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Relato seleccionado

José en Egipto

169 versículos Libro de Génesis
37:1

Reina-Valera 1960

Habitó Jacob en la tierra donde había morado su padre, en la tierra de Canaán.

NTV

Entonces Jacob volvió a establecerse en la tierra de Canaán, donde su padre había vivido como extranjero.

DHH

Jacob se quedó a vivir en Canaán, donde su padre había vivido por algún tiempo.

TLA

Cuando José tenía diecisiete años, ayudaba a sus hermanos, los hijos de Bilhá y de Zilpá, a cuidar las ovejas. Pero José le contaba a su padre lo mal que se portaban sus hermanos.

37:2

Reina-Valera 1960

Esta es la historia de la familia de Jacob: José, siendo de edad de diecisiete años, apacentaba las ovejas con sus hermanos; y el joven estaba con los hijos de Bilha y con los hijos de Zilpa, mujeres de su padre; e informaba José a su padre la mala fama de ellos.

NTV

Este es el relato de Jacob y su familia. Cuando José tenía diecisiete años de edad, a menudo cuidaba los rebaños de su padre. Trabajaba para sus medios hermanos, los hijos de Bilha y Zilpa, dos de las esposas de su padre, así que le contaba a su padre acerca de las fechorías que hacían sus hermanos.

DHH

Cuando José era un muchacho de diecisiete años, cuidaba las ovejas junto con sus hermanos, los hijos de Bilhá y de Zilpá, que eran las concubinas de su padre. Y José llevaba a su padre quejas de la mala conducta de sus hermanos.

TLA

Cuando José tenía diecisiete años, ayudaba a sus hermanos, los hijos de Bilhá y de Zilpá, a cuidar las ovejas. Pero José le contaba a su padre lo mal que se portaban sus hermanos.

Todos los versículos

Lista 169 total
37:3 Cap. 37

Reina-Valera 1960

Y amaba Israel a José más que a todos sus hijos, porque lo había tenido en su vejez; y le hizo una túnica de diversos colores.

NTV

Jacob amaba a José más que a sus otros hijos porque le había nacido en su vejez. Por eso, un día, Jacob mandó a hacer un regalo especial para José: una hermosa túnica.

DHH

Israel quería a José más que a sus otros hijos, porque había nacido cuando él ya era viejo. Por eso le hizo una túnica muy elegante.

TLA

Jacob amaba a José más que a sus otros hijos, pues había nacido cuando ya era muy anciano. Por eso le hizo una capa de muchos colores.

37:4 Cap. 37

Reina-Valera 1960

Y viendo sus hermanos que su padre lo amaba más que a todos sus hermanos, le aborrecían, y no podían hablarle pacíficamente.

NTV

Pero sus hermanos lo odiaban porque su padre lo amaba más que a ellos. No dirigían ni una sola palabra amable hacia José.

DHH

Pero al darse cuenta sus hermanos de que su padre lo quería más que a todos ellos, llegaron a odiarlo y ni siquiera lo saludaban.

TLA

Pero sus hermanos lo odiaban, y ni siquiera le hablaban, pues veían que su padre lo quería más que a ellos.

37:5 Cap. 37

Reina-Valera 1960

Y soñó José un sueño, y lo contó a sus hermanos; y ellos llegaron a aborrecerle más todavía.

NTV

Una noche José tuvo un sueño, y cuando se lo contó a sus hermanos, lo odiaron más que nunca.

DHH

Una vez José tuvo un sueño, y se lo contó a sus hermanos; pero ellos lo odiaron más todavía,

TLA

Un día José tuvo un sueño. Cuando se lo contó a sus hermanos, ellos lo odiaron aún más,

37:6 Cap. 37

Reina-Valera 1960

Y él les dijo: Oíd ahora este sueño que he soñado:

NTV

—Escuchen este sueño —les dijo—.

DHH

porque les dijo: —Escuchen, voy a contarles el sueño que tuve.

TLA

pues les dijo: —Anoche tuve un sueño,

37:7 Cap. 37

Reina-Valera 1960

He aquí que atábamos manojos en medio del campo, y he aquí que mi manojo se levantaba y estaba derecho, y que vuestros manojos estaban alrededor y se inclinaban al mío.

NTV

Resulta que estábamos en el campo atando gavillas de grano. De repente, mi gavilla se levantó, y las gavillas de ustedes se juntaron alrededor de la mía, ¡y se inclinaron ante ella!

DHH

Soñé que todos nosotros estábamos en el campo, haciendo manojos de trigo; de pronto, mi manojo se levantó y quedó derecho, pero los manojos de ustedes se pusieron alrededor del mío y le hicieron reverencias.

TLA

y soñé que estábamos en medio del campo, atando el trigo en manojos. De repente, mi manojo se levantó y se quedó bien derecho, mientras los de ustedes lo rodeaban y se inclinaban ante él.

37:8 Cap. 37

Reina-Valera 1960

Le respondieron sus hermanos: ¿Reinarás tú sobre nosotros, o señorearás sobre nosotros? Y le aborrecieron aún más a causa de sus sueños y sus palabras.

NTV

Sus hermanos respondieron: —Así que crees que serás nuestro rey, ¿no es verdad? ¿De veras piensas que reinarás sobre nosotros? Así que lo odiaron aún más debido a sus sueños y a la forma en que los contaba.

DHH

Entonces sus hermanos contestaron: —¿Quieres decir que tú vas a ser nuestro rey, y que nos vas a dominar? Y lo odiaron todavía más por sus sueños y por la forma en que los contaba.

TLA

Sus hermanos protestaron: —¡Ahora resulta que vas a ser nuestro rey y nuestro jefe! Y por causa del sueño y por lo que decía, creció en ellos el odio que le tenían.

37:9 Cap. 37

Reina-Valera 1960

Soñó aun otro sueño, y lo contó a sus hermanos, diciendo: He aquí que he soñado otro sueño, y he aquí que el sol y la luna y once estrellas se inclinaban a mí.

NTV

Al poco tiempo José tuvo otro sueño y de nuevo se lo contó a sus hermanos. —Escuchen, tuve otro sueño —les dijo—. ¡El sol, la luna y once estrellas se inclinaban ante mí!

DHH

Después José tuvo otro sueño, que también les contó a sus hermanos. Les dijo: —¿Saben que tuve otro sueño, en el que veía que el sol, la luna y once estrellas me hacían reverencias?

TLA

José tuvo otro sueño, y también se lo contó a sus hermanos. Les dijo: —Fíjense que tuve otro sueño. Resulta que esta vez el sol, la luna y once estrellas, se inclinaban ante mí.

37:10 Cap. 37

Reina-Valera 1960

Y lo contó a su padre y a sus hermanos; y su padre le reprendió, y le dijo: ¿Qué sueño es este que soñaste? ¿Acaso vendremos yo y tu madre y tus hermanos a postrarnos en tierra ante ti?

NTV

Esta vez le contó el sueño a su padre además de a sus hermanos, pero su padre lo reprendió. —¿Qué clase de sueño es ese? —le preguntó—. ¿Acaso tu madre, tus hermanos y yo llegaremos a postrarnos delante de ti?

DHH

Cuando José contó este sueño a su padre y a sus hermanos, su padre le reprendió y le dijo: —¿Qué quieres decir con este sueño que tuviste? ¿Acaso tu madre, tus hermanos y yo tendremos que hacerte reverencias?

TLA

Cuando les contó este sueño a su padre y a sus hermanos, su padre lo reprendió, y le dijo: —¿Qué clase de sueño es ese? ¿Quieres decir que tu madre y tus hermanos, y yo mismo, vamos a ser tus esclavos?

37:11 Cap. 37

Reina-Valera 1960

Y sus hermanos le tenían envidia, mas su padre meditaba en esto.

NTV

Sin embargo, mientras los hermanos de José tenían celos de él, su padre estaba intrigado por el significado de los sueños.

DHH

Y sus hermanos le tenían envidia, pero su padre pensaba mucho en este asunto.

TLA

Y sus hermanos le tenían envidia, pero su padre trataba de entender el significado de sus sueños.

37:12 Cap. 37

Reina-Valera 1960

Después fueron sus hermanos a apacentar las ovejas de su padre en Siquem.

NTV

Poco tiempo después, los hermanos de José fueron hasta Siquem para apacentar los rebaños de su padre.

DHH

Un día los hermanos de José fueron a Siquem, buscando pastos para las ovejas de su padre.

TLA

Los hermanos de José habían llevado las ovejas de su padre a los pastos de Siquem.

37:13 Cap. 37

Reina-Valera 1960

Y dijo Israel a José: Tus hermanos apacientan las ovejas en Siquem: ven, y te enviaré a ellos. Y él respondió: Heme aquí.

NTV

Cuando ya llevaban un buen tiempo allí, Jacob le dijo a José: —Tus hermanos están en Siquem apacentando las ovejas. Prepárate, porque te enviaré a verlos. —Estoy listo para ir —respondió José.

DHH

Entonces Israel le dijo a José: —Mira, tus hermanos están en Siquem cuidando las ovejas. Quiero que vayas a verlos. —Iré con mucho gusto —contestó José.

TLA

Unos días después, Jacob le dijo a José: —Ya sabes que tus hermanos están en Siquem, cuidando las ovejas. Quiero que vayas a ver si todo está bien, y que regreses a contármelo. —Sí, papá, enseguida voy —le respondió. José salió del valle de Hebrón, y llegó a Siquem,

37:14 Cap. 37

Reina-Valera 1960

E Israel le dijo: Ve ahora, mira cómo están tus hermanos y cómo están las ovejas, y tráeme la respuesta. Y lo envió del valle de Hebrón, y llegó a Siquem.

NTV

—Ve a ver cómo están tus hermanos y los rebaños —dijo Jacob—. Luego vuelve aquí y tráeme noticias de ellos. Así que Jacob despidió a José, y él viajó hasta Siquem desde su casa, en el valle de Hebrón.

DHH

—Bueno —dijo Israel—, ve y fíjate cómo están tus hermanos y las ovejas, y regresa luego a traerme la noticia. Israel mandó a José desde el valle de Hebrón, y cuando José llegó a Siquem,

TLA

Unos días después, Jacob le dijo a José: —Ya sabes que tus hermanos están en Siquem, cuidando las ovejas. Quiero que vayas a ver si todo está bien, y que regreses a contármelo. —Sí, papá, enseguida voy —le respondió. José salió del valle de Hebrón, y llegó a Siquem,

37:15 Cap. 37

Reina-Valera 1960

Y lo halló un hombre, andando él errante por el campo, y le preguntó aquel hombre, diciendo: ¿Qué buscas?

NTV

Cuando José llegó a Siquem, un hombre de esa zona lo encontró dando vueltas por el campo. —¿Qué buscas? —le preguntó.

DHH

se perdió por el campo. Entonces un hombre lo encontró y le preguntó: —¿Qué andas buscando?

TLA

pero no encontró a sus hermanos por ningún lado. Poco después lo encontró un hombre y le preguntó: —¿Qué andas buscando?

37:16 Cap. 37

Reina-Valera 1960

José respondió: Busco a mis hermanos; te ruego que me muestres dónde están apacentando.

NTV

—Busco a mis hermanos —contestó José—. ¿Sabe usted dónde están apacentando sus rebaños?

DHH

—Ando buscando a mis hermanos —respondió José—. ¿Podría usted decirme dónde están cuidando las ovejas?

TLA

José le respondió: —Busco a mis hermanos y a sus rebaños. Tal vez usted pueda decirme dónde están.

37:17 Cap. 37

Reina-Valera 1960

Aquel hombre respondió: Ya se han ido de aquí; y yo les oí decir: Vamos a Dotán. Entonces José fue tras de sus hermanos, y los halló en Dotán.

NTV

—Sí —le dijo el hombre—. Se han ido de aquí, pero les oí decir: “Vayamos a Dotán”. Entonces José siguió a sus hermanos hasta Dotán y allí los encontró.

DHH

—Ya se fueron de aquí —dijo el hombre—. Les oí decir que se iban a Dotán. José fue en busca de sus hermanos y los encontró en Dotán.

TLA

Aquel hombre contestó: —Hace días que se fueron. Alcancé a oír que se iban a Dotán. José siguió buscando a sus hermanos, y allá los encontró.

37:18 Cap. 37

Reina-Valera 1960

Cuando ellos lo vieron de lejos, antes que llegara cerca de ellos, conspiraron contra él para matarle.

NTV

Cuando los hermanos de José lo vieron acercarse, lo reconocieron desde lejos. Mientras llegaba, tramaron un plan para matarlo.

DHH

Ellos lo vieron venir a lo lejos, y antes de que se acercara hicieron planes para matarlo.

TLA

Cuando ellos lo vieron acercarse, antes de que él llegara a donde ellos estaban, se pusieron de acuerdo para matarlo.

37:19 Cap. 37

Reina-Valera 1960

Y dijeron el uno al otro: He aquí viene el soñador.

NTV

—¡Aquí viene el soñador! —dijeron—.

DHH

Se dijeron unos a otros: —¡Miren, ahí viene el de los sueños!

TLA

Unos a otros se decían: «¡Vaya, vaya! ¡Aquí viene ese gran soñador!

37:20 Cap. 37

Reina-Valera 1960

Ahora pues, venid, y matémosle y echémosle en una cisterna, y diremos: Alguna mala bestia lo devoró; y veremos qué será de sus sueños.

NTV

Vamos, matémoslo y tirémoslo en una de esas cisternas. Podemos decirle a nuestro padre: “Un animal salvaje se lo comió”. ¡Entonces veremos en qué quedan sus sueños!

DHH

Vengan, vamos a matarlo; luego lo echaremos a un pozo y diremos que un animal salvaje se lo comió. ¡Y vamos a ver qué pasa con sus sueños!

TLA

Vamos a matarlo y a echarlo en uno de estos pozos, y diremos que algún animal feroz se lo comió. ¡Ya vamos a ver si se cumplen sus sueños!»

37:21 Cap. 37

Reina-Valera 1960

Cuando Rubén oyó esto, lo libró de sus manos, y dijo: No lo matemos.

NTV

Pero cuando Rubén oyó el plan, trató de salvar a José. —No lo matemos —dijo—.

DHH

Cuando Rubén oyó esto, quiso librarlo de sus hermanos, y dijo: —No lo matemos.

TLA

Al oír esto, Rubén trató de librar a José de sus hermanos, para luego llevárselo a su padre. Por eso les dijo: «No está bien que lo matemos. ¿Para qué matarlo? Si quieren, échenlo en este pozo del desierto; ¡pero no le hagan daño!»

37:22 Cap. 37

Reina-Valera 1960

Y les dijo Rubén: No derraméis sangre; echadlo en esta cisterna que está en el desierto, y no pongáis mano en él; por librarlo así de sus manos, para hacerlo volver a su padre.

NTV

¿Para qué derramar sangre? Solo tirémoslo en esta cisterna vacía, aquí en el desierto. Entonces morirá sin que le pongamos una mano encima. Rubén tenía pensado rescatar a José y devolverlo a su padre.

DHH

No derramen sangre. Échenlo a este pozo que está en el desierto, pero no le pongan la mano encima. Rubén dijo esto porque quería poner a salvo a José y devolvérselo a su padre;

TLA

Al oír esto, Rubén trató de librar a José de sus hermanos, para luego llevárselo a su padre. Por eso les dijo: «No está bien que lo matemos. ¿Para qué matarlo? Si quieren, échenlo en este pozo del desierto; ¡pero no le hagan daño!»

37:23 Cap. 37

Reina-Valera 1960

Sucedió, pues, que cuando llegó José a sus hermanos, ellos quitaron a José su túnica, la túnica de colores que tenía sobre sí;

NTV

Entonces, cuando llegó José, sus hermanos le quitaron la hermosa túnica que llevaba puesta.

DHH

pero cuando José llegó a donde estaban sus hermanos, ellos le quitaron la túnica que llevaba puesta,

TLA

Cuando José llegó a donde estaban sus hermanos, ellos le quitaron la capa que su padre le había hecho

37:24 Cap. 37

Reina-Valera 1960

y le tomaron y le echaron en la cisterna; pero la cisterna estaba vacía, no había en ella agua.

NTV

Después lo agarraron y lo tiraron en la cisterna. Resulta que la cisterna estaba vacía; no tenía nada de agua adentro.

DHH

lo agarraron y lo echaron al pozo, que estaba vacío y seco.

TLA

y lo echaron al pozo, que estaba seco. Y Rubén se fue.

37:25 Cap. 37

Reina-Valera 1960

Y se sentaron a comer pan; y alzando los ojos miraron, y he aquí una compañía de ismaelitas que venía de Galaad, y sus camellos traían aromas, bálsamo y mirra, e iban a llevarlo a Egipto.

NTV

Luego, justo cuando se sentaron a comer, levantaron la vista y vieron a la distancia una caravana de camellos que venía acercándose. Era un grupo de mercaderes ismaelitas que transportaban goma de resina, bálsamo y resinas aromáticas desde Galaad hasta Egipto.

DHH

Después se sentaron a comer. En esto, vieron venir una caravana de ismaelitas que venían de Galaad y que traían en sus camellos perfumes, bálsamo y mirra, para llevarlos a Egipto.

TLA

Los hermanos se sentaron a comer. De pronto vieron que se acercaba un grupo de comerciantes. Eran unos ismaelitas que venían de Galaad. Sus camellos estaban cargados de finos perfumes y hierbas de rico olor, que los ismaelitas pensaban vender en Egipto.

37:26 Cap. 37

Reina-Valera 1960

Entonces Judá dijo a sus hermanos: ¿Qué provecho hay en que matemos a nuestro hermano y encubramos su muerte?

NTV

Judá dijo a sus hermanos: «¿Qué ganaremos con matar a nuestro hermano? Tendríamos que encubrir el crimen.

DHH

Entonces Judá les dijo a sus hermanos: —¿Qué ganamos con matar a nuestro hermano, y después tratar de ocultar su muerte?

TLA

Judá entonces les dijo a sus hermanos: «No ganamos nada con matar a nuestro hermano, y luego tener que mentir acerca de su muerte.

37:27 Cap. 37

Reina-Valera 1960

Venid, y vendámosle a los ismaelitas, y no sea nuestra mano sobre él; porque él es nuestro hermano, nuestra propia carne. Y sus hermanos convinieron con él.

NTV

En lugar de hacerle daño, vendámoslo a esos mercaderes ismaelitas. Después de todo, es nuestro hermano, ¡de nuestra misma sangre!». Así que sus hermanos estuvieron de acuerdo.

DHH

Es mejor que lo vendamos a los ismaelitas y no que lo matemos, porque después de todo es nuestro hermano. Sus hermanos estuvieron de acuerdo con él,

TLA

Nos conviene más vendérselo a estos ismaelitas. Después de todo, José es nuestro hermano; ¡es de nuestra propia familia!» Esta idea les pareció bien,

37:28 Cap. 37

Reina-Valera 1960

Y cuando pasaban los madianitas mercaderes, sacaron ellos a José de la cisterna, y le trajeron arriba, y le vendieron a los ismaelitas por veinte piezas de plata. Y llevaron a José a Egipto.

NTV

Entonces, cuando se acercaron los ismaelitas, que eran mercaderes madianitas, los hermanos de José lo sacaron de la cisterna y se lo vendieron por veinte monedas de plata. Y los mercaderes lo llevaron a Egipto.

DHH

y cuando los comerciantes madianitas pasaron por allí, los hermanos de José lo sacaron del pozo y lo vendieron a los ismaelitas por veinte monedas de plata. Así se llevaron a José a Egipto.

TLA

así que cuando los comerciantes pasaron por allí, los hermanos de José lo sacaron del pozo y lo vendieron en veinte monedas de plata. Entonces los comerciantes se lo llevaron a Egipto.

37:29 Cap. 37

Reina-Valera 1960

Después Rubén volvió a la cisterna, y no halló a José adentro, y se rasgó los vestidos.

NTV

Tiempo después, Rubén regresó para sacar a José de la cisterna. Cuando descubrió que José no estaba allí, se rasgó la ropa en señal de lamento.

DHH

Cuando Rubén regresó al pozo y no encontró a José allí adentro, rasgó su ropa en señal de dolor.

TLA

Cuando Rubén regresó y vio que José ya no estaba en el pozo, rompió su ropa en señal de tristeza,

37:30 Cap. 37

Reina-Valera 1960

Y volvió a sus hermanos, y dijo: El joven no aparece; y yo, ¿a dónde iré?

NTV

Luego regresó a donde estaban sus hermanos y dijo lamentándose: «¡El muchacho desapareció! ¿Qué voy a hacer ahora?».

DHH

Luego volvió a donde estaban sus hermanos, y les dijo: —¡El muchacho ya no está! ¿Ahora qué voy a hacer?

TLA

y luego fue a decirles a sus hermanos: «¡José ya no está en el pozo! Y ahora, ¿qué le voy a decir a mi padre?»

37:31 Cap. 37

Reina-Valera 1960

Entonces tomaron ellos la túnica de José, y degollaron un cabrito de las cabras, y tiñeron la túnica con la sangre;

NTV

Entonces los hermanos mataron un cabrito y mojaron la túnica de José con la sangre.

DHH

Entonces ellos tomaron la túnica de José y la mancharon con la sangre de un cabrito que mataron;

TLA

Mataron entonces un cabrito, y con la sangre del cabrito mancharon la capa de José.

37:32 Cap. 37

Reina-Valera 1960

y enviaron la túnica de colores y la trajeron a su padre, y dijeron: Esto hemos hallado; reconoce ahora si es la túnica de tu hijo, o no.

NTV

Luego enviaron la hermosa túnica a su padre con el siguiente mensaje: «Mira lo que encontramos. Esta túnica, ¿no es la de tu hijo?».

DHH

luego se la mandaron a su padre, con este mensaje: «Encontramos esto. Fíjate bien si es o no la túnica de tu hijo.»

TLA

Luego le llevaron la capa a Jacob, y le dijeron: —¡Mira lo que encontramos! Nos parece que es la capa de tu hijo.

37:33 Cap. 37

Reina-Valera 1960

Y él la reconoció, y dijo: La túnica de mi hijo es; alguna mala bestia lo devoró; José ha sido despedazado.

NTV

Su padre la reconoció de inmediato. «Sí —dijo él—, es la túnica de mi hijo. Seguro que algún animal salvaje se lo comió. ¡Sin duda despedazó a José!».

DHH

En cuanto Jacob la reconoció, dijo: «¡Sí, es la túnica de mi hijo! Algún animal salvaje lo hizo pedazos y se lo comió.»

TLA

Jacob la reconoció, y lleno de dolor gritó: —¡Sí, es la capa de mi hijo! ¡Seguramente algún animal feroz lo hizo pedazos y se lo comió!

37:34 Cap. 37

Reina-Valera 1960

Entonces Jacob rasgó sus vestidos, y puso cilicio sobre sus lomos, y guardó luto por su hijo muchos días.

NTV

Entonces Jacob rasgó su ropa y se vistió de tela áspera, e hizo duelo por su hijo durante mucho tiempo.

DHH

Entonces Jacob rasgó su ropa y se vistió de luto, y por mucho tiempo lloró la muerte de su hijo.

TLA

Allí mismo Jacob rompió su ropa en señal de tristeza, se vistió de luto, y durante mucho tiempo lloró por la muerte de su hijo.

37:35 Cap. 37

Reina-Valera 1960

Y se levantaron todos sus hijos y todas sus hijas para consolarlo; mas él no quiso recibir consuelo, y dijo: Descenderé enlutado a mi hijo hasta el Seol. Y lo lloró su padre.

NTV

Toda su familia intentó consolarlo, pero él no quiso ser consolado. A menudo decía: «Me iré a la tumba llorando a mi hijo», y entonces sollozaba.

DHH

Todos sus hijos y sus hijas trataban de consolarlo, pero él no quería que lo consolaran; al contrario, lloraba por su hijo y decía: «Guardaré luto por mi hijo, hasta que vaya a reunirme con él entre los muertos.»

TLA

Todos sus hijos llegaron para consolarlo, pero él no quería que lo consolaran. Más bien, lloraba y decía que quería morirse para estar con José.

37:36 Cap. 37

Reina-Valera 1960

Y los madianitas lo vendieron en Egipto a Potifar, oficial de Faraón, capitán de la guardia.

NTV

Mientras tanto, los mercaderes madianitas llegaron a Egipto, y allí le vendieron a José a Potifar, quien era un oficial del faraón, rey de Egipto. Potifar era capitán de la guardia del palacio.

DHH

En Egipto, los madianitas vendieron a José a un hombre llamado Potifar, que era funcionario del faraón, el rey de Egipto, y capitán de su guardia.

TLA

Cuando los comerciantes llegaron a Egipto, vendieron a José. Lo compró Potifar, que era un oficial del rey de Egipto y capitán de la guardia.

38:1 Cap. 38

Reina-Valera 1960

Aconteció en aquel tiempo, que Judá se apartó de sus hermanos, y se fue a un varón adulamita que se llamaba Hira.

NTV

En esos días, Judá dejó su casa y se fue a Adulam, donde se quedó con un hombre llamado Hira.

DHH

En aquel tiempo, Judá se apartó de sus hermanos y se fue a vivir a la casa de un hombre llamado Hirá, que era del pueblo de Adulam.

TLA

Fue por esos días cuando Judá se apartó de sus hermanos y se fue a Adulam, donde vivió en la casa de un amigo suyo que se llamaba Hirá.

38:2 Cap. 38

Reina-Valera 1960

Y vio allí Judá la hija de un hombre cananeo, el cual se llamaba Súa; y la tomó, y se llegó a ella.

NTV

Allí vio a una mujer cananea, la hija de Súa, y se casó con ella. Cuando se acostaron,

DHH

Allí conoció a la hija de un cananeo llamado Súa, y se casó con ella. Cuando se unieron,

TLA

Allí Judá conoció a la hija de un cananeo llamado Súa, y se casó con ella. Después de un tiempo

38:3 Cap. 38

Reina-Valera 1960

Y ella concibió, y dio a luz un hijo, y llamó su nombre Er.

NTV

ella quedó embarazada y dio a luz un hijo, y le puso por nombre Er.

DHH

ella quedó embarazada y tuvo un hijo, al cual llamó Er.

TLA

ella quedó embarazada y tuvo un hijo. Judá le puso por nombre Er.

38:4 Cap. 38

Reina-Valera 1960

Concibió otra vez, y dio a luz un hijo, y llamó su nombre Onán.

NTV

Después volvió a quedar embarazada y dio a luz otro hijo, y le puso por nombre Onán.

DHH

Volvió a quedar embarazada y tuvo otro hijo, al cual llamó Onán.

TLA

Tiempo después, la esposa de Judá tuvo dos hijos más: a uno de ellos lo llamó Onán, y al otro lo llamó Selá. Este último nació en Quezib.

38:5 Cap. 38

Reina-Valera 1960

Y volvió a concebir, y dio a luz un hijo, y llamó su nombre Sela. Y estaba en Quezib cuando lo dio a luz.

NTV

Además, dio a luz un tercer hijo y lo llamó Sela. Cuando nació Sela, ellos vivían en Quezib.

DHH

Todavía volvió a tener otro hijo, al cual llamó Selá, que nació cuando Judá estaba en Quezib.

TLA

Tiempo después, la esposa de Judá tuvo dos hijos más: a uno de ellos lo llamó Onán, y al otro lo llamó Selá. Este último nació en Quezib.

38:6 Cap. 38

Reina-Valera 1960

Después Judá tomó mujer para su primogénito Er, la cual se llamaba Tamar.

NTV

Con el transcurso del tiempo, Judá arregló que Er, su hijo mayor, se casara con una joven llamada Tamar.

DHH

Judá casó a Er, su hijo mayor, con una mujer llamada Tamar.

TLA

Judá le buscó esposa a Er, y lo casó con una mujer llamada Tamar.

38:7 Cap. 38

Reina-Valera 1960

Y Er, el primogénito de Judá, fue malo ante los ojos de Jehová, y le quitó Jehová la vida.

NTV

Pero Er era un hombre perverso ante los ojos del Señor, y el Señor le quitó la vida.

DHH

Pero al Señor no le agradaba la mala conducta de Er, y le quitó la vida.

TLA

Pero a Dios no le gustaba la mala conducta de Er, así que le quitó la vida.

38:8 Cap. 38

Reina-Valera 1960

Entonces Judá dijo a Onán: Llégate a la mujer de tu hermano, y despósate con ella, y levanta descendencia a tu hermano.

NTV

Entonces Judá dijo a Onán, hermano de Er: «Cásate con Tamar, como nuestra ley exige al hermano de un hombre que haya muerto. Tú debes darle un heredero a tu hermano».

DHH

Entonces Judá le dijo a Onán: —Únete a la viuda de tu hermano y cumple así con tu deber de cuñado, para que tu hermano pueda tener descendientes por medio de ti.

TLA

Entonces Judá le dijo a Onán: «Cásate con la viuda de tu hermano y cumple con tu deber de cuñado. Así tu difunto hermano tendrá hijos por medio de ti».

38:9 Cap. 38

Reina-Valera 1960

Y sabiendo Onán que la descendencia no había de ser suya, sucedía que cuando se llegaba a la mujer de su hermano, vertía en tierra, por no dar descendencia a su hermano.

NTV

Pero Onán no estaba dispuesto a tener un hijo que no fuera su propio heredero. Por eso, cada vez que tenía relaciones sexuales con la mujer de su hermano, derramaba el semen en el suelo. Esto evitaba que ella tuviera un hijo de su hermano.

DHH

Pero Onán sabía que los hijos que nacieran no serían considerados suyos. Por eso, cada vez que se unía con la viuda de su hermano, procuraba que ella no quedara embarazada, para que su hermano no tuviera descendientes por medio de él.

TLA

Onán sabía que los hijos que tuviera con su cuñada no serían considerados suyos, sino de su hermano. Por eso, cada vez que tenía relaciones sexuales con ella procuraba no dejarla embarazada. De ese modo evitaba darle hijos a su hermano muerto.

38:10 Cap. 38

Reina-Valera 1960

Y desagradó en ojos de Jehová lo que hacía, y a él también le quitó la vida.

NTV

Así que el Señor consideró una maldad que Onán negara un hijo a su hermano muerto, y el Señor también le quitó la vida a Onán.

DHH

El Señor se disgustó mucho por lo que Onán hacía, y también a él le quitó la vida.

TLA

A Dios tampoco le gustó esta mala conducta de Onán, así que también le quitó la vida.

38:11 Cap. 38

Reina-Valera 1960

Y Judá dijo a Tamar su nuera: Quédate viuda en casa de tu padre, hasta que crezca Sela mi hijo; porque dijo: No sea que muera él también como sus hermanos. Y se fue Tamar, y estuvo en casa de su padre.

NTV

Entonces Judá le dijo a Tamar, su nuera: «Vuelve a la casa de tus padres y permanece viuda hasta que mi hijo Sela tenga edad suficiente para casarse contigo». (Pero en realidad, Judá no pensaba hacerlo porque temía que Sela también muriera, igual que sus dos hermanos). Entonces Tamar regresó a vivir a la casa de sus padres.

DHH

Entonces Judá le dijo a su nuera Tamar: —Quédate viuda en la casa de tu padre, hasta que mi hijo Selá sea mayor de edad. En realidad, Judá pensaba que también Selá podría morir como sus hermanos. Así Tamar se fue a vivir a la casa de su padre.

TLA

Entonces Judá le recomendó a Tamar que se quedara viuda hasta que Selá creciera. Y es que Judá tenía miedo de que también Selá muriera, como sus hermanos. Por eso Tamar se fue a vivir a la casa de su padre.

38:12 Cap. 38

Reina-Valera 1960

Pasaron muchos días, y murió la hija de Súa, mujer de Judá. Después Judá se consoló, y subía a los trasquiladores de sus ovejas a Timnat, él y su amigo Hira el adulamita.

NTV

Unos años después, murió la esposa de Judá. Cumplido el período de luto, Judá y su amigo Hira el adulamita subieron a Timna para supervisar la esquila de sus ovejas.

DHH

Pasó el tiempo y murió la esposa de Judá, la hija de Súa. Cuando Judá dejó de guardar luto, fue al pueblo de Timnat, donde estaban los que trasquilaban sus ovejas, y su amigo Hirá el adulamita lo acompañó.

TLA

Pasó el tiempo, y murió la esposa de Judá. Luego de llorar su muerte, Judá se fue a Timnat, donde sus pastores estaban cortándoles la lana a sus ovejas. Su amigo Hirá lo acompañó.

38:13 Cap. 38

Reina-Valera 1960

Y fue dado aviso a Tamar, diciendo: He aquí tu suegro sube a Timnat a trasquilar sus ovejas.

NTV

Alguien le dijo a Tamar: «Mira, tu suegro sube a Timna para esquilar sus ovejas».

DHH

Cuando Tamar supo que su suegro había ido a Timnat a trasquilar sus ovejas,

TLA

Alguien fue a contarle a Tamar que su suegro iba de camino a Timnat, para recoger la lana de sus ovejas.

38:14 Cap. 38

Reina-Valera 1960

Entonces se quitó ella los vestidos de su viudez, y se cubrió con un velo, y se arrebozó, y se puso a la entrada de Enaim junto al camino de Timnat; porque veía que había crecido Sela, y ella no era dada a él por mujer.

NTV

Tamar ya sabía que Sela había crecido, pero aún no se había arreglado nada para que ella se casara con él. Así que se quitó la ropa de viuda y se cubrió con un velo para disfrazarse. Luego se sentó junto al camino, a la entrada de la aldea de Enaim, la cual está rumbo a Timna.

DHH

se quitó el vestido de viuda, se cubrió con un velo para que nadie la reconociera, y se sentó a la entrada del pueblo de Enaim, que está en el camino a Timnat. Hizo esto porque se dio cuenta de que Selá ya era mayor de edad, y sin embargo no la habían casado con él.

TLA

Entonces ella se quitó la ropa de luto, se tapó la cara con un velo, y fue a sentarse a la entrada de Enaim, junto al camino que lleva a Timnat. Tamar se había dado cuenta de que Selá ya había crecido y, sin embargo, Judá no lo casaba con ella.

38:15 Cap. 38

Reina-Valera 1960

Y la vio Judá, y la tuvo por ramera, porque ella había cubierto su rostro.

NTV

Judá la vio y creyó que era una prostituta, porque ella tenía el rostro cubierto.

DHH

Cuando Judá la vio, pensó que era una prostituta, pues ella se había cubierto la cara.

TLA

Cuando Judá vio a una mujer con la cara cubierta, no se imaginó que se trataba de su nuera. Más bien, pensando que era una prostituta, se acercó a ella y le propuso: —Oye, ¿me dejarías acostarme contigo? Ella contestó: —Suponiendo que te deje, ¿qué me darás a cambio?

38:16 Cap. 38

Reina-Valera 1960

Y se apartó del camino hacia ella, y le dijo: Déjame ahora llegarme a ti: pues no sabía que era su nuera; y ella dijo: ¿Qué me darás por llegarte a mí?

NTV

Entonces se detuvo y le hizo una propuesta indecente: —Déjame tener sexo contigo —le dijo, sin darse cuenta de que era su propia nuera. —¿Cuánto me pagarás por tener sexo contigo? —preguntó Tamar.

DHH

Entonces se apartó del camino para acercarse a ella y, sin saber que era su nuera, le dijo: —¿Me dejas acostarme contigo? —¿Qué me vas a dar por acostarte conmigo? —le preguntó ella.

TLA

Cuando Judá vio a una mujer con la cara cubierta, no se imaginó que se trataba de su nuera. Más bien, pensando que era una prostituta, se acercó a ella y le propuso: —Oye, ¿me dejarías acostarme contigo? Ella contestó: —Suponiendo que te deje, ¿qué me darás a cambio?

38:17 Cap. 38

Reina-Valera 1960

Él respondió: Yo te enviaré del ganado un cabrito de las cabras. Y ella dijo: Dame una prenda hasta que lo envíes.

NTV

—Te enviaré un cabrito de mi rebaño —prometió Judá. —¿Pero qué me darás como garantía de que enviarás el cabrito? —preguntó ella.

DHH

—Voy a mandarte uno de los cabritos de mi rebaño —contestó Judá. —Está bien —dijo ella—, pero déjame algo tuyo como prenda hasta que me lo mandes.

TLA

—Te mandaré uno de mis cabritos —respondió Judá. —Acepto —dijo ella—, solo si me dejas algo tuyo como garantía de que me pagarás.

38:18 Cap. 38

Reina-Valera 1960

Entonces Judá dijo: ¿Qué prenda te daré? Ella respondió: Tu sello, tu cordón, y tu báculo que tienes en tu mano. Y él se los dio, y se llegó a ella, y ella concibió de él.

NTV

—¿Qué clase de garantía quieres? —respondió él. Ella contestó: —Déjame tu sello de identidad junto con su cordón, y el bastón que llevas. Entonces Judá se los entregó. Después tuvo relaciones sexuales con ella, y Tamar quedó embarazada.

DHH

—¿Qué quieres que te deje? —preguntó Judá. —Dame tu sello con el cordón, y el bastón que tienes en la mano —respondió ella. Judá se los dio y se acostó con ella, y la dejó embarazada.

TLA

—¿Y qué quieres que te deje? —preguntó Judá. —Pues déjame tu sello con todo y cordón, y la vara que llevas en la mano —respondió ella. Judá aceptó sus condiciones, y tuvo relaciones sexuales con ella, y ella quedó embarazada.

38:19 Cap. 38

Reina-Valera 1960

Luego se levantó y se fue, y se quitó el velo de sobre sí, y se vistió las ropas de su viudez.

NTV

Luego ella regresó a su casa, se quitó el velo y se puso la ropa de viuda como de costumbre.

DHH

Después Tamar fue y se quitó el velo que tenía puesto, y volvió a ponerse su vestido de viuda.

TLA

Tan pronto como Judá se marchó, ella se quitó el velo y volvió a ponerse las ropas de luto.

38:20 Cap. 38

Reina-Valera 1960

Y Judá envió el cabrito de las cabras por medio de su amigo el adulamita, para que este recibiese la prenda de la mujer; pero no la halló.

NTV

Más tarde Judá le pidió a su amigo Hira el adulamita que llevara el cabrito a la mujer y recogiera las cosas que le había dejado como garantía, pero Hira no pudo encontrarla.

DHH

Más tarde Judá mandó el cabrito por medio de su amigo adulamita, para que la mujer le devolviera las prendas, pero su amigo ya no la encontró.

TLA

Más tarde, cuando Judá mandó a su amigo Hirá para entregar el cabrito y recoger lo que le había dejado a Tamar, su amigo ya no la encontró.

38:21 Cap. 38

Reina-Valera 1960

Y preguntó a los hombres de aquel lugar, diciendo: ¿Dónde está la ramera de Enaim junto al camino? Y ellos le dijeron: No ha estado aquí ramera alguna.

NTV

Entonces preguntó a los hombres de ese lugar: —¿Dónde puedo encontrar a la prostituta del templo local que se sentaba junto al camino, a la entrada de Enaim? —Nunca hemos tenido una prostituta del templo aquí —contestaron ellos.

DHH

Entonces les preguntó a los hombres de ese lugar: —¿Dónde está esa prostituta de Enaim, la que estaba junto al camino? —Aquí no ha estado ninguna prostituta —le contestaron.

TLA

Entonces les preguntó a los que vivían allí: —¿Dónde está la prostituta que acostumbra sentarse junto al camino de Enaim? Ellos contestaron: —Aquí nunca ha habido ninguna prostituta.

38:22 Cap. 38

Reina-Valera 1960

Entonces él se volvió a Judá, y dijo: No la he hallado; y también los hombres del lugar dijeron: Aquí no ha estado ramera.

NTV

Entonces Hira regresó a donde estaba Judá y le dijo: —No pude encontrarla por ninguna parte, y los hombres de la aldea afirman que nunca ha habido una prostituta del templo pagano en ese lugar.

DHH

Entonces él regresó a donde estaba Judá, y le dijo: —No encontré a la mujer, y además los hombres del lugar me dijeron que allí no había estado ninguna prostituta.

TLA

El amigo de Judá regresó y le dijo: —No encontré a esa mujer. Los de ese lugar me aseguran que allí no ha habido ninguna prostituta.

38:23 Cap. 38

Reina-Valera 1960

Y Judá dijo: Tómeselo para sí, para que no seamos menospreciados; he aquí yo he enviado este cabrito, y tú no la hallaste.

NTV

—Entonces deja que se quede con las cosas que le di —dijo Judá—. Envié el cabrito, tal como acordamos, pero tú no pudiste encontrarla. Si regresamos a buscarla, seremos el hazmerreír del pueblo.

DHH

Y Judá contestó: —Pues que se quede con las cosas, para que nadie se burle de nosotros; pero que conste que yo mandé el cabrito y tú no la encontraste.

TLA

Judá respondió: —¡Pues que se quede con todo! Pero nadie podrá decir que no cumplo mi palabra. Yo te envié con el cabrito, y tú ya no la encontraste.

38:24 Cap. 38

Reina-Valera 1960

Sucedió que al cabo de unos tres meses fue dado aviso a Judá, diciendo: Tamar tu nuera ha fornicado, y ciertamente está encinta a causa de las fornicaciones. Y Judá dijo: Sacadla, y sea quemada.

NTV

Unos tres meses después, le dijeron a Judá: —Tu nuera Tamar se ha comportado como una prostituta y ahora, como consecuencia, está embarazada. —¡Sáquenla y quémenla! —ordenó Judá.

DHH

Como tres meses después, vinieron a decirle a Judá: —Tamar, la nuera de usted, se ha acostado con otros hombres, y como resultado de ello ha quedado embarazada. —¡Sáquenla y quémenla! —gritó Judá.

TLA

Como a los tres meses, alguien fue a decirle a Judá: —Seguramente tu nuera Tamar ha tenido relaciones con alguien, pues resulta que está embarazada. Entonces Judá exclamó: —¡Échenla fuera, y quémenla viva!

38:25 Cap. 38

Reina-Valera 1960

Pero ella, cuando la sacaban, envió a decir a su suegro: Del varón cuyas son estas cosas, estoy encinta. También dijo: Mira ahora de quién son estas cosas, el sello, el cordón y el báculo.

NTV

Pero cuando la sacaban para matarla, ella envió el siguiente mensaje a su suegro: «El dueño de estas cosas fue quien me dejó embarazada. Fíjese bien. ¿De quién son este sello, este cordón y este bastón?».

DHH

Pero cuando la estaban sacando, ella le mandó decir a su suegro: «El dueño de estas cosas es el que me dejó embarazada. Fíjese usted a ver de quién son este sello con el cordón y este bastón.»

TLA

Cuando la estaban sacando, Tamar mandó a decirle a su suegro: «El dueño de todo esto fue quien me dejó embarazada. Fíjate bien, tal vez sepas quién es el dueño».

38:26 Cap. 38

Reina-Valera 1960

Entonces Judá los reconoció, y dijo: Más justa es ella que yo, por cuanto no la he dado a Sela mi hijo. Y nunca más la conoció.

NTV

Judá los reconoció enseguida y dijo: —Ella es más justa que yo, porque no arreglé que ella se casara con mi hijo Sela. Y Judá nunca más volvió a acostarse con Tamar.

DHH

Cuando Judá reconoció las cosas, dijo: «Ella ha hecho bien, y yo mal, porque no la casé con mi hijo Selá.» Y nunca más volvió a acostarse con ella.

TLA

En cuanto Judá reconoció su sello y la vara, dijo: —El culpable soy yo, y no ella, pues no quise darle a mi hijo Selá como esposo. Y nunca más Judá volvió a tener relaciones sexuales con Tamar.

38:27 Cap. 38

Reina-Valera 1960

Y aconteció que al tiempo de dar a luz, he aquí había gemelos en su seno.

NTV

Cuando llegó el tiempo de que Tamar diera a luz, se descubrió que esperaba gemelos.

DHH

El día que Tamar dio a luz, tuvo mellizos.

TLA

Tiempo después, Tamar tuvo mellizos.

38:28 Cap. 38

Reina-Valera 1960

Sucedió cuando daba a luz, que sacó la mano el uno, y la partera tomó y ató a su mano un hilo de grana, diciendo: Este salió primero.

NTV

Durante el parto, uno de los niños sacó la mano, entonces la partera le ató un hilo rojo en la muñeca y anunció: «Este salió primero».

DHH

Al momento de nacer, uno de ellos sacó la mano. Entonces la partera le ató un hilo rojo en la mano, y dijo: «Este salió primero.»

TLA

Al momento de nacer, uno de los mellizos sacó la mano; entonces la mujer que ayudaba a Tamar le ató al niño una cinta roja en la muñeca y dijo: «Este nació primero».

38:29 Cap. 38

Reina-Valera 1960

Pero volviendo él a meter la mano, he aquí salió su hermano; y ella dijo: ¡Qué brecha te has abierto! Y llamó su nombre Fares.

NTV

Pero luego el niño metió la mano de vuelta, ¡y salió primero su hermano! Entonces la partera exclamó: «¡Vaya! ¿Cómo hiciste para abrirte brecha y salir primero?». Y lo llamaron Fares.

DHH

Pero en ese momento el niño metió la mano, y fue su hermano el que nació primero. Por eso la partera lo llamó Fares, pues dijo: «¡Cómo te abriste paso!»

TLA

Pero el niño volvió a meter la mano, y el que nació primero fue el otro mellizo. Entonces dijo la mujer: «¡Vaya, te abriste paso!» Por eso le pusieron por nombre Fares.

38:30 Cap. 38

Reina-Valera 1960

Después salió su hermano, el que tenía en su mano el hilo de grana, y llamó su nombre Zara.

NTV

Luego nació el niño que llevaba el hilo rojo en la muñeca, y lo llamaron Zera.

DHH

Luego nació el otro niño, el que tenía el hilo rojo en la mano, y lo llamó Zérah.

TLA

Después de él nació su hermano, y como traía la cinta roja atada a la muñeca le pusieron por nombre Zérah.

39:1 Cap. 39

Reina-Valera 1960

Llevado, pues, José a Egipto, Potifar oficial de Faraón, capitán de la guardia, varón egipcio, lo compró de los ismaelitas que lo habían llevado allá.

NTV

Cuando los mercaderes ismaelitas llevaron a José a Egipto, lo vendieron a Potifar, un oficial egipcio. Potifar era capitán de la guardia del faraón, rey de Egipto.

DHH

Cuando José fue llevado a Egipto, un egipcio llamado Potifar lo compró a los ismaelitas que lo habían llevado allá. Potifar era funcionario del faraón y capitán de su guardia.

TLA

Cuando los comerciantes llevaron a José a Egipto, lo compró Potifar, que era oficial del rey y capitán de su guardia.

39:2 Cap. 39

Reina-Valera 1960

Mas Jehová estaba con José, y fue varón próspero; y estaba en la casa de su amo el egipcio.

NTV

El Señor estaba con José, por eso tenía éxito en todo mientras servía en la casa de su amo egipcio.

DHH

Pero el Señor estaba con José, y le fue muy bien mientras vivía en la casa de su amo egipcio.

TLA

A José le fue muy bien allí, en la casa de su amo egipcio, pues Dios estaba con él.

39:3 Cap. 39

Reina-Valera 1960

Y vio su amo que Jehová estaba con él, y que todo lo que él hacía, Jehová lo hacía prosperar en su mano.

NTV

Potifar lo notó y se dio cuenta de que el Señor estaba con José, y le daba éxito en todo lo que hacía.

DHH

Su amo se dio cuenta de que el Señor estaba con José, y que por eso a José le iba bien en todo.

TLA

Potifar vio que Dios ayudaba a José y hacía que todo le saliera bien.

39:4 Cap. 39

Reina-Valera 1960

Así halló José gracia en sus ojos, y le servía; y él le hizo mayordomo de su casa y entregó en su poder todo lo que tenía.

NTV

Eso agradó a Potifar, quien pronto nombró a José su asistente personal. Lo puso a cargo de toda su casa y de todas sus posesiones.

DHH

Esto hizo que José se ganara la simpatía de su amo, que lo nombró su ayudante personal y mayordomo de su casa, y dejó a su cargo todo lo que tenía.

TLA

Por eso trató amablemente a José, lo puso a cargo de su casa y de todo lo que tenía. A partir de ese momento, y gracias a José, Dios bendijo a Potifar en todo, y él no se preocupaba ya de nada, más que de comer. Como José era muy guapo y atractivo,

39:5 Cap. 39

Reina-Valera 1960

Y aconteció que desde cuando le dio el encargo de su casa y de todo lo que tenía, Jehová bendijo la casa del egipcio a causa de José, y la bendición de Jehová estaba sobre todo lo que tenía, así en casa como en el campo.

NTV

Desde el día en que José quedó encargado de la casa y de las propiedades de su amo, el Señor comenzó a bendecir la casa de Potifar por causa de José. Todos los asuntos de la casa marchaban bien, y las cosechas y los animales prosperaron.

DHH

Desde el día en que Potifar dejó a José a cargo de su casa y de todo lo suyo, el Señor bendijo a Potifar, tanto en su casa como en el campo.

TLA

Por eso trató amablemente a José, lo puso a cargo de su casa y de todo lo que tenía. A partir de ese momento, y gracias a José, Dios bendijo a Potifar en todo, y él no se preocupaba ya de nada, más que de comer. Como José era muy guapo y atractivo,

39:6 Cap. 39

Reina-Valera 1960

Y dejó todo lo que tenía en mano de José, y con él no se preocupaba de cosa alguna sino del pan que comía. Y era José de hermoso semblante y bella presencia.

NTV

Pues Potifar le dio a José total y completa responsabilidad administrativa sobre todas sus posesiones. Con José a cargo, Potifar no se preocupaba por nada, ¡excepto qué iba a comer! José era un joven muy apuesto y bien fornido,

DHH

Con José al cuidado de todo lo que tenía, Potifar ya no se preocupaba mas que de comer. José era muy bien parecido y causaba buena impresión,

TLA

Por eso trató amablemente a José, lo puso a cargo de su casa y de todo lo que tenía. A partir de ese momento, y gracias a José, Dios bendijo a Potifar en todo, y él no se preocupaba ya de nada, más que de comer. Como José era muy guapo y atractivo,

39:7 Cap. 39

Reina-Valera 1960

Aconteció después de esto, que la mujer de su amo puso sus ojos en José, y dijo: Duerme conmigo.

NTV

y la esposa de Potifar pronto comenzó a mirarlo con deseos sexuales. —Ven y acuéstate conmigo —le ordenó ella.

DHH

así que después de algún tiempo la esposa de su amo se fijó en él, y un día le dijo: —Acuéstate conmigo.

TLA

la mujer de su amo se fijó en él, y le propuso: —¡Ven, acuéstate conmigo!

39:8 Cap. 39

Reina-Valera 1960

Y él no quiso, y dijo a la mujer de su amo: He aquí que mi señor no se preocupa conmigo de lo que hay en casa, y ha puesto en mi mano todo lo que tiene.

NTV

Pero José se negó: —Mire —le contestó—, mi amo confía en mí y me puso a cargo de todo lo que hay en su casa.

DHH

Pero José no quiso, y le contestó: —Mire usted, mi amo ha dejado a mi cargo todo lo que tiene, y estando yo aquí, no tiene de qué preocuparse.

TLA

En vez de aceptar, José le contestó: —Mi amo confía en mí, y por eso ha dejado todo a mi cargo. Estando yo al frente de todas sus riquezas, él no tiene nada de qué preocuparse.

39:9 Cap. 39

Reina-Valera 1960

No hay otro mayor que yo en esta casa, y ninguna cosa me ha reservado sino a ti, por cuanto tú eres su mujer; ¿cómo, pues, haría yo este grande mal, y pecaría contra Dios?

NTV

Nadie aquí tiene más autoridad que yo. Él no me ha negado nada, con excepción de usted, porque es su esposa. ¿Cómo podría yo cometer semejante maldad? Sería un gran pecado contra Dios.

DHH

En esta casa nadie es más que yo; mi amo no me ha negado nada, sino solo a usted, pues es su esposa; así que, ¿cómo podría yo hacer algo tan malo, y pecar contra Dios?

TLA

No me ha prohibido nada, y en esta casa nadie tiene más autoridad que yo. Pero usted es su esposa. Tener relaciones sexuales con usted, sería pecar contra Dios.

39:10 Cap. 39

Reina-Valera 1960

Hablando ella a José cada día, y no escuchándola él para acostarse al lado de ella, para estar con ella,

NTV

Día tras día, ella seguía presionando a José, pero él se negaba a acostarse con ella y la evitaba tanto como podía.

DHH

Y aunque ella insistía con José todos los días para que se acostara con ella y estuviera a su lado, él no le hacía caso.

TLA

Y aunque todos los días ella le insistía, él la rechazaba.

39:11 Cap. 39

Reina-Valera 1960

aconteció que entró él un día en casa para hacer su oficio, y no había nadie de los de casa allí.

NTV

Cierto día, sin embargo, José entró a hacer su trabajo y no había nadie más allí.

DHH

Pero un día José entró en la casa para hacer su trabajo y, como no había nadie allí,

TLA

Un día, José entró en la casa para hacer su trabajo. Entonces ella, aprovechando que no había nadie en la casa,

39:12 Cap. 39

Reina-Valera 1960

Y ella lo asió por su ropa, diciendo: Duerme conmigo. Entonces él dejó su ropa en las manos de ella, y huyó y salió.

NTV

Ella llegó, lo agarró del manto y le ordenó: «¡Vamos, acuéstate conmigo!». José se zafó de un tirón, pero dejó su manto en manos de ella al salir corriendo de la casa.

DHH

ella lo agarró de la ropa y le dijo: —Acuéstate conmigo. Pero él salió corriendo y dejó su ropa en las manos de ella.

TLA

lo agarró de la ropa y le exigió: —¡Acuéstate conmigo! Pero José prefirió que le arrebatara la ropa, y salió corriendo de la casa.

39:13 Cap. 39

Reina-Valera 1960

Cuando vio ella que le había dejado su ropa en sus manos, y había huido fuera,

NTV

Cuando ella vio que tenía el manto en las manos y que él había huido,

DHH

Cuando ella vio que al salir le había dejado la ropa en sus manos,

TLA

Entonces ella, al verse con la ropa de José en las manos,

39:14 Cap. 39

Reina-Valera 1960

llamó a los de casa, y les habló diciendo: Mirad, nos ha traído un hebreo para que hiciese burla de nosotros. Vino él a mí para dormir conmigo, y yo di grandes voces;

NTV

llamó a sus siervos. Enseguida todos los hombres llegaron corriendo. «¡Miren! —dijo ella—. ¡Mi esposo ha traído aquí a este esclavo hebreo para que nos deje en ridículo! Él entró en mi cuarto para violarme, pero yo grité.

DHH

llamó a los siervos de la casa y les dijo: —Miren, mi esposo nos trajo un hebreo que ahora se burla de nosotros. Entró a verme y quería acostarse conmigo, pero yo grité muy fuerte;

TLA

llamó a gritos a los sirvientes y les dijo: —¡Miren, este hebreo que trajo mi esposo ha venido a burlarse de nosotros! Se metió aquí y quiso violarme, pero yo me puse a gritar con todas mis fuerzas.

39:15 Cap. 39

Reina-Valera 1960

y viendo que yo alzaba la voz y gritaba, dejó junto a mí su ropa, y huyó y salió.

NTV

Cuando me oyó gritar, salió corriendo y se escapó, pero dejó su manto en mis manos».

DHH

y cuando me oyó gritar con todas mis fuerzas, salió corriendo y hasta dejó aquí su ropa.

TLA

En cuanto me oyó gritar y pedir ayuda, salió corriendo ¡y hasta la ropa dejó!

39:16 Cap. 39

Reina-Valera 1960

Y ella puso junto a sí la ropa de José, hasta que vino su señor a su casa.

NTV

Ella se quedó con el manto hasta que su esposo regresó a la casa.

DHH

Luego, ella guardó la ropa de José hasta que su amo llegó a la casa.

TLA

Ella guardó la ropa de José hasta que regresara su esposo.

39:17 Cap. 39

Reina-Valera 1960

Entonces le habló ella las mismas palabras, diciendo: El siervo hebreo que nos trajiste, vino a mí para deshonrarme.

NTV

Luego le contó su versión de lo sucedido: «Ese esclavo hebreo que trajiste a nuestra casa intentó entrar y aprovecharse de mí;

DHH

Entonces le contó lo mismo, y dijo: —El esclavo hebreo que nos trajiste entró en mi cuarto y quiso deshonrarme,

TLA

Cuando Potifar llegó, ella le contó la misma historia: «Ese esclavo hebreo que nos trajiste quiso violarme.

39:18 Cap. 39

Reina-Valera 1960

Y cuando yo alcé mi voz y grité, él dejó su ropa junto a mí y huyó fuera.

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pero, cuando grité, ¡salió corriendo y dejó su manto en mis manos!».

DHH

pero cuando grité con todas mis fuerzas, salió corriendo y dejó su ropa aquí.

TLA

Pero en cuanto empecé a gritar pidiendo ayuda, dejó su ropa junto a mí y salió corriendo de la casa».

39:19 Cap. 39

Reina-Valera 1960

Y sucedió que cuando oyó el amo de José las palabras que su mujer le hablaba, diciendo: Así me ha tratado tu siervo, se encendió su furor.

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Potifar se enfureció cuando oyó el relato de su esposa acerca de cómo José la había tratado.

DHH

Así me trató tu esclavo. El amo de José se enojó mucho al oír lo que su esposa le estaba contando,

TLA

Al oír Potifar las quejas de su esposa, se enojó mucho.

39:20 Cap. 39

Reina-Valera 1960

Y tomó su amo a José, y lo puso en la cárcel, donde estaban los presos del rey, y estuvo allí en la cárcel.

NTV

Entonces agarró a José y lo metió en la cárcel donde estaban los presos del rey. José quedó allí,

DHH

así que agarró a José y ordenó que lo metieran en la cárcel, donde estaban los presos del rey. Pero aun en la cárcel

TLA

Entonces agarró a José y lo metió en la cárcel, donde estaban los presos del rey. Pero aun en la cárcel

39:21 Cap. 39

Reina-Valera 1960

Pero Jehová estaba con José y le extendió su misericordia, y le dio gracia en los ojos del jefe de la cárcel.

NTV

pero el Señor estaba con José en la cárcel y le mostró su fiel amor. El Señor hizo que José fuera el preferido del encargado de la cárcel.

DHH

el Señor siguió estando con José y mostrándole su bondad, pues hizo que se ganara la simpatía del jefe de la cárcel,

TLA

Dios siguió ayudando a José y dándole muestras de su amor, pues hizo que el carcelero lo tratara bien.

39:22 Cap. 39

Reina-Valera 1960

Y el jefe de la cárcel entregó en mano de José el cuidado de todos los presos que había en aquella prisión; todo lo que se hacía allí, él lo hacía.

NTV

Poco después el director puso a José a cargo de los demás presos y de todo lo que ocurría en la cárcel.

DHH

el cual dejó todos los presos a su cargo. José era el que daba las órdenes para todo lo que allí se hacía,

TLA

Y así, el carcelero puso a José a cargo de todos los presos y de todos los trabajos que allí se hacían.

39:23 Cap. 39

Reina-Valera 1960

No necesitaba atender el jefe de la cárcel cosa alguna de las que estaban al cuidado de José, porque Jehová estaba con José, y lo que él hacía, Jehová lo prosperaba.

NTV

El encargado no tenía de qué preocuparse, porque José se ocupaba de todo. El Señor estaba con él y lo prosperaba en todo lo que hacía.

DHH

y el jefe de la cárcel no tenía que revisar nada de lo que estaba a cargo de José, porque el Señor estaba con él y hacía que todo le saliera bien.

TLA

El carcelero no tenía que vigilarlo, porque Dios ayudaba a José y hacía que todo le saliera bien.

40:1 Cap. 40

Reina-Valera 1960

Aconteció después de estas cosas, que el copero del rey de Egipto y el panadero delinquieron contra su señor el rey de Egipto.

NTV

Pasado un tiempo, el jefe de los coperos y el jefe de los panaderos del faraón ofendieron a su señor, el rey.

DHH

Después de esto, el copero, o sea el encargado de servirle vino al rey, y también el panadero, ofendieron a su amo, el rey de Egipto.

TLA

Algún tiempo después, el jefe de los coperos y el jefe de los panaderos ofendieron al rey de Egipto, y el rey se enojó mucho con estos dos ayudantes.

40:2 Cap. 40

Reina-Valera 1960

Y se enojó Faraón contra sus dos oficiales, contra el jefe de los coperos y contra el jefe de los panaderos,

NTV

El faraón se enojó con esos dos funcionarios

DHH

El faraón, o sea el rey, se enojó contra estos dos funcionarios, el jefe de los coperos y el jefe de los panaderos,

TLA

Algún tiempo después, el jefe de los coperos y el jefe de los panaderos ofendieron al rey de Egipto, y el rey se enojó mucho con estos dos ayudantes.

40:3 Cap. 40

Reina-Valera 1960

y los puso en prisión en la casa del capitán de la guardia, en la cárcel donde José estaba preso.

NTV

y los puso en la cárcel donde estaba José, en el palacio del capitán de la guardia.

DHH

y los mandó presos a la casa del capitán de la guardia, donde estaba la cárcel. Era el mismo lugar donde José estaba preso.

TLA

Entonces los puso bajo vigilancia en la cárcel donde José estaba preso.

40:4 Cap. 40

Reina-Valera 1960

Y el capitán de la guardia encargó de ellos a José, y él les servía; y estuvieron días en la prisión.

NTV

Ellos permanecieron en la cárcel durante mucho tiempo, y el capitán de la guardia los asignó a José, quien se ocupaba de ellos.

DHH

El capitán de la guardia encargó a José que atendiera a estos funcionarios, y ellos pasaron mucho tiempo en la cárcel.

TLA

El capitán de la guardia los dejó al cuidado de José. Pasó el tiempo,

40:5 Cap. 40

Reina-Valera 1960

Y ambos, el copero y el panadero del rey de Egipto, que estaban arrestados en la prisión, tuvieron un sueño, cada uno su propio sueño en una misma noche, cada uno con su propio significado.

NTV

Una noche, mientras estaban en la cárcel, el copero y el panadero del faraón tuvieron cada uno un sueño, y cada sueño tenía su propio significado.

DHH

Una noche los dos presos, el copero y el panadero, tuvieron cada uno un sueño, y cada sueño tenía su propio significado.

TLA

y una noche el copero y el panadero tuvieron cada uno un sueño, y cada sueño tenía su propio significado.

40:6 Cap. 40

Reina-Valera 1960

Vino a ellos José por la mañana, y los miró, y he aquí que estaban tristes.

NTV

Cuando José los vio a la mañana siguiente, notó que los dos parecían preocupados.

DHH

Por la mañana, cuando José vino a verlos, los encontró muy preocupados;

TLA

Al día siguiente, cuando José llegó a verlos, los encontró muy tristes,

40:7 Cap. 40

Reina-Valera 1960

Y él preguntó a aquellos oficiales de Faraón, que estaban con él en la prisión de la casa de su señor, diciendo: ¿Por qué parecen hoy mal vuestros semblantes?

NTV

—¿Por qué se ven tan preocupados hoy? —les preguntó.

DHH

así que les preguntó: —¿Por qué tienen hoy tan mala cara?

TLA

y les preguntó: —¿Por qué están hoy tan tristes?

40:8 Cap. 40

Reina-Valera 1960

Ellos le dijeron: Hemos tenido un sueño, y no hay quien lo interprete. Entonces les dijo José: ¿No son de Dios las interpretaciones? Contádmelo ahora.

NTV

—Anoche los dos tuvimos sueños —contestaron ellos—, pero nadie puede decirnos lo que significan. —La interpretación de los sueños es asunto de Dios —respondió José—. Vamos, cuéntenme lo que soñaron.

DHH

—Tuvimos un sueño y no hay quien nos explique lo que quiere decir —contestaron ellos. —¿Y acaso no es Dios quien da las interpretaciones? —preguntó José—. Vamos, cuéntenme lo que soñaron.

TLA

Ellos respondieron: —Resulta que los dos tuvimos un sueño, pero no hay quien pueda decirnos lo que significan. José les dijo: —Vamos a ver, cuéntenme sus sueños, y Dios nos dirá lo que significan.

40:9 Cap. 40

Reina-Valera 1960

Entonces el jefe de los coperos contó su sueño a José, y le dijo: Yo soñaba que veía una vid delante de mí,

NTV

Entonces el jefe de los coperos fue el primero en contarle su sueño a José. —En mi sueño —dijo él—, vi una vid delante de mí.

DHH

Entonces el jefe de los coperos le contó su sueño a José con estas palabras: —En mi sueño veía una vid,

TLA

El primero en contar su sueño fue el copero. Le dijo: —En mi sueño yo veía una planta de uvas

40:10 Cap. 40

Reina-Valera 1960

y en la vid tres sarmientos; y ella como que brotaba, y arrojaba su flor, viniendo a madurar sus racimos de uvas.

NTV

La vid tenía tres ramas, las cuales comenzaron a brotar y a florecer y, en poco tiempo, produjo racimos de uvas maduras.

DHH

que tenía tres ramas. Y la vid retoñaba y echaba flores, y las flores se convertían en racimos de uvas maduras.

TLA

que tenía tres ramas. Tan pronto como las ramas brotaban, también echaban flores, y las uvas maduraban.

40:11 Cap. 40

Reina-Valera 1960

Y que la copa de Faraón estaba en mi mano, y tomaba yo las uvas y las exprimía en la copa de Faraón, y daba yo la copa en mano de Faraón.

NTV

Yo tenía la copa del faraón en mi mano, entonces tomé un racimo de uvas y exprimí el jugo en la copa. Después puse la copa en la mano del faraón.

DHH

Yo tenía la copa del faraón en la mano, y tomaba las uvas y las exprimía en la copa. Luego, yo mismo ponía la copa en manos del faraón.

TLA

Yo tenía en mi mano la copa del rey, así que tomaba las uvas y las exprimía en la copa, y luego se la daba al rey.

40:12 Cap. 40

Reina-Valera 1960

Y le dijo José: Esta es su interpretación: los tres sarmientos son tres días.

NTV

—El sueño significa lo siguiente —dijo José—: las tres ramas representan tres días;

DHH

Y José le dijo: —El sueño de usted quiere decir esto: las tres ramas son tres días,

TLA

José le dijo: —Las tres ramas son tres días. Eso quiere decir

40:13 Cap. 40

Reina-Valera 1960

Al cabo de tres días levantará Faraón tu cabeza, y te restituirá a tu puesto, y darás la copa a Faraón en su mano, como solías hacerlo cuando eras su copero.

NTV

dentro de tres días, el faraón te levantará y te pondrá nuevamente en tu puesto como jefe de sus coperos.

DHH

y dentro de tres días el faraón revisará el caso de usted y lo pondrá de nuevo en su trabajo, y usted volverá a darle la copa al faraón, tal como antes lo hacía.

TLA

que dentro de tres días el rey te perdonará y te devolverá tu cargo, para que vuelvas a servirle como su jefe de los coperos.

40:14 Cap. 40

Reina-Valera 1960

Acuérdate, pues, de mí cuando tengas ese bien, y te ruego que uses conmigo de misericordia, y hagas mención de mí a Faraón, y me saques de esta casa.

NTV

Te pido que te acuerdes de mí y me hagas un favor cuando las cosas te vayan bien. Háblale de mí al faraón, para que me saque de este lugar.

DHH

Cuando esto suceda, acuérdese usted de mí, y por favor háblele de mí al faraón para que me saque de este lugar. ¡Compadézcase de mí!

TLA

Por favor, cuando todo esto suceda, no te olvides de mí. Tan pronto puedas, háblale de mí al rey, y sácame de esta cárcel.

40:15 Cap. 40

Reina-Valera 1960

Porque fui hurtado de la tierra de los hebreos; y tampoco he hecho aquí por qué me pusiesen en la cárcel.

NTV

Pues me trajeron secuestrado desde mi tierra, la tierra de los hebreos, y ahora estoy aquí en la cárcel, aunque no hice nada para merecerlo.

DHH

A mí me robaron de la tierra de los hebreos, y no merezco estar en la cárcel porque no he hecho nada malo.

TLA

Yo soy hebreo, y me trajeron aquí a la fuerza, aunque no hice nada para merecerlo.

40:16 Cap. 40

Reina-Valera 1960

Viendo el jefe de los panaderos que había interpretado para bien, dijo a José: También yo soñé que veía tres canastillos blancos sobre mi cabeza.

NTV

Cuando el jefe de los panaderos vio que José había dado una interpretación tan positiva del primer sueño, le dijo a José: —Yo también tuve un sueño. En mi sueño, había tres canastas de pasteles blancos sobre mi cabeza.

DHH

Cuando el jefe de los panaderos vio que José había dado una interpretación favorable, le dijo: —Por mi parte, yo soñé que tenía tres canastillos de pan blanco sobre mi cabeza.

TLA

Cuando el jefe de los panaderos vio que José le había dado un significado muy bueno al sueño del copero, le dijo: —También yo tuve un sueño. Sobre mi cabeza había tres canastas de pan.

40:17 Cap. 40

Reina-Valera 1960

En el canastillo más alto había de toda clase de manjares de pastelería para Faraón; y las aves las comían del canastillo de sobre mi cabeza.

NTV

En la canasta de arriba había todo tipo de pasteles para el faraón, pero llegaron las aves y se los comieron de la canasta que estaba sobre mi cabeza.

DHH

El canastillo de arriba tenía un gran surtido de pasteles para el faraón, pero las aves venían a comer del canastillo que estaba sobre mi cabeza.

TLA

La canasta de más arriba tenía los mejores pasteles para el rey; sin embargo, las aves venían a comérselos.

40:18 Cap. 40

Reina-Valera 1960

Entonces respondió José, y dijo: Esta es su interpretación: Los tres canastillos tres días son.

NTV

—El sueño significa lo siguiente —le dijo José—: las tres canastas también representan tres días.

DHH

Entonces José le contestó: —El sueño de usted quiere decir esto: los tres canastillos son tres días,

TLA

José le dijo: —Las tres canastas son tres días. Eso quiere decir

40:19 Cap. 40

Reina-Valera 1960

Al cabo de tres días quitará Faraón tu cabeza de sobre ti, y te hará colgar en la horca, y las aves comerán tu carne de sobre ti.

NTV

En tres días, el faraón te levantará y atravesará tu cuerpo con un poste; luego las aves llegarán y picotearán tu carne.

DHH

y dentro de tres días el faraón revisará el caso de usted y hará que lo cuelguen de un árbol, y las aves se comerán su carne.

TLA

que dentro de tres días el rey mandará que te cuelguen de un árbol. Allí los buitres se comerán tu cuerpo.

40:20 Cap. 40

Reina-Valera 1960

Al tercer día, que era el día del cumpleaños de Faraón, el rey hizo banquete a todos sus sirvientes; y alzó la cabeza del jefe de los coperos, y la cabeza del jefe de los panaderos, entre sus servidores.

NTV

Tres días después era el cumpleaños del faraón, quien preparó un banquete para todos sus funcionarios y su personal. Así que llamó al jefe de sus coperos y al jefe de sus panaderos para que se unieran a los demás funcionarios.

DHH

Al tercer día era el cumpleaños del faraón, y él hizo una gran fiesta para todos sus funcionarios. Delante de sus invitados, el faraón mandó sacar de la cárcel al jefe de los coperos y al jefe de los panaderos.

TLA

Tres días después el rey de Egipto celebraba su cumpleaños, así que hizo una gran fiesta e invitó a todos sus ayudantes y consejeros. Allí, delante de sus invitados, el rey mandó a sacar de la cárcel al jefe de los coperos y al jefe de los panaderos.

40:21 Cap. 40

Reina-Valera 1960

E hizo volver a su oficio al jefe de los coperos, y dio este la copa en mano de Faraón.

NTV

Entonces restituyó al jefe de los coperos a su cargo anterior, para que volviera a entregar al faraón su copa.

DHH

Al copero lo puso de nuevo en su trabajo, y él volvió a darle la copa al faraón, como antes;

TLA

Al jefe de los coperos le devolvió su cargo,

40:22 Cap. 40

Reina-Valera 1960

Mas hizo ahorcar al jefe de los panaderos, como lo había interpretado José.

NTV

Pero el faraón atravesó al jefe de los panaderos con un poste, tal como José había predicho cuando le interpretó el sueño.

DHH

pero al panadero lo mandó ahorcar, tal como José lo había interpretado.

TLA

pero mandó que colgaran de un árbol al jefe de los panaderos. Así se cumplió lo que José les había dicho.

40:23 Cap. 40

Reina-Valera 1960

Y el jefe de los coperos no se acordó de José, sino que le olvidó.

NTV

Sin embargo, el jefe de los coperos del faraón se olvidó de José por completo y nunca más volvió a pensar en él.

DHH

Sin embargo, el copero no volvió a acordarse de José.

TLA

Sin embargo, el jefe de los coperos se olvidó completamente de José.

41:1 Cap. 41

Reina-Valera 1960

Aconteció que pasados dos años tuvo Faraón un sueño. Le parecía que estaba junto al río;

NTV

Dos años después, el faraón soñó que estaba de pie a la orilla del río Nilo.

DHH

Pasaron dos años. Un día, el faraón soñó que estaba de pie a la orilla del río Nilo,

TLA

Dos años después, el rey de Egipto tuvo un sueño en el que se veía de pie, junto al río Nilo.

41:2 Cap. 41

Reina-Valera 1960

y que del río subían siete vacas, hermosas a la vista, y muy gordas, y pacían en el prado.

NTV

En su sueño, vio siete vacas gordas y sanas que salían del río y comenzaban a pastar entre los juncos.

DHH

y que del río salían siete vacas hermosas y gordas, que comían hierba entre los juncos.

TLA

De pronto vio que del río salían siete vacas, gordas y bonitas, las cuales se ponían a comer el pasto que había a la orilla del río.

41:3 Cap. 41

Reina-Valera 1960

Y que tras ellas subían del río otras siete vacas de feo aspecto y enjutas de carne, y se pararon cerca de las vacas hermosas a la orilla del río;

NTV

Luego vio otras siete vacas que salían del Nilo detrás de ellas, pero eran flacas y raquíticas. Esas vacas se pusieron junto a las vacas gordas, en la ribera del río.

DHH

Detrás de ellas, siete vacas feas y flacas salieron del río y se pusieron en la orilla, cerca de las otras.

TLA

También vio salir del río otras siete vacas, flacas y feas, las cuales se pararon junto a las primeras siete vacas.

41:4 Cap. 41

Reina-Valera 1960

y que las vacas de feo aspecto y enjutas de carne devoraban a las siete vacas hermosas y muy gordas. Y despertó Faraón.

NTV

¡Entonces las vacas flacas y raquíticas se comieron a las siete vacas gordas y sanas! En ese momento del sueño, el faraón se despertó.

DHH

Luego, estas vacas feas y flacas se comieron a las siete vacas hermosas y gordas. El faraón se despertó,

TLA

Y de repente, ¡las flacas y feas se comieron a las gordas y bonitas! En ese momento el rey se despertó.

41:5 Cap. 41

Reina-Valera 1960

Se durmió de nuevo, y soñó la segunda vez: Que siete espigas llenas y hermosas crecían de una sola caña,

NTV

Después volvió a dormirse y tuvo un segundo sueño. Esta vez vio siete espigas llenas de grano, robustas y hermosas, que crecían de un solo tallo.

DHH

pero se volvió a dormir y tuvo otro sueño: veía que siete espigas de trigo llenas y hermosas crecían en un solo tallo.

TLA

Pero volvió a dormirse, y tuvo otro sueño. Soñó que de un mismo tallo brotaron siete espigas, verdes y llenas de trigo.

41:6 Cap. 41

Reina-Valera 1960

y que después de ellas salían otras siete espigas menudas y abatidas del viento solano;

NTV

Luego aparecieron otras siete espigas de grano, pero estaban resecas y marchitadas por el viento oriental.

DHH

Detrás de ellas salieron otras siete espigas, secas y quemadas por el viento del este,

TLA

Tras ellas brotaron otras siete espigas, sin trigo y marchitadas por el viento del desierto.

41:7 Cap. 41

Reina-Valera 1960

y las siete espigas menudas devoraban a las siete espigas gruesas y llenas. Y despertó Faraón, y he aquí que era sueño.

NTV

¡Entonces las espigas secas se tragaron a las siete robustas y bien formadas! El faraón volvió a despertarse y se dio cuenta de que era un sueño.

DHH

y estas espigas secas se comieron a las siete espigas gruesas y llenas. El faraón se despertó, y se dio cuenta de que era un sueño.

TLA

¡Y las espigas secas se tragaron a las verdes y llenas de trigo! El rey se despertó, y vio que se trataba de un sueño.

41:8 Cap. 41

Reina-Valera 1960

Sucedió que por la mañana estaba agitado su espíritu, y envió e hizo llamar a todos los magos de Egipto, y a todos sus sabios; y les contó Faraón sus sueños, mas no había quien los pudiese interpretar a Faraón.

NTV

A la mañana siguiente, el faraón estaba muy perturbado por los sueños. Entonces llamó a todos los magos y a los sabios de Egipto. Cuando el faraón les contó sus sueños, ninguno de ellos pudo decirle lo que significaban.

DHH

Pero al día siguiente por la mañana estaba muy preocupado, y ordenó que vinieran todos los adivinos y sabios de Egipto. El faraón les contó sus sueños, pero ninguno de ellos pudo decirle lo que significaban.

TLA

Sin embargo, al levantarse estaba tan preocupado que mandó llamar a todos los magos y sabios de Egipto. Les contó sus sueños, pero ninguno pudo decirle lo que significaban.

41:9 Cap. 41

Reina-Valera 1960

Entonces el jefe de los coperos habló a Faraón, diciendo: Me acuerdo hoy de mis faltas.

NTV

Finalmente habló el jefe de los coperos del rey: «Hoy he recordado mi falla —le dijo al faraón—.

DHH

Entonces el jefe de los coperos le dijo al faraón: —Ahora me acuerdo de lo mal que me he portado.

TLA

De pronto, el jefe de los coperos se acordó de José y le dijo al rey: —¡Soy un malagradecido!

41:10 Cap. 41

Reina-Valera 1960

Cuando Faraón se enojó contra sus siervos, nos echó a la prisión de la casa del capitán de la guardia a mí y al jefe de los panaderos.

NTV

Hace un tiempo, usted se enojó con el jefe de los panaderos y conmigo, y nos encarceló en el palacio del capitán de la guardia.

DHH

Cuando Su Majestad se enojó con el jefe de los panaderos y con este servidor suyo, nos mandó a los dos a la cárcel del capitán de la guardia.

TLA

Una vez usted se enojó conmigo y con el jefe de los panaderos, y mandó que nos encerraran en la cárcel, al cuidado del capitán de la guardia.

41:11 Cap. 41

Reina-Valera 1960

Y él y yo tuvimos un sueño en la misma noche, y cada sueño tenía su propio significado.

NTV

Una noche, el jefe de los panaderos y yo tuvimos cada uno un sueño, y cada sueño tenía su propio significado.

DHH

Una noche, el jefe de los panaderos tuvo un sueño y yo tuve otro, y cada sueño tenía su propio significado.

TLA

Una noche, los dos tuvimos un sueño.

41:12 Cap. 41

Reina-Valera 1960

Estaba allí con nosotros un joven hebreo, siervo del capitán de la guardia; y se lo contamos, y él nos interpretó nuestros sueños, y declaró a cada uno conforme a su sueño.

NTV

Con nosotros, en la cárcel, había un joven hebreo, que era esclavo del capitán de la guardia. Nosotros le contamos nuestros sueños, y él nos explicó el significado de cada sueño.

DHH

En ese lugar estaba con nosotros un joven hebreo, que era esclavo del capitán de la guardia. Le contamos nuestros sueños y él los interpretó, y nos dijo su significado.

TLA

Allí en la cárcel estaba con nosotros un joven hebreo, que ayudaba al capitán de la guardia; le contamos nuestros sueños, y él nos dijo lo que significaban.

41:13 Cap. 41

Reina-Valera 1960

Y aconteció que como él nos los interpretó, así fue: yo fui restablecido en mi puesto, y el otro fue colgado.

NTV

Y todo sucedió tal como él lo había predicho. Yo fui restituido a mi puesto de copero, y el jefe de los panaderos fue ejecutado y atravesado con un poste».

DHH

¡Y todo pasó tal como él nos lo había dicho! Yo volví de nuevo a mi trabajo, y el otro fue ahorcado.

TLA

¡Y dicho y hecho! A mí usted me devolvió a mi cargo, y al otro mandó que lo mataran.

41:14 Cap. 41

Reina-Valera 1960

Entonces Faraón envió y llamó a José. Y lo sacaron apresuradamente de la cárcel, y se afeitó, y mudó sus vestidos, y vino a Faraón.

NTV

El faraón mandó llamar a José de inmediato, y enseguida lo trajeron de la cárcel. Después de afeitarse y cambiarse de ropa, José se presentó ante el faraón.

DHH

Entonces el faraón mandó llamar a José, y lo sacaron inmediatamente de la cárcel. José se cortó el pelo, se cambió de ropa y se presentó delante del faraón.

TLA

El rey mandó llamar a José, y de inmediato lo sacaron de la cárcel. Entonces José se afeitó, se cambió de ropa, y luego se presentó ante el rey.

41:15 Cap. 41

Reina-Valera 1960

Y dijo Faraón a José: Yo he tenido un sueño, y no hay quien lo interprete; mas he oído decir de ti, que oyes sueños para interpretarlos.

NTV

Entonces el faraón le dijo: —Anoche tuve un sueño, y nadie aquí puede decirme lo que significa; pero me enteré de que cuando tú oyes un sueño puedes interpretarlo.

DHH

Y el faraón le dijo: —He tenido un sueño y no hay quien pueda interpretarlo, pero he sabido que cuando tú oyes un sueño lo puedes interpretar.

TLA

Y el rey le dijo: —Tuve un sueño, y nadie puede decirme lo que significa. Pero me han dicho que en cuanto oyes un sueño, sabes su significado.

41:16 Cap. 41

Reina-Valera 1960

Respondió José a Faraón, diciendo: No está en mí; Dios será el que dé respuesta propicia a Faraón.

NTV

—No está en mis manos el poder para hacerlo —respondió José—, pero Dios puede decirle lo que su sueño significa y darle tranquilidad.

DHH

—Eso no depende de mí —contestó José—; pero Dios le dará a Su Majestad una contestación para su bien.

TLA

José le respondió: —Yo no tengo ese poder, pero Dios sí lo tiene, y le dará a usted la respuesta esperada.

41:17 Cap. 41

Reina-Valera 1960

Entonces Faraón dijo a José: En mi sueño me parecía que estaba a la orilla del río;

NTV

Entonces el faraón le contó su sueño a José. —En mi sueño —le dijo—, yo estaba de pie a la orilla del río Nilo

DHH

El faraón le dijo a José: —En mi sueño, yo estaba de pie a la orilla del río Nilo,

TLA

Entonces el rey le dijo: —Resulta que, en mi sueño, yo estaba de pie a la orilla del río Nilo.

41:18 Cap. 41

Reina-Valera 1960

y que del río subían siete vacas de gruesas carnes y hermosa apariencia, que pacían en el prado.

NTV

y vi siete vacas gordas y sanas que salían del río y comenzaban a pastar entre los juncos.

DHH

y del río salieron siete vacas gordas y hermosas, que comían hierba entre los juncos.

TLA

De pronto vi que del río salían siete vacas gordas y bonitas, las cuales se pusieron a comer el pasto que había a la orilla del río.

41:19 Cap. 41

Reina-Valera 1960

Y que otras siete vacas subían después de ellas, flacas y de muy feo aspecto; tan extenuadas, que no he visto otras semejantes en fealdad en toda la tierra de Egipto.

NTV

Luego vi siete vacas flacas y raquíticas con aspecto enfermizo que salían después de las primeras. Jamás había visto unos animales tan lamentables en toda la tierra de Egipto.

DHH

Detrás de ellas salieron otras siete vacas, muy feas y flacas. ¡Jamás había visto yo vacas tan feas en todo Egipto!

TLA

Tras ellas salieron otras siete vacas, muy flacas y feas. ¡Jamás vi vacas tan feas en todo Egipto!

41:20 Cap. 41

Reina-Valera 1960

Y las vacas flacas y feas devoraban a las siete primeras vacas gordas;

NTV

Entonces esas vacas flacas y raquíticas se comieron a las siete vacas gordas,

DHH

Estas vacas flacas y feas se comieron a las primeras siete vacas gordas;

TLA

Y resulta que las vacas flacas y feas se comieron a las vacas gordas que habían salido primero.

41:21 Cap. 41

Reina-Valera 1960

y estas entraban en sus entrañas, mas no se conocía que hubiesen entrado, porque la apariencia de las flacas era aún mala, como al principio. Y yo desperté.

NTV

pero nadie lo hubiera creído, ¡porque después seguían siendo tan flacas y raquíticas como antes! Luego me desperté.

DHH

pero aunque ya se las habían comido, nadie podría haberse dado cuenta, porque seguían tan flacas como antes. »Me desperté,

TLA

Eran tan flacas y feas esas vacas, que después de comerse a las otras, no se les notaba nada; ¡seguían tan flacas como al principio! »Yo me desperté.

41:22 Cap. 41

Reina-Valera 1960

Vi también soñando, que siete espigas crecían en una misma caña, llenas y hermosas.

NTV

»En mi sueño también vi siete espigas llenas de grano, robustas y hermosas, que crecían de un solo tallo.

DHH

pero después tuve otro sueño en el que siete espigas de trigo, llenas y hermosas, crecían en un mismo tallo.

TLA

Pero volví a soñar, y en mi sueño vi también siete espigas verdes y llenas de trigo, que brotaban de un mismo tallo.

41:23 Cap. 41

Reina-Valera 1960

Y que otras siete espigas menudas, marchitas, abatidas del viento solano, crecían después de ellas;

NTV

Después aparecieron otras siete espigas de grano, pero estaban infestadas, resecas y marchitadas por el viento oriental.

DHH

Detrás de ellas crecían otras siete espigas, secas, delgadas y quemadas por el viento del este.

TLA

Después de ellas brotaron otras siete espigas, delgadas y marchitas, resecadas por el viento del desierto.

41:24 Cap. 41

Reina-Valera 1960

y las espigas menudas devoraban a las siete espigas hermosas; y lo he dicho a los magos, mas no hay quien me lo interprete.

NTV

Entonces las espigas secas se tragaron a las siete robustas. Les conté esos sueños a los magos, pero ninguno pudo decirme lo que significan.

DHH

Estas espigas secas se comieron a las siete espigas hermosas. Yo les conté esto a los adivinos, pero ninguno de ellos pudo decirme su significado.»

TLA

Esas espigas delgadas se comieron a las siete espigas llenas de trigo. Todo esto se lo he contado a los magos, pero ninguno ha podido explicármelo.

41:25 Cap. 41

Reina-Valera 1960

Entonces respondió José a Faraón: El sueño de Faraón es uno mismo; Dios ha mostrado a Faraón lo que va a hacer.

NTV

José respondió: —Ambos sueños del faraón significan lo mismo. Dios le da a conocer de antemano al faraón lo que está por hacer.

DHH

Entonces José le contestó al faraón: —Los dos sueños que tuvo Su Majestad, son uno solo. Dios le ha anunciado a usted lo que él va a hacer.

TLA

José le dijo al rey: —Los dos sueños que tuvo Su Majestad son uno solo. Dios le ha hecho saber a usted lo que piensa hacer.

41:26 Cap. 41

Reina-Valera 1960

Las siete vacas hermosas siete años son; y las espigas hermosas son siete años: el sueño es uno mismo.

NTV

Las siete vacas sanas y las siete espigas robustas representan siete años de prosperidad.

DHH

Las siete vacas hermosas son siete años, lo mismo que las siete espigas hermosas. Es el mismo sueño.

TLA

Las siete vacas gordas son siete años, lo mismo que las siete espigas llenas de trigo; el sueño es uno solo.

41:27 Cap. 41

Reina-Valera 1960

También las siete vacas flacas y feas que subían tras ellas, son siete años; y las siete espigas menudas y marchitas del viento solano, siete años serán de hambre.

NTV

Las siete vacas flacas y raquíticas que salieron después, y las siete espigas resecas y marchitadas por el viento oriental representan siete años de hambre.

DHH

Las siete vacas flacas y feas que salieron detrás de las otras, también son siete años; lo mismo que las siete espigas secas y quemadas por el viento del este. Estos serán siete años de escasez.

TLA

Las siete vacas flacas y feas que salieron detrás de aquellas son también siete años, lo mismo que las siete espigas marchitas y resecadas por el viento del desierto. Ellas significan siete años de hambre.

41:28 Cap. 41

Reina-Valera 1960

Esto es lo que respondo a Faraón. Lo que Dios va a hacer, lo ha mostrado a Faraón.

NTV

»Esto sucederá tal como lo he descrito, pues Dios ha revelado de antemano al faraón lo que está por hacer.

DHH

Es tal como se lo he dicho: Dios le ha anunciado a Su Majestad lo que él va a hacer.

TLA

»Dios quiere que Su Majestad sepa lo que él está a punto de hacer.

41:29 Cap. 41

Reina-Valera 1960

He aquí vienen siete años de gran abundancia en toda la tierra de Egipto.

NTV

Los próximos siete años serán un período de gran prosperidad en toda la tierra de Egipto,

DHH

Van a venir siete años de mucha abundancia en todo Egipto,

TLA

Egipto va a tener siete años de abundantes cosechas,

41:30 Cap. 41

Reina-Valera 1960

Y tras ellos seguirán siete años de hambre; y toda la abundancia será olvidada en la tierra de Egipto, y el hambre consumirá la tierra.

NTV

pero después llegarán siete años de un hambre tan intensa que hará olvidar toda esa prosperidad de Egipto. El hambre destruirá la tierra.

DHH

y después vendrán siete años de gran escasez. Nadie se acordará de la abundancia que hubo en Egipto, porque la escasez arruinará al país.

TLA

pero después vendrán siete años en que no habrá qué comer. Cuando eso suceda, nadie se acordará de la abundancia que antes hubo. Habrá tanta hambre que acabará con el país.

41:31 Cap. 41

Reina-Valera 1960

Y aquella abundancia no se echará de ver, a causa del hambre siguiente la cual será gravísima.

NTV

La hambruna será tan grave que borrará hasta el recuerdo de los años buenos.

DHH

Será tan grande la escasez, que no quedarán señales de la abundancia que antes hubo.

TLA

pero después vendrán siete años en que no habrá qué comer. Cuando eso suceda, nadie se acordará de la abundancia que antes hubo. Habrá tanta hambre que acabará con el país.

41:32 Cap. 41

Reina-Valera 1960

Y el suceder el sueño a Faraón dos veces, significa que la cosa es firme de parte de Dios, y que Dios se apresura a hacerla.

NTV

El haber tenido dos sueños similares significa que esos acontecimientos fueron decretados por Dios, y él hará que ocurran pronto.

DHH

Su Majestad tuvo el mismo sueño dos veces, porque Dios está decidido a hacer esto, y lo va a hacer muy pronto.

TLA

Su Majestad tuvo el mismo sueño en dos formas distintas, y eso significa que Dios ha decidido hacerlo, y lo va a hacer muy pronto.

41:33 Cap. 41

Reina-Valera 1960

Por tanto, provéase ahora Faraón de un varón prudente y sabio, y póngalo sobre la tierra de Egipto.

NTV

»Por lo tanto, el faraón debería encontrar a un hombre inteligente y sabio, y ponerlo a cargo de toda la tierra de Egipto.

DHH

»Por lo tanto, sería bueno que Su Majestad buscara un hombre inteligente y sabio, para que se haga cargo del país.

TLA

»Yo le sugiero a Su Majestad que busque a alguien muy sabio e inteligente, y que lo ponga a cargo del país.

41:34 Cap. 41

Reina-Valera 1960

Haga esto Faraón, y ponga gobernadores sobre el país, y quinte la tierra de Egipto en los siete años de la abundancia.

NTV

Después el faraón debería nombrar supervisores de la tierra, a fin de que almacenen una quinta parte de las cosechas durante los siete años buenos.

DHH

Haga Su Majestad lo siguiente: nombre Su Majestad gobernadores que vayan por todo el país y recojan la quinta parte de todas las cosechas de Egipto, durante los siete años de abundancia.

TLA

También le sugiero que nombre gente que se encargue de recoger la quinta parte de las cosechas durante los siete años de abundancia.

41:35 Cap. 41

Reina-Valera 1960

Y junten toda la provisión de estos buenos años que vienen, y recojan el trigo bajo la mano de Faraón para mantenimiento de las ciudades; y guárdenlo.

NTV

Haga que ellos reúnan toda la producción de alimentos en los años buenos que vienen y la lleven a los graneros del faraón. Almacene bien el grano y vigílelo para que haya alimento en las ciudades.

DHH

Que junten todo el trigo de los buenos años que vienen; que lo pongan en un lugar bajo el control de Su Majestad, y que lo guarden en las ciudades para alimentar a la gente.

TLA

Durante los siete años buenos que van a venir, Su Majestad debe darles autoridad para que junten y almacenen en las ciudades todos los alimentos y el trigo.

41:36 Cap. 41

Reina-Valera 1960

Y esté aquella provisión en depósito para el país, para los siete años de hambre que habrá en la tierra de Egipto; y el país no perecerá de hambre.

NTV

De esa manera, habrá suficiente para comer cuando lleguen los siete años de hambre sobre la tierra de Egipto. De lo contrario, el hambre destruirá la tierra.

DHH

Así el trigo quedará guardado para el país, para que la gente no muera de hambre durante los siete años de escasez que habrá en Egipto.

TLA

Ese alimento quedará guardado, para usarlo durante los siete años de hambre que habrá en Egipto. Así el país no quedará arruinado por el hambre.

41:37 Cap. 41

Reina-Valera 1960

El asunto pareció bien a Faraón y a sus siervos,

NTV

Las sugerencias de José fueron bien recibidas por el faraón y sus funcionarios.

DHH

El plan les pareció bien al faraón y a sus funcionarios,

TLA

El rey y sus consejeros estuvieron de acuerdo en que el plan de José era bueno,

41:38 Cap. 41

Reina-Valera 1960

y dijo Faraón a sus siervos: ¿Acaso hallaremos a otro hombre como este, en quien esté el espíritu de Dios?

NTV

Entonces el faraón preguntó a sus funcionarios: «¿Acaso encontraremos a alguien como este hombre, tan claramente lleno del espíritu de Dios?».

DHH

así que el faraón les dijo: —¿Podremos encontrar otro hombre como este, que tenga el espíritu de Dios?

TLA

y el rey les comentó: «En ningún lado vamos a encontrar a nadie más inteligente que este joven».

41:39 Cap. 41

Reina-Valera 1960

Y dijo Faraón a José: Pues que Dios te ha hecho saber todo esto, no hay entendido ni sabio como tú.

NTV

Así que el faraón dijo a José: «Como Dios te ha revelado el significado de los sueños a ti, es obvio que no hay nadie más sabio e inteligente que tú.

DHH

Y a José le dijo: —No hay nadie más inteligente y sabio que tú, pues Dios te ha hecho saber todo esto.

TLA

Por eso le dijo a José: —Dios te ha dado a conocer todo esto, y eso quiere decir que no hay nadie tan sabio e inteligente como tú. Por eso, a partir de este momento quedas a cargo de mi palacio y de todo mi pueblo. Todos en Egipto tendrán que obedecerte. Solo yo tendré más poder que tú, porque soy el rey.

41:40 Cap. 41

Reina-Valera 1960

Tú estarás sobre mi casa, y por tu palabra se gobernará todo mi pueblo; solamente en el trono seré yo mayor que tú.

NTV

Quedarás a cargo de mi palacio, y toda mi gente recibirá órdenes de ti. Solo yo, sentado en mi trono, tendré un rango superior al tuyo».

DHH

Tú te harás cargo de mi palacio, y todo mi pueblo obedecerá tus órdenes. Solo yo seré más que tú, porque soy el rey.

TLA

Por eso le dijo a José: —Dios te ha dado a conocer todo esto, y eso quiere decir que no hay nadie tan sabio e inteligente como tú. Por eso, a partir de este momento quedas a cargo de mi palacio y de todo mi pueblo. Todos en Egipto tendrán que obedecerte. Solo yo tendré más poder que tú, porque soy el rey.

41:41 Cap. 41

Reina-Valera 1960

Dijo además Faraón a José: He aquí yo te he puesto sobre toda la tierra de Egipto.

NTV

El faraón dijo a José: «Yo, aquí en persona, te pongo a cargo de toda la tierra de Egipto».

DHH

Mira, yo te nombro gobernador de todo el país de Egipto. Al decir esto,

TLA

Por eso le dijo a José: —Dios te ha dado a conocer todo esto, y eso quiere decir que no hay nadie tan sabio e inteligente como tú. Por eso, a partir de este momento quedas a cargo de mi palacio y de todo mi pueblo. Todos en Egipto tendrán que obedecerte. Solo yo tendré más poder que tú, porque soy el rey.

41:42 Cap. 41

Reina-Valera 1960

Entonces Faraón quitó su anillo de su mano, y lo puso en la mano de José, y lo hizo vestir de ropas de lino finísimo, y puso un collar de oro en su cuello;

NTV

Luego el faraón se quitó de la mano el anillo con su sello oficial y lo puso en el dedo de José; lo vistió con ropas de lino de la mejor calidad y le puso un collar de oro.

DHH

el faraón se quitó de la mano el anillo que tenía su sello oficial y se lo puso a José. Luego ordenó que lo vistieran con ropas de lino muy fino y que le pusieran un collar de oro en el cuello.

TLA

Después, el rey se quitó el anillo que usaba para sellar sus cartas, y se lo puso a José. Luego ordenó que lo vistieran con ropas de lino fino y que le pusieran un collar de oro,

41:43 Cap. 41

Reina-Valera 1960

y lo hizo subir en su segundo carro, y pregonaron delante de él: ¡Doblad la rodilla!; y lo puso sobre toda la tierra de Egipto.

NTV

Después hizo que José subiera al carro de guerra reservado para su segundo en autoridad, y dondequiera que iba José, se gritaba la orden: «¡Arrodíllense!». Así que el faraón puso a José a cargo de todo Egipto,

DHH

Después lo hizo subir en el carro que siempre iba después del suyo, y ordenó que gritaran delante de él: «¡Abran paso!» Así fue como José quedó al frente de todo el país de Egipto.

TLA

y le pidió que lo acompañara en su carro, como su gobernador. Delante de José gritaban: «¡Abran paso!» Así fue como el rey puso a José a cargo de todo su país.

41:44 Cap. 41

Reina-Valera 1960

Y dijo Faraón a José: Yo soy Faraón; y sin ti ninguno alzará su mano ni su pie en toda la tierra de Egipto.

NTV

y le dijo: «Yo soy el faraón, pero nadie levantará una mano ni un pie en toda la tierra de Egipto sin tu aprobación».

DHH

Luego el faraón le dijo: —Aunque yo soy el faraón, nadie en todo Egipto moverá un dedo sin tu permiso.

TLA

Luego le dijo a José: «Aunque yo soy el rey de Egipto, nadie en este país hará nada sin tu permiso».

41:45 Cap. 41

Reina-Valera 1960

Y llamó Faraón el nombre de José, Zafnat-panea; y le dio por mujer a Asenat, hija de Potifera sacerdote de On. Y salió José por toda la tierra de Egipto.

NTV

Luego el faraón le puso un nuevo nombre a José, un nombre egipcio: Zafnat-panea. También le dio una esposa, quien se llamaba Asenat y era hija de Potifera, el sacerdote de On. Entonces José se hizo cargo de toda la tierra de Egipto.

DHH

El faraón le puso a José el nombre egipcio de Safenat-panéah, y lo casó con Asenat, la hija de Potifera, sacerdote de la ciudad de On. Así quedó José al frente de Egipto.

TLA

Además, el rey le cambió el nombre a José, y le puso Safenat-panéah, y le dio por esposa a la hija de Potifera, sacerdote de On, la cual se llamaba Asenat. Después de eso, José comenzó a recorrer todo Egipto.

41:46 Cap. 41

Reina-Valera 1960

Era José de edad de treinta años cuando fue presentado delante de Faraón rey de Egipto; y salió José de delante de Faraón, y recorrió toda la tierra de Egipto.

NTV

Tenía treinta años cuando comenzó a servir en el palacio del faraón, rey de Egipto. Después, cuando José salió de la presencia del faraón, inspeccionó toda la tierra de Egipto.

DHH

José tenía treinta años cuando lo llevaron ante el faraón, el rey de Egipto. José se despidió del faraón y comenzó a viajar por todo Egipto.

TLA

José tenía treinta años cuando se despidió del rey y comenzó a viajar por todo Egipto.

41:47 Cap. 41

Reina-Valera 1960

En aquellos siete años de abundancia la tierra produjo a montones.

NTV

Tal como se había predicho, la tierra produjo cosechas abundantes durante siete años.

DHH

La tierra produjo muchísimo durante los siete años de abundancia,

TLA

Durante los siete años de abundancia, en todo Egipto hubo muy buenas cosechas,

41:48 Cap. 41

Reina-Valera 1960

Y él reunió todo el alimento de los siete años de abundancia que hubo en la tierra de Egipto, y guardó alimento en las ciudades, poniendo en cada ciudad el alimento del campo de sus alrededores.

NTV

Todos esos años, José recogió todas las cosechas que crecieron en Egipto y guardó en las ciudades el grano de los campos aledaños.

DHH

y José recogió todo el trigo que hubo en el país durante esos siete años; lo guardó en las ciudades, dejando en cada ciudad el trigo recogido en los campos vecinos.

TLA

así que José juntó todo el alimento que se produjo en esos siete años y lo almacenó. En cada ciudad guardó el alimento que produjeron los campos vecinos.

41:49 Cap. 41

Reina-Valera 1960

Recogió José trigo como arena del mar, mucho en extremo, hasta no poderse contar, porque no tenía número.

NTV

Acumuló grandes cantidades de grano, tanto como si fuera arena a la orilla del mar. Al final, dejó de registrar las cantidades porque había tanto que resultaba imposible medirlo.

DHH

José recogió trigo como si fuera arena del mar. Era tanto el trigo, que dejó de medirlo, pues no se podía llevar la cuenta.

TLA

José almacenó tanto trigo que parecía haber juntado toda la arena del mar; hasta dejó de anotar la cantidad de trigo guardada, porque ya no era posible llevar la cuenta.

41:50 Cap. 41

Reina-Valera 1960

Y nacieron a José dos hijos antes que viniese el primer año del hambre, los cuales le dio a luz Asenat, hija de Potifera sacerdote de On.

NTV

Durante ese tiempo, antes del primer año de hambre, les nacieron dos hijos a José y su esposa Asenat, hija de Potifera, el sacerdote de On.

DHH

Antes de que empezaran los años de escasez, José tuvo dos hijos con su esposa Asenat.

TLA

Antes de que llegaran los años de escasez, Asenat y José tuvieron dos hijos.

41:51 Cap. 41

Reina-Valera 1960

Y llamó José el nombre del primogénito, Manasés; porque dijo: Dios me hizo olvidar todo mi trabajo, y toda la casa de mi padre.

NTV

José llamó a su hijo mayor Manasés, porque dijo: «Dios me hizo olvidar todas mis angustias y a todos los de la familia de mi padre».

DHH

Al primero lo llamó Manasés, porque dijo: «Dios me ha hecho olvidar todos mis sufrimientos y a todos mis parientes.»

TLA

Al primero de ellos José lo llamó Manasés porque dijo: «Dios ha hecho que me olvide de todos mis problemas y de la familia de mi padre».

41:52 Cap. 41

Reina-Valera 1960

Y llamó el nombre del segundo, Efraín; porque dijo: Dios me hizo fructificar en la tierra de mi aflicción.

NTV

José llamó a su segundo hijo Efraín, porque dijo: «Dios me hizo fructífero en esta tierra de mi aflicción».

DHH

Al segundo lo llamó Efraín, porque dijo: «Dios me ha hecho tener hijos en el país donde he sufrido.»

TLA

A su segundo hijo lo llamó Efraín, porque dijo: «Dios permitió que yo tuviera hijos en este país donde he sufrido tanto».

41:53 Cap. 41

Reina-Valera 1960

Así se cumplieron los siete años de abundancia que hubo en la tierra de Egipto.

NTV

Finalmente acabaron los siete años de cosechas abundantes en toda la tierra de Egipto.

DHH

Pasaron los siete años de abundancia que hubo en Egipto,

TLA

Tal como lo había anunciado José, a los siete años de abundancia siguieron los siete años de escasez. Y aunque había hambre en todos los otros países, en Egipto había de comer.

41:54 Cap. 41

Reina-Valera 1960

Y comenzaron a venir los siete años del hambre, como José había dicho; y hubo hambre en todos los países, mas en toda la tierra de Egipto había pan.

NTV

Después comenzaron los siete años de hambre, tal como José había predicho. El hambre también azotó a todas las regiones vecinas, pero en todo Egipto había alimento de sobra.

DHH

y comenzaron los siete años de escasez, tal como José lo había dicho. Hubo hambre en todos los países, menos en Egipto, pues allí había qué comer;

TLA

Tal como lo había anunciado José, a los siete años de abundancia siguieron los siete años de escasez. Y aunque había hambre en todos los otros países, en Egipto había de comer.

41:55 Cap. 41

Reina-Valera 1960

Cuando se sintió el hambre en toda la tierra de Egipto, el pueblo clamó a Faraón por pan. Y dijo Faraón a todos los egipcios: Id a José, y haced lo que él os dijere.

NTV

Con el tiempo, sin embargo, el hambre se extendió por toda la tierra de Egipto también. Cuando la gente reclamó alimento al faraón, él les dijo: «Vayan a ver a José y hagan todo lo que les diga».

DHH

y cuando los habitantes de Egipto comenzaron a tener hambre, fueron a pedirle trigo al faraón. Entonces el faraón les dijo a todos los egipcios: «Vayan a ver a José, y hagan lo que él les diga.»

TLA

Cuando comenzó a sentirse el hambre en Egipto, los egipcios fueron a pedirle al rey que les diera de comer. Entonces el rey les dijo: «Vayan a ver a José, y hagan lo que él les diga».

41:56 Cap. 41

Reina-Valera 1960

Y el hambre estaba por toda la extensión del país. Entonces abrió José todo granero donde había, y vendía a los egipcios; porque había crecido el hambre en la tierra de Egipto.

NTV

Entonces, dada la gravedad del hambre en todas partes, José abrió los graneros y distribuyó grano a los egipcios, porque el hambre era intensa en toda la tierra de Egipto.

DHH

Cuando el hambre se extendió por todo el país, José abrió todos los graneros donde había trigo, para venderlo a los egipcios; pues el hambre era cada vez peor.

TLA

Cuando ya no había comida en todo el país, José abrió los almacenes y les vendió trigo a los egipcios.

41:57 Cap. 41

Reina-Valera 1960

Y de toda la tierra venían a Egipto para comprar de José, porque por toda la tierra había crecido el hambre.

NTV

Y llegaba a Egipto gente de todas partes para comprarle grano a José, porque el hambre era intensa en todo el mundo.

DHH

Y venían de todos los países a Egipto, a comprarle trigo a José, pues en ningún país había qué comer.

TLA

Era tanta la escasez de alimentos que de todos los países iban a Egipto para comprarle trigo a José.