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Temas Marcos RVR + NTV + DHH + TLA 678 vers. 14 relatos

Relato seleccionado

Poder sobre el caos

43 versículos Libro de Marcos
5:1

Reina-Valera 1960

Vinieron al otro lado del mar, a la región de los gadarenos.

NTV

Entonces llegaron al otro lado del lago, a la región de los gerasenos.

DHH

Llegaron al otro lado del lago, a la tierra de Gerasa.

TLA

Jesús y sus discípulos cruzaron el Lago de Galilea y llegaron a un lugar cerca del pueblo de Gerasa.

5:2

Reina-Valera 1960

Y cuando salió él de la barca, en seguida vino a su encuentro, de los sepulcros, un hombre con un espíritu inmundo,

NTV

Cuando Jesús bajó de la barca, un hombre poseído por un espíritu maligno salió de entre las tumbas a su encuentro.

DHH

En cuanto Jesús bajó de la barca, se le acercó un hombre que tenía un espíritu impuro. Este hombre había salido de entre las tumbas,

TLA

Allí había un cementerio, donde vivía un hombre que tenía un espíritu malo. Nadie podía sujetarlo, ni siquiera con cadenas. ¡Cuántas veces lo habían encadenado y le habían sujetado los pies con gruesos aros de hierro! Pero él rompía las cadenas y despedazaba los aros. ¡Nadie podía con su terrible fuerza! Día y noche andaba en el cementerio y por los cerros, dando gritos y lastimándose con piedras. En el momento en que Jesús bajaba de la barca, el hombre salía del cementerio, y al ver a Jesús a lo lejos, corrió y se puso de rodillas delante de él.

Todos los versículos

Lista 43 total
5:3 Cap. 5

Reina-Valera 1960

que tenía su morada en los sepulcros, y nadie podía atarle, ni aun con cadenas.

NTV

Este hombre vivía en las cuevas de entierro y ya nadie podía sujetarlo, ni siquiera con cadenas.

DHH

porque vivía en ellas. Nadie podía sujetarlo, ni siquiera con cadenas.

TLA

Allí había un cementerio, donde vivía un hombre que tenía un espíritu malo. Nadie podía sujetarlo, ni siquiera con cadenas. ¡Cuántas veces lo habían encadenado y le habían sujetado los pies con gruesos aros de hierro! Pero él rompía las cadenas y despedazaba los aros. ¡Nadie podía con su terrible fuerza! Día y noche andaba en el cementerio y por los cerros, dando gritos y lastimándose con piedras. En el momento en que Jesús bajaba de la barca, el hombre salía del cementerio, y al ver a Jesús a lo lejos, corrió y se puso de rodillas delante de él.

5:4 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Porque muchas veces había sido atado con grillos y cadenas, mas las cadenas habían sido hechas pedazos por él, y desmenuzados los grillos; y nadie le podía dominar.

NTV

Siempre que lo ataban con cadenas y grilletes —lo cual le hacían a menudo—, él rompía las cadenas de sus muñecas y destrozaba los grilletes. No había nadie con suficiente fuerza para someterlo.

DHH

Pues aunque muchas veces lo habían atado de pies y manos con cadenas, siempre las había hecho pedazos, sin que nadie lo pudiera dominar.

TLA

Allí había un cementerio, donde vivía un hombre que tenía un espíritu malo. Nadie podía sujetarlo, ni siquiera con cadenas. ¡Cuántas veces lo habían encadenado y le habían sujetado los pies con gruesos aros de hierro! Pero él rompía las cadenas y despedazaba los aros. ¡Nadie podía con su terrible fuerza! Día y noche andaba en el cementerio y por los cerros, dando gritos y lastimándose con piedras. En el momento en que Jesús bajaba de la barca, el hombre salía del cementerio, y al ver a Jesús a lo lejos, corrió y se puso de rodillas delante de él.

5:5 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Y siempre, de día y de noche, andaba dando voces en los montes y en los sepulcros, e hiriéndose con piedras.

NTV

Día y noche vagaba entre las cuevas donde enterraban a los muertos y por las colinas, aullando y cortándose con piedras afiladas.

DHH

Andaba de día y de noche por los cerros y las tumbas, gritando y golpeándose con piedras.

TLA

Allí había un cementerio, donde vivía un hombre que tenía un espíritu malo. Nadie podía sujetarlo, ni siquiera con cadenas. ¡Cuántas veces lo habían encadenado y le habían sujetado los pies con gruesos aros de hierro! Pero él rompía las cadenas y despedazaba los aros. ¡Nadie podía con su terrible fuerza! Día y noche andaba en el cementerio y por los cerros, dando gritos y lastimándose con piedras. En el momento en que Jesús bajaba de la barca, el hombre salía del cementerio, y al ver a Jesús a lo lejos, corrió y se puso de rodillas delante de él.

5:6 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Cuando vio, pues, a Jesús de lejos, corrió, y se arrodilló ante él.

NTV

Cuando Jesús todavía estaba a cierta distancia, el hombre lo vio, corrió a su encuentro y se inclinó delante de él.

DHH

Pero cuando vio de lejos a Jesús, echó a correr, y poniéndose de rodillas delante de él

TLA

Allí había un cementerio, donde vivía un hombre que tenía un espíritu malo. Nadie podía sujetarlo, ni siquiera con cadenas. ¡Cuántas veces lo habían encadenado y le habían sujetado los pies con gruesos aros de hierro! Pero él rompía las cadenas y despedazaba los aros. ¡Nadie podía con su terrible fuerza! Día y noche andaba en el cementerio y por los cerros, dando gritos y lastimándose con piedras. En el momento en que Jesús bajaba de la barca, el hombre salía del cementerio, y al ver a Jesús a lo lejos, corrió y se puso de rodillas delante de él.

5:7 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Y clamando a gran voz, dijo: ¿Qué tienes conmigo, Jesús, Hijo del Dios Altísimo? Te conjuro por Dios que no me atormentes.

NTV

Dando un alarido, gritó: «¿Por qué te entrometes conmigo, Jesús, Hijo del Dios Altísimo? ¡En el nombre de Dios, te suplico que no me tortures!».

DHH

le dijo a gritos: —¡No te metas conmigo, Jesús, Hijo del Dios altísimo! ¡Te ruego por Dios que no me atormentes!

TLA

Jesús ordenó al espíritu malo: —¡Espíritu malo, sal de este hombre! Entonces el espíritu malo le contestó a gritos: —¿Qué tengo que ver contigo, Jesús, Hijo del Dios altísimo? ¡No me hagas sufrir! ¡Por Dios, te pido que no me hagas sufrir!

5:8 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Porque le decía: Sal de este hombre, espíritu inmundo.

NTV

Pues Jesús ya le había dicho al espíritu: «Sal de este hombre, espíritu maligno».

DHH

Hablaba así porque Jesús le había dicho: —¡Espíritu impuro, deja a ese hombre!

TLA

Jesús ordenó al espíritu malo: —¡Espíritu malo, sal de este hombre! Entonces el espíritu malo le contestó a gritos: —¿Qué tengo que ver contigo, Jesús, Hijo del Dios altísimo? ¡No me hagas sufrir! ¡Por Dios, te pido que no me hagas sufrir!

5:9 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Y le preguntó: ¿Cómo te llamas? Y respondió diciendo: Legión me llamo; porque somos muchos.

NTV

Entonces Jesús le preguntó: —¿Cómo te llamas? Y él contestó: —Me llamo Legión, porque somos muchos los que estamos dentro de este hombre.

DHH

Jesús le preguntó: —¿Cómo te llamas? Él contestó: —Me llamo Legión, porque somos muchos.

TLA

Jesús le preguntó: —¿Cómo te llamas? Él respondió: —Me llamo Ejército, porque somos muchos los malos espíritus que estamos dentro de este hombre.

5:10 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Y le rogaba mucho que no los enviase fuera de aquella región.

NTV

Entonces los espíritus malignos le suplicaron una y otra vez que no los enviara a un lugar lejano.

DHH

Y rogaba mucho a Jesús que no enviara los espíritus fuera de aquella región.

TLA

Por favor, te ruego que no nos mandes a otra parte.

5:11 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Estaba allí cerca del monte un gran hato de cerdos paciendo.

NTV

Sucedió que había una gran manada de cerdos alimentándose en una ladera cercana.

DHH

Y como cerca de allí, junto al cerro, había gran número de cerdos comiendo,

TLA

En una colina, cerca de donde estaban, había unos dos mil cerdos comiendo.

5:12 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Y le rogaron todos los demonios, diciendo: Envíanos a los cerdos para que entremos en ellos.

NTV

«Envíanos a esos cerdos —suplicaron los espíritus—. Déjanos entrar en ellos».

DHH

los espíritus le rogaron: —Mándanos a los cerdos y déjanos entrar en ellos.

TLA

Entonces los malos espíritus le rogaron a Jesús: —¡Déjanos entrar en esos cerdos!

5:13 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Y luego Jesús les dio permiso. Y saliendo aquellos espíritus inmundos, entraron en los cerdos, los cuales eran como dos mil; y el hato se precipitó en el mar por un despeñadero, y en el mar se ahogaron.

NTV

Entonces Jesús les dio permiso. Los espíritus malignos salieron del hombre y entraron en los cerdos, y toda la manada de unos dos mil cerdos se lanzó al lago por el precipicio y se ahogó en el agua.

DHH

Jesús les dio permiso, y los espíritus impuros salieron del hombre y entraron en los cerdos. Estos, que eran unos dos mil, echaron a correr pendiente abajo hasta el lago, y allí se ahogaron.

TLA

Jesús les dio permiso, y ellos salieron del hombre y entraron en los cerdos. Los animales echaron a correr cuesta abajo, hasta que cayeron en el lago y se ahogaron.

5:14 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Y los que apacentaban los cerdos huyeron, y dieron aviso en la ciudad y en los campos. Y salieron a ver qué era aquello que había sucedido.

NTV

Los hombres que cuidaban los cerdos huyeron a la ciudad cercana y sus alrededores, difundiendo la noticia mientras corrían. La gente salió corriendo para ver lo que había pasado.

DHH

Los que cuidaban de los cerdos salieron huyendo, y fueron a contar en el pueblo y por los campos lo sucedido. La gente acudió a ver lo que había pasado.

TLA

Los que cuidaban los cerdos corrieron al pueblo y contaron a todos lo sucedido. La gente fue a ver lo que había pasado.

5:15 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Vienen a Jesús, y ven al que había sido atormentado del demonio, y que había tenido la legión, sentado, vestido y en su juicio cabal; y tuvieron miedo.

NTV

Pronto una multitud se juntó alrededor de Jesús, y todos vieron al hombre que había estado poseído por la legión de demonios. Se encontraba sentado allí, completamente vestido y en su sano juicio, y todos tuvieron miedo.

DHH

Y cuando llegaron a donde estaba Jesús, vieron sentado, vestido y en su cabal juicio al endemoniado que había tenido la legión de espíritus. La gente estaba asustada,

TLA

Cuando llegaron a donde estaba Jesús, vieron al hombre que antes estaba endemoniado, y lo encontraron sentado, vestido y portándose normalmente. Los que estaban allí temblaban de miedo.

5:16 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Y les contaron los que lo habían visto, cómo le había acontecido al que había tenido el demonio, y lo de los cerdos.

NTV

Entonces los que habían visto lo sucedido, les contaron a los otros lo que había ocurrido con el hombre poseído por los demonios y con los cerdos;

DHH

y los que habían visto lo sucedido con el endemoniado y con los cerdos, se lo contaron a los demás.

TLA

Las personas que vieron cómo Jesús había sanado a aquel hombre empezaron a contárselo a todo el mundo.

5:17 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Y comenzaron a rogarle que se fuera de sus contornos.

NTV

y la multitud comenzó a rogarle a Jesús que se fuera y los dejara en paz.

DHH

Entonces comenzaron a rogarle a Jesús que se fuera de aquellos lugares.

TLA

Pero la gente le pidió a Jesús que se fuera a otro lugar.

5:18 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Al entrar él en la barca, el que había estado endemoniado le rogaba que le dejase estar con él.

NTV

Mientras Jesús entraba en la barca, el hombre que había estado poseído por los demonios le suplicaba que le permitiera acompañarlo.

DHH

Al volver Jesús a la barca, el hombre que había estado endemoniado le rogó que lo dejara ir con él.

TLA

Cuando Jesús estaba subiendo a la barca, el hombre que ahora estaba sano le rogó que lo dejara ir con él.

5:19 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Mas Jesús no se lo permitió, sino que le dijo: Vete a tu casa, a los tuyos, y cuéntales cuán grandes cosas el Señor ha hecho contigo, y cómo ha tenido misericordia de ti.

NTV

Pero Jesús le dijo: «No. Ve a tu casa y a tu familia y diles todo lo que el Señor ha hecho por ti y lo misericordioso que ha sido contigo».

DHH

Pero Jesús no se lo permitió, sino que le dijo: —Vete a tu casa, con tus parientes, y cuéntales todo lo que el Señor te ha hecho, y cómo ha tenido compasión de ti.

TLA

Pero Jesús le dijo: —Vuelve a tu casa y cuéntales a tu familia y a tus amigos todo lo que Dios ha hecho por ti, y lo bueno que ha sido contigo.

5:20 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Y se fue, y comenzó a publicar en Decápolis cuán grandes cosas había hecho Jesús con él; y todos se maravillaban.

NTV

Así que el hombre salió a visitar las Diez Ciudades de esa región y comenzó a proclamar las grandes cosas que Jesús había hecho por él; y todos quedaban asombrados de lo que les decía.

DHH

El hombre se fue, y comenzó a contar por los pueblos de Decápolis lo que Jesús había hecho por él; y todos se quedaron admirados.

TLA

El hombre se fue, y en todos los pueblos de la región de Decápolis contaba lo que Jesús había hecho por él. La gente escuchaba y se quedaba asombrada.

5:21 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Pasando otra vez Jesús en una barca a la otra orilla, se reunió alrededor de él una gran multitud; y él estaba junto al mar.

NTV

Jesús entró de nuevo en la barca y regresó al otro lado del lago, donde una gran multitud se juntó alrededor de él en la orilla.

DHH

Cuando Jesús regresó en la barca al otro lado del lago, se le reunió mucha gente, y él se quedó en la orilla.

TLA

Jesús llegó en la barca al otro lado del lago, y se quedó en la orilla porque mucha gente se juntó a su alrededor.

5:22 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Y vino uno de los principales de la sinagoga, llamado Jairo; y luego que le vio, se postró a sus pies,

NTV

Entonces llegó uno de los líderes de la sinagoga local, llamado Jairo. Cuando vio a Jesús, cayó a sus pies

DHH

En esto llegó uno de los jefes de la sinagoga, llamado Jairo, que al ver a Jesús se echó a sus pies

TLA

En ese momento llegó un hombre llamado Jairo, que era uno de los jefes de la sinagoga. Cuando Jairo vio a Jesús, se inclinó hasta el suelo

5:23 Cap. 5

Reina-Valera 1960

y le rogaba mucho, diciendo: Mi hija está agonizando; ven y pon las manos sobre ella para que sea salva, y vivirá.

NTV

y le rogó con fervor: «Mi hijita se está muriendo —dijo—. Por favor, ven y pon tus manos sobre ella para que se sane y viva».

DHH

y le rogó mucho, diciéndole: —Mi hija se está muriendo; ven a poner tus manos sobre ella, para que sane y viva.

TLA

y le rogó: —Mi hijita está a punto de morir. ¡Por favor, venga usted a mi casa y ponga sus manos sobre ella, para que se sane y pueda vivir!

5:24 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Fue, pues, con él; y le seguía una gran multitud, y le apretaban.

NTV

Jesús fue con él, y toda la gente lo siguió, apretujada a su alrededor.

DHH

Jesús fue con él, y mucha gente lo acompañaba apretujándose a su alrededor.

TLA

Jesús se fue con Jairo. Mucha gente se juntó alrededor de Jesús y lo acompañó.

5:25 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Pero una mujer que desde hacía doce años padecía de flujo de sangre,

NTV

Una mujer de la multitud hacía doce años que sufría una hemorragia continua.

DHH

Entre la multitud había una mujer que desde hacía doce años estaba enferma, con derrames de sangre.

TLA

Entre la gente, iba una mujer que había estado enferma durante doce años. Perdía mucha sangre,

5:26 Cap. 5

Reina-Valera 1960

y había sufrido mucho de muchos médicos, y gastado todo lo que tenía, y nada había aprovechado, antes le iba peor,

NTV

Había sufrido mucho con varios médicos y, a lo largo de los años, había gastado todo lo que tenía para poder pagarles, pero nunca mejoró. De hecho, se puso peor.

DHH

Había sufrido mucho a manos de muchos médicos, y había gastado todo lo que tenía, sin que le hubiera servido de nada. Al contrario, iba de mal en peor.

TLA

y había gastado en médicos todo el dinero que tenía, pero ellos no habían podido sanarla. Al contrario, le habían hecho sufrir mucho, y cada día se ponía más enferma.

5:27 Cap. 5

Reina-Valera 1960

cuando oyó hablar de Jesús, vino por detrás entre la multitud, y tocó su manto.

NTV

Ella había oído de Jesús, así que se le acercó por detrás entre la multitud y tocó su túnica.

DHH

Cuando oyó hablar de Jesús, esta mujer se le acercó por detrás, entre la gente, y le tocó la capa.

TLA

La mujer había oído hablar de Jesús, y pensaba: «Si tan solo pudiera tocar su ropa, quedaría sana.» Por eso, cuando la mujer vio a Jesús, se abrió paso entre la gente, se le acercó por detrás y le tocó la ropa.

5:28 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Porque decía: Si tocare tan solamente su manto, seré salva.

NTV

Pues pensó: «Si tan solo tocara su túnica, quedaré sana».

DHH

Porque pensaba: «Tan solo con que llegue a tocar su capa, quedaré sana.»

TLA

La mujer había oído hablar de Jesús, y pensaba: «Si tan solo pudiera tocar su ropa, quedaría sana.» Por eso, cuando la mujer vio a Jesús, se abrió paso entre la gente, se le acercó por detrás y le tocó la ropa.

5:29 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Y en seguida la fuente de su sangre se secó; y sintió en el cuerpo que estaba sana de aquel azote.

NTV

Al instante, la hemorragia se detuvo, y ella pudo sentir en su cuerpo que había sido sanada de su terrible condición.

DHH

Al momento, el derrame de sangre se detuvo, y sintió en el cuerpo que ya estaba curada de su enfermedad.

TLA

Inmediatamente la mujer dejó de sangrar, y supo que ya estaba sana.

5:30 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Luego Jesús, conociendo en sí mismo el poder que había salido de él, volviéndose a la multitud, dijo: ¿Quién ha tocado mis vestidos?

NTV

Jesús se dio cuenta de inmediato de que había salido poder sanador de él, así que se dio vuelta y preguntó a la multitud: «¿Quién tocó mi túnica?».

DHH

Jesús, dándose cuenta de que había salido poder de él, se volvió a mirar a la gente, y preguntó: —¿Quién me ha tocado la ropa?

TLA

Jesús se dio cuenta de que había salido poder de él. Entonces miró a la gente y preguntó: —¿Quién me tocó la ropa?

5:31 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Sus discípulos le dijeron: Ves que la multitud te aprieta, y dices: ¿Quién me ha tocado?

NTV

Sus discípulos le dijeron: «Mira a la multitud que te apretuja por todos lados. ¿Cómo puedes preguntar: “¿Quién me tocó?”?».

DHH

Sus discípulos le dijeron: —Ves que la gente te oprime por todos lados, y preguntas “¿Quién me ha tocado?”

TLA

Sus discípulos le respondieron: —¡Mira cómo se amontona la gente sobre ti! ¿Y todavía preguntas quién te tocó la ropa?

5:32 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Pero él miraba alrededor para ver quién había hecho esto.

NTV

Sin embargo, él siguió mirando a su alrededor para ver quién lo había hecho.

DHH

Pero Jesús seguía mirando a su alrededor, para ver quién lo había tocado.

TLA

Pero Jesús miraba y miraba a la gente para descubrir quién lo había tocado.

5:33 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Entonces la mujer, temiendo y temblando, sabiendo lo que en ella había sido hecho, vino y se postró delante de él, y le dijo toda la verdad.

NTV

Entonces la mujer, asustada y temblando al darse cuenta de lo que le había pasado, se le acercó y se arrodilló delante de él y le confesó lo que había hecho.

DHH

Entonces la mujer, temblando de miedo y sabiendo lo que le había pasado, fue y se arrodilló delante de él, y le contó toda la verdad.

TLA

La mujer, sabiendo lo que le había pasado, fue y se arrodilló delante de él, y temblando de miedo le dijo toda la verdad.

5:34 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Y él le dijo: Hija, tu fe te ha hecho salva; ve en paz, y queda sana de tu azote.

NTV

Y él le dijo: «Hija, tu fe te ha sanado. Ve en paz. Se acabó tu sufrimiento».

DHH

Jesús le dijo: —Hija, por tu fe has sido sanada. Vete tranquila y curada ya de tu enfermedad.

TLA

Jesús le dijo: —Hija, has sido sanada porque confiaste en Dios. Vete tranquila.

5:35 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Mientras él aún hablaba, vinieron de casa del principal de la sinagoga, diciendo: Tu hija ha muerto; ¿para qué molestas más al Maestro?

NTV

Mientras él todavía hablaba con ella, llegaron mensajeros de la casa de Jairo, el líder de la sinagoga, y le dijeron: «Tu hija está muerta. Ya no tiene sentido molestar al Maestro».

DHH

Todavía estaba hablando Jesús, cuando llegaron unos de casa del jefe de la sinagoga a decirle al padre de la niña: —Tu hija ha muerto. ¿Para qué molestar más al Maestro?

TLA

Jesús no había terminado de hablar cuando llegaron unas personas desde la casa de Jairo, y le dijeron: —¡Su hija ha muerto! ¿Para qué molestar más al Maestro?

5:36 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Pero Jesús, luego que oyó lo que se decía, dijo al principal de la sinagoga: No temas, cree solamente.

NTV

Jesús oyó lo que decían y le dijo a Jairo: «No tengas miedo. Solo ten fe».

DHH

Pero Jesús, sin hacer caso de ellos, le dijo al jefe de la sinagoga: —No tengas miedo; cree solamente.

TLA

Jesús no hizo caso de lo que ellos dijeron, sino que le dijo a Jairo: —No tengas miedo, solamente confía.

5:37 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Y no permitió que le siguiese nadie sino Pedro, Jacobo, y Juan hermano de Jacobo.

NTV

Jesús detuvo a la multitud y no dejó que nadie fuera con él excepto Pedro, Santiago y Juan (el hermano de Santiago).

DHH

Y no dejó que lo acompañaran más que Pedro, Santiago y Juan, el hermano de Santiago.

TLA

Y solo permitió que lo acompañaran Pedro y los dos hermanos Santiago y Juan.

5:38 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Y vino a casa del principal de la sinagoga, y vio el alboroto y a los que lloraban y lamentaban mucho.

NTV

Cuando llegaron a la casa del líder de la sinagoga, Jesús vio el alboroto y que había muchos llantos y lamentos.

DHH

Al llegar a la casa del jefe de la sinagoga y ver el alboroto y la gente que lloraba y gritaba,

TLA

Cuando llegaron a la casa de Jairo, vieron que la gente lloraba y gritaba y hacía mucho alboroto.

5:39 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Y entrando, les dijo: ¿Por qué alborotáis y lloráis? La niña no está muerta, sino duerme.

NTV

Entró y preguntó: «¿Por qué tanto alboroto y llanto? La niña no está muerta; solo duerme».

DHH

entró y les dijo: —¿Por qué hacen tanto ruido y lloran de esa manera? La niña no está muerta, sino dormida.

TLA

Entonces Jesús entró en la casa y les dijo: —¿Por qué lloran y hacen tanto escándalo? La niña no está muerta, solo está dormida.

5:40 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Y se burlaban de él. Mas él, echando fuera a todos, tomó al padre y a la madre de la niña, y a los que estaban con él, y entró donde estaba la niña.

NTV

La gente se rio de él; pero él hizo que todos salieran y llevó al padre y a la madre de la muchacha y a sus tres discípulos a la habitación donde estaba la niña.

DHH

La gente se rió de Jesús, pero él los hizo salir a todos, y tomando al padre, a la madre y a los que lo acompañaban, entró a donde estaba la niña.

TLA

La gente se burló de Jesús. Entonces él hizo que todos salieran de allí. Luego entró en el cuarto donde estaba la niña, junto con el padre y la madre de ella y tres de sus discípulos.

5:41 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Y tomando la mano de la niña, le dijo: Talita cumi; que traducido es: Niña, a ti te digo, levántate.

NTV

La tomó de la mano y le dijo: «Talita cum», que significa «¡Niña, levántate!».

DHH

La tomó de la mano y le dijo: —Talitá, cum (que significa: «Muchacha, a ti te digo, levántate»).

TLA

Tomó de la mano a la niña y le dijo en idioma arameo: —¡Talitá, cum! Eso quiere decir: «Niña, levántate.»

5:42 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Y luego la niña se levantó y andaba, pues tenía doce años. Y se espantaron grandemente.

NTV

Entonces la niña, que tenía doce años, ¡enseguida se puso de pie y caminó! Los presentes quedaron conmovidos y totalmente asombrados.

DHH

Al momento, la muchacha, que tenía doce años, se levantó y echó a andar. Y la gente se quedó muy admirada.

TLA

La niña, que tenía doce años, se levantó en ese mismo instante y comenzó a caminar. Cuando la gente la vio, se quedó muy asombrada.

5:43 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Pero él les mandó mucho que nadie lo supiese, y dijo que se le diese de comer.

NTV

Jesús dio órdenes estrictas de que no le dijeran a nadie lo que había sucedido y entonces les dijo que le dieran de comer a la niña.

DHH

Pero Jesús ordenó severamente que no se lo contaran a nadie, y luego mandó que dieran de comer a la niña.

TLA

Pero Jesús ordenó que no le contaran a nadie lo que había pasado, y después mandó que le dieran de comer a la niña.