mí.

15:9 Cap. 15

Reina-Valera 1960

Pues en vano me honran, Enseñando como doctrinas, mandamientos de hombres.

NTV

Su adoración es una farsa porque enseñan ideas humanas como si fueran mandatos de Dios” .

DHH

De nada sirve que me rinda culto; sus enseñanzas son mandatos de hombres.”

TLA

De nada sirve que ustedes me alaben, pues inventan reglas y luego las enseñan diciendo que yo las ordené.”

15:10 Cap. 15

Reina-Valera 1960

Y llamando a sí a la multitud, les dijo: Oíd, y entended:

NTV

Luego Jesús llamó a la multitud para que se acercara y oyera. «Escuchen —les dijo—, y traten de entender.

DHH

Luego Jesús llamó a la gente y dijo: —Escuchen y entiendan:

TLA

Jesús llamó a la gente y le dijo: —Escuchen y entiendan bien:

15:11 Cap. 15

Reina-Valera 1960

No lo que entra en la boca contamina al hombre; mas lo que sale de la boca, esto contamina al hombre.

NTV

Lo que entra por la boca no es lo que los contamina; ustedes se contaminan por las palabras que salen de la boca».

DHH

Lo que entra por la boca del hombre no es lo que lo hace impuro. Al contrario, lo que hace impuro al hombre es lo que sale de su boca.

TLA

Lo que los hace impuros delante de Dios no es la comida que entra por su boca. Lo que los hace impuros son los insultos y las malas palabras que dicen.

15:12 Cap. 15

Reina-Valera 1960

Entonces acercándose sus discípulos, le dijeron: ¿Sabes que los fariseos se ofendieron cuando oyeron esta palabra?

NTV

Entonces los discípulos se acercaron y le preguntaron: —¿Te das cuenta de que has ofendido a los fariseos con lo que acabas de decir?

DHH

Entonces los discípulos se acercaron a Jesús y le preguntaron: —¿Sabes que los fariseos se ofendieron al oír lo que dijiste?

TLA

Entonces los discípulos de Jesús se acercaron y le dijeron: —A los fariseos no les gustó lo que dijiste.

15:13 Cap. 15

Reina-Valera 1960

Pero respondiendo él, dijo: Toda planta que no plantó mi Padre celestial, será desarraigada.

NTV

Jesús contestó: —Toda planta que no fue plantada por mi Padre celestial será arrancada de raíz,

DHH

Él les contestó: —Cualquier planta que mi Padre celestial no haya plantado, será arrancada de raíz.

TLA

Jesús respondió: —Mi Padre tratará a los fariseos como trata el jardinero a las plantas que no ha sembrado: las arranca de raíz y las echa fuera.

15:14 Cap. 15

Reina-Valera 1960

Dejadlos; son ciegos guías de ciegos; y si el ciego guiare al ciego, ambos caerán en el hoyo.

NTV

así que no les hagan caso. Son guías ciegos que conducen a los ciegos, y si un ciego guía a otro, los dos caerán en una zanja.

DHH

Déjenlos, pues son ciegos que guían a otros ciegos. Y si un ciego guía a otro, los dos caerán en algún hoyo.

TLA

No hagan caso de los fariseos: son como el ciego que guía a otro ciego, y si un ciego guía a otro, los dos terminan cayéndose en una zanja.

15:15 Cap. 15

Reina-Valera 1960

Respondiendo Pedro, le dijo: Explícanos esta parábola.

NTV

Entonces Pedro le dijo a Jesús: —Explícanos la parábola que dice que la gente no se contamina por lo que come.

DHH

Pedro entonces le dijo a Jesús: —Explícanos lo que dijiste.

TLA

Pedro preguntó: —Explícanos qué quisiste decir cuando hablaste de lo que nos hace impuros delante de Dios.

15:16 Cap. 15

Reina-Valera 1960

Jesús dijo: ¿También vosotros sois aún sin entendimiento?

NTV

—¿Todavía no lo entienden? —preguntó Jesús—.

DHH

Jesús respondió: —¿Ni siquiera ustedes son todavía capaces de comprender?

TLA

Jesús respondió: —¿Tampoco ustedes entienden?

15:17 Cap. 15

Reina-Valera 1960

¿No entendéis que todo lo que entra en la boca va al vientre, y es echado en la letrina?

NTV

Todo lo que comen pasa a través del estómago y luego termina en la cloaca,

DHH

¿No entienden que todo lo que entra por la boca va al vientre, para después salir del cuerpo?

TLA

Todo lo que comemos o bebemos va al estómago, y después el cuerpo lo expulsa.

15:18 Cap. 15

Reina-Valera 1960

Pero lo que sale de la boca, del corazón sale; y esto contamina al hombre.

NTV

pero las palabras que ustedes dicen provienen del corazón; eso es lo que los contamina.

DHH

Pero lo que sale de la boca viene del interior del hombre; y eso es lo que lo hace impuro.

TLA

Pero si la gente dice cosas malas, es porque es mala y siempre está pensando en lo malo: en cómo matar, en cómo ser infieles en el matrimonio, en cómo hacer cosas indecentes, o en cómo robar, o insultar a otras personas, y mentir. A Dios no le agrada que gente así lo alabe. Pero cualquiera puede alabar a Dios, aunque coma sin lavarse las manos.

15:19 Cap. 15

Reina-Valera 1960

Porque del corazón salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, las fornicaciones, los hurtos, los falsos testimonios, las blasfemias.

NTV

Pues del corazón salen los malos pensamientos, el asesinato, el adulterio, toda inmoralidad sexual, el robo, la mentira y la calumnia.

DHH

Porque del interior del hombre salen los malos pensamientos, los asesinatos, el adulterio, la inmoralidad sexual, los robos, las mentiras y los insultos.

TLA

Pero si la gente dice cosas malas, es porque es mala y siempre está pensando en lo malo: en cómo matar, en cómo ser infieles en el matrimonio, en cómo hacer cosas indecentes, o en cómo robar, o insultar a otras personas, y mentir. A Dios no le agrada que gente así lo alabe. Pero cualquiera puede alabar a Dios, aunque coma sin lavarse las manos.

15:20 Cap. 15

Reina-Valera 1960

Estas cosas son las que contaminan al hombre; pero el comer con las manos sin lavar no contamina al hombre.

NTV

Esas cosas son las que los contaminan. Comer sin lavarse las manos nunca los contaminará.

DHH

Estas cosas son las que hacen impuro al hombre; pero el comer sin cumplir con la ceremonia de lavarse las manos, no lo hace impuro.

TLA

Pero si la gente dice cosas malas, es porque es mala y siempre está pensando en lo malo: en cómo matar, en cómo ser infieles en el matrimonio, en cómo hacer cosas indecentes, o en cómo robar, o insultar a otras personas, y mentir. A Dios no le agrada que gente así lo alabe. Pero cualquiera puede alabar a Dios, aunque coma sin lavarse las manos.

15:21 Cap. 15

Reina-Valera 1960

Saliendo Jesús de allí, se fue a la región de Tiro y de Sidón.

NTV

Luego Jesús salió de Galilea y se dirigió al norte, a la región de Tiro y Sidón.

DHH

Jesús se dirigió de allí a la región de Tiro y Sidón.

TLA

Jesús se fue de allí a la región de Tiro y de Sidón.

15:22 Cap. 15

Reina-Valera 1960

Y he aquí una mujer cananea que había salido de aquella región clamaba, diciéndole: ¡Señor, Hijo de David, ten misericordia de mí! Mi hija es gravemente atormentada por un demonio.

NTV

Una mujer de los gentiles, que vivía allí, se le acercó y le rogó: «¡Ten misericordia de mí, oh Señor, Hijo de David! Pues mi hija está poseída por un demonio que la atormenta terriblemente».

DHH

Y una mujer cananea, de aquella región, se le acercó, gritando: —¡Señor, Hijo de David, ten compasión de mí! ¡Mi hija tiene un demonio que la hace sufrir mucho!

TLA

Una mujer de esa región, que era del grupo al que los judíos llamaban cananeos, se acercó a Jesús y le dijo a gritos: —¡Señor, tú que eres el Mesías, ten compasión de mí y ayúdame! ¡Mi hija tiene un demonio que la hace sufrir mucho!

15:23 Cap. 15

Reina-Valera 1960

Pero Jesús no le respondió palabra. Entonces acercándose sus discípulos, le rogaron, diciendo: Despídela, pues da voces tras nosotros.

NTV

Pero Jesús no le contestó ni una palabra. Entonces sus discípulos le pidieron que la despidiera. «Dile que se vaya —dijeron—. Nos está molestando con sus súplicas».

DHH

Jesús no le contestó nada. Entonces sus discípulos se acercaron a él y le rogaron: —Dile a esa mujer que se vaya, porque viene gritando detrás de nosotros.

TLA

Jesús no le hizo caso. Pero los discípulos se acercaron a él y le rogaron: —Atiende a esa mujer, pues viene gritando detrás de nosotros.

15:24 Cap. 15

Reina-Valera 1960

Él respondiendo, dijo: No soy enviado sino a las ovejas perdidas de la casa de Israel.

NTV

Entonces Jesús le dijo a la mujer: —Fui enviado para ayudar solamente a las ovejas perdidas de Dios, el pueblo de Israel.

DHH

Jesús dijo: —Dios me ha enviado solamente a las ovejas perdidas del pueblo de Israel.

TLA

Jesús respondió: —Dios me envió para ayudar solo a los israelitas, pues ellos son para mí como ovejas perdidas.

15:25 Cap. 15

Reina-Valera 1960

Entonces ella vino y se postró ante él, diciendo: ¡Señor, socórreme!

NTV

Ella se acercó y lo adoró, y le rogó una vez más: —¡Señor, ayúdame!

DHH

Pero la mujer fue a arrodillarse delante de él, diciendo: —¡Señor, ayúdame!

TLA

Pero la mujer se acercó a Jesús, se arrodilló delante de él y le dijo: —¡Señor, ayúdame!

15:26 Cap. 15

Reina-Valera 1960

Respondiendo él, dijo: No está bien tomar el pan de los hijos, y echarlo a los perrillos.

NTV

Jesús le respondió: —No está bien tomar la comida de los hijos y arrojársela a los perros.

DHH

Jesús le contestó: —No está bien quitarles el pan a los hijos y dárselo a los perros.

TLA

Jesús le dijo: —No está bien quitarles la comida a los hijos para echársela a los perros.

15:27 Cap. 15

Reina-Valera 1960

Y ella dijo: Sí, Señor; pero aun los perrillos comen de las migajas que caen de la mesa de sus amos.

NTV

—Es verdad, Señor —respondió la mujer—, pero hasta a los perros se les permite comer las sobras que caen bajo la mesa de sus amos.

DHH

Ella le dijo: —Sí, Señor; pero hasta los perros comen las migajas que caen de la mesa de sus amos.

TLA

La mujer le respondió: —¡Señor, eso es cierto! Pero aun los perros comen de las sobras que caen de la mesa de sus dueños.

15:28 Cap. 15

Reina-Valera 1960

Entonces respondiendo Jesús, dijo: Oh mujer, grande es tu fe; hágase contigo como quieres. Y su hija fue sanada desde aquella hora.

NTV

—Apreciada mujer —le dijo Jesús—, tu fe es grande. Se te concede lo que pides. Y al instante la hija se sanó.

DHH

Entonces le dijo Jesús: —¡Mujer, qué grande es tu fe! Hágase como quieres. Y desde ese mismo momento su hija quedó sana.

TLA

Entonces Jesús le dijo: —¡Mujer, tú sí que tienes confianza en Dios! Lo que me has pedido se hará. Y en ese mismo instante su hija quedó sana.

15:29 Cap. 15

Reina-Valera 1960

Pasó Jesús de allí y vino junto al mar de Galilea; y subiendo al monte, se sentó allí.

NTV

Jesús regresó al mar de Galilea, subió a una colina y se sentó.

DHH

Jesús salió de allí y llegó a la orilla del Lago de Galilea; luego subió a un cerro y se sentó.

TLA

Jesús salió de allí y llegó a la orilla del Lago de Galilea. Luego subió a un cerro y se sentó.

15:30 Cap. 15

Reina-Valera 1960

Y se le acercó mucha gente que traía consigo a cojos, ciegos, mudos, mancos, y otros muchos enfermos; y los pusieron a los pies de Jesús, y los sanó;

NTV

Una inmensa multitud le llevó a personas cojas, ciegas, lisiadas, mudas y a muchas más. Las pusieron delante de Jesús y él las sanó a todas.

DHH

Mucha gente se reunió donde él estaba. Llevaban cojos, ciegos, mancos, mudos y otros muchos enfermos, que pusieron a los pies de Jesús, y él los sanó.

TLA

Mucha gente llevó a Jesús personas que estaban enfermas. Entre ellas había cojos, ciegos, mancos, mudos y muchos otros enfermos. Y Jesús los sanó.

15:31 Cap. 15

Reina-Valera 1960

de manera que la multitud se maravillaba, viendo a los mudos hablar, a los mancos sanados, a los cojos andar, y a los ciegos ver; y glorificaban al Dios de Israel.

NTV

¡La multitud quedó asombrada! Los que no podían hablar, ahora hablaban; los lisiados quedaron sanos, los cojos caminaban bien y los ciegos podían ver; y alababan al Dios de Israel.

DHH

De modo que la gente estaba admirada al ver que los mudos hablaban, los mancos quedaban sanos, los cojos andaban y los ciegos podían ver. Y comenzaron a alabar al Dios de Israel.

TLA

La gente, asombrada de ver a todos completamente sanos, comenzó a alabar al Dios de los israelitas.

15:32 Cap. 15

Reina-Valera 1960

Y Jesús, llamando a sus discípulos, dijo: Tengo compasión de la gente, porque ya hace tres días que están conmigo, y no tienen qué comer; y enviarlos en ayunas no quiero, no sea que desmayen en el camino.

NTV

Entonces Jesús llamó a sus discípulos y les dijo: —Siento compasión por ellos. Han estado aquí conmigo durante tres días y no les queda nada para comer. No quiero despedirlos con hambre, no sea que se desmayen por el camino.

DHH

Jesús llamó a sus discípulos, y les dijo: —Siento compasión de esta gente, porque ya hace tres días que están aquí conmigo y no tienen nada que comer. No quiero mandarlos sin comer a sus casas, porque pueden desmayarse por el camino.

TLA

Jesús llamó a sus discípulos y les dijo: —Siento compasión de toda esta gente. Ya han estado conmigo tres días, y no tienen comida. No quiero que se vayan sin comer, pues podrían desmayarse en el camino.

15:33 Cap. 15

Reina-Valera 1960

Entonces sus discípulos le dijeron: ¿De dónde tenemos nosotros tantos panes en el desierto, para saciar a una multitud tan grande?

NTV

Los discípulos contestaron: —¿Dónde conseguiríamos comida suficiente aquí en el desierto para semejante multitud?

DHH

Sus discípulos le dijeron: —Pero ¿cómo podremos encontrar comida para tanta gente, en un lugar como este, donde no vive nadie?

TLA

Los discípulos le dijeron: —Pero en un lugar tan solitario como este, ¿dónde vamos a conseguir comida para tanta gente?

15:34 Cap. 15

Reina-Valera 1960

Jesús les dijo: ¿Cuántos panes tenéis? Y ellos dijeron: Siete, y unos pocos pececillos.

NTV

—¿Cuánto pan tienen? —preguntó Jesús. —Siete panes y unos pocos pescaditos —contestaron ellos.

DHH

Jesús les preguntó: —¿Cuántos panes tienen ustedes? —Siete, y unos pocos pescaditos —contestaron ellos.

TLA

Jesús les preguntó: —¿Cuántos panes tienen? —Siete panes y unos pescaditos —contestaron los discípulos.

15:35 Cap. 15

Reina-Valera 1960

Y mandó a la multitud que se recostase en tierra.

NTV

Entonces Jesús le dijo a la gente que se sentara en el suelo.

DHH

Entonces mandó que la gente se sentara en el suelo,

TLA

Jesús le ordenó a la gente que se sentara en el suelo.

15:36 Cap. 15

Reina-Valera 1960

Y tomando los siete panes y los peces, dio gracias, los partió y dio a sus discípulos, y los discípulos a la multitud.

NTV

Luego tomó los siete panes y los pescados, dio gracias a Dios por ellos y los partió en trozos. Se los dio a los discípulos, quienes repartieron la comida entre la multitud.

DHH

tomó en sus manos los siete panes y los pescados y, habiendo dado gracias a Dios, los partió y los dio a sus discípulos, y ellos los repartieron entre la gente.

TLA

Luego tomó los siete panes y los pescados, y dio gracias a Dios. Partió en pedazos los panes y los pescados, los entregó a sus discípulos, y ellos los repartieron a la gente.

15:37 Cap. 15

Reina-Valera 1960

Y comieron todos, y se saciaron; y recogieron lo que sobró de los pedazos, siete canastas llenas.

NTV

Todos comieron cuanto quisieron. Después los discípulos recogieron siete canastas grandes con la comida que sobró.

DHH

Todos comieron hasta quedar satisfechos, y aun llenaron siete canastas con los pedazos sobrantes.

TLA

Todos comieron hasta quedar satisfechos. Con los pedazos que sobraron, llenaron siete canastas.

15:38 Cap. 15

Reina-Valera 1960

Y eran los que habían comido, cuatro mil hombres, sin contar las mujeres y los niños.

NTV

Aquel día, cuatro mil hombres recibieron alimento, además de las mujeres y los niños.

DHH

Los que comieron eran cuatro mil hombres, sin contar las mujeres y los niños.

TLA

Los que comieron fueron como cuatro mil hombres, además de las mujeres y los niños.

15:39 Cap. 15

Reina-Valera 1960

Entonces, despedida la gente, entró en la barca, y vino a la región de Magdala.

NTV

Entonces Jesús envió a todos a sus casas, subió a una barca y cruzó a la región de Magadán.

DHH

Después Jesús despidió a la gente, subió a la barca y se fue a la región de Magadán.

TLA

Después Jesús despidió a la gente, subió a una barca y se fue al pueblo de Magadán.

16:1 Cap. 16

Reina-Valera 1960

Vinieron los fariseos y los saduceos para tentarle, y le pidieron que les mostrase señal del cielo.

NTV

Cierto día, los fariseos y saduceos se acercaron a Jesús para ponerlo a prueba, exigiéndole que les mostrara una señal milagrosa del cielo para demostrar su autoridad.

DHH

Los fariseos y los saduceos fueron a ver a Jesús y, para tenderle una trampa, le pidieron que hiciera alguna señal milagrosa que probara que él venía de parte de Dios.

TLA

Algunos de los fariseos y de los saduceos se acercaron a Jesús para ponerle una trampa, y le dijeron: —Queremos que hagas un milagro que pruebe que Dios te ha enviado.

16:2 Cap. 16

Reina-Valera 1960

Mas él respondiendo, les dijo: Cuando anochece, decís: Buen tiempo; porque el cielo tiene arreboles.

NTV

Él respondió: «Ustedes conocen el dicho: “Si el cielo está rojo por la noche, mañana habrá buen clima;

DHH

Pero Jesús les contestó: «Por la tarde dicen ustedes: “Va a hacer buen tiempo, porque el cielo está rojo”;

TLA

Pero Jesús les dijo: —Cuando ustedes miran el cielo por la tarde, y está rojo, dicen: “¡Va a hacer buen tiempo!”

16:3 Cap. 16

Reina-Valera 1960

Y por la mañana: Hoy habrá tempestad; porque tiene arreboles el cielo nublado. ¡Hipócritas! Sabéis distinguir el aspecto del cielo, ¡mas las señales de los tiempos no podéis!

NTV

si el cielo está rojo por la mañana, habrá mal clima todo el día”. Saben interpretar las señales del clima en los cielos, pero no saben interpretar las señales de los tiempos.

DHH

y por la mañana dicen: “Hoy va a hacer mal tiempo, porque el cielo está rojo y nublado.” Pues si ustedes saben interpretar tan bien el aspecto del cielo, ¿cómo es que no saben interpretar las señales de estos tiempos?

TLA

Pero si en la mañana el cielo está rojo y nublado, dicen: “¡Hoy va a hacer mal tiempo!” Ustedes entienden muy bien las señales en el cielo acerca del tiempo. ¿Por qué, entonces, no entienden que lo que ahora hago es una señal de Dios?

16:4 Cap. 16

Reina-Valera 1960

La generación mala y adúltera demanda señal; pero señal no le será dada, sino la señal del profeta Jonás. Y dejándolos, se fue.

NTV

Solo una generación malvada y adúltera reclamaría una señal milagrosa, pero la única señal que les daré es la del profeta Jonás». Luego Jesús los dejó y se fue.

DHH

Esta gente malvada e infiel pide una señal milagrosa; pero no va a dársele más señal que la de Jonás.» Y los dejó, y se fue.

TLA

Ustedes piden una señal porque son malos y no quieren creer. Pero la única señal que les daré será lo que le pasó al profeta Jonás. Dicho esto, Jesús los dejó y se fue.

16:5 Cap. 16

Reina-Valera 1960

Llegando sus discípulos al otro lado, se habían olvidado de traer pan.

NTV

Más tarde, cuando ya habían cruzado al otro lado del lago, los discípulos descubrieron que se habían olvidado de llevar pan.

DHH

Cuando los discípulos pasaron al otro lado del lago, se olvidaron de llevar pan.

TLA

Jesús y sus discípulos cruzaron al otro lado del Lago de Galilea. Pero los discípulos se olvidaron de llevar pan.

16:6 Cap. 16

Reina-Valera 1960

Y Jesús les dijo: Mirad, guardaos de la levadura de los fariseos y de los saduceos.

NTV

«¡Atención! —les advirtió Jesús—. Tengan cuidado con la levadura de los fariseos y con la de los saduceos».

DHH

Entonces Jesús les dijo: —Miren, cuídense de la levadura de los fariseos y de los saduceos.

TLA

Y Jesús les dijo: —Miren, tengan cuidado con la levadura de los fariseos y de los saduceos.

16:7 Cap. 16

Reina-Valera 1960

Ellos pensaban dentro de sí, diciendo: Esto dice porque no trajimos pan.

NTV

Al oír esto, comenzaron a discutir entre sí pues no habían traído nada de pan.

DHH

Los discípulos comentaban unos con otros: —¡No trajimos pan!

TLA

Los discípulos comenzaron a hablar entre ellos, y decían: «Seguramente Jesús dijo eso porque no trajimos pan».

16:8 Cap. 16

Reina-Valera 1960

Y entendiéndolo Jesús, les dijo: ¿Por qué pensáis dentro de vosotros, hombres de poca fe, que no tenéis pan?

NTV

Jesús supo lo que hablaban, así que les dijo: «¡Tienen tan poca fe! ¿Por qué discuten los unos con los otros por no tener pan?

DHH

Jesús se dio cuenta, y les dijo: —¿Por qué dicen que no tienen pan? ¡Qué poca fe tienen ustedes!

TLA

Jesús se dio cuenta de lo que hablaban, y les dijo: —¡Qué poco confían en Dios! ¿Por qué se preocupan por no tener pan?

16:9 Cap. 16

Reina-Valera 1960

¿No entendéis aún, ni os acordáis de los cinco panes entre cinco mil hombres, y cuántas cestas recogisteis?

NTV

¿Todavía no entienden? ¿No recuerdan los cinco mil que alimenté con cinco panes y las canastas con sobras que recogieron?

DHH

¿Todavía no entienden, ni se acuerdan de los cinco panes que repartí entre cinco mil hombres, y cuántas canastas recogieron?

TLA

Entiendan bien lo que les quiero decir; ¿o ya se olvidaron de aquella vez, cuando alimenté a cinco mil hombres con cinco panes nada más? ¿Ya se olvidaron de las canastas que llenaron con los pedazos que sobraron?

16:10 Cap. 16

Reina-Valera 1960

¿Ni de los siete panes entre cuatro mil, y cuántas canastas recogisteis?

NTV

¿Ni los cuatro mil que alimenté con siete panes ni las grandes canastas con sobras que recogieron?

DHH

¿Ni se acuerdan tampoco de los siete panes que repartí entre cuatro mil, y cuántas canastas recogieron?

TLA

¿Ya no recuerdan que también alimenté a otros cuatro mil con solo siete panes, y que ustedes llenaron muchas canastas?

16:11 Cap. 16

Reina-Valera 1960

¿Cómo es que no entendéis que no fue por el pan que os dije que os guardaseis de la levadura de los fariseos y de los saduceos?

NTV

¿Por qué no pueden entender que no hablo de pan? Una vez más les digo: “Tengan cuidado con la levadura de los fariseos y de los saduceos”».

DHH

¿Cómo no se dan cuenta ustedes de que yo no estaba hablando del pan? Cuídense de la levadura de los fariseos y de los saduceos.

TLA

¿No entienden que yo no estaba hablando de pan? ¡Cuídense de la levadura de los fariseos y de los saduceos!

16:12 Cap. 16

Reina-Valera 1960

Entonces entendieron que no les había dicho que se guardasen de la levadura del pan, sino de la doctrina de los fariseos y de los saduceos.

NTV

Entonces, al fin, comprendieron que no les hablaba de la levadura del pan, sino de las enseñanzas engañosas de los fariseos y de los saduceos.

DHH

Entonces comprendieron que Jesús no les había dicho que se cuidaran de la levadura del pan, sino de la enseñanza de los fariseos y de los saduceos.

TLA

Entonces los discípulos entendieron que Jesús no estaba hablando de la levadura que se pone en la masa del pan, sino de las malas enseñanzas de los fariseos y de los saduceos.

19:1 Cap. 19

Reina-Valera 1960

Aconteció que cuando Jesús terminó estas palabras, se alejó de Galilea, y fue a las regiones de Judea al otro lado del Jordán.

NTV

Cuando Jesús terminó de decir esas cosas, salió de Galilea y descendió a la región de Judea, al oriente del río Jordán.

DHH

Después de decir estas cosas, Jesús se fue de Galilea y llegó a la región de Judea que está al oriente del Jordán.

TLA

Cuando Jesús terminó de enseñar, salió de la región de Galilea y se fue a la región de Judea, al este del río Jordán.

19:2 Cap. 19

Reina-Valera 1960

Y le siguieron grandes multitudes, y los sanó allí.

NTV

Grandes multitudes lo siguieron, y él sanó a los enfermos.

DHH

Mucha gente lo siguió, y allí sanó a los enfermos.

TLA

Mucha gente lo siguió, y allí sanó a todos los que estaban enfermos.

19:3 Cap. 19

Reina-Valera 1960

Entonces vinieron a él los fariseos, tentándole y diciéndole: ¿Es lícito al hombre repudiar a su mujer por cualquier causa?

NTV

Unos fariseos se acercaron y trataron de tenderle una trampa con la siguiente pregunta: —¿Se permite que un hombre se divorcie de su esposa por cualquier motivo?

DHH

Algunos fariseos se acercaron a Jesús y, para tenderle una trampa, le preguntaron: —¿Le está permitido a uno divorciarse de su esposa por un motivo cualquiera?

TLA

Algunos de los fariseos llegaron para tenderle una trampa. Entonces le preguntaron: —¿Puede un hombre divorciarse de su esposa por cualquier razón?

19:4 Cap. 19

Reina-Valera 1960

Él, respondiendo, les dijo: ¿No habéis leído que el que los hizo al principio, varón y hembra los hizo,

NTV

Jesús respondió: —¿No han leído las Escrituras? Allí está escrito que, desde el principio, “Dios los hizo hombre y mujer” .

DHH

Jesús les contestó: —¿No han leído ustedes en la Escritura que el que los creó en el principio, “hombre y mujer los creó”?

TLA

Jesús les respondió: —¿No recuerdan lo que dice la Biblia? En ella está escrito que, desde el principio, Dios hizo al hombre y a la mujer para que vivieran juntos.

19:5 Cap. 19

Reina-Valera 1960

y dijo: Por esto el hombre dejará padre y madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne?

NTV

—Y agregó—: “Esto explica por qué el hombre deja a su padre y a su madre, y se une a su esposa, y los dos se convierten en uno solo”.

DHH

Y dijo: “Por eso, el hombre dejará a su padre y a su madre para unirse a su esposa, y los dos serán como una sola persona.”

TLA

Por eso Dios dijo: “El hombre tiene que dejar a su padre y a su madre, para casarse y vivir con su esposa. Los dos vivirán como si fueran una sola persona.”

19:6 Cap. 19

Reina-Valera 1960

Así que no son ya más dos, sino una sola carne; por tanto, lo que Dios juntó, no lo separe el hombre.

NTV

Como ya no son dos sino uno, que nadie separe lo que Dios ha unido.

DHH

Así que ya no son dos, sino uno solo. De modo que el hombre no debe separar lo que Dios ha unido.

TLA

De esta manera, los que se casan ya no viven como dos personas separadas, sino como si fueran una sola. Por tanto, si Dios ha unido a un hombre y a una mujer, nadie debe separarlos.

19:7 Cap. 19

Reina-Valera 1960

Le dijeron: ¿Por qué, pues, mandó Moisés dar carta de divorcio, y repudiarla?

NTV

—Entonces —preguntaron—, ¿por qué dice Moisés en la ley que un hombre podría darle a su esposa un aviso de divorcio por escrito y despedirla?

DHH

Ellos le preguntaron: —¿Por qué, pues, mandó Moisés darle a la esposa un certificado de divorcio, y despedirla así?

TLA

Los fariseos le preguntaron: —Entonces, ¿por qué Moisés nos dejó una ley, que dice que el hombre puede separarse de su esposa dándole un certificado de divorcio?

19:8 Cap. 19

Reina-Valera 1960

Él les dijo: Por la dureza de vuestro corazón Moisés os permitió repudiar a vuestras mujeres; mas al principio no fue así.

NTV

Jesús contestó: —Moisés permitió el divorcio solo como una concesión ante la dureza del corazón de ustedes, pero no fue la intención original de Dios.

DHH

Jesús les dijo: —Precisamente por lo tercos que son ustedes, Moisés les permitió divorciarse de su esposa; pero al principio no fue de esa manera.

TLA

Jesús les respondió: —Moisés les permitió divorciarse porque ustedes son muy tercos y no quieren obedecer a Dios. Pero Dios, desde un principio, nunca ha querido que el hombre se separe de su esposa.

19:9 Cap. 19

Reina-Valera 1960

Y yo os digo que cualquiera que repudia a su mujer, salvo por causa de fornicación, y se casa con otra, adultera; y el que se casa con la repudiada, adultera.

NTV

Y les digo lo siguiente: el que se divorcia de su esposa y se casa con otra comete adulterio, a menos que la esposa le haya sido infiel.

DHH

Yo les digo que el que se divorcia de su esposa, a no ser en el caso de una unión ilegal, y se casa con otra, comete adulterio.

TLA

Y yo les digo que, si su esposa no ha cometido ningún pecado sexual, ustedes no deben divorciarse de ella ni casarse con otra mujer. Porque si lo hacen, serán castigados por ser infieles en el matrimonio.

19:10 Cap. 19

Reina-Valera 1960

Le dijeron sus discípulos: Si así es la condición del hombre con su mujer, no conviene casarse.

NTV

Entonces los discípulos le dijeron: —Si así son las cosas, ¡será mejor no casarse!

DHH

Le dijeron sus discípulos: —Si este es el caso del hombre en relación con su esposa, no conviene casarse.

TLA

Los discípulos le dijeron a Jesús: —Si eso pasa entre el esposo y la esposa, lo mejor sería no casarse.

19:11 Cap. 19

Reina-Valera 1960

Entonces él les dijo: No todos son capaces de recibir esto, sino aquellos a quienes es dado.

NTV

—No todos pueden aceptar esta palabra —dijo Jesús—. Solo aquellos que reciben la ayuda de Dios.

DHH

Jesús les contestó: —No todos pueden comprender esto, sino únicamente aquellos a quienes Dios les ha dado que lo comprendan.

TLA

Jesús les contestó: —Esta enseñanza solo la entienden las personas a quienes Dios les da como regalo el no casarse.

19:12 Cap. 19

Reina-Valera 1960

Pues hay eunucos que nacieron así del vientre de su madre, y hay eunucos que son hechos eunucos por los hombres, y hay eunucos que a sí mismos se hicieron eunucos por causa del reino de los cielos. El que sea capaz de recibir esto, que lo reciba.

NTV

Algunos nacen como eunucos, a otros los hacen eunucos, y otros optan por no casarse por amor al reino del cielo. El que pueda, que lo acepte.

DHH

Hay diferentes razones que impiden a los hombres casarse: unos ya nacen incapacitados para el matrimonio, a otros los incapacitan los hombres, y otros viven como incapacitados por causa del reino de los cielos. El que pueda entender esto, que lo entienda.

TLA

Es cierto que algunos no pueden casarse porque, desde antes de nacer, tienen algo que se lo impide. Otros no pueden casarse porque alguien les ha dañado el cuerpo. Pero también hay personas que no se casan, para dedicarse a trabajar solamente para el reino de Dios. Por eso, esta enseñanza es solo para quienes decidan vivir así.

19:13 Cap. 19

Reina-Valera 1960

Entonces le fueron presentados unos niños, para que pusiese las manos sobre ellos, y orase; y los discípulos les reprendieron.

NTV

Cierto día, algunos padres llevaron a sus niños a Jesús para que pusiera sus manos sobre ellos y orara por ellos. Pero los discípulos regañaron a los padres por molestar a Jesús.

DHH

Llevaron unos niños a Jesús, para que pusiera sobre ellos las manos y orara por ellos; pero los discípulos comenzaron a reprender a quienes los llevaban.

TLA

Algunas madres llevaron a sus niños para que Jesús pusiera sus manos sobre ellos y orara. Pero los discípulos las regañaron.

19:14 Cap. 19

Reina-Valera 1960

Pero Jesús dijo: Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis; porque de los tales es el reino de los cielos.

NTV

Pero Jesús les dijo: «Dejen que los niños vengan a mí. ¡No los detengan! Pues el reino del cielo pertenece a los que son como estos niños».

DHH

Entonces Jesús dijo: —Dejen que los niños vengan a mí, y no se lo impidan, porque el reino de los cielos es de quienes son como ellos.,

TLA

Entonces Jesús les dijo a sus discípulos: «Dejen que los niños se acerquen a mí. No se lo impidan; porque el reino de Dios es de los que son como ellos.»

19:15 Cap. 19

Reina-Valera 1960

Y habiendo puesto sobre ellos las manos, se fue de allí.

NTV

Entonces les puso las manos sobre la cabeza y los bendijo antes de irse.

DHH

Puso las manos sobre los niños, y se fue de aquel lugar.

TLA

Jesús puso su mano sobre la cabeza de cada uno de los niños, y luego se fue de aquel lugar.

19:16 Cap. 19

Reina-Valera 1960

Entonces vino uno y le dijo: Maestro bueno, ¿qué bien haré para tener la vida eterna?

NTV

Alguien se acercó a Jesús con la siguiente pregunta: —Maestro, ¿qué buena acción tengo que hacer para tener la vida eterna?

DHH

Un joven fue a ver a Jesús, y le preguntó: —Maestro, ¿qué cosa buena debo hacer para tener vida eterna?

TLA

Un joven vino a ver a Jesús y le preguntó: —Maestro, ¿qué cosa buena debo hacer para tener vida eterna?

19:17 Cap. 19

Reina-Valera 1960

Él le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno hay bueno sino uno: Dios. Mas si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos.

NTV

—¿Por qué me preguntas a mí sobre lo que es bueno? —respondió Jesús—. Solo hay Uno que es bueno; pero para contestar a tu pregunta, si deseas recibir la vida eterna, cumple los mandamientos.

DHH

Jesús le contestó: —¿Por qué me preguntas acerca de lo que es bueno? Bueno solamente hay uno. Pero si quieres entrar en la vida, obedece los mandamientos.

TLA

Jesús le contestó: —¿Por qué me preguntas qué cosa es buena? Solo Dios es bueno. Si quieres vivir de verdad, obedece los mandamientos.

19:18 Cap. 19

Reina-Valera 1960

Le dijo: ¿Cuáles? Y Jesús dijo: No matarás. No adulterarás. No hurtarás. No dirás falso testimonio.

NTV

—¿Cuáles? —preguntó el hombre. Y Jesús le contestó: —“No cometas asesinato; no cometas adulterio; no robes; no des falso testimonio;

DHH

—¿Cuáles? —preguntó el joven. Y Jesús le dijo: —“No mates, no cometas adulterio, no robes, no digas mentiras en perjuicio de nadie,

TLA

El joven preguntó: —¿Cuáles mandamientos? Jesús le dijo: —No mates; no seas infiel en tu matrimonio; no robes; no mientas para hacerle daño a otra persona;

19:19 Cap. 19

Reina-Valera 1960

Honra a tu padre y a tu madre; y, Amarás a tu prójimo como a ti mismo.

NTV

honra a tu padre y a tu madre; ama a tu prójimo como a ti mismo”.

DHH

honra a tu padre y a tu madre, y ama a tu prójimo como a ti mismo.”

TLA

obedece y cuida a tu padre y a tu madre; ama a los demás tanto como te amas a ti mismo.

19:20 Cap. 19

Reina-Valera 1960

El joven le dijo: Todo esto lo he guardado desde mi juventud. ¿Qué más me falta?

NTV

—He obedecido todos esos mandamientos —respondió el joven—. ¿Qué más debo hacer?

DHH

—Todo eso ya lo he cumplido —dijo el joven—. ¿Qué más me falta?

TLA

Entonces el joven dijo: —Todos esos mandamientos los he obedecido. ¿Qué más puedo hacer?

19:21 Cap. 19

Reina-Valera 1960

Jesús le dijo: Si quieres ser perfecto, anda, vende lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven y sígueme.

NTV

Jesús le dijo: —Si deseas ser perfecto, anda, vende todas tus posesiones y entrega el dinero a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo. Después ven y sígueme.

DHH

Jesús le contestó: —Si quieres ser perfecto, anda, vende lo que tienes y dáselo a los pobres. Así tendrás riqueza en el cielo. Luego ven y sígueme.

TLA

Jesús le dijo: —Si quieres ser perfecto, vende todo lo que tienes y repártelo entre los pobres. Así, Dios te dará un gran premio en el cielo. Luego ven y conviértete en uno de mis seguidores.

19:22 Cap. 19

Reina-Valera 1960

Oyendo el joven esta palabra, se fue triste, porque tenía muchas posesiones.

NTV

Cuando el joven escuchó lo que Jesús le dijo, se fue triste porque tenía muchas posesiones.

DHH

Cuando el joven oyó esto, se fue triste, porque era muy rico.

TLA

Cuando el joven oyó eso, se fue muy triste, porque era muy rico.

19:23 Cap. 19

Reina-Valera 1960

Entonces Jesús dijo a sus discípulos: De cierto os digo, que difícilmente entrará un rico en el reino de los cielos.

NTV

Entonces Jesús dijo a sus discípulos: «Les digo la verdad, es muy difícil que una persona rica entre en el reino del cielo.

DHH

Jesús dijo entonces a sus discípulos: —Les aseguro que difícilmente entrará un rico en el reino de los cielos.

TLA

Jesús entonces les dijo a sus discípulos: —Les aseguro que es muy difícil que una persona rica entre en el reino de Dios.

19:24 Cap. 19

Reina-Valera 1960

Otra vez os digo, que es más fácil pasar un camello por el ojo de una aguja, que entrar un rico en el reino de Dios.

NTV

Lo repito: es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja que un rico entre en el reino de Dios».

DHH

Les repito que es más fácil para un camello pasar por el ojo de una aguja, que para un rico entrar en el reino de Dios.

TLA

En realidad, es más fácil para un camello pasar por el ojo de una aguja, que para una persona rica entrar en el reino de Dios.

19:25 Cap. 19

Reina-Valera 1960

Sus discípulos, oyendo esto, se asombraron en gran manera, diciendo: ¿Quién, pues, podrá ser salvo?

NTV

Los discípulos quedaron atónitos. —Entonces, ¿quién podrá ser salvo? —preguntaron.

DHH

Al oírlo, sus discípulos se asombraron más aún, y decían: —Entonces, ¿quién podrá salvarse?

TLA

Los discípulos se sorprendieron mucho al oír lo que Jesús dijo, y comentaban entre ellos: —Entonces, ¿quién podrá salvarse?

19:26 Cap. 19

Reina-Valera 1960

Y mirándolos Jesús, les dijo: Para los hombres esto es imposible; mas para Dios todo es posible.

NTV

Jesús los miró y les dijo: —Humanamente hablando es imposible, pero para Dios todo es posible.

DHH

Jesús los miró y les contestó: —Para los hombres esto es imposible, pero para Dios todo es posible.

TLA

Jesús los miró y les dijo: —Para la gente, lograr eso es imposible; pero para Dios todo es posible.

19:27 Cap. 19

Reina-Valera 1960

Entonces respondiendo Pedro, le dijo: He aquí, nosotros lo hemos dejado todo, y te hemos seguido; ¿qué, pues, tendremos?

NTV

Entonces Pedro le dijo: —Nosotros hemos dejado todo para seguirte. ¿Qué recibiremos a cambio?

DHH

Pedro le dijo entonces: —Nosotros hemos dejado todo lo que teníamos y te hemos seguido. ¿Qué vamos a recibir?

TLA

Pedro le contestó: —Recuerda que nosotros hemos dejado todo lo que teníamos, y te hemos seguido. ¿Qué premio vamos a recibir?

19:28 Cap. 19

Reina-Valera 1960

Y Jesús les dijo: De cierto os digo que en la regeneración, cuando el Hijo del Hombre se siente en el trono de su gloria, vosotros que me habéis seguido también os sentaréis sobre doce tronos, para juzgar a las doce tribus de Israel.

NTV

Jesús contestó: —Les aseguro que cuando el mundo se renueve y el Hijo del Hombre se siente sobre su trono glorioso, ustedes que han sido mis seguidores también se sentarán en doce tronos para juzgar a las doce tribus de Israel.

DHH

Jesús les respondió: —Les aseguro que cuando llegue el tiempo en que todo sea renovado, cuando el Hijo del hombre se siente en su trono glorioso, ustedes que me han seguido se sentarán también en doce tronos para juzgar a las doce tribus de Israel.

TLA

Jesús les respondió: —Les aseguro que todos ustedes reinarán conmigo cuando yo, el Hijo del hombre, me siente en el trono de mi reino poderoso. Entonces Dios cambiará todas las cosas y las hará nuevas. Cada uno de ustedes gobernará a una de las doce tribus de Israel.

19:29 Cap. 19

Reina-Valera 1960

Y cualquiera que haya dejado casas, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o mujer, o hijos, o tierras, por mi nombre, recibirá cien veces más, y heredará la vida eterna.

NTV

Y todo el que haya dejado casas o hermanos o hermanas o padre o madre o hijos o bienes por mi causa recibirá cien veces más a cambio y heredará la vida eterna.

DHH

Y todos los que por causa mía hayan dejado casa, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o hijos, o terrenos, recibirán cien veces más, y también recibirán la vida eterna.

TLA

Y todos los que, por seguirme, hayan dejado a su esposa y a sus hijos, a sus hermanos o a sus hermanas, a su padre o a su madre, su casa o un terreno, recibirán cien veces más de lo que dejaron, y tendrán además vida eterna.

19:30 Cap. 19

Reina-Valera 1960

Pero muchos primeros serán postreros, y postreros, primeros.

NTV

Pero muchos que ahora son los más importantes en ese día serán los menos importantes, y aquellos que ahora parecen menos importantes en ese día serán los más importantes.

DHH

Pero muchos que ahora son los primeros, serán los últimos; y muchos que ahora son los últimos, serán los primeros.

TLA

Pero muchas personas que ahora son importantes, serán las menos importantes, y muchos que ahora no son importantes, serán los más importantes.

20:1 Cap. 20

Reina-Valera 1960

Porque el reino de los cielos es semejante a un hombre, padre de familia, que salió por la mañana a contratar obreros para su viña.

NTV

»El reino del cielo es como un propietario que salió temprano por la mañana con el fin de contratar trabajadores para su viñedo.

DHH

»Sucede con el reino de los cielos como con el dueño de una finca, que salió muy de mañana a contratar trabajadores para su viñedo.

TLA

»En el reino de Dios sucede algo parecido a lo que pasó en una viña. El dueño salió muy de mañana a contratar hombres para que trabajaran en ella.

20:2 Cap. 20

Reina-Valera 1960

Y habiendo convenido con los obreros en un denario al día, los envió a su viña.

NTV

Acordó pagar el salario normal de un día de trabajo y los envió a trabajar.

DHH

Se arregló con ellos para pagarles el salario de un día, y los mandó a trabajar a su viñedo.

TLA

Se puso de acuerdo con los trabajadores para pagarles el salario de un día completo; y los envió a trabajar.

20:3 Cap. 20

Reina-Valera 1960

Saliendo cerca de la hora tercera del día, vio a otros que estaban en la plaza desocupados;

NTV

»A las nueve de la mañana, cuando pasaba por la plaza, vio a algunas personas que estaban allí sin hacer nada.

DHH

Volvió a salir como a las nueve de la mañana, y vio a otros que estaban en la plaza desocupados.

TLA

Como a las nueve de la mañana, el dueño volvió a salir, y en la plaza encontró a varios hombres que estaban desocupados.

20:4 Cap. 20

Reina-Valera 1960

y les dijo: Id también vosotros a mi viña, y os daré lo que sea justo. Y ellos fueron.

NTV

Entonces las contrató y les dijo que, al final del día, les pagaría lo que fuera justo.

DHH

Les dijo: “Vayan también ustedes a trabajar a mi viñedo, y les daré lo que sea justo.” Y ellos fueron.

TLA

Les dijo: “Vayan a trabajar a mi viña, y les pagaré un salario justo.” Los hombres aceptaron y fueron a trabajar.

20:5 Cap. 20

Reina-Valera 1960

Salió otra vez cerca de las horas sexta y novena, e hizo lo mismo.

NTV

Así que fueron a trabajar al viñedo. El propietario hizo lo mismo al mediodía y a las tres de la tarde.

DHH

El dueño salió de nuevo a eso del mediodía, y otra vez a las tres de la tarde, e hizo lo mismo.

TLA

Como a las doce del día, el dueño volvió a hacer lo mismo; y salió otra vez a las tres de la tarde.

20:6 Cap. 20

Reina-Valera 1960

Y saliendo cerca de la hora undécima, halló a otros que estaban desocupados; y les dijo: ¿Por qué estáis aquí todo el día desocupados?

NTV

»A las cinco de la tarde, se encontraba nuevamente en la ciudad y vio a otros que estaban allí. Les preguntó: “¿Por qué ustedes no trabajaron hoy?”.

DHH

Alrededor de las cinco de la tarde volvió a la plaza, y encontró en ella a otros que estaban desocupados. Les preguntó: “¿Por qué están ustedes aquí todo el día sin trabajar?”

TLA

Ya eran las cinco de la tarde cuando el dueño fue de nuevo a la plaza, y vio a otros hombres desocupados. Entonces les preguntó: “¿Por qué han estado ahí todo el día sin hacer nada?”

20:7 Cap. 20

Reina-Valera 1960

Le dijeron: Porque nadie nos ha contratado. Él les dijo: Id también vosotros a la viña, y recibiréis lo que sea justo.

NTV

»Ellos contestaron: “Porque nadie nos contrató”. »El propietario les dijo: “Entonces vayan y únanse a los otros en mi viñedo”.

DHH

Le contestaron: “Porque nadie nos ha contratado.” Entonces les dijo: “Vayan también ustedes a trabajar a mi viñedo.”

TLA

»Ellos le contestaron: “¡Porque nadie nos ha dado trabajo!” »El dueño les dijo: “Vayan a trabajar a mi terreno.”

20:8 Cap. 20

Reina-Valera 1960

Cuando llegó la noche, el señor de la viña dijo a su mayordomo: Llama a los obreros y págales el jornal, comenzando desde los postreros hasta los primeros.

NTV

»Aquella noche, le dijo al capataz que llamara a los trabajadores y les pagara, comenzando por los últimos que había contratado.

DHH

»Cuando llegó la noche, el dueño dijo al encargado del trabajo: “Llama a los trabajadores, y págales comenzando por los últimos que entraron y terminando por los que entraron primero.”

TLA

»Cuando se hizo de noche, el dueño le dijo al jefe de los trabajadores: “Llama a cada uno de los trabajadores y págales, comenzando por los últimos que vinieron, y terminando por los que vinieron primero.”

20:9 Cap. 20

Reina-Valera 1960

Y al venir los que habían ido cerca de la hora undécima, recibieron cada uno un denario.

NTV

Cuando recibieron su paga los que habían sido contratados a las cinco de la tarde, cada uno recibió el salario por una jornada completa.

DHH

Se presentaron, pues, los que habían entrado a trabajar alrededor de las cinco de la tarde, y cada uno recibió el salario completo de un día.

TLA

»Entonces se acercaron los trabajadores que llegaron a las cinco de la tarde y recibieron el salario de un día completo.

20:10 Cap. 20

Reina-Valera 1960

Al venir también los primeros, pensaron que habían de recibir más; pero también ellos recibieron cada uno un denario.

NTV

Cuando los que habían sido contratados primero llegaron a recibir su paga, supusieron que recibirían más; pero a ellos también se les pagó el salario de un día.

DHH

Después, cuando les tocó el turno a los que habían entrado primero, pensaron que iban a recibir más; pero cada uno de ellos recibió también el salario de un día.

TLA

Después, cuando pasaron los que habían llegado primero, muy de mañana, pensaron que a ellos les pagarían mucho más. Pero cada uno de ellos recibió el mismo salario de un día completo.

20:11 Cap. 20

Reina-Valera 1960

Y al recibirlo, murmuraban contra el padre de familia,

NTV

Cuando recibieron la paga, protestaron contra el propietario:

DHH

Al cobrarlo, comenzaron a murmurar contra el dueño,

TLA

Después de recibir el dinero, esos trabajadores comenzaron a hablar mal del dueño de la viña

20:12 Cap. 20

Reina-Valera 1960

diciendo: Estos postreros han trabajado una sola hora, y los has hecho iguales a nosotros, que hemos soportado la carga y el calor del día.

NTV

“Aquellos trabajaron solo una hora, sin embargo, se les ha pagado lo mismo que a nosotros, que trabajamos todo el día bajo el intenso calor”.

DHH

diciendo: “Estos, que llegaron al final, trabajaron solamente una hora, y usted les ha pagado igual que a nosotros, que hemos aguantado el trabajo y el calor de todo el día.”

TLA

y le dijeron: “Los que llegaron a las cinco de la tarde solo trabajaron una hora, pero usted les pagó a ellos lo mismo que a nosotros, que trabajamos todo el día aguantando el calor. Eso no es justo.”

20:13 Cap. 20

Reina-Valera 1960

Él, respondiendo, dijo a uno de ellos: Amigo, no te hago agravio; ¿no conviniste conmigo en un denario?

NTV

»Él le respondió a uno de ellos: “Amigo, ¡no he sido injusto! ¿Acaso tú no acordaste conmigo que trabajarías todo el día por el salario acostumbrado?

DHH

Pero el dueño contestó a uno de ellos: “Amigo, no te estoy haciendo ninguna injusticia. ¿Acaso no te arreglaste conmigo por el salario de un día?

TLA

»Pero el dueño le contestó a uno de ellos: “¡Mira, amigo! Yo no he sido injusto contigo. Recuerda que los dos acordamos que tú trabajarías por el salario de un día completo.

20:14 Cap. 20

Reina-Valera 1960

Toma lo que es tuyo, y vete; pero quiero dar a este postrero, como a ti.

NTV

Toma tu dinero y vete. Quise pagarle a este último trabajador lo mismo que a ti.

DHH

Pues toma tu paga y vete. Si yo quiero darle a este que entró a trabajar al final lo mismo que te doy a ti,

TLA

Toma el dinero que te ganaste, y vete. No es problema tuyo que yo les pague lo mismo a los que vinieron a las cinco.

20:15 Cap. 20

Reina-Valera 1960

¿No me es lícito hacer lo que quiero con lo mío? ¿O tienes tú envidia, porque yo soy bueno?

NTV

¿Acaso es contra la ley que yo haga lo que quiero con mi dinero? ¿Te pones celoso porque soy bondadoso con otros?”.

DHH

es porque tengo el derecho de hacer lo que quiera con mi dinero. ¿O es que te da envidia que yo sea bondadoso?”

TLA

Yo puedo hacer con mi dinero lo que me parezca. ¿Por qué te da envidia que yo sea bueno con los demás?”

20:16 Cap. 20

Reina-Valera 1960

Así, los primeros serán postreros, y los postreros, primeros; porque muchos son llamados, mas pocos escogidos.

NTV

»Así que los que ahora son últimos, ese día serán los primeros, y los primeros serán los últimos.

DHH

»De modo que los que ahora son los últimos, serán los primeros; y los que ahora son los primeros, serán los últimos.

TLA

Jesús terminó diciendo: «Así, los que ahora son los primeros, serán los últimos; y los que ahora son los últimos, serán los primeros.»

20:17 Cap. 20

Reina-Valera 1960

Subiendo Jesús a Jerusalén, tomó a sus doce discípulos aparte en el camino, y les dijo:

NTV

Mientras Jesús subía a Jerusalén, llevó a los doce discípulos aparte y les contó en privado lo que le iba a suceder.

DHH

Jesús, yendo ya de camino a Jerusalén, llamó aparte a sus doce discípulos y les dijo:

TLA

Mientras Jesús iba hacia Jerusalén, en el camino reunió a sus doce discípulos y les dijo:

20:18 Cap. 20

Reina-Valera 1960

He aquí subimos a Jerusalén, y el Hijo del Hombre será entregado a los principales sacerdotes y a los escribas, y le condenarán a muerte;

NTV

«Escuchen —les dijo—, subimos a Jerusalén, donde el Hijo del Hombre será traicionado y entregado a los principales sacerdotes y a los maestros de la ley religiosa. Lo condenarán a muerte.

DHH

—Como ustedes ven, ahora vamos a Jerusalén, donde el Hijo del hombre va a ser entregado a los jefes de los sacerdotes y a los maestros de la ley, que lo condenarán a muerte

TLA

«Como pueden ver, ahora vamos a Jerusalén. Y a mí, el Hijo del hombre, me entregarán a los sacerdotes principales y a los maestros de la Ley. Ellos dirán que debo morir,

20:19 Cap. 20

Reina-Valera 1960

y le entregarán a los gentiles para que le escarnezcan, le azoten, y le crucifiquen; mas al tercer día resucitará.

NTV

Luego lo entregarán a los romanos para que se burlen de él, lo azoten con un látigo y lo crucifiquen; pero al tercer día, se levantará de los muertos».

DHH

y lo entregarán a los extranjeros para que se burlen de él, lo golpeen y lo crucifiquen; pero al tercer día resucitará.

TLA

y me entregarán a mis enemigos para que se burlen de mí, y para que me golpeen y me hagan morir en una cruz. Pero después de tres días, resucitaré.»

20:20 Cap. 20

Reina-Valera 1960

Entonces se le acercó la madre de los hijos de Zebedeo con sus hijos, postrándose ante él y pidiéndole algo.

NTV

Entonces la madre de Santiago y de Juan, hijos de Zebedeo, se acercó con sus hijos a Jesús. Se arrodilló respetuosamente para pedirle un favor.

DHH

La madre de los hijos de Zebedeo, junto con sus hijos, se acercó a Jesús y se arrodilló delante de él para pedirle un favor.

TLA

La madre de Santiago y Juan, que eran dos de los discípulos, fue con ellos a hablar con Jesús. Cuando llegaron, ella se arrodilló delante de Jesús para pedirle un favor. Jesús le preguntó: —¿Qué es lo que quieres? Ella le dijo: —Por favor, ordena que, cuando estés sentado en el trono de tu reino, mis hijos se sienten siempre junto a ti, uno a tu derecha y otro a tu izquierda.

20:21 Cap. 20

Reina-Valera 1960

Él le dijo: ¿Qué quieres? Ella le dijo: Ordena que en tu reino se sienten estos dos hijos míos, el uno a tu derecha, y el otro a tu izquierda.

NTV

—¿Cuál es tu petición? —le preguntó Jesús. La mujer contestó: —Te pido, por favor, que permitas que, en tu reino, mis dos hijos se sienten en lugares de honor a tu lado, uno a tu derecha y el otro a tu izquierda.

DHH

Jesús le preguntó: —¿Qué quieres? Ella le dijo: —Manda que en tu reino uno de mis hijos se siente a tu derecha y el otro a tu izquierda.

TLA

La madre de Santiago y Juan, que eran dos de los discípulos, fue con ellos a hablar con Jesús. Cuando llegaron, ella se arrodilló delante de Jesús para pedirle un favor. Jesús le preguntó: —¿Qué es lo que quieres? Ella le dijo: —Por favor, ordena que, cuando estés sentado en el trono de tu reino, mis hijos se sienten siempre junto a ti, uno a tu derecha y otro a tu izquierda.

20:22 Cap. 20

Reina-Valera 1960

Entonces Jesús respondiendo, dijo: No sabéis lo que pedís. ¿Podéis beber del vaso que yo he de beber, y ser bautizados con el bautismo con que yo soy bautizado? Y ellos le dijeron: Podemos.

NTV

Jesús les respondió: —¡No saben lo que piden! ¿Acaso pueden beber de la copa amarga de sufrimiento que yo estoy a punto de beber? —Claro que sí —contestaron ellos—, ¡podemos!

DHH

Jesús contestó: —Ustedes no saben lo que piden. ¿Pueden beber el trago amargo que voy a beber yo? Ellos dijeron: —Podemos.

TLA

Jesús respondió: —Ustedes no saben lo que piden. ¿Están dispuestos a sufrir todo lo malo que va a pasarme? Ellos le dijeron: —Sí, lo estamos.

20:23 Cap. 20

Reina-Valera 1960

Él les dijo: A la verdad, de mi vaso beberéis, y con el bautismo con que yo soy bautizado, seréis bautizados; pero el sentaros a mi derecha y a mi izquierda, no es mío darlo, sino a aquellos para quienes está preparado por mi Padre.

NTV

Jesús les dijo: —Es cierto, beberán de mi copa amarga; pero no me corresponde a mí decir quién se sentará a mi derecha o a mi izquierda. Mi Padre preparó esos lugares para quienes él ha escogido.

DHH

Jesús les respondió: —Ustedes beberán este trago amargo, pero el sentarse a mi derecha o a mi izquierda no me corresponde a mí darlo, sino que se les dará a aquellos para quienes mi Padre lo ha preparado.

TLA

Jesús les dijo: —Les aseguro que ustedes sufrirán mucho, igual que yo. Pero solo mi Padre decide quiénes serán los más importantes en mi reino. Eso no lo decido yo.

20:24 Cap. 20

Reina-Valera 1960

Cuando los diez oyeron esto, se enojaron contra los dos hermanos.

NTV

Cuando los otros diez discípulos oyeron lo que Santiago y Juan habían pedido, se indignaron.

DHH

Cuando los otros diez discípulos oyeron esto, se enojaron con los dos hermanos.

TLA

Cuando los otros diez discípulos se dieron cuenta de todo esto, se enojaron con Santiago y Juan.

20:25 Cap. 20

Reina-Valera 1960

Entonces Jesús, llamándolos, dijo: Sabéis que los gobernantes de las naciones se enseñorean de ellas, y los que son grandes ejercen sobre ellas potestad.

NTV

Así que Jesús los reunió a todos y les dijo: «Ustedes saben que los gobernantes de este mundo tratan a su pueblo con prepotencia y los funcionarios hacen alarde de su autoridad frente a los súbditos.

DHH

Pero Jesús los llamó, y les dijo: —Como ustedes saben, entre los paganos los jefes gobiernan con tiranía a sus súbditos, y los grandes hacen sentir su autoridad sobre ellos.

TLA

Entonces Jesús los llamó a todos y les dijo: «Ustedes saben que los que gobiernan a los pueblos se portan como sus amos, y que los grandes señores imponen su autoridad sobre esa gente.

20:26 Cap. 20

Reina-Valera 1960

Mas entre vosotros no será así, sino que el que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor,

NTV

Pero entre ustedes será diferente. El que quiera ser líder entre ustedes deberá ser sirviente,

DHH

Pero entre ustedes no debe ser así. Al contrario, el que entre ustedes quiera ser grande, deberá servir a los demás;

TLA

Pero entre ustedes no debe ser así. Al contrario, si alguno de ustedes quiere ser importante, tendrá que servir a los demás.

20:27 Cap. 20

Reina-Valera 1960

y el que quiera ser el primero entre vosotros será vuestro siervo;

NTV

y el que quiera ser el primero entre ustedes deberá convertirse en esclavo.

DHH

y el que entre ustedes quiera ser el primero, deberá ser su esclavo.

TLA

Si alguno quiere ser el primero, deberá ser el esclavo de todos.

20:28 Cap. 20

Reina-Valera 1960

como el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos.

NTV

Pues ni aun el Hijo del Hombre vino para que le sirvan, sino para servir a otros y para dar su vida en rescate por muchos».

DHH

Porque, del mismo modo, el Hijo del hombre no vino para que le sirvan, sino para servir y para dar su vida en rescate por una multitud.

TLA

Yo, el Hijo del hombre, lo hago así. No vine a este mundo para que me sirvan, sino para servir a los demás. Vine para dar mi vida por la salvación de muchos.»

20:29 Cap. 20

Reina-Valera 1960

Al salir ellos de Jericó, le seguía una gran multitud.

NTV

Mientras Jesús y sus discípulos salían de la ciudad de Jericó, una gran multitud los seguía.

DHH

Al salir ellos de Jericó, mucha gente siguió a Jesús.

TLA

Cuando Jesús salió de la ciudad de Jericó en compañía de sus discípulos, mucha gente lo siguió.

20:30 Cap. 20

Reina-Valera 1960

Y dos ciegos que estaban sentados junto al camino, cuando oyeron que Jesús pasaba, clamaron, diciendo: ¡Señor, Hijo de David, ten misericordia de nosotros!

NTV

Dos hombres ciegos estaban sentados junto al camino. Cuando oyeron que Jesús venía en dirección a ellos, comenzaron a gritar: «¡Señor, Hijo de David, ten compasión de nosotros!».

DHH

Dos ciegos que estaban sentados junto al camino, al oír que Jesús pasaba, gritaron: —¡Señor, Hijo de David, ten compasión de nosotros!

TLA

Junto al camino estaban sentados dos ciegos. Cuando oyeron que Jesús iba pasando, comenzaron a gritar: «¡Señor, tú que eres el Mesías, ten compasión de nosotros y ayúdanos!»

20:31 Cap. 20

Reina-Valera 1960

Y la gente les reprendió para que callasen; pero ellos clamaban más, diciendo: ¡Señor, Hijo de David, ten misericordia de nosotros!

NTV

«¡Cállense!», les gritó la multitud. Sin embargo, los dos ciegos gritaban aún más fuerte: «¡Señor, Hijo de David, ten compasión de nosotros!».

DHH

La gente los reprendía para que se callaran, pero ellos gritaban más todavía: —¡Señor, Hijo de David, ten compasión de nosotros!

TLA

La gente comenzó a reprender a los ciegos para que se callaran, pero ellos gritaron con más fuerza todavía: «¡Señor, tú que eres el Mesías, ten compasión de nosotros y ayúdanos!»

20:32 Cap. 20

Reina-Valera 1960

Y deteniéndose Jesús, los llamó, y les dijo: ¿Qué queréis que os haga?

NTV

Cuando Jesús los oyó, se detuvo y los llamó: —¿Qué quieren que haga por ustedes?

DHH

Entonces Jesús se detuvo, llamó a los ciegos y les preguntó: —¿Qué quieren que haga por ustedes?

TLA

Entonces Jesús se detuvo, llamó a los ciegos y les preguntó: —¿Qué quieren que haga por ustedes?

20:33 Cap. 20

Reina-Valera 1960

Ellos le dijeron: Señor, que sean abiertos nuestros ojos.

NTV

—Señor —dijeron—, ¡queremos ver!

DHH

Ellos le contestaron: —Señor, que recobremos la vista.

TLA

Ellos le respondieron: —Señor, haz que podamos ver de nuevo.

20:34 Cap. 20

Reina-Valera 1960

Entonces Jesús, compadecido, les tocó los ojos, y en seguida recibieron la vista; y le siguieron.

NTV

Jesús se compadeció de ellos y les tocó los ojos. ¡Al instante pudieron ver! Luego lo siguieron.

DHH

Jesús tuvo compasión de ellos, y les tocó los ojos. En el mismo momento los ciegos recobraron la vista, y siguieron a Jesús.

TLA

Jesús tuvo compasión de ellos, y les tocó los ojos. En ese mismo instante, los ciegos pudieron ver de nuevo y siguieron a Jesús.