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Temas Marcos RVR + NTV + DHH + TLA 678 vers. 14 relatos

Relato seleccionado

Controversias en Galilea

63 versículos Libro de Marcos
2:1

Reina-Valera 1960

Entró Jesús otra vez en Capernaum después de algunos días; y se oyó que estaba en casa.

NTV

Cuando Jesús regresó a Capernaúm varios días después, enseguida corrió la voz de que había vuelto a casa.

DHH

Algunos días después, Jesús volvió a entrar en Cafarnaúm. En cuanto se supo que estaba en casa,

TLA

Después de varios días, Jesús regresó al pueblo de Cafarnaúm. Apenas se supo que Jesús estaba en casa,

2:2

Reina-Valera 1960

E inmediatamente se juntaron muchos, de manera que ya no cabían ni aun a la puerta; y les predicaba la palabra.

NTV

Pronto la casa donde se hospedaba estaba tan llena de visitas que no había lugar ni siquiera frente a la puerta. Mientras él les predicaba la palabra de Dios,

DHH

se juntó tanta gente que ni siquiera cabían frente a la puerta; y él les anunciaba el mensaje.

TLA

mucha gente fue a verlo. Era tanta la gente que ya no cabía nadie más frente a la entrada. Entonces Jesús comenzó a anunciarles las buenas noticias.

Todos los versículos

Lista 63 total
2:3 Cap. 2

Reina-Valera 1960

Entonces vinieron a él unos trayendo un paralítico, que era cargado por cuatro.

NTV

llegaron cuatro hombres cargando a un paralítico en una camilla.

DHH

Entonces, entre cuatro, le llevaron un paralítico.

TLA

De pronto, llegaron a la casa cuatro personas. Llevaban en una camilla a un hombre que nunca había podido caminar.

2:4 Cap. 2

Reina-Valera 1960

Y como no podían acercarse a él a causa de la multitud, descubrieron el techo de donde estaba, y haciendo una abertura, bajaron el lecho en que yacía el paralítico.

NTV

Como no podían llevarlo hasta Jesús debido a la multitud, abrieron un agujero en el techo, encima de donde estaba Jesús. Luego bajaron al hombre en la camilla, justo delante de Jesús.

DHH

Pero como había mucha gente y no podían acercarlo hasta Jesús, quitaron parte del techo de la casa donde él estaba, y por la abertura bajaron al enfermo en la camilla en que estaba acostado.

TLA

Como había tanta gente, subieron al techo y abrieron un agujero. Por allí bajaron al enfermo en la camilla donde estaba acostado.

2:5 Cap. 2

Reina-Valera 1960

Al ver Jesús la fe de ellos, dijo al paralítico: Hijo, tus pecados te son perdonados.

NTV

Al ver la fe de ellos, Jesús le dijo al paralítico: «Hijo mío, tus pecados son perdonados».

DHH

Cuando Jesús vio la fe que tenían, le dijo al enfermo: —Hijo mío, tus pecados quedan perdonados.

TLA

Cuando Jesús vio la gran confianza que aquellos hombres tenían en él, le dijo al paralítico: «Amigo, te perdono tus pecados.»

2:6 Cap. 2

Reina-Valera 1960

Estaban allí sentados algunos de los escribas, los cuales cavilaban en sus corazones:

NTV

Algunos de los maestros de la ley religiosa que estaban allí sentados pensaron:

DHH

Algunos maestros de la ley que estaban allí sentados, pensaron:

TLA

Al oír lo que Jesús le dijo al paralítico, unos maestros de la Ley que allí estaban pensaron:

2:7 Cap. 2

Reina-Valera 1960

¿Por qué habla este así? Blasfemias dice. ¿Quién puede perdonar pecados, sino solo Dios?

NTV

«¿Qué es lo que dice? ¡Es una blasfemia! ¡Solo Dios puede perdonar pecados!».

DHH

«¿Cómo se atreve este a hablar así? Sus palabras son una ofensa contra Dios. Solo Dios puede perdonar pecados.»

TLA

«¿Cómo se atreve este a hablar así? ¡Lo que dice es una ofensa contra Dios! Solo Dios puede perdonar pecados.»

2:8 Cap. 2

Reina-Valera 1960

Y conociendo luego Jesús en su espíritu que cavilaban de esta manera dentro de sí mismos, les dijo: ¿Por qué caviláis así en vuestros corazones?

NTV

En ese mismo instante, Jesús supo lo que pensaban, así que les preguntó: «¿Por qué cuestionan eso en su corazón?

DHH

Pero Jesús en seguida se dio cuenta de lo que estaban pensando, y les preguntó: —¿Por qué piensan ustedes así?

TLA

Pero Jesús se dio cuenta de lo que estaban pensando, y les dijo: «¿Por qué piensan así?

2:9 Cap. 2

Reina-Valera 1960

¿Qué es más fácil, decir al paralítico: Tus pecados te son perdonados, o decirle: Levántate, toma tu lecho y anda?

NTV

¿Qué es más fácil decirle al paralítico: “Tus pecados son perdonados” o “Ponte de pie, toma tu camilla y camina”?

DHH

¿Qué es más fácil, decirle al paralítico: “Tus pecados quedan perdonados”, o decirle: “Levántate, toma tu camilla y anda”?

TLA

Díganme, ¿qué es más fácil? ¿Perdonar a este enfermo, o sanarlo?

2:10 Cap. 2

Reina-Valera 1960

Pues para que sepáis que el Hijo del Hombre tiene potestad en la tierra para perdonar pecados (dijo al paralítico):

NTV

Así que les demostraré que el Hijo del Hombre tiene autoridad en la tierra para perdonar pecados». Entonces Jesús miró al paralítico y dijo:

DHH

Pues voy a demostrarles que el Hijo del hombre tiene autoridad en la tierra para perdonar pecados. Entonces le dijo al paralítico:

TLA

Pues voy a demostrarles que yo, el Hijo del hombre, tengo autoridad aquí en la tierra para perdonar pecados.» Entonces le dijo al que no podía caminar:

2:11 Cap. 2

Reina-Valera 1960

A ti te digo: Levántate, toma tu lecho, y vete a tu casa.

NTV

«¡Ponte de pie, toma tu camilla y vete a tu casa!».

DHH

—A ti te digo, levántate, toma tu camilla y vete a tu casa.

TLA

«Levántate, toma tu camilla y vete a tu casa.»

2:12 Cap. 2

Reina-Valera 1960

Entonces él se levantó en seguida, y tomando su lecho, salió delante de todos, de manera que todos se asombraron, y glorificaron a Dios, diciendo: Nunca hemos visto tal cosa.

NTV

Y el hombre se levantó de un salto, tomó su camilla y salió caminando entre los espectadores, que habían quedado atónitos. Todos estaban asombrados y alababan a Dios, exclamando: «¡Jamás hemos visto algo así!».

DHH

El enfermo se levantó en el acto, y tomando su camilla salió de allí, a la vista de todos. Por esto, todos se admiraron y alabaron a Dios, diciendo: —Nunca hemos visto una cosa así.

TLA

En ese mismo instante, y ante la mirada de todos, aquel hombre se levantó, tomó la camilla y salió de allí. Al verlo, todos se quedaron admirados y comenzaron a alabar a Dios diciendo: «¡Nunca habíamos visto nada como esto!»

2:13 Cap. 2

Reina-Valera 1960

Después volvió a salir al mar; y toda la gente venía a él, y les enseñaba.

NTV

Entonces Jesús salió de nuevo a la orilla del lago y enseñó a las multitudes que se acercaban a él.

DHH

Después fue Jesús otra vez a la orilla del lago; la gente se acercaba a él, y él les enseñaba.

TLA

Después de esto, Jesús fue otra vez a la orilla del Lago de Galilea. Mucha gente se reunió a su alrededor, y él se puso a enseñarles.

2:14 Cap. 2

Reina-Valera 1960

Y al pasar, vio a Leví hijo de Alfeo, sentado al banco de los tributos públicos, y le dijo: Sígueme. Y levantándose, le siguió.

NTV

Mientras caminaba, vio a Leví, hijo de Alfeo, sentado en su cabina de cobrador de impuestos. «Sígueme y sé mi discípulo», le dijo Jesús. Entonces Leví se levantó y lo siguió.

DHH

Al pasar vio a Leví, hijo de Alfeo, sentado en el lugar donde cobraba los impuestos para Roma. Jesús le dijo: —Sígueme. Leví se levantó y lo siguió.

TLA

Luego, mientras caminaban, Jesús vio a Mateo hijo de Alfeo, que estaba sentado en el lugar donde cobraba los impuestos para Roma. Jesús le dijo: «Sígueme.» Mateo se levantó enseguida y lo siguió.

2:15 Cap. 2

Reina-Valera 1960

Aconteció que estando Jesús a la mesa en casa de él, muchos publicanos y pecadores estaban también a la mesa juntamente con Jesús y sus discípulos; porque había muchos que le habían seguido.

NTV

Más tarde, Leví invitó a Jesús y a sus discípulos a una cena en su casa, junto con muchos cobradores de impuestos y otros pecadores de mala fama. (Había mucha de esa clase de gente entre los seguidores de Jesús).

DHH

Sucedió que Jesús estaba comiendo en casa de Leví, y muchos de los que cobraban impuestos para Roma, y otra gente de mala fama, estaban también sentados a la mesa, junto con Jesús y sus discípulos, pues eran muchos los que lo seguían.

TLA

Más tarde, Jesús y sus discípulos estaban cenando en la casa de Mateo. Muchos de los que cobraban impuestos, y otras personas de mala fama que ahora seguían a Jesús, también fueron invitados a la cena.

2:16 Cap. 2

Reina-Valera 1960

Y los escribas y los fariseos, viéndole comer con los publicanos y con los pecadores, dijeron a los discípulos: ¿Qué es esto, que él come y bebe con los publicanos y pecadores?

NTV

Cuando los maestros de la ley religiosa, que eran fariseos, lo vieron comer con los cobradores de impuestos y otros pecadores, preguntaron a los discípulos: «¿Por qué come con semejante escoria?».

DHH

Algunos maestros de la ley, que eran fariseos, al ver que Jesús comía con todos aquellos, preguntaron a los discípulos: —¿Cómo es que su maestro come con cobradores de impuestos y pecadores?

TLA

Cuando algunos maestros de la Ley, que eran fariseos, vieron a Jesús comiendo con toda esa gente, les preguntaron a los discípulos: —¿Por qué su maestro come con cobradores de impuestos y con gente de mala fama?

2:17 Cap. 2

Reina-Valera 1960

Al oír esto Jesús, les dijo: Los sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos. No he venido a llamar a justos, sino a pecadores.

NTV

Cuando Jesús los oyó, les dijo: «La gente sana no necesita médico, los enfermos sí. No he venido a llamar a los que se creen justos, sino a los que saben que son pecadores».

DHH

Jesús lo oyó, y les dijo: —Los que están sanos no necesitan médico, sino los enfermos. Yo no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores.

TLA

Jesús los oyó y les contestó: —Los que necesitan al médico son los enfermos, no los sanos. Y yo vine a invitar a los pecadores para que regresen a Dios, no a los que se creen buenos.

2:18 Cap. 2

Reina-Valera 1960

Y los discípulos de Juan y los de los fariseos ayunaban; y vinieron, y le dijeron: ¿Por qué los discípulos de Juan y los de los fariseos ayunan, y tus discípulos no ayunan?

NTV

Cierta vez que los discípulos de Juan y los fariseos ayunaban, algunas personas se acercaron a Jesús y le preguntaron: —¿Por qué tus discípulos no ayunan, como lo hacen los discípulos de Juan y los fariseos?

DHH

Una vez estaban ayunando los seguidores de Juan el Bautista y los fariseos, y algunas personas fueron a Jesús y le preguntaron: —Los seguidores de Juan y los de los fariseos ayunan: ¿por qué no ayunan tus discípulos?

TLA

Una vez, los discípulos de Juan el Bautista y los discípulos de los fariseos estaban ayunando. Algunas personas fueron a donde estaba Jesús y le preguntaron: —¿Por qué tus discípulos no ayunan? Los discípulos de Juan y los discípulos de los fariseos sí lo hacen.

2:19 Cap. 2

Reina-Valera 1960

Jesús les dijo: ¿Acaso pueden los que están de bodas ayunar mientras está con ellos el esposo? Entre tanto que tienen consigo al esposo, no pueden ayunar.

NTV

Jesús les contestó: —¿Acaso los invitados de una boda ayunan mientras festejan con el novio? Por supuesto que no. No pueden ayunar mientras el novio está con ellos;

DHH

Jesús les contestó: —¿Acaso pueden ayunar los invitados a una boda, mientras el novio está con ellos? Mientras está presente el novio, no pueden ayunar.

TLA

Jesús les respondió: —Los invitados a una fiesta de bodas no ayunan mientras el novio está con ellos;

2:20 Cap. 2

Reina-Valera 1960

Pero vendrán días cuando el esposo les será quitado, y entonces en aquellos días ayunarán.

NTV

pero un día el novio será llevado, y entonces sí ayunarán.

DHH

Pero llegará el momento en que se lleven al novio; cuando llegue ese día, entonces sí ayunarán.

TLA

pero llegará el momento en que se lleven al novio, y entonces los invitados ayunarán.

2:21 Cap. 2

Reina-Valera 1960

Nadie pone remiendo de paño nuevo en vestido viejo; de otra manera, el mismo remiendo nuevo tira de lo viejo, y se hace peor la rotura.

NTV

»Además, ¿a quién se le ocurriría remendar una prenda vieja con tela nueva? Pues el remiendo nuevo encogería y se desprendería de la tela vieja, lo cual dejaría una rotura aún mayor que la anterior.

DHH

»Nadie arregla un vestido viejo con un remiendo de tela nueva, porque el remiendo nuevo encoge y rompe el vestido viejo, y el desgarrón se hace mayor.

TLA

»Si un vestido viejo se rompe, nadie le pone un parche de tela nueva; porque al lavarse el vestido, la tela nueva se encoge y el hueco se hace más grande.

2:22 Cap. 2

Reina-Valera 1960

Y nadie echa vino nuevo en odres viejos; de otra manera, el vino nuevo rompe los odres, y el vino se derrama, y los odres se pierden; pero el vino nuevo en odres nuevos se ha de echar.

NTV

»Y nadie pone vino nuevo en cueros viejos. Pues el vino reventaría los cueros, y tanto el vino como los cueros se echarían a perder. El vino nuevo necesita cueros nuevos.

DHH

Ni tampoco se echa vino nuevo en cueros viejos, porque el vino nuevo hace que se revienten los cueros, y se pierden tanto el vino como los cueros. Por eso hay que echar el vino nuevo en cueros nuevos.

TLA

»Tampoco se echa vino nuevo en recipientes de cuero viejo; porque al fermentar el vino nuevo hace que el cuero viejo se reviente. Así el vino nuevo se pierde, y los recipientes también. Por eso hay que echar vino nuevo en recipientes nuevos.

2:23 Cap. 2

Reina-Valera 1960

Aconteció que al pasar él por los sembrados un día de reposo, sus discípulos, andando, comenzaron a arrancar espigas.

NTV

Cierto día de descanso, mientras Jesús caminaba por unos terrenos sembrados, sus discípulos comenzaron a arrancar espigas de grano para comer.

DHH

Un sábado, Jesús caminaba entre los sembrados, y sus discípulos, al pasar, comenzaron a arrancar espigas de trigo.

TLA

Un sábado, mientras Jesús y sus discípulos iban por un campo sembrado de trigo, los discípulos comenzaron a arrancar espigas.

2:24 Cap. 2

Reina-Valera 1960

Entonces los fariseos le dijeron: Mira, ¿por qué hacen en el día de reposo lo que no es lícito?

NTV

Entonces los fariseos le dijeron a Jesús: —Mira, ¿por qué tus discípulos violan la ley al cosechar granos en el día de descanso?

DHH

Los fariseos le preguntaron: —Oye, ¿por qué hacen tus discípulos algo que no está permitido hacer en sábado?

TLA

Cuando los fariseos vieron esto, le dijeron a Jesús: —¡Mira lo que hacen tus discípulos! ¿Acaso no saben que está prohibido arrancar espigas en el día de descanso?

2:25 Cap. 2

Reina-Valera 1960

Pero él les dijo: ¿Nunca leísteis lo que hizo David cuando tuvo necesidad, y sintió hambre, él y los que con él estaban;

NTV

Jesús les dijo: —¿Acaso no han leído en las Escrituras lo que hizo David cuando él y sus compañeros tuvieron hambre?

DHH

Pero él les dijo: —¿Nunca han leído ustedes lo que hizo David en una ocasión en que él y sus compañeros tuvieron necesidad y sintieron hambre?

TLA

Jesús les respondió: —¿No han leído ustedes en la Biblia lo que hizo el rey David, cuando Abiatar era el jefe de los sacerdotes? David y sus compañeros sufrían gran necesidad y tenían mucha hambre. Entonces David entró en la casa de Dios y comió del pan especial, que solo a los sacerdotes les estaba permitido comer, y lo compartió con sus compañeros. Además les dijo:

2:26 Cap. 2

Reina-Valera 1960

cómo entró en la casa de Dios, siendo Abiatar sumo sacerdote, y comió los panes de la proposición, de los cuales no es lícito comer sino a los sacerdotes, y aun dio a los que con él estaban?

NTV

Entró en la casa de Dios (en el tiempo que Abiatar era sumo sacerdote) y violó la ley al comer los panes sagrados que solo a los sacerdotes se les permite comer, y también les dio una porción a sus compañeros.

DHH

Pues siendo Abiatar sumo sacerdote, David entró en la casa de Dios y comió los panes consagrados a Dios, que solamente a los sacerdotes se les permitía comer; y dio también a la gente que iba con él.

TLA

Jesús les respondió: —¿No han leído ustedes en la Biblia lo que hizo el rey David, cuando Abiatar era el jefe de los sacerdotes? David y sus compañeros sufrían gran necesidad y tenían mucha hambre. Entonces David entró en la casa de Dios y comió del pan especial, que solo a los sacerdotes les estaba permitido comer, y lo compartió con sus compañeros. Además les dijo:

2:27 Cap. 2

Reina-Valera 1960

También les dijo: El día de reposo fue hecho por causa del hombre, y no el hombre por causa del día de reposo.

NTV

Después Jesús les dijo: —El día de descanso se hizo para satisfacer las necesidades de la gente, y no para que la gente satisfaga los requisitos del día de descanso.

DHH

Jesús añadió: —El sábado se hizo para el hombre, y no el hombre para el sábado.

TLA

—El sábado se hizo para el bien de los seres humanos, y no los seres humanos para el bien del sábado.

2:28 Cap. 2

Reina-Valera 1960

Por tanto, el Hijo del Hombre es Señor aun del día de reposo.

NTV

Así que el Hijo del Hombre es Señor, ¡incluso del día de descanso!

DHH

Por esto, el Hijo del hombre tiene autoridad también sobre el sábado.

TLA

Yo, el Hijo del hombre, soy quien decide qué puede hacerse y qué no puede hacerse en el día de descanso.

3:1 Cap. 3

Reina-Valera 1960

Otra vez entró Jesús en la sinagoga; y había allí un hombre que tenía seca una mano.

NTV

Jesús entró de nuevo en la sinagoga y vio a un hombre que tenía una mano deforme.

DHH

Jesús entró otra vez en la sinagoga; y había en ella un hombre que tenía una mano tullida.

TLA

Jesús volvió a entrar en la sinagoga. Allí había un hombre que tenía una mano tullida.

3:2 Cap. 3

Reina-Valera 1960

Y le acechaban para ver si en el día de reposo le sanaría, a fin de poder acusarle.

NTV

Como era el día de descanso, los enemigos de Jesús lo vigilaban de cerca. Si sanaba la mano del hombre, tenían pensado acusarlo por trabajar en el día de descanso.

DHH

Y espiaban a Jesús para ver si lo sanaría en sábado, y así tener de qué acusarlo.

TLA

Los fariseos estaban vigilando a Jesús para ver si sanaba a ese hombre en día sábado, y poder así acusarlo de trabajar en ese día de descanso.

3:3 Cap. 3

Reina-Valera 1960

Entonces dijo al hombre que tenía la mano seca: Levántate y ponte en medio.

NTV

Jesús le dijo al hombre con la mano deforme: «Ven y ponte de pie frente a todos».

DHH

Jesús le dijo entonces al hombre que tenía la mano tullida: —Levántate y ponte ahí en medio.

TLA

Jesús le dijo al enfermo: «Levántate y ponte en medio de todos.»

3:4 Cap. 3

Reina-Valera 1960

Y les dijo: ¿Es lícito en los días de reposo hacer bien, o hacer mal; salvar la vida, o quitarla? Pero ellos callaban.

NTV

Luego se dirigió a sus acusadores y les preguntó: «¿Permite la ley hacer buenas acciones en el día de descanso o es un día para hacer el mal? ¿Es un día para salvar la vida o para destruirla?». Pero ellos no quisieron contestarle.

DHH

Luego preguntó a los otros: —¿Qué está permitido hacer en sábado: el bien o el mal? ¿Salvar una vida o destruirla? Pero ellos se quedaron callados.

TLA

Luego, les preguntó a los que estaban allí: «¿Qué es correcto hacer en sábado: el bien o el mal? ¿Salvar una vida o destruirla?» Pero nadie le contestó.

3:5 Cap. 3

Reina-Valera 1960

Entonces, mirándolos alrededor con enojo, entristecido por la dureza de sus corazones, dijo al hombre: Extiende tu mano. Y él la extendió, y la mano le fue restaurada sana.

NTV

Jesús miró con enojo a los que lo rodeaban, profundamente entristecido por la dureza de su corazón. Entonces le dijo al hombre: «Extiende la mano». Así que el hombre la extendió, ¡y la mano quedó restaurada!

DHH

Jesús miró entonces con enojo a los que le rodeaban, y entristecido por la dureza de su corazón le dijo a aquel hombre: —Extiende la mano. El hombre la extendió, y su mano quedó sana.

TLA

Jesús miró con enojo a los que lo rodeaban y, al ver que eran muy tercos y no tenían amor, se puso muy triste. Entonces le dijo al enfermo: «Extiende la mano.» El hombre extendió la mano, y la mano le quedó sana.

3:6 Cap. 3

Reina-Valera 1960

Y salidos los fariseos, tomaron consejo con los herodianos contra él para destruirle.

NTV

Los fariseos salieron enseguida y se reunieron con los partidarios de Herodes para tramar cómo matar a Jesús.

DHH

Pero en cuanto los fariseos salieron, comenzaron a hacer planes con los del partido de Herodes para matar a Jesús.

TLA

Los fariseos salieron de la sinagoga y enseguida se reunieron con los partidarios del rey Herodes; y juntos comenzaron a hacer planes para matar a Jesús.

3:7 Cap. 3

Reina-Valera 1960

Mas Jesús se retiró al mar con sus discípulos, y le siguió gran multitud de Galilea. Y de Judea,

NTV

Jesús fue al lago con sus discípulos, y una gran multitud lo siguió. La gente llegaba de toda Galilea, Judea,

DHH

Jesús, seguido por mucha gente de Galilea, se fue con sus discípulos a la orilla del lago.

TLA

Jesús se fue con sus discípulos a la orilla del lago. Los seguía mucha gente que había oído hablar de las cosas que él hacía. Era gente de las regiones de Galilea y de Judea, de la ciudad de Jerusalén y de Idumea. Algunos venían también del otro lado del río Jordán, y de los alrededores de las ciudades de Tiro y de Sidón.

3:8 Cap. 3

Reina-Valera 1960

de Jerusalén, de Idumea, del otro lado del Jordán, y de los alrededores de Tiro y de Sidón, oyendo cuán grandes cosas hacía, grandes multitudes vinieron a él.

NTV

Jerusalén, Idumea, del oriente del río Jordán y de lugares tan al norte como Tiro y Sidón. Las noticias sobre sus milagros corrían por todas partes, y una enorme cantidad de personas llegó para verlo.

DHH

Cuando supieron las grandes cosas que hacía, también acudieron a verlo muchos de Judea, de Jerusalén, de Idumea, del oriente del Jordán y de la región de Tiro y Sidón.

TLA

Jesús se fue con sus discípulos a la orilla del lago. Los seguía mucha gente que había oído hablar de las cosas que él hacía. Era gente de las regiones de Galilea y de Judea, de la ciudad de Jerusalén y de Idumea. Algunos venían también del otro lado del río Jordán, y de los alrededores de las ciudades de Tiro y de Sidón.

3:9 Cap. 3

Reina-Valera 1960

Y dijo a sus discípulos que le tuviesen siempre lista la barca, a causa del gentío, para que no le oprimiesen.

NTV

Jesús encargó a sus discípulos que prepararan una barca para que la multitud no lo apretujara.

DHH

Por esto, Jesús encargó a sus discípulos que le tuvieran lista una barca, para evitar que la multitud lo apretujara.

TLA

Como había tanta gente, Jesús les pidió a sus discípulos que prepararan una barca, para que la gente no lo apretujara.

3:10 Cap. 3

Reina-Valera 1960

Porque había sanado a muchos; de manera que por tocarle, cuantos tenían plagas caían sobre él.

NTV

Ese día sanó a tanta gente que todos los enfermos empujaban hacia adelante para poder tocarlo.

DHH

Porque había sanado a tantos, que todos los enfermos se echaban sobre él para tocarlo.

TLA

Aunque Jesús había sanado a mucha gente, todavía quedaban muchos enfermos que lo rodeaban y que querían tocarlo para quedar sanos.

3:11 Cap. 3

Reina-Valera 1960

Y los espíritus inmundos, al verle, se postraban delante de él, y daban voces, diciendo: Tú eres el Hijo de Dios.

NTV

Y, cuando los que estaban poseídos por espíritus malignos lo veían, los espíritus los arrojaban al suelo frente a él y gritaban: «¡Tú eres el Hijo de Dios!»;

DHH

Y cuando los espíritus impuros lo veían, se ponían de rodillas delante de él y gritaban: —¡Tú eres el Hijo de Dios!

TLA

Cuando los espíritus malos veían a Jesús, caían al suelo y gritaban: «¡Tú eres el Hijo de Dios!»

3:12 Cap. 3

Reina-Valera 1960

Mas él les reprendía mucho para que no le descubriesen.

NTV

pero Jesús ordenó severamente a los espíritus que no revelaran quién era él.

DHH

Pero Jesús les ordenaba severamente que no hablaran de él en público.

TLA

Pero Jesús les advertía muy seriamente que no dijeran a la gente quién era él.

3:13 Cap. 3

Reina-Valera 1960

Después subió al monte, y llamó a sí a los que él quiso; y vinieron a él.

NTV

Tiempo después Jesús subió a un monte y llamó a los que quería que lo acompañaran. Todos ellos se acercaron a él.

DHH

Después Jesús subió a un cerro, y llamó a los que le pareció bien. Una vez reunidos,

TLA

Después, Jesús invitó a algunos de sus seguidores para que subieran con él a un cerro. Cuando ya todos estaban juntos,

3:14 Cap. 3

Reina-Valera 1960

Y estableció a doce, para que estuviesen con él, y para enviarlos a predicar,

NTV

Luego nombró a doce de ellos y los llamó sus apóstoles. Ellos lo acompañarían, y él los enviaría a predicar

DHH

eligió de entre ellos a doce, para que lo acompañaran y para mandarlos a anunciar el mensaje. A estos les dio el nombre de apóstoles,

TLA

eligió a doce de ellos para que lo acompañaran siempre y para enviarlos a anunciar las buenas noticias. A esos doce los llamó apóstoles

3:15 Cap. 3

Reina-Valera 1960

y que tuviesen autoridad para sanar enfermedades y para echar fuera demonios:

NTV

y les daría autoridad para expulsar demonios.

DHH

y les dio autoridad para expulsar a los demonios.

TLA

y les dio poder para expulsar de la gente a los demonios.

3:16 Cap. 3

Reina-Valera 1960

a Simón, a quien puso por sobrenombre Pedro;

NTV

Estos son los doce que escogió: Simón (a quien llamó Pedro),

DHH

Estos son los doce que escogió: Simón, a quien puso el nombre de Pedro;

TLA

Estos son los doce que eligió: Simón, a quien llamó Pedro;

3:17 Cap. 3

Reina-Valera 1960

a Jacobo hijo de Zebedeo, y a Juan hermano de Jacobo, a quienes apellidó Boanerges, esto es, Hijos del trueno;

NTV

Santiago y Juan (los hijos de Zebedeo, a quienes Jesús apodó «hijos del trueno»),

DHH

Santiago y su hermano Juan, hijos de Zebedeo, a quienes llamó Boanerges (es decir, «Hijos del Trueno»);

TLA

Santiago y Juan, hijos de Zebedeo, y a quienes llamó Boanerges, que quiere decir «hijos del trueno»;

3:18 Cap. 3

Reina-Valera 1960

a Andrés, Felipe, Bartolomé, Mateo, Tomás, Jacobo hijo de Alfeo, Tadeo, Simón el cananista,

NTV

Andrés, Felipe, Bartolomé, Mateo, Tomás, Santiago (hijo de Alfeo), Tadeo, Simón (el zelote),

DHH

Andrés, Felipe, Bartolomé, Mateo, Tomás y Santiago, hijo de Alfeo; Tadeo, Simón el cananeo,,

TLA

Andrés, Felipe, Bartolomé, Mateo, Tomás, Santiago hijo de Alfeo, Tadeo, Simón el patriota y

3:19 Cap. 3

Reina-Valera 1960

y Judas Iscariote, el que le entregó. Y vinieron a casa.

NTV

Judas Iscariote (quien después lo traicionó).

DHH

y Judas Iscariote, que después traicionó a Jesús.

TLA

Judas Iscariote, que después traicionó a Jesús.

3:20 Cap. 3

Reina-Valera 1960

Y se agolpó de nuevo la gente, de modo que ellos ni aun podían comer pan.

NTV

Cierta vez, Jesús entró en una casa y las multitudes empezaron a juntarse nuevamente. Pronto ni él ni sus discípulos encontraron un momento para comer.

DHH

Después entró Jesús en una casa, y otra vez se juntó tanta gente, que ni siquiera podían comer él y sus discípulos.

TLA

Después de esto, Jesús regresó a la casa. Y era tanta la gente que volvió a reunirse, que ni él ni sus discípulos podían siquiera comer.

3:21 Cap. 3

Reina-Valera 1960

Cuando lo oyeron los suyos, vinieron para prenderle; porque decían: Está fuera de sí.

NTV

Cuando sus familiares oyeron lo que sucedía, intentaron llevárselo. «Está fuera de sí», decían.

DHH

Cuando lo supieron los parientes de Jesús, fueron a llevárselo, pues decían que se había vuelto loco.

TLA

Cuando los familiares de Jesús supieron lo que hacía, fueron para llevárselo, porque decían que se había vuelto loco.

3:22 Cap. 3

Reina-Valera 1960

Pero los escribas que habían venido de Jerusalén decían que tenía a Beelzebú, y que por el príncipe de los demonios echaba fuera los demonios.

NTV

Pero los maestros de la ley religiosa que habían llegado de Jerusalén decían: «Está poseído por Satanás, el príncipe de los demonios. De él recibe el poder para expulsar los demonios».

DHH

También los maestros de la ley que habían llegado de Jerusalén decían: «Beelzebú, el propio jefe de los demonios, es quien le ha dado a este hombre el poder de expulsarlos.»

TLA

Pero los maestros de la Ley que habían llegado de Jerusalén decían: «Este hombre tiene a Beelzebú, el jefe de los demonios. Solo por el poder que Beelzebú le da, puede expulsarlos.»

3:23 Cap. 3

Reina-Valera 1960

Y habiéndolos llamado, les decía en parábolas: ¿Cómo puede Satanás echar fuera a Satanás?

NTV

Jesús los llamó para que se acercaran y respondió con una ilustración. «¿Cómo puede Satanás expulsar a Satanás? —preguntó—.

DHH

Jesús los llamó, y les puso un ejemplo, diciendo: «¿Cómo puede Satanás expulsar al propio Satanás?

TLA

Entonces Jesús los llamó y les puso este ejemplo: «¿Cómo puede Satanás expulsarse a sí mismo?

3:24 Cap. 3

Reina-Valera 1960

Si un reino está dividido contra sí mismo, tal reino no puede permanecer.

NTV

Un reino dividido por una guerra civil acabará destruido.

DHH

Un país dividido en bandos enemigos, no puede mantenerse;

TLA

Si los habitantes de un país se pelean entre sí, el país acaba por destruirse.

3:25 Cap. 3

Reina-Valera 1960

Y si una casa está dividida contra sí misma, tal casa no puede permanecer.

NTV

De la misma manera una familia dividida por peleas se desintegrará.

DHH

y una familia dividida, no puede mantenerse.

TLA

Si los miembros de una familia se pelean unos contra otros, la familia también acabará por destruirse.

3:26 Cap. 3

Reina-Valera 1960

Y si Satanás se levanta contra sí mismo, y se divide, no puede permanecer, sino que ha llegado su fin.

NTV

Si Satanás está dividido y pelea contra sí mismo, ¿cómo podrá mantenerse en pie? Nunca sobreviviría.

DHH

Así también, si Satanás se divide y se levanta contra sí mismo, no podrá mantenerse; habrá llegado su fin.

TLA

Y si Satanás lucha contra sí mismo, acabará con su propio reino.

3:27 Cap. 3

Reina-Valera 1960

Ninguno puede entrar en la casa de un hombre fuerte y saquear sus bienes, si antes no le ata, y entonces podrá saquear su casa.

NTV

Permítanme darles otra ilustración. ¿Quién tiene suficiente poder para entrar en la casa de un hombre fuerte y saquear sus bienes? Solo alguien aún más fuerte, alguien que pudiera atarlo y después saquear su casa.

DHH

»Nadie puede entrar en la casa de un hombre fuerte y robarle sus cosas, si no lo ata primero; solamente así podrá robárselas.

TLA

»Si alguien quiere robar todo lo que hay en la casa de un hombre fuerte, primero tiene que atar a ese hombre.

3:28 Cap. 3

Reina-Valera 1960

De cierto os digo que todos los pecados serán perdonados a los hijos de los hombres, y las blasfemias cualesquiera que sean;

NTV

»Les digo la verdad, cualquier pecado y blasfemia pueden ser perdonados,

DHH

»Les aseguro que Dios dará su perdón a los hombres por todos los pecados y todo lo malo que digan:

TLA

»Les aseguro que Dios le perdonará a la gente cualquier pecado que haga, y todo lo malo que diga;

3:29 Cap. 3

Reina-Valera 1960

pero cualquiera que blasfeme contra el Espíritu Santo, no tiene jamás perdón, sino que es reo de juicio eterno.

NTV

pero todo el que blasfeme contra el Espíritu Santo jamás será perdonado. Este es un pecado que acarrea consecuencias eternas».

DHH

pero el que ofenda con sus palabras al Espíritu Santo, nunca tendrá perdón, sino que será culpable para siempre.»

TLA

pero jamás perdonará a quien hable en contra del Espíritu Santo. ¡Eso nunca le será perdonado!»

3:30 Cap. 3

Reina-Valera 1960

Porque ellos habían dicho: Tiene espíritu inmundo.

NTV

Les dijo esto porque ellos decían: «Está poseído por un espíritu maligno».

DHH

Esto lo dijo Jesús porque ellos afirmaban que tenía un espíritu impuro.

TLA

Jesús dijo esto porque los maestros de la Ley pensaban que él tenía un espíritu malo.

3:31 Cap. 3

Reina-Valera 1960

Vienen después sus hermanos y su madre, y quedándose afuera, enviaron a llamarle.

NTV

Luego la madre y los hermanos de Jesús vinieron a verlo. Se quedaron afuera y le mandaron a decir que saliera para hablar con ellos.

DHH

Entre tanto llegaron la madre y los hermanos de Jesús, pero se quedaron afuera y mandaron llamarlo.

TLA

Mientras tanto, la madre y los hermanos de Jesús llegaron a la casa donde él estaba, pero prefirieron quedarse afuera y mandarlo a llamar. La gente que estaba sentada alrededor de Jesús le dijo: —Tu madre, tus hermanos y tus hermanas están allá afuera, y quieren hablar contigo.

3:32 Cap. 3

Reina-Valera 1960

Y la gente que estaba sentada alrededor de él le dijo: Tu madre y tus hermanos están afuera, y te buscan.

NTV

Había una multitud sentada alrededor de Jesús, y alguien dijo: «Tu madre y tus hermanos están afuera y te llaman».

DHH

La gente que estaba sentada alrededor de Jesús le dijo: —Tu madre, tus hermanos y tus hermanas están afuera, y te buscan.

TLA

Mientras tanto, la madre y los hermanos de Jesús llegaron a la casa donde él estaba, pero prefirieron quedarse afuera y mandarlo a llamar. La gente que estaba sentada alrededor de Jesús le dijo: —Tu madre, tus hermanos y tus hermanas están allá afuera, y quieren hablar contigo.

3:33 Cap. 3

Reina-Valera 1960

Él les respondió diciendo: ¿Quién es mi madre y mis hermanos?

NTV

Jesús respondió: «¿Quién es mi madre? ¿Quiénes son mis hermanos?».

DHH

Él les contestó: —¿Quiénes son mi madre y mis hermanos?

TLA

Pero Jesús les preguntó: —¿Quiénes son en verdad mi madre y mis hermanos?

3:34 Cap. 3

Reina-Valera 1960

Y mirando a los que estaban sentados alrededor de él, dijo: He aquí mi madre y mis hermanos.

NTV

Entonces miró a los que estaban a su alrededor y dijo: «Miren, estos son mi madre y mis hermanos.

DHH

Luego, mirando a los que estaban sentados a su alrededor, añadió: —Estos son mi madre y mis hermanos.

TLA

Luego, miró a todos los que estaban sentados a su alrededor y dijo: —¡Estos son mi madre y mis hermanos!

3:35 Cap. 3

Reina-Valera 1960

Porque todo aquel que hace la voluntad de Dios, ese es mi hermano, y mi hermana, y mi madre.

NTV

Todo el que hace la voluntad de Dios es mi hermano y mi hermana y mi madre».

DHH

Pues cualquiera que hace la voluntad de Dios, ese es mi hermano, mi hermana y mi madre.

TLA

Porque, en verdad, cualquiera que obedece a Dios es mi hermano, mi hermana y mi madre.