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Temas Cantares RVR + NTV + DHH + TLA 117 vers. 8 relatos

Relato seleccionado

Danza de Sulamita

13 versículos Libro de Cantares
7:1

Reina-Valera 1960

¡Cuán hermosos son tus pies en las sandalias, Oh hija de príncipe! Los contornos de tus muslos son como joyas, Obra de mano de excelente maestro.

NTV

¡Qué hermosos son tus pies con sandalias, oh doncella y princesa! Las curvas de tus muslos son como joyas, la obra de un habilidoso artesano.

DHH

1 (2) ¡Qué hermosos son tus pies en las sandalias, princesa! Las curvas de tus caderas son como adornos de oro fino hechos por manos expertas.

TLA

1 (2) Princesa mía, lucen bellos tus pies en las sandalias. Las curvas de tus caderas son la obra maestra de un experto joyero.

7:2

Reina-Valera 1960

Tu ombligo como una taza redonda Que no le falta bebida. Tu vientre como montón de trigo Cercado de lirios.

NTV

Tu ombligo tiene la forma perfecta, como una copa llena de vino mezclado. Entre tus muslos hay un manojo de trigo, rodeado de lirios.

DHH

2 (3) Tu ombligo es una copa redonda donde no falta el buen vino; tu vientre es una pila de trigo rodeada de rosas.

TLA

2 (3) Tu ombligo es una copa llena del mejor vino. Tu vientre, un montón de trigo rodeado de rosas.

Todos los versículos

Lista 13 total
7:3 Cap. 7

Reina-Valera 1960

Tus dos pechos, como gemelos de gacela.

NTV

Tus pechos son como dos cervatillos, mellizos de una gacela.

DHH

3 (4) Tus pechos son dos gacelas, dos gacelas mellizas.

TLA

3 (4) Tus pechos son dos gacelas,

7:4 Cap. 7

Reina-Valera 1960

Tu cuello, como torre de marfil; Tus ojos, como los estanques de Hesbón junto a la puerta de Bat-rabim; Tu nariz, como la torre del Líbano, Que mira hacia Damasco.

NTV

Tu cuello es tan hermoso como una torre de marfil. Tus ojos son como los manantiales cristalinos de Hesbón, junto a la puerta de Bat-rabim. Tu nariz es tan fina como la torre del Líbano con vista a Damasco.

DHH

4 (5) Tu cuello es una torre de marfil; tus ojos son dos estanques de la ciudad de Hesbón, junto a la puerta de Bat-rabim; tu nariz es como la torre del Líbano que mira hacia la ciudad de Damasco.

TLA

4 (5) tu cuello me recuerda a una torre de marfil. Tienen tus ojos el brillo de los manantiales de Hesbón. Afilada es tu nariz, como la torre del Líbano orientada hacia Damasco.

7:5 Cap. 7

Reina-Valera 1960

Tu cabeza encima de ti, como el Carmelo; Y el cabello de tu cabeza, como la púrpura del rey Suspendida en los corredores.

NTV

Tu cabeza es tan majestuosa como el monte Carmelo, y el brillo de tus cabellos irradia realeza. El rey quedó cautivado con tus rizos.

DHH

5 (6) Tu cabeza, sobre tu cuerpo, es como el monte Carmelo; hilos de púrpura son tus cabellos: ¡un rey está preso entre sus rizos!

TLA

5 (6) Tu cabeza sobresale como la cumbre del monte Carmelo; hilos de púrpura parecen tus cabellos; ¡cautivo de tus rizos ha quedado el rey!

7:6 Cap. 7

Reina-Valera 1960

¡Qué hermosa eres, y cuán suave, Oh amor deleitoso!

NTV

¡Qué hermosa eres! ¡Qué encantadora, mi amor, qué llena de delicias!

DHH

6 (7) Amor mío, mujer encantadora, ¡qué bella, qué hermosa eres!

TLA

6 (7) ¡Eres muy bella, amada mía! ¡Eres una mujer encantadora!

7:7 Cap. 7

Reina-Valera 1960

Tu estatura es semejante a la palmera, Y tus pechos a los racimos.

NTV

Eres esbelta como una palmera y tus pechos son como los racimos de su fruto.

DHH

7 (8) Tu porte es como el porte de una palmera; tus pechos son como racimos.

TLA

7 (8) Eres alta como palmera, y tus pechos son dos racimos.

7:8 Cap. 7

Reina-Valera 1960

Yo dije: Subiré a la palmera, Asiré sus ramas. Deja que tus pechos sean como racimos de vid, Y el olor de tu boca como de manzanas,

NTV

Dije: «Treparé a la palmera y tomaré su fruto». Que tus pechos sean como racimos de uvas y tu aliento, como la fragancia de manzanas.

DHH

8 (9) Yo pienso subir a la palmera y adueñarme de sus racimos. Tus pechos serán entonces como racimos de uvas; tu aliento, perfume de manzanas;

TLA

8 (9) He pensado en treparme y hacer míos esos racimos. Tus pechos se volverán dos racimos de uvas, y tu aliento tendrá fragancia de manzanas.

7:9 Cap. 7

Reina-Valera 1960

Y tu paladar como el buen vino, Que se entra a mi amado suavemente, Y hace hablar los labios de los viejos.

NTV

Sí, vino que le desciende suavemente a mi amante, que fluye delicadamente sobre los labios y los dientes.

DHH

9 (10) tu paladar, como el buen vino que resbala suavemente por los labios y los dientes.

TLA

9 (10) Habrá en tus labios el gusto del buen vino que al correr moja y acaricia los labios y los dientes.

7:10 Cap. 7

Reina-Valera 1960

Yo soy de mi amado, Y conmigo tiene su contentamiento.

NTV

Yo soy de mi amante, y él me declara como suya.

DHH

10 (11) Yo soy de mi amado: los impulsos de su amor lo atraen a mí.

TLA

10 (11) Yo soy de mi amado, y su pasión lo obliga a buscarme.

7:11 Cap. 7

Reina-Valera 1960

Ven, oh amado mío, salgamos al campo, Moremos en las aldeas.

NTV

Ven, amor mío, salgamos a las praderas y pasemos la noche entre las flores silvestres.

DHH

11 (12) ¡Anda, amado mío, vayamos al campo! Pasaremos la noche entre flores de alheña.

TLA

11 (12) Ven conmigo, amado mío, acompáñame a los campos. Pasaremos la noche entre flores de azahar.

7:12 Cap. 7

Reina-Valera 1960

Levantémonos de mañana a las viñas; Veamos si brotan las vides, si están en cierne, Si han florecido los granados; Allí te daré mis amores.

NTV

Levantémonos temprano y vayamos a los viñedos para ver si brotaron las vides, si ya abrieron las flores, y si las granadas están en flor. Allí te daré mi amor.

DHH

12 (13) Por la mañana iremos a los viñedos, a ver si ya tienen brotes, si se abren ya sus botones, si ya han florecido los granados. ¡Allí te daré mi amor!

TLA

12 (13) Cuando amanezca, iremos a los viñedos y veremos sus retoños, los capullos abiertos, y los granados en flor. ¡Allí te entregaré mi amor!

7:13 Cap. 7

Reina-Valera 1960

Las mandrágoras han dado olor, Y a nuestras puertas hay toda suerte de dulces frutas, Nuevas y añejas, que para ti, oh amado mío, he guardado.

NTV

Allí las mandrágoras dan su aroma, y los mejores frutos están a nuestra puerta, deleites nuevos y antiguos, que he guardado para ti, amado mío.

DHH

13 (14) Las mandrágoras esparcen su aroma. A nuestra puerta hay fruta de todas clases: fruta seca y fruta recién cortada, que para ti, amado mío, aparté.

TLA

13 (14) Ya esparcen las mandrágoras la fragancia de sus frutos; hay a nuestra puerta fruta fresca y fruta seca. Amado mío, ¡los frutos más variados los he guardado para ti!