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Milagro

Junta El principio Poder sobre el caos Lo puro y lo impuro Transfiguración y servicio

175 versículos Libro de Marcos
1:1

Reina-Valera 1960

Principio del evangelio de Jesucristo, Hijo de Dios.

NTV

Esta es la Buena Noticia acerca de Jesús el Mesías, el Hijo de Dios. Comenzó

DHH

Principio de la buena noticia de Jesús el Mesías, el Hijo de Dios.

TLA

Esta es la historia de cómo empezaron a anunciarse las buenas noticias acerca de Jesús, que es el Hijo de Dios y el Mesías.

1:2

Reina-Valera 1960

Como está escrito en Isaías el profeta: He aquí yo envío mi mensajero delante de tu faz, El cual preparará tu camino delante de ti.

NTV

tal como el profeta Isaías había escrito: «Mira, envío a mi mensajero delante de ti, y él preparará tu camino.

DHH

Está escrito en el libro del profeta Isaías: «Envío mi mensajero delante de ti, para que te prepare el camino.

TLA

Todo comenzó como Dios lo había anunciado por medio del profeta Isaías: «Yo envío a mi mensajero delante de ti, y él va a preparar todo para tu llegada.

Todos los versículos

Lista 175 total
1:3 Cap. 1

Reina-Valera 1960

Voz del que clama en el desierto: Preparad el camino del Señor; Enderezad sus sendas.

NTV

Es una voz que clama en el desierto: “¡Preparen el camino para la venida del Señor! ¡Ábranle camino!”».

DHH

Una voz grita en el desierto: “Preparen el camino del Señor; ábranle un camino recto.”»

TLA

»Alguien grita en el desierto: “¡Prepárenle el camino a nuestro Dios! ¡Ábranle paso! ¡Que no encuentre estorbos!”»

1:4 Cap. 1

Reina-Valera 1960

Bautizaba Juan en el desierto, y predicaba el bautismo de arrepentimiento para perdón de pecados.

NTV

Ese mensajero era Juan el Bautista. Estaba en el desierto y predicaba que la gente debía ser bautizada para demostrar que se había arrepentido de sus pecados y vuelto a Dios para ser perdonada.

DHH

Y así se presentó Juan el Bautista en el desierto; decía a todos que debían volverse a Dios y ser bautizados, para que Dios les perdonara sus pecados.

TLA

Por esos días, Juan el Bautista apareció en el desierto. Se vestía con ropa hecha de pelo de camello y usaba un taparrabos de cuero. Comía saltamontes y miel silvestre. Juan le decía a la gente: «¡Bautícense y demuestren que ya no quieren hacer lo malo! Solo así Dios los perdonará.» También decía: «Después de mí viene alguien más poderoso que yo. ¡Ni siquiera merezco ser su esclavo! Yo los he bautizado a ustedes con agua, pero él los bautizará con el Espíritu Santo.» Todos los que vivían en la región de Judea, y en Jerusalén, iban al desierto para oír a Juan. Muchos confesaban sus pecados y Juan los bautizaba en el río Jordán.

1:5 Cap. 1

Reina-Valera 1960

Y salían a él toda la provincia de Judea, y todos los de Jerusalén; y eran bautizados por él en el río Jordán, confesando sus pecados.

NTV

Toda la gente de Judea, incluidos los habitantes de Jerusalén, salían para ver y oír a Juan; y cuando confesaban sus pecados, él los bautizaba en el río Jordán.

DHH

Todos los de la región de Judea y de la ciudad de Jerusalén salían a oírlo. Confesaban sus pecados, y Juan los bautizaba en el río Jordán.

TLA

Por esos días, Juan el Bautista apareció en el desierto. Se vestía con ropa hecha de pelo de camello y usaba un taparrabos de cuero. Comía saltamontes y miel silvestre. Juan le decía a la gente: «¡Bautícense y demuestren que ya no quieren hacer lo malo! Solo así Dios los perdonará.» También decía: «Después de mí viene alguien más poderoso que yo. ¡Ni siquiera merezco ser su esclavo! Yo los he bautizado a ustedes con agua, pero él los bautizará con el Espíritu Santo.» Todos los que vivían en la región de Judea, y en Jerusalén, iban al desierto para oír a Juan. Muchos confesaban sus pecados y Juan los bautizaba en el río Jordán.

1:6 Cap. 1

Reina-Valera 1960

Y Juan estaba vestido de pelo de camello, y tenía un cinto de cuero alrededor de sus lomos; y comía langostas y miel silvestre.

NTV

Juan usaba ropa tejida con pelo rústico de camello y llevaba puesto un cinturón de cuero alrededor de la cintura. Se alimentaba con langostas y miel silvestre.

DHH

La ropa de Juan estaba hecha de pelo de camello, y se la sujetaba al cuerpo con un cinturón de cuero; y comía langostas y miel del monte.

TLA

Por esos días, Juan el Bautista apareció en el desierto. Se vestía con ropa hecha de pelo de camello y usaba un taparrabos de cuero. Comía saltamontes y miel silvestre. Juan le decía a la gente: «¡Bautícense y demuestren que ya no quieren hacer lo malo! Solo así Dios los perdonará.» También decía: «Después de mí viene alguien más poderoso que yo. ¡Ni siquiera merezco ser su esclavo! Yo los he bautizado a ustedes con agua, pero él los bautizará con el Espíritu Santo.» Todos los que vivían en la región de Judea, y en Jerusalén, iban al desierto para oír a Juan. Muchos confesaban sus pecados y Juan los bautizaba en el río Jordán.

1:7 Cap. 1

Reina-Valera 1960

Y predicaba, diciendo: Viene tras mí el que es más poderoso que yo, a quien no soy digno de desatar encorvado la correa de su calzado.

NTV

Juan anunciaba: «Pronto viene alguien que es superior a mí, tan superior que ni siquiera soy digno de inclinarme como un esclavo y desatarle las correas de sus sandalias.

DHH

En su proclamación decía: «Después de mí viene uno más poderoso que yo, que ni siquiera merezco agacharme para desatarle la correa de sus sandalias.

TLA

Por esos días, Juan el Bautista apareció en el desierto. Se vestía con ropa hecha de pelo de camello y usaba un taparrabos de cuero. Comía saltamontes y miel silvestre. Juan le decía a la gente: «¡Bautícense y demuestren que ya no quieren hacer lo malo! Solo así Dios los perdonará.» También decía: «Después de mí viene alguien más poderoso que yo. ¡Ni siquiera merezco ser su esclavo! Yo los he bautizado a ustedes con agua, pero él los bautizará con el Espíritu Santo.» Todos los que vivían en la región de Judea, y en Jerusalén, iban al desierto para oír a Juan. Muchos confesaban sus pecados y Juan los bautizaba en el río Jordán.

1:8 Cap. 1

Reina-Valera 1960

Yo a la verdad os he bautizado con agua; pero él os bautizará con Espíritu Santo.

NTV

Yo los bautizo con agua, ¡pero él los bautizará con el Espíritu Santo!».

DHH

Yo los he bautizado a ustedes con agua; pero él los bautizará con el Espíritu Santo.»

TLA

Por esos días, Juan el Bautista apareció en el desierto. Se vestía con ropa hecha de pelo de camello y usaba un taparrabos de cuero. Comía saltamontes y miel silvestre. Juan le decía a la gente: «¡Bautícense y demuestren que ya no quieren hacer lo malo! Solo así Dios los perdonará.» También decía: «Después de mí viene alguien más poderoso que yo. ¡Ni siquiera merezco ser su esclavo! Yo los he bautizado a ustedes con agua, pero él los bautizará con el Espíritu Santo.» Todos los que vivían en la región de Judea, y en Jerusalén, iban al desierto para oír a Juan. Muchos confesaban sus pecados y Juan los bautizaba en el río Jordán.

1:9 Cap. 1

Reina-Valera 1960

Aconteció en aquellos días, que Jesús vino de Nazaret de Galilea, y fue bautizado por Juan en el Jordán.

NTV

Cierto día, Jesús llegó de Nazaret de Galilea, y Juan lo bautizó en el río Jordán.

DHH

Por aquellos días, Jesús salió de Nazaret, que está en la región de Galilea, y Juan lo bautizó en el Jordán.

TLA

En esos días, Jesús estaba en la región de Galilea, en un pueblo llamado Nazaret. Desde allí viajó hasta el río Jordán, donde Juan lo bautizó.

1:10 Cap. 1

Reina-Valera 1960

Y luego, cuando subía del agua, vio abrirse los cielos, y al Espíritu como paloma que descendía sobre él.

NTV

Cuando Jesús salió del agua, vio que el cielo se abría y el Espíritu Santo descendía sobre él como una paloma.

DHH

En el momento de salir del agua, Jesús vio que el cielo se abría y que el Espíritu bajaba sobre él como una paloma.

TLA

Cuando Jesús salió del agua, vio que se abría el cielo, y que el Espíritu de Dios bajaba sobre él en forma de paloma.

1:11 Cap. 1

Reina-Valera 1960

Y vino una voz de los cielos que decía: Tú eres mi Hijo amado; en ti tengo complacencia.

NTV

Y una voz dijo desde el cielo: «Tú eres mi Hijo muy amado y me das gran gozo».

DHH

Y se oyó una voz del cielo, que decía: «Tú eres mi Hijo amado, a quien he elegido.»

TLA

En ese momento, una voz que venía del cielo le dijo: «Tú eres mi Hijo, a quien quiero mucho. Estoy muy contento contigo.»

1:12 Cap. 1

Reina-Valera 1960

Y luego el Espíritu le impulsó al desierto.

NTV

Luego el Espíritu lo impulsó a ir al desierto,

DHH

Después de esto, el Espíritu llevó a Jesús al desierto.

TLA

De inmediato, el Espíritu de Dios llevó a Jesús al desierto.

1:13 Cap. 1

Reina-Valera 1960

Y estuvo allí en el desierto cuarenta días, y era tentado por Satanás, y estaba con las fieras; y los ángeles le servían.

NTV

donde Jesús fue tentado por Satanás durante cuarenta días. Estaba a la intemperie entre los animales salvajes, y los ángeles lo cuidaban.

DHH

Allí estuvo cuarenta días, viviendo entre las fieras y siendo puesto a prueba por Satanás; y los ángeles le servían.

TLA

Y Jesús estuvo allí cuarenta días, viviendo entre los animales salvajes. Satanás trataba de hacerlo caer en sus trampas, pero los ángeles de Dios cuidaban a Jesús.

1:14 Cap. 1

Reina-Valera 1960

Después que Juan fue encarcelado, Jesús vino a Galilea predicando el evangelio del reino de Dios,

NTV

Más tarde, después del arresto de Juan, Jesús entró en Galilea, donde predicó la Buena Noticia de Dios.

DHH

Después que metieron a Juan en la cárcel, Jesús fue a Galilea a anunciar las buenas noticias de parte de Dios.

TLA

Después de que metieron a Juan en la cárcel, Jesús fue a la región de Galilea. Allí anunciaba las buenas noticias acerca de Dios:

1:15 Cap. 1

Reina-Valera 1960

diciendo: El tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed en el evangelio.

NTV

«¡Por fin ha llegado el tiempo prometido por Dios! —anunciaba—. ¡El reino de Dios está cerca! ¡Arrepiéntanse de sus pecados y crean la Buena Noticia!».

DHH

Decía: «Ya se cumplió el plazo señalado, y el reino de Dios está cerca. Vuélvanse a Dios y acepten con fe sus buenas noticias.»

TLA

«¡Ya está cerca el día en que Dios comenzará a reinar! Vuélvanse a Dios y crean en la buena noticia.»

1:16 Cap. 1

Reina-Valera 1960

Andando junto al mar de Galilea, vio a Simón y a Andrés su hermano, que echaban la red en el mar; porque eran pescadores.

NTV

Cierto día, mientras Jesús caminaba por la orilla del mar de Galilea, vio a Simón y a su hermano Andrés que echaban la red al agua, porque vivían de la pesca.

DHH

Jesús pasaba por la orilla del Lago de Galilea, cuando vio a Simón y a su hermano Andrés. Eran pescadores, y estaban echando la red al agua.

TLA

Jesús pasaba por la orilla del Lago de Galilea, cuando vio a Simón y a Andrés, dos pescadores que eran hermanos, y que estaban pescando con sus redes.

1:17 Cap. 1

Reina-Valera 1960

Y les dijo Jesús: Venid en pos de mí, y haré que seáis pescadores de hombres.

NTV

Jesús los llamó: «Vengan, síganme, ¡y yo les enseñaré cómo pescar personas!».

DHH

Les dijo Jesús: —Síganme, y yo haré que ustedes sean pescadores de hombres.

TLA

Jesús les dijo: «Síganme. En lugar de pescar peces, les voy a enseñar a ganar seguidores para mí.»

1:18 Cap. 1

Reina-Valera 1960

Y dejando luego sus redes, le siguieron.

NTV

Y enseguida dejaron las redes y lo siguieron.

DHH

Al momento dejaron sus redes y se fueron con él.

TLA

En ese mismo instante, Simón y Andrés dejaron sus redes y siguieron a Jesús.

1:19 Cap. 1

Reina-Valera 1960

Pasando de allí un poco más adelante, vio a Jacobo hijo de Zebedeo, y a Juan su hermano, también ellos en la barca, que remendaban las redes.

NTV

Un poco más adelante por la orilla, Jesús vio a Santiago y a Juan, hijos de Zebedeo, en una barca, reparando las redes.

DHH

Un poco más adelante, Jesús vio a Santiago y a su hermano Juan, hijos de Zebedeo, que estaban en una barca arreglando las redes.

TLA

Un poco más adelante, Jesús vio a Santiago y a Juan, hijos de Zebedeo. Ellos también eran pescadores, y estaban en una barca arreglando las redes.

1:20 Cap. 1

Reina-Valera 1960

Y luego los llamó; y dejando a su padre Zebedeo en la barca con los jornaleros, le siguieron.

NTV

Los llamó de inmediato y ellos también lo siguieron, dejando a su padre Zebedeo en la barca con los hombres contratados.

DHH

En seguida los llamó, y ellos dejaron a su padre Zebedeo en la barca con sus ayudantes, y se fueron con Jesús.

TLA

Jesús los llamó, y ellos lo siguieron, dejando a su padre en la barca, con los empleados.

1:21 Cap. 1

Reina-Valera 1960

Y entraron en Capernaum; y los días de reposo, entrando en la sinagoga, enseñaba.

NTV

Jesús y sus compañeros fueron al pueblo de Capernaúm. Cuando llegó el día de descanso, Jesús entró en la sinagoga y comenzó a enseñar.

DHH

Llegaron a Cafarnaúm, y en el sábado Jesús entró en la sinagoga y comenzó a enseñar.

TLA

Jesús y sus discípulos fueron al pueblo de Cafarnaúm. El sábado, Jesús fue a la sinagoga y comenzó a enseñar.

1:22 Cap. 1

Reina-Valera 1960

Y se admiraban de su doctrina; porque les enseñaba como quien tiene autoridad, y no como los escribas.

NTV

La gente quedó asombrada de su enseñanza, porque lo hacía con verdadera autoridad, algo completamente diferente de lo que hacían los maestros de la ley religiosa.

DHH

La gente se admiraba de cómo les enseñaba, porque lo hacía con plena autoridad y no como los maestros de la ley.

TLA

Todos estaban admirados de sus enseñanzas, pues cuando les hablaba, lo hacía con autoridad, y no como los maestros de la Ley.

1:23 Cap. 1

Reina-Valera 1960

Pero había en la sinagoga de ellos un hombre con espíritu inmundo, que dio voces,

NTV

De pronto, un hombre en la sinagoga, que estaba poseído por un espíritu maligno, gritó:

DHH

En la sinagoga del pueblo había un hombre que tenía un espíritu impuro, el cual gritó:

TLA

En la sinagoga, había un hombre que tenía un espíritu malo.

1:24 Cap. 1

Reina-Valera 1960

diciendo: ¡Ah! ¿qué tienes con nosotros, Jesús nazareno? ¿Has venido para destruirnos? Sé quién eres, el Santo de Dios.

NTV

«¿Por qué te entrometes con nosotros, Jesús de Nazaret? ¿Has venido a destruirnos? ¡Yo sé quién eres: el Santo de Dios!».

DHH

—¿Por qué te metes con nosotros, Jesús de Nazaret? ¿Has venido a destruirnos? Yo te conozco, y sé que eres el Santo de Dios.

TLA

El espíritu le gritó a Jesús: —¡Jesús de Nazaret! ¿Qué tienes contra nosotros? ¿Acaso vienes a destruirnos? Yo te conozco. ¡Tú eres el Hijo de Dios!

1:25 Cap. 1

Reina-Valera 1960

Pero Jesús le reprendió, diciendo: ¡Cállate, y sal de él!

NTV

Pero Jesús lo reprendió: «¡Cállate! —le ordenó—. ¡Sal de este hombre!».

DHH

Jesús reprendió a aquel espíritu, diciéndole: —¡Cállate y deja a este hombre!

TLA

Jesús reprendió al espíritu malo y le dijo: —¡Cállate! ¡Sal de este hombre!

1:26 Cap. 1

Reina-Valera 1960

Y el espíritu inmundo, sacudiéndole con violencia, y clamando a gran voz, salió de él.

NTV

En ese mismo momento, el espíritu maligno soltó un alarido, le causó convulsiones al hombre y luego salió de él.

DHH

El espíritu impuro hizo que al hombre le diera un ataque, y gritando con gran fuerza salió de él.

TLA

El espíritu malo salió gritando y haciendo que el hombre se pusiera a temblar muy fuerte.

1:27 Cap. 1

Reina-Valera 1960

Y todos se asombraron, de tal manera que discutían entre sí, diciendo: ¿Qué es esto? ¿Qué nueva doctrina es esta, que con autoridad manda aun a los espíritus inmundos, y le obedecen?

NTV

El asombro se apoderó de la gente, y todos comenzaron a hablar de lo que había ocurrido. «¿Qué clase de enseñanza nueva es esta? —se preguntaban con emoción—. ¡Tiene tanta autoridad! ¡Hasta los espíritus malignos obedecen sus órdenes!».

DHH

Todos se asustaron, y se preguntaban unos a otros: —¿Qué es esto? ¡Enseña de una manera nueva, y con plena autoridad! ¡Incluso a los espíritus impuros da órdenes, y lo obedecen!

TLA

La gente se quedó muy asombrada, y se preguntaba: «¿Qué es esto? ¿Una nueva enseñanza? ¿Qué clase de poder tiene este hombre? Con autoridad y poder ordena a los espíritus malos que salgan, ¡y ellos lo obedecen!»

1:28 Cap. 1

Reina-Valera 1960

Y muy pronto se difundió su fama por toda la provincia alrededor de Galilea.

NTV

Las noticias acerca de Jesús corrieron velozmente por toda la región de Galilea.

DHH

Y muy pronto la fama de Jesús se extendió por toda la región de Galilea.

TLA

Y Jesús se hizo famoso en toda la región de Galilea.

1:29 Cap. 1

Reina-Valera 1960

Al salir de la sinagoga, vinieron a casa de Simón y Andrés, con Jacobo y Juan.

NTV

Después Jesús salió de la sinagoga con Santiago y Juan, y fueron a la casa de Simón y Andrés.

DHH

Cuando salieron de la sinagoga, Jesús fue con Santiago y Juan a casa de Simón y Andrés.

TLA

Luego Jesús salió de la sinagoga y se fue con Santiago y Juan a la casa de Simón y Andrés.

1:30 Cap. 1

Reina-Valera 1960

Y la suegra de Simón estaba acostada con fiebre; y en seguida le hablaron de ella.

NTV

Resulta que la suegra de Simón estaba enferma en cama con mucha fiebre. Se lo contaron a Jesús de inmediato.

DHH

La suegra de Simón estaba en cama, con fiebre. Se lo dijeron a Jesús,

TLA

Cuando entró en la casa, le dijeron que la suegra de Simón estaba enferma y con fiebre.

1:31 Cap. 1

Reina-Valera 1960

Entonces él se acercó, y la tomó de la mano y la levantó; e inmediatamente le dejó la fiebre, y ella les servía.

NTV

Él se acercó a la cama, la tomó de la mano y la ayudó a sentarse. Entonces la fiebre se fue, y ella les preparó una comida.

DHH

y él se acercó, y tomándola de la mano la levantó; al momento se le quitó la fiebre y comenzó a atenderlos.

TLA

Jesús fue a verla, la tomó de la mano y la levantó. En ese mismo instante la fiebre se le fue, y la suegra de Simón les sirvió de comer.

1:32 Cap. 1

Reina-Valera 1960

Cuando llegó la noche, luego que el sol se puso, le trajeron todos los que tenían enfermedades, y a los endemoniados;

NTV

Esa tarde, después de la puesta del sol, le llevaron a Jesús muchos enfermos y endemoniados.

DHH

Al anochecer, cuando ya se había puesto el sol, llevaron todos los enfermos y endemoniados a Jesús,

TLA

Al anochecer, la gente le llevó a Jesús todos los enfermos y todos los que tenían demonios.

1:33 Cap. 1

Reina-Valera 1960

y toda la ciudad se agolpó a la puerta.

NTV

El pueblo entero se juntó en la puerta para mirar.

DHH

y el pueblo entero se reunió a la puerta.

TLA

Todo el pueblo se reunió a la entrada de la casa de Simón.

1:34 Cap. 1

Reina-Valera 1960

Y sanó a muchos que estaban enfermos de diversas enfermedades, y echó fuera muchos demonios; y no dejaba hablar a los demonios, porque le conocían.

NTV

Entonces Jesús sanó a mucha gente que padecía de diversas enfermedades y expulsó a muchos demonios, pero como los demonios sabían quién era él, no los dejó hablar.

DHH

Jesús sanó de toda clase de enfermedades a mucha gente, y expulsó a muchos demonios; pero no dejaba que los demonios hablaran, porque ellos lo conocían.

TLA

Allí Jesús sanó a mucha gente que tenía diferentes enfermedades, y también expulsó a muchos demonios. Pero no dejaba hablar a esos demonios, porque ellos lo conocían.

1:35 Cap. 1

Reina-Valera 1960

Levantándose muy de mañana, siendo aún muy oscuro, salió y se fue a un lugar desierto, y allí oraba.

NTV

A la mañana siguiente, antes del amanecer, Jesús se levantó y fue a un lugar aislado para orar.

DHH

De madrugada, cuando todavía estaba oscuro, Jesús se levantó y salió de la ciudad para ir a orar a un lugar solitario.

TLA

En la madrugada, Jesús se levantó y fue a un lugar solitario para orar.

1:36 Cap. 1

Reina-Valera 1960

Y le buscó Simón, y los que con él estaban;

NTV

Más tarde, Simón y los otros salieron a buscarlo.

DHH

Simón y sus compañeros fueron en busca de Jesús,

TLA

Más tarde, Simón y sus compañeros salieron a buscarlo.

1:37 Cap. 1

Reina-Valera 1960

y hallándole, le dijeron: Todos te buscan.

NTV

Cuando lo encontraron, le dijeron: —Todos te están buscando.

DHH

y cuando lo encontraron le dijeron: —Todos te están buscando.

TLA

Cuando lo encontraron, le dijeron: —Todos te andan buscando.

1:38 Cap. 1

Reina-Valera 1960

Él les dijo: Vamos a los lugares vecinos, para que predique también allí; porque para esto he venido.

NTV

Jesús les respondió: —Debemos seguir adelante e ir a otras ciudades, y en ellas también predicaré porque para eso he venido.

DHH

Pero él les contestó: —Vamos a los otros lugares cercanos; también allí debo anunciar el mensaje, porque para esto he salido.

TLA

Pero Jesús les dijo: —Vamos a otros pueblos cercanos. También allí debo anunciar estas buenas noticias, pues para eso vine al mundo.

1:39 Cap. 1

Reina-Valera 1960

Y predicaba en las sinagogas de ellos en toda Galilea, y echaba fuera los demonios.

NTV

Así que recorrió toda la región de Galilea, predicando en las sinagogas y expulsando demonios.

DHH

Así que Jesús andaba por toda Galilea, anunciando el mensaje en las sinagogas de cada lugar y expulsando a los demonios.

TLA

Jesús recorrió toda la región de Galilea anunciando las buenas noticias en las sinagogas de cada pueblo, y expulsando a los demonios.

1:40 Cap. 1

Reina-Valera 1960

Vino a él un leproso, rogándole; e hincada la rodilla, le dijo: Si quieres, puedes limpiarme.

NTV

Un hombre con lepra se acercó, se arrodilló ante Jesús y le suplicó que lo sanara. —Si tú quieres, puedes sanarme y dejarme limpio —dijo.

DHH

Un hombre enfermo de lepra se acercó a Jesús, y poniéndose de rodillas le dijo: —Si quieres, puedes limpiarme de mi enfermedad.

TLA

Un hombre que tenía la piel enferma se acercó a Jesús, se arrodilló ante él y le dijo: —Señor, yo sé que tú puedes sanarme. ¿Quieres hacerlo?

1:41 Cap. 1

Reina-Valera 1960

Y Jesús, teniendo misericordia de él, extendió la mano y le tocó, y le dijo: Quiero, sé limpio.

NTV

Movido a compasión, Jesús extendió la mano y lo tocó. —Sí quiero —dijo—. ¡Queda sano!

DHH

Jesús tuvo compasión de él; lo tocó con la mano y dijo: —Quiero. ¡Queda limpio!

TLA

Jesús tuvo compasión del enfermo, extendió la mano, lo tocó y le dijo: —¡Quiero hacerlo! ¡Ya estás sano!

1:42 Cap. 1

Reina-Valera 1960

Y así que él hubo hablado, al instante la lepra se fue de aquel, y quedó limpio.

NTV

Al instante, la lepra desapareció y el hombre quedó sano.

DHH

Al momento se le quitó la lepra al enfermo, y quedó limpio.

TLA

De inmediato, aquel hombre quedó completamente sano;

1:43 Cap. 1

Reina-Valera 1960

Entonces le encargó rigurosamente, y le despidió luego,

NTV

Entonces Jesús lo despidió con una firme advertencia:

DHH

Jesús lo despidió en seguida, y le recomendó mucho:

TLA

pero Jesús lo despidió con una seria advertencia:

1:44 Cap. 1

Reina-Valera 1960

y le dijo: Mira, no digas a nadie nada, sino ve, muéstrate al sacerdote, y ofrece por tu purificación lo que Moisés mandó, para testimonio a ellos.

NTV

—No se lo cuentes a nadie. En cambio, preséntate ante el sacerdote y deja que te examine. Lleva contigo la ofrenda que exige la ley de Moisés a los que son sanados de lepra. Esto será un testimonio público de que has quedado limpio.

DHH

—Mira, no se lo digas a nadie; solamente ve y preséntate al sacerdote, y lleva, por tu purificación, la ofrenda que ordenó Moisés, para que conste ante los sacerdotes.

TLA

—No le digas a nadie lo que te sucedió. Solo ve con el sacerdote para que te examine, y lleva la ofrenda que Moisés ordenó. Así los sacerdotes verán que ya no tienes esa enfermedad.

1:45 Cap. 1

Reina-Valera 1960

Pero ido él, comenzó a publicarlo mucho y a divulgar el hecho, de manera que ya Jesús no podía entrar abiertamente en la ciudad, sino que se quedaba fuera en los lugares desiertos; y venían a él de todas partes.

NTV

Pero el hombre hizo correr la voz proclamando a todos lo que había sucedido. Como resultado, grandes multitudes pronto rodearon a Jesús, de modo que ya no pudo entrar abiertamente en ninguna ciudad. Tenía que quedarse en lugares apartados, pero aun así gente de todas partes seguía acudiendo a él.

DHH

Pero el hombre se fue y comenzó a contar a todos lo que había pasado. Por eso Jesús ya no podía entrar abiertamente en ningún pueblo, sino que se quedaba fuera, en lugares donde no había gente; pero de todas partes acudían a verlo.

TLA

Pero el hombre empezó a contarles a todos cómo había sido sanado. Por eso Jesús no podía entrar libremente en los pueblos, sino que tenía que quedarse en las afueras, donde no había gente. De todos modos, la gente iba a verlo.

5:1 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Vinieron al otro lado del mar, a la región de los gadarenos.

NTV

Entonces llegaron al otro lado del lago, a la región de los gerasenos.

DHH

Llegaron al otro lado del lago, a la tierra de Gerasa.

TLA

Jesús y sus discípulos cruzaron el Lago de Galilea y llegaron a un lugar cerca del pueblo de Gerasa.

5:2 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Y cuando salió él de la barca, en seguida vino a su encuentro, de los sepulcros, un hombre con un espíritu inmundo,

NTV

Cuando Jesús bajó de la barca, un hombre poseído por un espíritu maligno salió de entre las tumbas a su encuentro.

DHH

En cuanto Jesús bajó de la barca, se le acercó un hombre que tenía un espíritu impuro. Este hombre había salido de entre las tumbas,

TLA

Allí había un cementerio, donde vivía un hombre que tenía un espíritu malo. Nadie podía sujetarlo, ni siquiera con cadenas. ¡Cuántas veces lo habían encadenado y le habían sujetado los pies con gruesos aros de hierro! Pero él rompía las cadenas y despedazaba los aros. ¡Nadie podía con su terrible fuerza! Día y noche andaba en el cementerio y por los cerros, dando gritos y lastimándose con piedras. En el momento en que Jesús bajaba de la barca, el hombre salía del cementerio, y al ver a Jesús a lo lejos, corrió y se puso de rodillas delante de él.

5:3 Cap. 5

Reina-Valera 1960

que tenía su morada en los sepulcros, y nadie podía atarle, ni aun con cadenas.

NTV

Este hombre vivía en las cuevas de entierro y ya nadie podía sujetarlo, ni siquiera con cadenas.

DHH

porque vivía en ellas. Nadie podía sujetarlo, ni siquiera con cadenas.

TLA

Allí había un cementerio, donde vivía un hombre que tenía un espíritu malo. Nadie podía sujetarlo, ni siquiera con cadenas. ¡Cuántas veces lo habían encadenado y le habían sujetado los pies con gruesos aros de hierro! Pero él rompía las cadenas y despedazaba los aros. ¡Nadie podía con su terrible fuerza! Día y noche andaba en el cementerio y por los cerros, dando gritos y lastimándose con piedras. En el momento en que Jesús bajaba de la barca, el hombre salía del cementerio, y al ver a Jesús a lo lejos, corrió y se puso de rodillas delante de él.

5:4 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Porque muchas veces había sido atado con grillos y cadenas, mas las cadenas habían sido hechas pedazos por él, y desmenuzados los grillos; y nadie le podía dominar.

NTV

Siempre que lo ataban con cadenas y grilletes —lo cual le hacían a menudo—, él rompía las cadenas de sus muñecas y destrozaba los grilletes. No había nadie con suficiente fuerza para someterlo.

DHH

Pues aunque muchas veces lo habían atado de pies y manos con cadenas, siempre las había hecho pedazos, sin que nadie lo pudiera dominar.

TLA

Allí había un cementerio, donde vivía un hombre que tenía un espíritu malo. Nadie podía sujetarlo, ni siquiera con cadenas. ¡Cuántas veces lo habían encadenado y le habían sujetado los pies con gruesos aros de hierro! Pero él rompía las cadenas y despedazaba los aros. ¡Nadie podía con su terrible fuerza! Día y noche andaba en el cementerio y por los cerros, dando gritos y lastimándose con piedras. En el momento en que Jesús bajaba de la barca, el hombre salía del cementerio, y al ver a Jesús a lo lejos, corrió y se puso de rodillas delante de él.

5:5 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Y siempre, de día y de noche, andaba dando voces en los montes y en los sepulcros, e hiriéndose con piedras.

NTV

Día y noche vagaba entre las cuevas donde enterraban a los muertos y por las colinas, aullando y cortándose con piedras afiladas.

DHH

Andaba de día y de noche por los cerros y las tumbas, gritando y golpeándose con piedras.

TLA

Allí había un cementerio, donde vivía un hombre que tenía un espíritu malo. Nadie podía sujetarlo, ni siquiera con cadenas. ¡Cuántas veces lo habían encadenado y le habían sujetado los pies con gruesos aros de hierro! Pero él rompía las cadenas y despedazaba los aros. ¡Nadie podía con su terrible fuerza! Día y noche andaba en el cementerio y por los cerros, dando gritos y lastimándose con piedras. En el momento en que Jesús bajaba de la barca, el hombre salía del cementerio, y al ver a Jesús a lo lejos, corrió y se puso de rodillas delante de él.

5:6 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Cuando vio, pues, a Jesús de lejos, corrió, y se arrodilló ante él.

NTV

Cuando Jesús todavía estaba a cierta distancia, el hombre lo vio, corrió a su encuentro y se inclinó delante de él.

DHH

Pero cuando vio de lejos a Jesús, echó a correr, y poniéndose de rodillas delante de él

TLA

Allí había un cementerio, donde vivía un hombre que tenía un espíritu malo. Nadie podía sujetarlo, ni siquiera con cadenas. ¡Cuántas veces lo habían encadenado y le habían sujetado los pies con gruesos aros de hierro! Pero él rompía las cadenas y despedazaba los aros. ¡Nadie podía con su terrible fuerza! Día y noche andaba en el cementerio y por los cerros, dando gritos y lastimándose con piedras. En el momento en que Jesús bajaba de la barca, el hombre salía del cementerio, y al ver a Jesús a lo lejos, corrió y se puso de rodillas delante de él.

5:7 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Y clamando a gran voz, dijo: ¿Qué tienes conmigo, Jesús, Hijo del Dios Altísimo? Te conjuro por Dios que no me atormentes.

NTV

Dando un alarido, gritó: «¿Por qué te entrometes conmigo, Jesús, Hijo del Dios Altísimo? ¡En el nombre de Dios, te suplico que no me tortures!».

DHH

le dijo a gritos: —¡No te metas conmigo, Jesús, Hijo del Dios altísimo! ¡Te ruego por Dios que no me atormentes!

TLA

Jesús ordenó al espíritu malo: —¡Espíritu malo, sal de este hombre! Entonces el espíritu malo le contestó a gritos: —¿Qué tengo que ver contigo, Jesús, Hijo del Dios altísimo? ¡No me hagas sufrir! ¡Por Dios, te pido que no me hagas sufrir!

5:8 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Porque le decía: Sal de este hombre, espíritu inmundo.

NTV

Pues Jesús ya le había dicho al espíritu: «Sal de este hombre, espíritu maligno».

DHH

Hablaba así porque Jesús le había dicho: —¡Espíritu impuro, deja a ese hombre!

TLA

Jesús ordenó al espíritu malo: —¡Espíritu malo, sal de este hombre! Entonces el espíritu malo le contestó a gritos: —¿Qué tengo que ver contigo, Jesús, Hijo del Dios altísimo? ¡No me hagas sufrir! ¡Por Dios, te pido que no me hagas sufrir!

5:9 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Y le preguntó: ¿Cómo te llamas? Y respondió diciendo: Legión me llamo; porque somos muchos.

NTV

Entonces Jesús le preguntó: —¿Cómo te llamas? Y él contestó: —Me llamo Legión, porque somos muchos los que estamos dentro de este hombre.

DHH

Jesús le preguntó: —¿Cómo te llamas? Él contestó: —Me llamo Legión, porque somos muchos.

TLA

Jesús le preguntó: —¿Cómo te llamas? Él respondió: —Me llamo Ejército, porque somos muchos los malos espíritus que estamos dentro de este hombre.

5:10 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Y le rogaba mucho que no los enviase fuera de aquella región.

NTV

Entonces los espíritus malignos le suplicaron una y otra vez que no los enviara a un lugar lejano.

DHH

Y rogaba mucho a Jesús que no enviara los espíritus fuera de aquella región.

TLA

Por favor, te ruego que no nos mandes a otra parte.

5:11 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Estaba allí cerca del monte un gran hato de cerdos paciendo.

NTV

Sucedió que había una gran manada de cerdos alimentándose en una ladera cercana.

DHH

Y como cerca de allí, junto al cerro, había gran número de cerdos comiendo,

TLA

En una colina, cerca de donde estaban, había unos dos mil cerdos comiendo.

5:12 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Y le rogaron todos los demonios, diciendo: Envíanos a los cerdos para que entremos en ellos.

NTV

«Envíanos a esos cerdos —suplicaron los espíritus—. Déjanos entrar en ellos».

DHH

los espíritus le rogaron: —Mándanos a los cerdos y déjanos entrar en ellos.

TLA

Entonces los malos espíritus le rogaron a Jesús: —¡Déjanos entrar en esos cerdos!

5:13 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Y luego Jesús les dio permiso. Y saliendo aquellos espíritus inmundos, entraron en los cerdos, los cuales eran como dos mil; y el hato se precipitó en el mar por un despeñadero, y en el mar se ahogaron.

NTV

Entonces Jesús les dio permiso. Los espíritus malignos salieron del hombre y entraron en los cerdos, y toda la manada de unos dos mil cerdos se lanzó al lago por el precipicio y se ahogó en el agua.

DHH

Jesús les dio permiso, y los espíritus impuros salieron del hombre y entraron en los cerdos. Estos, que eran unos dos mil, echaron a correr pendiente abajo hasta el lago, y allí se ahogaron.

TLA

Jesús les dio permiso, y ellos salieron del hombre y entraron en los cerdos. Los animales echaron a correr cuesta abajo, hasta que cayeron en el lago y se ahogaron.

5:14 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Y los que apacentaban los cerdos huyeron, y dieron aviso en la ciudad y en los campos. Y salieron a ver qué era aquello que había sucedido.

NTV

Los hombres que cuidaban los cerdos huyeron a la ciudad cercana y sus alrededores, difundiendo la noticia mientras corrían. La gente salió corriendo para ver lo que había pasado.

DHH

Los que cuidaban de los cerdos salieron huyendo, y fueron a contar en el pueblo y por los campos lo sucedido. La gente acudió a ver lo que había pasado.

TLA

Los que cuidaban los cerdos corrieron al pueblo y contaron a todos lo sucedido. La gente fue a ver lo que había pasado.

5:15 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Vienen a Jesús, y ven al que había sido atormentado del demonio, y que había tenido la legión, sentado, vestido y en su juicio cabal; y tuvieron miedo.

NTV

Pronto una multitud se juntó alrededor de Jesús, y todos vieron al hombre que había estado poseído por la legión de demonios. Se encontraba sentado allí, completamente vestido y en su sano juicio, y todos tuvieron miedo.

DHH

Y cuando llegaron a donde estaba Jesús, vieron sentado, vestido y en su cabal juicio al endemoniado que había tenido la legión de espíritus. La gente estaba asustada,

TLA

Cuando llegaron a donde estaba Jesús, vieron al hombre que antes estaba endemoniado, y lo encontraron sentado, vestido y portándose normalmente. Los que estaban allí temblaban de miedo.

5:16 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Y les contaron los que lo habían visto, cómo le había acontecido al que había tenido el demonio, y lo de los cerdos.

NTV

Entonces los que habían visto lo sucedido, les contaron a los otros lo que había ocurrido con el hombre poseído por los demonios y con los cerdos;

DHH

y los que habían visto lo sucedido con el endemoniado y con los cerdos, se lo contaron a los demás.

TLA

Las personas que vieron cómo Jesús había sanado a aquel hombre empezaron a contárselo a todo el mundo.

5:17 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Y comenzaron a rogarle que se fuera de sus contornos.

NTV

y la multitud comenzó a rogarle a Jesús que se fuera y los dejara en paz.

DHH

Entonces comenzaron a rogarle a Jesús que se fuera de aquellos lugares.

TLA

Pero la gente le pidió a Jesús que se fuera a otro lugar.

5:18 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Al entrar él en la barca, el que había estado endemoniado le rogaba que le dejase estar con él.

NTV

Mientras Jesús entraba en la barca, el hombre que había estado poseído por los demonios le suplicaba que le permitiera acompañarlo.

DHH

Al volver Jesús a la barca, el hombre que había estado endemoniado le rogó que lo dejara ir con él.

TLA

Cuando Jesús estaba subiendo a la barca, el hombre que ahora estaba sano le rogó que lo dejara ir con él.

5:19 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Mas Jesús no se lo permitió, sino que le dijo: Vete a tu casa, a los tuyos, y cuéntales cuán grandes cosas el Señor ha hecho contigo, y cómo ha tenido misericordia de ti.

NTV

Pero Jesús le dijo: «No. Ve a tu casa y a tu familia y diles todo lo que el Señor ha hecho por ti y lo misericordioso que ha sido contigo».

DHH

Pero Jesús no se lo permitió, sino que le dijo: —Vete a tu casa, con tus parientes, y cuéntales todo lo que el Señor te ha hecho, y cómo ha tenido compasión de ti.

TLA

Pero Jesús le dijo: —Vuelve a tu casa y cuéntales a tu familia y a tus amigos todo lo que Dios ha hecho por ti, y lo bueno que ha sido contigo.

5:20 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Y se fue, y comenzó a publicar en Decápolis cuán grandes cosas había hecho Jesús con él; y todos se maravillaban.

NTV

Así que el hombre salió a visitar las Diez Ciudades de esa región y comenzó a proclamar las grandes cosas que Jesús había hecho por él; y todos quedaban asombrados de lo que les decía.

DHH

El hombre se fue, y comenzó a contar por los pueblos de Decápolis lo que Jesús había hecho por él; y todos se quedaron admirados.

TLA

El hombre se fue, y en todos los pueblos de la región de Decápolis contaba lo que Jesús había hecho por él. La gente escuchaba y se quedaba asombrada.

5:21 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Pasando otra vez Jesús en una barca a la otra orilla, se reunió alrededor de él una gran multitud; y él estaba junto al mar.

NTV

Jesús entró de nuevo en la barca y regresó al otro lado del lago, donde una gran multitud se juntó alrededor de él en la orilla.

DHH

Cuando Jesús regresó en la barca al otro lado del lago, se le reunió mucha gente, y él se quedó en la orilla.

TLA

Jesús llegó en la barca al otro lado del lago, y se quedó en la orilla porque mucha gente se juntó a su alrededor.

5:22 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Y vino uno de los principales de la sinagoga, llamado Jairo; y luego que le vio, se postró a sus pies,

NTV

Entonces llegó uno de los líderes de la sinagoga local, llamado Jairo. Cuando vio a Jesús, cayó a sus pies

DHH

En esto llegó uno de los jefes de la sinagoga, llamado Jairo, que al ver a Jesús se echó a sus pies

TLA

En ese momento llegó un hombre llamado Jairo, que era uno de los jefes de la sinagoga. Cuando Jairo vio a Jesús, se inclinó hasta el suelo

5:23 Cap. 5

Reina-Valera 1960

y le rogaba mucho, diciendo: Mi hija está agonizando; ven y pon las manos sobre ella para que sea salva, y vivirá.

NTV

y le rogó con fervor: «Mi hijita se está muriendo —dijo—. Por favor, ven y pon tus manos sobre ella para que se sane y viva».

DHH

y le rogó mucho, diciéndole: —Mi hija se está muriendo; ven a poner tus manos sobre ella, para que sane y viva.

TLA

y le rogó: —Mi hijita está a punto de morir. ¡Por favor, venga usted a mi casa y ponga sus manos sobre ella, para que se sane y pueda vivir!

5:24 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Fue, pues, con él; y le seguía una gran multitud, y le apretaban.

NTV

Jesús fue con él, y toda la gente lo siguió, apretujada a su alrededor.

DHH

Jesús fue con él, y mucha gente lo acompañaba apretujándose a su alrededor.

TLA

Jesús se fue con Jairo. Mucha gente se juntó alrededor de Jesús y lo acompañó.

5:25 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Pero una mujer que desde hacía doce años padecía de flujo de sangre,

NTV

Una mujer de la multitud hacía doce años que sufría una hemorragia continua.

DHH

Entre la multitud había una mujer que desde hacía doce años estaba enferma, con derrames de sangre.

TLA

Entre la gente, iba una mujer que había estado enferma durante doce años. Perdía mucha sangre,

5:26 Cap. 5

Reina-Valera 1960

y había sufrido mucho de muchos médicos, y gastado todo lo que tenía, y nada había aprovechado, antes le iba peor,

NTV

Había sufrido mucho con varios médicos y, a lo largo de los años, había gastado todo lo que tenía para poder pagarles, pero nunca mejoró. De hecho, se puso peor.

DHH

Había sufrido mucho a manos de muchos médicos, y había gastado todo lo que tenía, sin que le hubiera servido de nada. Al contrario, iba de mal en peor.

TLA

y había gastado en médicos todo el dinero que tenía, pero ellos no habían podido sanarla. Al contrario, le habían hecho sufrir mucho, y cada día se ponía más enferma.

5:27 Cap. 5

Reina-Valera 1960

cuando oyó hablar de Jesús, vino por detrás entre la multitud, y tocó su manto.

NTV

Ella había oído de Jesús, así que se le acercó por detrás entre la multitud y tocó su túnica.

DHH

Cuando oyó hablar de Jesús, esta mujer se le acercó por detrás, entre la gente, y le tocó la capa.

TLA

La mujer había oído hablar de Jesús, y pensaba: «Si tan solo pudiera tocar su ropa, quedaría sana.» Por eso, cuando la mujer vio a Jesús, se abrió paso entre la gente, se le acercó por detrás y le tocó la ropa.

5:28 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Porque decía: Si tocare tan solamente su manto, seré salva.

NTV

Pues pensó: «Si tan solo tocara su túnica, quedaré sana».

DHH

Porque pensaba: «Tan solo con que llegue a tocar su capa, quedaré sana.»

TLA

La mujer había oído hablar de Jesús, y pensaba: «Si tan solo pudiera tocar su ropa, quedaría sana.» Por eso, cuando la mujer vio a Jesús, se abrió paso entre la gente, se le acercó por detrás y le tocó la ropa.

5:29 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Y en seguida la fuente de su sangre se secó; y sintió en el cuerpo que estaba sana de aquel azote.

NTV

Al instante, la hemorragia se detuvo, y ella pudo sentir en su cuerpo que había sido sanada de su terrible condición.

DHH

Al momento, el derrame de sangre se detuvo, y sintió en el cuerpo que ya estaba curada de su enfermedad.

TLA

Inmediatamente la mujer dejó de sangrar, y supo que ya estaba sana.

5:30 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Luego Jesús, conociendo en sí mismo el poder que había salido de él, volviéndose a la multitud, dijo: ¿Quién ha tocado mis vestidos?

NTV

Jesús se dio cuenta de inmediato de que había salido poder sanador de él, así que se dio vuelta y preguntó a la multitud: «¿Quién tocó mi túnica?».

DHH

Jesús, dándose cuenta de que había salido poder de él, se volvió a mirar a la gente, y preguntó: —¿Quién me ha tocado la ropa?

TLA

Jesús se dio cuenta de que había salido poder de él. Entonces miró a la gente y preguntó: —¿Quién me tocó la ropa?

5:31 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Sus discípulos le dijeron: Ves que la multitud te aprieta, y dices: ¿Quién me ha tocado?

NTV

Sus discípulos le dijeron: «Mira a la multitud que te apretuja por todos lados. ¿Cómo puedes preguntar: “¿Quién me tocó?”?».

DHH

Sus discípulos le dijeron: —Ves que la gente te oprime por todos lados, y preguntas “¿Quién me ha tocado?”

TLA

Sus discípulos le respondieron: —¡Mira cómo se amontona la gente sobre ti! ¿Y todavía preguntas quién te tocó la ropa?

5:32 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Pero él miraba alrededor para ver quién había hecho esto.

NTV

Sin embargo, él siguió mirando a su alrededor para ver quién lo había hecho.

DHH

Pero Jesús seguía mirando a su alrededor, para ver quién lo había tocado.

TLA

Pero Jesús miraba y miraba a la gente para descubrir quién lo había tocado.

5:33 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Entonces la mujer, temiendo y temblando, sabiendo lo que en ella había sido hecho, vino y se postró delante de él, y le dijo toda la verdad.

NTV

Entonces la mujer, asustada y temblando al darse cuenta de lo que le había pasado, se le acercó y se arrodilló delante de él y le confesó lo que había hecho.

DHH

Entonces la mujer, temblando de miedo y sabiendo lo que le había pasado, fue y se arrodilló delante de él, y le contó toda la verdad.

TLA

La mujer, sabiendo lo que le había pasado, fue y se arrodilló delante de él, y temblando de miedo le dijo toda la verdad.

5:34 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Y él le dijo: Hija, tu fe te ha hecho salva; ve en paz, y queda sana de tu azote.

NTV

Y él le dijo: «Hija, tu fe te ha sanado. Ve en paz. Se acabó tu sufrimiento».

DHH

Jesús le dijo: —Hija, por tu fe has sido sanada. Vete tranquila y curada ya de tu enfermedad.

TLA

Jesús le dijo: —Hija, has sido sanada porque confiaste en Dios. Vete tranquila.

5:35 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Mientras él aún hablaba, vinieron de casa del principal de la sinagoga, diciendo: Tu hija ha muerto; ¿para qué molestas más al Maestro?

NTV

Mientras él todavía hablaba con ella, llegaron mensajeros de la casa de Jairo, el líder de la sinagoga, y le dijeron: «Tu hija está muerta. Ya no tiene sentido molestar al Maestro».

DHH

Todavía estaba hablando Jesús, cuando llegaron unos de casa del jefe de la sinagoga a decirle al padre de la niña: —Tu hija ha muerto. ¿Para qué molestar más al Maestro?

TLA

Jesús no había terminado de hablar cuando llegaron unas personas desde la casa de Jairo, y le dijeron: —¡Su hija ha muerto! ¿Para qué molestar más al Maestro?

5:36 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Pero Jesús, luego que oyó lo que se decía, dijo al principal de la sinagoga: No temas, cree solamente.

NTV

Jesús oyó lo que decían y le dijo a Jairo: «No tengas miedo. Solo ten fe».

DHH

Pero Jesús, sin hacer caso de ellos, le dijo al jefe de la sinagoga: —No tengas miedo; cree solamente.

TLA

Jesús no hizo caso de lo que ellos dijeron, sino que le dijo a Jairo: —No tengas miedo, solamente confía.

5:37 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Y no permitió que le siguiese nadie sino Pedro, Jacobo, y Juan hermano de Jacobo.

NTV

Jesús detuvo a la multitud y no dejó que nadie fuera con él excepto Pedro, Santiago y Juan (el hermano de Santiago).

DHH

Y no dejó que lo acompañaran más que Pedro, Santiago y Juan, el hermano de Santiago.

TLA

Y solo permitió que lo acompañaran Pedro y los dos hermanos Santiago y Juan.

5:38 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Y vino a casa del principal de la sinagoga, y vio el alboroto y a los que lloraban y lamentaban mucho.

NTV

Cuando llegaron a la casa del líder de la sinagoga, Jesús vio el alboroto y que había muchos llantos y lamentos.

DHH

Al llegar a la casa del jefe de la sinagoga y ver el alboroto y la gente que lloraba y gritaba,

TLA

Cuando llegaron a la casa de Jairo, vieron que la gente lloraba y gritaba y hacía mucho alboroto.

5:39 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Y entrando, les dijo: ¿Por qué alborotáis y lloráis? La niña no está muerta, sino duerme.

NTV

Entró y preguntó: «¿Por qué tanto alboroto y llanto? La niña no está muerta; solo duerme».

DHH

entró y les dijo: —¿Por qué hacen tanto ruido y lloran de esa manera? La niña no está muerta, sino dormida.

TLA

Entonces Jesús entró en la casa y les dijo: —¿Por qué lloran y hacen tanto escándalo? La niña no está muerta, solo está dormida.

5:40 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Y se burlaban de él. Mas él, echando fuera a todos, tomó al padre y a la madre de la niña, y a los que estaban con él, y entró donde estaba la niña.

NTV

La gente se rio de él; pero él hizo que todos salieran y llevó al padre y a la madre de la muchacha y a sus tres discípulos a la habitación donde estaba la niña.

DHH

La gente se rió de Jesús, pero él los hizo salir a todos, y tomando al padre, a la madre y a los que lo acompañaban, entró a donde estaba la niña.

TLA

La gente se burló de Jesús. Entonces él hizo que todos salieran de allí. Luego entró en el cuarto donde estaba la niña, junto con el padre y la madre de ella y tres de sus discípulos.

5:41 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Y tomando la mano de la niña, le dijo: Talita cumi; que traducido es: Niña, a ti te digo, levántate.

NTV

La tomó de la mano y le dijo: «Talita cum», que significa «¡Niña, levántate!».

DHH

La tomó de la mano y le dijo: —Talitá, cum (que significa: «Muchacha, a ti te digo, levántate»).

TLA

Tomó de la mano a la niña y le dijo en idioma arameo: —¡Talitá, cum! Eso quiere decir: «Niña, levántate.»

5:42 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Y luego la niña se levantó y andaba, pues tenía doce años. Y se espantaron grandemente.

NTV

Entonces la niña, que tenía doce años, ¡enseguida se puso de pie y caminó! Los presentes quedaron conmovidos y totalmente asombrados.

DHH

Al momento, la muchacha, que tenía doce años, se levantó y echó a andar. Y la gente se quedó muy admirada.

TLA

La niña, que tenía doce años, se levantó en ese mismo instante y comenzó a caminar. Cuando la gente la vio, se quedó muy asombrada.

5:43 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Pero él les mandó mucho que nadie lo supiese, y dijo que se le diese de comer.

NTV

Jesús dio órdenes estrictas de que no le dijeran a nadie lo que había sucedido y entonces les dijo que le dieran de comer a la niña.

DHH

Pero Jesús ordenó severamente que no se lo contaran a nadie, y luego mandó que dieran de comer a la niña.

TLA

Pero Jesús ordenó que no le contaran a nadie lo que había pasado, y después mandó que le dieran de comer a la niña.

7:1 Cap. 7

Reina-Valera 1960

Se juntaron a Jesús los fariseos, y algunos de los escribas, que habían venido de Jerusalén;

NTV

Cierto día, algunos fariseos y maestros de la ley religiosa llegaron desde Jerusalén para ver a Jesús.

DHH

Se acercaron los fariseos a Jesús, con unos maestros de la ley que habían llegado de Jerusalén.

TLA

Los judíos, y en especial los fariseos, siguen la costumbre de sus antepasados, de no comer sin antes lavarse las manos debidamente. Cuando llegan a sus casas después de haber ido al mercado, no comen nada de lo que compran allí sin antes lavarlo bien. Cierto día, se acercaron a Jesús algunos fariseos y maestros de la Ley que habían venido de Jerusalén. Al ver que los discípulos de Jesús comían sin lavarse las manos, comenzaron a criticarlos.

7:2 Cap. 7

Reina-Valera 1960

los cuales, viendo a algunos de los discípulos de Jesús comer pan con manos inmundas, esto es, no lavadas, los condenaban.

NTV

Notaron que algunos de sus discípulos no seguían el ritual judío de lavarse las manos antes de comer.

DHH

Estos, al ver que algunos discípulos de Jesús comían con las manos impuras, es decir, sin haber cumplido con la ceremonia de lavárselas, los criticaron.

TLA

Los judíos, y en especial los fariseos, siguen la costumbre de sus antepasados, de no comer sin antes lavarse las manos debidamente. Cuando llegan a sus casas después de haber ido al mercado, no comen nada de lo que compran allí sin antes lavarlo bien. Cierto día, se acercaron a Jesús algunos fariseos y maestros de la Ley que habían venido de Jerusalén. Al ver que los discípulos de Jesús comían sin lavarse las manos, comenzaron a criticarlos.

7:3 Cap. 7

Reina-Valera 1960

Porque los fariseos y todos los judíos, aferrándose a la tradición de los ancianos, si muchas veces no se lavan las manos, no comen.

NTV

(Los judíos, sobre todo los fariseos, no comen si antes no han derramado agua sobre el hueco de sus manos, como exigen sus tradiciones antiguas.

DHH

(Porque los fariseos y todos los judíos siguen la tradición de sus antepasados, de no comer sin antes lavarse las manos debidamente.

TLA

Los judíos, y en especial los fariseos, siguen la costumbre de sus antepasados, de no comer sin antes lavarse las manos debidamente. Cuando llegan a sus casas después de haber ido al mercado, no comen nada de lo que compran allí sin antes lavarlo bien. Cierto día, se acercaron a Jesús algunos fariseos y maestros de la Ley que habían venido de Jerusalén. Al ver que los discípulos de Jesús comían sin lavarse las manos, comenzaron a criticarlos.

7:4 Cap. 7

Reina-Valera 1960

Y volviendo de la plaza, si no se lavan, no comen. Y otras muchas cosas hay que tomaron para guardar, como los lavamientos de los vasos de beber, y de los jarros, y de los utensilios de metal, y de los lechos.

NTV

Tampoco comen nada del mercado sin antes sumergir sus manos en agua. Esa es solo una de las tantas tradiciones a las que se han aferrado, tal como el lavado ceremonial de vasos, jarras y vasijas de metal).

DHH

Y cuando regresan del mercado, no comen sin antes cumplir con la ceremonia de lavarse. Y aun tienen otras muchas costumbres, como lavar los vasos, los jarros, las vasijas de metal y las camas.)

TLA

Los judíos, y en especial los fariseos, siguen la costumbre de sus antepasados, de no comer sin antes lavarse las manos debidamente. Cuando llegan a sus casas después de haber ido al mercado, no comen nada de lo que compran allí sin antes lavarlo bien. Cierto día, se acercaron a Jesús algunos fariseos y maestros de la Ley que habían venido de Jerusalén. Al ver que los discípulos de Jesús comían sin lavarse las manos, comenzaron a criticarlos.

7:5 Cap. 7

Reina-Valera 1960

Le preguntaron, pues, los fariseos y los escribas: ¿Por qué tus discípulos no andan conforme a la tradición de los ancianos, sino que comen pan con manos inmundas?

NTV

Entonces los fariseos y maestros de la ley religiosa le preguntaron: —¿Por qué tus discípulos no siguen nuestra antigua tradición? Ellos comen sin antes realizar la ceremonia de lavarse las manos.

DHH

Por eso, los fariseos y los maestros de la ley le preguntaron: —¿Por qué tus discípulos no siguen la tradición de nuestros antepasados, sino que comen con las manos impuras?

TLA

Y le preguntaron a Jesús: —¿Por qué tus discípulos no siguen las costumbres que desde hace mucho han practicado nuestros antepasados? ¿Por qué comen sin haberse lavado las manos?

7:6 Cap. 7

Reina-Valera 1960

Respondiendo él, les dijo: Hipócritas, bien profetizó de vosotros Isaías, como está escrito: Este pueblo de labios me honra, Mas su corazón está lejos de mí.

NTV

Jesús contestó: —¡Hipócritas! Isaías tenía razón cuando profetizó acerca de ustedes, porque escribió: “Este pueblo me honra con sus labios, pero su corazón está lejos de mí.

DHH

Jesús les contestó: —Bien habló el profeta Isaías acerca de lo hipócritas que son ustedes, cuando escribió: “Este pueblo me honra con la boca, pero su corazón está lejos de mí.

TLA

Jesús les respondió: —¡Ustedes son unos hipócritas! Dios tenía razón cuando dijo por medio del profeta Isaías: “Este pueblo dice que me obedece, pero en verdad nunca piensa en mí.

7:7 Cap. 7

Reina-Valera 1960

Pues en vano me honran, Enseñando como doctrinas mandamientos de hombres.

NTV

Su adoración es una farsa porque enseñan ideas humanas como si fueran mandatos de Dios” .

DHH

De nada sirve que me rinda culto: sus enseñanzas son mandatos de hombres.”

TLA

De nada sirve que ustedes me alaben, pues inventan reglas y luego las enseñan diciendo que yo las ordené.”

7:8 Cap. 7

Reina-Valera 1960

Porque dejando el mandamiento de Dios, os aferráis a la tradición de los hombres: los lavamientos de los jarros y de los vasos de beber; y hacéis otras muchas cosas semejantes.

NTV

Pues ustedes pasan por alto la ley de Dios y la reemplazan con su propia tradición.

DHH

Porque ustedes dejan el mandato de Dios para seguir las tradiciones de los hombres.

TLA

»Ustedes desobedecen los mandamientos de Dios para poder seguir enseñanzas humanas.

7:9 Cap. 7

Reina-Valera 1960

Les decía también: Bien invalidáis el mandamiento de Dios para guardar vuestra tradición.

NTV

Entonces dijo: —Ustedes esquivan hábilmente la ley de Dios para aferrarse a su propia tradición.

DHH

También les dijo: —Para mantener sus propias tradiciones, ustedes pasan por alto el mandato de Dios.

TLA

Han aprendido muy bien la manera de rechazar los mandamientos de Dios para seguir sus propias enseñanzas.

7:10 Cap. 7

Reina-Valera 1960

Porque Moisés dijo: Honra a tu padre y a tu madre; y: El que maldiga al padre o a la madre, muera irremisiblemente.

NTV

Por ejemplo, Moisés les dio la siguiente ley de Dios: “Honra a tu padre y a tu madre” y “Cualquiera que hable irrespetuosamente de su padre o de su madre tendrá que morir”.

DHH

Pues Moisés dijo: “Honra a tu padre y a tu madre”, y “El que maldiga a su padre o a su madre, será condenado a muerte.”

TLA

Porque Moisés dijo: “Obedezcan y cuiden a su padre y a su madre”. Y también dijo: “El que maldiga a su padre o a su madre tendrá que morir.”

7:11 Cap. 7

Reina-Valera 1960

Pero vosotros decís: Basta que diga un hombre al padre o a la madre: Es Corbán (que quiere decir, mi ofrenda a Dios) todo aquello con que pudiera ayudarte,

NTV

Sin embargo, ustedes dicen que está bien que uno les diga a sus padres: “Lo siento, no puedo ayudarlos porque he jurado darle a Dios lo que les hubiera dado a ustedes”.

DHH

Pero ustedes afirman que un hombre puede decirle a su padre o a su madre: “No puedo ayudarte, porque todo lo que tengo es corbán” (es decir: «ofrecido a Dios»);

TLA

Sin embargo, ustedes enseñan que un hijo no tiene la obligación de ayudar a sus padres si les dice: “No puedo ayudarlos, porque todo lo que tengo se lo he ofrecido a Dios.”

7:12 Cap. 7

Reina-Valera 1960

y no le dejáis hacer más por su padre o por su madre,

NTV

De esta manera, ustedes permiten que la gente desatienda a sus padres necesitados.

DHH

y también afirman que quien dice esto ya no está obligado a ayudar a su padre o a su madre.

TLA

Sin embargo, ustedes enseñan que un hijo no tiene la obligación de ayudar a sus padres si les dice: “No puedo ayudarlos, porque todo lo que tengo se lo he ofrecido a Dios.”

7:13 Cap. 7

Reina-Valera 1960

invalidando la palabra de Dios con vuestra tradición que habéis transmitido. Y muchas cosas hacéis semejantes a estas.

NTV

Y entonces anulan la palabra de Dios para transmitir su propia tradición. Y este es solo un ejemplo entre muchos otros.

DHH

De esta manera ustedes anulan la palabra de Dios con esas tradiciones que se trasmiten unos a otros. Y hacen otras muchas cosas parecidas.

TLA

De esa manera, desobedecen los mandamientos de Dios para seguir sus propias enseñanzas. Y hacen muchas otras cosas parecidas a esta.

7:14 Cap. 7

Reina-Valera 1960

Y llamando a sí a toda la multitud, les dijo: Oídme todos, y entended:

NTV

Luego Jesús llamó a la multitud para que se acercara y oyera. «Escuchen, todos ustedes, y traten de entender.

DHH

Luego Jesús llamó a la gente, y dijo: —Escúchenme todos, y entiendan:

TLA

Luego Jesús llamó a la gente y dijo: «Escúchenme todos, y entiendan bien:

7:15 Cap. 7

Reina-Valera 1960

Nada hay fuera del hombre que entre en él, que le pueda contaminar; pero lo que sale de él, eso es lo que contamina al hombre.

NTV

Lo que entra en el cuerpo no es lo que los contamina; ustedes se contaminan por lo que sale de su corazón».

DHH

Nada de lo que entra de afuera puede hacer impuro al hombre. Lo que sale del corazón del hombre es lo que lo hace impuro.

TLA

La comida que entra por su boca no los hace impuros delante de Dios. Lo que los hace impuros son los insultos y malas palabras que salen de su boca.»

7:16 Cap. 7

Reina-Valera 1960

Si alguno tiene oídos para oír, oiga.

NTV

[Este verso no aparece en esta versión.]

DHH

[Este verso no aparece en esta versión.]

TLA

La comida que entra por su boca no los hace impuros delante de Dios. Lo que los hace impuros son los insultos y malas palabras que salen de su boca.»

7:17 Cap. 7

Reina-Valera 1960

Cuando se alejó de la multitud y entró en casa, le preguntaron sus discípulos sobre la parábola.

NTV

Luego Jesús entró en una casa para alejarse de la multitud, y sus discípulos le preguntaron qué quiso decir con la parábola que acababa de emplear.

DHH

Cuando Jesús dejó a la gente y entró en la casa, sus discípulos le preguntaron sobre esta enseñanza.

TLA

Cuando Jesús dejó a la gente y entró en la casa, los discípulos le preguntaron qué significaba esa enseñanza.

7:18 Cap. 7

Reina-Valera 1960

Él les dijo: ¿También vosotros estáis así sin entendimiento? ¿No entendéis que todo lo de fuera que entra en el hombre, no le puede contaminar,

NTV

«¿Ustedes tampoco entienden? —preguntó—. ¿No se dan cuenta de que la comida que introducen en su cuerpo no puede contaminarlos?

DHH

Él les dijo: —¿Así que ustedes tampoco lo comprenden? ¿No entienden que nada de lo que entra de afuera puede hacer impuro al hombre,

TLA

Él les respondió: «¿Tampoco ustedes entienden? Nada de lo que entra en la persona la hace impura delante de Dios.

7:19 Cap. 7

Reina-Valera 1960

porque no entra en su corazón, sino en el vientre, y sale a la letrina? Esto decía, haciendo limpios todos los alimentos.

NTV

La comida no entra en su corazón, solo pasa a través del estómago y luego termina en la cloaca». (Al decir eso, declaró que toda clase de comida es aceptable a los ojos de Dios).

DHH

porque no entra en el corazón, sino en el vientre, para después salir del cuerpo? Con esto quiso decir que todos los alimentos son limpios.

TLA

Lo que se come no va a la mente sino al estómago, y después el cuerpo lo expulsa.» Jesús dijo eso para que supieran que ningún alimento es impuro.

7:20 Cap. 7

Reina-Valera 1960

Pero decía, que lo que del hombre sale, eso contamina al hombre.

NTV

Y entonces agregó: «Es lo que sale de su interior lo que los contamina.

DHH

Dijo también: —Lo que sale del hombre, eso sí lo hace impuro.

TLA

Y también dijo: «Lo que hace impura delante de Dios a la gente, es lo que la gente dice y hace.

7:21 Cap. 7

Reina-Valera 1960

Porque de dentro, del corazón de los hombres, salen los malos pensamientos, los adulterios, las fornicaciones, los homicidios,

NTV

Pues de adentro, del corazón de la persona, salen los malos pensamientos, la inmoralidad sexual, el robo, el asesinato,

DHH

Porque de adentro, es decir, del corazón de los hombres, salen los malos pensamientos, la inmoralidad sexual, los robos, los asesinatos,

TLA

Porque si alguien dice cosas malas, es porque es malo y siempre está pensando en el mal, y en cómo hacer cosas indecentes, o robar, o matar a otros, o ser infiel en el matrimonio. Esa gente vive pensando solamente en cómo hacerse rica, o en hacer maldades, engañar, ser envidiosa, insultar y maldecir a otros, o en ser necia y orgullosa.»

7:22 Cap. 7

Reina-Valera 1960

los hurtos, las avaricias, las maldades, el engaño, la lascivia, la envidia, la maledicencia, la soberbia, la insensatez.

NTV

el adulterio, la avaricia, la perversidad, el engaño, los deseos sensuales, la envidia, la calumnia, el orgullo y la necedad.

DHH

los adulterios, la codicia, las maldades, el engaño, los vicios, la envidia, los chismes, el orgullo y la falta de juicio.

TLA

Porque si alguien dice cosas malas, es porque es malo y siempre está pensando en el mal, y en cómo hacer cosas indecentes, o robar, o matar a otros, o ser infiel en el matrimonio. Esa gente vive pensando solamente en cómo hacerse rica, o en hacer maldades, engañar, ser envidiosa, insultar y maldecir a otros, o en ser necia y orgullosa.»

7:23 Cap. 7

Reina-Valera 1960

Todas estas maldades de dentro salen, y contaminan al hombre.

NTV

Todas esas vilezas provienen de adentro; esas son las que los contaminan».

DHH

Todas estas cosas malas salen de adentro y hacen impuro al hombre.

TLA

Porque si alguien dice cosas malas, es porque es malo y siempre está pensando en el mal, y en cómo hacer cosas indecentes, o robar, o matar a otros, o ser infiel en el matrimonio. Esa gente vive pensando solamente en cómo hacerse rica, o en hacer maldades, engañar, ser envidiosa, insultar y maldecir a otros, o en ser necia y orgullosa.»

7:24 Cap. 7

Reina-Valera 1960

Levantándose de allí, se fue a la región de Tiro y de Sidón; y entrando en una casa, no quiso que nadie lo supiese; pero no pudo esconderse.

NTV

Luego Jesús salió de Galilea y se dirigió al norte, a la región de Tiro. No quería que nadie supiera en qué casa se hospedaba, pero no pudo ocultarlo.

DHH

De allí se dirigió Jesús a la región de Tiro. Entró en una casa, sin querer que nadie lo supiera; pero no pudo esconderse.

TLA

Después, Jesús salió de allí y fue hasta la región de la ciudad de Tiro. En ese lugar, se quedó unos días en una casa, y no quería que nadie supiera dónde estaba. Pero no pudo esconderse.

7:25 Cap. 7

Reina-Valera 1960

Porque una mujer, cuya hija tenía un espíritu inmundo, luego que oyó de él, vino y se postró a sus pies.

NTV

Enseguida una mujer que había oído de él se acercó y cayó a sus pies. Su hijita estaba poseída por un espíritu maligno,

DHH

Pronto supo de él la madre de una muchacha que tenía un espíritu impuro, la cual fue y se arrodilló a los pies de Jesús.

TLA

Una mujer supo que Jesús estaba en el lugar, y fue a buscarlo, pues su hija tenía un espíritu malo. Esta mujer no era judía; era de la región de Fenicia, que está en Siria. Cuando encontró a Jesús, se arrodilló delante de él y le rogó que librara del espíritu malo a su hija.

7:26 Cap. 7

Reina-Valera 1960

La mujer era griega, y sirofenicia de nación; y le rogaba que echase fuera de su hija al demonio.

NTV

y ella le suplicó que expulsara al demonio de su hija. Como la mujer era una gentil, nacida en la región de Fenicia que está en Siria,

DHH

La mujer no era judía, sino originaria de Sirofenicia. Fue, pues, y rogó a Jesús que expulsara de su hija al demonio.

TLA

Una mujer supo que Jesús estaba en el lugar, y fue a buscarlo, pues su hija tenía un espíritu malo. Esta mujer no era judía; era de la región de Fenicia, que está en Siria. Cuando encontró a Jesús, se arrodilló delante de él y le rogó que librara del espíritu malo a su hija.

7:27 Cap. 7

Reina-Valera 1960

Pero Jesús le dijo: Deja primero que se sacien los hijos, porque no está bien tomar el pan de los hijos y echarlo a los perrillos.

NTV

Jesús le dijo: —Primero debo alimentar a los hijos, a mi propia familia, los judíos. No está bien tomar la comida de los hijos y arrojársela a los perros.

DHH

Pero Jesús le dijo: —Deja que los hijos coman primero, porque no está bien quitarles el pan a los hijos y dárselo a los perros.

TLA

Pero Jesús le dijo: —Deja que primero coman los hijos, pues no está bien quitarles la comida para echársela a los perros.

7:28 Cap. 7

Reina-Valera 1960

Respondió ella y le dijo: Sí, Señor; pero aun los perrillos, debajo de la mesa, comen de las migajas de los hijos.

NTV

—Es verdad, Señor —respondió ella—, pero hasta a los perros que están debajo de la mesa se les permite comer las sobras del plato de los hijos.

DHH

Ella le respondió: —Pero, Señor, hasta los perros comen debajo de la mesa las migajas que dejan caer los hijos.

TLA

Y ella le contestó: —¡Señor, eso es cierto! Pero aun los perros comen las sobras que se les caen a los hijos debajo de la mesa.

7:29 Cap. 7

Reina-Valera 1960

Entonces le dijo: Por esta palabra, ve; el demonio ha salido de tu hija.

NTV

—¡Buena respuesta! —le dijo Jesús—. Ahora vete a tu casa, porque el demonio ha salido de tu hija.

DHH

Jesús le dijo: —Por haber hablado así, vete tranquila. El demonio ya ha salido de tu hija.

TLA

Jesús le dijo: —¡Mujer, es muy cierto lo que dices! Vete tranquila a tu casa, pues el demonio ya salió de tu hija.

7:30 Cap. 7

Reina-Valera 1960

Y cuando llegó ella a su casa, halló que el demonio había salido, y a la hija acostada en la cama.

NTV

Cuando ella llegó a su casa, encontró a su hijita tranquila recostada en la cama, y el demonio se había ido.

DHH

Cuando la mujer llegó a su casa, encontró a la niña en la cama; el demonio ya había salido de ella.

TLA

La mujer regresó a su casa y, cuando llegó, encontró a su hija acostada en la cama. El demonio ya había salido de ella.

7:31 Cap. 7

Reina-Valera 1960

Volviendo a salir de la región de Tiro, vino por Sidón al mar de Galilea, pasando por la región de Decápolis.

NTV

Jesús salió de Tiro y subió hasta Sidón antes de regresar al mar de Galilea y a la región de las Diez Ciudades.

DHH

Jesús volvió a salir de la región de Tiro y, pasando por Sidón, llegó al Lago de Galilea, en pleno territorio de Decápolis.

TLA

Jesús volvió a salir de la región de Tiro. Pasó por la región de Sidón y llegó al Lago de Galilea, en el territorio de Decápolis.

7:32 Cap. 7

Reina-Valera 1960

Y le trajeron un sordo y tartamudo, y le rogaron que le pusiera la mano encima.

NTV

Le trajeron a un hombre sordo con un defecto del habla, y la gente le suplicó a Jesús que pusiera sus manos sobre el hombre para sanarlo.

DHH

Allí le llevaron un sordo y tartamudo, y le pidieron que pusiera su mano sobre él.

TLA

Allí le llevaron a Jesús un hombre sordo y tartamudo, y le rogaron que pusiera las manos sobre él para sanarlo.

7:33 Cap. 7

Reina-Valera 1960

Y tomándole aparte de la gente, metió los dedos en las orejas de él, y escupiendo, tocó su lengua;

NTV

Jesús lo llevó aparte de la multitud para poder estar a solas con él. Metió sus dedos en los oídos del hombre. Después escupió sobre sus propios dedos y tocó la lengua del hombre.

DHH

Jesús se lo llevó a un lado, aparte de la gente, le metió los dedos en los oídos y con saliva le tocó la lengua.

TLA

Jesús tomó al hombre y lo llevó aparte, lejos de la gente. Luego puso sus dedos en los oídos del hombre y le puso saliva en la lengua.

7:34 Cap. 7

Reina-Valera 1960

y levantando los ojos al cielo, gimió, y le dijo: Efata, es decir: Sé abierto.

NTV

Mirando al cielo, suspiró y dijo: «Efatá», que significa «¡Ábranse!».

DHH

Luego, mirando al cielo, suspiró y dijo al hombre: «¡Efatá!» (es decir: «¡Ábrete!»)

TLA

Después miró al cielo, suspiró y dijo: «¡Efatá!», palabra que significa «¡Ábrete!»

7:35 Cap. 7

Reina-Valera 1960

Al momento fueron abiertos sus oídos, y se desató la ligadura de su lengua, y hablaba bien.

NTV

Al instante el hombre pudo oír perfectamente bien y se le desató la lengua, de modo que hablaba con total claridad.

DHH

Al momento, los oídos del sordo se abrieron, y se le desató la lengua y pudo hablar bien.

TLA

En ese momento el hombre pudo oír y hablar normalmente.

7:36 Cap. 7

Reina-Valera 1960

Y les mandó que no lo dijesen a nadie; pero cuanto más les mandaba, tanto más y más lo divulgaban.

NTV

Jesús le dijo a la multitud que no lo contaran a nadie, pero cuanto más les pedía que no lo hicieran, tanto más hacían correr la voz.

DHH

Jesús les mandó que no se lo dijeran a nadie; pero cuanto más se lo mandaba, tanto más lo contaban.

TLA

Jesús le ordenó a la gente que no se lo contara a nadie; pero cuanto más lo ordenaba, más lo contaba la gente,

7:37 Cap. 7

Reina-Valera 1960

Y en gran manera se maravillaban, diciendo: bien lo ha hecho todo; hace a los sordos oír, y a los mudos hablar.

NTV

Quedaron completamente asombrados y decían una y otra vez: «Todo lo que él hace es maravilloso. Hasta hace oír a los sordos y da la capacidad de hablar al que no puede hacerlo».

DHH

Llenos de admiración, decían: «Todo lo hace bien. ¡Hasta puede hacer que los sordos oigan y que los mudos hablen!»

TLA

porque estaba muy admirada y decía: «Jesús todo lo hace bien. ¡Hasta puede hacer que los sordos oigan y que los mudos hablen!»

9:1 Cap. 9

Reina-Valera 1960

También les dijo: De cierto os digo que hay algunos de los que están aquí, que no gustarán la muerte hasta que hayan visto el reino de Dios venido con poder.

NTV

Jesús continuó diciendo: «¡Les digo la verdad, algunos de los que están aquí ahora no morirán antes de ver el reino de Dios llegar con gran poder!».

DHH

Jesús también les dijo: —Les aseguro que algunos de los que están aquí presentes no morirán hasta que vean el reino de Dios llegar con poder.

TLA

Jesús también les dijo: —Les aseguro que algunos de los que están aquí no morirán hasta que vean llegar el reino de Dios con poder.

9:2 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Seis días después, Jesús tomó a Pedro, a Jacobo y a Juan, y los llevó aparte solos a un monte alto; y se transfiguró delante de ellos.

NTV

Seis días después, Jesús tomó a Pedro, a Santiago y a Juan y los llevó a una montaña alta para estar a solas. Mientras los hombres observaban, la apariencia de Jesús se transformó,

DHH

Seis días después, Jesús se fue a un cerro alto llevándose solamente a Pedro, a Santiago y a Juan. Allí, delante de ellos, cambió la apariencia de Jesús.

TLA

Seis días después, Jesús llevó a Pedro, a Santiago y a Juan hasta un cerro alto, para estar solos. Frente a ellos, Jesús se transformó:

9:3 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Y sus vestidos se volvieron resplandecientes, muy blancos, como la nieve, tanto que ningún lavador en la tierra los puede hacer tan blancos.

NTV

y su ropa se volvió blanca resplandeciente, más de lo que cualquier blanqueador terrenal jamás podría lograr.

DHH

Su ropa se volvió brillante y más blanca de lo que nadie podría dejarla por mucho que la lavara.

TLA

su ropa se puso tan blanca y brillante, como jamás aquí en la tierra podría blanquearse.

9:4 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Y les apareció Elías con Moisés, que hablaban con Jesús.

NTV

Después aparecieron Elías y Moisés y comenzaron a conversar con Jesús.

DHH

Y vieron a Elías y a Moisés, que estaban conversando con Jesús.

TLA

Luego, los tres discípulos vieron aparecer al profeta Elías y a Moisés conversando con Jesús.

9:5 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Entonces Pedro dijo a Jesús: Maestro, bueno es para nosotros que estemos aquí; y hagamos tres enramadas, una para ti, otra para Moisés, y otra para Elías.

NTV

Pedro exclamó: «Rabí, ¡es maravilloso que estemos aquí! Hagamos tres enramadas como recordatorios: una para ti, una para Moisés y la otra para Elías».

DHH

Pedro le dijo a Jesús: —Maestro, ¡qué bien que estemos aquí! Vamos a hacer tres chozas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías.

TLA

Entonces Pedro le dijo a Jesús: «Maestro, ¡qué bueno que estemos aquí! Vamos a hacer tres enramadas: una para ti, otra para Moisés y otra más para Elías.»

9:6 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Porque no sabía lo que hablaba, pues estaban espantados.

NTV

Dijo esto porque realmente no sabía qué otra cosa decir, pues todos estaban aterrados.

DHH

Es que los discípulos estaban asustados, y Pedro no sabía qué decir.

TLA

Los discípulos estaban muy asustados, y Pedro se puso a hablar sin pensar en lo que decía.

9:7 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Entonces vino una nube que les hizo sombra, y desde la nube una voz que decía: Este es mi Hijo amado; a él oíd.

NTV

Luego una nube los cubrió y, desde la nube, una voz dijo: «Este es mi Hijo muy amado. Escúchenlo a él».

DHH

En esto, apareció una nube y se posó sobre ellos. Y de la nube salió una voz, que dijo: «Este es mi Hijo amado: escúchenlo.»

TLA

De pronto bajó una nube y se detuvo sobre ellos. Desde la nube se oyó una voz que decía: «Este es mi Hijo, yo lo amo mucho. Ustedes deben obedecerlo.»

9:8 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Y luego, cuando miraron, no vieron más a nadie consigo, sino a Jesús solo.

NTV

De pronto, cuando miraban ellos a su alrededor, Moisés y Elías se habían ido, y vieron solo a Jesús con ellos.

DHH

Al momento, cuando miraron alrededor, ya no vieron a nadie con ellos, sino a Jesús solo.

TLA

Enseguida, miraron a su alrededor y ya no había nadie con ellos. Sólo estaba Jesús.

9:9 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Y descendiendo ellos del monte, les mandó que a nadie dijesen lo que habían visto, sino cuando el Hijo del Hombre hubiese resucitado de los muertos.

NTV

Mientras descendían de la montaña, él les dijo que no le contaran a nadie lo que habían visto hasta que el Hijo del Hombre se levantara de los muertos.

DHH

Mientras bajaban del cerro, Jesús les encargó que no contaran a nadie lo que habían visto, hasta que el Hijo del hombre hubiera resucitado.

TLA

Mientras bajaban del cerro, Jesús les ordenó que no le contaran a nadie lo que habían visto hasta que él, el Hijo del hombre, resucitara.

9:10 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Y guardaron la palabra entre sí, discutiendo qué sería aquello de resucitar de los muertos.

NTV

Así que guardaron el secreto, pero a menudo se preguntaban qué quería decir con «levantarse de los muertos».

DHH

Por esto guardaron el secreto entre ellos, aunque se preguntaban qué sería eso de resucitar.

TLA

Pedro, Santiago y Juan guardaron el secreto, pero se preguntaban qué significaba aquello de resucitar.

9:11 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Y le preguntaron, diciendo: ¿Por qué dicen los escribas que es necesario que Elías venga primero?

NTV

Entonces le preguntaron: —¿Por qué los maestros de la ley religiosa insisten en que Elías debe regresar antes de que venga el Mesías?

DHH

Le preguntaron a Jesús: —¿Por qué dicen los maestros de la ley que Elías ha de venir primero?

TLA

Entonces le preguntaron: —¿Por qué dicen los maestros de la Ley que el profeta Elías va a venir antes que el Mesías?

9:12 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Respondiendo él, les dijo: Elías a la verdad vendrá primero, y restaurará todas las cosas; ¿y cómo está escrito del Hijo del Hombre, que padezca mucho y sea tenido en nada?

NTV

Jesús contestó: —Es cierto que Elías viene primero a fin de dejar todo preparado. Sin embargo, ¿por qué las Escrituras dicen que el Hijo del Hombre debe sufrir mucho y ser tratado con total desprecio?

DHH

Él les contestó: —Es cierto que Elías viene primero, y que él lo arreglará todo. ¿Y por qué dicen las Escrituras que el Hijo del hombre ha de sufrir y ser despreciado?

TLA

Jesús les respondió: —Eso es verdad. Elías viene primero a preparar todas las cosas. Aunque también es cierto que la Biblia dice que el Hijo del hombre debe sufrir mucho y ser despreciado.

9:13 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Pero os digo que Elías ya vino, y le hicieron todo lo que quisieron, como está escrito de él.

NTV

Pero les digo, Elías ya vino, y ellos prefirieron maltratarlo, tal como lo predijeron las Escrituras.

DHH

Pero yo les digo que Elías ya vino, y que ellos hicieron con él todo lo que quisieron, como dicen las Escrituras que le había de suceder.

TLA

Pero yo les aseguro que Elías ya vino, y muchos lo trataron muy mal. Así se anunciaba ya en la Biblia.

9:14 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Cuando llegó a donde estaban los discípulos, vio una gran multitud alrededor de ellos, y escribas que disputaban con ellos.

NTV

Cuando regresaron adonde estaban los demás discípulos, vieron que los rodeaba una gran multitud y que algunos maestros de la ley religiosa discutían con ellos.

DHH

Cuando regresaron a donde estaban los discípulos, los encontraron rodeados de una gran multitud, y algunos maestros de la ley discutían con ellos.

TLA

Cuando llegaron a donde estaban los otros discípulos, vieron que había mucha gente a su alrededor, y que los maestros de la Ley estaban discutiendo con ellos.

9:15 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Y en seguida toda la gente, viéndole, se asombró, y corriendo a él, le saludaron.

NTV

Cuando la multitud vio a Jesús, todos se llenaron de asombro y corrieron a saludarlo.

DHH

Al ver a Jesús, todos corrieron a saludarlo llenos de admiración.

TLA

Al ver a Jesús, la gente se puso muy contenta, pues no esperaba verlo. Todos corrieron a saludarlo.

9:16 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Él les preguntó: ¿Qué disputáis con ellos?

NTV

—¿Sobre qué discuten? —preguntó Jesús.

DHH

Él les preguntó: —¿Qué están ustedes discutiendo con ellos?

TLA

Jesús les preguntó: —¿Qué es lo que discuten entre ustedes?

9:17 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Y respondiendo uno de la multitud, dijo: Maestro, traje a ti a mi hijo, que tiene un espíritu mudo,

NTV

Un hombre de la multitud tomó la palabra y dijo: —Maestro, traje a mi hijo para que lo sanaras. Está poseído por un espíritu maligno que no le permite hablar.

DHH

Uno de los presentes contestó: —Maestro, aquí te he traído a mi hijo, pues tiene un espíritu que lo ha dejado mudo.

TLA

Uno de los que estaban allí le dijo: —Maestro, te traje a mi hijo, pues tiene un espíritu malo que no lo deja hablar.

9:18 Cap. 9

Reina-Valera 1960

el cual, dondequiera que le toma, le sacude; y echa espumarajos, y cruje los dientes, y se va secando; y dije a tus discípulos que lo echasen fuera, y no pudieron.

NTV

Y, siempre que este espíritu se apodera de él, lo tira violentamente al suelo y él echa espuma por la boca, rechina los dientes y se pone rígido. Así que les pedí a tus discípulos que echaran fuera al espíritu maligno, pero no pudieron hacerlo.

DHH

Dondequiera que se encuentra, el espíritu lo agarra y lo tira al suelo; y echa espuma por la boca, le rechinan los dientes y se queda tieso. He pedido a tus discípulos que le saquen ese espíritu, pero no han podido.

TLA

Cuando el espíritu entra en mi hijo, él se cae al suelo y empieza a echar espuma por la boca. Sus dientes empiezan a rechinar y él se queda rígido. Les pedí a tus discípulos que expulsaran de mi hijo a ese espíritu malo, pero no han podido.

9:19 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Y respondiendo él, les dijo: ¡Oh generación incrédula! ¿Hasta cuándo he de estar con vosotros? ¿Hasta cuándo os he de soportar? Traédmelo.

NTV

Jesús les dijo: «¡Gente sin fe! ¿Hasta cuándo tendré que estar con ustedes? ¿Hasta cuándo tendré que soportarlos? Tráiganme al muchacho».

DHH

Jesús contestó: —¡Gente sin fe! ¿Hasta cuándo tendré que estar con ustedes? ¿Hasta cuándo tendré que soportarlos? Traigan acá al muchacho.

TLA

Jesús les dijo: —¿Por qué no han aprendido a confiar en Dios? ¿Acaso no pueden hacer nada sin mí? ¿Cuándo van a aprender? ¡Tráiganme aquí al muchacho!

9:20 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Y se lo trajeron; y cuando el espíritu vio a Jesús, sacudió con violencia al muchacho, quien cayendo en tierra se revolcaba, echando espumarajos.

NTV

Así que se lo llevaron. Cuando el espíritu maligno vio a Jesús, le causó una violenta convulsión al muchacho, quien cayó al piso retorciéndose y echando espuma por la boca.

DHH

Entonces llevaron al muchacho ante Jesús. Pero cuando el espíritu vio a Jesús, hizo que le diera un ataque al muchacho, el cual cayó al suelo revolcándose y echando espuma por la boca.

TLA

Enseguida se lo llevaron. Cuando el espíritu malo vio a Jesús, empezó a sacudir al muchacho con gran fuerza. El joven cayó al suelo y empezó a echar espuma por la boca.

9:21 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Jesús preguntó al padre: ¿Cuánto tiempo hace que le sucede esto? Y él dijo: Desde niño.

NTV

—¿Hace cuánto tiempo que le pasa esto? —preguntó Jesús al padre del muchacho. —Desde que era muy pequeño —contestó él—.

DHH

Jesús le preguntó al padre: —¿Desde cuándo le sucede esto? El padre contestó: —Desde que era niño.

TLA

Jesús le preguntó al padre: —¿Desde cuándo le pasa esto? El padre respondió: —Desde que era pequeño.

9:22 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Y muchas veces le echa en el fuego y en el agua, para matarle; pero si puedes hacer algo, ten misericordia de nosotros, y ayúdanos.

NTV

A menudo el espíritu lo arroja al fuego o al agua para matarlo. Ten misericordia de nosotros y ayúdanos si puedes.

DHH

Y muchas veces ese espíritu lo ha arrojado al fuego y al agua, para matarlo. Así que, si puedes hacer algo, ten compasión de nosotros y ayúdanos.

TLA

Desde entonces, el espíritu malo siempre ha querido matarlo, y lo arroja al fuego o al agua. Por favor, haz algo para ayudarnos. ¡Ten compasión de nosotros!

9:23 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Jesús le dijo: Si puedes creer, al que cree todo le es posible.

NTV

—¿Cómo que “si puedo”? —preguntó Jesús—. Todo es posible si uno cree.

DHH

Jesús le dijo: —¿Cómo que “si puedes”? ¡Todo es posible para el que cree!

TLA

Jesús le preguntó: —¿Puedes confiar en Dios? Para el que confía en él, todo es posible.

9:24 Cap. 9

Reina-Valera 1960

E inmediatamente el padre del muchacho clamó y dijo: Creo; ayuda mi incredulidad.

NTV

Al instante el padre clamó: —¡Sí, creo, pero ayúdame a superar mi incredulidad!

DHH

Entonces el padre del muchacho gritó: —Yo creo. ¡Ayúdame a creer más!

TLA

Enseguida el padre gritó: —Sí, confío en Dios. ¡Ayúdame a confiar más en él!

9:25 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Y cuando Jesús vio que la multitud se agolpaba, reprendió al espíritu inmundo, diciéndole: Espíritu mudo y sordo, yo te mando, sal de él, y no entres más en él.

NTV

Cuando Jesús vio que aumentaba el número de espectadores, reprendió al espíritu maligno. «Escucha, espíritu que impides que este muchacho oiga y hable —dijo—. ¡Te ordeno que salgas de este muchacho y nunca más entres en él!».

DHH

Al ver Jesús que se estaba reuniendo mucha gente, reprendió al espíritu impuro, diciendo: —Espíritu mudo y sordo, yo te ordeno que salgas de este muchacho y que no vuelvas a entrar en él.

TLA

Cuando Jesús vio que se estaba juntando mucha gente a su alrededor, reprendió al espíritu malo y le dijo: —Espíritu malvado, que impides hablar a este joven, ¡te ordeno que salgas y no vuelvas a entrar en él!

9:26 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Entonces el espíritu, clamando y sacudiéndole con violencia, salió; y él quedó como muerto, de modo que muchos decían: Está muerto.

NTV

Entonces el espíritu gritó, le causó otra convulsión violenta al muchacho y salió de él. El muchacho quedó como muerto. Un murmullo recorrió la multitud: «Está muerto», decía la gente.

DHH

El espíritu gritó, e hizo que le diera otro ataque al muchacho. Luego salió de él, dejándolo como muerto, de modo que muchos decían que, en efecto, estaba muerto.

TLA

El espíritu malo gritó, haciendo que el muchacho sufriera otro ataque. Luego salió y lo dejó como muerto. Mucha gente decía: «¡Está muerto!»

9:27 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Pero Jesús, tomándole de la mano, le enderezó; y se levantó.

NTV

Pero Jesús lo tomó de la mano, lo levantó, y el muchacho se puso de pie.

DHH

Pero Jesús, tomándolo de la mano, lo levantó; y el muchacho se puso de pie.

TLA

Pero Jesús tomó al joven por la mano y lo ayudó a levantarse.

9:28 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Cuando él entró en casa, sus discípulos le preguntaron aparte: ¿Por qué nosotros no pudimos echarle fuera?

NTV

Más tarde, cuando Jesús quedó a solas en la casa con sus discípulos, ellos le preguntaron: —¿Por qué nosotros no pudimos expulsar ese espíritu maligno?

DHH

Luego Jesús entró en una casa, y sus discípulos le preguntaron a solas: —¿Por qué nosotros no pudimos expulsar ese espíritu?

TLA

Más tarde, cuando Jesús regresó a casa, los discípulos lo llevaron aparte y le preguntaron: —¿Por qué nosotros no pudimos expulsar a ese espíritu?

9:29 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Y les dijo: Este género con nada puede salir, sino con oración y ayuno.

NTV

Jesús contestó: —Esa clase solo puede ser expulsada con oración.

DHH

Y Jesús les contestó: —A esta clase de demonios solamente se la puede expulsar por medio de la oración.

TLA

Jesús les contestó: —Esta clase de espíritu malo solo se puede expulsar por medio de la oración.

9:30 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Habiendo salido de allí, caminaron por Galilea; y no quería que nadie lo supiese.

NTV

Saliendo de esa región, viajaron por Galilea. Jesús no quería que nadie supiera que él estaba allí,

DHH

Cuando se fueron de allí, pasaron por Galilea. Pero Jesús no quiso que nadie lo supiera,

TLA

Jesús y sus discípulos se fueron de ese lugar, y viajaron por la región de Galilea. En su camino, Jesús no quiso que la gente supiera que él pasaba por allí,

9:31 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Porque enseñaba a sus discípulos, y les decía: El Hijo del Hombre será entregado en manos de hombres, y le matarán; pero después de muerto, resucitará al tercer día.

NTV

porque deseaba pasar más tiempo con sus discípulos y enseñarles. Les dijo: «El Hijo del Hombre será traicionado y entregado en manos de sus enemigos. Lo matarán, pero tres días después se levantará de los muertos».

DHH

porque estaba enseñando a sus discípulos. Les decía: —El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres, y lo matarán; pero tres días después resucitará.

TLA

pues quería dedicarse a enseñar a sus discípulos. Les decía: «Yo, el Hijo del hombre, seré entregado en manos de los que me han de matar, pero tres días después resucitaré.»

9:32 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Pero ellos no entendían esta palabra, y tenían miedo de preguntarle.

NTV

Ellos no entendieron lo que quería decir, sin embargo, tenían miedo de preguntarle.

DHH

Ellos no entendían lo que les decía, y tenían miedo de preguntarle.

TLA

Los discípulos no entendían lo que Jesús les quería decir, pero tenían miedo de preguntarle.

9:33 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Y llegó a Capernaum; y cuando estuvo en casa, les preguntó: ¿Qué disputabais entre vosotros en el camino?

NTV

Después de llegar a Capernaúm e instalarse en una casa, Jesús preguntó a sus discípulos: «¿Qué venían conversando en el camino?».

DHH

Llegaron a la ciudad de Cafarnaúm. Cuando ya estaban en casa, Jesús les preguntó: —¿Qué venían discutiendo ustedes por el camino?

TLA

Jesús y sus discípulos llegaron al pueblo de Cafarnaúm. Cuando ya estaban en la casa, él les preguntó: «¿De qué estaban hablando cuando venían por el camino?»

9:34 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Mas ellos callaron; porque en el camino habían disputado entre sí, quién había de ser el mayor.

NTV

Pero no le contestaron porque venían discutiendo sobre quién de ellos era el más importante.

DHH

Pero se quedaron callados, porque en el camino habían discutido quién de ellos era el más importante.

TLA

Los discípulos no contestaron nada, porque habían estado discutiendo cuál de ellos era el más importante.

9:35 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Entonces él se sentó y llamó a los doce, y les dijo: Si alguno quiere ser el primero, será el postrero de todos, y el servidor de todos.

NTV

Jesús se sentó y llamó a los doce discípulos y dijo: «Quien quiera ser el primero debe tomar el último lugar y ser el sirviente de todos los demás».

DHH

Entonces Jesús se sentó, llamó a los doce y les dijo: —Si alguien quiere ser el primero, deberá ser el último de todos, y servirlos a todos.

TLA

Entonces Jesús se sentó, llamó a los doce discípulos y les dijo: «Si alguno de ustedes quiere ser el más importante, deberá ocupar el último lugar y ser el servidor de todos los demás.»

9:36 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Y tomó a un niño, y lo puso en medio de ellos; y tomándole en sus brazos, les dijo:

NTV

Entonces puso a un niño pequeño en medio de ellos. Y, tomándolo en sus brazos, les dijo:

DHH

Luego puso un niño en medio de ellos, y tomándolo en brazos les dijo:

TLA

Luego llamó a un niño y lo puso frente a ellos. Lo tomó en sus brazos y les dijo:

9:37 Cap. 9

Reina-Valera 1960

El que reciba en mi nombre a un niño como este, me recibe a mí; y el que a mí me recibe, no me recibe a mí sino al que me envió.

NTV

«Todo el que recibe de mi parte a un niño pequeño como este me recibe a mí, y todo el que me recibe, no solo me recibe a mí, sino también a mi Padre, quien me envió».

DHH

—El que recibe en mi nombre a un niño como este, me recibe a mí; y el que me recibe a mí, no solamente a mí me recibe, sino también a aquel que me envió.

TLA

«Si ustedes aceptan a un niño como este, me aceptan a mí. Y si me aceptan a mí, aceptan a Dios, que fue quien me envió.»

9:38 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Juan le respondió diciendo: Maestro, hemos visto a uno que en tu nombre echaba fuera demonios, pero él no nos sigue; y se lo prohibimos, porque no nos seguía.

NTV

Juan le dijo a Jesús: —Maestro, vimos a alguien usar tu nombre para expulsar demonios, pero le dijimos que no lo hiciera, porque no pertenece a nuestro grupo.

DHH

Juan le dijo: —Maestro, hemos visto a uno que expulsaba demonios en tu nombre, y tratamos de impedírselo, porque no es de los nuestros.

TLA

Juan, uno de los doce discípulos, le dijo a Jesús: —Maestro, vimos a alguien que usaba tu nombre para sacar demonios de las personas, pero nosotros le dijimos que no lo hiciera, porque él no es de nuestro grupo.

9:39 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Pero Jesús dijo: No se lo prohibáis; porque ninguno hay que haga milagro en mi nombre, que luego pueda decir mal de mí.

NTV

—¡No lo detengan! —dijo Jesús—. Nadie que haga un milagro en mi nombre podrá luego hablar mal de mí.

DHH

Jesús contestó: —No se lo prohíban, porque nadie que haga un milagro en mi nombre podrá luego hablar mal de mí.

TLA

Pero Jesús dijo: —No se lo prohíban, porque nadie podría maldecirme después de haber hecho un milagro usando mi nombre.

9:40 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Porque el que no es contra nosotros, por nosotros es.

NTV

Todo el que no está en contra de nosotros está a nuestro favor.

DHH

El que no está contra nosotros, está a nuestro favor.

TLA

Quien no está contra nosotros, realmente está a nuestro favor.

9:41 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Y cualquiera que os diere un vaso de agua en mi nombre, porque sois de Cristo, de cierto os digo que no perderá su recompensa.

NTV

Si alguien les da a ustedes incluso un vaso de agua porque pertenecen al Mesías, les digo la verdad, esa persona ciertamente será recompensada.

DHH

Cualquiera que les dé a ustedes aunque solo sea un vaso de agua por ser ustedes de Cristo, les aseguro que tendrá su premio.

TLA

»Les aseguro que Dios no se olvidará de premiar a quien les dé un vaso de agua solo porque ustedes son míos.

9:42 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Cualquiera que haga tropezar a uno de estos pequeñitos que creen en mí, mejor le fuera si se le atase una piedra de molino al cuello, y se le arrojase en el mar.

NTV

»Si tú haces que uno de estos pequeños que confían en mí caiga en pecado, sería mejor que te arrojaran al mar con una gran piedra de molino atada al cuello.

DHH

»A cualquiera que haga caer en pecado a uno de estos pequeños que creen en mí, mejor le sería que lo echaran al mar con una gran piedra de molino atada al cuello.

TLA

»Si alguien hace que uno de estos pequeños seguidores míos deje de confiar en mí, mejor le sería que le ataran al cuello una piedra enorme y lo tiraran al mar.

9:43 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Si tu mano te fuere ocasión de caer, córtala; mejor te es entrar en la vida manco, que teniendo dos manos ir al infierno, al fuego que no puede ser apagado,

NTV

Si tu mano te hace pecar, córtatela. Es preferible entrar en la vida eterna con una sola mano que en el fuego inextinguible del infierno con las dos manos.

DHH

Si tu mano te hace caer en pecado, córtatela; es mejor que entres manco en la vida, y no que con las dos manos vayas a parar al infierno, donde el fuego no se puede apagar.

TLA

»Si lo que haces con tu mano te hace desobedecer a Dios, mejor córtatela. Es mejor quedarse para siempre sin una mano, que tener las dos manos y ser echado al infierno, donde el fuego nunca se apaga.

9:44 Cap. 9

Reina-Valera 1960

donde el gusano de ellos no muere, y el fuego nunca se apaga.

NTV

[Este verso no aparece en esta versión.]

DHH

[Este verso no aparece en esta versión.]

TLA

»Si lo que haces con tu mano te hace desobedecer a Dios, mejor córtatela. Es mejor quedarse para siempre sin una mano, que tener las dos manos y ser echado al infierno, donde el fuego nunca se apaga.

9:45 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Y si tu pie te fuere ocasión de caer, córtalo; mejor te es entrar a la vida cojo, que teniendo dos pies ser echado en el infierno, al fuego que no puede ser apagado,

NTV

Si tu pie te hace pecar, córtatelo. Es preferible entrar en la vida eterna con un solo pie que ser arrojado al infierno con los dos pies.

DHH

Y si tu pie te hace caer en pecado, córtatelo; es mejor que entres cojo en la vida, y no que con los dos pies seas arrojado al infierno.

TLA

»Si lo que haces con tu pie te hace desobedecer a Dios, mejor córtatelo. Es mejor quedarse para siempre sin un pie, que tener los dos pies y ser echado al infierno.

9:46 Cap. 9

Reina-Valera 1960

donde el gusano de ellos no muere, y el fuego nunca se apaga.

NTV

[Este verso no aparece en esta versión.]

DHH

[Este verso no aparece en esta versión.]

TLA

»Si lo que haces con tu pie te hace desobedecer a Dios, mejor córtatelo. Es mejor quedarse para siempre sin un pie, que tener los dos pies y ser echado al infierno.

9:47 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Y si tu ojo te fuere ocasión de caer, sácalo; mejor te es entrar en el reino de Dios con un ojo, que teniendo dos ojos ser echado al infierno,

NTV

Y si tu ojo te hace pecar, sácatelo. Es preferible entrar en el reino de Dios con un solo ojo que tener los dos ojos y ser arrojado al infierno,

DHH

Y si tu ojo te hace caer en pecado, sácatelo; es mejor que entres con un solo ojo en el reino de Dios, y no que con los dos ojos seas arrojado al infierno,

TLA

»Si lo que ves con tu ojo te hace desobedecer a Dios, mejor sácatelo. Es mejor que entres al reino de Dios con un solo ojo, que tener los dos ojos y ser echado al infierno,

9:48 Cap. 9

Reina-Valera 1960

donde el gusano de ellos no muere, y el fuego nunca se apaga.

NTV

“donde los gusanos nunca mueren y el fuego nunca se apaga”.

DHH

donde los gusanos no mueren y el fuego no se apaga.

TLA

donde hay gusanos que nunca mueren, y donde el fuego nunca se apaga.

9:49 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Porque todos serán salados con fuego, y todo sacrificio será salado con sal.

NTV

»Pues cada uno será probado con fuego.

DHH

»Porque todos serán salados con fuego.

TLA

»Dios va a purificar a todos como cuando purificamos las cosas con la sal o con el fuego.

9:50 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Buena es la sal; mas si la sal se hace insípida, ¿con qué la sazonaréis? Tened sal en vosotros mismos; y tened paz los unos con los otros.

NTV

La sal es buena para condimentar, pero si pierde su sabor, ¿cómo la harán salada de nuevo? Entre ustedes deben tener las cualidades de la sal y vivir en paz unos con otros.

DHH

La sal es buena; pero si deja de estar salada, ¿cómo podrán ustedes hacerla útil otra vez? Tengan sal en ustedes y vivan en paz unos con otros.

TLA

La sal es buena. Pero si deja de estar salada, ¿cómo podrán ustedes devolverle su sabor? Por eso, sean buenos como la sal: hagan el bien y vivan en paz con todos.