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Discipulado

Junta Controversias en Galilea Poder sobre el caos Rechazo y los doce Panes y el Cristo Transfiguración y servicio Camino a Jerusalén La resurrección

322 versículos Libro de Marcos
2:1

Reina-Valera 1960

Entró Jesús otra vez en Capernaum después de algunos días; y se oyó que estaba en casa.

NTV

Cuando Jesús regresó a Capernaúm varios días después, enseguida corrió la voz de que había vuelto a casa.

DHH

Algunos días después, Jesús volvió a entrar en Cafarnaúm. En cuanto se supo que estaba en casa,

TLA

Después de varios días, Jesús regresó al pueblo de Cafarnaúm. Apenas se supo que Jesús estaba en casa,

2:2

Reina-Valera 1960

E inmediatamente se juntaron muchos, de manera que ya no cabían ni aun a la puerta; y les predicaba la palabra.

NTV

Pronto la casa donde se hospedaba estaba tan llena de visitas que no había lugar ni siquiera frente a la puerta. Mientras él les predicaba la palabra de Dios,

DHH

se juntó tanta gente que ni siquiera cabían frente a la puerta; y él les anunciaba el mensaje.

TLA

mucha gente fue a verlo. Era tanta la gente que ya no cabía nadie más frente a la entrada. Entonces Jesús comenzó a anunciarles las buenas noticias.

Todos los versículos

Lista 322 total
2:3 Cap. 2

Reina-Valera 1960

Entonces vinieron a él unos trayendo un paralítico, que era cargado por cuatro.

NTV

llegaron cuatro hombres cargando a un paralítico en una camilla.

DHH

Entonces, entre cuatro, le llevaron un paralítico.

TLA

De pronto, llegaron a la casa cuatro personas. Llevaban en una camilla a un hombre que nunca había podido caminar.

2:4 Cap. 2

Reina-Valera 1960

Y como no podían acercarse a él a causa de la multitud, descubrieron el techo de donde estaba, y haciendo una abertura, bajaron el lecho en que yacía el paralítico.

NTV

Como no podían llevarlo hasta Jesús debido a la multitud, abrieron un agujero en el techo, encima de donde estaba Jesús. Luego bajaron al hombre en la camilla, justo delante de Jesús.

DHH

Pero como había mucha gente y no podían acercarlo hasta Jesús, quitaron parte del techo de la casa donde él estaba, y por la abertura bajaron al enfermo en la camilla en que estaba acostado.

TLA

Como había tanta gente, subieron al techo y abrieron un agujero. Por allí bajaron al enfermo en la camilla donde estaba acostado.

2:5 Cap. 2

Reina-Valera 1960

Al ver Jesús la fe de ellos, dijo al paralítico: Hijo, tus pecados te son perdonados.

NTV

Al ver la fe de ellos, Jesús le dijo al paralítico: «Hijo mío, tus pecados son perdonados».

DHH

Cuando Jesús vio la fe que tenían, le dijo al enfermo: —Hijo mío, tus pecados quedan perdonados.

TLA

Cuando Jesús vio la gran confianza que aquellos hombres tenían en él, le dijo al paralítico: «Amigo, te perdono tus pecados.»

2:6 Cap. 2

Reina-Valera 1960

Estaban allí sentados algunos de los escribas, los cuales cavilaban en sus corazones:

NTV

Algunos de los maestros de la ley religiosa que estaban allí sentados pensaron:

DHH

Algunos maestros de la ley que estaban allí sentados, pensaron:

TLA

Al oír lo que Jesús le dijo al paralítico, unos maestros de la Ley que allí estaban pensaron:

2:7 Cap. 2

Reina-Valera 1960

¿Por qué habla este así? Blasfemias dice. ¿Quién puede perdonar pecados, sino solo Dios?

NTV

«¿Qué es lo que dice? ¡Es una blasfemia! ¡Solo Dios puede perdonar pecados!».

DHH

«¿Cómo se atreve este a hablar así? Sus palabras son una ofensa contra Dios. Solo Dios puede perdonar pecados.»

TLA

«¿Cómo se atreve este a hablar así? ¡Lo que dice es una ofensa contra Dios! Solo Dios puede perdonar pecados.»

2:8 Cap. 2

Reina-Valera 1960

Y conociendo luego Jesús en su espíritu que cavilaban de esta manera dentro de sí mismos, les dijo: ¿Por qué caviláis así en vuestros corazones?

NTV

En ese mismo instante, Jesús supo lo que pensaban, así que les preguntó: «¿Por qué cuestionan eso en su corazón?

DHH

Pero Jesús en seguida se dio cuenta de lo que estaban pensando, y les preguntó: —¿Por qué piensan ustedes así?

TLA

Pero Jesús se dio cuenta de lo que estaban pensando, y les dijo: «¿Por qué piensan así?

2:9 Cap. 2

Reina-Valera 1960

¿Qué es más fácil, decir al paralítico: Tus pecados te son perdonados, o decirle: Levántate, toma tu lecho y anda?

NTV

¿Qué es más fácil decirle al paralítico: “Tus pecados son perdonados” o “Ponte de pie, toma tu camilla y camina”?

DHH

¿Qué es más fácil, decirle al paralítico: “Tus pecados quedan perdonados”, o decirle: “Levántate, toma tu camilla y anda”?

TLA

Díganme, ¿qué es más fácil? ¿Perdonar a este enfermo, o sanarlo?

2:10 Cap. 2

Reina-Valera 1960

Pues para que sepáis que el Hijo del Hombre tiene potestad en la tierra para perdonar pecados (dijo al paralítico):

NTV

Así que les demostraré que el Hijo del Hombre tiene autoridad en la tierra para perdonar pecados». Entonces Jesús miró al paralítico y dijo:

DHH

Pues voy a demostrarles que el Hijo del hombre tiene autoridad en la tierra para perdonar pecados. Entonces le dijo al paralítico:

TLA

Pues voy a demostrarles que yo, el Hijo del hombre, tengo autoridad aquí en la tierra para perdonar pecados.» Entonces le dijo al que no podía caminar:

2:11 Cap. 2

Reina-Valera 1960

A ti te digo: Levántate, toma tu lecho, y vete a tu casa.

NTV

«¡Ponte de pie, toma tu camilla y vete a tu casa!».

DHH

—A ti te digo, levántate, toma tu camilla y vete a tu casa.

TLA

«Levántate, toma tu camilla y vete a tu casa.»

2:12 Cap. 2

Reina-Valera 1960

Entonces él se levantó en seguida, y tomando su lecho, salió delante de todos, de manera que todos se asombraron, y glorificaron a Dios, diciendo: Nunca hemos visto tal cosa.

NTV

Y el hombre se levantó de un salto, tomó su camilla y salió caminando entre los espectadores, que habían quedado atónitos. Todos estaban asombrados y alababan a Dios, exclamando: «¡Jamás hemos visto algo así!».

DHH

El enfermo se levantó en el acto, y tomando su camilla salió de allí, a la vista de todos. Por esto, todos se admiraron y alabaron a Dios, diciendo: —Nunca hemos visto una cosa así.

TLA

En ese mismo instante, y ante la mirada de todos, aquel hombre se levantó, tomó la camilla y salió de allí. Al verlo, todos se quedaron admirados y comenzaron a alabar a Dios diciendo: «¡Nunca habíamos visto nada como esto!»

2:13 Cap. 2

Reina-Valera 1960

Después volvió a salir al mar; y toda la gente venía a él, y les enseñaba.

NTV

Entonces Jesús salió de nuevo a la orilla del lago y enseñó a las multitudes que se acercaban a él.

DHH

Después fue Jesús otra vez a la orilla del lago; la gente se acercaba a él, y él les enseñaba.

TLA

Después de esto, Jesús fue otra vez a la orilla del Lago de Galilea. Mucha gente se reunió a su alrededor, y él se puso a enseñarles.

2:14 Cap. 2

Reina-Valera 1960

Y al pasar, vio a Leví hijo de Alfeo, sentado al banco de los tributos públicos, y le dijo: Sígueme. Y levantándose, le siguió.

NTV

Mientras caminaba, vio a Leví, hijo de Alfeo, sentado en su cabina de cobrador de impuestos. «Sígueme y sé mi discípulo», le dijo Jesús. Entonces Leví se levantó y lo siguió.

DHH

Al pasar vio a Leví, hijo de Alfeo, sentado en el lugar donde cobraba los impuestos para Roma. Jesús le dijo: —Sígueme. Leví se levantó y lo siguió.

TLA

Luego, mientras caminaban, Jesús vio a Mateo hijo de Alfeo, que estaba sentado en el lugar donde cobraba los impuestos para Roma. Jesús le dijo: «Sígueme.» Mateo se levantó enseguida y lo siguió.

2:15 Cap. 2

Reina-Valera 1960

Aconteció que estando Jesús a la mesa en casa de él, muchos publicanos y pecadores estaban también a la mesa juntamente con Jesús y sus discípulos; porque había muchos que le habían seguido.

NTV

Más tarde, Leví invitó a Jesús y a sus discípulos a una cena en su casa, junto con muchos cobradores de impuestos y otros pecadores de mala fama. (Había mucha de esa clase de gente entre los seguidores de Jesús).

DHH

Sucedió que Jesús estaba comiendo en casa de Leví, y muchos de los que cobraban impuestos para Roma, y otra gente de mala fama, estaban también sentados a la mesa, junto con Jesús y sus discípulos, pues eran muchos los que lo seguían.

TLA

Más tarde, Jesús y sus discípulos estaban cenando en la casa de Mateo. Muchos de los que cobraban impuestos, y otras personas de mala fama que ahora seguían a Jesús, también fueron invitados a la cena.

2:16 Cap. 2

Reina-Valera 1960

Y los escribas y los fariseos, viéndole comer con los publicanos y con los pecadores, dijeron a los discípulos: ¿Qué es esto, que él come y bebe con los publicanos y pecadores?

NTV

Cuando los maestros de la ley religiosa, que eran fariseos, lo vieron comer con los cobradores de impuestos y otros pecadores, preguntaron a los discípulos: «¿Por qué come con semejante escoria?».

DHH

Algunos maestros de la ley, que eran fariseos, al ver que Jesús comía con todos aquellos, preguntaron a los discípulos: —¿Cómo es que su maestro come con cobradores de impuestos y pecadores?

TLA

Cuando algunos maestros de la Ley, que eran fariseos, vieron a Jesús comiendo con toda esa gente, les preguntaron a los discípulos: —¿Por qué su maestro come con cobradores de impuestos y con gente de mala fama?

2:17 Cap. 2

Reina-Valera 1960

Al oír esto Jesús, les dijo: Los sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos. No he venido a llamar a justos, sino a pecadores.

NTV

Cuando Jesús los oyó, les dijo: «La gente sana no necesita médico, los enfermos sí. No he venido a llamar a los que se creen justos, sino a los que saben que son pecadores».

DHH

Jesús lo oyó, y les dijo: —Los que están sanos no necesitan médico, sino los enfermos. Yo no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores.

TLA

Jesús los oyó y les contestó: —Los que necesitan al médico son los enfermos, no los sanos. Y yo vine a invitar a los pecadores para que regresen a Dios, no a los que se creen buenos.

2:18 Cap. 2

Reina-Valera 1960

Y los discípulos de Juan y los de los fariseos ayunaban; y vinieron, y le dijeron: ¿Por qué los discípulos de Juan y los de los fariseos ayunan, y tus discípulos no ayunan?

NTV

Cierta vez que los discípulos de Juan y los fariseos ayunaban, algunas personas se acercaron a Jesús y le preguntaron: —¿Por qué tus discípulos no ayunan, como lo hacen los discípulos de Juan y los fariseos?

DHH

Una vez estaban ayunando los seguidores de Juan el Bautista y los fariseos, y algunas personas fueron a Jesús y le preguntaron: —Los seguidores de Juan y los de los fariseos ayunan: ¿por qué no ayunan tus discípulos?

TLA

Una vez, los discípulos de Juan el Bautista y los discípulos de los fariseos estaban ayunando. Algunas personas fueron a donde estaba Jesús y le preguntaron: —¿Por qué tus discípulos no ayunan? Los discípulos de Juan y los discípulos de los fariseos sí lo hacen.

2:19 Cap. 2

Reina-Valera 1960

Jesús les dijo: ¿Acaso pueden los que están de bodas ayunar mientras está con ellos el esposo? Entre tanto que tienen consigo al esposo, no pueden ayunar.

NTV

Jesús les contestó: —¿Acaso los invitados de una boda ayunan mientras festejan con el novio? Por supuesto que no. No pueden ayunar mientras el novio está con ellos;

DHH

Jesús les contestó: —¿Acaso pueden ayunar los invitados a una boda, mientras el novio está con ellos? Mientras está presente el novio, no pueden ayunar.

TLA

Jesús les respondió: —Los invitados a una fiesta de bodas no ayunan mientras el novio está con ellos;

2:20 Cap. 2

Reina-Valera 1960

Pero vendrán días cuando el esposo les será quitado, y entonces en aquellos días ayunarán.

NTV

pero un día el novio será llevado, y entonces sí ayunarán.

DHH

Pero llegará el momento en que se lleven al novio; cuando llegue ese día, entonces sí ayunarán.

TLA

pero llegará el momento en que se lleven al novio, y entonces los invitados ayunarán.

2:21 Cap. 2

Reina-Valera 1960

Nadie pone remiendo de paño nuevo en vestido viejo; de otra manera, el mismo remiendo nuevo tira de lo viejo, y se hace peor la rotura.

NTV

»Además, ¿a quién se le ocurriría remendar una prenda vieja con tela nueva? Pues el remiendo nuevo encogería y se desprendería de la tela vieja, lo cual dejaría una rotura aún mayor que la anterior.

DHH

»Nadie arregla un vestido viejo con un remiendo de tela nueva, porque el remiendo nuevo encoge y rompe el vestido viejo, y el desgarrón se hace mayor.

TLA

»Si un vestido viejo se rompe, nadie le pone un parche de tela nueva; porque al lavarse el vestido, la tela nueva se encoge y el hueco se hace más grande.

2:22 Cap. 2

Reina-Valera 1960

Y nadie echa vino nuevo en odres viejos; de otra manera, el vino nuevo rompe los odres, y el vino se derrama, y los odres se pierden; pero el vino nuevo en odres nuevos se ha de echar.

NTV

»Y nadie pone vino nuevo en cueros viejos. Pues el vino reventaría los cueros, y tanto el vino como los cueros se echarían a perder. El vino nuevo necesita cueros nuevos.

DHH

Ni tampoco se echa vino nuevo en cueros viejos, porque el vino nuevo hace que se revienten los cueros, y se pierden tanto el vino como los cueros. Por eso hay que echar el vino nuevo en cueros nuevos.

TLA

»Tampoco se echa vino nuevo en recipientes de cuero viejo; porque al fermentar el vino nuevo hace que el cuero viejo se reviente. Así el vino nuevo se pierde, y los recipientes también. Por eso hay que echar vino nuevo en recipientes nuevos.

2:23 Cap. 2

Reina-Valera 1960

Aconteció que al pasar él por los sembrados un día de reposo, sus discípulos, andando, comenzaron a arrancar espigas.

NTV

Cierto día de descanso, mientras Jesús caminaba por unos terrenos sembrados, sus discípulos comenzaron a arrancar espigas de grano para comer.

DHH

Un sábado, Jesús caminaba entre los sembrados, y sus discípulos, al pasar, comenzaron a arrancar espigas de trigo.

TLA

Un sábado, mientras Jesús y sus discípulos iban por un campo sembrado de trigo, los discípulos comenzaron a arrancar espigas.

2:24 Cap. 2

Reina-Valera 1960

Entonces los fariseos le dijeron: Mira, ¿por qué hacen en el día de reposo lo que no es lícito?

NTV

Entonces los fariseos le dijeron a Jesús: —Mira, ¿por qué tus discípulos violan la ley al cosechar granos en el día de descanso?

DHH

Los fariseos le preguntaron: —Oye, ¿por qué hacen tus discípulos algo que no está permitido hacer en sábado?

TLA

Cuando los fariseos vieron esto, le dijeron a Jesús: —¡Mira lo que hacen tus discípulos! ¿Acaso no saben que está prohibido arrancar espigas en el día de descanso?

2:25 Cap. 2

Reina-Valera 1960

Pero él les dijo: ¿Nunca leísteis lo que hizo David cuando tuvo necesidad, y sintió hambre, él y los que con él estaban;

NTV

Jesús les dijo: —¿Acaso no han leído en las Escrituras lo que hizo David cuando él y sus compañeros tuvieron hambre?

DHH

Pero él les dijo: —¿Nunca han leído ustedes lo que hizo David en una ocasión en que él y sus compañeros tuvieron necesidad y sintieron hambre?

TLA

Jesús les respondió: —¿No han leído ustedes en la Biblia lo que hizo el rey David, cuando Abiatar era el jefe de los sacerdotes? David y sus compañeros sufrían gran necesidad y tenían mucha hambre. Entonces David entró en la casa de Dios y comió del pan especial, que solo a los sacerdotes les estaba permitido comer, y lo compartió con sus compañeros. Además les dijo:

2:26 Cap. 2

Reina-Valera 1960

cómo entró en la casa de Dios, siendo Abiatar sumo sacerdote, y comió los panes de la proposición, de los cuales no es lícito comer sino a los sacerdotes, y aun dio a los que con él estaban?

NTV

Entró en la casa de Dios (en el tiempo que Abiatar era sumo sacerdote) y violó la ley al comer los panes sagrados que solo a los sacerdotes se les permite comer, y también les dio una porción a sus compañeros.

DHH

Pues siendo Abiatar sumo sacerdote, David entró en la casa de Dios y comió los panes consagrados a Dios, que solamente a los sacerdotes se les permitía comer; y dio también a la gente que iba con él.

TLA

Jesús les respondió: —¿No han leído ustedes en la Biblia lo que hizo el rey David, cuando Abiatar era el jefe de los sacerdotes? David y sus compañeros sufrían gran necesidad y tenían mucha hambre. Entonces David entró en la casa de Dios y comió del pan especial, que solo a los sacerdotes les estaba permitido comer, y lo compartió con sus compañeros. Además les dijo:

2:27 Cap. 2

Reina-Valera 1960

También les dijo: El día de reposo fue hecho por causa del hombre, y no el hombre por causa del día de reposo.

NTV

Después Jesús les dijo: —El día de descanso se hizo para satisfacer las necesidades de la gente, y no para que la gente satisfaga los requisitos del día de descanso.

DHH

Jesús añadió: —El sábado se hizo para el hombre, y no el hombre para el sábado.

TLA

—El sábado se hizo para el bien de los seres humanos, y no los seres humanos para el bien del sábado.

2:28 Cap. 2

Reina-Valera 1960

Por tanto, el Hijo del Hombre es Señor aun del día de reposo.

NTV

Así que el Hijo del Hombre es Señor, ¡incluso del día de descanso!

DHH

Por esto, el Hijo del hombre tiene autoridad también sobre el sábado.

TLA

Yo, el Hijo del hombre, soy quien decide qué puede hacerse y qué no puede hacerse en el día de descanso.

3:1 Cap. 3

Reina-Valera 1960

Otra vez entró Jesús en la sinagoga; y había allí un hombre que tenía seca una mano.

NTV

Jesús entró de nuevo en la sinagoga y vio a un hombre que tenía una mano deforme.

DHH

Jesús entró otra vez en la sinagoga; y había en ella un hombre que tenía una mano tullida.

TLA

Jesús volvió a entrar en la sinagoga. Allí había un hombre que tenía una mano tullida.

3:2 Cap. 3

Reina-Valera 1960

Y le acechaban para ver si en el día de reposo le sanaría, a fin de poder acusarle.

NTV

Como era el día de descanso, los enemigos de Jesús lo vigilaban de cerca. Si sanaba la mano del hombre, tenían pensado acusarlo por trabajar en el día de descanso.

DHH

Y espiaban a Jesús para ver si lo sanaría en sábado, y así tener de qué acusarlo.

TLA

Los fariseos estaban vigilando a Jesús para ver si sanaba a ese hombre en día sábado, y poder así acusarlo de trabajar en ese día de descanso.

3:3 Cap. 3

Reina-Valera 1960

Entonces dijo al hombre que tenía la mano seca: Levántate y ponte en medio.

NTV

Jesús le dijo al hombre con la mano deforme: «Ven y ponte de pie frente a todos».

DHH

Jesús le dijo entonces al hombre que tenía la mano tullida: —Levántate y ponte ahí en medio.

TLA

Jesús le dijo al enfermo: «Levántate y ponte en medio de todos.»

3:4 Cap. 3

Reina-Valera 1960

Y les dijo: ¿Es lícito en los días de reposo hacer bien, o hacer mal; salvar la vida, o quitarla? Pero ellos callaban.

NTV

Luego se dirigió a sus acusadores y les preguntó: «¿Permite la ley hacer buenas acciones en el día de descanso o es un día para hacer el mal? ¿Es un día para salvar la vida o para destruirla?». Pero ellos no quisieron contestarle.

DHH

Luego preguntó a los otros: —¿Qué está permitido hacer en sábado: el bien o el mal? ¿Salvar una vida o destruirla? Pero ellos se quedaron callados.

TLA

Luego, les preguntó a los que estaban allí: «¿Qué es correcto hacer en sábado: el bien o el mal? ¿Salvar una vida o destruirla?» Pero nadie le contestó.

3:5 Cap. 3

Reina-Valera 1960

Entonces, mirándolos alrededor con enojo, entristecido por la dureza de sus corazones, dijo al hombre: Extiende tu mano. Y él la extendió, y la mano le fue restaurada sana.

NTV

Jesús miró con enojo a los que lo rodeaban, profundamente entristecido por la dureza de su corazón. Entonces le dijo al hombre: «Extiende la mano». Así que el hombre la extendió, ¡y la mano quedó restaurada!

DHH

Jesús miró entonces con enojo a los que le rodeaban, y entristecido por la dureza de su corazón le dijo a aquel hombre: —Extiende la mano. El hombre la extendió, y su mano quedó sana.

TLA

Jesús miró con enojo a los que lo rodeaban y, al ver que eran muy tercos y no tenían amor, se puso muy triste. Entonces le dijo al enfermo: «Extiende la mano.» El hombre extendió la mano, y la mano le quedó sana.

3:6 Cap. 3

Reina-Valera 1960

Y salidos los fariseos, tomaron consejo con los herodianos contra él para destruirle.

NTV

Los fariseos salieron enseguida y se reunieron con los partidarios de Herodes para tramar cómo matar a Jesús.

DHH

Pero en cuanto los fariseos salieron, comenzaron a hacer planes con los del partido de Herodes para matar a Jesús.

TLA

Los fariseos salieron de la sinagoga y enseguida se reunieron con los partidarios del rey Herodes; y juntos comenzaron a hacer planes para matar a Jesús.

3:7 Cap. 3

Reina-Valera 1960

Mas Jesús se retiró al mar con sus discípulos, y le siguió gran multitud de Galilea. Y de Judea,

NTV

Jesús fue al lago con sus discípulos, y una gran multitud lo siguió. La gente llegaba de toda Galilea, Judea,

DHH

Jesús, seguido por mucha gente de Galilea, se fue con sus discípulos a la orilla del lago.

TLA

Jesús se fue con sus discípulos a la orilla del lago. Los seguía mucha gente que había oído hablar de las cosas que él hacía. Era gente de las regiones de Galilea y de Judea, de la ciudad de Jerusalén y de Idumea. Algunos venían también del otro lado del río Jordán, y de los alrededores de las ciudades de Tiro y de Sidón.

3:8 Cap. 3

Reina-Valera 1960

de Jerusalén, de Idumea, del otro lado del Jordán, y de los alrededores de Tiro y de Sidón, oyendo cuán grandes cosas hacía, grandes multitudes vinieron a él.

NTV

Jerusalén, Idumea, del oriente del río Jordán y de lugares tan al norte como Tiro y Sidón. Las noticias sobre sus milagros corrían por todas partes, y una enorme cantidad de personas llegó para verlo.

DHH

Cuando supieron las grandes cosas que hacía, también acudieron a verlo muchos de Judea, de Jerusalén, de Idumea, del oriente del Jordán y de la región de Tiro y Sidón.

TLA

Jesús se fue con sus discípulos a la orilla del lago. Los seguía mucha gente que había oído hablar de las cosas que él hacía. Era gente de las regiones de Galilea y de Judea, de la ciudad de Jerusalén y de Idumea. Algunos venían también del otro lado del río Jordán, y de los alrededores de las ciudades de Tiro y de Sidón.

3:9 Cap. 3

Reina-Valera 1960

Y dijo a sus discípulos que le tuviesen siempre lista la barca, a causa del gentío, para que no le oprimiesen.

NTV

Jesús encargó a sus discípulos que prepararan una barca para que la multitud no lo apretujara.

DHH

Por esto, Jesús encargó a sus discípulos que le tuvieran lista una barca, para evitar que la multitud lo apretujara.

TLA

Como había tanta gente, Jesús les pidió a sus discípulos que prepararan una barca, para que la gente no lo apretujara.

3:10 Cap. 3

Reina-Valera 1960

Porque había sanado a muchos; de manera que por tocarle, cuantos tenían plagas caían sobre él.

NTV

Ese día sanó a tanta gente que todos los enfermos empujaban hacia adelante para poder tocarlo.

DHH

Porque había sanado a tantos, que todos los enfermos se echaban sobre él para tocarlo.

TLA

Aunque Jesús había sanado a mucha gente, todavía quedaban muchos enfermos que lo rodeaban y que querían tocarlo para quedar sanos.

3:11 Cap. 3

Reina-Valera 1960

Y los espíritus inmundos, al verle, se postraban delante de él, y daban voces, diciendo: Tú eres el Hijo de Dios.

NTV

Y, cuando los que estaban poseídos por espíritus malignos lo veían, los espíritus los arrojaban al suelo frente a él y gritaban: «¡Tú eres el Hijo de Dios!»;

DHH

Y cuando los espíritus impuros lo veían, se ponían de rodillas delante de él y gritaban: —¡Tú eres el Hijo de Dios!

TLA

Cuando los espíritus malos veían a Jesús, caían al suelo y gritaban: «¡Tú eres el Hijo de Dios!»

3:12 Cap. 3

Reina-Valera 1960

Mas él les reprendía mucho para que no le descubriesen.

NTV

pero Jesús ordenó severamente a los espíritus que no revelaran quién era él.

DHH

Pero Jesús les ordenaba severamente que no hablaran de él en público.

TLA

Pero Jesús les advertía muy seriamente que no dijeran a la gente quién era él.

3:13 Cap. 3

Reina-Valera 1960

Después subió al monte, y llamó a sí a los que él quiso; y vinieron a él.

NTV

Tiempo después Jesús subió a un monte y llamó a los que quería que lo acompañaran. Todos ellos se acercaron a él.

DHH

Después Jesús subió a un cerro, y llamó a los que le pareció bien. Una vez reunidos,

TLA

Después, Jesús invitó a algunos de sus seguidores para que subieran con él a un cerro. Cuando ya todos estaban juntos,

3:14 Cap. 3

Reina-Valera 1960

Y estableció a doce, para que estuviesen con él, y para enviarlos a predicar,

NTV

Luego nombró a doce de ellos y los llamó sus apóstoles. Ellos lo acompañarían, y él los enviaría a predicar

DHH

eligió de entre ellos a doce, para que lo acompañaran y para mandarlos a anunciar el mensaje. A estos les dio el nombre de apóstoles,

TLA

eligió a doce de ellos para que lo acompañaran siempre y para enviarlos a anunciar las buenas noticias. A esos doce los llamó apóstoles

3:15 Cap. 3

Reina-Valera 1960

y que tuviesen autoridad para sanar enfermedades y para echar fuera demonios:

NTV

y les daría autoridad para expulsar demonios.

DHH

y les dio autoridad para expulsar a los demonios.

TLA

y les dio poder para expulsar de la gente a los demonios.

3:16 Cap. 3

Reina-Valera 1960

a Simón, a quien puso por sobrenombre Pedro;

NTV

Estos son los doce que escogió: Simón (a quien llamó Pedro),

DHH

Estos son los doce que escogió: Simón, a quien puso el nombre de Pedro;

TLA

Estos son los doce que eligió: Simón, a quien llamó Pedro;

3:17 Cap. 3

Reina-Valera 1960

a Jacobo hijo de Zebedeo, y a Juan hermano de Jacobo, a quienes apellidó Boanerges, esto es, Hijos del trueno;

NTV

Santiago y Juan (los hijos de Zebedeo, a quienes Jesús apodó «hijos del trueno»),

DHH

Santiago y su hermano Juan, hijos de Zebedeo, a quienes llamó Boanerges (es decir, «Hijos del Trueno»);

TLA

Santiago y Juan, hijos de Zebedeo, y a quienes llamó Boanerges, que quiere decir «hijos del trueno»;

3:18 Cap. 3

Reina-Valera 1960

a Andrés, Felipe, Bartolomé, Mateo, Tomás, Jacobo hijo de Alfeo, Tadeo, Simón el cananista,

NTV

Andrés, Felipe, Bartolomé, Mateo, Tomás, Santiago (hijo de Alfeo), Tadeo, Simón (el zelote),

DHH

Andrés, Felipe, Bartolomé, Mateo, Tomás y Santiago, hijo de Alfeo; Tadeo, Simón el cananeo,,

TLA

Andrés, Felipe, Bartolomé, Mateo, Tomás, Santiago hijo de Alfeo, Tadeo, Simón el patriota y

3:19 Cap. 3

Reina-Valera 1960

y Judas Iscariote, el que le entregó. Y vinieron a casa.

NTV

Judas Iscariote (quien después lo traicionó).

DHH

y Judas Iscariote, que después traicionó a Jesús.

TLA

Judas Iscariote, que después traicionó a Jesús.

3:20 Cap. 3

Reina-Valera 1960

Y se agolpó de nuevo la gente, de modo que ellos ni aun podían comer pan.

NTV

Cierta vez, Jesús entró en una casa y las multitudes empezaron a juntarse nuevamente. Pronto ni él ni sus discípulos encontraron un momento para comer.

DHH

Después entró Jesús en una casa, y otra vez se juntó tanta gente, que ni siquiera podían comer él y sus discípulos.

TLA

Después de esto, Jesús regresó a la casa. Y era tanta la gente que volvió a reunirse, que ni él ni sus discípulos podían siquiera comer.

3:21 Cap. 3

Reina-Valera 1960

Cuando lo oyeron los suyos, vinieron para prenderle; porque decían: Está fuera de sí.

NTV

Cuando sus familiares oyeron lo que sucedía, intentaron llevárselo. «Está fuera de sí», decían.

DHH

Cuando lo supieron los parientes de Jesús, fueron a llevárselo, pues decían que se había vuelto loco.

TLA

Cuando los familiares de Jesús supieron lo que hacía, fueron para llevárselo, porque decían que se había vuelto loco.

3:22 Cap. 3

Reina-Valera 1960

Pero los escribas que habían venido de Jerusalén decían que tenía a Beelzebú, y que por el príncipe de los demonios echaba fuera los demonios.

NTV

Pero los maestros de la ley religiosa que habían llegado de Jerusalén decían: «Está poseído por Satanás, el príncipe de los demonios. De él recibe el poder para expulsar los demonios».

DHH

También los maestros de la ley que habían llegado de Jerusalén decían: «Beelzebú, el propio jefe de los demonios, es quien le ha dado a este hombre el poder de expulsarlos.»

TLA

Pero los maestros de la Ley que habían llegado de Jerusalén decían: «Este hombre tiene a Beelzebú, el jefe de los demonios. Solo por el poder que Beelzebú le da, puede expulsarlos.»

3:23 Cap. 3

Reina-Valera 1960

Y habiéndolos llamado, les decía en parábolas: ¿Cómo puede Satanás echar fuera a Satanás?

NTV

Jesús los llamó para que se acercaran y respondió con una ilustración. «¿Cómo puede Satanás expulsar a Satanás? —preguntó—.

DHH

Jesús los llamó, y les puso un ejemplo, diciendo: «¿Cómo puede Satanás expulsar al propio Satanás?

TLA

Entonces Jesús los llamó y les puso este ejemplo: «¿Cómo puede Satanás expulsarse a sí mismo?

3:24 Cap. 3

Reina-Valera 1960

Si un reino está dividido contra sí mismo, tal reino no puede permanecer.

NTV

Un reino dividido por una guerra civil acabará destruido.

DHH

Un país dividido en bandos enemigos, no puede mantenerse;

TLA

Si los habitantes de un país se pelean entre sí, el país acaba por destruirse.

3:25 Cap. 3

Reina-Valera 1960

Y si una casa está dividida contra sí misma, tal casa no puede permanecer.

NTV

De la misma manera una familia dividida por peleas se desintegrará.

DHH

y una familia dividida, no puede mantenerse.

TLA

Si los miembros de una familia se pelean unos contra otros, la familia también acabará por destruirse.

3:26 Cap. 3

Reina-Valera 1960

Y si Satanás se levanta contra sí mismo, y se divide, no puede permanecer, sino que ha llegado su fin.

NTV

Si Satanás está dividido y pelea contra sí mismo, ¿cómo podrá mantenerse en pie? Nunca sobreviviría.

DHH

Así también, si Satanás se divide y se levanta contra sí mismo, no podrá mantenerse; habrá llegado su fin.

TLA

Y si Satanás lucha contra sí mismo, acabará con su propio reino.

3:27 Cap. 3

Reina-Valera 1960

Ninguno puede entrar en la casa de un hombre fuerte y saquear sus bienes, si antes no le ata, y entonces podrá saquear su casa.

NTV

Permítanme darles otra ilustración. ¿Quién tiene suficiente poder para entrar en la casa de un hombre fuerte y saquear sus bienes? Solo alguien aún más fuerte, alguien que pudiera atarlo y después saquear su casa.

DHH

»Nadie puede entrar en la casa de un hombre fuerte y robarle sus cosas, si no lo ata primero; solamente así podrá robárselas.

TLA

»Si alguien quiere robar todo lo que hay en la casa de un hombre fuerte, primero tiene que atar a ese hombre.

3:28 Cap. 3

Reina-Valera 1960

De cierto os digo que todos los pecados serán perdonados a los hijos de los hombres, y las blasfemias cualesquiera que sean;

NTV

»Les digo la verdad, cualquier pecado y blasfemia pueden ser perdonados,

DHH

»Les aseguro que Dios dará su perdón a los hombres por todos los pecados y todo lo malo que digan:

TLA

»Les aseguro que Dios le perdonará a la gente cualquier pecado que haga, y todo lo malo que diga;

3:29 Cap. 3

Reina-Valera 1960

pero cualquiera que blasfeme contra el Espíritu Santo, no tiene jamás perdón, sino que es reo de juicio eterno.

NTV

pero todo el que blasfeme contra el Espíritu Santo jamás será perdonado. Este es un pecado que acarrea consecuencias eternas».

DHH

pero el que ofenda con sus palabras al Espíritu Santo, nunca tendrá perdón, sino que será culpable para siempre.»

TLA

pero jamás perdonará a quien hable en contra del Espíritu Santo. ¡Eso nunca le será perdonado!»

3:30 Cap. 3

Reina-Valera 1960

Porque ellos habían dicho: Tiene espíritu inmundo.

NTV

Les dijo esto porque ellos decían: «Está poseído por un espíritu maligno».

DHH

Esto lo dijo Jesús porque ellos afirmaban que tenía un espíritu impuro.

TLA

Jesús dijo esto porque los maestros de la Ley pensaban que él tenía un espíritu malo.

3:31 Cap. 3

Reina-Valera 1960

Vienen después sus hermanos y su madre, y quedándose afuera, enviaron a llamarle.

NTV

Luego la madre y los hermanos de Jesús vinieron a verlo. Se quedaron afuera y le mandaron a decir que saliera para hablar con ellos.

DHH

Entre tanto llegaron la madre y los hermanos de Jesús, pero se quedaron afuera y mandaron llamarlo.

TLA

Mientras tanto, la madre y los hermanos de Jesús llegaron a la casa donde él estaba, pero prefirieron quedarse afuera y mandarlo a llamar. La gente que estaba sentada alrededor de Jesús le dijo: —Tu madre, tus hermanos y tus hermanas están allá afuera, y quieren hablar contigo.

3:32 Cap. 3

Reina-Valera 1960

Y la gente que estaba sentada alrededor de él le dijo: Tu madre y tus hermanos están afuera, y te buscan.

NTV

Había una multitud sentada alrededor de Jesús, y alguien dijo: «Tu madre y tus hermanos están afuera y te llaman».

DHH

La gente que estaba sentada alrededor de Jesús le dijo: —Tu madre, tus hermanos y tus hermanas están afuera, y te buscan.

TLA

Mientras tanto, la madre y los hermanos de Jesús llegaron a la casa donde él estaba, pero prefirieron quedarse afuera y mandarlo a llamar. La gente que estaba sentada alrededor de Jesús le dijo: —Tu madre, tus hermanos y tus hermanas están allá afuera, y quieren hablar contigo.

3:33 Cap. 3

Reina-Valera 1960

Él les respondió diciendo: ¿Quién es mi madre y mis hermanos?

NTV

Jesús respondió: «¿Quién es mi madre? ¿Quiénes son mis hermanos?».

DHH

Él les contestó: —¿Quiénes son mi madre y mis hermanos?

TLA

Pero Jesús les preguntó: —¿Quiénes son en verdad mi madre y mis hermanos?

3:34 Cap. 3

Reina-Valera 1960

Y mirando a los que estaban sentados alrededor de él, dijo: He aquí mi madre y mis hermanos.

NTV

Entonces miró a los que estaban a su alrededor y dijo: «Miren, estos son mi madre y mis hermanos.

DHH

Luego, mirando a los que estaban sentados a su alrededor, añadió: —Estos son mi madre y mis hermanos.

TLA

Luego, miró a todos los que estaban sentados a su alrededor y dijo: —¡Estos son mi madre y mis hermanos!

3:35 Cap. 3

Reina-Valera 1960

Porque todo aquel que hace la voluntad de Dios, ese es mi hermano, y mi hermana, y mi madre.

NTV

Todo el que hace la voluntad de Dios es mi hermano y mi hermana y mi madre».

DHH

Pues cualquiera que hace la voluntad de Dios, ese es mi hermano, mi hermana y mi madre.

TLA

Porque, en verdad, cualquiera que obedece a Dios es mi hermano, mi hermana y mi madre.

5:1 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Vinieron al otro lado del mar, a la región de los gadarenos.

NTV

Entonces llegaron al otro lado del lago, a la región de los gerasenos.

DHH

Llegaron al otro lado del lago, a la tierra de Gerasa.

TLA

Jesús y sus discípulos cruzaron el Lago de Galilea y llegaron a un lugar cerca del pueblo de Gerasa.

5:2 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Y cuando salió él de la barca, en seguida vino a su encuentro, de los sepulcros, un hombre con un espíritu inmundo,

NTV

Cuando Jesús bajó de la barca, un hombre poseído por un espíritu maligno salió de entre las tumbas a su encuentro.

DHH

En cuanto Jesús bajó de la barca, se le acercó un hombre que tenía un espíritu impuro. Este hombre había salido de entre las tumbas,

TLA

Allí había un cementerio, donde vivía un hombre que tenía un espíritu malo. Nadie podía sujetarlo, ni siquiera con cadenas. ¡Cuántas veces lo habían encadenado y le habían sujetado los pies con gruesos aros de hierro! Pero él rompía las cadenas y despedazaba los aros. ¡Nadie podía con su terrible fuerza! Día y noche andaba en el cementerio y por los cerros, dando gritos y lastimándose con piedras. En el momento en que Jesús bajaba de la barca, el hombre salía del cementerio, y al ver a Jesús a lo lejos, corrió y se puso de rodillas delante de él.

5:3 Cap. 5

Reina-Valera 1960

que tenía su morada en los sepulcros, y nadie podía atarle, ni aun con cadenas.

NTV

Este hombre vivía en las cuevas de entierro y ya nadie podía sujetarlo, ni siquiera con cadenas.

DHH

porque vivía en ellas. Nadie podía sujetarlo, ni siquiera con cadenas.

TLA

Allí había un cementerio, donde vivía un hombre que tenía un espíritu malo. Nadie podía sujetarlo, ni siquiera con cadenas. ¡Cuántas veces lo habían encadenado y le habían sujetado los pies con gruesos aros de hierro! Pero él rompía las cadenas y despedazaba los aros. ¡Nadie podía con su terrible fuerza! Día y noche andaba en el cementerio y por los cerros, dando gritos y lastimándose con piedras. En el momento en que Jesús bajaba de la barca, el hombre salía del cementerio, y al ver a Jesús a lo lejos, corrió y se puso de rodillas delante de él.

5:4 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Porque muchas veces había sido atado con grillos y cadenas, mas las cadenas habían sido hechas pedazos por él, y desmenuzados los grillos; y nadie le podía dominar.

NTV

Siempre que lo ataban con cadenas y grilletes —lo cual le hacían a menudo—, él rompía las cadenas de sus muñecas y destrozaba los grilletes. No había nadie con suficiente fuerza para someterlo.

DHH

Pues aunque muchas veces lo habían atado de pies y manos con cadenas, siempre las había hecho pedazos, sin que nadie lo pudiera dominar.

TLA

Allí había un cementerio, donde vivía un hombre que tenía un espíritu malo. Nadie podía sujetarlo, ni siquiera con cadenas. ¡Cuántas veces lo habían encadenado y le habían sujetado los pies con gruesos aros de hierro! Pero él rompía las cadenas y despedazaba los aros. ¡Nadie podía con su terrible fuerza! Día y noche andaba en el cementerio y por los cerros, dando gritos y lastimándose con piedras. En el momento en que Jesús bajaba de la barca, el hombre salía del cementerio, y al ver a Jesús a lo lejos, corrió y se puso de rodillas delante de él.

5:5 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Y siempre, de día y de noche, andaba dando voces en los montes y en los sepulcros, e hiriéndose con piedras.

NTV

Día y noche vagaba entre las cuevas donde enterraban a los muertos y por las colinas, aullando y cortándose con piedras afiladas.

DHH

Andaba de día y de noche por los cerros y las tumbas, gritando y golpeándose con piedras.

TLA

Allí había un cementerio, donde vivía un hombre que tenía un espíritu malo. Nadie podía sujetarlo, ni siquiera con cadenas. ¡Cuántas veces lo habían encadenado y le habían sujetado los pies con gruesos aros de hierro! Pero él rompía las cadenas y despedazaba los aros. ¡Nadie podía con su terrible fuerza! Día y noche andaba en el cementerio y por los cerros, dando gritos y lastimándose con piedras. En el momento en que Jesús bajaba de la barca, el hombre salía del cementerio, y al ver a Jesús a lo lejos, corrió y se puso de rodillas delante de él.

5:6 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Cuando vio, pues, a Jesús de lejos, corrió, y se arrodilló ante él.

NTV

Cuando Jesús todavía estaba a cierta distancia, el hombre lo vio, corrió a su encuentro y se inclinó delante de él.

DHH

Pero cuando vio de lejos a Jesús, echó a correr, y poniéndose de rodillas delante de él

TLA

Allí había un cementerio, donde vivía un hombre que tenía un espíritu malo. Nadie podía sujetarlo, ni siquiera con cadenas. ¡Cuántas veces lo habían encadenado y le habían sujetado los pies con gruesos aros de hierro! Pero él rompía las cadenas y despedazaba los aros. ¡Nadie podía con su terrible fuerza! Día y noche andaba en el cementerio y por los cerros, dando gritos y lastimándose con piedras. En el momento en que Jesús bajaba de la barca, el hombre salía del cementerio, y al ver a Jesús a lo lejos, corrió y se puso de rodillas delante de él.

5:7 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Y clamando a gran voz, dijo: ¿Qué tienes conmigo, Jesús, Hijo del Dios Altísimo? Te conjuro por Dios que no me atormentes.

NTV

Dando un alarido, gritó: «¿Por qué te entrometes conmigo, Jesús, Hijo del Dios Altísimo? ¡En el nombre de Dios, te suplico que no me tortures!».

DHH

le dijo a gritos: —¡No te metas conmigo, Jesús, Hijo del Dios altísimo! ¡Te ruego por Dios que no me atormentes!

TLA

Jesús ordenó al espíritu malo: —¡Espíritu malo, sal de este hombre! Entonces el espíritu malo le contestó a gritos: —¿Qué tengo que ver contigo, Jesús, Hijo del Dios altísimo? ¡No me hagas sufrir! ¡Por Dios, te pido que no me hagas sufrir!

5:8 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Porque le decía: Sal de este hombre, espíritu inmundo.

NTV

Pues Jesús ya le había dicho al espíritu: «Sal de este hombre, espíritu maligno».

DHH

Hablaba así porque Jesús le había dicho: —¡Espíritu impuro, deja a ese hombre!

TLA

Jesús ordenó al espíritu malo: —¡Espíritu malo, sal de este hombre! Entonces el espíritu malo le contestó a gritos: —¿Qué tengo que ver contigo, Jesús, Hijo del Dios altísimo? ¡No me hagas sufrir! ¡Por Dios, te pido que no me hagas sufrir!

5:9 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Y le preguntó: ¿Cómo te llamas? Y respondió diciendo: Legión me llamo; porque somos muchos.

NTV

Entonces Jesús le preguntó: —¿Cómo te llamas? Y él contestó: —Me llamo Legión, porque somos muchos los que estamos dentro de este hombre.

DHH

Jesús le preguntó: —¿Cómo te llamas? Él contestó: —Me llamo Legión, porque somos muchos.

TLA

Jesús le preguntó: —¿Cómo te llamas? Él respondió: —Me llamo Ejército, porque somos muchos los malos espíritus que estamos dentro de este hombre.

5:10 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Y le rogaba mucho que no los enviase fuera de aquella región.

NTV

Entonces los espíritus malignos le suplicaron una y otra vez que no los enviara a un lugar lejano.

DHH

Y rogaba mucho a Jesús que no enviara los espíritus fuera de aquella región.

TLA

Por favor, te ruego que no nos mandes a otra parte.

5:11 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Estaba allí cerca del monte un gran hato de cerdos paciendo.

NTV

Sucedió que había una gran manada de cerdos alimentándose en una ladera cercana.

DHH

Y como cerca de allí, junto al cerro, había gran número de cerdos comiendo,

TLA

En una colina, cerca de donde estaban, había unos dos mil cerdos comiendo.

5:12 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Y le rogaron todos los demonios, diciendo: Envíanos a los cerdos para que entremos en ellos.

NTV

«Envíanos a esos cerdos —suplicaron los espíritus—. Déjanos entrar en ellos».

DHH

los espíritus le rogaron: —Mándanos a los cerdos y déjanos entrar en ellos.

TLA

Entonces los malos espíritus le rogaron a Jesús: —¡Déjanos entrar en esos cerdos!

5:13 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Y luego Jesús les dio permiso. Y saliendo aquellos espíritus inmundos, entraron en los cerdos, los cuales eran como dos mil; y el hato se precipitó en el mar por un despeñadero, y en el mar se ahogaron.

NTV

Entonces Jesús les dio permiso. Los espíritus malignos salieron del hombre y entraron en los cerdos, y toda la manada de unos dos mil cerdos se lanzó al lago por el precipicio y se ahogó en el agua.

DHH

Jesús les dio permiso, y los espíritus impuros salieron del hombre y entraron en los cerdos. Estos, que eran unos dos mil, echaron a correr pendiente abajo hasta el lago, y allí se ahogaron.

TLA

Jesús les dio permiso, y ellos salieron del hombre y entraron en los cerdos. Los animales echaron a correr cuesta abajo, hasta que cayeron en el lago y se ahogaron.

5:14 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Y los que apacentaban los cerdos huyeron, y dieron aviso en la ciudad y en los campos. Y salieron a ver qué era aquello que había sucedido.

NTV

Los hombres que cuidaban los cerdos huyeron a la ciudad cercana y sus alrededores, difundiendo la noticia mientras corrían. La gente salió corriendo para ver lo que había pasado.

DHH

Los que cuidaban de los cerdos salieron huyendo, y fueron a contar en el pueblo y por los campos lo sucedido. La gente acudió a ver lo que había pasado.

TLA

Los que cuidaban los cerdos corrieron al pueblo y contaron a todos lo sucedido. La gente fue a ver lo que había pasado.

5:15 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Vienen a Jesús, y ven al que había sido atormentado del demonio, y que había tenido la legión, sentado, vestido y en su juicio cabal; y tuvieron miedo.

NTV

Pronto una multitud se juntó alrededor de Jesús, y todos vieron al hombre que había estado poseído por la legión de demonios. Se encontraba sentado allí, completamente vestido y en su sano juicio, y todos tuvieron miedo.

DHH

Y cuando llegaron a donde estaba Jesús, vieron sentado, vestido y en su cabal juicio al endemoniado que había tenido la legión de espíritus. La gente estaba asustada,

TLA

Cuando llegaron a donde estaba Jesús, vieron al hombre que antes estaba endemoniado, y lo encontraron sentado, vestido y portándose normalmente. Los que estaban allí temblaban de miedo.

5:16 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Y les contaron los que lo habían visto, cómo le había acontecido al que había tenido el demonio, y lo de los cerdos.

NTV

Entonces los que habían visto lo sucedido, les contaron a los otros lo que había ocurrido con el hombre poseído por los demonios y con los cerdos;

DHH

y los que habían visto lo sucedido con el endemoniado y con los cerdos, se lo contaron a los demás.

TLA

Las personas que vieron cómo Jesús había sanado a aquel hombre empezaron a contárselo a todo el mundo.

5:17 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Y comenzaron a rogarle que se fuera de sus contornos.

NTV

y la multitud comenzó a rogarle a Jesús que se fuera y los dejara en paz.

DHH

Entonces comenzaron a rogarle a Jesús que se fuera de aquellos lugares.

TLA

Pero la gente le pidió a Jesús que se fuera a otro lugar.

5:18 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Al entrar él en la barca, el que había estado endemoniado le rogaba que le dejase estar con él.

NTV

Mientras Jesús entraba en la barca, el hombre que había estado poseído por los demonios le suplicaba que le permitiera acompañarlo.

DHH

Al volver Jesús a la barca, el hombre que había estado endemoniado le rogó que lo dejara ir con él.

TLA

Cuando Jesús estaba subiendo a la barca, el hombre que ahora estaba sano le rogó que lo dejara ir con él.

5:19 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Mas Jesús no se lo permitió, sino que le dijo: Vete a tu casa, a los tuyos, y cuéntales cuán grandes cosas el Señor ha hecho contigo, y cómo ha tenido misericordia de ti.

NTV

Pero Jesús le dijo: «No. Ve a tu casa y a tu familia y diles todo lo que el Señor ha hecho por ti y lo misericordioso que ha sido contigo».

DHH

Pero Jesús no se lo permitió, sino que le dijo: —Vete a tu casa, con tus parientes, y cuéntales todo lo que el Señor te ha hecho, y cómo ha tenido compasión de ti.

TLA

Pero Jesús le dijo: —Vuelve a tu casa y cuéntales a tu familia y a tus amigos todo lo que Dios ha hecho por ti, y lo bueno que ha sido contigo.

5:20 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Y se fue, y comenzó a publicar en Decápolis cuán grandes cosas había hecho Jesús con él; y todos se maravillaban.

NTV

Así que el hombre salió a visitar las Diez Ciudades de esa región y comenzó a proclamar las grandes cosas que Jesús había hecho por él; y todos quedaban asombrados de lo que les decía.

DHH

El hombre se fue, y comenzó a contar por los pueblos de Decápolis lo que Jesús había hecho por él; y todos se quedaron admirados.

TLA

El hombre se fue, y en todos los pueblos de la región de Decápolis contaba lo que Jesús había hecho por él. La gente escuchaba y se quedaba asombrada.

5:21 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Pasando otra vez Jesús en una barca a la otra orilla, se reunió alrededor de él una gran multitud; y él estaba junto al mar.

NTV

Jesús entró de nuevo en la barca y regresó al otro lado del lago, donde una gran multitud se juntó alrededor de él en la orilla.

DHH

Cuando Jesús regresó en la barca al otro lado del lago, se le reunió mucha gente, y él se quedó en la orilla.

TLA

Jesús llegó en la barca al otro lado del lago, y se quedó en la orilla porque mucha gente se juntó a su alrededor.

5:22 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Y vino uno de los principales de la sinagoga, llamado Jairo; y luego que le vio, se postró a sus pies,

NTV

Entonces llegó uno de los líderes de la sinagoga local, llamado Jairo. Cuando vio a Jesús, cayó a sus pies

DHH

En esto llegó uno de los jefes de la sinagoga, llamado Jairo, que al ver a Jesús se echó a sus pies

TLA

En ese momento llegó un hombre llamado Jairo, que era uno de los jefes de la sinagoga. Cuando Jairo vio a Jesús, se inclinó hasta el suelo

5:23 Cap. 5

Reina-Valera 1960

y le rogaba mucho, diciendo: Mi hija está agonizando; ven y pon las manos sobre ella para que sea salva, y vivirá.

NTV

y le rogó con fervor: «Mi hijita se está muriendo —dijo—. Por favor, ven y pon tus manos sobre ella para que se sane y viva».

DHH

y le rogó mucho, diciéndole: —Mi hija se está muriendo; ven a poner tus manos sobre ella, para que sane y viva.

TLA

y le rogó: —Mi hijita está a punto de morir. ¡Por favor, venga usted a mi casa y ponga sus manos sobre ella, para que se sane y pueda vivir!

5:24 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Fue, pues, con él; y le seguía una gran multitud, y le apretaban.

NTV

Jesús fue con él, y toda la gente lo siguió, apretujada a su alrededor.

DHH

Jesús fue con él, y mucha gente lo acompañaba apretujándose a su alrededor.

TLA

Jesús se fue con Jairo. Mucha gente se juntó alrededor de Jesús y lo acompañó.

5:25 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Pero una mujer que desde hacía doce años padecía de flujo de sangre,

NTV

Una mujer de la multitud hacía doce años que sufría una hemorragia continua.

DHH

Entre la multitud había una mujer que desde hacía doce años estaba enferma, con derrames de sangre.

TLA

Entre la gente, iba una mujer que había estado enferma durante doce años. Perdía mucha sangre,

5:26 Cap. 5

Reina-Valera 1960

y había sufrido mucho de muchos médicos, y gastado todo lo que tenía, y nada había aprovechado, antes le iba peor,

NTV

Había sufrido mucho con varios médicos y, a lo largo de los años, había gastado todo lo que tenía para poder pagarles, pero nunca mejoró. De hecho, se puso peor.

DHH

Había sufrido mucho a manos de muchos médicos, y había gastado todo lo que tenía, sin que le hubiera servido de nada. Al contrario, iba de mal en peor.

TLA

y había gastado en médicos todo el dinero que tenía, pero ellos no habían podido sanarla. Al contrario, le habían hecho sufrir mucho, y cada día se ponía más enferma.

5:27 Cap. 5

Reina-Valera 1960

cuando oyó hablar de Jesús, vino por detrás entre la multitud, y tocó su manto.

NTV

Ella había oído de Jesús, así que se le acercó por detrás entre la multitud y tocó su túnica.

DHH

Cuando oyó hablar de Jesús, esta mujer se le acercó por detrás, entre la gente, y le tocó la capa.

TLA

La mujer había oído hablar de Jesús, y pensaba: «Si tan solo pudiera tocar su ropa, quedaría sana.» Por eso, cuando la mujer vio a Jesús, se abrió paso entre la gente, se le acercó por detrás y le tocó la ropa.

5:28 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Porque decía: Si tocare tan solamente su manto, seré salva.

NTV

Pues pensó: «Si tan solo tocara su túnica, quedaré sana».

DHH

Porque pensaba: «Tan solo con que llegue a tocar su capa, quedaré sana.»

TLA

La mujer había oído hablar de Jesús, y pensaba: «Si tan solo pudiera tocar su ropa, quedaría sana.» Por eso, cuando la mujer vio a Jesús, se abrió paso entre la gente, se le acercó por detrás y le tocó la ropa.

5:29 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Y en seguida la fuente de su sangre se secó; y sintió en el cuerpo que estaba sana de aquel azote.

NTV

Al instante, la hemorragia se detuvo, y ella pudo sentir en su cuerpo que había sido sanada de su terrible condición.

DHH

Al momento, el derrame de sangre se detuvo, y sintió en el cuerpo que ya estaba curada de su enfermedad.

TLA

Inmediatamente la mujer dejó de sangrar, y supo que ya estaba sana.

5:30 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Luego Jesús, conociendo en sí mismo el poder que había salido de él, volviéndose a la multitud, dijo: ¿Quién ha tocado mis vestidos?

NTV

Jesús se dio cuenta de inmediato de que había salido poder sanador de él, así que se dio vuelta y preguntó a la multitud: «¿Quién tocó mi túnica?».

DHH

Jesús, dándose cuenta de que había salido poder de él, se volvió a mirar a la gente, y preguntó: —¿Quién me ha tocado la ropa?

TLA

Jesús se dio cuenta de que había salido poder de él. Entonces miró a la gente y preguntó: —¿Quién me tocó la ropa?

5:31 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Sus discípulos le dijeron: Ves que la multitud te aprieta, y dices: ¿Quién me ha tocado?

NTV

Sus discípulos le dijeron: «Mira a la multitud que te apretuja por todos lados. ¿Cómo puedes preguntar: “¿Quién me tocó?”?».

DHH

Sus discípulos le dijeron: —Ves que la gente te oprime por todos lados, y preguntas “¿Quién me ha tocado?”

TLA

Sus discípulos le respondieron: —¡Mira cómo se amontona la gente sobre ti! ¿Y todavía preguntas quién te tocó la ropa?

5:32 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Pero él miraba alrededor para ver quién había hecho esto.

NTV

Sin embargo, él siguió mirando a su alrededor para ver quién lo había hecho.

DHH

Pero Jesús seguía mirando a su alrededor, para ver quién lo había tocado.

TLA

Pero Jesús miraba y miraba a la gente para descubrir quién lo había tocado.

5:33 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Entonces la mujer, temiendo y temblando, sabiendo lo que en ella había sido hecho, vino y se postró delante de él, y le dijo toda la verdad.

NTV

Entonces la mujer, asustada y temblando al darse cuenta de lo que le había pasado, se le acercó y se arrodilló delante de él y le confesó lo que había hecho.

DHH

Entonces la mujer, temblando de miedo y sabiendo lo que le había pasado, fue y se arrodilló delante de él, y le contó toda la verdad.

TLA

La mujer, sabiendo lo que le había pasado, fue y se arrodilló delante de él, y temblando de miedo le dijo toda la verdad.

5:34 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Y él le dijo: Hija, tu fe te ha hecho salva; ve en paz, y queda sana de tu azote.

NTV

Y él le dijo: «Hija, tu fe te ha sanado. Ve en paz. Se acabó tu sufrimiento».

DHH

Jesús le dijo: —Hija, por tu fe has sido sanada. Vete tranquila y curada ya de tu enfermedad.

TLA

Jesús le dijo: —Hija, has sido sanada porque confiaste en Dios. Vete tranquila.

5:35 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Mientras él aún hablaba, vinieron de casa del principal de la sinagoga, diciendo: Tu hija ha muerto; ¿para qué molestas más al Maestro?

NTV

Mientras él todavía hablaba con ella, llegaron mensajeros de la casa de Jairo, el líder de la sinagoga, y le dijeron: «Tu hija está muerta. Ya no tiene sentido molestar al Maestro».

DHH

Todavía estaba hablando Jesús, cuando llegaron unos de casa del jefe de la sinagoga a decirle al padre de la niña: —Tu hija ha muerto. ¿Para qué molestar más al Maestro?

TLA

Jesús no había terminado de hablar cuando llegaron unas personas desde la casa de Jairo, y le dijeron: —¡Su hija ha muerto! ¿Para qué molestar más al Maestro?

5:36 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Pero Jesús, luego que oyó lo que se decía, dijo al principal de la sinagoga: No temas, cree solamente.

NTV

Jesús oyó lo que decían y le dijo a Jairo: «No tengas miedo. Solo ten fe».

DHH

Pero Jesús, sin hacer caso de ellos, le dijo al jefe de la sinagoga: —No tengas miedo; cree solamente.

TLA

Jesús no hizo caso de lo que ellos dijeron, sino que le dijo a Jairo: —No tengas miedo, solamente confía.

5:37 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Y no permitió que le siguiese nadie sino Pedro, Jacobo, y Juan hermano de Jacobo.

NTV

Jesús detuvo a la multitud y no dejó que nadie fuera con él excepto Pedro, Santiago y Juan (el hermano de Santiago).

DHH

Y no dejó que lo acompañaran más que Pedro, Santiago y Juan, el hermano de Santiago.

TLA

Y solo permitió que lo acompañaran Pedro y los dos hermanos Santiago y Juan.

5:38 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Y vino a casa del principal de la sinagoga, y vio el alboroto y a los que lloraban y lamentaban mucho.

NTV

Cuando llegaron a la casa del líder de la sinagoga, Jesús vio el alboroto y que había muchos llantos y lamentos.

DHH

Al llegar a la casa del jefe de la sinagoga y ver el alboroto y la gente que lloraba y gritaba,

TLA

Cuando llegaron a la casa de Jairo, vieron que la gente lloraba y gritaba y hacía mucho alboroto.

5:39 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Y entrando, les dijo: ¿Por qué alborotáis y lloráis? La niña no está muerta, sino duerme.

NTV

Entró y preguntó: «¿Por qué tanto alboroto y llanto? La niña no está muerta; solo duerme».

DHH

entró y les dijo: —¿Por qué hacen tanto ruido y lloran de esa manera? La niña no está muerta, sino dormida.

TLA

Entonces Jesús entró en la casa y les dijo: —¿Por qué lloran y hacen tanto escándalo? La niña no está muerta, solo está dormida.

5:40 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Y se burlaban de él. Mas él, echando fuera a todos, tomó al padre y a la madre de la niña, y a los que estaban con él, y entró donde estaba la niña.

NTV

La gente se rio de él; pero él hizo que todos salieran y llevó al padre y a la madre de la muchacha y a sus tres discípulos a la habitación donde estaba la niña.

DHH

La gente se rió de Jesús, pero él los hizo salir a todos, y tomando al padre, a la madre y a los que lo acompañaban, entró a donde estaba la niña.

TLA

La gente se burló de Jesús. Entonces él hizo que todos salieran de allí. Luego entró en el cuarto donde estaba la niña, junto con el padre y la madre de ella y tres de sus discípulos.

5:41 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Y tomando la mano de la niña, le dijo: Talita cumi; que traducido es: Niña, a ti te digo, levántate.

NTV

La tomó de la mano y le dijo: «Talita cum», que significa «¡Niña, levántate!».

DHH

La tomó de la mano y le dijo: —Talitá, cum (que significa: «Muchacha, a ti te digo, levántate»).

TLA

Tomó de la mano a la niña y le dijo en idioma arameo: —¡Talitá, cum! Eso quiere decir: «Niña, levántate.»

5:42 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Y luego la niña se levantó y andaba, pues tenía doce años. Y se espantaron grandemente.

NTV

Entonces la niña, que tenía doce años, ¡enseguida se puso de pie y caminó! Los presentes quedaron conmovidos y totalmente asombrados.

DHH

Al momento, la muchacha, que tenía doce años, se levantó y echó a andar. Y la gente se quedó muy admirada.

TLA

La niña, que tenía doce años, se levantó en ese mismo instante y comenzó a caminar. Cuando la gente la vio, se quedó muy asombrada.

5:43 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Pero él les mandó mucho que nadie lo supiese, y dijo que se le diese de comer.

NTV

Jesús dio órdenes estrictas de que no le dijeran a nadie lo que había sucedido y entonces les dijo que le dieran de comer a la niña.

DHH

Pero Jesús ordenó severamente que no se lo contaran a nadie, y luego mandó que dieran de comer a la niña.

TLA

Pero Jesús ordenó que no le contaran a nadie lo que había pasado, y después mandó que le dieran de comer a la niña.

6:1 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Salió Jesús de allí y vino a su tierra, y le seguían sus discípulos.

NTV

Jesús salió de esa región y regresó con sus discípulos a Nazaret, su pueblo.

DHH

Jesús se fue de allí a su propia tierra, y sus discípulos fueron con él.

TLA

De allí Jesús se fue a Nazaret, que era su propio pueblo, y sus discípulos lo acompañaron.

6:2 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Y llegado el día de reposo, comenzó a enseñar en la sinagoga; y muchos, oyéndole, se admiraban, y decían: ¿De dónde tiene este estas cosas? ¿Y qué sabiduría es esta que le es dada, y estos milagros que por sus manos son hechos?

NTV

El siguiente día de descanso, comenzó a enseñar en la sinagoga, y muchos de los que lo oían quedaban asombrados. Preguntaban: «¿De dónde sacó toda esa sabiduría y el poder para realizar semejantes milagros?».

DHH

Cuando llegó el sábado, comenzó a enseñar en la sinagoga. Y muchos oyeron a Jesús, y se preguntaron admirados: —¿Dónde aprendió este tantas cosas? ¿De dónde ha sacado esa sabiduría y los milagros que hace?

TLA

Cuando llegó el sábado, Jesús empezó a enseñar en la sinagoga. Los que estaban presentes lo escucharon y se preguntaron admirados: —¿Dónde aprendió este tantas cosas? ¿De dónde ha sacado tantos conocimientos? ¿De dónde saca el poder para hacer los milagros que hace?

6:3 Cap. 6

Reina-Valera 1960

¿No es este el carpintero, hijo de María, hermano de Jacobo, de José, de Judas y de Simón? ¿No están también aquí con nosotros sus hermanas? Y se escandalizaban de él.

NTV

Y se burlaban: «Es un simple carpintero, hijo de María y hermano de Santiago, José, Judas y Simón. Y sus hermanas viven aquí mismo entre nosotros». Se sentían profundamente ofendidos y se negaron a creer en él.

DHH

¿No es este el carpintero, el hijo de María y hermano de Santiago, José, Judas y Simón? ¿Y no viven sus hermanas también aquí, entre nosotros? Y no tenían fe en él.

TLA

¿Acaso no es este el carpintero, el hijo de María y hermano de Santiago, José, Judas y Simón? ¿Y no es verdad que sus hermanas viven en este mismo pueblo? Y se quedaron confundidos y contrariados. Por eso, Jesús les dijo: —Al profeta se le reconoce y se le acepta en todas partes, menos en su propio pueblo, en su propia familia y en su propia casa.

6:4 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Mas Jesús les decía: No hay profeta sin honra sino en su propia tierra, y entre sus parientes, y en su casa.

NTV

Entonces Jesús les dijo: «Un profeta recibe honra en todas partes menos en su propio pueblo y entre sus parientes y su propia familia».

DHH

Pero Jesús les dijo: —En todas partes se honra a un profeta, menos en su propia tierra, entre sus parientes y en su propia casa.

TLA

¿Acaso no es este el carpintero, el hijo de María y hermano de Santiago, José, Judas y Simón? ¿Y no es verdad que sus hermanas viven en este mismo pueblo? Y se quedaron confundidos y contrariados. Por eso, Jesús les dijo: —Al profeta se le reconoce y se le acepta en todas partes, menos en su propio pueblo, en su propia familia y en su propia casa.

6:5 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Y no pudo hacer allí ningún milagro, salvo que sanó a unos pocos enfermos, poniendo sobre ellos las manos.

NTV

Y, debido a la incredulidad de ellos, Jesús no pudo hacer ningún milagro allí, excepto poner sus manos sobre algunos enfermos y sanarlos.

DHH

No pudo hacer allí ningún milagro, aparte de poner las manos sobre unos pocos enfermos y sanarlos.

TLA

Y poniendo las manos sobre los enfermos, Jesús sanó a algunos de ellos; pero no pudo hacer ningún otro milagro,

6:6 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Y estaba asombrado de la incredulidad de ellos. Y recorría las aldeas de alrededor, enseñando.

NTV

Después Jesús fue de aldea en aldea enseñando a la gente.

DHH

Jesús recorría las aldeas cercanas, enseñando.

TLA

Jesús iba por todos los pueblos cercanos enseñando las buenas noticias.

6:7 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Después llamó a los doce, y comenzó a enviarlos de dos en dos; y les dio autoridad sobre los espíritus inmundos.

NTV

Reunió a sus doce discípulos, comenzó a enviarlos de dos en dos y les dio autoridad para expulsar espíritus malignos.

DHH

Llamó a los doce discípulos, y comenzó a enviarlos de dos en dos, dándoles autoridad sobre los espíritus impuros.

TLA

Reunió a los doce apóstoles y los envió de dos en dos. Les dio poder para expulsar de la gente a los espíritus malos,

6:8 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Y les mandó que no llevasen nada para el camino, sino solamente bordón; ni alforja, ni pan, ni dinero en el cinto,

NTV

Les dijo que no llevaran nada para el viaje —ni comida, ni bolso de viaje, ni dinero— sino solo un bastón.

DHH

Les ordenó que no llevaran nada para el camino, sino solamente un bastón. No debían llevar pan ni provisiones ni dinero.

TLA

y también les ordenó: «Lleven un bastón para el camino, pero no lleven comida ni bolsa ni dinero.

6:9 Cap. 6

Reina-Valera 1960

sino que calzasen sandalias, y no vistiesen dos túnicas.

NTV

Les permitió llevar sandalias pero no una muda de ropa.

DHH

Podían ponerse sandalias, pero no llevar ropa de repuesto.

TLA

Pónganse sandalias, pero no lleven ropa de más.

6:10 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Y les dijo: Dondequiera que entréis en una casa, posad en ella hasta que salgáis de aquel lugar.

NTV

Les dijo: «Por todo lugar que vayan, quédense en la misma casa hasta salir de la ciudad.

DHH

Les dijo: —Cuando entren ustedes en una casa, quédense allí hasta que se vayan del lugar.

TLA

Cuando entren en un pueblo, quédense en una sola casa hasta que salgan de ese pueblo.

6:11 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Y si en algún lugar no os recibieren ni os oyeren, salid de allí, y sacudid el polvo que está debajo de vuestros pies, para testimonio a ellos. De cierto os digo que en el día del juicio, será más tolerable el castigo para los de Sodoma y Gomorra, que para aquella ciudad.

NTV

Pero si en algún lugar se niegan a recibirlos o a escucharlos, sacúdanse el polvo de los pies al salir para mostrar que abandonan a esas personas a su suerte».

DHH

Y si en algún lugar no los reciben ni los quieren oír, salgan de allí y sacúdanse el polvo de los pies, para que les sirva a ellos de advertencia.

TLA

Si en algún lugar no quieren recibirlos ni escucharlos, váyanse de allí y sacúdanse el polvo de los pies. Eso le servirá de advertencia a esa gente.»

6:12 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Y saliendo, predicaban que los hombres se arrepintiesen.

NTV

Entonces los discípulos salieron y decían a todos que se arrepintieran de sus pecados y volvieran a Dios.

DHH

Entonces salieron los discípulos a decirle a la gente que se volviera a Dios.

TLA

Los discípulos partieron de allí y comenzaron a decirle a la gente que dejara de pecar y se volviera a Dios.

6:13 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Y echaban fuera muchos demonios, y ungían con aceite a muchos enfermos, y los sanaban.

NTV

También expulsaban muchos demonios y sanaban a muchos enfermos ungiéndolos con aceite de oliva.

DHH

También expulsaron muchos demonios, y curaron a muchos enfermos ungiéndolos con aceite.

TLA

También expulsaron muchos demonios y sanaron a muchos enfermos frotándoles aceite de oliva.

6:14 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Oyó el rey Herodes la fama de Jesús, porque su nombre se había hecho notorio; y dijo: Juan el Bautista ha resucitado de los muertos, y por eso actúan en él estos poderes.

NTV

El rey Herodes Antipas pronto oyó hablar de Jesús, porque todos hablaban de él. Algunos decían: «Este debe ser Juan el Bautista que resucitó de los muertos. Por eso puede hacer semejantes milagros».

DHH

El rey Herodes oyó hablar de Jesús, cuya fama había corrido por todas partes. Pues unos decían: «Juan el Bautista ha resucitado, y por eso tiene este poder milagroso.»

TLA

Jesús era tan conocido que hasta el rey Herodes Antipas oyó hablar de él. Algunos decían que Jesús era Juan el Bautista, que había vuelto a vivir y hacía muchos milagros.

6:15 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Otros decían: Es Elías. Y otros decían: Es un profeta, o alguno de los profetas.

NTV

Otros decían: «Es Elías». Incluso otros afirmaban: «Es un profeta como los grandes profetas del pasado».

DHH

Otros decían: «Es el profeta Elías.» Y otros: «Es un profeta, como los antiguos profetas.»

TLA

Otros decían que era el profeta Elías, o alguno de los profetas que habían vivido hacía mucho tiempo.

6:16 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Al oír esto Herodes, dijo: Este es Juan, el que yo decapité, que ha resucitado de los muertos.

NTV

Cuando Herodes oyó hablar de Jesús, dijo: «Juan, el hombre que yo decapité, ha regresado de los muertos».

DHH

Al oír estas cosas, Herodes decía: —Ese es Juan. Yo mandé cortarle la cabeza y ahora ha resucitado.

TLA

Cuando el rey Herodes oyó hablar de Jesús, estaba seguro de que se trataba de Juan, y decía: «Jesús es Juan. Yo mismo ordené que le cortaran la cabeza, pero ha resucitado.»

6:17 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Porque el mismo Herodes había enviado y prendido a Juan, y le había encadenado en la cárcel por causa de Herodías, mujer de Felipe su hermano; pues la había tomado por mujer.

NTV

Pues Herodes había enviado soldados para arrestar y encarcelar a Juan para hacerle un favor a Herodías. Él se casó con ella a pesar de que era esposa de su hermano, Felipe.

DHH

Es que, por causa de Herodías, Herodes había mandado arrestar a Juan, y lo había hecho encadenar en la cárcel. Herodías era esposa de Filipo, hermano de Herodes, pero Herodes se había casado con ella.

TLA

Resulta que Herodes Antipas se había casado con Herodías, la esposa de su hermano Filipo, y Juan lo había reprendido, diciéndole: «No te está permitido tener a la esposa de tu hermano.» Esto enfureció a Herodías, la cual decidió hacer todo lo posible para matar a Juan. Pero Herodes solo mandó que lo arrestaran y lo metieran en la cárcel.

6:18 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Porque Juan decía a Herodes: No te es lícito tener la mujer de tu hermano.

NTV

Juan le había estado diciendo a Herodes: «Es contra la ley de Dios que te cases con la esposa de tu hermano».

DHH

Y Juan había dicho a Herodes: «No debes tener como tuya a la mujer de tu hermano.»

TLA

Resulta que Herodes Antipas se había casado con Herodías, la esposa de su hermano Filipo, y Juan lo había reprendido, diciéndole: «No te está permitido tener a la esposa de tu hermano.» Esto enfureció a Herodías, la cual decidió hacer todo lo posible para matar a Juan. Pero Herodes solo mandó que lo arrestaran y lo metieran en la cárcel.

6:19 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Pero Herodías le acechaba, y deseaba matarle, y no podía;

NTV

Por eso Herodías le guardaba rencor a Juan y quería matarlo; pero sin el visto bueno de Herodes, ella no podía hacer nada,

DHH

Herodías odiaba por eso a Juan, y quería matarlo; pero no podía,

TLA

Resulta que Herodes Antipas se había casado con Herodías, la esposa de su hermano Filipo, y Juan lo había reprendido, diciéndole: «No te está permitido tener a la esposa de tu hermano.» Esto enfureció a Herodías, la cual decidió hacer todo lo posible para matar a Juan. Pero Herodes solo mandó que lo arrestaran y lo metieran en la cárcel.

6:20 Cap. 6

Reina-Valera 1960

porque Herodes temía a Juan, sabiendo que era varón justo y santo, y le guardaba a salvo; y oyéndole, se quedaba muy perplejo, pero le escuchaba de buena gana.

NTV

porque Herodes respetaba a Juan y lo protegía porque sabía que era un hombre bueno y santo. Herodes se inquietaba mucho siempre que hablaba con Juan, pero aun así le gustaba escucharlo.

DHH

porque Herodes le tenía miedo, sabiendo que era un hombre justo y santo, y lo protegía. Y aunque al oírlo se quedaba sin saber qué hacer, Herodes escuchaba a Juan de buena gana.

TLA

Herodes le tenía miedo a Juan y lo protegía, porque sabía que Juan era un hombre justo y santo. Y aunque Herodes no sabía qué hacer cuando lo oía hablar, lo escuchaba de buena gana.

6:21 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Pero venido un día oportuno, en que Herodes, en la fiesta de su cumpleaños, daba una cena a sus príncipes y tribunos y a los principales de Galilea,

NTV

Finalmente, Herodías tuvo su oportunidad en el cumpleaños de Herodes. Él dio una fiesta para los altos funcionarios de su gobierno, los oficiales del ejército y los ciudadanos prominentes de Galilea.

DHH

Pero Herodías vio llegar su oportunidad cuando Herodes, en su cumpleaños, dio un banquete a sus jefes y comandantes y a las personas importantes de Galilea.

TLA

El día de su cumpleaños, el rey Herodes Antipas organizó una gran fiesta. Invitó a los jefes, a los comandantes y a la gente más importante de la región de Galilea. Herodías vio que esa era su gran oportunidad para matar a Juan.

6:22 Cap. 6

Reina-Valera 1960

entrando la hija de Herodías, danzó, y agradó a Herodes y a los que estaban con él a la mesa; y el rey dijo a la muchacha: Pídeme lo que quieras, y yo te lo daré.

NTV

Luego la hija del rey, también llamada Herodías, entró y bailó una danza que agradó mucho a Herodes y a sus invitados. «Pídeme lo que quieras —le dijo el rey a la muchacha— y te lo daré».

DHH

La hija de Herodías entró en el lugar del banquete y bailó, y el baile gustó tanto a Herodes y a los que estaban cenando con él, que el rey dijo a la muchacha: —Pídeme lo que quieras, y te lo daré.

TLA

Mientras cenaban, la hija de Herodías entró al salón y bailó delante de todos. Tanto le gustó el baile al rey Herodes y a todos los que estaban allí, que el rey le dijo a la muchacha: —Pídeme lo que quieras, y yo te lo daré.

6:23 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Y le juró: Todo lo que me pidas te daré, hasta la mitad de mi reino.

NTV

Incluso juró: «Te daré cualquier cosa que me pidas, ¡hasta la mitad de mi reino!».

DHH

Y le juró una y otra vez que le daría cualquier cosa que pidiera, aunque fuera la mitad del país que él gobernaba.

TLA

Aun si me pides la mitad de mi reino, te juro que te lo daré.

6:24 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Saliendo ella, dijo a su madre: ¿Qué pediré? Y ella le dijo: La cabeza de Juan el Bautista.

NTV

Ella salió y le preguntó a su madre: —¿Qué debo pedir? Su madre le dijo: —¡Pide la cabeza de Juan el Bautista!

DHH

Ella salió, y le preguntó a su madre: —¿Qué pediré? Le contestó: —Pídele la cabeza de Juan el Bautista.

TLA

La muchacha salió del salón, fue a donde estaba Herodías, su madre, y le preguntó: —¿Qué podría pedir? Herodías le respondió: —Pide la cabeza de Juan el Bautista.

6:25 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Entonces ella entró prontamente al rey, y pidió diciendo: Quiero que ahora mismo me des en un plato la cabeza de Juan el Bautista.

NTV

Así que la muchacha regresó de prisa y le dijo al rey: —¡Quiero ahora mismo la cabeza de Juan el Bautista en una bandeja!

DHH

La muchacha entró de prisa donde estaba el rey, y le dijo: —Quiero que ahora mismo me des en un plato la cabeza de Juan el Bautista.

TLA

La muchacha entró de prisa al salón y le dijo al rey: —Quiero que ahora mismo me des en un plato la cabeza de Juan el Bautista.

6:26 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Y el rey se entristeció mucho; pero a causa del juramento, y de los que estaban con él a la mesa, no quiso desecharla.

NTV

Entonces el rey se arrepintió profundamente de lo que había dicho, pero debido a los juramentos que había hecho delante de sus invitados, no le podía negar lo que pedía.

DHH

El rey se puso muy triste; pero como había hecho un juramento en presencia de sus invitados, no quiso negarle lo que le pedía.

TLA

El rey se puso muy triste, pero no quiso negarle a la muchacha lo que pedía, porque se lo había jurado delante de sus invitados.

6:27 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Y en seguida el rey, enviando a uno de la guardia, mandó que fuese traída la cabeza de Juan.

NTV

Así que envió de inmediato a un verdugo a la prisión para que le cortara la cabeza a Juan y luego se la trajera. El soldado decapitó a Juan en la prisión,

DHH

Así que mandó en seguida a un soldado con la orden de llevarle la cabeza de Juan. Fue el soldado a la cárcel, le cortó la cabeza a Juan

TLA

Enseguida ordenó a un soldado que le trajera la cabeza de Juan. El soldado fue a la cárcel, le cortó a Juan la cabeza

6:28 Cap. 6

Reina-Valera 1960

El guarda fue, le decapitó en la cárcel, y trajo su cabeza en un plato y la dio a la muchacha, y la muchacha la dio a su madre.

NTV

trajo su cabeza en una bandeja y se la dio a la muchacha, quien se la llevó a su madre.

DHH

y se la llevó en un plato. Se la dio a la muchacha, y ella se la entregó a su madre.

TLA

y se la llevó en un plato a la muchacha. Después, ella se la entregó a su madre.

6:29 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Cuando oyeron esto sus discípulos, vinieron y tomaron su cuerpo, y lo pusieron en un sepulcro.

NTV

Cuando los discípulos de Juan oyeron lo que había sucedido, fueron a buscar el cuerpo y lo pusieron en una tumba.

DHH

Cuando los seguidores de Juan lo supieron, recogieron el cuerpo y se lo llevaron a enterrar.

TLA

Cuando los discípulos de Juan supieron esto, fueron a recoger el cuerpo de Juan y lo enterraron.

6:30 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Entonces los apóstoles se juntaron con Jesús, y le contaron todo lo que habían hecho, y lo que habían enseñado.

NTV

Los apóstoles regresaron de su viaje y le contaron a Jesús todo lo que habían hecho y enseñado.

DHH

Después de esto, los apóstoles se reunieron con Jesús y le contaron todo lo que habían hecho y enseñado.

TLA

Los apóstoles volvieron a reunirse con Jesús, y le contaron todo lo que habían hecho y enseñado.

6:31 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Él les dijo: Venid vosotros aparte a un lugar desierto, y descansad un poco. Porque eran muchos los que iban y venían, de manera que ni aun tenían tiempo para comer.

NTV

Entonces Jesús les dijo: «Vayamos solos a un lugar tranquilo para descansar un rato». Lo dijo porque había tanta gente que iba y venía que Jesús y sus apóstoles no tenían tiempo ni para comer.

DHH

Jesús les dijo: —Vengan, vamos nosotros solos a descansar un poco en un lugar tranquilo. Porque iba y venía tanta gente, que ellos ni siquiera tenían tiempo para comer.

TLA

Pero eran tantos los que iban y venían, que ni tiempo tenían para comer. Entonces Jesús les dijo: «Vengan, vamos a un lugar tranquilo para descansar a solas.»

6:32 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Y se fueron solos en una barca a un lugar desierto.

NTV

Así que salieron en la barca a un lugar tranquilo, donde pudieran estar a solas;

DHH

Así que Jesús y sus apóstoles se fueron en una barca a un lugar apartado.

TLA

Y él y los apóstoles se fueron en una barca a un lugar apartado.

6:33 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Pero muchos los vieron ir, y le reconocieron; y muchos fueron allá a pie desde las ciudades, y llegaron antes que ellos, y se juntaron a él.

NTV

pero muchos los reconocieron y los vieron salir, y gente de muchos pueblos corrió a lo largo de la orilla y llegó antes que ellos.

DHH

Pero muchos los vieron ir, y los reconocieron; entonces de todos los pueblos corrieron allá, y llegaron antes que ellos.

TLA

Pero la gente que los vio partir adivinó hacia dónde iban. Así, la gente de todos los pueblos cercanos se fue a ese lugar, y llegó antes que Jesús y sus discípulos.

6:34 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Y salió Jesús y vio una gran multitud, y tuvo compasión de ellos, porque eran como ovejas que no tenían pastor; y comenzó a enseñarles muchas cosas.

NTV

Cuando Jesús salió de la barca, vio a la gran multitud y tuvo compasión de ellos porque eran como ovejas sin pastor. Entonces comenzó a enseñarles muchas cosas.

DHH

Al bajar Jesús de la barca, vio la multitud, y sintió compasión de ellos, porque estaban como ovejas que no tienen pastor; y comenzó a enseñarles muchas cosas.

TLA

Cuando Jesús bajó de la barca, vio la gran cantidad de gente que se había reunido y les tuvo compasión, porque parecían ovejas sin pastor. Entonces empezó a enseñarles muchas cosas.

6:35 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Cuando ya era muy avanzada la hora, sus discípulos se acercaron a él, diciendo: El lugar es desierto, y la hora ya muy avanzada.

NTV

Al atardecer, los discípulos se le acercaron y le dijeron: —Este es un lugar alejado y ya se está haciendo tarde.

DHH

Por la tarde, sus discípulos se le acercaron y le dijeron: —Ya es tarde, y este es un lugar solitario.

TLA

Por la tarde, los discípulos se acercaron a Jesús y le dijeron: —Este lugar está muy solitario, y ya se está haciendo tarde.

6:36 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Despídelos para que vayan a los campos y aldeas de alrededor, y compren pan, pues no tienen qué comer.

NTV

Despide a las multitudes para que puedan ir a las granjas y aldeas cercanas a comprar algo de comer.

DHH

Despide a la gente, para que vayan por los campos y las aldeas de alrededor y se compren algo de comer.

TLA

Despide a la gente, para que vaya a buscar comida por los campos y los pueblos cercanos.

6:37 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Respondiendo él, les dijo: Dadles vosotros de comer. Ellos le dijeron: ¿Que vayamos y compremos pan por doscientos denarios, y les demos de comer?

NTV

Jesús les dijo: —Denles ustedes de comer. —¿Con qué? —preguntaron—. ¡Tendríamos que trabajar durante meses para ganar suficiente a fin de comprar comida para toda esta gente!

DHH

Pero Jesús les contestó: —Denles ustedes de comer. Ellos respondieron: —¿Quieres que vayamos a comprar pan por el equivalente al salario de doscientos días, para darles de comer?

TLA

Jesús les dijo: —Denles ustedes de comer. Ellos respondieron: —No podemos comprar pan para tanta gente. ¡Para eso nos hace falta el salario de todo un año!

6:38 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Él les dijo: ¿Cuántos panes tenéis? Id y vedlo. Y al saberlo, dijeron: Cinco, y dos peces.

NTV

—¿Cuánto pan tienen? —preguntó—. Vayan y averigüen. Ellos regresaron e informaron: —Tenemos cinco panes y dos pescados.

DHH

Jesús les dijo: —¿Cuántos panes tienen ustedes? Vayan a verlo. Cuando lo averiguaron, le dijeron: —Cinco panes y dos pescados.

TLA

Jesús les dijo: —Vayan a ver cuántos panes tienen ustedes. Ellos fueron, y al rato regresaron diciendo: —Tenemos cinco panes y dos pescados.

6:39 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Y les mandó que hiciesen recostar a todos por grupos sobre la hierba verde.

NTV

Entonces Jesús les dijo a los discípulos que sentaran a la gente en grupos sobre la hierba verde.

DHH

Entonces les mandó que hicieran sentar a la gente en grupos sobre la hierba verde;

TLA

Entonces Jesús ordenó que todos se sentaran en grupos sobre el pasto verde.

6:40 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Y se recostaron por grupos, de ciento en ciento, y de cincuenta en cincuenta.

NTV

Así que se sentaron en grupos de cincuenta y de cien.

DHH

y se sentaron en grupos de cien y de cincuenta.

TLA

La gente se sentó en grupos de cien y de cincuenta.

6:41 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Entonces tomó los cinco panes y los dos peces, y levantando los ojos al cielo, bendijo, y partió los panes, y dio a sus discípulos para que los pusiesen delante; y repartió los dos peces entre todos.

NTV

Jesús tomó los cinco panes y los dos pescados, miró hacia el cielo y los bendijo. Luego, a medida que partía los panes en trozos, se los daba a sus discípulos para que los distribuyeran entre la gente. También dividió los pescados para que cada persona tuviera su porción.

DHH

Luego Jesús tomó en sus manos los cinco panes y los dos pescados y, mirando al cielo, pronunció la bendición, partió los panes y se los fue dando a sus discípulos para que los repartieran entre la gente. Repartió también los dos pescados entre todos.

TLA

Luego Jesús tomó los cinco panes y los dos pescados, miró al cielo y dio gracias a Dios. Después partió los panes, y los dio a los discípulos para que los repartieran entre toda la gente; lo mismo hizo con los dos pescados.

6:42 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Y comieron todos, y se saciaron.

NTV

Todos comieron cuanto quisieron,

DHH

Todos comieron hasta quedar satisfechos;

TLA

Todos comieron hasta quedar satisfechos.

6:43 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Y recogieron de los pedazos doce cestas llenas, y de lo que sobró de los peces.

NTV

y después los discípulos juntaron doce canastas con lo que sobró de pan y pescado.

DHH

recogieron los pedazos sobrantes de pan y de pescado, y con ellos llenaron doce canastas.

TLA

Luego los discípulos llenaron doce canastas con los pedazos de pan y de pescado que habían sobrado.

6:44 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Y los que comieron eran cinco mil hombres.

NTV

Un total de cinco mil hombres y sus familias se alimentaron.

DHH

Los que comieron de aquellos panes fueron cinco mil hombres.

TLA

¡Y fueron más de cinco mil hombres los que comieron de aquellos panes y pescados!

6:45 Cap. 6

Reina-Valera 1960

En seguida hizo a sus discípulos entrar en la barca e ir delante de él a Betsaida, en la otra ribera, entre tanto que él despedía a la multitud.

NTV

Inmediatamente después, Jesús insistió en que sus discípulos regresaran a la barca y comenzaran a cruzar el lago hacia Betsaida mientras él enviaba a la gente a casa.

DHH

Después de esto, Jesús hizo que sus discípulos subieran a la barca para que cruzaran el lago antes que él, en dirección a Betsaida, mientras él despedía a la gente.

TLA

Después Jesús ordenó a sus discípulos que subieran a la barca y cruzaran el lago en dirección al pueblo de Betsaida, pero él se quedó en la orilla para despedir a toda la gente.

6:46 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Y después que los hubo despedido, se fue al monte a orar;

NTV

Después de despedirse de la gente, subió a las colinas para orar a solas.

DHH

Y cuando la hubo despedido, se fue al cerro a orar.

TLA

Luego de despedirla, se fue a un cerro a orar.

6:47 Cap. 6

Reina-Valera 1960

y al venir la noche, la barca estaba en medio del mar, y él solo en tierra.

NTV

Muy tarde esa misma noche, los discípulos estaban en la barca en medio del lago y Jesús estaba en tierra, solo.

DHH

Al llegar la noche, la barca ya estaba en medio del lago. Jesús, que se había quedado solo en tierra,

TLA

Cuando llegó la noche, la barca ya estaba en medio del lago, pero Jesús aún permanecía en tierra.

6:48 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Y viéndoles remar con gran fatiga, porque el viento les era contrario, cerca de la cuarta vigilia de la noche vino a ellos andando sobre el mar, y quería adelantárseles.

NTV

Jesús vio que ellos se encontraban en serios problemas, pues remaban con mucha fuerza y luchaban contra el viento y las olas. A eso de las tres de la madrugada, Jesús se acercó a ellos caminando sobre el agua. Su intención era pasarlos de largo,

DHH

vio que remaban con dificultad, porque tenían el viento en contra. A la madrugada, fue Jesús hacia ellos caminando sobre el agua, y ya iba a pasar junto a ellos.

TLA

Desde allí pudo ver que los discípulos remaban con mucha dificultad, pues navegaban contra el viento. Poco antes del amanecer, Jesús fue hacia ellos caminando sobre el agua. Cuando ya estaba cerca, hizo como que pasaría de largo.

6:49 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Viéndole ellos andar sobre el mar, pensaron que era un fantasma, y gritaron;

NTV

pero cuando los discípulos lo vieron caminar sobre el agua, gritaron de terror pues pensaron que era un fantasma.

DHH

Cuando lo vieron andar sobre el agua, pensaron que era un fantasma, y gritaron;

TLA

Al verlo caminar sobre el agua, los discípulos creyeron que era un fantasma y se pusieron a gritar.

6:50 Cap. 6

Reina-Valera 1960

porque todos le veían, y se turbaron. Pero en seguida habló con ellos, y les dijo: ¡Tened ánimo; yo soy, no temáis!

NTV

Todos quedaron aterrados al verlo. Pero Jesús les habló de inmediato: «No tengan miedo —dijo—. ¡Tengan ánimo! ¡Yo estoy aquí!».

DHH

porque todos lo vieron y se asustaron. Pero en seguida él les habló, diciéndoles: —¡Calma! ¡Soy yo: no tengan miedo!

TLA

Estaban muy asustados, pero enseguida Jesús les dijo: «Tranquilos, no tengan miedo. Soy yo.»

6:51 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Y subió a ellos en la barca, y se calmó el viento; y ellos se asombraron en gran manera, y se maravillaban.

NTV

Entonces subió a la barca, y el viento se detuvo. Ellos estaban totalmente asombrados

DHH

Subió a la barca, y se calmó el viento; y ellos se quedaron muy asombrados,

TLA

Entonces Jesús se subió a la barca, y el viento se calmó. Los discípulos estaban muy asombrados.

6:52 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Porque aún no habían entendido lo de los panes, por cuanto estaban endurecidos sus corazones.

NTV

porque todavía no entendían el significado del milagro de los panes. Tenían el corazón demasiado endurecido para comprenderlo.

DHH

porque no habían entendido el milagro de los panes, pues tenían el entendimiento oscurecido.

TLA

Tenían la mente cerrada, pues no habían entendido el verdadero significado del milagro de los panes.

6:53 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Terminada la travesía, vinieron a tierra de Genesaret, y arribaron a la orilla.

NTV

Después de cruzar el lago, arribaron a Genesaret. Llevaron la barca hasta la orilla

DHH

Cruzaron el lago y llegaron a la tierra de Genesaret, donde amarraron la barca a la orilla.

TLA

Después de cruzar el lago, llegaron al pueblo de Genesaret y ataron la barca en la orilla.

6:54 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Y saliendo ellos de la barca, en seguida la gente le conoció.

NTV

y bajaron. Los habitantes reconocieron a Jesús enseguida

DHH

Tan pronto como bajaron de la barca, la gente reconoció a Jesús.

TLA

Tan pronto salieron, la gente reconoció a Jesús y

6:55 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Y recorriendo toda la tierra de alrededor, comenzaron a traer de todas partes enfermos en lechos, a donde oían que estaba.

NTV

y corrieron por toda la región llevando a los enfermos en camillas hasta donde oían que él estaba.

DHH

Corrieron por toda aquella región, y comenzaron a llevar en camillas a los enfermos a donde oían decir que estaba Jesús.

TLA

corrió por toda aquella región para llevarle enfermos. Cuando oían que Jesús estaba en un lugar, ponían a los enfermos en camillas y los llevaban ante él.

6:56 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Y dondequiera que entraba, en aldeas, ciudades o campos, ponían en las calles a los que estaban enfermos, y le rogaban que les dejase tocar siquiera el borde de su manto; y todos los que le tocaban quedaban sanos.

NTV

Por donde iba —fueran aldeas, ciudades o granjas— le llevaban enfermos a las plazas. Le suplicaban que permitiera a los enfermos tocar al menos el fleco de su túnica, y todos los que tocaban a Jesús eran sanados.

DHH

Y dondequiera que él entraba, ya fuera en las aldeas, en los pueblos o en los campos, ponían a los enfermos en las calles y le rogaban que los dejara tocar siquiera el borde de su capa; y todos los que la tocaban, quedaban sanos.

TLA

A dondequiera que iba Jesús, ya fuera por aldeas, pueblos o campos, la gente ponía a los enfermos en las calles. Y cuando él pasaba, le rogaban que dejara que los enfermos tocaran, por lo menos, el borde de su ropa. Y todos los que lo tocaban quedaban sanos.

8:1 Cap. 8

Reina-Valera 1960

En aquellos días, como había una gran multitud, y no tenían qué comer, Jesús llamó a sus discípulos, y les dijo:

NTV

En esos días, se reunió otra gran multitud, y de nuevo la gente quedó sin alimentos. Jesús llamó a sus discípulos y les dijo:

DHH

Un día en que de nuevo se había juntado mucha gente y no tenían nada que comer, Jesús llamó a sus discípulos y les dijo:

TLA

Un día, mucha gente volvió a reunirse junto a Jesús, y como no tenían nada para comer, Jesús llamó a sus discípulos y les dijo:

8:2 Cap. 8

Reina-Valera 1960

Tengo compasión de la gente, porque ya hace tres días que están conmigo, y no tienen qué comer;

NTV

—Siento compasión por ellos. Han estado aquí conmigo durante tres días y no les queda nada para comer.

DHH

—Siento compasión de esta gente, porque ya hace tres días que están aquí conmigo y no tienen nada que comer.

TLA

—Siento compasión de toda esta gente. Ya han estado conmigo tres días y no tienen nada que comer.

8:3 Cap. 8

Reina-Valera 1960

y si los enviare en ayunas a sus casas, se desmayarán en el camino, pues algunos de ellos han venido de lejos.

NTV

Si los envío a sus casas con hambre, se desmayarán en el camino porque algunos han venido desde muy lejos.

DHH

Y si los mando sin comer a sus casas, pueden desmayarse por el camino, porque algunos han venido de lejos.

TLA

Algunos han venido desde muy lejos; si los mando a sus casas sin comer, pueden desmayarse en el camino.

8:4 Cap. 8

Reina-Valera 1960

Sus discípulos le respondieron: ¿De dónde podrá alguien saciar de pan a estos aquí en el desierto?

NTV

Sus discípulos respondieron: —¿Cómo vamos a conseguir comida suficiente para darles de comer aquí en el desierto?

DHH

Sus discípulos le contestaron: —¿Pero cómo se les puede dar de comer en un lugar como este, donde no vive nadie?

TLA

Sus discípulos le respondieron: —Pero en este lugar no vive nadie. ¿Dónde vamos a conseguir comida para tanta gente?

8:5 Cap. 8

Reina-Valera 1960

Él les preguntó: ¿Cuántos panes tenéis? Ellos dijeron: Siete.

NTV

—¿Cuánto pan tienen? —preguntó Jesús. —Siete panes —contestaron ellos.

DHH

Jesús les preguntó: —¿Cuántos panes tienen ustedes? —Siete —contestaron ellos.

TLA

Jesús les preguntó: —¿Cuántos panes tienen? —Siete —contestaron los discípulos.

8:6 Cap. 8

Reina-Valera 1960

Entonces mandó a la multitud que se recostase en tierra; y tomando los siete panes, habiendo dado gracias, los partió, y dio a sus discípulos para que los pusiesen delante; y los pusieron delante de la multitud.

NTV

Entonces Jesús le dijo a la gente que se sentara en el suelo. Luego tomó los siete panes, dio gracias a Dios por ellos, los partió en trozos y se los dio a sus discípulos, quienes repartieron el pan entre la multitud.

DHH

Entonces mandó que la gente se sentara en el suelo, tomó en sus manos los siete panes y, habiendo dado gracias a Dios, los partió y se los iba dando a sus discípulos, para que ellos los repartieran entre la gente, y así lo hicieron.

TLA

Jesús le ordenó a la gente que se sentara en el suelo. Luego tomó los siete panes y dio gracias a Dios. Partió los panes en pedazos y se los entregó a sus discípulos, para que ellos los repartieran entre la gente. Los discípulos hicieron lo que Jesús les había mandado.

8:7 Cap. 8

Reina-Valera 1960

Tenían también unos pocos pececillos; y los bendijo, y mandó que también los pusiesen delante.

NTV

También encontraron unos pescaditos, así que Jesús los bendijo y pidió a sus discípulos que los repartieran.

DHH

Tenían también unos cuantos pescaditos; Jesús pronunció sobre ellos la bendición, y también mandó repartirlos.

TLA

Como también tenían unos cuantos pescaditos, Jesús dio gracias y mandó que los repartieran.

8:8 Cap. 8

Reina-Valera 1960

Y comieron, y se saciaron; y recogieron de los pedazos que habían sobrado, siete canastas.

NTV

Todos comieron cuanto quisieron. Después los discípulos recogieron siete canastas grandes con la comida que sobró.

DHH

Todos comieron hasta quedar satisfechos, y recogieron los pedazos sobrantes en siete canastas.

TLA

Todos los que estaban allí comieron hasta quedar satisfechos, y con los pedazos que sobraron llenaron siete canastas.

8:9 Cap. 8

Reina-Valera 1960

Eran los que comieron, como cuatro mil; y los despidió.

NTV

Ese día había unos cuatro mil hombres en la multitud, y Jesús los envió a sus casas luego de que comieron.

DHH

Los que comieron eran cerca de cuatro mil. Luego Jesús los despidió,

TLA

Los que comieron eran como cuatro mil personas. Luego Jesús los despidió,

8:10 Cap. 8

Reina-Valera 1960

Y luego entrando en la barca con sus discípulos, vino a la región de Dalmanuta.

NTV

Inmediatamente después, subió a una barca con sus discípulos y cruzó a la región de Dalmanuta.

DHH

subió a la barca con sus discípulos y se fue a la región de Dalmanuta.

TLA

subió a la barca y se fue con sus discípulos a la región de Dalmanuta.

8:11 Cap. 8

Reina-Valera 1960

Vinieron entonces los fariseos y comenzaron a discutir con él, pidiéndole señal del cielo, para tentarle.

NTV

Cuando los fariseos oyeron que Jesús había llegado, se acercaron y comenzaron a discutir con él. Para ponerlo a prueba, exigieron que les mostrara una señal milagrosa del cielo que demostrara su autoridad.

DHH

Llegaron los fariseos y comenzaron a discutir con Jesús. Y para tenderle una trampa, le pidieron que hiciera alguna señal milagrosa que probara que él venía de parte de Dios.

TLA

Los fariseos llegaron a donde estaba Jesús y comenzaron a discutir con él. Para ponerle una trampa, le pidieron que demostrara con alguna señal milagrosa que él venía de parte de Dios.

8:12 Cap. 8

Reina-Valera 1960

Y gimiendo en su espíritu, dijo: ¿Por qué pide señal esta generación? De cierto os digo que no se dará señal a esta generación.

NTV

Cuando Jesús oyó esto, suspiró profundamente en su espíritu y dijo: «¿Por qué esta gente sigue exigiendo una señal milagrosa? Les digo la verdad, no daré ninguna señal a esta generación».

DHH

Jesús suspiró profundamente y dijo: —¿Por qué pide esta gente una señal milagrosa? Les aseguro que no se les dará ninguna señal.

TLA

Jesús se molestó mucho por esto, y dijo: «¿Por qué siempre piden ustedes una señal? Les aseguro que no se les dará ninguna.»

8:13 Cap. 8

Reina-Valera 1960

Y dejándolos, volvió a entrar en la barca, y se fue a la otra ribera.

NTV

Luego regresó a la barca y los dejó y cruzó al otro lado del lago.

DHH

Entonces los dejó, y volviendo a entrar en la barca se fue al otro lado del lago.

TLA

Entonces Jesús los dejó, volvió a subir a la barca, y se fue al otro lado del lago.

8:14 Cap. 8

Reina-Valera 1960

Habían olvidado de traer pan, y no tenían sino un pan consigo en la barca.

NTV

Pero los discípulos se habían olvidado de llevar comida y solo tenían un pan en la barca.

DHH

Se habían olvidado de llevar algo de comer, y solamente tenían un pan en la barca.

TLA

Los discípulos se habían olvidado de llevar comida, y solo tenían un pan en la barca.

8:15 Cap. 8

Reina-Valera 1960

Y él les mandó, diciendo: Mirad, guardaos de la levadura de los fariseos, y de la levadura de Herodes.

NTV

Mientras cruzaban el lago, Jesús les advirtió: «¡Atención! ¡Tengan cuidado con la levadura de los fariseos y con la de Herodes!».

DHH

Jesús les advirtió: —Miren, cuídense de la levadura de los fariseos y de la levadura de Herodes.

TLA

Jesús les advirtió: —Les recomiendo que se cuiden de la levadura de los fariseos y de la levadura de Herodes Antipas.

8:16 Cap. 8

Reina-Valera 1960

Y discutían entre sí, diciendo: Es porque no trajimos pan.

NTV

Al oír esto, comenzaron a discutir entre sí, pues no habían traído nada de pan.

DHH

Los discípulos comentaban entre sí que no tenían pan.

TLA

Los discípulos comenzaron a hablar entre ellos y decían: —Seguramente dijo eso porque no trajimos pan.

8:17 Cap. 8

Reina-Valera 1960

Y entendiéndolo Jesús, les dijo: ¿Qué discutís, porque no tenéis pan? ¿No entendéis ni comprendéis? ¿Aún tenéis endurecido vuestro corazón?

NTV

Jesús supo lo que hablaban, así que les dijo: —¿Por qué discuten por no tener pan? ¿Todavía no saben ni entienden? ¿Tienen el corazón demasiado endurecido para comprenderlo?

DHH

Jesús se dio cuenta, y les dijo: —¿Por qué dicen que no tienen pan? ¿Todavía no entienden ni se dan cuenta? ¿Tienen tan cerrado el entendimiento?

TLA

Jesús se dio cuenta de lo que hablaban y les dijo: —¿Por qué hablan de pan? ¿Todavía no comprenden? ¿Tienen la mente cerrada?

8:18 Cap. 8

Reina-Valera 1960

¿Teniendo ojos no veis, y teniendo oídos no oís? ¿Y no recordáis?

NTV

“Tienen ojos, ¿y no pueden ver? Tienen oídos, ¿y no pueden oír?” ¿No recuerdan nada en absoluto?

DHH

¿Tienen ojos y no ven, y oídos y no oyen? ¿No se acuerdan?

TLA

Si tienen ojos, ¿cómo es que no ven? Si tienen oídos, ¿por qué no oyen? ¿No se acuerdan

8:19 Cap. 8

Reina-Valera 1960

Cuando partí los cinco panes entre cinco mil, ¿cuántas cestas llenas de los pedazos recogisteis? Y ellos dijeron: Doce.

NTV

Cuando alimenté a los cinco mil con cinco panes, ¿cuántas canastas con sobras recogieron después? —Doce —contestaron ellos.

DHH

Cuando repartí los cinco panes entre cinco mil hombres, ¿cuántas canastas llenas de pedazos recogieron? Ellos contestaron: —Doce.

TLA

de aquella vez, cuando repartí cinco panes entre cinco mil hombres? ¿Cuántas canastas llenaron entonces con lo que sobró? Los discípulos respondieron: —Doce canastas.

8:20 Cap. 8

Reina-Valera 1960

Y cuando los siete panes entre cuatro mil, ¿cuántas canastas llenas de los pedazos recogisteis? Y ellos dijeron: Siete.

NTV

—Y cuando alimenté a los cuatro mil con siete panes, ¿cuántas canastas grandes con sobras recogieron? —Siete —dijeron.

DHH

—Y cuando repartí los siete panes entre cuatro mil, ¿cuántas canastas llenas recogieron? Contestaron: —Siete.

TLA

Jesús les preguntó: —Y cuando repartí siete panes entre cuatro mil, ¿cuántas canastas llenaron? —Siete —contestaron los discípulos.

8:21 Cap. 8

Reina-Valera 1960

Y les dijo: ¿Cómo aún no entendéis?

NTV

—¿Todavía no entienden? —les preguntó.

DHH

Entonces les dijo: —¿Todavía no entienden?

TLA

Jesús les dijo entonces: —¿Y todavía no entienden?

8:22 Cap. 8

Reina-Valera 1960

Vino luego a Betsaida; y le trajeron un ciego, y le rogaron que le tocase.

NTV

Cuando llegaron a Betsaida, algunas personas llevaron a un hombre ciego ante Jesús y le suplicaron que lo tocara y lo sanara.

DHH

Después llegaron a Betsaida, y llevaron un ciego a Jesús, y le rogaron que lo tocara.

TLA

Cuando llegaron al pueblo de Betsaida, unas personas guiaron a un ciego hasta Jesús y le pidieron que lo tocara.

8:23 Cap. 8

Reina-Valera 1960

Entonces, tomando la mano del ciego, le sacó fuera de la aldea; y escupiendo en sus ojos, le puso las manos encima, y le preguntó si veía algo.

NTV

Jesús tomó al ciego de la mano y lo llevó fuera de la aldea. Luego escupió en los ojos del hombre, puso sus manos sobre él y le preguntó: —¿Puedes ver algo ahora?

DHH

Jesús tomó de la mano al ciego y lo sacó fuera del pueblo. Le mojó los ojos con saliva, puso las manos sobre él y le preguntó si podía ver algo.

TLA

Jesús tomó al ciego de la mano y lo llevó fuera del pueblo. Después le mojó los ojos con saliva, colocó las manos sobre él, y le preguntó si veía algo.

8:24 Cap. 8

Reina-Valera 1960

Él, mirando, dijo: Veo los hombres como árboles, pero los veo que andan.

NTV

El hombre miró a su alrededor y dijo: —Sí, veo a algunas personas, pero no puedo verlas con claridad; parecen árboles que caminan.

DHH

El ciego comenzó a ver, y dijo: —Veo a los hombres. Me parecen como árboles que andan.

TLA

El ciego respondió: —Veo gente, pero parecen árboles que caminan.

8:25 Cap. 8

Reina-Valera 1960

Luego le puso otra vez las manos sobre los ojos, y le hizo que mirase; y fue restablecido, y vio de lejos y claramente a todos.

NTV

Entonces Jesús puso nuevamente sus manos sobre los ojos del hombre y fueron abiertos. Su vista fue totalmente restaurada y podía ver todo con claridad.

DHH

Jesús le puso otra vez las manos sobre los ojos, y el hombre miró con atención y quedó sano. Ya todo lo veía claramente.

TLA

Entonces Jesús volvió a ponerle las manos sobre los ojos. El hombre miró de nuevo con cuidado, y vio todo claramente, porque ya estaba sano.

8:26 Cap. 8

Reina-Valera 1960

Y lo envió a su casa, diciendo: No entres en la aldea, ni lo digas a nadie en la aldea.

NTV

Jesús lo envió a su casa y le dijo: —No pases por la aldea cuando regreses a tu casa.

DHH

Entonces Jesús lo mandó a su casa, y le dijo: —No vuelvas al pueblo.

TLA

Jesús le mandó que volviera a su casa, y le dijo: —No regreses al pueblo.

8:27 Cap. 8

Reina-Valera 1960

Salieron Jesús y sus discípulos por las aldeas de Cesarea de Filipo. Y en el camino preguntó a sus discípulos, diciéndoles: ¿Quién dicen los hombres que soy yo?

NTV

Jesús y sus discípulos salieron de Galilea y fueron a las aldeas cerca de Cesarea de Filipo. Mientras caminaban, él les preguntó: —¿Quién dice la gente que soy?

DHH

Después de esto, Jesús y sus discípulos fueron a las aldeas de la región de Cesarea de Filipo. En el camino, Jesús preguntó a sus discípulos: —¿Quién dice la gente que soy yo?

TLA

Después de esto, Jesús y sus discípulos fueron a los caseríos cercanos al pueblo de Cesarea de Filipo. En el camino, Jesús les preguntó: —¿Qué dice la gente acerca de mí?

8:28 Cap. 8

Reina-Valera 1960

Ellos respondieron: Unos, Juan el Bautista; otros, Elías; y otros, alguno de los profetas.

NTV

—Bueno —contestaron—, algunos dicen Juan el Bautista, otros dicen Elías, y otros dicen que eres uno de los otros profetas.

DHH

Ellos contestaron: —Algunos dicen que eres Juan el Bautista, otros dicen que eres Elías, y otros dicen que eres uno de los profetas.

TLA

Los discípulos contestaron: —Algunos dicen que eres Juan el Bautista, otros dicen que eres el profeta Elías. Hay otros que piensan que eres alguno de los profetas.

8:29 Cap. 8

Reina-Valera 1960

Entonces él les dijo: Y vosotros, ¿quién decís que soy? Respondiendo Pedro, le dijo: Tú eres el Cristo.

NTV

Entonces les preguntó: —Y ustedes, ¿quién dicen que soy? Pedro contestó: —Tú eres el Mesías.

DHH

—Y ustedes, ¿quién dicen que soy? —les preguntó. Pedro le respondió: —Tú eres el Mesías.

TLA

Entonces Jesús les preguntó: —Y ustedes, ¿qué opinan? ¿Quién soy yo? Y Pedro contestó: —Tú eres el Mesías.

8:30 Cap. 8

Reina-Valera 1960

Pero él les mandó que no dijesen esto de él a ninguno.

NTV

Pero Jesús les advirtió que no le contaran a nadie acerca de él.

DHH

Pero Jesús les ordenó que no hablaran de él a nadie.

TLA

Jesús les ordenó que no le contaran a nadie que él era el Mesías.

8:31 Cap. 8

Reina-Valera 1960

Y comenzó a enseñarles que le era necesario al Hijo del Hombre padecer mucho, y ser desechado por los ancianos, por los principales sacerdotes y por los escribas, y ser muerto, y resucitar después de tres días.

NTV

Entonces Jesús comenzó a decirles que el Hijo del Hombre tendría que sufrir muchas cosas terribles y ser rechazado por los ancianos, por los principales sacerdotes y por los maestros de la ley religiosa. Lo matarían, pero tres días después resucitaría.

DHH

Jesús comenzó a enseñarles que el Hijo del hombre tendría que sufrir mucho, y que sería rechazado por los ancianos, por los jefes de los sacerdotes y por los maestros de la ley. Les dijo que lo iban a matar, pero que resucitaría a los tres días.

TLA

Jesús comenzó a anunciar a sus discípulos lo que le iba a pasar: «Yo, el Hijo del hombre, voy a sufrir mucho. Seré rechazado por los líderes del pueblo, por los sacerdotes principales y por los maestros de la Ley. Me van a matar, pero tres días después resucitaré.»

8:32 Cap. 8

Reina-Valera 1960

Esto les decía claramente. Entonces Pedro le tomó aparte y comenzó a reconvenirle.

NTV

Mientras hablaba abiertamente de eso con sus discípulos, Pedro lo llevó aparte y empezó a reprenderlo por decir semejantes cosas.

DHH

Esto se lo advirtió claramente. Entonces Pedro lo llevó aparte y comenzó a reprenderlo.

TLA

Como Jesús habló tan claramente de su muerte, Pedro lo llevó aparte y lo reprendió por hablar de eso.

8:33 Cap. 8

Reina-Valera 1960

Pero él, volviéndose y mirando a los discípulos, reprendió a Pedro, diciendo: ¡Quítate de delante de mí, Satanás! porque no pones la mira en las cosas de Dios, sino en las de los hombres.

NTV

Jesús se dio la vuelta, miró a sus discípulos y reprendió a Pedro: «¡Aléjate de mí, Satanás! —dijo—. Ves las cosas solamente desde el punto de vista humano, no del punto de vista de Dios».

DHH

Pero Jesús se volvió, miró a los discípulos y reprendió a Pedro, diciéndole: —¡Apártate de mí, Satanás! Tú no ves las cosas como las ve Dios, sino como las ven los hombres.

TLA

Pero Jesús se volvió, y frente a todos sus discípulos regañó a Pedro: «¡Pedro, estás hablando como Satanás! ¡Apártate de mí, pues no entiendes los planes de Dios! Te comportas como cualquier ser humano.»

8:34 Cap. 8

Reina-Valera 1960

Y llamando a la gente y a sus discípulos, les dijo: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame.

NTV

Entonces llamó a la multitud para que se uniera a los discípulos, y dijo: «Si alguno de ustedes quiere ser mi seguidor, tiene que abandonar su propia manera de vivir, tomar su cruz y seguirme.

DHH

Luego Jesús llamó a sus discípulos y a la gente, y dijo: —Si alguno quiere ser discípulo mío, olvídese de sí mismo, cargue con su cruz y sígame.

TLA

Después, Jesús llamó a sus discípulos y a la gente, y les dijo: «Si ustedes quieren ser mis discípulos, tienen que olvidarse de hacer su propia voluntad. Tienen que estar dispuestos a morir en una cruz y a hacer lo que yo les diga.

8:35 Cap. 8

Reina-Valera 1960

Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí y del evangelio, la salvará.

NTV

Si tratas de aferrarte a la vida, la perderás; pero si entregas tu vida por mi causa y por causa de la Buena Noticia, la salvarás.

DHH

Porque el que quiera salvar su vida, la perderá; pero el que pierda la vida por causa mía y por aceptar el evangelio, la salvará.

TLA

Porque si solo les preocupa salvar la vida, la van a perder. Pero si deciden dar su vida por mí y por anunciar las buenas noticias, entonces se salvarán.

8:36 Cap. 8

Reina-Valera 1960

Porque ¿qué aprovechará al hombre si ganare todo el mundo, y perdiere su alma?

NTV

¿Y qué beneficio obtienes si ganas el mundo entero pero pierdes tu propia alma?

DHH

¿De qué le sirve al hombre ganar el mundo entero, si pierde la vida?

TLA

De nada sirve que una persona gane todo lo que quiera en el mundo, si al fin de cuentas pierde su vida.

8:37 Cap. 8

Reina-Valera 1960

¿O qué recompensa dará el hombre por su alma?

NTV

¿Hay algo que valga más que tu alma?

DHH

O también, ¿cuánto podrá pagar el hombre por su vida?

TLA

Y no hay nada que una persona pueda dar para salvar su vida.

8:38 Cap. 8

Reina-Valera 1960

Porque el que se avergonzare de mí y de mis palabras en esta generación adúltera y pecadora, el Hijo del Hombre se avergonzará también de él, cuando venga en la gloria de su Padre con los santos ángeles.

NTV

Si alguien se avergüenza de mí y de mi mensaje en estos días de adulterio y de pecado, el Hijo del Hombre se avergonzará de esa persona cuando regrese en la gloria de su Padre con sus santos ángeles».

DHH

Pues si alguno se avergüenza de mí y de mi mensaje delante de esta gente infiel y pecadora, también el Hijo del hombre se avergonzará de él cuando venga con la gloria de su Padre y con los santos ángeles.

TLA

»Delante de esta gente malvada que rechaza a Dios, no se avergüencen de mí ni de mis palabras. Si lo hacen, yo, el Hijo del hombre, me avergonzaré de ustedes cuando venga con el poder de mi Padre y con sus ángeles.»

9:1 Cap. 9

Reina-Valera 1960

También les dijo: De cierto os digo que hay algunos de los que están aquí, que no gustarán la muerte hasta que hayan visto el reino de Dios venido con poder.

NTV

Jesús continuó diciendo: «¡Les digo la verdad, algunos de los que están aquí ahora no morirán antes de ver el reino de Dios llegar con gran poder!».

DHH

Jesús también les dijo: —Les aseguro que algunos de los que están aquí presentes no morirán hasta que vean el reino de Dios llegar con poder.

TLA

Jesús también les dijo: —Les aseguro que algunos de los que están aquí no morirán hasta que vean llegar el reino de Dios con poder.

9:2 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Seis días después, Jesús tomó a Pedro, a Jacobo y a Juan, y los llevó aparte solos a un monte alto; y se transfiguró delante de ellos.

NTV

Seis días después, Jesús tomó a Pedro, a Santiago y a Juan y los llevó a una montaña alta para estar a solas. Mientras los hombres observaban, la apariencia de Jesús se transformó,

DHH

Seis días después, Jesús se fue a un cerro alto llevándose solamente a Pedro, a Santiago y a Juan. Allí, delante de ellos, cambió la apariencia de Jesús.

TLA

Seis días después, Jesús llevó a Pedro, a Santiago y a Juan hasta un cerro alto, para estar solos. Frente a ellos, Jesús se transformó:

9:3 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Y sus vestidos se volvieron resplandecientes, muy blancos, como la nieve, tanto que ningún lavador en la tierra los puede hacer tan blancos.

NTV

y su ropa se volvió blanca resplandeciente, más de lo que cualquier blanqueador terrenal jamás podría lograr.

DHH

Su ropa se volvió brillante y más blanca de lo que nadie podría dejarla por mucho que la lavara.

TLA

su ropa se puso tan blanca y brillante, como jamás aquí en la tierra podría blanquearse.

9:4 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Y les apareció Elías con Moisés, que hablaban con Jesús.

NTV

Después aparecieron Elías y Moisés y comenzaron a conversar con Jesús.

DHH

Y vieron a Elías y a Moisés, que estaban conversando con Jesús.

TLA

Luego, los tres discípulos vieron aparecer al profeta Elías y a Moisés conversando con Jesús.

9:5 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Entonces Pedro dijo a Jesús: Maestro, bueno es para nosotros que estemos aquí; y hagamos tres enramadas, una para ti, otra para Moisés, y otra para Elías.

NTV

Pedro exclamó: «Rabí, ¡es maravilloso que estemos aquí! Hagamos tres enramadas como recordatorios: una para ti, una para Moisés y la otra para Elías».

DHH

Pedro le dijo a Jesús: —Maestro, ¡qué bien que estemos aquí! Vamos a hacer tres chozas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías.

TLA

Entonces Pedro le dijo a Jesús: «Maestro, ¡qué bueno que estemos aquí! Vamos a hacer tres enramadas: una para ti, otra para Moisés y otra más para Elías.»

9:6 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Porque no sabía lo que hablaba, pues estaban espantados.

NTV

Dijo esto porque realmente no sabía qué otra cosa decir, pues todos estaban aterrados.

DHH

Es que los discípulos estaban asustados, y Pedro no sabía qué decir.

TLA

Los discípulos estaban muy asustados, y Pedro se puso a hablar sin pensar en lo que decía.

9:7 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Entonces vino una nube que les hizo sombra, y desde la nube una voz que decía: Este es mi Hijo amado; a él oíd.

NTV

Luego una nube los cubrió y, desde la nube, una voz dijo: «Este es mi Hijo muy amado. Escúchenlo a él».

DHH

En esto, apareció una nube y se posó sobre ellos. Y de la nube salió una voz, que dijo: «Este es mi Hijo amado: escúchenlo.»

TLA

De pronto bajó una nube y se detuvo sobre ellos. Desde la nube se oyó una voz que decía: «Este es mi Hijo, yo lo amo mucho. Ustedes deben obedecerlo.»

9:8 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Y luego, cuando miraron, no vieron más a nadie consigo, sino a Jesús solo.

NTV

De pronto, cuando miraban ellos a su alrededor, Moisés y Elías se habían ido, y vieron solo a Jesús con ellos.

DHH

Al momento, cuando miraron alrededor, ya no vieron a nadie con ellos, sino a Jesús solo.

TLA

Enseguida, miraron a su alrededor y ya no había nadie con ellos. Sólo estaba Jesús.

9:9 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Y descendiendo ellos del monte, les mandó que a nadie dijesen lo que habían visto, sino cuando el Hijo del Hombre hubiese resucitado de los muertos.

NTV

Mientras descendían de la montaña, él les dijo que no le contaran a nadie lo que habían visto hasta que el Hijo del Hombre se levantara de los muertos.

DHH

Mientras bajaban del cerro, Jesús les encargó que no contaran a nadie lo que habían visto, hasta que el Hijo del hombre hubiera resucitado.

TLA

Mientras bajaban del cerro, Jesús les ordenó que no le contaran a nadie lo que habían visto hasta que él, el Hijo del hombre, resucitara.

9:10 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Y guardaron la palabra entre sí, discutiendo qué sería aquello de resucitar de los muertos.

NTV

Así que guardaron el secreto, pero a menudo se preguntaban qué quería decir con «levantarse de los muertos».

DHH

Por esto guardaron el secreto entre ellos, aunque se preguntaban qué sería eso de resucitar.

TLA

Pedro, Santiago y Juan guardaron el secreto, pero se preguntaban qué significaba aquello de resucitar.

9:11 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Y le preguntaron, diciendo: ¿Por qué dicen los escribas que es necesario que Elías venga primero?

NTV

Entonces le preguntaron: —¿Por qué los maestros de la ley religiosa insisten en que Elías debe regresar antes de que venga el Mesías?

DHH

Le preguntaron a Jesús: —¿Por qué dicen los maestros de la ley que Elías ha de venir primero?

TLA

Entonces le preguntaron: —¿Por qué dicen los maestros de la Ley que el profeta Elías va a venir antes que el Mesías?

9:12 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Respondiendo él, les dijo: Elías a la verdad vendrá primero, y restaurará todas las cosas; ¿y cómo está escrito del Hijo del Hombre, que padezca mucho y sea tenido en nada?

NTV

Jesús contestó: —Es cierto que Elías viene primero a fin de dejar todo preparado. Sin embargo, ¿por qué las Escrituras dicen que el Hijo del Hombre debe sufrir mucho y ser tratado con total desprecio?

DHH

Él les contestó: —Es cierto que Elías viene primero, y que él lo arreglará todo. ¿Y por qué dicen las Escrituras que el Hijo del hombre ha de sufrir y ser despreciado?

TLA

Jesús les respondió: —Eso es verdad. Elías viene primero a preparar todas las cosas. Aunque también es cierto que la Biblia dice que el Hijo del hombre debe sufrir mucho y ser despreciado.

9:13 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Pero os digo que Elías ya vino, y le hicieron todo lo que quisieron, como está escrito de él.

NTV

Pero les digo, Elías ya vino, y ellos prefirieron maltratarlo, tal como lo predijeron las Escrituras.

DHH

Pero yo les digo que Elías ya vino, y que ellos hicieron con él todo lo que quisieron, como dicen las Escrituras que le había de suceder.

TLA

Pero yo les aseguro que Elías ya vino, y muchos lo trataron muy mal. Así se anunciaba ya en la Biblia.

9:14 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Cuando llegó a donde estaban los discípulos, vio una gran multitud alrededor de ellos, y escribas que disputaban con ellos.

NTV

Cuando regresaron adonde estaban los demás discípulos, vieron que los rodeaba una gran multitud y que algunos maestros de la ley religiosa discutían con ellos.

DHH

Cuando regresaron a donde estaban los discípulos, los encontraron rodeados de una gran multitud, y algunos maestros de la ley discutían con ellos.

TLA

Cuando llegaron a donde estaban los otros discípulos, vieron que había mucha gente a su alrededor, y que los maestros de la Ley estaban discutiendo con ellos.

9:15 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Y en seguida toda la gente, viéndole, se asombró, y corriendo a él, le saludaron.

NTV

Cuando la multitud vio a Jesús, todos se llenaron de asombro y corrieron a saludarlo.

DHH

Al ver a Jesús, todos corrieron a saludarlo llenos de admiración.

TLA

Al ver a Jesús, la gente se puso muy contenta, pues no esperaba verlo. Todos corrieron a saludarlo.

9:16 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Él les preguntó: ¿Qué disputáis con ellos?

NTV

—¿Sobre qué discuten? —preguntó Jesús.

DHH

Él les preguntó: —¿Qué están ustedes discutiendo con ellos?

TLA

Jesús les preguntó: —¿Qué es lo que discuten entre ustedes?

9:17 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Y respondiendo uno de la multitud, dijo: Maestro, traje a ti a mi hijo, que tiene un espíritu mudo,

NTV

Un hombre de la multitud tomó la palabra y dijo: —Maestro, traje a mi hijo para que lo sanaras. Está poseído por un espíritu maligno que no le permite hablar.

DHH

Uno de los presentes contestó: —Maestro, aquí te he traído a mi hijo, pues tiene un espíritu que lo ha dejado mudo.

TLA

Uno de los que estaban allí le dijo: —Maestro, te traje a mi hijo, pues tiene un espíritu malo que no lo deja hablar.

9:18 Cap. 9

Reina-Valera 1960

el cual, dondequiera que le toma, le sacude; y echa espumarajos, y cruje los dientes, y se va secando; y dije a tus discípulos que lo echasen fuera, y no pudieron.

NTV

Y, siempre que este espíritu se apodera de él, lo tira violentamente al suelo y él echa espuma por la boca, rechina los dientes y se pone rígido. Así que les pedí a tus discípulos que echaran fuera al espíritu maligno, pero no pudieron hacerlo.

DHH

Dondequiera que se encuentra, el espíritu lo agarra y lo tira al suelo; y echa espuma por la boca, le rechinan los dientes y se queda tieso. He pedido a tus discípulos que le saquen ese espíritu, pero no han podido.

TLA

Cuando el espíritu entra en mi hijo, él se cae al suelo y empieza a echar espuma por la boca. Sus dientes empiezan a rechinar y él se queda rígido. Les pedí a tus discípulos que expulsaran de mi hijo a ese espíritu malo, pero no han podido.

9:19 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Y respondiendo él, les dijo: ¡Oh generación incrédula! ¿Hasta cuándo he de estar con vosotros? ¿Hasta cuándo os he de soportar? Traédmelo.

NTV

Jesús les dijo: «¡Gente sin fe! ¿Hasta cuándo tendré que estar con ustedes? ¿Hasta cuándo tendré que soportarlos? Tráiganme al muchacho».

DHH

Jesús contestó: —¡Gente sin fe! ¿Hasta cuándo tendré que estar con ustedes? ¿Hasta cuándo tendré que soportarlos? Traigan acá al muchacho.

TLA

Jesús les dijo: —¿Por qué no han aprendido a confiar en Dios? ¿Acaso no pueden hacer nada sin mí? ¿Cuándo van a aprender? ¡Tráiganme aquí al muchacho!

9:20 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Y se lo trajeron; y cuando el espíritu vio a Jesús, sacudió con violencia al muchacho, quien cayendo en tierra se revolcaba, echando espumarajos.

NTV

Así que se lo llevaron. Cuando el espíritu maligno vio a Jesús, le causó una violenta convulsión al muchacho, quien cayó al piso retorciéndose y echando espuma por la boca.

DHH

Entonces llevaron al muchacho ante Jesús. Pero cuando el espíritu vio a Jesús, hizo que le diera un ataque al muchacho, el cual cayó al suelo revolcándose y echando espuma por la boca.

TLA

Enseguida se lo llevaron. Cuando el espíritu malo vio a Jesús, empezó a sacudir al muchacho con gran fuerza. El joven cayó al suelo y empezó a echar espuma por la boca.

9:21 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Jesús preguntó al padre: ¿Cuánto tiempo hace que le sucede esto? Y él dijo: Desde niño.

NTV

—¿Hace cuánto tiempo que le pasa esto? —preguntó Jesús al padre del muchacho. —Desde que era muy pequeño —contestó él—.

DHH

Jesús le preguntó al padre: —¿Desde cuándo le sucede esto? El padre contestó: —Desde que era niño.

TLA

Jesús le preguntó al padre: —¿Desde cuándo le pasa esto? El padre respondió: —Desde que era pequeño.

9:22 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Y muchas veces le echa en el fuego y en el agua, para matarle; pero si puedes hacer algo, ten misericordia de nosotros, y ayúdanos.

NTV

A menudo el espíritu lo arroja al fuego o al agua para matarlo. Ten misericordia de nosotros y ayúdanos si puedes.

DHH

Y muchas veces ese espíritu lo ha arrojado al fuego y al agua, para matarlo. Así que, si puedes hacer algo, ten compasión de nosotros y ayúdanos.

TLA

Desde entonces, el espíritu malo siempre ha querido matarlo, y lo arroja al fuego o al agua. Por favor, haz algo para ayudarnos. ¡Ten compasión de nosotros!

9:23 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Jesús le dijo: Si puedes creer, al que cree todo le es posible.

NTV

—¿Cómo que “si puedo”? —preguntó Jesús—. Todo es posible si uno cree.

DHH

Jesús le dijo: —¿Cómo que “si puedes”? ¡Todo es posible para el que cree!

TLA

Jesús le preguntó: —¿Puedes confiar en Dios? Para el que confía en él, todo es posible.

9:24 Cap. 9

Reina-Valera 1960

E inmediatamente el padre del muchacho clamó y dijo: Creo; ayuda mi incredulidad.

NTV

Al instante el padre clamó: —¡Sí, creo, pero ayúdame a superar mi incredulidad!

DHH

Entonces el padre del muchacho gritó: —Yo creo. ¡Ayúdame a creer más!

TLA

Enseguida el padre gritó: —Sí, confío en Dios. ¡Ayúdame a confiar más en él!

9:25 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Y cuando Jesús vio que la multitud se agolpaba, reprendió al espíritu inmundo, diciéndole: Espíritu mudo y sordo, yo te mando, sal de él, y no entres más en él.

NTV

Cuando Jesús vio que aumentaba el número de espectadores, reprendió al espíritu maligno. «Escucha, espíritu que impides que este muchacho oiga y hable —dijo—. ¡Te ordeno que salgas de este muchacho y nunca más entres en él!».

DHH

Al ver Jesús que se estaba reuniendo mucha gente, reprendió al espíritu impuro, diciendo: —Espíritu mudo y sordo, yo te ordeno que salgas de este muchacho y que no vuelvas a entrar en él.

TLA

Cuando Jesús vio que se estaba juntando mucha gente a su alrededor, reprendió al espíritu malo y le dijo: —Espíritu malvado, que impides hablar a este joven, ¡te ordeno que salgas y no vuelvas a entrar en él!

9:26 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Entonces el espíritu, clamando y sacudiéndole con violencia, salió; y él quedó como muerto, de modo que muchos decían: Está muerto.

NTV

Entonces el espíritu gritó, le causó otra convulsión violenta al muchacho y salió de él. El muchacho quedó como muerto. Un murmullo recorrió la multitud: «Está muerto», decía la gente.

DHH

El espíritu gritó, e hizo que le diera otro ataque al muchacho. Luego salió de él, dejándolo como muerto, de modo que muchos decían que, en efecto, estaba muerto.

TLA

El espíritu malo gritó, haciendo que el muchacho sufriera otro ataque. Luego salió y lo dejó como muerto. Mucha gente decía: «¡Está muerto!»

9:27 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Pero Jesús, tomándole de la mano, le enderezó; y se levantó.

NTV

Pero Jesús lo tomó de la mano, lo levantó, y el muchacho se puso de pie.

DHH

Pero Jesús, tomándolo de la mano, lo levantó; y el muchacho se puso de pie.

TLA

Pero Jesús tomó al joven por la mano y lo ayudó a levantarse.

9:28 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Cuando él entró en casa, sus discípulos le preguntaron aparte: ¿Por qué nosotros no pudimos echarle fuera?

NTV

Más tarde, cuando Jesús quedó a solas en la casa con sus discípulos, ellos le preguntaron: —¿Por qué nosotros no pudimos expulsar ese espíritu maligno?

DHH

Luego Jesús entró en una casa, y sus discípulos le preguntaron a solas: —¿Por qué nosotros no pudimos expulsar ese espíritu?

TLA

Más tarde, cuando Jesús regresó a casa, los discípulos lo llevaron aparte y le preguntaron: —¿Por qué nosotros no pudimos expulsar a ese espíritu?

9:29 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Y les dijo: Este género con nada puede salir, sino con oración y ayuno.

NTV

Jesús contestó: —Esa clase solo puede ser expulsada con oración.

DHH

Y Jesús les contestó: —A esta clase de demonios solamente se la puede expulsar por medio de la oración.

TLA

Jesús les contestó: —Esta clase de espíritu malo solo se puede expulsar por medio de la oración.

9:30 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Habiendo salido de allí, caminaron por Galilea; y no quería que nadie lo supiese.

NTV

Saliendo de esa región, viajaron por Galilea. Jesús no quería que nadie supiera que él estaba allí,

DHH

Cuando se fueron de allí, pasaron por Galilea. Pero Jesús no quiso que nadie lo supiera,

TLA

Jesús y sus discípulos se fueron de ese lugar, y viajaron por la región de Galilea. En su camino, Jesús no quiso que la gente supiera que él pasaba por allí,

9:31 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Porque enseñaba a sus discípulos, y les decía: El Hijo del Hombre será entregado en manos de hombres, y le matarán; pero después de muerto, resucitará al tercer día.

NTV

porque deseaba pasar más tiempo con sus discípulos y enseñarles. Les dijo: «El Hijo del Hombre será traicionado y entregado en manos de sus enemigos. Lo matarán, pero tres días después se levantará de los muertos».

DHH

porque estaba enseñando a sus discípulos. Les decía: —El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres, y lo matarán; pero tres días después resucitará.

TLA

pues quería dedicarse a enseñar a sus discípulos. Les decía: «Yo, el Hijo del hombre, seré entregado en manos de los que me han de matar, pero tres días después resucitaré.»

9:32 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Pero ellos no entendían esta palabra, y tenían miedo de preguntarle.

NTV

Ellos no entendieron lo que quería decir, sin embargo, tenían miedo de preguntarle.

DHH

Ellos no entendían lo que les decía, y tenían miedo de preguntarle.

TLA

Los discípulos no entendían lo que Jesús les quería decir, pero tenían miedo de preguntarle.

9:33 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Y llegó a Capernaum; y cuando estuvo en casa, les preguntó: ¿Qué disputabais entre vosotros en el camino?

NTV

Después de llegar a Capernaúm e instalarse en una casa, Jesús preguntó a sus discípulos: «¿Qué venían conversando en el camino?».

DHH

Llegaron a la ciudad de Cafarnaúm. Cuando ya estaban en casa, Jesús les preguntó: —¿Qué venían discutiendo ustedes por el camino?

TLA

Jesús y sus discípulos llegaron al pueblo de Cafarnaúm. Cuando ya estaban en la casa, él les preguntó: «¿De qué estaban hablando cuando venían por el camino?»

9:34 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Mas ellos callaron; porque en el camino habían disputado entre sí, quién había de ser el mayor.

NTV

Pero no le contestaron porque venían discutiendo sobre quién de ellos era el más importante.

DHH

Pero se quedaron callados, porque en el camino habían discutido quién de ellos era el más importante.

TLA

Los discípulos no contestaron nada, porque habían estado discutiendo cuál de ellos era el más importante.

9:35 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Entonces él se sentó y llamó a los doce, y les dijo: Si alguno quiere ser el primero, será el postrero de todos, y el servidor de todos.

NTV

Jesús se sentó y llamó a los doce discípulos y dijo: «Quien quiera ser el primero debe tomar el último lugar y ser el sirviente de todos los demás».

DHH

Entonces Jesús se sentó, llamó a los doce y les dijo: —Si alguien quiere ser el primero, deberá ser el último de todos, y servirlos a todos.

TLA

Entonces Jesús se sentó, llamó a los doce discípulos y les dijo: «Si alguno de ustedes quiere ser el más importante, deberá ocupar el último lugar y ser el servidor de todos los demás.»

9:36 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Y tomó a un niño, y lo puso en medio de ellos; y tomándole en sus brazos, les dijo:

NTV

Entonces puso a un niño pequeño en medio de ellos. Y, tomándolo en sus brazos, les dijo:

DHH

Luego puso un niño en medio de ellos, y tomándolo en brazos les dijo:

TLA

Luego llamó a un niño y lo puso frente a ellos. Lo tomó en sus brazos y les dijo:

9:37 Cap. 9

Reina-Valera 1960

El que reciba en mi nombre a un niño como este, me recibe a mí; y el que a mí me recibe, no me recibe a mí sino al que me envió.

NTV

«Todo el que recibe de mi parte a un niño pequeño como este me recibe a mí, y todo el que me recibe, no solo me recibe a mí, sino también a mi Padre, quien me envió».

DHH

—El que recibe en mi nombre a un niño como este, me recibe a mí; y el que me recibe a mí, no solamente a mí me recibe, sino también a aquel que me envió.

TLA

«Si ustedes aceptan a un niño como este, me aceptan a mí. Y si me aceptan a mí, aceptan a Dios, que fue quien me envió.»

9:38 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Juan le respondió diciendo: Maestro, hemos visto a uno que en tu nombre echaba fuera demonios, pero él no nos sigue; y se lo prohibimos, porque no nos seguía.

NTV

Juan le dijo a Jesús: —Maestro, vimos a alguien usar tu nombre para expulsar demonios, pero le dijimos que no lo hiciera, porque no pertenece a nuestro grupo.

DHH

Juan le dijo: —Maestro, hemos visto a uno que expulsaba demonios en tu nombre, y tratamos de impedírselo, porque no es de los nuestros.

TLA

Juan, uno de los doce discípulos, le dijo a Jesús: —Maestro, vimos a alguien que usaba tu nombre para sacar demonios de las personas, pero nosotros le dijimos que no lo hiciera, porque él no es de nuestro grupo.

9:39 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Pero Jesús dijo: No se lo prohibáis; porque ninguno hay que haga milagro en mi nombre, que luego pueda decir mal de mí.

NTV

—¡No lo detengan! —dijo Jesús—. Nadie que haga un milagro en mi nombre podrá luego hablar mal de mí.

DHH

Jesús contestó: —No se lo prohíban, porque nadie que haga un milagro en mi nombre podrá luego hablar mal de mí.

TLA

Pero Jesús dijo: —No se lo prohíban, porque nadie podría maldecirme después de haber hecho un milagro usando mi nombre.

9:40 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Porque el que no es contra nosotros, por nosotros es.

NTV

Todo el que no está en contra de nosotros está a nuestro favor.

DHH

El que no está contra nosotros, está a nuestro favor.

TLA

Quien no está contra nosotros, realmente está a nuestro favor.

9:41 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Y cualquiera que os diere un vaso de agua en mi nombre, porque sois de Cristo, de cierto os digo que no perderá su recompensa.

NTV

Si alguien les da a ustedes incluso un vaso de agua porque pertenecen al Mesías, les digo la verdad, esa persona ciertamente será recompensada.

DHH

Cualquiera que les dé a ustedes aunque solo sea un vaso de agua por ser ustedes de Cristo, les aseguro que tendrá su premio.

TLA

»Les aseguro que Dios no se olvidará de premiar a quien les dé un vaso de agua solo porque ustedes son míos.

9:42 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Cualquiera que haga tropezar a uno de estos pequeñitos que creen en mí, mejor le fuera si se le atase una piedra de molino al cuello, y se le arrojase en el mar.

NTV

»Si tú haces que uno de estos pequeños que confían en mí caiga en pecado, sería mejor que te arrojaran al mar con una gran piedra de molino atada al cuello.

DHH

»A cualquiera que haga caer en pecado a uno de estos pequeños que creen en mí, mejor le sería que lo echaran al mar con una gran piedra de molino atada al cuello.

TLA

»Si alguien hace que uno de estos pequeños seguidores míos deje de confiar en mí, mejor le sería que le ataran al cuello una piedra enorme y lo tiraran al mar.

9:43 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Si tu mano te fuere ocasión de caer, córtala; mejor te es entrar en la vida manco, que teniendo dos manos ir al infierno, al fuego que no puede ser apagado,

NTV

Si tu mano te hace pecar, córtatela. Es preferible entrar en la vida eterna con una sola mano que en el fuego inextinguible del infierno con las dos manos.

DHH

Si tu mano te hace caer en pecado, córtatela; es mejor que entres manco en la vida, y no que con las dos manos vayas a parar al infierno, donde el fuego no se puede apagar.

TLA

»Si lo que haces con tu mano te hace desobedecer a Dios, mejor córtatela. Es mejor quedarse para siempre sin una mano, que tener las dos manos y ser echado al infierno, donde el fuego nunca se apaga.

9:44 Cap. 9

Reina-Valera 1960

donde el gusano de ellos no muere, y el fuego nunca se apaga.

NTV

[Este verso no aparece en esta versión.]

DHH

[Este verso no aparece en esta versión.]

TLA

»Si lo que haces con tu mano te hace desobedecer a Dios, mejor córtatela. Es mejor quedarse para siempre sin una mano, que tener las dos manos y ser echado al infierno, donde el fuego nunca se apaga.

9:45 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Y si tu pie te fuere ocasión de caer, córtalo; mejor te es entrar a la vida cojo, que teniendo dos pies ser echado en el infierno, al fuego que no puede ser apagado,

NTV

Si tu pie te hace pecar, córtatelo. Es preferible entrar en la vida eterna con un solo pie que ser arrojado al infierno con los dos pies.

DHH

Y si tu pie te hace caer en pecado, córtatelo; es mejor que entres cojo en la vida, y no que con los dos pies seas arrojado al infierno.

TLA

»Si lo que haces con tu pie te hace desobedecer a Dios, mejor córtatelo. Es mejor quedarse para siempre sin un pie, que tener los dos pies y ser echado al infierno.

9:46 Cap. 9

Reina-Valera 1960

donde el gusano de ellos no muere, y el fuego nunca se apaga.

NTV

[Este verso no aparece en esta versión.]

DHH

[Este verso no aparece en esta versión.]

TLA

»Si lo que haces con tu pie te hace desobedecer a Dios, mejor córtatelo. Es mejor quedarse para siempre sin un pie, que tener los dos pies y ser echado al infierno.

9:47 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Y si tu ojo te fuere ocasión de caer, sácalo; mejor te es entrar en el reino de Dios con un ojo, que teniendo dos ojos ser echado al infierno,

NTV

Y si tu ojo te hace pecar, sácatelo. Es preferible entrar en el reino de Dios con un solo ojo que tener los dos ojos y ser arrojado al infierno,

DHH

Y si tu ojo te hace caer en pecado, sácatelo; es mejor que entres con un solo ojo en el reino de Dios, y no que con los dos ojos seas arrojado al infierno,

TLA

»Si lo que ves con tu ojo te hace desobedecer a Dios, mejor sácatelo. Es mejor que entres al reino de Dios con un solo ojo, que tener los dos ojos y ser echado al infierno,

9:48 Cap. 9

Reina-Valera 1960

donde el gusano de ellos no muere, y el fuego nunca se apaga.

NTV

“donde los gusanos nunca mueren y el fuego nunca se apaga”.

DHH

donde los gusanos no mueren y el fuego no se apaga.

TLA

donde hay gusanos que nunca mueren, y donde el fuego nunca se apaga.

9:49 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Porque todos serán salados con fuego, y todo sacrificio será salado con sal.

NTV

»Pues cada uno será probado con fuego.

DHH

»Porque todos serán salados con fuego.

TLA

»Dios va a purificar a todos como cuando purificamos las cosas con la sal o con el fuego.

9:50 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Buena es la sal; mas si la sal se hace insípida, ¿con qué la sazonaréis? Tened sal en vosotros mismos; y tened paz los unos con los otros.

NTV

La sal es buena para condimentar, pero si pierde su sabor, ¿cómo la harán salada de nuevo? Entre ustedes deben tener las cualidades de la sal y vivir en paz unos con otros.

DHH

La sal es buena; pero si deja de estar salada, ¿cómo podrán ustedes hacerla útil otra vez? Tengan sal en ustedes y vivan en paz unos con otros.

TLA

La sal es buena. Pero si deja de estar salada, ¿cómo podrán ustedes devolverle su sabor? Por eso, sean buenos como la sal: hagan el bien y vivan en paz con todos.

10:1 Cap. 10

Reina-Valera 1960

Levantándose de allí, vino a la región de Judea y al otro lado del Jordán; y volvió el pueblo a juntarse a él, y de nuevo les enseñaba como solía.

NTV

Luego Jesús salió de Capernaúm, descendió a la región de Judea y entró en la zona que está al oriente del río Jordán. Una vez más, las multitudes lo rodearon, y él les enseñaba como de costumbre.

DHH

Jesús salió de Cafarnaúm y fue a la región de Judea y a la tierra que está al oriente del Jordán. Allí volvió a reunírsele la gente, y él comenzó de nuevo a enseñar, como tenía por costumbre.

TLA

Jesús salió del pueblo de Cafarnaúm, y se fue a la región de Judea y a los lugares que están al este del río Jordán. Una vez más, mucha gente se reunió a su alrededor y, como siempre, Jesús empezó a enseñar.

10:2 Cap. 10

Reina-Valera 1960

Y se acercaron los fariseos y le preguntaron, para tentarle, si era lícito al marido repudiar a su mujer.

NTV

Unos fariseos se acercaron y trataron de tenderle una trampa con la siguiente pregunta: —¿Está bien permitir que un hombre se divorcie de su esposa?

DHH

Algunos fariseos se acercaron a Jesús y, para tenderle una trampa, le preguntaron si al esposo le está permitido divorciarse de su esposa.

TLA

Unos fariseos se acercaron a él para ponerle una trampa, y le preguntaron: —¿Puede un hombre divorciarse de su esposa?

10:3 Cap. 10

Reina-Valera 1960

Él, respondiendo, les dijo: ¿Qué os mandó Moisés?

NTV

Jesús les contestó con otra pregunta: —¿Qué dijo Moisés en la ley sobre el divorcio?

DHH

Él les contestó: —¿Qué les mandó a ustedes Moisés?

TLA

Jesús les respondió: —¿Qué les mandó hacer Moisés?

10:4 Cap. 10

Reina-Valera 1960

Ellos dijeron: Moisés permitió dar carta de divorcio, y repudiarla.

NTV

—Bueno, él lo permitió —contestaron—. Dijo que un hombre puede darle a su esposa un aviso de divorcio por escrito y despedirla.

DHH

Dijeron: —Moisés permitió divorciarse de la esposa dándole un certificado de divorcio.

TLA

Ellos dijeron: —Moisés permitió al esposo escribir un certificado de divorcio y echar de la casa a su esposa.

10:5 Cap. 10

Reina-Valera 1960

Y respondiendo Jesús, les dijo: Por la dureza de vuestro corazón os escribió este mandamiento;

NTV

Jesús les respondió: —Moisés escribió ese mandamiento solo como una concesión ante la dureza del corazón de ustedes,

DHH

Entonces Jesús les dijo: —Moisés les dio ese mandato por lo tercos que son ustedes.

TLA

Entonces Jesús dijo: —Si Moisés les dejó escrito ese mandamiento, es porque ustedes son muy tercos.

10:6 Cap. 10

Reina-Valera 1960

pero al principio de la creación, varón y hembra los hizo Dios.

NTV

pero desde el principio de la creación “Dios los hizo hombre y mujer”.

DHH

Pero en el principio de la creación, “Dios los creó hombre y mujer.

TLA

Pero desde el principio Dios hizo al hombre y a la mujer para que vivieran juntos.

10:7 Cap. 10

Reina-Valera 1960

Por esto dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer,

NTV

“Esto explica por qué un hombre deja a su padre y a su madre, y se une a su esposa,

DHH

Por esto el hombre dejará a su padre y a su madre para unirse a su esposa,

TLA

Por eso el hombre tiene que dejar a su padre y a su madre para casarse y vivir con su mujer.

10:8 Cap. 10

Reina-Valera 1960

y los dos serán una sola carne; así que no son ya más dos, sino uno.

NTV

y los dos se convierten en uno solo”. Como ya no son dos sino uno,

DHH

y los dos serán como una sola persona.” Así que ya no son dos, sino uno solo.

TLA

Los dos vivirán como si fueran una sola persona. Así que, los que se casan ya no viven como dos personas separadas, sino como si fueran una sola persona.

10:9 Cap. 10

Reina-Valera 1960

Por tanto, lo que Dios juntó, no lo separe el hombre.

NTV

que nadie separe lo que Dios ha unido.

DHH

De modo que el hombre no debe separar lo que Dios ha unido.

TLA

Si Dios ha unido a un hombre y a una mujer, nadie debe separarlos.

10:10 Cap. 10

Reina-Valera 1960

En casa volvieron los discípulos a preguntarle de lo mismo,

NTV

Más tarde, cuando quedó a solas con sus discípulos en la casa, ellos sacaron el tema de nuevo.

DHH

Cuando ya estaban en casa, los discípulos volvieron a preguntarle sobre este asunto.

TLA

Más tarde, cuando ya estaban en casa, los discípulos preguntaron de nuevo a Jesús acerca del divorcio.

10:11 Cap. 10

Reina-Valera 1960

y les dijo: Cualquiera que repudia a su mujer y se casa con otra, comete adulterio contra ella;

NTV

Él les dijo: «El que se divorcia de su esposa y se casa con otra comete adulterio contra ella;

DHH

Jesús les dijo: —El que se divorcia de su esposa y se casa con otra, comete adulterio contra la primera;

TLA

Él les respondió: «Si un hombre se divorcia de su esposa y se casa con otra mujer, comete pecado, pues sería infiel a su esposa.

10:12 Cap. 10

Reina-Valera 1960

y si la mujer repudia a su marido y se casa con otro, comete adulterio.

NTV

y si una mujer se divorcia de su marido y se casa con otro, comete adulterio».

DHH

y si la mujer deja a su esposo y se casa con otro, también comete adulterio.

TLA

Y si la mujer deja a su esposo y se casa con otro hombre, también comete el mismo pecado.»

10:13 Cap. 10

Reina-Valera 1960

Y le presentaban niños para que los tocase; y los discípulos reprendían a los que los presentaban.

NTV

Cierto día, algunos padres llevaron a sus niños a Jesús para que los tocara y los bendijera, pero los discípulos regañaron a los padres por molestarlo.

DHH

Llevaron unos niños a Jesús, para que los tocara; pero los discípulos comenzaron a reprender a quienes los llevaban.

TLA

Hubo quienes llevaron a sus niños para que Jesús los tocara y los bendijera. Pero los discípulos las regañaron.

10:14 Cap. 10

Reina-Valera 1960

Viéndolo Jesús, se indignó, y les dijo: Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis; porque de los tales es el reino de Dios.

NTV

Cuando Jesús vio lo que sucedía, se enojó con sus discípulos y les dijo: «Dejen que los niños vengan a mí. ¡No los detengan! Pues el reino de Dios pertenece a los que son como estos niños.

DHH

Jesús, viendo esto, se enojó y les dijo: —Dejen que los niños vengan a mí, y no se lo impidan, porque el reino de Dios es de quienes son como ellos.

TLA

Al ver Jesús lo que estaban haciendo sus discípulos, se enojó con ellos y les dijo: «Dejen que los niños se acerquen a mí. No se lo impidan, porque el reino de Dios es de los que son como ellos.

10:15 Cap. 10

Reina-Valera 1960

De cierto os digo, que el que no reciba el reino de Dios como un niño, no entrará en él.

NTV

Les digo la verdad, el que no reciba el reino de Dios como un niño nunca entrará en él».

DHH

Les aseguro que el que no acepta el reino de Dios como un niño, no entrará en él.

TLA

Les aseguro que quien no confía en Dios como lo hace un niño, no puede ser parte del reino de Dios.»

10:16 Cap. 10

Reina-Valera 1960

Y tomándolos en los brazos, poniendo las manos sobre ellos, los bendecía.

NTV

Entonces tomó a los niños en sus brazos y después de poner sus manos sobre la cabeza de ellos, los bendijo.

DHH

Y tomó en sus brazos a los niños, y los bendijo poniendo las manos sobre ellos.

TLA

Jesús tomó en sus brazos a los niños y, poniendo sus manos sobre ellos, los bendijo.

10:17 Cap. 10

Reina-Valera 1960

Al salir él para seguir su camino, vino uno corriendo, e hincando la rodilla delante de él, le preguntó: Maestro bueno, ¿qué haré para heredar la vida eterna?

NTV

Cuando Jesús estaba por emprender su camino a Jerusalén, un hombre se le acercó corriendo, se arrodilló y le preguntó: —Maestro bueno, ¿qué debo hacer para heredar la vida eterna?

DHH

Cuando Jesús iba a seguir su viaje, llegó un hombre corriendo, se puso de rodillas delante de él y le preguntó: —Maestro bueno, ¿qué debo hacer para alcanzar la vida eterna?

TLA

Mientras Jesús iba de camino, un hombre llegó corriendo, se arrodilló delante de él y le preguntó: —Maestro bueno, dime, ¿qué debo hacer para tener vida eterna?

10:18 Cap. 10

Reina-Valera 1960

Jesús le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno hay bueno, sino solo uno, Dios.

NTV

—¿Por qué me llamas bueno? —preguntó Jesús—. Solo Dios es verdaderamente bueno;

DHH

Jesús le contestó: —¿Por qué me llamas bueno? Bueno solamente hay uno: Dios.

TLA

Jesús le contestó: —¿Por qué dices que soy bueno? Solo Dios es bueno.

10:19 Cap. 10

Reina-Valera 1960

Los mandamientos sabes: No adulteres. No mates. No hurtes. No digas falso testimonio. No defraudes. Honra a tu padre y a tu madre.

NTV

pero para contestar a tu pregunta, tú conoces los mandamientos: “No cometas asesinato; no cometas adulterio; no robes; no des falso testimonio; no estafes a nadie; honra a tu padre y a tu madre”.

DHH

Ya sabes los mandamientos: “No mates, no cometas adulterio, no robes, no digas mentiras en perjuicio de nadie ni engañes; honra a tu padre y a tu madre.”

TLA

Tú conoces bien los mandamientos: No mates, no seas infiel en tu matrimonio, no robes, no mientas para hacerle daño a otra persona, no hagas trampas, obedece y cuida a tu padre y a tu madre.

10:20 Cap. 10

Reina-Valera 1960

Él entonces, respondiendo, le dijo: Maestro, todo esto lo he guardado desde mi juventud.

NTV

—Maestro —respondió el hombre—, he obedecido todos esos mandamientos desde que era joven.

DHH

El hombre le dijo: —Maestro, todo eso lo he cumplido desde joven.

TLA

El hombre le dijo: —Maestro, todos esos mandamientos los he obedecido desde que era niño.

10:21 Cap. 10

Reina-Valera 1960

Entonces Jesús, mirándole, le amó, y le dijo: Una cosa te falta: anda, vende todo lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme, tomando tu cruz.

NTV

Jesús miró al hombre y sintió profundo amor por él. —Hay una cosa que todavía no has hecho —le dijo—. Anda y vende todas tus posesiones y entrega el dinero a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo. Después ven y sígueme.

DHH

Jesús lo miró con cariño, y le contestó: —Una cosa te falta: anda, vende todo lo que tienes y dáselo a los pobres. Así tendrás riqueza en el cielo. Luego ven y sígueme.

TLA

Jesús lo miró con amor y le dijo: —Solo te falta hacer una cosa. Ve y vende todo lo que tienes, y reparte ese dinero entre los pobres. Así, Dios te dará un gran premio en el cielo. Después de eso, ven y conviértete en uno de mis seguidores.

10:22 Cap. 10

Reina-Valera 1960

Pero él, afligido por esta palabra, se fue triste, porque tenía muchas posesiones.

NTV

Al oír esto, el hombre puso cara larga y se fue triste porque tenía muchas posesiones.

DHH

El hombre se afligió al oír esto; y se fue triste, porque era muy rico.

TLA

Al oír esto, el hombre se puso muy triste y se fue desanimado, porque era muy rico.

10:23 Cap. 10

Reina-Valera 1960

Entonces Jesús, mirando alrededor, dijo a sus discípulos: ¡Cuán difícilmente entrarán en el reino de Dios los que tienen riquezas!

NTV

Jesús miró a su alrededor y dijo a sus discípulos: «¡Qué difícil es para los ricos entrar en el reino de Dios!».

DHH

Jesús miró entonces alrededor, y dijo a sus discípulos: —¡Qué difícil va a ser para los ricos entrar en el reino de Dios!

TLA

Jesús miró a su alrededor y dijo a sus discípulos: —¡Es muy difícil que una persona rica acepte a Dios como su rey!

10:24 Cap. 10

Reina-Valera 1960

Los discípulos se asombraron de sus palabras; pero Jesús, respondiendo, volvió a decirles: Hijos, ¡cuán difícil les es entrar en el reino de Dios, a los que confían en las riquezas!

NTV

Los discípulos quedaron asombrados de sus palabras. Pero Jesús volvió a decir: «Queridos hijos, es muy difícil entrar en el reino de Dios.

DHH

Estas palabras dejaron asombrados a los discípulos, pero Jesús les volvió a decir: —Hijos, ¡qué difícil es entrar en el reino de Dios!

TLA

Los discípulos se sorprendieron al oír eso, pero Jesús volvió a decirles: —Amigos, ¡es muy difícil entrar en el reino de Dios!

10:25 Cap. 10

Reina-Valera 1960

Más fácil es pasar un camello por el ojo de una aguja, que entrar un rico en el reino de Dios.

NTV

De hecho, ¡es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja que un rico entre en el reino de Dios!».

DHH

Es más fácil para un camello pasar por el ojo de una aguja, que para un rico entrar en el reino de Dios.

TLA

Es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja, que una persona rica entre en el reino de Dios.

10:26 Cap. 10

Reina-Valera 1960

Ellos se asombraban aún más, diciendo entre sí: ¿Quién, pues, podrá ser salvo?

NTV

Los discípulos quedaron atónitos. —Entonces, ¿quién podrá ser salvo? —preguntaron.

DHH

Al oírlo, se asombraron más aún, y se preguntaban unos a otros: —¿Y quién podrá salvarse?

TLA

Los discípulos se sorprendieron mucho al oír lo que Jesús dijo, y comentaban entre ellos: —Entonces, ¿quién podrá salvarse?

10:27 Cap. 10

Reina-Valera 1960

Entonces Jesús, mirándolos, dijo: Para los hombres es imposible, mas para Dios, no; porque todas las cosas son posibles para Dios.

NTV

Jesús los miró fijamente y dijo: —Humanamente hablando, es imposible, pero no para Dios. Con Dios, todo es posible.

DHH

Jesús los miró y les contestó: —Para los hombres es imposible, pero no para Dios, porque para él todo es posible.

TLA

Jesús los miró y les dijo: —Para los seres humanos eso es imposible, pero todo es posible para Dios.

10:28 Cap. 10

Reina-Valera 1960

Entonces Pedro comenzó a decirle: He aquí, nosotros lo hemos dejado todo, y te hemos seguido.

NTV

Entonces Pedro comenzó a hablar. —Nosotros hemos dejado todo para seguirte —dijo.

DHH

Pedro comenzó a decirle: —Nosotros hemos dejado todo lo que teníamos, y te hemos seguido.

TLA

Pedro le dijo: —Recuerda que nosotros hemos dejado todo lo que teníamos y te hemos seguido.

10:29 Cap. 10

Reina-Valera 1960

Respondió Jesús y dijo: De cierto os digo que no hay ninguno que haya dejado casa, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o mujer, o hijos, o tierras, por causa de mí y del evangelio,

NTV

—Así es —respondió Jesús—, y les aseguro que todo el que haya dejado casa o hermanos o hermanas o madre o padre o hijos o bienes por mi causa y por la Buena Noticia

DHH

Jesús respondió: —Les aseguro que cualquiera que por mi causa y por aceptar el evangelio haya dejado casa, o hermanos, o hermanas, o madre, o padre, o hijos, o terrenos,

TLA

Jesús les respondió: —Les aseguro que quien haya dejado algo por seguirme y por anunciar las buenas noticias, recibirá su premio. Si dejó a sus hermanos o hermanas, a su padre o a su madre, a sus hijos, su casa o algún terreno,

10:30 Cap. 10

Reina-Valera 1960

que no reciba cien veces más ahora en este tiempo; casas, hermanos, hermanas, madres, hijos, y tierras, con persecuciones; y en el siglo venidero la vida eterna.

NTV

recibirá ahora a cambio cien veces más el número de casas, hermanos, hermanas, madres, hijos y bienes, junto con persecución; y en el mundo que vendrá, esa persona tendrá la vida eterna.

DHH

recibirá ahora en la vida presente cien veces más en casas, hermanos, hermanas, madres, hijos y terrenos, aunque con persecuciones; y en la vida venidera recibirá la vida eterna.

TLA

recibirá en esta vida cien veces más casas, terrenos y familiares, aunque también será maltratado por sus enemigos. Y cuando muera, vivirá con Dios para siempre;

10:31 Cap. 10

Reina-Valera 1960

Pero muchos primeros serán postreros, y los postreros, primeros.

NTV

Pero muchos que ahora son los más importantes en ese día serán los menos importantes, y aquellos que ahora parecen menos importantes en ese día serán los más importantes.

DHH

Pero muchos que ahora son los primeros, serán los últimos; y muchos que ahora son los últimos, serán los primeros.

TLA

pero muchos que ahora son importantes, serán los menos importantes; y muchos que ahora no son importantes, serán los más importantes.

10:32 Cap. 10

Reina-Valera 1960

Iban por el camino subiendo a Jerusalén; y Jesús iba delante, y ellos se asombraron, y le seguían con miedo. Entonces volviendo a tomar a los doce aparte, les comenzó a decir las cosas que le habían de acontecer:

NTV

Subían rumbo a Jerusalén, y Jesús caminaba delante de ellos. Los discípulos estaban llenos de asombro y la gente que los seguía, abrumada de temor. Jesús tomó a los doce discípulos aparte y, una vez más, comenzó a describir todo lo que estaba por sucederle.

DHH

Se dirigían a Jerusalén, y Jesús caminaba delante de los discípulos. Ellos estaban asombrados, y los que iban detrás tenían miedo. Jesús volvió a llamar aparte a los doce discípulos, y comenzó a decirles lo que le iba a pasar:

TLA

Los discípulos iban confundidos, mientras Jesús caminaba delante de ellos hacia Jerusalén. Por su parte, los otros seguidores estaban llenos de miedo. Jesús volvió a reunirse a solas con los doce discípulos, y les contó lo que le iba a pasar:

10:33 Cap. 10

Reina-Valera 1960

He aquí subimos a Jerusalén, y el Hijo del Hombre será entregado a los principales sacerdotes y a los escribas, y le condenarán a muerte, y le entregarán a los gentiles;

NTV

«Escuchen —les dijo—, subimos a Jerusalén, donde el Hijo del Hombre será traicionado y entregado a los principales sacerdotes y a los maestros de la ley religiosa. Lo condenarán a muerte y lo entregarán a los romanos.

DHH

«Como ustedes ven, ahora vamos a Jerusalén, donde el Hijo del hombre va a ser entregado a los jefes de los sacerdotes y a los maestros de la ley, que lo condenarán a muerte y lo entregarán a los extranjeros.

TLA

«Como pueden ver, ahora vamos a Jerusalén. Y a mí, el Hijo del hombre, me entregarán a los sacerdotes principales y a los maestros de la Ley. Me condenarán a muerte y me entregarán a los enemigos de nuestro pueblo,

10:34 Cap. 10

Reina-Valera 1960

y le escarnecerán, le azotarán, y escupirán en él, y le matarán; mas al tercer día resucitará.

NTV

Se burlarán de él, lo escupirán, lo azotarán con un látigo y lo matarán; pero después de tres días, resucitará».

DHH

Se burlarán de él, lo escupirán, lo golpearán y lo matarán; pero tres días después resucitará.»

TLA

para que se burlen de mí, y para que me escupan en la cara y me maten; pero después de tres días resucitaré.»

10:35 Cap. 10

Reina-Valera 1960

Entonces Jacobo y Juan, hijos de Zebedeo, se le acercaron, diciendo: Maestro, querríamos que nos hagas lo que pidiéremos.

NTV

Entonces Santiago y Juan, hijos de Zebedeo, se le acercaron y dijeron: —Maestro, queremos que nos hagas un favor.

DHH

Santiago y Juan, hijos de Zebedeo, se acercaron a Jesús y le dijeron: —Maestro, queremos que nos hagas el favor que vamos a pedirte.

TLA

Sus discípulos Santiago y Juan, que eran hijos de Zebedeo, se acercaron a Jesús y le dijeron: —Maestro, queremos que nos hagas un favor.

10:36 Cap. 10

Reina-Valera 1960

Él les dijo: ¿Qué queréis que os haga?

NTV

—¿Cuál es la petición? —preguntó él.

DHH

Él les preguntó: —¿Qué quieren que haga por ustedes?

TLA

Jesús les preguntó: —¿Qué es lo que quieren?

10:37 Cap. 10

Reina-Valera 1960

Ellos le dijeron: Concédenos que en tu gloria nos sentemos el uno a tu derecha, y el otro a tu izquierda.

NTV

Ellos contestaron: —Cuando te sientes en tu trono glorioso, nosotros queremos sentarnos en lugares de honor a tu lado, uno a tu derecha y el otro a tu izquierda.

DHH

Le dijeron: —Concédenos que en tu reino glorioso nos sentemos uno a tu derecha y otro a tu izquierda.

TLA

Ellos le contestaron: —Por favor, cuando estés en tu reino poderoso, déjanos sentarnos a tu lado, uno a tu derecha y el otro a tu izquierda.

10:38 Cap. 10

Reina-Valera 1960

Entonces Jesús les dijo: No sabéis lo que pedís. ¿Podéis beber del vaso que yo bebo, o ser bautizados con el bautismo con que yo soy bautizado?

NTV

Jesús les dijo: —¡No saben lo que piden! ¿Acaso pueden beber de la copa amarga de sufrimiento que yo estoy a punto de beber? ¿Acaso pueden ser bautizados con el bautismo de sufrimiento con el cual yo tengo que ser bautizado?

DHH

Jesús les contestó: —Ustedes no saben lo que piden. ¿Pueden beber este trago amargo que voy a beber yo, y recibir el bautismo que yo voy a recibir?

TLA

Jesús respondió: —Ustedes no saben lo que piden. ¿Están dispuestos a sufrir todo lo malo que va a pasarme?

10:39 Cap. 10

Reina-Valera 1960

Ellos dijeron: Podemos. Jesús les dijo: A la verdad, del vaso que yo bebo, beberéis, y con el bautismo con que yo soy bautizado, seréis bautizados;

NTV

—Claro que sí —contestaron ellos—, ¡podemos! Entonces Jesús les dijo: —Es cierto, beberán de mi copa amarga y serán bautizados con mi bautismo de sufrimiento;

DHH

Ellos contestaron: —Podemos. Jesús les dijo: —Ustedes beberán este trago amargo, y recibirán el bautismo que yo voy a recibir;

TLA

Ellos dijeron: —Sí, lo estamos. Jesús les dijo: —Les aseguro que ustedes sufrirán mucho, igual que yo.

10:40 Cap. 10

Reina-Valera 1960

pero el sentaros a mi derecha y a mi izquierda, no es mío darlo, sino a aquellos para quienes está preparado.

NTV

pero no me corresponde a mí decir quién se sentará a mi derecha o a mi izquierda. Dios preparó esos lugares para quienes él ha escogido.

DHH

pero el sentarse a mi derecha o a mi izquierda no me corresponde a mí darlo, sino que les será dado a aquellos para quienes está preparado.

TLA

Pero solo Dios decide quiénes serán los más importantes en mi reino. Eso no lo decido yo.

10:41 Cap. 10

Reina-Valera 1960

Cuando lo oyeron los diez, comenzaron a enojarse contra Jacobo y contra Juan.

NTV

Cuando los otros diez discípulos oyeron lo que Santiago y Juan habían pedido, se indignaron.

DHH

Cuando los otros diez discípulos oyeron esto, se enojaron con Santiago y Juan.

TLA

Cuando los otros diez discípulos supieron lo que Santiago y Juan habían pedido, se enojaron con ellos.

10:42 Cap. 10

Reina-Valera 1960

Mas Jesús, llamándolos, les dijo: Sabéis que los que son tenidos por gobernantes de las naciones se enseñorean de ellas, y sus grandes ejercen sobre ellas potestad.

NTV

Así que Jesús los reunió a todos y les dijo: «Ustedes saben que los gobernantes de este mundo tratan a su pueblo con prepotencia y los funcionarios hacen alarde de su autoridad frente a los súbditos.

DHH

Pero Jesús los llamó, y les dijo: —Como ustedes saben, entre los paganos hay jefes que se creen con derecho a gobernar con tiranía a sus súbditos, y los grandes hacen sentir su autoridad sobre ellos.

TLA

Entonces Jesús los llamó a todos y les dijo: —Ustedes saben que los que se sienten jefes y grandes señores se portan como los amos del mundo e imponen su autoridad sobre todos.

10:43 Cap. 10

Reina-Valera 1960

Pero no será así entre vosotros, sino que el que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor,

NTV

Pero entre ustedes será diferente. El que quiera ser líder entre ustedes deberá ser sirviente,

DHH

Pero entre ustedes no debe ser así. Al contrario, el que quiera ser grande entre ustedes, deberá servir a los demás,

TLA

Pero entre ustedes no debe ser así. Al contrario, si alguien quiere ser importante, tendrá que servir a los demás.

10:44 Cap. 10

Reina-Valera 1960

y el que de vosotros quiera ser el primero, será siervo de todos.

NTV

y el que quiera ser el primero entre ustedes deberá ser esclavo de los demás.

DHH

y el que entre ustedes quiera ser el primero, deberá ser el esclavo de los demás.

TLA

Si alguno quiere ser el primero, deberá ser el esclavo de todos.

10:45 Cap. 10

Reina-Valera 1960

Porque el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos.

NTV

Pues ni aun el Hijo del Hombre vino para que le sirvan, sino para servir a otros y para dar su vida en rescate por muchos».

DHH

Porque ni aun el Hijo del hombre vino para que le sirvan, sino para servir y dar su vida en rescate por una multitud.

TLA

Yo, el Hijo del hombre, soy así. No vine a este mundo para que me sirvan, sino para servir a los demás. Vine para liberar a la gente que es esclava del pecado, y para lograrlo pagaré con mi vida.

10:46 Cap. 10

Reina-Valera 1960

Entonces vinieron a Jericó; y al salir de Jericó él y sus discípulos y una gran multitud, Bartimeo el ciego, hijo de Timeo, estaba sentado junto al camino mendigando.

NTV

Después llegaron a Jericó y mientras Jesús y sus discípulos salían de la ciudad, una gran multitud los siguió. Un mendigo ciego llamado Bartimeo (hijo de Timeo) estaba sentado junto al camino.

DHH

Llegaron a Jericó. Y cuando Jesús ya salía de la ciudad, seguido de sus discípulos y de mucha gente, un mendigo ciego llamado Bartimeo, hijo de Timeo, estaba sentado junto al camino.

TLA

Jesús y sus discípulos pasaron por la ciudad de Jericó, y al salir de allí mucha gente los siguió. Junto al camino estaba sentado un ciego que pedía limosna. Se llamaba Bartimeo hijo de Timeo.

10:47 Cap. 10

Reina-Valera 1960

Y oyendo que era Jesús nazareno, comenzó a dar voces y a decir: ¡Jesús, Hijo de David, ten misericordia de mí!

NTV

Cuando Bartimeo oyó que Jesús de Nazaret estaba cerca, comenzó a gritar: «¡Jesús, Hijo de David, ten compasión de mí!».

DHH

Al oír que era Jesús de Nazaret, el ciego comenzó a gritar: —¡Jesús, Hijo de David, ten compasión de mí!

TLA

Cuando Bartimeo oyó que Jesús de Nazaret estaba pasando por allí, empezó a gritar: —Jesús, tú que eres el Mesías, ¡ten compasión de mí y ayúdame!

10:48 Cap. 10

Reina-Valera 1960

Y muchos le reprendían para que callase, pero él clamaba mucho más: ¡Hijo de David, ten misericordia de mí!

NTV

«¡Cállate!», muchos le gritaban, pero él gritó aún más fuerte: «¡Hijo de David, ten compasión de mí!».

DHH

Muchos lo reprendían para que se callara, pero él gritaba más todavía: —¡Hijo de David, ten compasión de mí!

TLA

La gente comenzó a reprender al ciego para que se callara, pero él gritaba con más fuerza todavía: —Señor, tú que eres el Mesías, ¡ten compasión de mí y ayúdame!

10:49 Cap. 10

Reina-Valera 1960

Entonces Jesús, deteniéndose, mandó llamarle; y llamaron al ciego, diciéndole: Ten confianza; levántate, te llama.

NTV

Cuando Jesús lo oyó, se detuvo y dijo: «Díganle que se acerque». Así que llamaron al ciego. «Anímate —le dijeron—. ¡Vamos, él te llama!».

DHH

Entonces Jesús se detuvo, y dijo: —Llámenlo. Llamaron al ciego, diciéndole: —Ánimo, levántate; te está llamando.

TLA

Entonces Jesús se detuvo y dijo: —Llámenlo. La gente llamó al ciego y le dijo: —¡No tengas miedo! Ven, que Jesús te llama.

10:50 Cap. 10

Reina-Valera 1960

Él entonces, arrojando su capa, se levantó y vino a Jesús.

NTV

Bartimeo echó a un lado su abrigo, se levantó de un salto y se acercó a Jesús.

DHH

El ciego arrojó su capa, y dando un salto se acercó a Jesús,

TLA

El ciego tiró su manto, y de un salto se puso de pie y se acercó a Jesús.

10:51 Cap. 10

Reina-Valera 1960

Respondiendo Jesús, le dijo: ¿Qué quieres que te haga? Y el ciego le dijo: Maestro, que recobre la vista.

NTV

—¿Qué quieres que haga por ti? —preguntó Jesús. —Mi Rabí —dijo el hombre ciego—, ¡quiero ver!

DHH

que le preguntó: —¿Qué quieres que haga por ti? El ciego le contestó: —Maestro, quiero recobrar la vista.

TLA

Jesús le dijo: —¿Qué quieres que haga por ti? El ciego respondió: —Maestro, haz que pueda yo ver de nuevo.

10:52 Cap. 10

Reina-Valera 1960

Y Jesús le dijo: Vete, tu fe te ha salvado. Y en seguida recobró la vista, y seguía a Jesús en el camino.

NTV

Y Jesús le dijo: —Puedes irte, pues tu fe te ha sanado. Al instante el hombre pudo ver y siguió a Jesús por el camino.

DHH

Jesús le dijo: —Puedes irte; por tu fe has sido sanado. En aquel mismo instante el ciego recobró la vista, y siguió a Jesús por el camino.

TLA

Jesús le dijo: —Puedes irte; estás sano porque confiaste en Dios. En ese momento, el ciego pudo ver de nuevo, y siguió a Jesús por el camino.

16:1 Cap. 16

Reina-Valera 1960

Cuando pasó el día de reposo, María Magdalena, María la madre de Jacobo, y Salomé, compraron especias aromáticas para ir a ungirle.

NTV

El sábado al atardecer, cuando terminó el día de descanso, María Magdalena, Salomé y María, la madre de Santiago, fueron a comprar especias para el entierro, a fin de ungir el cuerpo de Jesús.

DHH

Pasado el sábado, María Magdalena, María la madre de Santiago, y Salomé, compraron perfumes para perfumar el cuerpo de Jesús.

TLA

Cuando terminó el descanso obligatorio de los judíos, María Magdalena, Salomé y María la madre de Santiago compraron perfumes para untárselos al cuerpo de Jesús.

16:2 Cap. 16

Reina-Valera 1960

Y muy de mañana, el primer día de la semana, vinieron al sepulcro, ya salido el sol.

NTV

El domingo por la mañana muy temprano, justo al amanecer, fueron a la tumba.

DHH

Y el primer día de la semana fueron al sepulcro muy temprano, apenas salido el sol,

TLA

Así que, el domingo en la mañana, cuando el sol apenas había salido, fueron a la tumba de Jesús.

16:3 Cap. 16

Reina-Valera 1960

Pero decían entre sí: ¿Quién nos removerá la piedra de la entrada del sepulcro?

NTV

En el camino, se preguntaban unas a otras: «¿Quién nos correrá la piedra de la entrada de la tumba?»;

DHH

diciéndose unas a otras: —¿Quién nos quitará la piedra de la entrada del sepulcro?

TLA

Mientras caminaban, se decían unas a otras: «¿Quién quitará la piedra que tapa la entrada de la tumba? ¡Esa piedra es muy grande!» Pero, al mirar la tumba, vieron que la piedra ya no tapaba la entrada.

16:4 Cap. 16

Reina-Valera 1960

Pero cuando miraron, vieron removida la piedra, que era muy grande.

NTV

pero cuando llegaron, se fijaron y vieron que la piedra, que era muy grande, ya estaba corrida.

DHH

Pero, al mirar, vieron que la piedra ya no estaba en su lugar. Esta piedra era muy grande.

TLA

Mientras caminaban, se decían unas a otras: «¿Quién quitará la piedra que tapa la entrada de la tumba? ¡Esa piedra es muy grande!» Pero, al mirar la tumba, vieron que la piedra ya no tapaba la entrada.

16:5 Cap. 16

Reina-Valera 1960

Y cuando entraron en el sepulcro, vieron a un joven sentado al lado derecho, cubierto de una larga ropa blanca; y se espantaron.

NTV

Cuando entraron en la tumba, vieron a un joven vestido con un manto blanco, sentado al lado derecho. Las mujeres estaban asustadas,

DHH

Cuando entraron en el sepulcro vieron, sentado al lado derecho, a un joven vestido con una larga ropa blanca. Las mujeres se asustaron,

TLA

Cuando entraron, vieron a un joven vestido con ropa blanca y larga, sentado al lado derecho de la tumba. Ellas se asustaron,

16:6 Cap. 16

Reina-Valera 1960

Mas él les dijo: No os asustéis; buscáis a Jesús nazareno, el que fue crucificado; ha resucitado, no está aquí; mirad el lugar en donde le pusieron.

NTV

pero el ángel les dijo: «No se alarmen. Ustedes buscan a Jesús de Nazaret, el que fue crucificado. ¡No está aquí! ¡Ha resucitado! Miren, aquí es donde pusieron su cuerpo.

DHH

pero él les dijo: —No se asusten. Ustedes buscan a Jesús de Nazaret, el que fue crucificado. Ha resucitado; no está aquí. Miren el lugar donde lo pusieron.

TLA

pero el joven les dijo: «No se asusten. Ustedes están buscando a Jesús, el de Nazaret, el que murió en la cruz. No está aquí; ha resucitado. Vean el lugar donde habían puesto su cuerpo.

16:7 Cap. 16

Reina-Valera 1960

Pero id, decid a sus discípulos, y a Pedro, que él va delante de vosotros a Galilea; allí le veréis, como os dijo.

NTV

Ahora vayan y cuéntenles a sus discípulos, incluido Pedro, que Jesús va delante de ustedes a Galilea. Allí lo verán, tal como les dijo antes de morir».

DHH

Vayan y digan a sus discípulos, y a Pedro: “Él va a Galilea para reunirlos de nuevo; allí lo verán, tal como les dijo.”

TLA

Y ahora, vayan y cuenten a sus discípulos y a Pedro que Jesús va a Galilea para llegar antes que ellos. Allí podrán verlo, tal como les dijo antes de morir.»

16:8 Cap. 16

Reina-Valera 1960

Y ellas se fueron huyendo del sepulcro, porque les había tomado temblor y espanto; ni decían nada a nadie, porque tenían miedo.

NTV

Las mujeres, desconcertadas, huyeron temblando de la tumba y no dijeron nada a nadie porque estaban muy asustadas. ---------- [Los manuscritos más antiguos de Marcos terminan en el versículo 16:8. Otros manuscritos tardíos incluyen uno o ambos de los finales que aparecen a continuación]. [Final breve de Marcos] Luego ellas informaron todo eso a Pedro y a sus compañeros brevemente. Tiempo después, Jesús mismo los envió del oriente al occidente con el sagrado e inagotable mensaje de salvación que da vida eterna. Amén. [Final largo de Marcos]

DHH

[

TLA

Las mujeres, temblando de miedo, huyeron de la tumba. Pero no le dijeron nada a nadie porque estaban muy asustadas.

16:9 Cap. 16

Reina-Valera 1960

Habiendo, pues, resucitado Jesús por la mañana, el primer día de la semana, apareció primeramente a María Magdalena, de quien había echado siete demonios.

NTV

Después de que Jesús resucitó el domingo por la mañana temprano, la primera persona que lo vio fue María Magdalena, la mujer de quien él había expulsado siete demonios.

DHH

Después que Jesús hubo resucitado al amanecer del primer día de la semana, se apareció primero a María Magdalena, de la que había expulsado siete demonios.

TLA

El domingo muy temprano, después de que Jesús resucitó, se le apareció a María Magdalena. Tiempo atrás, Jesús había expulsado de ella a siete demonios.

16:10 Cap. 16

Reina-Valera 1960

Yendo ella, lo hizo saber a los que habían estado con él, que estaban tristes y llorando.

NTV

Ella fue a ver a los discípulos, quienes estaban lamentándose y llorando, y les dijo lo que había sucedido.

DHH

Ella fue y avisó a los que habían andado con Jesús, que estaban tristes y llorando.

TLA

Mientras los discípulos estaban tristes y llorando por la muerte de Jesús, llegó ella y les contó que Jesús estaba vivo.

16:11 Cap. 16

Reina-Valera 1960

Ellos, cuando oyeron que vivía, y que había sido visto por ella, no lo creyeron.

NTV

Sin embargo, cuando les dijo que Jesús estaba vivo y que lo había visto, ellos no le creyeron.

DHH

Estos, al oír que Jesús vivía y que ella lo había visto, no lo creyeron.

TLA

Pero ellos no creyeron que Jesús estuviera vivo ni que María lo hubiera visto.

16:12 Cap. 16

Reina-Valera 1960

Pero después apareció en otra forma a dos de ellos que iban de camino, yendo al campo.

NTV

Tiempo después, Jesús se apareció en otra forma a dos de sus seguidores que iban caminando desde Jerusalén hacia el campo.

DHH

Después de esto, Jesús se apareció en otra forma a dos de ellos que iban caminando hacia el campo.

TLA

Después Jesús se les apareció a dos discípulos que iban por el campo.

16:13 Cap. 16

Reina-Valera 1960

Ellos fueron y lo hicieron saber a los otros; y ni aun a ellos creyeron.

NTV

Ellos regresaron corriendo para contárselo a los demás, pero ninguno les creyó.

DHH

Estos fueron y avisaron a los demás; pero tampoco a ellos les creyeron.

TLA

Estos dos discípulos fueron y les avisaron a los demás, pero tampoco les creyeron.

16:14 Cap. 16

Reina-Valera 1960

Finalmente se apareció a los once mismos, estando ellos sentados a la mesa, y les reprochó su incredulidad y dureza de corazón, porque no habían creído a los que le habían visto resucitado.

NTV

Incluso más tarde, se apareció a los once discípulos mientras comían juntos. Los reprendió por su obstinada incredulidad, porque se habían negado a creer a los que lo habían visto después de que resucitó.

DHH

Más tarde, Jesús se apareció a los once discípulos, mientras ellos estaban sentados a la mesa. Los reprendió por su falta de fe y su terquedad, ya que no creyeron a los que lo habían visto resucitado.

TLA

Luego, Jesús se les apareció a los once discípulos mientras ellos comían. Los reprendió por su falta de confianza y por su terquedad; ellos no habían creído a los que lo habían visto resucitado.

16:15 Cap. 16

Reina-Valera 1960

Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura.

NTV

Entonces les dijo: «Vayan por todo el mundo y prediquen la Buena Noticia a todos.

DHH

Y les dijo: «Vayan por todo el mundo y anuncien a todos la buena noticia.

TLA

Jesús les dijo: «Vayan por todos los países del mundo y anuncien las buenas noticias a todo el mundo.

16:16 Cap. 16

Reina-Valera 1960

El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado.

NTV

El que crea y sea bautizado será salvo, pero el que se niegue a creer, será condenado.

DHH

El que crea y sea bautizado, obtendrá la salvación; pero el que no crea, será condenado.

TLA

Los que crean en mí y se bauticen, serán salvos. Pero a los que no crean en mí, yo los voy a rechazar.

16:17 Cap. 16

Reina-Valera 1960

Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas;

NTV

Estas señales milagrosas acompañarán a los que creen: expulsarán demonios en mi nombre y hablarán nuevos idiomas.

DHH

Y estas señales acompañarán a los que creen: en mi nombre expulsarán demonios; hablarán nuevas lenguas;

TLA

Los que confíen en mí y usen mi nombre podrán hacer cosas maravillosas: Podrán expulsar demonios; podrán hablar idiomas nuevos y extraños;

16:18 Cap. 16

Reina-Valera 1960

tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán.

NTV

Podrán tomar serpientes en las manos sin que nada les pase y, si beben algo venenoso, no les hará daño. Pondrán sus manos sobre los enfermos, y ellos sanarán».

DHH

tomarán en las manos serpientes; y si beben algo venenoso, no les hará daño; además pondrán las manos sobre los enfermos, y estos sanarán.»

TLA

podrán agarrar serpientes o beber algo venenoso, y nada les pasará. Además, pondrán las manos sobre los enfermos y los sanarán.»

16:19 Cap. 16

Reina-Valera 1960

Y el Señor, después que les habló, fue recibido arriba en el cielo, y se sentó a la diestra de Dios.

NTV

Cuando el Señor Jesús terminó de hablar con ellos, fue levantado al cielo y se sentó en el lugar de honor, a la derecha de Dios.

DHH

Después de hablarles, el Señor Jesús fue levantado al cielo y se sentó a la derecha de Dios.

TLA

Cuando el Señor Jesús terminó de hablar con sus discípulos, Dios lo subió al cielo. Allí, Jesús se sentó en el lugar de honor, al lado derecho de Dios.

16:20 Cap. 16

Reina-Valera 1960

Y ellos, saliendo, predicaron en todas partes, ayudándoles el Señor y confirmando la palabra con las señales que la seguían. Amén.

NTV

Y los discípulos fueron por todas partes y predicaron, y el Señor actuaba por medio de ellos confirmando con muchas señales milagrosas lo que decían.

DHH

Ellos salieron a anunciar el mensaje por todas partes; y el Señor los ayudaba, y confirmaba el mensaje acompañándolo con señales milagrosas.]

TLA

9-10 Las tres mujeres fueron a ver a Pedro y a los otros discípulos, y les dieron un corto informe de lo que ellas habían oído. Después, Jesús envió a los discípulos a todos los países del mundo, para anunciar el mensaje especial de Dios, que durará para siempre.