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Temas Cantares RVR + NTV + DHH + TLA 117 vers. 8 relatos

Relato seleccionado

Huerto cerrado

16 versículos Libro de Cantares
4:1

Reina-Valera 1960

He aquí que tú eres hermosa, amiga mía; he aquí que tú eres hermosa; Tus ojos entre tus guedejas como de paloma; Tus cabellos como manada de cabras Que se recuestan en las laderas de Galaad.

NTV

Eres hermosa, amada mía; tan hermosa que no puedo expresarlo. Tus ojos son como palomas detrás del velo. Tu cabello cae en ondas, como un rebaño de cabras que serpentea por las laderas de Galaad.

DHH

¡Qué hermosa eres, amor mío! ¡Qué hermosa eres! Tus ojos son dos palomas escondidas tras tu velo; tus cabellos son como cabritos que retozan por los montes de Galaad.

TLA

¡Eres bella, amada mía! ¡Eres sumamente bella! Son tus ojos dos palomas que se asoman tras el velo. Son tus negros cabellos cabritos que juguetean en los montes de Galaad.

4:2

Reina-Valera 1960

Tus dientes como manadas de ovejas trasquiladas, Que suben del lavadero, Todas con crías gemelas, Y ninguna entre ellas estéril.

NTV

Tus dientes son blancos como ovejas recién esquiladas y bañadas. Tu sonrisa es perfecta; cada diente hace juego con su par.

DHH

Tus dientes, todos perfectos, son cual rebaño de ovejas recién salidas del baño y listas para la trasquila.

TLA

Son blancos tus dientes, como ovejas recién bañadas listas para la trasquila.

Todos los versículos

Lista 16 total
4:3 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Tus labios como hilo de grana, Y tu habla hermosa; Tus mejillas, como cachos de granada detrás de tu velo.

NTV

Tus labios son como una cinta escarlata; tu boca me cautiva. Tus mejillas son como granadas color rosa detrás de tu velo.

DHH

Tus labios son rojos como hilos de escarlata, y encantadoras tus palabras. Tus mejillas son dos gajos de granada escondidos tras tu velo.

TLA

Son rojos tus labios cual cinta escarlata, y melodiosas tus palabras. Tus mejillas, tras el velo, son rojas como manzanas.

4:4 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Tu cuello, como la torre de David, edificada para armería; Mil escudos están colgados en ella, Todos escudos de valientes.

NTV

Tu cuello es tan hermoso como la torre de David, adornado con los escudos de mil héroes.

DHH

Tu cuello es semejante a la bella torre de cantería que se construyó para David. De ella cuelgan mil escudos, escudos de valientes.

TLA

Tu cuello me recuerda a la torre de David, hecha de piedras labradas y adornada con mil escudos de valientes guerreros.

4:5 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Tus dos pechos, como gemelos de gacela, Que se apacientan entre lirios.

NTV

Tus pechos son como dos cervatillos, los mellizos de una gacela que pastan entre los lirios.

DHH

Tus pechos son dos gacelas, dos gacelas mellizas que pastan entre las rosas.

TLA

Tus pechos son dos gacelas, ¡son dos gacelas que pastan entre las rosas!

4:6 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Hasta que apunte el día y huyan las sombras, Me iré al monte de la mirra, Y al collado del incienso.

NTV

Antes de que soplen las brisas del amanecer y huyan las sombras de la noche, correré a la montaña de mirra y al cerro del incienso.

DHH

Mientras llega el día y huyen las sombras, me iré al monte de la mirra, a la colina del incienso.

TLA

Mientras sopla todavía la brisa de la tarde, y las sombras van cayendo, subiré a la colina de las suaves fragancias.

4:7 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Toda tú eres hermosa, amiga mía, Y en ti no hay mancha.

NTV

Toda tú eres hermosa, amada mía, bella en todo sentido.

DHH

¡Tú eres hermosa, amor mío; hermosa de pies a cabeza! ¡En ti no hay defecto alguno!

TLA

¡Qué bella eres, amada mía! ¡Todo en ti es perfecto!

4:8 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Ven conmigo desde el Líbano, oh esposa mía; Ven conmigo desde el Líbano. Mira desde la cumbre de Amana, Desde la cumbre de Senir y de Hermón, Desde las guaridas de los leones, Desde los montes de los leopardos.

NTV

Ven conmigo desde el Líbano, esposa mía; ven conmigo desde el Líbano. Desciende del monte Amana, de las cumbres del Senir y del Hermón, donde los leones tienen sus guaridas y los leopardos viven entre las colinas.

DHH

Baja conmigo del Líbano, novia mía; baja conmigo del Líbano. Contempla el valle desde la cumbre del Amaná, desde la cumbre del Senir y del Hermón; desde las cuevas de los leones, desde los montes de los leopardos.

TLA

¡Vamos, novia mía, baja del Líbano conmigo! Baja de las cumbres de los montes, baja de las cuevas de los leones, de los montes de los leopardos.

4:9 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Prendiste mi corazón, hermana, esposa mía; Has apresado mi corazón con uno de tus ojos, Con una gargantilla de tu cuello.

NTV

Has cautivado mi corazón, tesoro mío, esposa mía. Lo tienes como rehén con una sola mirada de tus ojos, con una sola joya de tu collar.

DHH

Me robaste el corazón, hermanita, novia mía; me robaste el corazón con una sola mirada tuya, con uno de los hilos de tu collar.

TLA

Amada mía, desde que me miraste mi corazón te pertenece. Es tuyo desde que lo envolviste entre los hilos de tu collar.

4:10 Cap. 4

Reina-Valera 1960

¡Cuán hermosos son tus amores, hermana, esposa mía! ¡Cuánto mejores que el vino tus amores, Y el olor de tus ungüentos que todas las especias aromáticas!

NTV

Tu amor me deleita, tesoro mío, esposa mía. Tu amor es mejor que el vino, tu perfume, más fragante que las especias.

DHH

¡Qué gratas son tus caricias, hermanita, novia mía! ¡Son tus caricias más dulces que el vino, y más deliciosos tus perfumes que todas las especias aromáticas!

TLA

¡Qué dulces son tus caricias, amada mía! ¡Son más dulces que el vino! ¡Más fragantes tus perfumes que todas las especias!

4:11 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Como panal de miel destilan tus labios, oh esposa; Miel y leche hay debajo de tu lengua; Y el olor de tus vestidos como el olor del Líbano.

NTV

Tus labios son dulces como el néctar, esposa mía. Debajo de tu lengua hay leche y miel. Tus vestidos están perfumados como los cedros del Líbano.

DHH

Novia mía, de tus labios brota miel. ¡Miel y leche hay debajo de tu lengua! ¡Como fragancia del Líbano es la fragancia de tu vestido!

TLA

Son tus labios un panal, amada mía; de tu lengua brotan leche y miel. Hay en tus vestidos la dulce fragancia de los bosques del Líbano.

4:12 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Huerto cerrado eres, hermana mía, esposa mía; Fuente cerrada, fuente sellada.

NTV

Tú eres mi jardín privado, tesoro mío, esposa mía, un manantial apartado, una fuente escondida.

DHH

Tú, hermanita, novia mía, eres jardín cerrado, cerrada fuente, sellado manantial;

TLA

Tú eres un jardín cerrado, amada mía; eres un jardín cerrado, ¡eres sellado manantial!

4:13 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Tus renuevos son paraíso de granados, con frutos suaves, De flores de alheña y nardos;

NTV

Tus muslos resguardan un paraíso de granadas con especias exóticas: alheña con nardo,

DHH

jardín donde brotan los granados de frutos exquisitos; jardín donde hay flores de alheña,

TLA

El paraíso de tus pechos es un huerto de manzanos. Hay en él nardos y azahares,

4:14 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Nardo y azafrán, caña aromática y canela, Con todos los árboles de incienso; Mirra y áloes, con todas las principales especias aromáticas.

NTV

nardo con azafrán, cálamo aromático y canela, con toda clase de árboles de incienso, mirra y áloes, y todas las demás especias deliciosas.

DHH

nardos y azafrán, caña aromática y canela, y toda clase de árboles de incienso, de mirra y de áloe; ¡todas las mejores especias aromáticas!

TLA

los más variados aromas, y las más finas especias.

4:15 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Fuente de huertos, Pozo de aguas vivas, Que corren del Líbano.

NTV

Tú eres una fuente en el jardín, un manantial de agua fresca que fluye de las montañas del Líbano.

DHH

La fuente del jardín es un pozo del cual brota el agua que baja desde el Líbano.

TLA

Eres la fuente de los jardines, ¡el manantial de agua viva que baja del monte Líbano!

4:16 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Levántate, Aquilón, y ven, Austro; Soplad en mi huerto, despréndanse sus aromas. Venga mi amado a su huerto, Y coma de su dulce fruta.

NTV

¡Despierta, viento del norte! ¡Levántate, viento del sur! Soplen en mi jardín y esparzan su fragancia por todas partes. Ven a tu jardín, amado mío; saborea sus mejores frutos.

DHH

Ven, amado mío, a tu jardín, y come de sus frutos exquisitos.

TLA

¡Despierta, viento del norte! ¡Ven acá, viento del sur! ¡Soplen sobre mi jardín y esparzan su fragancia! ¡Ven a tu jardín, amado mío, y prueba sus deliciosos frutos!