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Temas Mateo RVR + NTV + DHH + TLA 1071 vers. 14 relatos

Relato seleccionado

Confesión y transfiguración

43 versículos Libro de Mateo
16:13

Reina-Valera 1960

Viniendo Jesús a la región de Cesarea de Filipo, preguntó a sus discípulos, diciendo: ¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del Hombre?

NTV

Cuando Jesús llegó a la región de Cesarea de Filipo, les preguntó a sus discípulos: —¿Quién dice la gente que es el Hijo del Hombre ?

DHH

Cuando Jesús llegó a la región de Cesarea de Filipo, preguntó a sus discípulos: —¿Quién dice la gente que es el Hijo del hombre?

TLA

Cuando llegaron cerca del pueblo de Cesarea de Filipo, Jesús preguntó a sus discípulos: —¿Qué dice la gente acerca de mí, el Hijo del hombre?

16:14

Reina-Valera 1960

Ellos dijeron: Unos, Juan el Bautista; otros, Elías; y otros, Jeremías, o alguno de los profetas.

NTV

—Bueno —contestaron—, algunos dicen Juan el Bautista, otros dicen Elías, y otros dicen Jeremías o algún otro profeta.

DHH

Ellos contestaron: —Algunos dicen que Juan el Bautista; otros dicen que Elías, y otros dicen que Jeremías o algún otro profeta.

TLA

Los discípulos contestaron: —Algunos dicen que eres Juan el Bautista, y otros dicen que eres el profeta Elías, o el profeta Jeremías, o alguno de los profetas.

Todos los versículos

Lista 43 total
16:15 Cap. 16

Reina-Valera 1960

Él les dijo: Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?

NTV

Entonces les preguntó: —Y ustedes, ¿quién dicen que soy?

DHH

—Y ustedes, ¿quién dicen que soy? —les preguntó.

TLA

Entonces Jesús les preguntó: —Y ustedes, ¿qué opinan? ¿Quién soy yo?

16:16 Cap. 16

Reina-Valera 1960

Respondiendo Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente.

NTV

Simón Pedro contestó: —Tú eres el Mesías, el Hijo del Dios viviente.

DHH

Simón Pedro le respondió: —Tú eres el Mesías, el Hijo del Dios viviente.

TLA

Pedro contestó: —Tú eres el Mesías, el Hijo del Dios que vive y da vida.

16:17 Cap. 16

Reina-Valera 1960

Entonces le respondió Jesús: Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos.

NTV

Jesús respondió: —Bendito eres, Simón hijo de Juan, porque mi Padre que está en el cielo te lo ha revelado. No lo aprendiste de ningún ser humano.

DHH

Entonces Jesús le dijo: —Dichoso tú, Simón, hijo de Jonás, porque esto no lo conociste por medios humanos, sino porque te lo reveló mi Padre que está en el cielo.

TLA

Jesús le dijo: —¡Bendito seas, Pedro hijo de Jonás! Porque no sabes esto por tu propia cuenta, sino que te lo enseñó mi Padre que está en el cielo.

16:18 Cap. 16

Reina-Valera 1960

Y yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella.

NTV

Ahora te digo que tú eres Pedro (que significa “roca”), y sobre esta roca edificaré mi iglesia, y el poder de la muerte no la conquistará.

DHH

Y yo te digo que tú eres Pedro, y sobre esta piedra voy a construir mi iglesia; y ni siquiera el poder de la muerte podrá vencerla.

TLA

Por eso te llamaré Pedro, que quiere decir “piedra”. Sobre esta piedra construiré mi iglesia, y la muerte no podrá destruirla.

16:19 Cap. 16

Reina-Valera 1960

Y a ti te daré las llaves del reino de los cielos; y todo lo que atares en la tierra será atado en los cielos; y todo lo que desatares en la tierra será desatado en los cielos.

NTV

Y te daré las llaves del reino del cielo. Todo lo que prohíbas en la tierra será prohibido en el cielo, y todo lo que permitas en la tierra será permitido en el cielo.

DHH

Te daré las llaves del reino de los cielos; lo que tú ates aquí en la tierra, también quedará atado en el cielo, y lo que tú desates aquí en la tierra, también quedará desatado en el cielo.

TLA

A ti, Pedro, te daré autoridad en el reino de Dios. Todas las cosas que tú prohíbas aquí en la tierra, desde el cielo Dios las prohibirá. Y las cosas que tú permitas, también Dios las permitirá.

16:20 Cap. 16

Reina-Valera 1960

Entonces mandó a sus discípulos que a nadie dijesen que él era Jesús el Cristo.

NTV

Luego advirtió severamente a los discípulos que no le contaran a nadie que él era el Mesías.

DHH

Luego Jesús ordenó a sus discípulos que no dijeran a nadie que él era el Mesías.

TLA

Entonces Jesús ordenó a sus discípulos que no le contaran a nadie que él era el Mesías.

16:21 Cap. 16

Reina-Valera 1960

Desde entonces comenzó Jesús a declarar a sus discípulos que le era necesario ir a Jerusalén y padecer mucho de los ancianos, de los principales sacerdotes y de los escribas; y ser muerto, y resucitar al tercer día.

NTV

A partir de entonces, Jesús empezó a decir claramente a sus discípulos que era necesario que fuera a Jerusalén, y que sufriría muchas cosas terribles a manos de los ancianos, de los principales sacerdotes y de los maestros de la ley religiosa. Lo matarían, pero al tercer día resucitaría.

DHH

A partir de entonces Jesús comenzó a explicar a sus discípulos que él tendría que ir a Jerusalén, y que los ancianos, los jefes de los sacerdotes y los maestros de la ley lo harían sufrir mucho. Les dijo que lo iban a matar, pero que al tercer día resucitaría.

TLA

Desde ese momento, Jesús comenzó a decirles a sus discípulos lo que le iba a pasar: «Tendré que ir a Jerusalén, y los líderes del país, los sacerdotes principales y los maestros de la Ley me harán sufrir mucho. Allí van a matarme, pero tres días después resucitaré.»

16:22 Cap. 16

Reina-Valera 1960

Entonces Pedro, tomándolo aparte, comenzó a reconvenirle, diciendo: Señor, ten compasión de ti; en ninguna manera esto te acontezca.

NTV

Entonces Pedro lo llevó aparte y comenzó a reprenderlo por decir semejantes cosas. —¡Dios nos libre, Señor! —dijo—. Eso jamás te sucederá a ti.

DHH

Entonces Pedro lo llevó aparte y comenzó a reprenderlo, diciendo: —¡Dios no lo quiera, Señor! ¡Esto no te puede pasar!

TLA

Entonces Pedro se llevó a Jesús aparte y lo reprendió por hablar así. Le dijo: —¡Eso no puede sucederte, Señor! ¡Que Dios nunca lo permita!

16:23 Cap. 16

Reina-Valera 1960

Pero él, volviéndose, dijo a Pedro: ¡Quítate de delante de mí, Satanás!; me eres tropiezo, porque no pones la mira en las cosas de Dios, sino en las de los hombres.

NTV

Jesús se dirigió a Pedro y le dijo: —¡Aléjate de mí, Satanás! Representas una trampa peligrosa para mí. Ves las cosas solamente desde el punto de vista humano, no desde el punto de vista de Dios.

DHH

Pero Jesús se volvió y le dijo a Pedro: —¡Apártate de mí, Satanás, pues eres un tropiezo para mí! Tú no ves las cosas como las ve Dios, sino como las ven los hombres.

TLA

Jesús se volvió y le dijo: —¡Pedro, estás hablando como Satanás! ¡Vete! Tú no entiendes los planes de Dios, y me estás pidiendo que los desobedezca.

16:24 Cap. 16

Reina-Valera 1960

Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame.

NTV

Luego Jesús dijo a sus discípulos: «Si alguno de ustedes quiere ser mi seguidor, tiene que abandonar su propia manera de vivir, tomar su cruz y seguirme.

DHH

Luego Jesús dijo a sus discípulos: —Si alguno quiere ser discípulo mío, olvídese de sí mismo, cargue con su cruz y sígame.

TLA

Luego Jesús les dijo a sus discípulos: «Si ustedes quieren ser mis discípulos, tienen que olvidarse de hacer su propia voluntad. Tienen que estar dispuestos a cargar su cruz y a hacer lo que yo les diga.

16:25 Cap. 16

Reina-Valera 1960

Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, la hallará.

NTV

Si tratas de aferrarte a la vida, la perderás, pero si entregas tu vida por mi causa, la salvarás.

DHH

Porque el que quiera salvar su vida, la perderá; pero el que pierda la vida por causa mía, la encontrará.

TLA

Si solo les preocupa salvar su vida, la van a perder. Pero si deciden dar su vida por mi causa, entonces se salvarán.

16:26 Cap. 16

Reina-Valera 1960

Porque ¿qué aprovechará al hombre, si ganare todo el mundo, y perdiere su alma? ¿O qué recompensa dará el hombre por su alma?

NTV

¿Y qué beneficio obtienes si ganas el mundo entero pero pierdes tu propia alma? ¿Hay algo que valga más que tu alma?

DHH

¿De qué le sirve al hombre ganar el mundo entero, si pierde la vida? ¿O cuánto podrá pagar el hombre por su vida?

TLA

De nada sirve que una persona gane en este mundo todo lo que quiera, si al fin de cuentas pierde su vida. Y nadie puede dar nada para salvarla.

16:27 Cap. 16

Reina-Valera 1960

Porque el Hijo del Hombre vendrá en la gloria de su Padre con sus ángeles, y entonces pagará a cada uno conforme a sus obras.

NTV

Pues el Hijo del Hombre vendrá con sus ángeles en la gloria de su Padre y juzgará a cada persona de acuerdo con sus acciones.

DHH

Porque el Hijo del hombre va a venir con la gloria de su Padre y con sus ángeles, y entonces recompensará a cada uno conforme a lo que haya hecho.

TLA

Porque yo, el Hijo del hombre, vendré pronto con el poder de Dios y con mis ángeles, para darles su premio a los que hicieron el bien y para castigar a los que hicieron el mal.

16:28 Cap. 16

Reina-Valera 1960

De cierto os digo que hay algunos de los que están aquí, que no gustarán la muerte, hasta que hayan visto al Hijo del Hombre viniendo en su reino.

NTV

Les digo la verdad, algunos de los que están aquí ahora no morirán antes de ver al Hijo del Hombre llegar en su reino».

DHH

Les aseguro que algunos de los que están aquí presentes no morirán hasta que vean al Hijo del hombre venir a reinar.

TLA

Les aseguro que algunos de ustedes, que están aquí conmigo, no morirán hasta que me vean reinar.»

17:1 Cap. 17

Reina-Valera 1960

Seis días después, Jesús tomó a Pedro, a Jacobo y a Juan su hermano, y los llevó aparte a un monte alto;

NTV

Seis días después, Jesús tomó a Pedro y a los dos hermanos, Santiago y Juan, y los llevó a una montaña alta para estar a solas.

DHH

Seis días después, Jesús tomó a Pedro, a Santiago y a Juan, el hermano de Santiago, y se fue aparte con ellos a un cerro muy alto.

TLA

Seis días después, Jesús llevó a Pedro y a los hermanos Santiago y Juan hasta un cerro alto, para estar solos.

17:2 Cap. 17

Reina-Valera 1960

y se transfiguró delante de ellos, y resplandeció su rostro como el sol, y sus vestidos se hicieron blancos como la luz.

NTV

Mientras los hombres observaban, la apariencia de Jesús se transformó a tal punto que la cara le brillaba como el sol y su ropa se volvió tan blanca como la luz.

DHH

Allí, delante de ellos, cambió la apariencia de Jesús. Su cara brillaba como el sol, y su ropa se volvió blanca como la luz.

TLA

Frente a ellos, Jesús se transformó: Su cara brillaba como el sol, y su ropa se puso tan blanca como la luz del mediodía.

17:3 Cap. 17

Reina-Valera 1960

Y he aquí les aparecieron Moisés y Elías, hablando con él.

NTV

De repente, aparecieron Moisés y Elías y comenzaron a conversar con Jesús.

DHH

En esto vieron a Moisés y a Elías conversando con Jesús.

TLA

Luego los tres discípulos vieron aparecer a Moisés y al profeta Elías, y ellos conversaban con Jesús.

17:4 Cap. 17

Reina-Valera 1960

Entonces Pedro dijo a Jesús: Señor, bueno es para nosotros que estemos aquí; si quieres, hagamos aquí tres enramadas: una para ti, otra para Moisés, y otra para Elías.

NTV

Pedro exclamó: «Señor, ¡es maravilloso que estemos aquí! Si deseas, haré tres enramadas como recordatorios: una para ti, una para Moisés y la otra para Elías».

DHH

Pedro le dijo a Jesús: —Señor, ¡qué bien que estemos aquí! Si quieres, haré tres chozas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías.

TLA

Entonces Pedro le dijo a Jesús: «Señor, ¡qué bueno que estemos aquí! Si quieres, voy a construir tres enramadas: una para ti, una para Moisés y otra para Elías.»

17:5 Cap. 17

Reina-Valera 1960

Mientras él aún hablaba, una nube de luz los cubrió; y he aquí una voz desde la nube, que decía: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia; a él oíd.

NTV

No había terminado de hablar cuando una nube brillante los cubrió, y desde la nube una voz dijo: «Este es mi Hijo muy amado, quien me da gran gozo. Escúchenlo a él».

DHH

Mientras Pedro estaba hablando, una nube luminosa se posó sobre ellos, y de la nube salió una voz, que dijo: «Este es mi Hijo amado, a quien he elegido: escúchenlo.»

TLA

Mientras Pedro hablaba, una nube brillante vino y se detuvo sobre ellos. Desde la nube se oyó una voz que decía: «Este es mi Hijo, yo lo amo mucho y estoy muy contento con él. Ustedes deben obedecerlo.»

17:6 Cap. 17

Reina-Valera 1960

Al oír esto los discípulos, se postraron sobre sus rostros, y tuvieron gran temor.

NTV

Los discípulos estaban aterrados y cayeron rostro en tierra.

DHH

Al oír esto, los discípulos se postraron con la cara en tierra, llenos de miedo.

TLA

Al oír esto, los discípulos se tiraron al suelo, y no se atrevían a mirar, pues tenían mucho miedo.

17:7 Cap. 17

Reina-Valera 1960

Entonces Jesús se acercó y los tocó, y dijo: Levantaos, y no temáis.

NTV

Entonces Jesús se les acercó y los tocó. «Levántense —les dijo—, no tengan miedo».

DHH

Jesús se acercó a ellos, los tocó y les dijo: —Levántense; no tengan miedo.

TLA

Jesús se acercó, los tocó y les dijo: «Levántense y no tengan miedo.»

17:8 Cap. 17

Reina-Valera 1960

Y alzando ellos los ojos, a nadie vieron sino a Jesús solo.

NTV

Cuando levantaron la vista, Moisés y Elías habían desaparecido, y vieron solo a Jesús.

DHH

Y cuando miraron, ya no vieron a nadie, sino a Jesús solo.

TLA

Cuando los discípulos se levantaron, vieron que Jesús estaba solo.

17:9 Cap. 17

Reina-Valera 1960

Cuando descendieron del monte, Jesús les mandó, diciendo: No digáis a nadie la visión, hasta que el Hijo del Hombre resucite de los muertos.

NTV

Mientras descendían de la montaña, Jesús les ordenó: «No le cuenten a nadie lo que han visto hasta que el Hijo del Hombre se haya levantado de los muertos».

DHH

Mientras bajaban del cerro, Jesús les ordenó: —No cuenten a nadie esta visión, hasta que el Hijo del hombre haya resucitado.

TLA

Mientras bajaban del cerro, Jesús les ordenó: —No le cuenten a nadie lo que han visto hasta que yo, el Hijo del hombre, haya muerto y resucitado.

17:10 Cap. 17

Reina-Valera 1960

Entonces sus discípulos le preguntaron, diciendo: ¿Por qué, pues, dicen los escribas que es necesario que Elías venga primero?

NTV

Luego sus discípulos le preguntaron: —¿Por qué los maestros de la ley religiosa insisten en que Elías debe regresar antes de que venga el Mesías?

DHH

Los discípulos preguntaron entonces a Jesús: —¿Por qué dicen los maestros de la ley que Elías ha de venir primero?

TLA

Los discípulos le preguntaron: —¿Por qué los maestros de la Ley dicen que el profeta Elías va a venir antes que el Mesías?

17:11 Cap. 17

Reina-Valera 1960

Respondiendo Jesús, les dijo: A la verdad, Elías viene primero, y restaurará todas las cosas.

NTV

Jesús contestó: —Es cierto que Elías viene primero a fin de dejar todo preparado.

DHH

Y Jesús contestó: —Es cierto que Elías viene primero, y que él lo arreglará todo.

TLA

Jesús les respondió: —Eso es verdad. Elías viene primero, para prepararlo todo.

17:12 Cap. 17

Reina-Valera 1960

Mas os digo que Elías ya vino, y no le conocieron, sino que hicieron con él todo lo que quisieron; así también el Hijo del Hombre padecerá de ellos.

NTV

Pero les digo, Elías ya vino, pero no fue reconocido y ellos prefirieron maltratarlo. De la misma manera, también harán sufrir al Hijo del Hombre.

DHH

Pero yo les digo que Elías ya vino, y que ellos no lo reconocieron, sino que hicieron con él todo lo que quisieron. Del mismo modo, el Hijo del hombre va a sufrir a manos de ellos.

TLA

Sin embargo, les aseguro que Elías ya vino; pero la gente no lo reconoció, y lo trataron como quisieron. A mí, el Hijo del hombre, también me tratarán así, y sufriré mucho.

17:13 Cap. 17

Reina-Valera 1960

Entonces los discípulos comprendieron que les había hablado de Juan el Bautista.

NTV

Entonces los discípulos se dieron cuenta de que hablaba de Juan el Bautista.

DHH

Entonces los discípulos se dieron cuenta de que Jesús les estaba hablando de Juan el Bautista.

TLA

Los tres discípulos entendieron que Jesús estaba hablando de Juan el Bautista.

17:14 Cap. 17

Reina-Valera 1960

Cuando llegaron al gentío, vino a él un hombre que se arrodilló delante de él, diciendo:

NTV

Al pie del monte, les esperaba una gran multitud. Un hombre vino y se arrodilló delante de Jesús y le dijo:

DHH

Cuando llegaron a donde estaba la gente, se acercó un hombre a Jesús, y arrodillándose delante de él le dijo:

TLA

Cuando llegaron a donde estaba la gente, un hombre se acercó a Jesús, se arrodilló ante él

17:15 Cap. 17

Reina-Valera 1960

Señor, ten misericordia de mi hijo, que es lunático, y padece muchísimo; porque muchas veces cae en el fuego, y muchas en el agua.

NTV

«Señor, ten misericordia de mi hijo. Le dan ataques y sufre terriblemente. A menudo cae al fuego o al agua.

DHH

—Señor, ten compasión de mi hijo, porque le dan ataques y sufre terriblemente; muchas veces cae en el fuego o en el agua.

TLA

y le dijo: —¡Señor, ten compasión de mi hijo y ayúdalo! Está muy enfermo y sufre de terribles ataques. Muchas veces, cuando le da un ataque, cae al fuego o al agua.

17:16 Cap. 17

Reina-Valera 1960

Y lo he traído a tus discípulos, pero no le han podido sanar.

NTV

Así que lo llevé a tus discípulos, pero no pudieron sanarlo».

DHH

Aquí se lo traje a tus discípulos, pero no han podido sanarlo.

TLA

Lo traje para que tus discípulos lo sanaran, pero no han podido hacerlo.

17:17 Cap. 17

Reina-Valera 1960

Respondiendo Jesús, dijo: ¡Oh generación incrédula y perversa! ¿Hasta cuándo he de estar con vosotros? ¿Hasta cuándo os he de soportar? Traédmelo acá.

NTV

Jesús dijo: «¡Gente corrupta y sin fe! ¿Hasta cuándo tendré que estar con ustedes? ¿Hasta cuándo tendré que soportarlos? Tráiganme aquí al muchacho».

DHH

Jesús contestó: —¡Oh gente sin fe y perversa! ¿Hasta cuándo tendré que estar con ustedes? ¿Hasta cuándo tendré que soportarlos? Traigan acá al muchacho.

TLA

Jesús contestó: —Ustedes están confundidos y no confían en Dios. ¿Acaso no pueden hacer nada sin mí? ¿Cuándo van a aprender? ¡Tráiganme aquí al muchacho!

17:18 Cap. 17

Reina-Valera 1960

Y reprendió Jesús al demonio, el cual salió del muchacho, y este quedó sano desde aquella hora.

NTV

Entonces Jesús reprendió al demonio, y el demonio salió del joven. A partir de ese momento, el muchacho estuvo bien.

DHH

Entonces Jesús reprendió al demonio y lo hizo salir del muchacho, que quedó sano desde aquel momento.

TLA

Jesús reprendió al demonio que estaba en el muchacho, y lo obligó a salir. El muchacho quedó sano.

17:19 Cap. 17

Reina-Valera 1960

Viniendo entonces los discípulos a Jesús, aparte, dijeron: ¿Por qué nosotros no pudimos echarlo fuera?

NTV

Más tarde, los discípulos le preguntaron a Jesús en privado: —¿Por qué nosotros no pudimos expulsar el demonio?

DHH

Después los discípulos hablaron aparte con Jesús, y le preguntaron: —¿Por qué no pudimos nosotros expulsar el demonio?

TLA

Poco después, los discípulos llamaron a Jesús aparte y le preguntaron: —¿Por qué nosotros no pudimos sacar ese demonio?

17:20 Cap. 17

Reina-Valera 1960

Jesús les dijo: Por vuestra poca fe; porque de cierto os digo, que si tuviereis fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: Pásate de aquí allá, y se pasará; y nada os será imposible.

NTV

—Ustedes no tienen la fe suficiente —les dijo Jesús—. Les digo la verdad, si tuvieran fe, aunque fuera tan pequeña como una semilla de mostaza, podrían decirle a esta montaña: “Muévete de aquí hasta allá”, y la montaña se movería. Nada sería imposible.

DHH

Jesús les dijo: —Porque ustedes tienen muy poca fe. Les aseguro que si tuvieran fe, aunque solo fuera del tamaño de una semilla de mostaza, le dirían a este cerro: “Quítate de aquí y vete a otro lugar”, y el cerro se quitaría. Nada les sería imposible.

TLA

Jesús les respondió: —Porque ustedes no confían en Dios. Les aseguro que si tuvieran una confianza tan pequeña como un grano de mostaza, podrían ordenarle a esta montaña que se moviera de su lugar, y los obedecería. ¡Nada sería imposible para ustedes!

17:21 Cap. 17

Reina-Valera 1960

Pero este género no sale sino con oración y ayuno.

NTV

[Este verso no aparece en esta versión.]

DHH

[Este verso no aparece en esta versión.]

TLA

Jesús les respondió: —Porque ustedes no confían en Dios. Les aseguro que si tuvieran una confianza tan pequeña como un grano de mostaza, podrían ordenarle a esta montaña que se moviera de su lugar, y los obedecería. ¡Nada sería imposible para ustedes!

17:22 Cap. 17

Reina-Valera 1960

Estando ellos en Galilea, Jesús les dijo: El Hijo del Hombre será entregado en manos de hombres,

NTV

Luego, cuando volvieron a reunirse en Galilea, Jesús les dijo: «El Hijo del Hombre será traicionado y entregado en manos de sus enemigos.

DHH

Mientras andaban juntos por la región de Galilea, Jesús les dijo: —El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres,

TLA

Mientras viajaban juntos por la región de Galilea, Jesús les dijo a sus discípulos: «Mis enemigos me van a traicionar,

17:23 Cap. 17

Reina-Valera 1960

y le matarán; mas al tercer día resucitará. Y ellos se entristecieron en gran manera.

NTV

Lo matarán, pero al tercer día se levantará de los muertos». Y los discípulos se llenaron de profundo dolor.

DHH

y lo matarán; pero al tercer día resucitará. Esta noticia los llenó de tristeza.

TLA

y me matarán. Pero yo, el Hijo del hombre, resucitaré al tercer día.» Al oír eso, los discípulos se pusieron muy tristes.

17:24 Cap. 17

Reina-Valera 1960

Cuando llegaron a Capernaum, vinieron a Pedro los que cobraban las dos dracmas, y le dijeron: ¿Vuestro Maestro no paga las dos dracmas?

NTV

Cuando llegaron a Capernaúm, los cobradores del impuesto del templo se acercaron a Pedro y le preguntaron: —¿Tu maestro no paga el impuesto del templo?

DHH

Cuando Jesús y sus discípulos llegaron a Cafarnaúm, los que cobraban el impuesto para el templo fueron a ver a Pedro, y le preguntaron: —¿Tu maestro no paga el impuesto para el templo?

TLA

Cuando Jesús y sus discípulos llegaron al pueblo de Cafarnaúm, los que cobraban el impuesto para el templo fueron a preguntarle a Pedro: —¿Paga tu maestro el impuesto para el templo?

17:25 Cap. 17

Reina-Valera 1960

Él dijo: Sí. Y al entrar él en casa, Jesús le habló primero, diciendo: ¿Qué te parece, Simón? Los reyes de la tierra, ¿de quiénes cobran los tributos o los impuestos? ¿De sus hijos, o de los extraños?

NTV

—Sí, lo paga —contestó Pedro. Luego entró en la casa, pero antes de tener oportunidad de hablar, Jesús le preguntó: —¿Qué te parece, Pedro ? Los reyes, ¿cobran impuestos a su propia gente o a la gente que han conquistado ?

DHH

—Sí, lo paga —contestó Pedro. Luego, al entrar Pedro en la casa, Jesús le habló primero, diciendo: —¿Tú qué opinas, Simón? ¿A quiénes cobran impuestos y contribuciones los reyes de este mundo: a sus propios súbditos o a los extranjeros?

TLA

Pedro contestó: —Sí, lo paga. Cuando Pedro entró en la casa donde estaban todos, Jesús le habló primero y le dijo: —Dime, Pedro, ¿a quiénes cobran los reyes impuestos y contribuciones? ¿A los ciudadanos de su reino, o a los extranjeros?

17:26 Cap. 17

Reina-Valera 1960

Pedro le respondió: De los extraños. Jesús le dijo: Luego los hijos están exentos.

NTV

—Se los cobran a los que han conquistado —contestó Pedro. —Muy bien —dijo Jesús—, entonces, ¡los ciudadanos quedan exentos!

DHH

Pedro le contestó: —A los extranjeros. Jesús añadió: —Así pues, los propios súbditos no tienen que pagar nada.

TLA

Pedro contestó: —A los extranjeros. Jesús dijo: —Entonces, los ciudadanos del reino no tienen que pagar impuestos.

17:27 Cap. 17

Reina-Valera 1960

Sin embargo, para no ofenderles, ve al mar, y echa el anzuelo, y el primer pez que saques, tómalo, y al abrirle la boca, hallarás un estatero; tómalo, y dáselo por mí y por ti.

NTV

Sin embargo, no queremos que se ofendan, así que desciende al lago y echa el anzuelo. Abre la boca del primer pez que saques y allí encontrarás una gran moneda de plata. Tómala y paga mi impuesto y el tuyo.

DHH

Pero, para no servir de tropiezo a nadie, vete al lago, echa el anzuelo y saca el primer pez que pique. En su boca encontrarás una moneda, que será suficiente para pagar mi impuesto y el tuyo; llévala y págalos.

TLA

Sin embargo, para que estos cobradores no se enojen, ve al mar y echa tu anzuelo. Ábrele la boca al primer pez que saques, y allí encontrarás una moneda. Toma ese dinero, y paga mi impuesto y el tuyo.