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Temas Jonás RVR + NTV + DHH + TLA 48 vers. 8 temas

Tema seleccionado

Misericordia

Junta Oración en el pez Nínive se arrepiente La ira de Jonás La calabacera

28 versículos Libro de Jonás
1:17

Reina-Valera 1960

Pero Jehová tenía preparado un gran pez que tragase a Jonás; y estuvo Jonás en el vientre del pez tres días y tres noches.

NTV

Entre tanto, el Señor había provisto que un gran pez se tragara a Jonás; y Jonás estuvo dentro del pez durante tres días y tres noches.

DHH

17 (2.1) Entre tanto, el Señor había dispuesto un enorme pez para que se tragara a Jonás. Y Jonás pasó tres días y tres noches dentro del pez.

TLA

17 (2.1) Entonces Dios mandó un pez enorme, que se tragó a Jonás. Y Jonás estuvo dentro del pez tres días y tres noches.

2:1

Reina-Valera 1960

Entonces oró Jonás a Jehová su Dios desde el vientre del pez,

NTV

Entonces Jonás oró al Señor su Dios desde el interior del pez

DHH

1 (2) Entonces Jonás oró al Señor su Dios desde dentro del pez,

TLA

1 (2) Desde allí, Jonás oró a Dios:

Todos los versículos

Lista 28 total
2:2 Cap. 2

Reina-Valera 1960

y dijo: Invoqué en mi angustia a Jehová, y él me oyó; Desde el seno del Seol clamé, Y mi voz oíste.

NTV

y dijo: «En mi gran aflicción clamé al Señor y él me respondió. Desde la tierra de los muertos te llamé, ¡y tú, Señor, me escuchaste!

DHH

2 (3) diciendo: «En mi angustia clamé a ti, Señor, y tú me respondiste. Desde las profundidades de la muerte clamé a ti, y tú me oíste.

TLA

2 (3) «Cuando estaba sufriendo, tú, mi Dios, me ayudaste. Cuando estaba casi muerto, pedí ayuda y me la diste.

2:3 Cap. 2

Reina-Valera 1960

Me echaste a lo profundo, en medio de los mares, Y me rodeó la corriente; Todas tus ondas y tus olas pasaron sobre mí.

NTV

Me arrojaste a las profundidades del mar y me hundí en el corazón del océano. Las poderosas aguas me envolvieron; tus salvajes y tempestuosas olas me cubrieron.

DHH

3 (4) Me arrojaste a lo más hondo del mar, y las corrientes me envolvieron. Las grandes olas que tú mandas pasaban sobre mí.

TLA

3 (4) »Me arrojaste a lo más hondo del mar. Solo agua veía yo por todos lados; grandes olas cruzaban sobre mí.

2:4 Cap. 2

Reina-Valera 1960

Entonces dije: Desechado soy de delante de tus ojos; Mas aún veré tu santo templo.

NTV

Entonces dije: “Oh Señor, me has expulsado de tu presencia; aun así volveré a mirar hacia tu santo templo”.

DHH

4 (5) Llegué a sentirme echado de tu presencia; pensé que no volvería a ver tu santo templo.

TLA

4 (5) »Llegué a pensar que ya no me querías, que no volvería a entrar en tu templo.

2:5 Cap. 2

Reina-Valera 1960

Las aguas me rodearon hasta el alma, Rodeome el abismo; El alga se enredó a mi cabeza.

NTV

»Me hundí bajo las olas y las aguas se cerraron sobre mí; las algas se enredaban en mi cabeza.

DHH

5 (6) Las aguas me rodeaban por completo; me cubría el mar profundo; las algas se enredaban en mi cabeza.

TLA

5 (6) »Me había hundido por completo. El mar me cubría todo, y las algas se enredaban en mi cabeza.

2:6 Cap. 2

Reina-Valera 1960

Descendí a los cimientos de los montes; La tierra echó sus cerrojos sobre mí para siempre; Mas tú sacaste mi vida de la sepultura, oh Jehová Dios mío.

NTV

Me hundí hasta las raíces de las montañas. Me quedé preso en la tierra, cuyas puertas se cierran para siempre. Pero tú, oh Señor mi Dios, ¡me arrebataste de las garras de la muerte!

DHH

6 (7) Me hundí hasta el fondo de la tierra; ¡ya me sentía su eterno prisionero! Pero tú, Señor, mi Dios, me salvaste de la muerte.

TLA

6 (7) »Creí que ya nunca saldría del fondo del mar. Pero tú, Dios mío, me salvaste la vida.

2:7 Cap. 2

Reina-Valera 1960

Cuando mi alma desfallecía en mí, me acordé de Jehová, Y mi oración llegó hasta ti en tu santo templo.

NTV

Cuando la vida se me escapaba, recordé al Señor. Elevé mi oración sincera hacia ti en tu santo templo.

DHH

7 (8) Al sentir que la vida se me iba, me acordé de ti, Señor; mi oración llegó a ti en tu santo templo.

TLA

7 (8) »Cuando ya estaba sin fuerzas, me acordé de ti, y oré. Mi oración llegó hasta tu santuario.

2:8 Cap. 2

Reina-Valera 1960

Los que siguen vanidades ilusorias, Su misericordia abandonan.

NTV

Los que rinden culto a dioses falsos le dan la espalda a todas las misericordias de Dios.

DHH

8 (9) Los que siguen a los ídolos dejan de serte leales;

TLA

8 (9) »Los que adoran a otros dioses, a los ídolos sin vida, no pueden decir que tú eres su Dios.

2:9 Cap. 2

Reina-Valera 1960

Mas yo con voz de alabanza te ofreceré sacrificios; Pagaré lo que prometí. La salvación es de Jehová.

NTV

Pero yo te ofreceré sacrificios con cantos de alabanza, y cumpliré todas mis promesas. Pues mi salvación viene solo del Señor».

DHH

9 (10) pero yo, con voz de gratitud, te ofreceré sacrificios; cumpliré las promesas que te hice. ¡Solo tú, Señor, puedes salvar!»

TLA

9 (10) »Pero yo voy a adorarte y a cantarte con alegría. Cumpliré las promesas que te hice. ¡Porque solo tú puedes salvar!»

2:10 Cap. 2

Reina-Valera 1960

Y mandó Jehová al pez, y vomitó a Jonás en tierra.

NTV

Entonces el Señor ordenó al pez escupir a Jonás sobre la playa.

DHH

10 (2.1) Entonces el Señor dispuso que el pez vomitara a Jonás en tierra firme.

TLA

10 (11) Por fin, Dios le ordenó al pez: «¡Arroja a Jonás en la orilla del mar!»

3:5 Cap. 3

Reina-Valera 1960

Y los hombres de Nínive creyeron a Dios, y proclamaron ayuno, y se vistieron de cilicio desde el mayor hasta el menor de ellos.

NTV

Entonces la gente de Nínive creyó el mensaje de Dios y desde el más importante hasta el menos importante declararon ayuno y se vistieron de tela áspera en señal de remordimiento.

DHH

Los habitantes de la ciudad, grandes y pequeños, creyeron en Dios, proclamaron ayuno y se pusieron ropas ásperas en señal de dolor.

TLA

Entonces toda la gente de Nínive dejó de hacer lo malo y decidió obedecer solo a Dios. Y como querían demostrar que deseaban cambiar su manera de vivir, se pusieron ropa de tela áspera y ayunaron. Todos ellos, desde el más rico hasta el más pobre, no comieron nada ese día.

3:6 Cap. 3

Reina-Valera 1960

Y llegó la noticia hasta el rey de Nínive, y se levantó de su silla, se despojó de su vestido, y se cubrió de cilicio y se sentó sobre ceniza.

NTV

Cuando el rey de Nínive oyó lo que Jonás decía, bajó de su trono y se quitó sus vestiduras reales. Se vistió de tela áspera y se sentó sobre un montón de cenizas.

DHH

Cuando la noticia llegó al rey de Nínive, también él se levantó de su trono, se quitó sus vestiduras reales, se puso ropas ásperas y se sentó en el suelo.

TLA

Cuando el rey de Nínive supo esto, se levantó de su trono. Luego se quitó sus ropas finas, se puso ropas ásperas, y se sentó en el suelo. Todo esto lo hizo en señal de humildad ante Dios.

3:7 Cap. 3

Reina-Valera 1960

E hizo proclamar y anunciar en Nínive, por mandato del rey y de sus grandes, diciendo: Hombres y animales, bueyes y ovejas, no gusten cosa alguna; no se les dé alimento, ni beban agua;

NTV

Entonces el rey y sus nobles enviaron el siguiente decreto por toda la ciudad: «Nadie puede comer ni beber nada, ni siquiera los animales de las manadas o de los rebaños.

DHH

Luego, el rey y sus ministros dieron a conocer por toda la ciudad el siguiente decreto: «Que nadie tome ningún alimento. Que tampoco se dé de comer ni de beber al ganado y a los rebaños.

TLA

De inmediato el rey envió un anuncio a toda la gente de Nínive: «Esta es una orden del rey y de sus ministros: Que nadie coma nada. Se prohíbe que la gente, las vacas y las ovejas coman o beban.

3:8 Cap. 3

Reina-Valera 1960

sino cúbranse de cilicio hombres y animales, y clamen a Dios fuertemente; y conviértase cada uno de su mal camino, de la rapiña que hay en sus manos.

NTV

Tanto el pueblo como los animales tienen que vestirse de luto y toda persona debe orar intensamente a Dios, apartarse de sus malos caminos y abandonar toda su violencia.

DHH

Al contrario, vístanse todos con ropas ásperas en señal de dolor, y clamen a Dios con todas sus fuerzas. Deje cada uno su mala conducta y la violencia que ha estado cometiendo hasta ahora;

TLA

Todo el mundo está obligado a ponerse ropas ásperas, y deberán cubrir los animales con mantas ásperas. »Además, les pedimos a todos ustedes que oren a Dios con todas sus fuerzas, que dejen de hacer lo malo, y que ya no se peleen ni maltraten a nadie.

3:9 Cap. 3

Reina-Valera 1960

¿Quién sabe si se volverá y se arrepentirá Dios, y se apartará del ardor de su ira, y no pereceremos?

NTV

¡Quién sabe!, puede ser que todavía Dios cambie de parecer, contenga su ira feroz y no nos destruya».

DHH

tal vez Dios cambie de parecer y se calme su ira, y así no moriremos.»

TLA

Si dejamos de hacer lo malo, tal vez a Dios se le pase el enojo, y no nos destruirá».

3:10 Cap. 3

Reina-Valera 1960

Y vio Dios lo que hicieron, que se convirtieron de su mal camino; y se arrepintió del mal que había dicho que les haría, y no lo hizo.

NTV

Cuando Dios vio lo que habían hecho y cómo habían abandonado sus malos caminos, cambió de parecer y no llevó a cabo la destrucción con que los había amenazado.

DHH

Dios vio lo que hacía la gente de Nínive y cómo dejaba su mala conducta, y decidió no hacerles el daño que les había anunciado.

TLA

Y al ver que toda la gente de Nínive dejó de hacer lo malo, Dios decidió no destruirlos.

4:1 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Pero Jonás se apesadumbró en extremo, y se enojó.

NTV

Este cambio de planes molestó mucho a Jonás y se enfureció.

DHH

A Jonás le cayó muy mal lo que Dios había hecho, y se disgustó mucho.

TLA

Jonás se enojó muchísimo, pues no le gustó que Dios hubiera perdonado a la gente de Nínive.

4:2 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Y oró a Jehová y dijo: Ahora, oh Jehová, ¿no es esto lo que yo decía estando aún en mi tierra? Por eso me apresuré a huir a Tarsis; porque sabía yo que tú eres Dios clemente y piadoso, tardo en enojarte, y de grande misericordia, y que te arrepientes del mal.

NTV

Entonces le reclamó al Señor: —Señor, ¿no te dije antes de salir de casa que tú harías precisamente esto? ¡Por eso hui a Tarsis! Sabía que tú eres un Dios misericordioso y compasivo, lento para enojarte y lleno de amor inagotable. Estás dispuesto a perdonar y no destruir a la gente.

DHH

Así que oró al Señor, y le dijo: —Mira, Señor, esto es lo que yo decía que iba a pasar cuando aún me encontraba en mi tierra. Por eso quise huir de prisa a Tarsis, pues yo sé que tú eres un Dios tierno y compasivo, que no te enojas fácilmente, y que es tanto tu amor que anuncias un castigo y luego te arrepientes.

TLA

Muy molesto, le dijo a Dios: —¡Ya lo decía yo, mi Dios, ya lo decía yo! Hiciste lo que pensé que harías cuando aún estaba en mi tierra. Por eso quise huir lejos de ti. »Yo sé que eres un Dios muy bueno; te compadeces de todos y es difícil que te enojes. Eres tan cariñoso que, cuando dices que vas a castigar, después cambias de opinión y no lo haces.

4:3 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Ahora pues, oh Jehová, te ruego que me quites la vida; porque mejor me es la muerte que la vida.

NTV

¡Quítame la vida ahora, Señor! Prefiero estar muerto y no vivo si lo que yo predije no sucederá.

DHH

Por eso, Señor, te ruego que me quites la vida. Más me vale morir que seguir viviendo.

TLA

A mí me molesta eso; prefiero que me quites la vida. Si vas a ser así, mejor mátame.

4:4 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Y Jehová le dijo: ¿Haces tú bien en enojarte tanto?

NTV

El Señor le respondió: —¿Te parece bien enojarte por esto?

DHH

Pero el Señor le contestó: —¿Te parece bien enojarte así?

TLA

Dios le preguntó a Jonás: —¿Qué razón tienes para enojarte así?

4:5 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Y salió Jonás de la ciudad, y acampó hacia el oriente de la ciudad, y se hizo allí una enramada, y se sentó debajo de ella a la sombra, hasta ver qué acontecería en la ciudad.

NTV

Entonces Jonás se fue al oriente de la ciudad e hizo una enramada. Luego se sentó bajo la sombra de la enramada mientras esperaba ver lo que le acontecería a la ciudad.

DHH

Jonás salió de la ciudad y acampó al oriente de ella; allí hizo una enramada y se sentó a su sombra, esperando a ver lo que le iba a pasar a la ciudad.

TLA

Jonás salió de la ciudad y se fue a un lugar desde donde podía verlo todo. Luego cortó unas ramas y construyó un refugio para protegerse del sol. Se sentó bajo la sombra, y se puso a esperar lo que iba a pasarle a la ciudad.

4:6 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Y preparó Jehová Dios una calabacera, la cual creció sobre Jonás para que hiciese sombra sobre su cabeza, y le librase de su malestar; y Jonás se alegró grandemente por la calabacera.

NTV

Ahora bien, el Señor Dios proveyó que una planta frondosa creciera allí y pronto extendió sus anchas hojas sobre la cabeza de Jonás y lo protegió del sol. Esto le trajo alivio y Jonás estuvo muy agradecido por la planta.

DHH

Dios el Señor dispuso entonces que una mata de ricino creciera por encima de Jonás, y que su sombra le cubriera la cabeza para que se sintiera mejor. Jonás estaba muy contento con aquella mata de ricino.

TLA

Por su parte, Dios hizo brotar una planta; esta creció y cubrió el refugio de Jonás. Así Dios le dio a Jonás una sombra mejor para que no sintiera tanto calor. ¡Jonás quedó muy contento con aquella planta!

4:7 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Pero al venir el alba del día siguiente, Dios preparó un gusano, el cual hirió la calabacera, y se secó.

NTV

¡Pero Dios también proveyó un gusano! Al amanecer del día siguiente, el gusano se comió el tallo de la planta, de modo que se marchitó.

DHH

Pero, al amanecer del día siguiente, Dios dispuso que un gusano picara el ricino, y este se secó.

TLA

Pero después, Dios hizo que un gusano viniera al otro día, y picara la planta. Esta pronto se secó,

4:8 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Y aconteció que al salir el sol, preparó Dios un recio viento solano, y el sol hirió a Jonás en la cabeza, y se desmayaba, y deseaba la muerte, diciendo: Mejor sería para mí la muerte que la vida.

NTV

Así que cuando el sol se intensificó, Dios proveyó un viento abrasador del oriente para que soplara sobre Jonás. El sol pegó sobre su cabeza hasta que se sintió tan débil que deseaba morirse y exclamó: «¡Es mejor morir que vivir así!».

DHH

Cuando el sol salió, Dios dispuso que soplara un viento caliente del este, y como el sol le daba a Jonás directamente en la cabeza, él sintió que se desmayaba, y quería morirse. —Más me vale morir que seguir viviendo —decía.

TLA

y cuando salió el sol, Dios mandó un viento tan caliente que el pobre Jonás casi se desmayaba. Era tanto el calor que Jonás quería morirse; por eso gritó: —¡Prefiero morir que seguir viviendo!

4:9 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Entonces dijo Dios a Jonás: ¿Tanto te enojas por la calabacera? Y él respondió: Mucho me enojo, hasta la muerte.

NTV

Entonces Dios dijo a Jonás: —¿Te parece bien enojarte porque la planta murió? —¡Sí —replicó Jonás—, estoy tan enojado que quisiera morirme!

DHH

Pero Dios le contestó: —¿Te parece bien enojarte así porque se haya secado la mata de ricino? —¡Claro que me parece bien! —respondió Jonás—. ¡Estoy que me muero de rabia!

TLA

Entonces Dios le preguntó a Jonás: —¿Crees que es justo que te enojes tanto porque se secó esa planta? —Por supuesto que sí —dijo Jonás—. Sin ella, prefiero morirme.

4:10 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Y dijo Jehová: Tuviste tú lástima de la calabacera, en la cual no trabajaste, ni tú la hiciste crecer; que en espacio de una noche nació, y en espacio de otra noche pereció.

NTV

Entonces el Señor le respondió: —Sientes lástima por una planta, aunque tú no hiciste nada para que creciera. Creció rápido y murió rápido.

DHH

Entonces el Señor le dijo: —Tú no sembraste la mata de ricino, ni la hiciste crecer; en una noche nació, y a la otra se murió. Sin embargo le tienes compasión.

TLA

Dios le respondió a Jonás: —Estás preocupado por una planta que no sembraste ni hiciste crecer. En una noche creció, y en la otra se secó.

4:11 Cap. 4

Reina-Valera 1960

¿Y no tendré yo piedad de Nínive, aquella gran ciudad donde hay más de ciento veinte mil personas que no saben discernir entre su mano derecha y su mano izquierda, y muchos animales?

NTV

Pero Nínive tiene más de ciento veinte mil habitantes que viven en oscuridad espiritual, sin mencionar todos los animales. ¿No debería yo sentir lástima por esta gran ciudad?

DHH

Pues con mayor razón debo yo tener compasión de Nínive, esa gran ciudad donde hay más de ciento veinte mil niños inocentes y muchos animales.

TLA

¿No crees que yo debo preocuparme y tener compasión por la ciudad de Nínive? En esta gran ciudad viven ciento veinte mil personas que no saben qué hacer para salvarse, y hay muchos animales.