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Tema seleccionado

Fe

Junta Nadie es justo Fe de Abraham La palabra está cerca

77 versículos Libro de Romanos
3:1

Reina-Valera 1960

¿Qué ventaja tiene, pues, el judío? ¿o de qué aprovecha la circuncisión?

NTV

Entonces, ¿cuál es la ventaja de ser judío? ¿Tiene algún valor la ceremonia de la circuncisión?

DHH

Entonces, ¿qué ventajas tiene el ser judío o el estar circuncidado?

TLA

Vamos a ver: ¿Vale la pena ser judío? ¿Conviene circuncidarse?

3:2

Reina-Valera 1960

Mucho, en todas maneras. Primero, ciertamente, que les ha sido confiada la palabra de Dios.

NTV

Claro que sí, ¡tiene muchos beneficios! En primer lugar, a los judíos se les confió toda la revelación de Dios.

DHH

Muchas y por muchas razones. En primer lugar, Dios confió su mensaje a los judíos.

TLA

¡Claro que sí! Porque el mensaje de Dios se les dio a los judíos antes que a nadie.

Todos los versículos

Lista 77 total
3:3 Cap. 3

Reina-Valera 1960

¿Pues qué, si algunos de ellos han sido incrédulos? ¿Su incredulidad habrá hecho nula la fidelidad de Dios?

NTV

Es cierto, algunos de ellos fueron infieles; ¿pero acaso eso significa que, porque ellos fueron infieles, Dios también será infiel?

DHH

¿Qué pasa entonces? ¿Acaso Dios dejará de ser fiel, por el hecho de que algunos de ellos hayan sido infieles?

TLA

Y aunque es verdad que algunos de ellos no hicieron caso del mensaje, eso no significa que Dios dejará de cumplirles todo lo que les prometió.

3:4 Cap. 3

Reina-Valera 1960

De ninguna manera; antes bien sea Dios veraz, y todo hombre mentiroso; como está escrito: Para que seas justificado en tus palabras, Y venzas cuando fueres juzgado.

NTV

¡Por supuesto que no! Aun cuando todos los demás sean mentirosos, Dios es veraz. Como dicen las Escrituras acerca de él: «Quedará demostrado que tienes razón en lo que dices, y ganarás tu caso en los tribunales».

DHH

¡Claro que no! Al contrario, Dios actúa siempre conforme a la verdad, aunque todo hombre sea mentiroso; pues la Escritura dice: «Serás tenido por justo en lo que dices, y saldrás vencedor cuando te juzguen.»

TLA

¡De ninguna manera! Aunque todo el mundo miente, Dios siempre dice la verdad. Así lo dice la Biblia: «Todos reconocerán que siempre dices la verdad. Por eso ganarás el pleito cuando te acusen ante los jueces.»

3:5 Cap. 3

Reina-Valera 1960

Y si nuestra injusticia hace resaltar la justicia de Dios, ¿qué diremos? ¿Será injusto Dios que da castigo? (Hablo como hombre.)

NTV

«Sin embargo —algunos podrían decir—, nuestro pecado cumple un buen propósito porque muestra a otros lo justo que es Dios. ¿No es injusto, entonces, que Dios nos castigue?». (Este no es más que un punto de vista humano).

DHH

Pero si nuestra maldad sirve para poner de relieve que Dios es justo, ¿qué diremos? ¿Que Dios es injusto cuando nos castiga? (Hablo según criterios humanos.)

TLA

Todo lo malo que hacemos demuestra que Dios es justo cuando se enoja y nos castiga. No por eso vamos a decir que Dios es injusto.

3:6 Cap. 3

Reina-Valera 1960

En ninguna manera; de otro modo, ¿cómo juzgaría Dios al mundo?

NTV

¡De ninguna manera! Si Dios no fuera completamente justo, ¿cómo tendría autoridad para juzgar al mundo?

DHH

¡Claro que no! Porque si Dios fuera injusto, ¿cómo podría juzgar al mundo?

TLA

¡De ninguna manera! Si Dios no fuera justo, ¿cómo podría decidir quiénes son malos y quiénes son buenos?

3:7 Cap. 3

Reina-Valera 1960

Pero si por mi mentira la verdad de Dios abundó para su gloria, ¿por qué aún soy juzgado como pecador?

NTV

«Sin embargo —alguien podría seguir argumentando—, ¿por qué Dios me juzga como pecador si mi mentira realza su veracidad y le da más gloria a él?».

DHH

Pero si mi mentira sirve para que la verdad de Dios resulte todavía más gloriosa, ¿por qué se me juzga a mí como pecador?

TLA

Alguien podría pensar que no merece ser castigado, ya que sus mentiras hacen que la verdad de Dios se vea con mayor claridad. En tal caso, podría alegarse que es mejor hacer lo malo, ya que Dios convierte lo malo en bueno. Pero no se equivoquen. Pensar así es un error. Además, no es eso lo que quiero enseñar, aunque algunos me acusan de hacerlo. En todo caso, Dios es justo, y castigará a esos mentirosos.

3:8 Cap. 3

Reina-Valera 1960

¿Y por qué no decir (como se nos calumnia, y como algunos, cuya condenación es justa, afirman que nosotros decimos): Hagamos males para que vengan bienes?

NTV

Algunos incluso nos difaman asegurando que nosotros decimos: «¡Cuanto más pecamos, mejor!». Los que dicen tales cosas merecen ser condenados.

DHH

En tal caso, ¿por qué no hacer lo malo para que venga lo bueno? Esto es precisamente lo que algunos, para desacreditarme, dicen que yo enseño; pero tales personas merecen la condenación.

TLA

Alguien podría pensar que no merece ser castigado, ya que sus mentiras hacen que la verdad de Dios se vea con mayor claridad. En tal caso, podría alegarse que es mejor hacer lo malo, ya que Dios convierte lo malo en bueno. Pero no se equivoquen. Pensar así es un error. Además, no es eso lo que quiero enseñar, aunque algunos me acusan de hacerlo. En todo caso, Dios es justo, y castigará a esos mentirosos.

3:9 Cap. 3

Reina-Valera 1960

¿Qué, pues? ¿Somos nosotros mejores que ellos? En ninguna manera; pues ya hemos acusado a judíos y a gentiles, que todos están bajo pecado.

NTV

Ahora bien, ¿llegamos a la conclusión de que los judíos somos mejores que los demás? ¡Para nada! Tal como acabamos de demostrar, todos —sean judíos o gentiles— están bajo el poder del pecado.

DHH

¿Qué pues? ¿Tenemos nosotros, los judíos, alguna ventaja sobre los demás? ¡Claro que no! Porque ya hemos demostrado que todos, tanto los judíos como los que no lo son, están bajo el poder del pecado,

TLA

¿Quiere decir todo esto que nosotros, los judíos, somos mejores que los demás? ¡Claro que no! Como ya les dije, seamos judíos o no lo seamos, todos somos pecadores.

3:10 Cap. 3

Reina-Valera 1960

Como está escrito: No hay justo, ni aun uno;

NTV

Como dicen las Escrituras: «No hay ni un solo justo, ni siquiera uno.

DHH

pues las Escrituras dicen: «¡No hay ni uno solo que sea justo!

TLA

La Biblia nos lo dice: «Nadie es justo.

3:11 Cap. 3

Reina-Valera 1960

No hay quien entienda, No hay quien busque a Dios.

NTV

Nadie es realmente sabio, nadie busca a Dios.

DHH

No hay quien tenga entendimiento; no hay quien busque a Dios.

TLA

Nadie entiende nada, ni quiere buscar a Dios.

3:12 Cap. 3

Reina-Valera 1960

Todos se desviaron, a una se hicieron inútiles; No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno.

NTV

Todos se desviaron, todos se volvieron inútiles. No hay ni uno que haga lo bueno, ni uno solo».

DHH

Todos se han ido por mal camino; todos por igual se han pervertido. ¡No hay quien haga lo bueno! ¡No hay ni siquiera uno!

TLA

Todos se han alejado de él; todos se han vuelto malos. Nadie, absolutamente nadie, quiere hacer lo bueno.

3:13 Cap. 3

Reina-Valera 1960

Sepulcro abierto es su garganta; Con su lengua engañan. Veneno de áspides hay debajo de sus labios;

NTV

«Lo que hablan es repugnante, como el mal olor de una tumba abierta. Su lengua está llena de mentiras». «Veneno de serpientes gotea de sus labios».

DHH

Su garganta es un sepulcro abierto, su lengua es mentirosa, sus labios esconden veneno de víbora

TLA

Solo dicen cosas malas; solo saben decir mentiras. Hacen tanto daño con sus palabras, como una serpiente con su veneno.

3:14 Cap. 3

Reina-Valera 1960

Su boca está llena de maldición y de amargura.

NTV

«Su boca está llena de maldición y amargura».

DHH

y su boca está llena de maldición y amargura.

TLA

Hablan con amargura y maldicen a la gente.

3:15 Cap. 3

Reina-Valera 1960

Sus pies se apresuran para derramar sangre;

NTV

«Se apresuran a matar.

DHH

Sus pies corren ágiles a derramar sangre;

TLA

Fácilmente se enojan y matan a cualquiera.

3:16 Cap. 3

Reina-Valera 1960

Quebranto y desventura hay en sus caminos;

NTV

Siempre hay destrucción y sufrimiento en sus caminos.

DHH

destrucción y miseria hay en sus caminos,

TLA

A dondequiera que van, todo lo destruyen y lo dejan destrozado.

3:17 Cap. 3

Reina-Valera 1960

Y no conocieron camino de paz.

NTV

No saben dónde encontrar paz».

DHH

y no conocen el camino de la paz.

TLA

No saben vivir en paz,

3:18 Cap. 3

Reina-Valera 1960

No hay temor de Dios delante de sus ojos.

NTV

«No tienen temor de Dios en absoluto».

DHH

Jamás tienen presente que hay que temer a Dios.»

TLA

ni respetan a Dios.»

3:19 Cap. 3

Reina-Valera 1960

Pero sabemos que todo lo que la ley dice, lo dice a los que están bajo la ley, para que toda boca se cierre y todo el mundo quede bajo el juicio de Dios;

NTV

Obviamente, la ley se aplica a quienes fue entregada, porque su propósito es evitar que la gente tenga excusas y demostrar que todo el mundo es culpable delante de Dios.

DHH

Sabemos que todo lo que dice el libro de la ley, lo dice a quienes están sometidos a ella, para que todos callen y el mundo entero caiga bajo el juicio de Dios;

TLA

Sabemos que la ley de Moisés tiene valor para los que se someten a ella. Y lo que la ley dice, es para que nadie pueda declararse inocente; es para que todo el mundo se reconozca culpable ante Dios.

3:20 Cap. 3

Reina-Valera 1960

ya que por las obras de la ley ningún ser humano será justificado delante de él; porque por medio de la ley es el conocimiento del pecado.

NTV

Pues nadie llegará jamás a ser justo ante Dios por hacer lo que la ley manda. La ley sencillamente nos muestra lo pecadores que somos.

DHH

porque nadie podrá decir que ha cumplido la ley y que Dios debe reconocerlo como justo, ya que la ley solamente sirve para hacernos saber que somos pecadores.

TLA

El cumplimiento de la ley no nos hace inocentes ante Dios; la ley solo sirve para que reconozcamos que somos pecadores.

3:21 Cap. 3

Reina-Valera 1960

Pero ahora, aparte de la ley, se ha manifestado la justicia de Dios, testificada por la ley y por los profetas;

NTV

Pero ahora, tal como se prometió tiempo atrás en los escritos de Moisés y de los profetas, Dios nos ha mostrado cómo podemos ser justos ante él sin cumplir con las exigencias de la ley.

DHH

Pero ahora, sin la ley, Dios ha mostrado de qué manera nos hace justos, y esto lo confirman la misma ley y los profetas:

TLA

La Biblia misma nos enseña claramente que ahora Dios nos acepta sin necesidad de cumplir la ley.

3:22 Cap. 3

Reina-Valera 1960

la justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo, para todos los que creen en él. Porque no hay diferencia,

NTV

Dios nos hace justos a sus ojos cuando ponemos nuestra fe en Jesucristo. Y eso es verdad para todo el que cree, sea quien fuere.

DHH

por medio de la fe en Jesucristo, Dios hace justos a todos los que creen. Pues no hay diferencia:

TLA

Dios acepta a todos los que creen y confían en Jesucristo, sin importar si son judíos o no lo son.

3:23 Cap. 3

Reina-Valera 1960

por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios,

NTV

Pues todos hemos pecado; nadie puede alcanzar la meta gloriosa establecida por Dios.

DHH

todos han pecado y están lejos de la presencia gloriosa de Dios.

TLA

Todos hemos pecado, y por eso estamos lejos de Dios.

3:24 Cap. 3

Reina-Valera 1960

siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús,

NTV

Sin embargo, en su gracia, Dios gratuitamente nos hace justos a sus ojos por medio de Cristo Jesús, quien nos liberó del castigo de nuestros pecados.

DHH

Pero Dios, en su bondad y gratuitamente, los hace justos, mediante la liberación que realizó Cristo Jesús.

TLA

Pero él nos ama mucho, y nos declara inocentes sin pedirnos nada a cambio. Por medio de Jesús, nos ha librado del castigo que merecían nuestros pecados.

3:25 Cap. 3

Reina-Valera 1960

a quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre, para manifestar su justicia, a causa de haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados,

NTV

Pues Dios ofreció a Jesús como el sacrificio por el pecado. Las personas son declaradas justas a los ojos de Dios cuando creen que Jesús sacrificó su vida al derramar su sangre. Ese sacrificio muestra que Dios actuó con justicia cuando se contuvo y no castigó a los que pecaron en el pasado,

DHH

Dios hizo que Cristo, al derramar su sangre, fuera el instrumento del perdón. Este perdón se alcanza por la fe. Así quería Dios mostrar cómo nos hace justos: perdonando los pecados que habíamos cometido antes,

TLA

Dios envió a Jesucristo para morir por nosotros. Si confiamos en que Jesús murió por nosotros, Dios nos perdonará. Con esto Dios demuestra que es justo y que, gracias a su paciencia, ahora nos perdona todo lo malo que antes hicimos. Él es justo, y solo acepta a los que confían en Jesús.

3:26 Cap. 3

Reina-Valera 1960

con la mira de manifestar en este tiempo su justicia, a fin de que él sea el justo, y el que justifica al que es de la fe de Jesús.

NTV

porque miraba hacia el futuro y de ese modo los incluiría en lo que llevaría a cabo en el tiempo presente. Dios hizo todo eso para demostrar su justicia, porque él mismo es justo e imparcial, y a los pecadores los hace justos a sus ojos cuando creen en Jesús.

DHH

porque él es paciente. Él quería mostrar en el tiempo presente cómo nos hace justos; pues así como él es justo, hace justos a los que creen en Jesús.

TLA

Dios envió a Jesucristo para morir por nosotros. Si confiamos en que Jesús murió por nosotros, Dios nos perdonará. Con esto Dios demuestra que es justo y que, gracias a su paciencia, ahora nos perdona todo lo malo que antes hicimos. Él es justo, y solo acepta a los que confían en Jesús.

3:27 Cap. 3

Reina-Valera 1960

¿Dónde, pues, está la jactancia? Queda excluida. ¿Por cuál ley? ¿Por la de las obras? No, sino por la ley de la fe.

NTV

¿Podemos, entonces, jactarnos de haber hecho algo para que Dios nos acepte? No, porque nuestra libertad de culpa y cargo no se basa en la obediencia a la ley. Está basada en la fe.

DHH

¿Dónde, pues, queda el orgullo del hombre ante Dios? ¡Queda eliminado! ¿Por qué razón? No por haber cumplido la ley, sino por haber creído.

TLA

Ante Dios, no tenemos nada de qué estar orgullosos. Pues Dios nos acepta porque confiamos en Jesucristo, y no por obedecer la ley de Moisés.

3:28 Cap. 3

Reina-Valera 1960

Concluimos, pues, que el hombre es justificado por fe sin las obras de la ley.

NTV

Así que somos hechos justos a los ojos de Dios por medio de la fe y no por obedecer la ley.

DHH

Así llegamos a esta conclusión: que Dios hace justo al hombre por la fe, independientemente del cumplimiento de la ley.

TLA

Ante Dios, no tenemos nada de qué estar orgullosos. Pues Dios nos acepta porque confiamos en Jesucristo, y no por obedecer la ley de Moisés.

3:29 Cap. 3

Reina-Valera 1960

¿Es Dios solamente Dios de los judíos? ¿No es también Dios de los gentiles? Ciertamente, también de los gentiles.

NTV

Después de todo, ¿acaso Dios es solo el Dios de los judíos? ¿No es también el Dios de los gentiles? Claro que sí.

DHH

¿Acaso Dios es solamente Dios de los judíos? ¿No lo es también de todas las naciones? ¡Claro está que lo es también de todas las naciones,

TLA

Dios no es solamente Dios de los judíos; en realidad, él es Dios de todos, sean o no judíos.

3:30 Cap. 3

Reina-Valera 1960

Porque Dios es uno, y él justificará por la fe a los de la circuncisión, y por medio de la fe a los de la incircuncisión.

NTV

Hay solo un Dios, y él hace justas a las personas —tanto a los judíos como a los gentiles— únicamente por medio de la fe.

DHH

pues no hay más que un Dios: el Dios que hace justos a los que tienen fe, sin tomar en cuenta si están o no están circuncidados!

TLA

Hay un solo Dios, y es el Dios que acepta a todos los que confían en Jesucristo, sean judíos o no lo sean.

3:31 Cap. 3

Reina-Valera 1960

¿Luego por la fe invalidamos la ley? En ninguna manera, sino que confirmamos la ley.

NTV

Entonces, si hacemos énfasis en la fe, ¿eso significa que podemos olvidarnos de la ley? ¡Por supuesto que no! De hecho, solo cuando tenemos fe cumplimos verdaderamente la ley.

DHH

Entonces, ¿con la fe le quitamos el valor a la ley? ¡Claro que no! Más bien afirmamos el valor de la ley.

TLA

Pero si confiamos en Jesús, eso no quiere decir que la ley ya no sirva. Al contrario, si confiamos en él, la ley cobra más valor.

4:1 Cap. 4

Reina-Valera 1960

¿Qué, pues, diremos que halló Abraham, nuestro padre según la carne?

NTV

Humanamente hablando, Abraham fue el fundador de nuestra nación judía. ¿Qué descubrió él acerca de llegar a ser justo ante Dios?

DHH

Pero entonces, ¿qué diremos que ganó Abraham, nuestro antepasado?

TLA

Pensemos en lo que le pasó a Abraham, nuestro antepasado.

4:2 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Porque si Abraham fue justificado por las obras, tiene de qué gloriarse, pero no para con Dios.

NTV

Que si sus buenas acciones le hubieran servido para que Dios lo aceptara, habría tenido de qué jactarse; pero esa no era la forma de actuar de Dios.

DHH

En realidad, si Abraham hubiera sido reconocido como justo a causa de sus propios hechos, tendría razón para gloriarse, aunque no delante de Dios.

TLA

Si Dios lo hubiera aceptado por todo lo que hizo, entonces podría sentirse orgulloso ante nosotros. Pero ante Dios no podía sentirse orgulloso de nada.

4:3 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Porque ¿qué dice la Escritura? Creyó Abraham a Dios, y le fue contado por justicia.

NTV

Pues las Escrituras nos dicen: «Abraham le creyó a Dios, y Dios lo consideró justo debido a su fe».

DHH

Pues la Escritura dice: «Abraham creyó a Dios, y por eso Dios le tuvo esto en cuenta y lo reconoció como justo.»

TLA

La Biblia dice: «Dios aceptó a Abraham porque Abraham confió en Dios.»

4:4 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Pero al que obra, no se le cuenta el salario como gracia, sino como deuda;

NTV

Cuando la gente trabaja, el salario que recibe no es un regalo sino algo que se ha ganado;

DHH

Ahora bien, si alguno trabaja, el pago no se le da como un regalo sino como algo merecido.

TLA

Ahora bien, el dinero que se le paga a alguien por un trabajo no es ningún regalo, sino algo que se le debe.

4:5 Cap. 4

Reina-Valera 1960

mas al que no obra, sino cree en aquel que justifica al impío, su fe le es contada por justicia.

NTV

pero la gente no es considerada justa por sus acciones sino por su fe en Dios, quien perdona a los pecadores.

DHH

En cambio, si alguno cree en Dios, que hace justo al pecador, Dios le tiene en cuenta su fe para reconocerlo como justo, aunque no haya hecho nada que merezca su favor.

TLA

En cambio, Dios declara inocente al pecador, aunque el pecador no haya hecho nada para merecerlo, porque Dios le toma en cuenta su confianza en él.

4:6 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Como también David habla de la bienaventuranza del hombre a quien Dios atribuye justicia sin obras,

NTV

David también habló de lo mismo cuando describió la felicidad de los que son declarados justos sin hacer esfuerzos para lograrlo:

DHH

David mismo habló de la dicha de aquel a quien Dios reconoce como justo sin tomarle en cuenta sus hechos.

TLA

David nos habla de la felicidad de aquellos a los que, sin hacer nada para merecerlo, Dios declara inocentes por confiar en él. Así lo dice en la Biblia:

4:7 Cap. 4

Reina-Valera 1960

diciendo: Bienaventurados aquellos cuyas iniquidades son perdonadas, Y cuyos pecados son cubiertos.

NTV

«Oh, qué alegría para aquellos a quienes se les perdona la desobediencia, a quienes se les cubren los pecados.

DHH

Dijo David: «¡Dichosos aquellos a quienes Dios perdona sus maldades y pasa por alto sus pecados!

TLA

«¡Qué felices son aquellos a los que Dios perdona! ¡Dios ya se ha olvidado de los pecados que cometieron!

4:8 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Bienaventurado el varón a quien el Señor no inculpa de pecado.

NTV

Sí, qué alegría para aquellos a quienes el Señor les borró el pecado de su cuenta».

DHH

¡Dichoso el hombre a quien el Señor no toma en cuenta su pecado!»

TLA

»¡Qué felices son aquellos a los que Dios perdona de todo lo malo que han hecho!»

4:9 Cap. 4

Reina-Valera 1960

¿Es, pues, esta bienaventuranza solamente para los de la circuncisión, o también para los de la incircuncisión? Porque decimos que a Abraham le fue contada la fe por justicia.

NTV

Ahora bien, ¿es esta bendición solamente para los judíos o es también para los gentiles incircuncisos? Como venimos diciendo, Dios consideró a Abraham justo debido a su fe.

DHH

¿Será que esta dicha corresponde solamente a los que están circuncidados, o corresponderá también a los que no lo están? Hemos dicho que Dios tuvo en cuenta la fe de Abraham para reconocerlo como justo.

TLA

Pero esta felicidad, ¿es solo de los que están circuncidados, o también de los que no lo están? Ya dijimos que Dios aceptó a Abraham, porque él confió en Dios.

4:10 Cap. 4

Reina-Valera 1960

¿Cómo, pues, le fue contada? ¿Estando en la circuncisión, o en la incircuncisión? No en la circuncisión, sino en la incircuncisión.

NTV

¿Pero cómo sucedió esto? ¿Se le consideró justo solo después de ser circuncidado o fue antes? ¡Es evidente que Dios aceptó a Abraham antes de que fuera circuncidado!

DHH

Pero ¿cuándo se la tuvo en cuenta? ¿Después de que Abraham fue circuncidado, o antes? No después, sino antes.

TLA

Y no hay duda de que Dios aceptó a Abraham antes de que fuera circuncidado.

4:11 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Y recibió la circuncisión como señal, como sello de la justicia de la fe que tuvo estando aún incircunciso; para que fuese padre de todos los creyentes no circuncidados, a fin de que también a ellos la fe les sea contada por justicia;

NTV

La circuncisión era una señal de que Abraham ya tenía fe y de que Dios ya lo había aceptado y declarado justo aun antes de que fuera circuncidado. Por lo tanto, Abraham es el padre espiritual de los que tienen fe pero no han sido circuncidados. A ellos se les considera justos debido a su fe.

DHH

Y después Abraham fue circuncidado, como señal o sello de que Dios ya lo había reconocido como justo por causa de su fe. De este modo, Abraham ha venido a ser también el padre de todos los que tienen fe, aunque no hayan sido circuncidados; y así Dios los reconoce igualmente a ellos como justos.

TLA

En realidad, Abraham fue circuncidado para demostrar que Dios ya lo había aceptado por confiar en él. Fue así como Abraham se convirtió en el padre de todos los que confían en Dios, aunque no estén circuncidados.

4:12 Cap. 4

Reina-Valera 1960

y padre de la circuncisión, para los que no solamente son de la circuncisión, sino que también siguen las pisadas de la fe que tuvo nuestro padre Abraham antes de ser circuncidado.

NTV

Y Abraham también es el padre espiritual de los que han sido circuncidados, pero solo si tienen la misma clase de fe que tenía Abraham antes de ser circuncidado.

DHH

Y Abraham es también el padre de quienes, además de estar circuncidados, siguen el ejemplo de aquella fe que nuestro antepasado ya tenía cuando aún no estaba circuncidado.

TLA

Pero Abraham es también el padre de los que están circuncidados, y que a la vez confían en Dios, pues con esto siguen el ejemplo de Abraham antes de que fuera circuncidado.

4:13 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Porque no por la ley fue dada a Abraham o a su descendencia la promesa de que sería heredero del mundo, sino por la justicia de la fe.

NTV

Obviamente, la promesa que Dios hizo de dar toda la tierra a Abraham y a sus descendientes no se basaba en la obediencia de Abraham a la ley sino en una relación correcta con Dios, la cual viene por la fe.

DHH

Pues Dios prometió a Abraham y a sus descendientes que recibirían el mundo como herencia; pero esta promesa no estaba condicionada al cumplimiento de la ley, sino a la justicia que se basa en la fe.

TLA

Dios le prometió a Abraham que a él y a sus descendientes les daría el mundo. Se lo prometió, no porque Abraham hubiera obedecido la ley, sino porque confió en Dios; esto hizo que Dios lo aceptara.

4:14 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Porque si los que son de la ley son los herederos, vana resulta la fe, y anulada la promesa.

NTV

Si la promesa de Dios es solo para los que obedecen la ley, entonces la fe no hace falta y la promesa no tiene sentido.

DHH

Pues si los que han de recibir la herencia son los que se basan en la ley, entonces la fe resultaría cosa inútil y la promesa de Dios perdería su valor.

TLA

Si la promesa de Dios fuera para los que obedecen la ley, entonces de nada serviría confiar en Dios, y su promesa no valdría de nada.

4:15 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Pues la ley produce ira; pero donde no hay ley, tampoco hay transgresión.

NTV

Pues la ley siempre trae castigo para los que tratan de obedecerla. (¡La única forma de no violar la ley es no tener ninguna ley para violar!).

DHH

Porque la ley trae castigo; pero donde no hay ley, tampoco hay faltas contra la ley.

TLA

Dios castiga a los que desobedecen la ley; pero cuando no hay ley, nadie es culpable de desobedecerla.

4:16 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Por tanto, es por fe, para que sea por gracia, a fin de que la promesa sea firme para toda su descendencia; no solamente para la que es de la ley, sino también para la que es de la fe de Abraham, el cual es padre de todos nosotros

NTV

Así que la promesa se recibe por medio de la fe. Es un regalo inmerecido. Y, vivamos o no de acuerdo con la ley de Moisés, todos estamos seguros de recibir esta promesa si tenemos una fe como la de Abraham, quien es el padre de todos los que creen.

DHH

Por eso, para que la promesa hecha a Abraham conservara su valor para todos sus descendientes, fue un don gratuito, basado en la fe. Es decir, la promesa no es solamente para los que se basan en la ley, sino también para todos los que se basan en la fe, como Abraham. De esa manera, él viene a ser padre de todos nosotros,

TLA

Por eso, para que la promesa de Dios tuviera valor para los descendientes de Abraham, Dios no pidió nada a cambio. Hizo la promesa para todos los que confiaran en él. No solo para los que obedecen la ley, sino también para los que confían como Abraham. Por eso Abraham es el padre de todos nosotros.

4:17 Cap. 4

Reina-Valera 1960

(como está escrito: Te he puesto por padre de muchas gentes) delante de Dios, a quien creyó, el cual da vida a los muertos, y llama las cosas que no son, como si fuesen.

NTV

A eso se refieren las Escrituras cuando citan lo que Dios le dijo: «Te hice padre de muchas naciones». Eso sucedió porque Abraham creyó en el Dios que da vida a los muertos y crea cosas nuevas de la nada.

DHH

como dice la Escritura: «Te he hecho padre de muchas naciones.» Este es el Dios en quien Abraham creyó, el Dios que da vida a los muertos y crea las cosas que aún no existen.

TLA

En la Biblia, Dios le dijo a Abraham que llegaría a ser el antepasado de gente de muchos países. Esta promesa se la hizo Dios a Abraham porque Abraham creyó en él, que es el único Dios con poder para resucitar a los muertos y para crear cosas nuevas.

4:18 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Él creyó en esperanza contra esperanza, para llegar a ser padre de muchas gentes, conforme a lo que se le había dicho: Así será tu descendencia.

NTV

Aun cuando no había motivos para tener esperanza, Abraham siguió teniendo esperanza porque había creído en que llegaría a ser el padre de muchas naciones. Pues Dios le había dicho: «Esa es la cantidad de descendientes que tendrás».

DHH

Cuando ya no había esperanza, Abraham creyó y tuvo esperanza, y así vino a ser «padre de muchas naciones», conforme a lo que Dios le había dicho: «Así será el número de tus descendientes.»

TLA

Cuando Dios le prometió a Abraham que tendría muchísimos descendientes, esto parecía imposible. Sin embargo, por su esperanza y confianza en Dios, Abraham llegó a ser el antepasado de gente de muchos países que también confían en Dios.

4:19 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Y no se debilitó en la fe al considerar su cuerpo, que estaba ya como muerto (siendo de casi cien años), o la esterilidad de la matriz de Sara.

NTV

Y la fe de Abraham no se debilitó a pesar de que él reconocía que, por tener unos cien años de edad, su cuerpo ya estaba muy anciano para tener hijos, igual que el vientre de Sara.

DHH

La fe de Abraham no se debilitó, aunque ya tenía casi cien años de edad y se daba cuenta de que tanto él como Sara ya estaban casi muertos, y que eran demasiado viejos para tener hijos.

TLA

Aunque Abraham tenía casi cien años, y sabía que pronto moriría, nunca dejó de confiar en Dios. Y aunque sabía que su esposa Sara no podía tener hijos,

4:20 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Tampoco dudó, por incredulidad, de la promesa de Dios, sino que se fortaleció en fe, dando gloria a Dios,

NTV

Abraham siempre creyó la promesa de Dios sin vacilar. De hecho, su fe se fortaleció aún más y así le dio gloria a Dios.

DHH

No dudó ni desconfió de la promesa de Dios, sino que tuvo una fe más fuerte. Alabó a Dios,

TLA

nunca dudó de que Dios cumpliría su promesa. Al contrario, su confianza era cada vez más firme, y daba gracias a Dios.

4:21 Cap. 4

Reina-Valera 1960

plenamente convencido de que era también poderoso para hacer todo lo que había prometido;

NTV

Abraham estaba plenamente convencido de que Dios es poderoso para cumplir todo lo que promete.

DHH

plenamente convencido de que Dios tiene poder para cumplir lo que promete.

TLA

Abraham estaba completamente seguro de que Dios tenía poder para cumplir su promesa.

4:22 Cap. 4

Reina-Valera 1960

por lo cual también su fe le fue contada por justicia.

NTV

Y, debido a su fe, Dios lo consideró justo.

DHH

Por eso, Dios le tuvo esto en cuenta y lo reconoció como justo.,

TLA

Por eso Dios lo aceptó.

4:23 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Y no solamente con respecto a él se escribió que le fue contada,

NTV

Y el hecho de que Dios lo considerara justo no fue solo para beneficio de Abraham, sino que quedó escrito

DHH

Y esto de que Dios se lo tuvo en cuenta, no se escribió solamente de Abraham;

TLA

Y cuando la Biblia dice que Dios aceptó a Abraham, no se refiere solo a él

4:24 Cap. 4

Reina-Valera 1960

sino también con respecto a nosotros a quienes ha de ser contada, esto es, a los que creemos en el que levantó de los muertos a Jesús, Señor nuestro,

NTV

también para nuestro beneficio, porque nos asegura que Dios nos considerará justos a nosotros también si creemos en él, quien levantó de los muertos a Jesús nuestro Señor.

DHH

se escribió también de nosotros. Pues Dios también nos tiene en cuenta la fe, si creemos en aquel que resucitó a Jesús, nuestro Señor,

TLA

sino también a nosotros. Dios es el mismo que resucitó a Jesús nuestro Señor, y nos acepta si confiamos en él.

4:25 Cap. 4

Reina-Valera 1960

el cual fue entregado por nuestras transgresiones, y resucitado para nuestra justificación.

NTV

Él fue entregado a la muerte por causa de nuestros pecados, y resucitado para hacernos justos a los ojos de Dios.

DHH

que fue entregado a la muerte por nuestros pecados y resucitado para hacernos justos.

TLA

Dios entregó a Jesús para que muriera por nuestros pecados, y lo resucitó para que fuéramos declarados inocentes.

10:1 Cap. 10

Reina-Valera 1960

Hermanos, ciertamente el anhelo de mi corazón, y mi oración a Dios por Israel, es para salvación.

NTV

Amados hermanos, el profundo deseo de mi corazón y mi oración a Dios es que los israelitas lleguen a ser salvos.

DHH

Hermanos, el deseo de mi corazón y mi oración a Dios por los israelitas es que alcancen la salvación.

TLA

Hermanos en Cristo, con todo mi corazón deseo y pido a Dios que él salve del castigo a los israelitas.

10:2 Cap. 10

Reina-Valera 1960

Porque yo les doy testimonio de que tienen celo de Dios, pero no conforme a ciencia.

NTV

Yo sé que ellos tienen un gran entusiasmo por Dios, pero es un fervor mal encauzado.

DHH

En su favor puedo decir que tienen un gran deseo de servir a Dios; solo que ese deseo no está basado en el verdadero conocimiento.

TLA

Estoy seguro de que ellos tienen muchos deseos de servir a Dios, pero no saben cómo hacerlo.

10:3 Cap. 10

Reina-Valera 1960

Porque ignorando la justicia de Dios, y procurando establecer la suya propia, no se han sujetado a la justicia de Dios;

NTV

Pues no entienden la forma en que Dios hace justas a las personas ante él. Se niegan a aceptar el modo de Dios y, en cambio, se aferran a su propio modo de hacerse justos ante él tratando de cumplir la ley.

DHH

Pues no reconocen que es Dios quien hace justos a los hombres, y pretenden ser justos por sí mismos; y así no se han sometido a lo que Dios estableció para hacernos justos.

TLA

No comprenden que solo Dios nos puede declarar inocentes. Por eso han tratado de hacer algo para que Dios los acepte. En realidad, han rechazado la manera en que Dios quiere aceptarlos.

10:4 Cap. 10

Reina-Valera 1960

porque el fin de la ley es Cristo, para justicia a todo aquel que cree.

NTV

Sin embargo, Cristo ya cumplió el propósito por el cual se entregó la ley. Como resultado, todos los que creen en él son hechos justos a los ojos de Dios.

DHH

Porque la ley llega a su término con Cristo, y así todos por la fe pueden llegar a ser justos.

TLA

Dios ya no nos acepta por obedecer la ley; ahora solo acepta a los que confían en Cristo. Con Cristo, la ley llegó a su cumplimiento.

10:5 Cap. 10

Reina-Valera 1960

Porque de la justicia que es por la ley Moisés escribe así: El hombre que haga estas cosas, vivirá por ellas.

NTV

Pues Moisés escribe que la ley exige obediencia a todos sus mandatos para que una persona llegue a ser justa ante Dios.

DHH

De la justicia basada en la ley, Moisés escribió esto: «La persona que cumpla la ley, vivirá por ella.»

TLA

Al referirse a los que obedecen la ley para que Dios los acepte, Moisés escribió lo siguiente: «La persona que obedezca la ley se salvará si la cumple.»

10:6 Cap. 10

Reina-Valera 1960

Pero la justicia que es por la fe dice así: No digas en tu corazón: ¿Quién subirá al cielo? (esto es, para traer abajo a Cristo);

NTV

Pero el modo de la fe para hacernos justos ante Dios dice: «No digas en tu corazón: “¿Quién subirá al cielo?” (para hacer bajar a Cristo a la tierra).

DHH

Pero de la justicia basada en la fe, se dice: «No pienses: “¿Quién subirá al cielo?” —esto es, para hacer que Cristo baje—;

TLA

Al contrario, esto es lo que dice de los que confían en Dios para que él los acepte: «Nunca te preguntes: “¿Quién subirá al cielo?”», es decir, subir al cielo para pedirle a Cristo que baje.

10:7 Cap. 10

Reina-Valera 1960

o, ¿quién descenderá al abismo? (esto es, para hacer subir a Cristo de entre los muertos).

NTV

Ni tampoco digas: “¿Quién descenderá al lugar de los muertos?” (para volver a Cristo de nuevo a la vida)».

DHH

o “¿Quién bajará al abismo?”» —esto es, para hacer que Cristo suba de entre los muertos.

TLA

«Tampoco te preguntes: “¿Quién bajará al mundo de los muertos?”», es decir, bajar allá para pedirle a Cristo que resucite.

10:8 Cap. 10

Reina-Valera 1960

Mas ¿qué dice? Cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón. Esta es la palabra de fe que predicamos:

NTV

En realidad, dice: «El mensaje está muy al alcance de la mano, está en tus labios y en tu corazón». Y ese mensaje es el mismo mensaje que nosotros predicamos acerca de la fe:

DHH

¿Qué es, pues, lo que dice?: «La palabra está cerca de ti, en tu boca y en tu corazón.» Esta palabra es el mensaje de fe que predicamos.

TLA

Más bien, la Biblia dice: «El mensaje de Dios está cerca de ti; está en tu boca y en tu corazón.» Y ese mismo mensaje es el que les traemos: que debemos confiar en Dios.

10:9 Cap. 10

Reina-Valera 1960

que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo.

NTV

Si declaras abiertamente que Jesús es el Señor y crees en tu corazón que Dios lo levantó de los muertos, serás salvo.

DHH

Si con tu boca reconoces a Jesús como Señor, y con tu corazón crees que Dios lo resucitó, alcanzarás la salvación.

TLA

Pues si ustedes reconocen con su propia boca que Jesús es el Señor, y si creen de corazón que Dios lo resucitó, entonces se librarán del castigo que merecen.

10:10 Cap. 10

Reina-Valera 1960

Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación.

NTV

Pues es por creer en tu corazón que eres hecho justo a los ojos de Dios y es por declarar abiertamente tu fe que eres salvo.

DHH

Pues con el corazón se cree para alcanzar la justicia, y con la boca se reconoce a Jesucristo para alcanzar la salvación.

TLA

Pues si creemos de todo corazón, seremos aceptados por Dios; y si con nuestra boca reconocemos que Jesús es el Señor, Dios nos salvará.

10:11 Cap. 10

Reina-Valera 1960

Pues la Escritura dice: Todo aquel que en él creyere, no será avergonzado.

NTV

Como nos dicen las Escrituras: «Todo el que confíe en él jamás será avergonzado».

DHH

La Escritura dice: «El que confíe en él, no quedará defraudado.»

TLA

La Biblia dice: «Dios no deja en vergüenza a los que confían en él.»

10:12 Cap. 10

Reina-Valera 1960

Porque no hay diferencia entre judío y griego, pues el mismo que es Señor de todos, es rico para con todos los que le invocan;

NTV

No hay diferencia entre los judíos y los gentiles en ese sentido. Ambos tienen al mismo Señor, quien da con generosidad a todos los que lo invocan.

DHH

No hay diferencia entre los judíos y los no judíos; pues el mismo Señor es Señor de todos, y da con abundancia a todos los que lo invocan.

TLA

No importa si son judíos o no lo son, porque todos tienen el mismo Dios, y él es muy bueno con todos los que le piden ayuda.

10:13 Cap. 10

Reina-Valera 1960

porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo.

NTV

Pues «todo el que invoque el nombre del Señor será salvo».

DHH

Porque esto es lo que dice: «Todos los que invoquen el nombre del Señor, alcanzarán la salvación.»

TLA

Pues la Biblia también dice: «Dios salvará a los que lo reconozcan como su Dios.»

10:14 Cap. 10

Reina-Valera 1960

¿Cómo, pues, invocarán a aquel en el cual no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán sin haber quien les predique?

NTV

¿Pero cómo pueden ellos invocarlo para que los salve si no creen en él? ¿Y cómo pueden creer en él si nunca han oído de él? ¿Y cómo pueden oír de él a menos que alguien se lo diga?

DHH

Pero ¿cómo van a invocarlo, si no han creído en él? ¿Y cómo van a creer en él, si no han oído hablar de él? ¿Y cómo van a oír, si no hay quien les anuncie el mensaje?

TLA

Pero, ¿cómo van a reconocerlo, si no confían en él? ¿Y cómo van a confiar en él, si nada saben de él? ¿Y cómo van a saberlo, si nadie les habla acerca del Señor Jesucristo?

10:15 Cap. 10

Reina-Valera 1960

¿Y cómo predicarán si no fueren enviados? Como está escrito: ¡Cuán hermosos son los pies de los que anuncian la paz, de los que anuncian buenas nuevas!

NTV

¿Y cómo irá alguien a contarles sin ser enviado? Por eso, las Escrituras dicen: «¡Qué hermosos son los pies de los mensajeros que traen buenas noticias!».

DHH

¿Y cómo van a anunciar el mensaje, si no son enviados? Como dice la Escritura: «¡Qué hermosa es la llegada de los que traen buenas noticias!»

TLA

¿Y cómo hablarán de Jesucristo, si Dios no los envía? Como dice la Biblia: «¡Qué hermoso es ver llegar a los que traen buenas noticias!»

10:16 Cap. 10

Reina-Valera 1960

Mas no todos obedecieron al evangelio; pues Isaías dice: Señor, ¿quién ha creído a nuestro anuncio?

NTV

Sin embargo, no todos aceptan la Buena Noticia, porque el profeta Isaías dijo: «Señor, ¿quién ha creído nuestro mensaje?».

DHH

Pero no todos han aceptado el evangelio. Es como dice Isaías: «Señor, ¿quién ha creído al oír nuestro mensaje?»

TLA

Sin embargo, no todos han aceptado estas buenas noticias. Como dijo el profeta Isaías: «Señor, ¡nadie ha creído a nuestro mensaje!»

10:17 Cap. 10

Reina-Valera 1960

Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.

NTV

Así que la fe viene por oír, es decir, por oír la Buena Noticia acerca de Cristo.

DHH

Así pues, la fe nace al oír el mensaje, y el mensaje viene de la palabra de Cristo.

TLA

Así que las personas llegan a confiar en Dios cuando oyen el mensaje acerca de Jesucristo.

10:18 Cap. 10

Reina-Valera 1960

Pero digo: ¿No han oído? Antes bien, Por toda la tierra ha salido la voz de ellos, Y hasta los fines de la tierra sus palabras.

NTV

Pero pregunto: ¿de verdad el pueblo de Israel oyó el mensaje? Claro que sí. «El mensaje se ha difundido por toda la tierra, y sus palabras, por todo el mundo».

DHH

Pero yo pregunto: ¿Será tal vez que no oyeron el mensaje? ¡Claro que lo oyeron! Porque la Escritura dice: «La voz de ellos salió por toda la tierra, y hasta los últimos rincones del mundo llegaron sus palabras.»

TLA

Pero yo pregunto: ¿Será que no han tenido oportunidad de oír el mensaje? ¡Claro que lo han oído! Porque la Biblia dice: «Sus palabras recorren toda la tierra y llegan hasta el fin del mundo.»

10:19 Cap. 10

Reina-Valera 1960

También digo: ¿No ha conocido esto Israel? Primeramente Moisés dice: Yo os provocaré a celos con un pueblo que no es pueblo; Con pueblo insensato os provocaré a ira.

NTV

Vuelvo a preguntar: ¿entendió realmente el pueblo de Israel? Por supuesto que sí. Pues, incluso en el tiempo de Moisés, Dios dijo: «Despertaré sus celos con un pueblo que ni siquiera es una nación. Provocaré su enojo por medio de gentiles insensatos».

DHH

Y vuelvo a preguntar: ¿Será que los de Israel no se han dado cuenta? En primer lugar, Moisés dice: «Yo los pondré a ustedes celosos de un pueblo que no es pueblo; los haré enojar contra un pueblo que no quiere entender.»

TLA

Vuelvo entonces a preguntar: ¿Será que los israelitas no se han dado cuenta? ¡Claro que sí se han dado cuenta! Pues, en primer lugar, Dios dijo por medio de Moisés: «Haré que los israelitas se pongan celosos de un pueblo sin importancia. Haré que se enojen con gente de poco entendimiento.»

10:20 Cap. 10

Reina-Valera 1960

E Isaías dice resueltamente: Fui hallado de los que no me buscaban; Me manifesté a los que no preguntaban por mí.

NTV

Luego Isaías habló audazmente de parte de Dios y dijo: «Me encontraron personas que no me buscaban. Me mostré a los que no preguntaban por mí».

DHH

Luego, Isaías se atreve a decir: «Los que no me buscaban, me encontraron; y me mostré a los que no preguntaban por mí.»

TLA

Después, Isaías se atrevió a recordar algo que Dios había dicho: «Me encontraron aquellos que no me buscaban. Me presenté ante gente que no preguntaba por mí.»

10:21 Cap. 10

Reina-Valera 1960

Pero acerca de Israel dice: Todo el día extendí mis manos a un pueblo rebelde y contradictor.

NTV

Pero, con respecto a Israel, Dios dijo: «Todo el día les abrí mis brazos, pero ellos fueron desobedientes y rebeldes».

DHH

Y al hablar de los israelitas, Isaías dice: «Todo el día extendí mis manos a un pueblo desobediente y rebelde.»

TLA

Pero del pueblo de Israel, Dios dijo por medio de Isaías: «Todo el día le ofrecí ayuda a un pueblo terco y desobediente.»