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Temas 1 Juan RVR + NTV + DHH + TLA 105 vers. 8 relatos

Relato seleccionado

Dios es amor

15 versículos Libro de 1 Juan
4:7

Reina-Valera 1960

Amados, amémonos unos a otros; porque el amor es de Dios. Todo aquel que ama, es nacido de Dios, y conoce a Dios.

NTV

Queridos amigos, sigamos amándonos unos a otros, porque el amor viene de Dios. Todo el que ama es un hijo de Dios y conoce a Dios;

DHH

Queridos hermanos, debemos amarnos unos a otros, porque el amor viene de Dios. Todo el que ama es hijo de Dios y conoce a Dios.

TLA

Amados hijos míos, debemos amarnos unos a otros, porque el amor viene de Dios. Todo el que ama es hijo de Dios, y conoce a Dios.

4:8

Reina-Valera 1960

El que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor.

NTV

pero el que no ama no conoce a Dios, porque Dios es amor.

DHH

El que no ama no ha conocido a Dios, porque Dios es amor.

TLA

El que no ama no conoce a Dios, porque Dios es amor.

Todos los versículos

Lista 15 total
4:9 Cap. 4

Reina-Valera 1960

En esto se mostró el amor de Dios para con nosotros, en que Dios envió a su Hijo unigénito al mundo, para que vivamos por él.

NTV

Dios mostró cuánto nos ama al enviar a su único Hijo al mundo, para que tengamos vida eterna por medio de él.

DHH

Dios mostró su amor hacia nosotros al enviar a su Hijo único al mundo para que tengamos vida por él.

TLA

Dios nos dio muestras de su amor al enviar al mundo a Jesús, su único Hijo, para que por medio de él todos nosotros tengamos vida eterna.

4:10 Cap. 4

Reina-Valera 1960

En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados.

NTV

En esto consiste el amor verdadero: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros y envió a su Hijo como sacrificio para quitar nuestros pecados.

DHH

El amor consiste en esto: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros y envió a su Hijo, para que, ofreciéndose en sacrificio, nuestros pecados quedaran perdonados.

TLA

El verdadero amor no consiste en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó y envió a su Hijo, para que nosotros fuéramos perdonados por medio de su sacrificio.

4:11 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Amados, si Dios nos ha amado así, debemos también nosotros amarnos unos a otros.

NTV

Queridos amigos, ya que Dios nos amó tanto, sin duda nosotros también debemos amarnos unos a otros.

DHH

Queridos hermanos, si Dios nos ha amado así, nosotros también debemos amarnos unos a otros.

TLA

Hijos míos, si Dios nos ha amado así, nosotros también debemos amarnos los unos a los otros.

4:12 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Nadie ha visto jamás a Dios. Si nos amamos unos a otros, Dios permanece en nosotros, y su amor se ha perfeccionado en nosotros.

NTV

Nadie jamás ha visto a Dios; pero si nos amamos unos a otros, Dios vive en nosotros y su amor llega a la máxima expresión en nosotros.

DHH

A Dios nunca lo ha visto nadie; pero si nos amamos unos a otros, Dios vive en nosotros y su amor se hace realidad en nosotros.

TLA

Nadie ha visto nunca a Dios; pero, si nos amamos unos a otros, Dios vive en nosotros y también su amor estará en nosotros.

4:13 Cap. 4

Reina-Valera 1960

En esto conocemos que permanecemos en él, y él en nosotros, en que nos ha dado de su Espíritu.

NTV

Y Dios nos ha dado su Espíritu como prueba de que vivimos en él y él en nosotros.

DHH

La prueba de que nosotros vivimos en Dios y de que él vive en nosotros, es que nos ha dado su Espíritu.

TLA

Sabemos que estamos íntimamente unidos a Dios porque él nos ha dado su Espíritu.

4:14 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Y nosotros hemos visto y testificamos que el Padre ha enviado al Hijo, el Salvador del mundo.

NTV

Además, hemos visto con nuestros propios ojos y ahora damos testimonio de que el Padre envió a su Hijo para que fuera el Salvador del mundo.

DHH

Y nosotros mismos hemos visto y declaramos que el Padre envió a su Hijo para salvar al mundo.

TLA

Nosotros mismos lo hemos visto, y lo decimos sin miedo: el Padre envió a su Hijo para salvar a todo el mundo.

4:15 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Todo aquel que confiese que Jesús es el Hijo de Dios, Dios permanece en él, y él en Dios.

NTV

Todos los que declaran que Jesús es el Hijo de Dios, Dios vive en ellos y ellos en Dios.

DHH

Cualquiera que reconoce que Jesús es el Hijo de Dios, vive en Dios y Dios en él.

TLA

Si alguien reconoce que Jesucristo es el Hijo de Dios, queda íntimamente unido a Dios, como si fuera una sola persona con él.

4:16 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Y nosotros hemos conocido y creído el amor que Dios tiene para con nosotros. Dios es amor; y el que permanece en amor, permanece en Dios, y Dios en él.

NTV

Nosotros sabemos cuánto nos ama Dios y hemos puesto nuestra confianza en su amor. Dios es amor, y todos los que viven en amor viven en Dios y Dios vive en ellos;

DHH

Así hemos llegado a saber y creer que Dios nos ama. Dios es amor, y el que vive en el amor, vive en Dios y Dios en él.

TLA

Sabemos y creemos que Dios nos ama, porque Dios es amor. Cualquiera que ama a sus hermanos está íntimamente unido a Dios.

4:17 Cap. 4

Reina-Valera 1960

En esto se ha perfeccionado el amor en nosotros, para que tengamos confianza en el día del juicio; pues como él es, así somos nosotros en este mundo.

NTV

y al vivir en Dios, nuestro amor crece hasta hacerse perfecto. Por lo tanto, no tendremos temor en el día del juicio, sino que podremos estar ante Dios con confianza, porque vivimos como vivió Jesús en este mundo.

DHH

De esta manera se hace realidad el amor en nosotros, para que en el día del juicio tengamos confianza; porque nosotros somos en este mundo tal como es Jesucristo.

TLA

Si en verdad amamos a los hermanos, y si vivimos como Jesucristo vivió en este mundo, no tendremos por qué tener miedo cuando Jesús venga para juzgar a todo el mundo.

4:18 Cap. 4

Reina-Valera 1960

En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor; porque el temor lleva en sí castigo. De donde el que teme, no ha sido perfeccionado en el amor.

NTV

En esa clase de amor no hay temor, porque el amor perfecto expulsa todo temor. Si tenemos miedo es por temor al castigo, y esto muestra que no hemos experimentado plenamente el perfecto amor de Dios.

DHH

Donde hay amor no hay miedo. Al contrario, el amor perfecto echa fuera el miedo, pues el miedo supone el castigo. Por eso, si alguien tiene miedo, es que no ha llegado a amar perfectamente.

TLA

La persona que ama no tiene miedo. Donde hay amor no hay temor. Al contrario, el verdadero amor quita el miedo. Si alguien tiene miedo de que Dios lo castigue, es porque no ha aprendido a amar.

4:19 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Nosotros le amamos a él, porque él nos amó primero.

NTV

Nos amamos unos a otros, porque él nos amó primero.

DHH

Nosotros amamos porque él nos amó primero.

TLA

Nosotros amamos a nuestros hermanos porque Dios nos amó primero.

4:20 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Si alguno dice: Yo amo a Dios, y aborrece a su hermano, es mentiroso. Pues el que no ama a su hermano a quien ha visto, ¿cómo puede amar a Dios a quien no ha visto?

NTV

Si alguien dice: «Amo a Dios», pero odia a otro creyente, esa persona es mentirosa pues, si no amamos a quienes podemos ver, ¿cómo vamos a amar a Dios, a quien no podemos ver?

DHH

Si alguno dice: «Yo amo a Dios», y al mismo tiempo odia a su hermano, es un mentiroso. Pues si uno no ama a su hermano, a quien ve, tampoco puede amar a Dios, a quien no ve.

TLA

Si decimos que amamos a Dios, y al mismo tiempo nos odiamos unos a otros, somos unos mentirosos. Porque si no amamos al hermano, a quien podemos ver, mucho menos podemos amar a Dios, a quien no podemos ver.

4:21 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Y nosotros tenemos este mandamiento de él: El que ama a Dios, ame también a su hermano.

NTV

Y él nos ha dado el siguiente mandato: los que aman a Dios deben amar también a sus hermanos creyentes.

DHH

Jesucristo nos ha dado este mandamiento: que el que ama a Dios, ame también a su hermano.

TLA

Y Jesucristo nos dio este mandamiento: «¡Amen a Dios, y ámense unos a otros!»