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Temas Cantares RVR + NTV + DHH + TLA 117 vers. 8 relatos

Relato seleccionado

Abre a mi amada

16 versículos Libro de Cantares
5:1

Reina-Valera 1960

Yo vine a mi huerto, oh hermana, esposa mía; He recogido mi mirra y mis aromas; He comido mi panal y mi miel, Mi vino y mi leche he bebido. Comed, amigos; bebed en abundancia, oh amados.

NTV

Oh amante y amada: ¡coman y beban! ¡Sí, beban su amor hasta saciarse!

DHH

Queridos amigos, coman y beban, ¡beban todo lo que quieran!

TLA

¡Vamos, amigos, coman y beban! ¡Queden saciados de amor!

5:2

Reina-Valera 1960

Yo dormía, pero mi corazón velaba. Es la voz de mi amado que llama: Ábreme, hermana mía, amiga mía, paloma mía, perfecta mía, Porque mi cabeza está llena de rocío, Mis cabellos de las gotas de la noche.

NTV

Yo dormía, pero mi corazón estaba atento, cuando oí que mi amante tocaba a la puerta y llamaba: «Ábreme, tesoro mío, amada mía, mi paloma, mi mujer perfecta. Mi cabeza está empapada de rocío, mi cabello, con la humedad de la noche».

DHH

Yo dormía, pero no mi corazón. Y oí que mi amado llamaba a la puerta: «¡Ábreme, amor mío; hermanita, palomita virginal! ¡Mi cabeza está empapada de rocío! ¡El rocío nocturno me corre por el cabello!»

TLA

«Amada mía; mi preciosa palomita, ¡déjame pasar! Tengo la cabeza bañada en rocío; ¡me corre por el cabello la lluvia de la noche!»

Todos los versículos

Lista 16 total
5:3 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Me he desnudado de mi ropa; ¿cómo me he de vestir? He lavado mis pies; ¿cómo los he de ensuciar?

NTV

Pero yo le respondí: «Me he quitado el vestido, ¿por qué debería vestirme otra vez? He lavado mis pies, ¿por qué debería ensuciarlos?».

DHH

«Ya me he quitado la ropa; ¡tendría que volver a vestirme! Ya me he lavado los pies; ¡se me volverían a llenar de polvo!»

TLA

«Pero ya me quité la ropa, ¡tendría que volver a vestirme! Ya me lavé los pies; ¡me los ensuciaría de nuevo!»

5:4 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Mi amado metió su mano por la ventanilla, Y mi corazón se conmovió dentro de mí.

NTV

Mi amante trató de abrir el cerrojo de la puerta, y mi corazón se estremeció dentro de mí.

DHH

Mi amado metió la mano por el agujero de la puerta. ¡Eso me conmovió profundamente!

TLA

Mi amado metió la mano por un hoyo de la puerta; ¡todo mi ser se estremeció!

5:5 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Yo me levanté para abrir a mi amado, Y mis manos gotearon mirra, Y mis dedos mirra, que corría Sobre la manecilla del cerrojo.

NTV

Salté para abrirle la puerta a mi amor, y mis manos destilaron perfume. Mis dedos goteaban preciosa mirra mientras yo corría el pasador.

DHH

Entonces me levanté para abrirle a mi amado. De mis manos y mis dedos cayeron gotitas de mirra sobre el pasador de la puerta. ¡Al oírlo hablar sentí que me moría! Abrí la puerta a mi amado, pero él ya no estaba allí. Lo busqué y no lo encontré, lo llamé y no me respondió.

TLA

Salté de la cama para abrirle a mi amado; ¡por las manos y los dedos me corrían gotas de perfume, y caían sobre la aldaba!

5:6 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Abrí yo a mi amado; Pero mi amado se había ido, había ya pasado; Y tras su hablar salió mi alma. Lo busqué, y no lo hallé; Lo llamé, y no me respondió.

NTV

Le abrí a mi amado, ¡pero él ya se había ido! Se me desplomó el corazón. Lo busqué pero no pude encontrarlo. Lo llamé pero no tuve respuesta.

DHH

Entonces me levanté para abrirle a mi amado. De mis manos y mis dedos cayeron gotitas de mirra sobre el pasador de la puerta. ¡Al oírlo hablar sentí que me moría! Abrí la puerta a mi amado, pero él ya no estaba allí. Lo busqué y no lo encontré, lo llamé y no me respondió.

TLA

Al oír la voz de mi amado, sentí que me moría. Le abrí la puerta, pero él se había marchado; ¡ya no estaba allí! Me dispuse a seguirlo: lo busqué y no lo encontré; lo llamé y no me respondió.

5:7 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Me hallaron los guardas que rondan la ciudad; Me golpearon, me hirieron; Me quitaron mi manto de encima los guardas de los muros.

NTV

Los guardias nocturnos me encontraron mientras hacían sus rondas. Me golpearon y me lastimaron y me arrancaron el velo, aquellos guardias del muro.

DHH

Me encontraron los guardias que hacen la ronda de la ciudad; me golpearon, me hirieron; ¡los que cuidan la entrada de la ciudad me arrancaron el velo con violencia!

TLA

Me topé con los guardias, con los que vigilan la ciudad; y ellos me hirieron, me golpearon, ¡y me dejaron desnuda!

5:8 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Yo os conjuro, oh doncellas de Jerusalén, si halláis a mi amado, Que le hagáis saber que estoy enferma de amor.

NTV

Oh mujeres de Jerusalén, prométanme: si encuentran a mi amante, díganle que desfallezco de amor.

DHH

Mujeres de Jerusalén, si encuentran a mi amado, prométanme decirle que me estoy muriendo de amor.

TLA

Mujeres de Jerusalén, quiero que me prometan que, si encuentran a mi amado, le digan que… ¡Que me estoy muriendo de amor!

5:9 Cap. 5

Reina-Valera 1960

¿Qué es tu amado más que otro amado, Oh la más hermosa de todas las mujeres? ¿Qué es tu amado más que otro amado, Que así nos conjuras?

NTV

¿Por qué es tu amante mejor que todos los demás, oh mujer de singular belleza? ¿Qué hace que tu amante sea tan especial para que te hagamos esa promesa?

DHH

¿Qué de especial tiene tu amado, hermosa entre las hermosas? ¿Qué de especial tiene tu amado que nos pides hacerte tal promesa?

TLA

¿Qué tiene de especial tu amado, mujer bella entre las bellas? ¿En qué es diferente tu amado del resto de los hombres, que nos pides tales promesas?

5:10 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Mi amado es blanco y rubio, Señalado entre diez mil.

NTV

Mi amado es trigueño y deslumbrante, ¡el mejor entre diez mil!

DHH

Mi amado es trigueño claro, inconfundible entre miles de hombres.

TLA

Tan elegante es mi amado, y tan rosada es su piel, que entre diez mil hombres es fácil reconocerlo.

5:11 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Su cabeza como oro finísimo; Sus cabellos crespos, negros como el cuervo.

NTV

Su cabeza es del oro más fino; su cabello ondulado es negro como el cuervo.

DHH

Su cabeza es oro puro; su cabello es ondulado y negro como un cuervo;

TLA

Su cabeza es oro puro; sus cabellos son rizados y negros como un cuervo.

5:12 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Sus ojos, como palomas junto a los arroyos de las aguas, Que se lavan con leche, y a la perfección colocados.

NTV

Sus ojos brillan como palomas junto a manantiales de agua, montados como joyas lavadas en leche.

DHH

sus ojos son dos palomas bañadas en leche, posadas junto a un estanque;

TLA

Sus ojos son dos palomas bañadas en leche y sentadas junto a los arroyos.

5:13 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Sus mejillas, como una era de especias aromáticas, como fragantes flores; Sus labios, como lirios que destilan mirra fragante.

NTV

Sus mejillas son como jardines de especias que esparcen aromas. Sus labios son como lirios, perfumados con mirra.

DHH

sus mejillas son amplios jardines de fragantes flores. Sus labios son rosas por las que ruedan gotitas de mirra;

TLA

Sus mejillas son un huerto de hierbas aromáticas. Sus labios parecen rosas, y por ellos corre miel.

5:14 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Sus manos, como anillos de oro engastados de jacintos; Su cuerpo, como claro marfil cubierto de zafiros.

NTV

Sus brazos son como barras de oro torneadas, adornados con berilo. Su cuerpo es como marfil reluciente; resplandece de lapislázuli.

DHH

sus manos son abrazaderas de oro cubiertas de topacios; su cuerpo es pulido marfil con incrustaciones de zafiros;

TLA

Por brazos tiene un par de barras de oro adornadas con topacios. Su cuerpo es tan terso como el pulido marfil, y lo adorna un cielo de zafiros.

5:15 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Sus piernas, como columnas de mármol fundadas sobre basas de oro fino; Su aspecto como el Líbano, escogido como los cedros.

NTV

Sus piernas son como columnas de mármol colocadas sobre bases de oro puro. Su porte es majestuoso, como los nobles cedros del Líbano.

DHH

sus piernas son columnas de mármol afirmadas sobre bases de oro puro; su aspecto es distinguido como los cedros del Líbano;

TLA

Son sus poderosas piernas, dos pilares de mármol apoyados sobre bases de oro puro. Su presencia es majestuosa como los cedros del Líbano.

5:16 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Su paladar, dulcísimo, y todo él codiciable. Tal es mi amado, tal es mi amigo, Oh doncellas de Jerusalén.

NTV

Su boca es la dulzura misma; él es deseable en todo sentido. Así es mi amante, mi amigo, oh mujeres de Jerusalén.

DHH

su paladar es dulcísimo. ¡Todo él es un encanto! Así es mi amado, así es el amor mío, mujeres de Jerusalén.

TLA

Hay dulzura en sus labios; ¡es un hombre encantador! ¡Así es mi amado, mujeres de Jerusalén! ¡Así es mi amado!