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Relato seleccionado

Pasión y resurrección

161 versículos Libro de Mateo
26:1

Reina-Valera 1960

Cuando hubo acabado Jesús todas estas palabras, dijo a sus discípulos:

NTV

Cuando Jesús terminó de hablar todas esas cosas, dijo a sus discípulos:

DHH

Cuando Jesús terminó toda su enseñanza, dijo a sus discípulos:

TLA

Cuando Jesús terminó de enseñar, dijo a sus discípulos:

26:2

Reina-Valera 1960

Sabéis que dentro de dos días se celebra la pascua, y el Hijo del Hombre será entregado para ser crucificado.

NTV

«Como ya saben, la Pascua comienza en dos días, y el Hijo del Hombre será entregado para que lo crucifiquen».

DHH

—Como ustedes saben, dentro de dos días es la fiesta de la Pascua, y el Hijo del hombre será entregado para que lo crucifiquen.

TLA

«Ustedes saben que dentro de dos días va a celebrarse la fiesta de la Pascua. Durante la fiesta, yo, el Hijo del hombre, seré apresado y moriré clavado en una cruz.»

Todos los versículos

Lista 161 total
26:3 Cap. 26

Reina-Valera 1960

Entonces los principales sacerdotes, los escribas, y los ancianos del pueblo se reunieron en el patio del sumo sacerdote llamado Caifás,

NTV

En ese mismo momento, los principales sacerdotes y los ancianos estaban reunidos en la residencia de Caifás, el sumo sacerdote,

DHH

Por aquel tiempo, los jefes de los sacerdotes y los ancianos de los judíos se reunieron en el palacio de Caifás, el sumo sacerdote,

TLA

En esos días, los sacerdotes principales y los líderes del país se reunieron en el palacio de Caifás, que era jefe de los sacerdotes.

26:4 Cap. 26

Reina-Valera 1960

y tuvieron consejo para prender con engaño a Jesús, y matarle.

NTV

tramando cómo capturar a Jesús en secreto y matarlo.

DHH

e hicieron planes para arrestar a Jesús mediante algún engaño, y matarlo.

TLA

Todos ellos se pusieron de acuerdo para ponerle una trampa a Jesús, apresarlo y matarlo.

26:5 Cap. 26

Reina-Valera 1960

Pero decían: No durante la fiesta, para que no se haga alboroto en el pueblo.

NTV

«Pero no durante la celebración de la Pascua —acordaron—, no sea que la gente cause disturbios».

DHH

Pero decían: —No durante la fiesta, para que no se alborote la gente.

TLA

Pero algunos decían: «No hay que hacerlo durante la fiesta, para que la gente no se enoje contra nosotros ni se arme un gran alboroto.»

26:6 Cap. 26

Reina-Valera 1960

Y estando Jesús en Betania, en casa de Simón el leproso,

NTV

Mientras tanto, Jesús se encontraba en Betania, en la casa de Simón, un hombre que había tenido lepra.

DHH

Jesús estaba en Betania, en casa de Simón, al que llamaban el leproso;

TLA

Jesús estaba en el pueblo de Betania, en casa de Simón, el que había tenido lepra.

26:7 Cap. 26

Reina-Valera 1960

vino a él una mujer, con un vaso de alabastro de perfume de gran precio, y lo derramó sobre la cabeza de él, estando sentado a la mesa.

NTV

Mientras comía, entró una mujer con un hermoso frasco de alabastro que contenía un perfume costoso, y lo derramó sobre la cabeza de Jesús.

DHH

en esto se le acercó una mujer que llevaba un frasco de alabastro lleno de un perfume muy caro. Mientras Jesús estaba a la mesa, ella le derramó el perfume sobre la cabeza.

TLA

Mientras Jesús comía, llegó una mujer con un frasco de perfume muy caro. La mujer se acercó a Jesús y derramó el perfume sobre su cabeza.

26:8 Cap. 26

Reina-Valera 1960

Al ver esto, los discípulos se enojaron, diciendo: ¿Para qué este desperdicio?

NTV

Los discípulos se indignaron al ver esto. «¡Qué desperdicio! —dijeron—.

DHH

Los discípulos, al verlo, se enojaron y comenzaron a decir: —¿Por qué se desperdicia esto?

TLA

Los discípulos se enojaron y dijeron: —¡Qué desperdicio!

26:9 Cap. 26

Reina-Valera 1960

Porque esto podía haberse vendido a gran precio, y haberse dado a los pobres.

NTV

Podría haberse vendido a un alto precio y el dinero dado a los pobres».

DHH

Pudo haberse vendido por mucho dinero, para ayudar a los pobres.

TLA

Ese perfume pudo haberse vendido, y con el dinero hubiéramos ayudado a muchos pobres.

26:10 Cap. 26

Reina-Valera 1960

Y entendiéndolo Jesús, les dijo: ¿Por qué molestáis a esta mujer? pues ha hecho conmigo una buena obra.

NTV

Jesús, consciente de esto, les respondió: «¿Por qué critican a esta mujer por hacer algo tan bueno conmigo?

DHH

Jesús lo oyó, y les dijo: —¿Por qué molestan a esta mujer? Ha hecho una obra buena conmigo.

TLA

Jesús los escuchó, y enseguida les dijo: —No critiquen a esta mujer. Ella me ha tratado con mucha bondad.

26:11 Cap. 26

Reina-Valera 1960

Porque siempre tendréis pobres con vosotros, pero a mí no siempre me tendréis.

NTV

Siempre habrá pobres entre ustedes, pero a mí no siempre me tendrán.

DHH

Pues a los pobres los tendrán siempre entre ustedes, pero a mí no siempre me van a tener.

TLA

Cerca de ustedes siempre habrá gente pobre, pero muy pronto yo no estaré aquí con ustedes.

26:12 Cap. 26

Reina-Valera 1960

Porque al derramar este perfume sobre mi cuerpo, lo ha hecho a fin de prepararme para la sepultura.

NTV

Ella ha derramado este perfume sobre mí a fin de preparar mi cuerpo para el entierro.

DHH

Lo que ha hecho esta mujer, al derramar el perfume sobre mi cuerpo, es prepararme para mi entierro.

TLA

Esta mujer derramó perfume sobre mi cabeza, sin saber que estaba preparando mi cuerpo para mi entierro.

26:13 Cap. 26

Reina-Valera 1960

De cierto os digo que dondequiera que se predique este evangelio, en todo el mundo, también se contará lo que esta ha hecho, para memoria de ella.

NTV

Les digo la verdad, en cualquier lugar del mundo donde se predique la Buena Noticia, se recordará y se hablará de lo que hizo esta mujer».

DHH

Les aseguro que en cualquier lugar del mundo donde se anuncie esta buena noticia, se hablará también de lo que hizo esta mujer, y así será recordada.

TLA

Les aseguro que en cualquier lugar donde se anuncien las buenas noticias de Dios, se contará la historia de lo que hizo esta mujer y se guardará la memoria de ella.

26:14 Cap. 26

Reina-Valera 1960

Entonces uno de los doce, que se llamaba Judas Iscariote, fue a los principales sacerdotes,

NTV

Entonces Judas Iscariote, uno de los doce discípulos, fue a ver a los principales sacerdotes

DHH

Uno de los doce discípulos, el que se llamaba Judas Iscariote, fue a ver a los jefes de los sacerdotes

TLA

Ese mismo día, Judas Iscariote, que era uno de los doce discípulos de Jesús, fue a ver a los sacerdotes principales

26:15 Cap. 26

Reina-Valera 1960

y les dijo: ¿Qué me queréis dar, y yo os lo entregaré? Y ellos le asignaron treinta piezas de plata.

NTV

y preguntó: «¿Cuánto me pagarán por traicionar a Jesús?». Y ellos le dieron treinta piezas de plata.

DHH

y les dijo: —¿Cuánto me quieren dar, y yo les entrego a Jesús? Ellos le pagaron treinta monedas de plata.

TLA

y les dijo: «¿Cuánto me pagan si los ayudo a atrapar a Jesús?» Ellos le ofrecieron treinta monedas de plata.

26:16 Cap. 26

Reina-Valera 1960

Y desde entonces buscaba oportunidad para entregarle.

NTV

A partir de ese momento, Judas comenzó a buscar una oportunidad para traicionar a Jesús.

DHH

Y desde entonces Judas anduvo buscando el momento más oportuno para entregarles a Jesús.

TLA

Y desde ese momento, Judas buscó una buena oportunidad para entregarles a Jesús.

26:17 Cap. 26

Reina-Valera 1960

El primer día de la fiesta de los panes sin levadura, vinieron los discípulos a Jesús, diciéndole: ¿Dónde quieres que preparemos para que comas la pascua?

NTV

El primer día del Festival de los Panes sin Levadura, los discípulos se acercaron a Jesús y le preguntaron: —¿Dónde quieres que te preparemos la cena de Pascua?

DHH

El primer día de la fiesta en que se comía el pan sin levadura, los discípulos se acercaron a Jesús y le preguntaron: —¿Dónde quieres que te preparemos la cena de Pascua?

TLA

El primer día de la fiesta de los panes sin levadura, los discípulos se acercaron a Jesús y le dijeron: —¿Dónde quieres que preparemos la cena de la Pascua?

26:18 Cap. 26

Reina-Valera 1960

Y él dijo: Id a la ciudad a cierto hombre, y decidle: El Maestro dice: Mi tiempo está cerca; en tu casa celebraré la pascua con mis discípulos.

NTV

—Al entrar en la ciudad —les dijo—, verán a cierto hombre. Díganle: “El Maestro dice: ‘Mi tiempo ha llegado y comeré la cena de Pascua con mis discípulos en tu casa’”.

DHH

Él les contestó: —Vayan a la ciudad, a casa de Fulano, y díganle: “El Maestro dice: Mi hora está cerca, y voy a tu casa a celebrar la Pascua con mis discípulos.”

TLA

Jesús les respondió: —Vayan a la ciudad, busquen al amigo que ustedes ya conocen, y denle este mensaje: “El Maestro dice: yo sé que pronto moriré; por eso quiero celebrar la Pascua en tu casa, con mis discípulos.”

26:19 Cap. 26

Reina-Valera 1960

Y los discípulos hicieron como Jesús les mandó, y prepararon la pascua.

NTV

Entonces los discípulos hicieron como Jesús les dijo y prepararon la cena de Pascua allí.

DHH

Los discípulos hicieron como Jesús les había mandado, y prepararon la cena de Pascua.

TLA

Los discípulos fueron y prepararon todo, tal y como Jesús les mandó.

26:20 Cap. 26

Reina-Valera 1960

Cuando llegó la noche, se sentó a la mesa con los doce.

NTV

Al anochecer, Jesús se sentó a la mesa con los Doce.

DHH

Cuando llegó la noche, Jesús estaba a la mesa con los doce discípulos;

TLA

Al anochecer, mientras Jesús y sus discípulos comían,

26:21 Cap. 26

Reina-Valera 1960

Y mientras comían, dijo: De cierto os digo, que uno de vosotros me va a entregar.

NTV

Mientras comían, les dijo: —Les digo la verdad, uno de ustedes me traicionará.

DHH

y mientras comían, les dijo: —Les aseguro que uno de ustedes me va a traicionar.

TLA

él les dijo: —Uno de ustedes me va a entregar a mis enemigos.

26:22 Cap. 26

Reina-Valera 1960

Y entristecidos en gran manera, comenzó cada uno de ellos a decirle: ¿Soy yo, Señor?

NTV

Ellos, muy afligidos, le preguntaron uno por uno: —¿Seré yo, Señor?

DHH

Ellos se pusieron muy tristes, y comenzaron a preguntarle uno tras otro: —Señor, ¿acaso seré yo?

TLA

Los discípulos se pusieron muy tristes, y cada uno de ellos le dijo: —Señor, no estarás acusándome a mí, ¿verdad?

26:23 Cap. 26

Reina-Valera 1960

Entonces él respondiendo, dijo: El que mete la mano conmigo en el plato, ese me va a entregar.

NTV

Jesús contestó: —Uno de ustedes que acaba de comer de este plato conmigo me traicionará.

DHH

Jesús les contestó: —Uno que moja el pan en el mismo plato que yo, va a traicionarme.

TLA

Jesús respondió: —El que ha mojado su pan en el mismo plato en que yo estoy comiendo, es el que va a traicionarme.

26:24 Cap. 26

Reina-Valera 1960

A la verdad el Hijo del Hombre va, según está escrito de él, mas ¡ay de aquel hombre por quien el Hijo del Hombre es entregado! Bueno le fuera a ese hombre no haber nacido.

NTV

Pues el Hijo del Hombre tiene que morir, tal como lo declararon las Escrituras hace mucho tiempo. ¡Pero qué terrible será para el que lo traiciona! ¡Para ese hombre sería mucho mejor no haber nacido!

DHH

El Hijo del hombre ha de recorrer el camino que dicen las Escrituras; pero ¡ay de aquel que lo traiciona! Hubiera sido mejor para él no haber nacido.

TLA

La Biblia dice claramente que yo, el Hijo del hombre, tengo que morir. Sin embargo, al que me traiciona va a pasarle algo muy terrible. ¡Más le valdría no haber nacido!

26:25 Cap. 26

Reina-Valera 1960

Entonces respondiendo Judas, el que le entregaba, dijo: ¿Soy yo, Maestro? Le dijo: Tú lo has dicho.

NTV

Judas, el que lo iba a traicionar, también preguntó: —¿Seré yo, Rabí? Y Jesús le dijo: —Tú lo has dicho.

DHH

Entonces Judas, el que lo estaba traicionando, le preguntó: —Maestro, ¿acaso seré yo? —Tú lo has dicho —contestó Jesús.

TLA

Judas, el que después entregó a Jesús, también le preguntó: —Maestro, ¿hablas de mí? Jesús le contestó: —Tú lo has dicho.

26:26 Cap. 26

Reina-Valera 1960

Y mientras comían, tomó Jesús el pan, y bendijo, y lo partió, y dio a sus discípulos, y dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo.

NTV

Mientras comían, Jesús tomó un poco de pan y lo bendijo. Luego lo partió en trozos, lo dio a sus discípulos y dijo: «Tómenlo y cómanlo, porque esto es mi cuerpo».

DHH

Mientras comían, Jesús tomó en sus manos el pan y, habiendo dado gracias a Dios, lo partió y se lo dio a los discípulos, diciendo: —Tomen y coman, esto es mi cuerpo.

TLA

Mientras estaban comiendo, Jesús tomó un pan y dio gracias a Dios. Luego lo partió, lo dio a sus discípulos y les dijo: «Tomen y coman; esto es mi cuerpo.»

26:27 Cap. 26

Reina-Valera 1960

Y tomando la copa, y habiendo dado gracias, les dio, diciendo: Bebed de ella todos;

NTV

Y tomó en sus manos una copa de vino y dio gracias a Dios por ella. Se la dio a ellos y dijo: «Cada uno de ustedes beba de la copa,

DHH

Luego tomó en sus manos una copa y, habiendo dado gracias a Dios, se la pasó a ellos, diciendo: —Beban todos ustedes de esta copa,

TLA

Después tomó una copa llena de vino y dio gracias a Dios. Luego la pasó a sus discípulos y les dijo: «Beban todos ustedes de este vino.

26:28 Cap. 26

Reina-Valera 1960

porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada para remisión de los pecados.

NTV

porque esto es mi sangre, la cual confirma el pacto entre Dios y su pueblo. Es derramada como sacrificio para perdonar los pecados de muchos.

DHH

porque esto es mi sangre, con la que se confirma la alianza, sangre que es derramada en favor de muchos para perdón de sus pecados.

TLA

Esto es mi sangre, y con ella Dios hace un trato con todos ustedes. Esa sangre servirá para perdonar los pecados de mucha gente.

26:29 Cap. 26

Reina-Valera 1960

Y os digo que desde ahora no beberé más de este fruto de la vid, hasta aquel día en que lo beba nuevo con vosotros en el reino de mi Padre.

NTV

Acuérdense de lo que les digo: no volveré a beber vino hasta el día en que lo beba nuevo con ustedes en el reino de mi Padre».

DHH

Pero les digo que no volveré a beber de este producto de la vid, hasta el día en que beba con ustedes el vino nuevo en el reino de mi Padre.

TLA

Esta es la última vez que bebo de este vino con ustedes. Pero cuando estemos juntos otra vez, en el reino de mi Padre, entonces beberemos del vino nuevo.»

26:30 Cap. 26

Reina-Valera 1960

Y cuando hubieron cantado el himno, salieron al monte de los Olivos.

NTV

Luego cantaron un himno y salieron al monte de los Olivos.

DHH

Después de cantar los salmos, se fueron al Monte de los Olivos.

TLA

Después de eso, cantaron un himno y se fueron al Monte de los Olivos.

26:31 Cap. 26

Reina-Valera 1960

Entonces Jesús les dijo: Todos vosotros os escandalizaréis de mí esta noche; porque escrito está: Heriré al pastor, y las ovejas del rebaño serán dispersadas.

NTV

En el camino, Jesús les dijo: «Esta noche, todos ustedes me abandonarán, porque las Escrituras dicen: “Dios golpeará al Pastor, y las ovejas del rebaño se dispersarán”.

DHH

Y Jesús les dijo: —Todos ustedes van a perder su fe en mí esta noche. Así lo dicen las Escrituras: “Mataré al pastor, y las ovejas se dispersarán.”

TLA

Cuando llegaron al Monte de los Olivos, Jesús les dijo a los discípulos: —Esta noche ustedes van a perder su confianza en mí. Porque la Biblia dice: “Mataré a mi mejor amigo, y así mi pueblo se dispersará.”

26:32 Cap. 26

Reina-Valera 1960

Pero después que haya resucitado, iré delante de vosotros a Galilea.

NTV

Sin embargo, después de ser levantado de los muertos, iré delante de ustedes a Galilea y allí los veré».

DHH

Pero cuando yo resucite, los volveré a reunir en Galilea.

TLA

»Pero cuando Dios me devuelva la vida, iré a Galilea antes que ustedes.

26:33 Cap. 26

Reina-Valera 1960

Respondiendo Pedro, le dijo: Aunque todos se escandalicen de ti, yo nunca me escandalizaré.

NTV

Pedro declaró: —Aunque todos te abandonen, yo jamás te abandonaré.

DHH

Pedro le contestó: —Aunque todos pierdan su fe en ti, yo no la perderé.

TLA

Entonces Pedro le dijo: —Aunque todos te abandonen, yo no te abandonaré.

26:34 Cap. 26

Reina-Valera 1960

Jesús le dijo: De cierto te digo que esta noche, antes que el gallo cante, me negarás tres veces.

NTV

Jesús respondió: —Te digo la verdad, Pedro: esta misma noche, antes de que cante el gallo, negarás tres veces que me conoces.

DHH

Jesús le dijo: —Te aseguro que esta misma noche, antes que cante el gallo, me negarás tres veces.

TLA

Jesús le respondió: —Pedro, no estés muy seguro de eso; antes de que el gallo cante, tres veces dirás que no me conoces.

26:35 Cap. 26

Reina-Valera 1960

Pedro le dijo: Aunque me sea necesario morir contigo, no te negaré. Y todos los discípulos dijeron lo mismo.

NTV

—¡No! —insistió Pedro—. Aunque tenga que morir contigo, ¡jamás te negaré! Y los demás discípulos juraron lo mismo.

DHH

Pedro afirmó: —Aunque tenga que morir contigo, no te negaré. Y todos los discípulos decían lo mismo.

TLA

Pedro le contestó: —Aunque tenga que morir contigo, yo nunca diré que no te conozco. Los demás discípulos dijeron lo mismo.

26:36 Cap. 26

Reina-Valera 1960

Entonces llegó Jesús con ellos a un lugar que se llama Getsemaní, y dijo a sus discípulos: Sentaos aquí, entre tanto que voy allí y oro.

NTV

Entonces Jesús fue con ellos al huerto de olivos llamado Getsemaní y dijo: «Siéntense aquí mientras voy allí para orar».

DHH

Luego fue Jesús con sus discípulos a un lugar llamado Getsemaní, y les dijo: —Siéntense aquí, mientras yo voy allí a orar.

TLA

Después, Jesús fue con sus discípulos a un lugar llamado Getsemaní, y les dijo: «Quédense aquí, mientras yo voy allí a orar.»

26:37 Cap. 26

Reina-Valera 1960

Y tomando a Pedro, y a los dos hijos de Zebedeo, comenzó a entristecerse y a angustiarse en gran manera.

NTV

Se llevó a Pedro y a los hijos de Zebedeo, Santiago y Juan, y comenzó a afligirse y angustiarse.

DHH

Y se llevó a Pedro y a los dos hijos de Zebedeo, y comenzó a sentirse muy triste y angustiado.

TLA

Jesús invitó a Pedro, a Santiago y a Juan para que lo acompañaran. Luego empezó a sentir una tristeza muy profunda,

26:38 Cap. 26

Reina-Valera 1960

Entonces Jesús les dijo: Mi alma está muy triste, hasta la muerte; quedaos aquí, y velad conmigo.

NTV

Les dijo: «Mi alma está destrozada de tanta tristeza, hasta el punto de la muerte. Quédense aquí y velen conmigo».

DHH

Les dijo: —Siento en mi alma una tristeza de muerte. Quédense ustedes aquí, y permanezcan despiertos conmigo.

TLA

y les dijo: «Estoy muy triste. Siento que me voy a morir. Quédense aquí conmigo y no se duerman.»

26:39 Cap. 26

Reina-Valera 1960

Yendo un poco adelante, se postró sobre su rostro, orando y diciendo: Padre mío, si es posible, pase de mí esta copa; pero no sea como yo quiero, sino como tú.

NTV

Él se adelantó un poco más y se inclinó rostro en tierra mientras oraba: «¡Padre mío! Si es posible, que pase de mí esta copa de sufrimiento. Sin embargo, quiero que se haga tu voluntad, no la mía».

DHH

En seguida Jesús se fue un poco más adelante, se inclinó hasta tocar el suelo con la frente, y oró diciendo: «Padre mío, si es posible, líbrame de este trago amargo; pero que no se haga lo que yo quiero, sino lo que quieres tú.»

TLA

Jesús se alejó un poco de ellos, se arrodilló hasta tocar el suelo con la frente, y oró a Dios: «Padre, ¡cómo deseo que me libres de este sufrimiento! Pero no será lo que yo quiera, sino lo que quieras tú.»

26:40 Cap. 26

Reina-Valera 1960

Vino luego a sus discípulos, y los halló durmiendo, y dijo a Pedro: ¿Así que no habéis podido velar conmigo una hora?

NTV

Luego volvió a los discípulos y los encontró dormidos. Le dijo a Pedro: «¿No pudieron velar conmigo ni siquiera una hora?

DHH

Luego volvió a donde estaban los discípulos, y los encontró dormidos. Le dijo a Pedro: —¿Ni siquiera una hora pudieron ustedes mantenerse despiertos conmigo?

TLA

Jesús regresó a donde estaban los tres discípulos, y los encontró durmiendo. Entonces le dijo a Pedro: «¿No han podido quedarse despiertos conmigo, ni siquiera una hora?

26:41 Cap. 26

Reina-Valera 1960

Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil.

NTV

Velen y oren para que no cedan ante la tentación, porque el espíritu está dispuesto, pero el cuerpo es débil».

DHH

Manténganse despiertos y oren, para que no caigan en tentación. Ustedes tienen buena voluntad, pero son débiles.

TLA

No se duerman; oren para que puedan resistir la prueba que se acerca. Ustedes están dispuestos a hacer lo bueno, pero no pueden hacerlo con sus propias fuerzas.»

26:42 Cap. 26

Reina-Valera 1960

Otra vez fue, y oró por segunda vez, diciendo: Padre mío, si no puede pasar de mí esta copa sin que yo la beba, hágase tu voluntad.

NTV

Entonces Jesús los dejó por segunda vez y oró: «¡Padre mío! Si no es posible que pase esta copa a menos que yo la beba, entonces hágase tu voluntad».

DHH

Por segunda vez se fue, y oró así: «Padre mío, si no es posible evitar que yo sufra esta prueba, hágase tu voluntad.»

TLA

Jesús se fue a orar otra vez, y en su oración decía: —Padre, si tengo que pasar por este sufrimiento, estoy dispuesto a obedecerte.

26:43 Cap. 26

Reina-Valera 1960

Vino otra vez y los halló durmiendo, porque los ojos de ellos estaban cargados de sueño.

NTV

Cuando regresó de nuevo adonde estaban ellos, los encontró dormidos porque no podían mantener los ojos abiertos.

DHH

Cuando volvió, encontró otra vez dormidos a los discípulos, porque sus ojos se les cerraban de sueño.

TLA

Jesús regresó de nuevo a donde estaban los tres discípulos, y otra vez los encontró completamente dormidos, pues estaban muy cansados.

26:44 Cap. 26

Reina-Valera 1960

Y dejándolos, se fue de nuevo, y oró por tercera vez, diciendo las mismas palabras.

NTV

Así que se fue a orar por tercera vez y repitió lo mismo.

DHH

Los dejó y se fue a orar por tercera vez, repitiendo las mismas palabras.

TLA

Nuevamente se apartó de ellos y oró por tercera vez, repitiendo las mismas palabras con que había orado antes.

26:45 Cap. 26

Reina-Valera 1960

Entonces vino a sus discípulos y les dijo: Dormid ya, y descansad. He aquí ha llegado la hora, y el Hijo del Hombre es entregado en manos de pecadores.

NTV

Luego se acercó a sus discípulos y les dijo: «¡Adelante, duerman y descansen! Pero miren, ha llegado la hora y el Hijo del Hombre es traicionado y entregado en manos de pecadores.

DHH

Entonces regresó a donde estaban los discípulos, y les dijo: —¿Siguen ustedes durmiendo y descansando? Ha llegado la hora en que el Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los pecadores.

TLA

Luego volvió Jesús a donde estaban los tres discípulos y les dijo: «¿Todavía están durmiendo? Ya vienen los malvados para apresarme a mí, el Hijo del hombre.

26:46 Cap. 26

Reina-Valera 1960

Levantaos, vamos; ved, se acerca el que me entrega.

NTV

Levántense, vamos. ¡Miren, el que me traiciona ya está aquí!».

DHH

Levántense, vámonos; ya se acerca el que me traiciona.

TLA

¡Levántense y vengan conmigo, que allí viene el que me va a entregar!»

26:47 Cap. 26

Reina-Valera 1960

Mientras todavía hablaba, vino Judas, uno de los doce, y con él mucha gente con espadas y palos, de parte de los principales sacerdotes y de los ancianos del pueblo.

NTV

Mientras Jesús hablaba, llegó Judas, uno de los doce discípulos, junto con una multitud de hombres armados con espadas y palos. Los habían enviado los principales sacerdotes y los ancianos del pueblo.

DHH

Todavía estaba hablando Jesús, cuando Judas, uno de los doce discípulos, llegó acompañado de mucha gente armada con espadas y con palos. Iban de parte de los jefes de los sacerdotes y de los ancianos del pueblo.

TLA

Todavía estaba hablando Jesús cuando llegó Judas, uno de los doce discípulos. Con él venían muchos hombres armados con palos y cuchillos. Los sacerdotes principales y los líderes del país los habían enviado.

26:48 Cap. 26

Reina-Valera 1960

Y el que le entregaba les había dado señal, diciendo: Al que yo besare, ese es; prendedle.

NTV

El traidor, Judas, había acordado con ellos una señal: «Sabrán a cuál arrestar cuando lo salude con un beso».

DHH

Judas, el traidor, les había dado una contraseña, diciéndoles: «Al que yo bese, ese es; arréstenlo.»

TLA

Judas ya les había dicho: «Al que yo bese, ese es Jesús; ¡arréstenlo!»

26:49 Cap. 26

Reina-Valera 1960

Y en seguida se acercó a Jesús y dijo: ¡Salve, Maestro! Y le besó.

NTV

Entonces Judas fue directamente a Jesús. —¡Saludos, Rabí! —exclamó y le dio el beso.

DHH

Así que, acercándose a Jesús, dijo: —¡Buenas noches, Maestro! Y lo besó.

TLA

Judas se acercó a Jesús y le dijo: —¡Hola, Maestro! Y lo besó.

26:50 Cap. 26

Reina-Valera 1960

Y Jesús le dijo: Amigo, ¿a qué vienes? Entonces se acercaron y echaron mano a Jesús, y le prendieron.

NTV

Jesús dijo: —Amigo mío, adelante, haz lo que viniste a hacer. Entonces los otros agarraron a Jesús y lo arrestaron;

DHH

Jesús le contestó: —Amigo, adelante con tus planes. Entonces los otros se acercaron, echaron mano a Jesús y lo arrestaron.

TLA

Jesús le dijo: —Amigo, haz pronto lo que tienes que hacer. Los hombres, por su parte, arrestaron a Jesús.

26:51 Cap. 26

Reina-Valera 1960

Pero uno de los que estaban con Jesús, extendiendo la mano, sacó su espada, e hiriendo a un siervo del sumo sacerdote, le quitó la oreja.

NTV

pero uno de los hombres que estaban con Jesús sacó su espada e hirió al esclavo del sumo sacerdote cortándole una oreja.

DHH

En eso, uno de los que estaban con Jesús sacó su espada y le cortó una oreja al criado del sumo sacerdote.

TLA

Entonces uno de los que acompañaban a Jesús sacó su espada, y con ella le cortó una oreja al sirviente del jefe de los sacerdotes.

26:52 Cap. 26

Reina-Valera 1960

Entonces Jesús le dijo: Vuelve tu espada a su lugar; porque todos los que tomen espada, a espada perecerán.

NTV

«Guarda tu espada —le dijo Jesús—. Los que usan la espada morirán a espada.

DHH

Jesús le dijo: —Guarda tu espada en su lugar. Porque todos los que pelean con la espada, también a espada morirán.

TLA

Pero Jesús le dijo: —Guarda tu espada, porque al que mata con espada, con espada lo matarán.

26:53 Cap. 26

Reina-Valera 1960

¿Acaso piensas que no puedo ahora orar a mi Padre, y que él no me daría más de doce legiones de ángeles?

NTV

¿No te das cuenta de que yo podría pedirle a mi Padre que enviara miles de ángeles para que nos protejan, y él los enviaría de inmediato?

DHH

¿No sabes que yo podría rogarle a mi Padre, y él me mandaría ahora mismo más de doce ejércitos de ángeles?

TLA

¿No sabes que yo puedo pedirle ayuda a mi Padre, y que de inmediato me enviaría todo un ejército de ángeles para defenderme?

26:54 Cap. 26

Reina-Valera 1960

¿Pero cómo entonces se cumplirían las Escrituras, de que es necesario que así se haga?

NTV

Pero si lo hiciera, ¿cómo se cumplirían las Escrituras, que describen lo que tiene que suceder ahora?».

DHH

Pero en ese caso, ¿cómo se cumplirían las Escrituras, que dicen que debe suceder así?

TLA

Deja que todo pase como está sucediendo ahora; solo así puede cumplirse lo que dice la Biblia.

26:55 Cap. 26

Reina-Valera 1960

En aquella hora dijo Jesús a la gente: ¿Como contra un ladrón habéis salido con espadas y con palos para prenderme? Cada día me sentaba con vosotros enseñando en el templo, y no me prendisteis.

NTV

Luego Jesús le dijo a la multitud: «¿Acaso soy un peligroso revolucionario, para que vengan con espadas y palos para arrestarme? ¿Por qué no me arrestaron en el templo? Estuve enseñando allí todos los días.

DHH

En seguida Jesús preguntó a la gente: —¿Por qué han venido ustedes con espadas y con palos a arrestarme, como si yo fuera un bandido? Todos los días he estado enseñando en el templo, y nunca me arrestaron.

TLA

Jesús se volvió a la gente y le preguntó: —¿Por qué han venido con palos y cuchillos, como si yo fuera un criminal? Todos los días estuve enseñando en el templo, y allí nunca me apresaron.

26:56 Cap. 26

Reina-Valera 1960

Mas todo esto sucede, para que se cumplan las Escrituras de los profetas. Entonces todos los discípulos, dejándole, huyeron.

NTV

Pero todo esto sucede para que se cumplan las palabras de los profetas registradas en las Escrituras». En ese momento, todos los discípulos lo abandonaron y huyeron.

DHH

Pero todo esto sucede para que se cumpla lo que dijeron los profetas en las Escrituras. En aquel momento, todos los discípulos dejaron solo a Jesús y huyeron.

TLA

Pero todo esto debe suceder para que se cumpla lo que anunciaron los profetas. En ese momento, todos los discípulos abandonaron a Jesús y huyeron.

26:57 Cap. 26

Reina-Valera 1960

Los que prendieron a Jesús le llevaron al sumo sacerdote Caifás, adonde estaban reunidos los escribas y los ancianos.

NTV

Luego la gente que había arrestado a Jesús lo llevó a la casa de Caifás, el sumo sacerdote, donde se habían reunido los maestros de la ley religiosa y los ancianos.

DHH

Los que habían arrestado a Jesús lo llevaron a la casa de Caifás, el sumo sacerdote, donde los maestros de la ley y los ancianos estaban reunidos.

TLA

Pedro siguió a Jesús desde lejos y llegó hasta el patio del palacio. Allí se sentó con los guardias para no perderse de nada. Los que arrestaron a Jesús lo llevaron al palacio de Caifás, el jefe de los sacerdotes. Allí estaban reunidos los maestros de la Ley y los líderes del pueblo.

26:58 Cap. 26

Reina-Valera 1960

Mas Pedro le seguía de lejos hasta el patio del sumo sacerdote; y entrando, se sentó con los alguaciles, para ver el fin.

NTV

Mientras tanto, Pedro lo siguió de lejos y llegó al patio del sumo sacerdote. Entró, se sentó con los guardias y esperó para ver cómo acabaría todo.

DHH

Pedro lo siguió de lejos hasta el patio de la casa del sumo sacerdote. Entró, y se quedó sentado con los guardianes del templo, para ver en qué terminaría todo aquello.

TLA

Pedro siguió a Jesús desde lejos y llegó hasta el patio del palacio. Allí se sentó con los guardias para no perderse de nada. Los que arrestaron a Jesús lo llevaron al palacio de Caifás, el jefe de los sacerdotes. Allí estaban reunidos los maestros de la Ley y los líderes del pueblo.

26:59 Cap. 26

Reina-Valera 1960

Y los principales sacerdotes y los ancianos y todo el concilio, buscaban falso testimonio contra Jesús, para entregarle a la muerte,

NTV

Adentro, los principales sacerdotes y todo el Concilio Supremo intentaban encontrar testigos que mintieran acerca de Jesús para poder ejecutarlo.

DHH

Los jefes de los sacerdotes y toda la Junta Suprema buscaban alguna prueba falsa para condenar a muerte a Jesús,

TLA

Los sacerdotes principales y todos los de la Junta Suprema buscaban gente que mintiera contra Jesús, para poder condenarlo a muerte.

26:60 Cap. 26

Reina-Valera 1960

y no lo hallaron, aunque muchos testigos falsos se presentaban. Pero al fin vinieron dos testigos falsos,

NTV

Sin embargo, aunque encontraron a muchos que accedieron a dar un falso testimonio, no pudieron usar el testimonio de ninguno. Finalmente, se presentaron dos hombres

DHH

pero no la encontraron, a pesar de que muchas personas se presentaron y lo acusaron falsamente. Por fin se presentaron dos más,

TLA

Sin embargo, aunque muchos vinieron con mentiras, no pudieron condenarlo.

26:61 Cap. 26

Reina-Valera 1960

que dijeron: Este dijo: Puedo derribar el templo de Dios, y en tres días reedificarlo.

NTV

y declararon: «Este hombre dijo: “Puedo destruir el templo de Dios y reconstruirlo en tres días”».

DHH

que afirmaron: —Este hombre dijo: “Yo puedo destruir el templo de Dios y volver a levantarlo en tres días.”

TLA

Por fin, hubo dos que dijeron: «Este hombre dijo que es capaz de destruir el templo de Dios, y de construirlo de nuevo en tres días.»

26:62 Cap. 26

Reina-Valera 1960

Y levantándose el sumo sacerdote, le dijo: ¿No respondes nada? ¿Qué testifican estos contra ti?

NTV

Entonces el sumo sacerdote se puso de pie y le dijo a Jesús: «Bien, ¿no vas a responder a estos cargos? ¿Qué tienes que decir a tu favor?».

DHH

Entonces el sumo sacerdote se levantó y preguntó a Jesús: —¿No contestas nada? ¿Qué es esto que están diciendo contra ti?

TLA

El jefe de los sacerdotes dijo a Jesús: —¿Oíste bien de qué te acusan? ¿Qué puedes decir para defenderte?

26:63 Cap. 26

Reina-Valera 1960

Mas Jesús callaba. Entonces el sumo sacerdote le dijo: Te conjuro por el Dios viviente, que nos digas si eres tú el Cristo, el Hijo de Dios.

NTV

Pero Jesús guardó silencio. Entonces el sumo sacerdote le dijo: —Te exijo, en el nombre del Dios viviente, que nos digas si eres el Mesías, el Hijo de Dios.

DHH

Pero Jesús se quedó callado. El sumo sacerdote le dijo: —En el nombre del Dios viviente te ordeno que digas la verdad. Dinos si tú eres el Mesías, el Hijo de Dios.

TLA

Pero Jesús no respondió nada. Entonces el jefe de los sacerdotes le dijo: —Dinos por Dios, quien vive para siempre, si eres tú el Mesías, el Hijo de Dios.

26:64 Cap. 26

Reina-Valera 1960

Jesús le dijo: Tú lo has dicho; y además os digo, que desde ahora veréis al Hijo del Hombre sentado a la diestra del poder de Dios, y viniendo en las nubes del cielo.

NTV

Jesús respondió: —Tú lo has dicho; y en el futuro verán al Hijo del Hombre sentado en el lugar de poder, a la derecha de Dios, y viniendo en las nubes del cielo.

DHH

Jesús le contestó: —Tú lo has dicho. Y yo les digo también que ustedes van a ver al Hijo del hombre sentado a la derecha del Todopoderoso, y viniendo en las nubes del cielo.

TLA

Jesús le respondió: —Tú lo has dicho. Y déjame decirte que, dentro de poco tiempo, ustedes verán cuando yo, el Hijo del hombre, venga en las nubes del cielo con el poder y la autoridad que me da Dios todopoderoso.

26:65 Cap. 26

Reina-Valera 1960

Entonces el sumo sacerdote rasgó sus vestiduras, diciendo: ¡Ha blasfemado! ¿Qué más necesidad tenemos de testigos? He aquí, ahora mismo habéis oído su blasfemia.

NTV

Entonces el sumo sacerdote se rasgó las vestiduras en señal de horror y dijo: «¡Blasfemia! ¿Para qué necesitamos más testigos? Todos han oído la blasfemia que dijo.

DHH

Entonces el sumo sacerdote se rasgó las ropas en señal de indignación, y dijo: —¡Las palabras de este hombre son una ofensa contra Dios! ¿Qué necesidad tenemos de más testigos? Ustedes han oído sus palabras ofensivas;

TLA

Al escuchar esto, el jefe de los sacerdotes se desgarró la ropa para mostrar su enojo, y dijo: —¿Qué les parece? ¡Ha insultado a Dios, y ustedes mismos lo han oído! ¡Ya no necesitamos más pruebas! —¡Que muera! —contestaron todos.

26:66 Cap. 26

Reina-Valera 1960

¿Qué os parece? Y respondiendo ellos, dijeron: ¡Es reo de muerte!

NTV

¿Cuál es el veredicto?». «¡Culpable! —gritaron—. ¡Merece morir!».

DHH

¿qué les parece? Ellos contestaron: —Es culpable, y debe morir.

TLA

Al escuchar esto, el jefe de los sacerdotes se desgarró la ropa para mostrar su enojo, y dijo: —¿Qué les parece? ¡Ha insultado a Dios, y ustedes mismos lo han oído! ¡Ya no necesitamos más pruebas! —¡Que muera! —contestaron todos.

26:67 Cap. 26

Reina-Valera 1960

Entonces le escupieron en el rostro, y le dieron de puñetazos, y otros le abofeteaban,

NTV

Entonces comenzaron a escupirle en la cara a Jesús y a darle puñetazos. Algunos le daban bofetadas

DHH

Entonces le escupieron en la cara y lo golpearon. Otros le pegaron en la cara,

TLA

Entonces algunos le escupieron en la cara y otros lo golpearon. Aun otros le pegaban en la cara,

26:68 Cap. 26

Reina-Valera 1960

diciendo: Profetízanos, Cristo, quién es el que te golpeó.

NTV

y se burlaban: «¡Profetízanos, Mesías! ¿Quién te golpeó esta vez?».

DHH

diciéndole: —Tú que eres el Mesías, ¡adivina quién te pegó!

TLA

y le decían: «Mesías, ¡adivina quién te pegó!»

26:69 Cap. 26

Reina-Valera 1960

Pedro estaba sentado fuera en el patio; y se le acercó una criada, diciendo: Tú también estabas con Jesús el galileo.

NTV

Mientras tanto, Pedro estaba sentado afuera en el patio. Una sirvienta se acercó y le dijo: —Tú eras uno de los que estaban con Jesús, el galileo.

DHH

Pedro, entre tanto, estaba sentado afuera, en el patio. En esto, una sirvienta se le acercó y le dijo: —Tú también andabas con Jesús, el de Galilea.

TLA

Mientras sucedía todo esto, Pedro estaba sentado en el patio del palacio. De pronto, una sirvienta se le acercó y le dijo: —Tú siempre estabas con Jesús, el de Galilea.

26:70 Cap. 26

Reina-Valera 1960

Mas él negó delante de todos, diciendo: No sé lo que dices.

NTV

Pero Pedro lo negó frente a todos. —No sé de qué hablas —le dijo.

DHH

Pero Pedro lo negó delante de todos, diciendo: —No sé de qué estás hablando.

TLA

Y delante de todos, Pedro le contestó: —Eso no es cierto; ¡no sé de qué me hablas!

26:71 Cap. 26

Reina-Valera 1960

Saliendo él a la puerta, le vio otra, y dijo a los que estaban allí: También este estaba con Jesús el nazareno.

NTV

Más tarde, cerca de la puerta, lo vio otra sirvienta, quien les dijo a los que estaban por ahí: «Este hombre estaba con Jesús de Nazaret».

DHH

Luego se fue a la puerta, donde otra lo vio y dijo a los demás: —Ese andaba con Jesús, el de Nazaret.

TLA

Pedro salió por la puerta del patio, pero otra sirvienta lo vio y dijo a los que estaban allí: —Este también estaba con Jesús, el que vino de Nazaret.

26:72 Cap. 26

Reina-Valera 1960

Pero él negó otra vez con juramento: No conozco al hombre.

NTV

Nuevamente, Pedro lo negó, esta vez con un juramento. «Ni siquiera conozco al hombre», dijo.

DHH

De nuevo Pedro lo negó, jurando: —¡No conozco a ese hombre!

TLA

Pedro lo negó de nuevo y dijo: —¡Les juro que no conozco a ese hombre!

26:73 Cap. 26

Reina-Valera 1960

Un poco después, acercándose los que por allí estaban, dijeron a Pedro: Verdaderamente también tú eres de ellos, porque aun tu manera de hablar te descubre.

NTV

Un poco más tarde, algunos de los otros que estaban allí se acercaron a Pedro y dijeron: —Seguro que tú eres uno de ellos; nos damos cuenta por el acento galileo que tienes.

DHH

Poco después, los que estaban allí se acercaron a Pedro y le dijeron: —Seguro que tú también eres uno de ellos. Hasta en tu manera de hablar se te nota.

TLA

Un poco más tarde, algunos de los que estaban por allí se acercaron a Pedro y le dijeron: —Estamos seguros de que tú eres uno de los seguidores de Jesús; hablas como los de Galilea.

26:74 Cap. 26

Reina-Valera 1960

Entonces él comenzó a maldecir, y a jurar: No conozco al hombre. Y en seguida cantó el gallo.

NTV

Pedro juró: —¡Que me caiga una maldición si les miento! ¡No conozco al hombre! Inmediatamente, el gallo cantó.

DHH

Entonces él comenzó a jurar y perjurar, diciendo: —¡No conozco a ese hombre! En aquel mismo momento cantó un gallo,

TLA

Pedro les contestó con más fuerza: —¡Ya les dije que no conozco a ese hombre! ¡Que Dios me castigue si no estoy diciendo la verdad! En ese momento un gallo cantó,

26:75 Cap. 26

Reina-Valera 1960

Entonces Pedro se acordó de las palabras de Jesús, que le había dicho: Antes que cante el gallo, me negarás tres veces. Y saliendo fuera, lloró amargamente.

NTV

De repente, las palabras de Jesús pasaron rápidamente por la mente de Pedro: «Antes de que cante el gallo, negarás tres veces que me conoces». Y Pedro salió llorando amargamente.

DHH

y Pedro se acordó de que Jesús le había dicho: «Antes que cante el gallo, me negarás tres veces.» Y salió Pedro de allí, y lloró amargamente.

TLA

y Pedro se acordó de lo que Jesús le había dicho: «Antes de que el gallo cante, vas a decir tres veces que no me conoces.» Entonces Pedro salió de aquel lugar y se echó a llorar con mucha tristeza.

27:1 Cap. 27

Reina-Valera 1960

Venida la mañana, todos los principales sacerdotes y los ancianos del pueblo entraron en consejo contra Jesús, para entregarle a muerte.

NTV

Muy temprano por la mañana, los principales sacerdotes y los ancianos del pueblo se juntaron nuevamente para tramar de qué manera ejecutar a Jesús.

DHH

Cuando amaneció, todos los jefes de los sacerdotes y los ancianos de los judíos se pusieron de acuerdo en un plan para matar a Jesús.

TLA

Al amanecer, todos los sacerdotes principales y los líderes del país hicieron juntos un plan para matar a Jesús.

27:2 Cap. 27

Reina-Valera 1960

Y le llevaron atado, y le entregaron a Poncio Pilato, el gobernador.

NTV

Luego, lo ataron, se lo llevaron y lo entregaron a Pilato, el gobernador romano.

DHH

Lo llevaron atado y se lo entregaron a Pilato, el gobernador romano.

TLA

Lo ataron, lo sacaron del palacio de Caifás y lo entregaron a Poncio Pilato, el gobernador romano.

27:3 Cap. 27

Reina-Valera 1960

Entonces Judas, el que le había entregado, viendo que era condenado, devolvió arrepentido las treinta piezas de plata a los principales sacerdotes y a los ancianos,

NTV

Cuando Judas, quien lo había traicionado, se dio cuenta de que habían condenado a muerte a Jesús, se llenó de remordimiento. Así que devolvió las treinta piezas de plata a los principales sacerdotes y a los ancianos.

DHH

Judas, el que había traicionado a Jesús, al ver que lo habían condenado, tuvo remordimientos y devolvió las treinta monedas de plata a los jefes de los sacerdotes y a los ancianos,

TLA

Cuando Judas supo que habían condenado a muerte a Jesús, se sintió muy mal por haberlo traicionado. Entonces fue a donde estaban los sacerdotes principales y los líderes del país, les devolvió las treinta monedas de plata,

27:4 Cap. 27

Reina-Valera 1960

diciendo: Yo he pecado entregando sangre inocente. Mas ellos dijeron: ¿Qué nos importa a nosotros? ¡Allá tú!

NTV

—He pecado —declaró—, porque traicioné a un hombre inocente. —¿Qué nos importa? —contestaron—. Ese es tu problema.

DHH

diciéndoles: —He pecado entregando a la muerte a un hombre inocente. Pero ellos le contestaron: —¿Y eso qué nos importa a nosotros? ¡Eso es cosa tuya!

TLA

y les dijo: —He pecado contra Dios porque entregué a Jesús, y él es inocente. Ellos le contestaron: —¡Y eso qué nos importa! ¡Es problema tuyo!

27:5 Cap. 27

Reina-Valera 1960

Y arrojando las piezas de plata en el templo, salió, y fue y se ahorcó.

NTV

Entonces Judas tiró las monedas de plata en el templo, salió y se ahorcó.

DHH

Entonces Judas arrojó las monedas en el templo, y fue y se ahorcó.

TLA

Entonces Judas tiró las monedas en el templo, y fue y se ahorcó.

27:6 Cap. 27

Reina-Valera 1960

Los principales sacerdotes, tomando las piezas de plata, dijeron: No es lícito echarlas en el tesoro de las ofrendas, porque es precio de sangre.

NTV

Los principales sacerdotes recogieron las monedas. «No sería correcto poner este dinero en el tesoro del templo —dijeron—, ya que se usó para pagar un asesinato».

DHH

Los jefes de los sacerdotes recogieron aquel dinero, y dijeron: —Este dinero está manchado de sangre; no podemos ponerlo en el cofre de las ofrendas.

TLA

Los sacerdotes principales recogieron las monedas y dijeron: «Estas monedas son el precio de la vida de un hombre; la ley no nos permite que las pongamos en la caja de las ofrendas.»

27:7 Cap. 27

Reina-Valera 1960

Y después de consultar, compraron con ellas el campo del alfarero, para sepultura de los extranjeros.

NTV

Luego de discutir unos instantes, finalmente decidieron comprar el campo del alfarero y convertirlo en un cementerio para extranjeros.

DHH

Así que tomaron el acuerdo de comprar con él un terreno llamado el Campo del Alfarero, para tener un lugar donde enterrar a los extranjeros.

TLA

Entonces decidieron comprar con ese dinero el terreno conocido como «Campo del Alfarero», para enterrar allí a los extranjeros.

27:8 Cap. 27

Reina-Valera 1960

Por lo cual aquel campo se llama hasta el día de hoy: Campo de sangre.

NTV

Por eso todavía se llama el Campo de Sangre.

DHH

Por eso, aquel terreno se llama hasta el día de hoy Campo de Sangre.

TLA

Por eso, aquel terreno se conoce con el nombre de «Campo de Sangre».

27:9 Cap. 27

Reina-Valera 1960

Así se cumplió lo dicho por el profeta Jeremías, cuando dijo: Y tomaron las treinta piezas de plata, precio del apreciado, según precio puesto por los hijos de Israel;

NTV

Así se cumplió la profecía de Jeremías que dice: «Tomaron las treinta piezas de plata —el precio que el pueblo de Israel le puso a él—

DHH

Así se cumplió lo que había dicho el profeta Jeremías: «Tomaron las treinta monedas de plata, el precio que los israelitas le habían puesto,

TLA

Así se cumplió lo que había dicho el profeta Jeremías: «La gente de Israel puso el precio que se pagó por la vida de aquel hombre: ¡Treinta monedas de plata!

27:10 Cap. 27

Reina-Valera 1960

y las dieron para el campo del alfarero, como me ordenó el Señor.

NTV

y compraron el campo del alfarero, como indicó el Señor».

DHH

y con ellas compraron el campo del alfarero, tal como me lo ordenó el Señor.»

TLA

Y ellos tomaron las monedas, y compraron el Campo del Alfarero, como Dios me lo había ordenado.»

27:11 Cap. 27

Reina-Valera 1960

Jesús, pues, estaba en pie delante del gobernador; y este le preguntó, diciendo: ¿Eres tú el Rey de los judíos? Y Jesús le dijo: Tú lo dices.

NTV

Jesús se encontraba frente a Pilato, el gobernador romano. —¿Eres tú el rey de los judíos? —le preguntó el gobernador. —Tú lo has dicho —contestó Jesús.

DHH

Jesús fue llevado ante el gobernador, que le preguntó: —¿Eres tú el Rey de los judíos? —Tú lo has dicho —contestó Jesús.

TLA

Cuando llevaron a Jesús ante Pilato, este le preguntó: —¿Eres en verdad el rey de los judíos? Jesús respondió: —Tú lo dices.

27:12 Cap. 27

Reina-Valera 1960

Y siendo acusado por los principales sacerdotes y por los ancianos, nada respondió.

NTV

Entonces, cuando los principales sacerdotes y los ancianos presentaron sus acusaciones contra él, Jesús guardó silencio.

DHH

Mientras los jefes de los sacerdotes y los ancianos lo acusaban, Jesús no respondía nada.

TLA

Los sacerdotes principales y los líderes del país acusaban a Jesús delante de Pilato, pero Jesús no respondía nada.

27:13 Cap. 27

Reina-Valera 1960

Pilato entonces le dijo: ¿No oyes cuántas cosas testifican contra ti?

NTV

—¿No oyes todas las acusaciones que presentan en tu contra? —le preguntó Pilato.

DHH

Por eso Pilato le preguntó: —¿No oyes todo lo que están diciendo contra ti?

TLA

Pilato le preguntó: —¿No oyes todo lo que dicen contra ti?

27:14 Cap. 27

Reina-Valera 1960

Pero Jesús no le respondió ni una palabra; de tal manera que el gobernador se maravillaba mucho.

NTV

Para sorpresa del gobernador, Jesús no respondió a ninguno de esos cargos.

DHH

Pero Jesús no le contestó ni una sola palabra; de manera que el gobernador se quedó muy extrañado.

TLA

Y como Jesús no respondió nada, el gobernador se quedó muy asombrado.

27:15 Cap. 27

Reina-Valera 1960

Ahora bien, en el día de la fiesta acostumbraba el gobernador soltar al pueblo un preso, el que quisiesen.

NTV

Ahora bien, era costumbre del gobernador cada año, durante la celebración de la Pascua, poner en libertad a un preso —el que la gente quisiera— y entregarlo a la multitud.

DHH

Durante la fiesta, el gobernador acostumbraba dejar libre un preso, el que la gente escogiera.

TLA

Durante la fiesta de la Pascua, el gobernador tenía la costumbre de poner en libertad a uno de los presos; el que el pueblo quisiera.

27:16 Cap. 27

Reina-Valera 1960

Y tenían entonces un preso famoso llamado Barrabás.

NTV

Ese año, había un preso de mala fama, un hombre llamado Barrabás.

DHH

Había entonces un preso famoso llamado Jesús Barrabás;

TLA

En ese tiempo estaba encarcelado un bandido muy famoso, que se llamaba Jesús Barrabás.

27:17 Cap. 27

Reina-Valera 1960

Reunidos, pues, ellos, les dijo Pilato: ¿A quién queréis que os suelte: a Barrabás, o a Jesús, llamado el Cristo?

NTV

Al reunirse la multitud frente a la casa de Pilato aquella mañana, él les preguntó: «¿A quién quieren que ponga en libertad, a Barrabás o a Jesús, llamado el Mesías?».

DHH

y estando ellos reunidos, Pilato les preguntó: —¿A quién quieren ustedes que les ponga en libertad: a Jesús Barrabás, o a Jesús, el que llaman el Mesías?

TLA

Pilato le preguntó a la gente que estaba allí: «¿A quién quieren ustedes que ponga en libertad: a Jesús Barrabás, o a Jesús, a quien llaman el Mesías?»

27:18 Cap. 27

Reina-Valera 1960

Porque sabía que por envidia le habían entregado.

NTV

(Él sabía muy bien que los líderes religiosos judíos habían arrestado a Jesús por envidia).

DHH

Porque se había dado cuenta de que lo habían entregado por envidia.

TLA

Pilato preguntó esto porque sabía que, por envidia, los sacerdotes principales y los líderes acusaban a Jesús.

27:19 Cap. 27

Reina-Valera 1960

Y estando él sentado en el tribunal, su mujer le mandó decir: No tengas nada que ver con ese justo; porque hoy he padecido mucho en sueños por causa de él.

NTV

Justo en ese momento, cuando Pilato estaba sentado en el tribunal, su esposa le envió el siguiente mensaje: «Deja en paz a ese hombre inocente. Anoche sufrí una pesadilla terrible con respecto a él».

DHH

Mientras Pilato estaba sentado en el tribunal, su esposa mandó a decirle: «No te metas con ese hombre justo, porque anoche tuve un sueño horrible por causa suya.»

TLA

Mientras Pilato estaba juzgando el caso, su esposa le mandó este mensaje: «No te metas con ese hombre, porque es inocente. Por causa de él, anoche tuve un sueño horrible.»

27:20 Cap. 27

Reina-Valera 1960

Pero los principales sacerdotes y los ancianos persuadieron a la multitud que pidiese a Barrabás, y que Jesús fuese muerto.

NTV

Mientras tanto, los principales sacerdotes y los ancianos persuadieron a la multitud para que pidiera la libertad de Barrabás y que se ejecutara a Jesús.

DHH

Pero los jefes de los sacerdotes y los ancianos convencieron a la multitud de que pidiera la libertad de Barrabás y la muerte de Jesús.

TLA

Mientras tanto, los sacerdotes principales y los líderes convencieron a los que estaban allí, para que pidieran la libertad de Barrabás y la muerte de Jesús.

27:21 Cap. 27

Reina-Valera 1960

Y respondiendo el gobernador, les dijo: ¿A cuál de los dos queréis que os suelte? Y ellos dijeron: A Barrabás.

NTV

Así que el gobernador volvió a preguntar: —¿A cuál de estos dos quieren que les deje en libertad? —¡A Barrabás! —contestó la multitud a gritos.

DHH

El gobernador les preguntó otra vez: —¿A cuál de los dos quieren ustedes que les ponga en libertad? Ellos dijeron: —¡A Barrabás!

TLA

El gobernador volvió a preguntarle al pueblo: —¿A cuál de los dos quieren que ponga en libertad? Y todos respondieron: —¡A Barrabás!

27:22 Cap. 27

Reina-Valera 1960

Pilato les dijo: ¿Qué, pues, haré de Jesús, llamado el Cristo? Todos le dijeron: ¡Sea crucificado!

NTV

—Entonces, ¿qué hago con Jesús, llamado el Mesías? —preguntó Pilato. —¡Crucifícalo! —le contestaron a gritos.

DHH

Pilato les preguntó: —¿Y qué voy a hacer con Jesús, el que llaman el Mesías? Todos contestaron: —¡Crucifícalo!

TLA

Entonces Pilato les dijo: —¿Y qué quieren que haga con Jesús, a quien llaman el Mesías? —¡Que muera en una cruz! —respondieron a coro.

27:23 Cap. 27

Reina-Valera 1960

Y el gobernador les dijo: Pues ¿qué mal ha hecho? Pero ellos gritaban aún más, diciendo: ¡Sea crucificado!

NTV

—¿Por qué? —insistió Pilato—. ¿Qué crimen ha cometido? Pero la turba rugió aún más fuerte: —¡Crucifícalo!

DHH

Pilato les dijo: —Pues ¿qué mal ha hecho? Pero ellos volvieron a gritar: —¡Crucifícalo!

TLA

El gobernador les preguntó: —Díganme, ¿qué mal ha hecho este hombre? Pero la multitud gritó con más fuerza: —¡Que muera en una cruz!

27:24 Cap. 27

Reina-Valera 1960

Viendo Pilato que nada adelantaba, sino que se hacía más alboroto, tomó agua y se lavó las manos delante del pueblo, diciendo: Inocente soy yo de la sangre de este justo; allá vosotros.

NTV

Pilato vio que no lograba nada y que se armaba un disturbio. Así que mandó a buscar un recipiente con agua y se lavó las manos delante de la multitud a la vez que decía: —Soy inocente de la sangre de este hombre. La responsabilidad es de ustedes.

DHH

Cuando Pilato vio que no conseguía nada, sino que el alboroto era cada vez mayor, mandó traer agua y se lavó las manos delante de todos, diciendo: —Yo no soy responsable de la muerte de este hombre; es cosa de ustedes.

TLA

Pilato vio que ya no le hacían caso, y que aquello podía terminar en un alboroto muy peligroso. Entonces mandó que le llevaran agua, se lavó las manos delante de la gente y dijo: —Yo no soy culpable de la muerte de este hombre. Los culpables son ustedes.

27:25 Cap. 27

Reina-Valera 1960

Y respondiendo todo el pueblo, dijo: Su sangre sea sobre nosotros, y sobre nuestros hijos.

NTV

Y la gente respondió a gritos: —¡Nos haremos responsables de su muerte, nosotros y nuestros hijos!

DHH

Toda la gente contestó: —¡Nosotros y nuestros hijos nos hacemos responsables de su muerte!

TLA

Y la gente le contestó: —¡Nosotros y nuestros hijos seremos responsables por la muerte de este hombre!

27:26 Cap. 27

Reina-Valera 1960

Entonces les soltó a Barrabás; y habiendo azotado a Jesús, le entregó para ser crucificado.

NTV

Así fue que Pilato dejó a Barrabás en libertad. Mandó azotar a Jesús con un látigo que tenía puntas de plomo, y después lo entregó a los soldados romanos para que lo crucificaran.

DHH

Entonces Pilato dejó libre a Barrabás; luego mandó azotar a Jesús y lo entregó para que lo crucificaran.

TLA

Entonces Pilato puso en libertad a Barrabás, luego ordenó que golpearan a Jesús en la espalda con un látigo, y que después lo clavaran en una cruz.

27:27 Cap. 27

Reina-Valera 1960

Entonces los soldados del gobernador llevaron a Jesús al pretorio, y reunieron alrededor de él a toda la compañía;

NTV

Algunos de los soldados del gobernador llevaron a Jesús al cuartel y llamaron a todo el regimiento.

DHH

Los soldados del gobernador llevaron a Jesús al palacio y reunieron toda la tropa alrededor de él.

TLA

Los soldados de Pilato llevaron a Jesús al patio del cuartel y llamaron al resto de la tropa.

27:28 Cap. 27

Reina-Valera 1960

y desnudándole, le echaron encima un manto de escarlata,

NTV

Le quitaron la ropa y le pusieron un manto escarlata.

DHH

Le quitaron su ropa, lo vistieron con una capa roja

TLA

Allí desvistieron a Jesús y le pusieron un manto rojo,

27:29 Cap. 27

Reina-Valera 1960

y pusieron sobre su cabeza una corona tejida de espinas, y una caña en su mano derecha; e hincando la rodilla delante de él, le escarnecían, diciendo: ¡Salve, Rey de los judíos!

NTV

Armaron una corona con ramas de espinos y se la pusieron en la cabeza y le colocaron una caña de junco en la mano derecha como si fuera un cetro. Luego se arrodillaron burlonamente delante de él mientras se mofaban: «¡Viva el rey de los judíos!».

DHH

y le pusieron en la cabeza una corona tejida de espinas y una vara en la mano derecha. Luego se arrodillaron delante de él, y burlándose le decían: —¡Viva el Rey de los judíos!

TLA

le colocaron en la cabeza una corona hecha con ramas de espinos, y le pusieron una vara en la mano derecha. Luego se arrodillaron ante él, y en son de burla le decían: «¡Viva el rey de los judíos!»

27:30 Cap. 27

Reina-Valera 1960

Y escupiéndole, tomaban la caña y le golpeaban en la cabeza.

NTV

Lo escupieron, le quitaron la caña de junco y lo golpearon en la cabeza con ella.

DHH

También lo escupían, y con la misma vara le golpeaban la cabeza.

TLA

Lo escupían y, con la misma vara que le habían dado, le pegaban en la cabeza.

27:31 Cap. 27

Reina-Valera 1960

Después de haberle escarnecido, le quitaron el manto, le pusieron sus vestidos, y le llevaron para crucificarle.

NTV

Cuando al fin se cansaron de hacerle burla, le quitaron el manto y volvieron a ponerle su propia ropa. Luego lo llevaron para crucificarlo.

DHH

Después de burlarse así de él, le quitaron la capa roja, le pusieron su propia ropa y se lo llevaron para crucificarlo.

TLA

Cuando se cansaron de burlarse de él, le quitaron el manto, le pusieron su propia ropa y se lo llevaron para clavarlo en la cruz.

27:32 Cap. 27

Reina-Valera 1960

Cuando salían, hallaron a un hombre de Cirene que se llamaba Simón; a este obligaron a que llevase la cruz.

NTV

En el camino, se encontraron con un hombre llamado Simón, quien era de Cirene, y los soldados lo obligaron a llevar la cruz de Jesús.

DHH

Al salir de allí, encontraron a un hombre llamado Simón, natural de Cirene, a quien obligaron a cargar con la cruz de Jesús.

TLA

Los soldados salieron con Jesús. En el camino encontraron a un hombre llamado Simón, que era del pueblo de Cirene, y obligaron a ese hombre a cargar la cruz de Jesús.

27:33 Cap. 27

Reina-Valera 1960

Y cuando llegaron a un lugar llamado Gólgota, que significa: Lugar de la Calavera,

NTV

Salieron a un lugar llamado Gólgota (que significa «Lugar de la Calavera»).

DHH

Cuando llegaron a un sitio llamado Gólgota, (es decir, «Lugar de la Calavera»),

TLA

Cuando llegaron a un lugar llamado Gólgota, que quiere decir «La Calavera»,

27:34 Cap. 27

Reina-Valera 1960

le dieron a beber vinagre mezclado con hiel; pero después de haberlo probado, no quiso beberlo.

NTV

Los soldados le dieron a Jesús vino mezclado con hiel amarga, pero cuando la probó, se negó a beberla.

DHH

le dieron a beber vino mezclado con hiel; pero Jesús, después de probarlo, no lo quiso beber.

TLA

le dieron vino mezclado con una hierba amarga, la cual servía para aliviar los dolores. Jesús lo probó, pero no quiso beberlo.

27:35 Cap. 27

Reina-Valera 1960

Cuando le hubieron crucificado, repartieron entre sí sus vestidos, echando suertes, para que se cumpliese lo dicho por el profeta: Partieron entre sí mis vestidos, y sobre mi ropa echaron suertes.

NTV

Después de clavarlo en la cruz, los soldados sortearon su ropa tirando los dados.

DHH

Cuando ya lo habían crucificado, los soldados echaron suertes para repartirse entre sí la ropa de Jesús.

TLA

Los soldados clavaron a Jesús en la cruz, y luego hicieron un sorteo para ver quién de ellos se quedaría con su ropa. También colocaron un letrero por encima de la cabeza de Jesús, para explicar por qué lo habían clavado en la cruz. El letrero decía: «Este es Jesús, el Rey de los judíos». Junto con Jesús clavaron también a dos bandidos, y los pusieron uno a su derecha y el otro a su izquierda. Luego, los soldados se sentaron para vigilarlos.

27:36 Cap. 27

Reina-Valera 1960

Y sentados le guardaban allí.

NTV

Luego se sentaron alrededor e hicieron guardia mientras él estaba colgado allí.

DHH

Luego se sentaron allí para vigilarlo.

TLA

Los soldados clavaron a Jesús en la cruz, y luego hicieron un sorteo para ver quién de ellos se quedaría con su ropa. También colocaron un letrero por encima de la cabeza de Jesús, para explicar por qué lo habían clavado en la cruz. El letrero decía: «Este es Jesús, el Rey de los judíos». Junto con Jesús clavaron también a dos bandidos, y los pusieron uno a su derecha y el otro a su izquierda. Luego, los soldados se sentaron para vigilarlos.

27:37 Cap. 27

Reina-Valera 1960

Y pusieron sobre su cabeza su causa escrita: ESTE ES JESÚS, EL REY DE LOS JUDÍOS.

NTV

Encima de la cabeza de Jesús, colocaron un letrero, que anunciaba el cargo en su contra. Decía: «Este es Jesús, el Rey de los judíos».

DHH

Y por encima de su cabeza pusieron un letrero, donde estaba escrita la causa de su condena. El letrero decía: «Este es Jesús, el Rey de los judíos.»

TLA

Los soldados clavaron a Jesús en la cruz, y luego hicieron un sorteo para ver quién de ellos se quedaría con su ropa. También colocaron un letrero por encima de la cabeza de Jesús, para explicar por qué lo habían clavado en la cruz. El letrero decía: «Este es Jesús, el Rey de los judíos». Junto con Jesús clavaron también a dos bandidos, y los pusieron uno a su derecha y el otro a su izquierda. Luego, los soldados se sentaron para vigilarlos.

27:38 Cap. 27

Reina-Valera 1960

Entonces crucificaron con él a dos ladrones, uno a la derecha, y otro a la izquierda.

NTV

Con él crucificaron a dos revolucionarios, uno a su derecha y otro a su izquierda.

DHH

También fueron crucificados con él dos bandidos, uno a su derecha y otro a su izquierda.

TLA

Los soldados clavaron a Jesús en la cruz, y luego hicieron un sorteo para ver quién de ellos se quedaría con su ropa. También colocaron un letrero por encima de la cabeza de Jesús, para explicar por qué lo habían clavado en la cruz. El letrero decía: «Este es Jesús, el Rey de los judíos». Junto con Jesús clavaron también a dos bandidos, y los pusieron uno a su derecha y el otro a su izquierda. Luego, los soldados se sentaron para vigilarlos.

27:39 Cap. 27

Reina-Valera 1960

Y los que pasaban le injuriaban, meneando la cabeza,

NTV

La gente que pasaba por allí gritaba insultos y movía la cabeza en forma burlona.

DHH

Los que pasaban lo insultaban, meneando la cabeza

TLA

La gente que pasaba por allí insultaba a Jesús y se burlaba de él, haciéndole muecas

27:40 Cap. 27

Reina-Valera 1960

y diciendo: Tú que derribas el templo, y en tres días lo reedificas, sálvate a ti mismo; si eres Hijo de Dios, desciende de la cruz.

NTV

«¡Pero mírate ahora! —le gritaban—. Dijiste que ibas a destruir el templo y a reconstruirlo en tres días. Muy bien, si eres el Hijo de Dios, sálvate a ti mismo y bájate de la cruz».

DHH

y diciendo: —¡Tú ibas a derribar el templo y a reconstruirlo en tres días! ¡Si eres Hijo de Dios, sálvate a ti mismo y bájate de la cruz!

TLA

y diciéndole: «Tú dijiste que podías destruir el templo y construirlo de nuevo en tres días. ¡Si tienes tanto poder, sálvate a ti mismo! ¡Si eres el Hijo de Dios, baja de la cruz!»

27:41 Cap. 27

Reina-Valera 1960

De esta manera también los principales sacerdotes, escarneciéndole con los escribas y los fariseos y los ancianos, decían:

NTV

Los principales sacerdotes, los maestros de la ley religiosa y los ancianos también se burlaban de Jesús.

DHH

De la misma manera se burlaban de él los jefes de los sacerdotes y los maestros de la ley, junto con los ancianos. Decían:

TLA

También los sacerdotes principales, los maestros de la Ley y los líderes del pueblo se burlaban de él. Decían:

27:42 Cap. 27

Reina-Valera 1960

A otros salvó, a sí mismo no se puede salvar; si es el Rey de Israel, descienda ahora de la cruz, y creeremos en él.

NTV

«Salvó a otros —se mofaban—, ¡pero no puede salvarse a sí mismo! Con que es el Rey de Israel, ¿no? ¡Que baje de la cruz ahora mismo y creeremos en él!

DHH

—Salvó a otros, pero a sí mismo no puede salvarse. Es el Rey de Israel: ¡pues que baje de la cruz, y creeremos en él!

TLA

«Este salvó a otros, pero no puede salvarse a sí mismo. Dice que es el rey de Israel. ¡Pues que baje de la cruz y creeremos en él!

27:43 Cap. 27

Reina-Valera 1960

Confió en Dios; líbrele ahora si le quiere; porque ha dicho: Soy Hijo de Dios.

NTV

Confió en Dios, entonces, ¡que Dios lo rescate ahora si lo quiere! Pues dijo: “Soy el Hijo de Dios”».

DHH

Ha puesto su confianza en Dios: ¡pues que Dios lo salve ahora, si de veras lo quiere! ¿No nos ha dicho que es Hijo de Dios?

TLA

Dijo que confiaba en Dios, y que era el Hijo de Dios. ¡Pues si en verdad Dios lo ama, que lo salve ahora!»

27:44 Cap. 27

Reina-Valera 1960

Lo mismo le injuriaban también los ladrones que estaban crucificados con él.

NTV

Hasta los revolucionarios que estaban crucificados con Jesús se burlaban de él de la misma manera.

DHH

Y hasta los bandidos que estaban crucificados con él, lo insultaban.

TLA

Y también insultaban a Jesús los bandidos que fueron clavados a su lado.

27:45 Cap. 27

Reina-Valera 1960

Y desde la hora sexta hubo tinieblas sobre toda la tierra hasta la hora novena.

NTV

Al mediodía, la tierra se llenó de oscuridad hasta las tres de la tarde.

DHH

Desde el mediodía y hasta las tres de la tarde, toda la tierra quedó en oscuridad.

TLA

Desde el mediodía hasta las tres de la tarde, el cielo se puso oscuro.

27:46 Cap. 27

Reina-Valera 1960

Cerca de la hora novena, Jesús clamó a gran voz, diciendo: Elí, Elí, ¿lama sabactani? Esto es: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?

NTV

A eso de las tres de la tarde, Jesús clamó en voz fuerte: «Eli, Eli, ¿lema sabactani?», que significa «Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?».

DHH

A esa misma hora, Jesús gritó con fuerza: «Elí, Elí, ¿lemá sabactani?» (es decir: «Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?»)

TLA

A esa hora, Jesús gritó con mucha fuerza: «¡Elí, Elí!, ¿lemá sabactani?» Eso quiere decir: «¡Dios mío, Dios mío! ¿Por qué me has abandonado?»

27:47 Cap. 27

Reina-Valera 1960

Algunos de los que estaban allí decían, al oírlo: A Elías llama este.

NTV

Algunos que pasaban por allí entendieron mal y pensaron que estaba llamando al profeta Elías.

DHH

Algunos de los que estaban allí, lo oyeron y dijeron: —Este está llamando al profeta Elías.

TLA

Algunos de los que estaban allí, lo oyeron y dijeron: «¡Está llamando al profeta Elías!»

27:48 Cap. 27

Reina-Valera 1960

Y al instante, corriendo uno de ellos, tomó una esponja, y la empapó de vinagre, y poniéndola en una caña, le dio a beber.

NTV

Uno de ellos corrió y empapó una esponja en vino agrio, la puso sobre una caña de junco y la levantó para que pudiera beber.

DHH

Al momento, uno de ellos fue corriendo en busca de una esponja, la empapó en vino agrio, la ató a una caña y se la acercó para que bebiera.

TLA

Uno de ellos buscó enseguida una esponja, la empapó con vinagre, la ató en el extremo de un palo largo y se la acercó a Jesús, para que bebiera.

27:49 Cap. 27

Reina-Valera 1960

Pero los otros decían: Deja, veamos si viene Elías a librarle.

NTV

Pero los demás dijeron: «¡Espera! A ver si Elías viene a salvarlo».

DHH

Pero los otros dijeron: —Déjalo, a ver si Elías viene a salvarlo.

TLA

Los demás que observaban le dijeron: «Déjalo, vamos a ver si Elías viene a salvarlo.»

27:50 Cap. 27

Reina-Valera 1960

Mas Jesús, habiendo otra vez clamado a gran voz, entregó el espíritu.

NTV

Entonces Jesús volvió a gritar y entregó su espíritu.

DHH

Jesús dio otra vez un fuerte grito, y murió.

TLA

Jesús lanzó otro fuerte grito, y murió.

27:51 Cap. 27

Reina-Valera 1960

Y he aquí, el velo del templo se rasgó en dos, de arriba abajo; y la tierra tembló, y las rocas se partieron;

NTV

En ese momento, la cortina del santuario del templo se rasgó en dos, de arriba abajo. La tierra tembló, las rocas se partieron en dos,

DHH

En aquel momento el velo del templo se rasgó en dos, de arriba abajo. La tierra tembló, las rocas se partieron

TLA

En aquel momento, la cortina del templo se partió en dos, de arriba abajo, la tierra tembló y las rocas se partieron;

27:52 Cap. 27

Reina-Valera 1960

y se abrieron los sepulcros, y muchos cuerpos de santos que habían dormido, se levantaron;

NTV

y las tumbas se abrieron. Los cuerpos de muchos hombres y mujeres justos que habían muerto resucitaron.

DHH

y los sepulcros se abrieron; y hasta muchas personas santas, que habían muerto, volvieron a la vida.

TLA

las tumbas se abrieron, y muchos de los que confiaban en Dios y ya habían muerto, volvieron a vivir.

27:53 Cap. 27

Reina-Valera 1960

y saliendo de los sepulcros, después de la resurrección de él, vinieron a la santa ciudad, y aparecieron a muchos.

NTV

Salieron del cementerio luego de la resurrección de Jesús, entraron en la santa ciudad de Jerusalén y se aparecieron a mucha gente.

DHH

Entonces salieron de sus tumbas, después de la resurrección de Jesús, y entraron en la santa ciudad de Jerusalén, donde mucha gente los vio.

TLA

Después de que Jesús resucitó, esas personas entraron en Jerusalén y mucha gente las vio.

27:54 Cap. 27

Reina-Valera 1960

El centurión, y los que estaban con él guardando a Jesús, visto el terremoto, y las cosas que habían sido hechas, temieron en gran manera, y dijeron: Verdaderamente este era Hijo de Dios.

NTV

El oficial romano y los otros soldados que estaban en la crucifixión quedaron aterrorizados por el terremoto y por todo lo que había sucedido. Dijeron: «¡Este hombre era verdaderamente el Hijo de Dios!».

DHH

Cuando el capitán y los que estaban con él vigilando a Jesús vieron el terremoto y todo lo que estaba pasando, se llenaron de miedo y dijeron: —¡De veras este hombre era Hijo de Dios!

TLA

El oficial romano y los soldados que vigilaban a Jesús sintieron el terremoto y vieron todo lo que pasaba. Temblando de miedo dijeron: «¡Es verdad, este hombre era el Hijo de Dios!»

27:55 Cap. 27

Reina-Valera 1960

Estaban allí muchas mujeres mirando de lejos, las cuales habían seguido a Jesús desde Galilea, sirviéndole,

NTV

Muchas mujeres que habían llegado desde Galilea con Jesús para cuidar de él, miraban de lejos.

DHH

Estaban allí, mirando de lejos, muchas mujeres que habían seguido a Jesús desde Galilea y que lo habían ayudado.

TLA

Había allí muchas mujeres que miraban desde lejos. Ellas habían seguido y ayudado a Jesús durante su viaje desde Galilea.

27:56 Cap. 27

Reina-Valera 1960

entre las cuales estaban María Magdalena, María la madre de Jacobo y de José, y la madre de los hijos de Zebedeo.

NTV

Entre ellas estaban María Magdalena, María (la madre de Santiago y José), y la madre de Santiago y Juan, los hijos de Zebedeo.

DHH

Entre ellas se encontraban María Magdalena, María la madre de Santiago y de José, y la madre de los hijos de Zebedeo.

TLA

Entre esas mujeres estaban María Magdalena; María, madre de Santiago y de José; y la esposa de Zebedeo.

27:57 Cap. 27

Reina-Valera 1960

Cuando llegó la noche, vino un hombre rico de Arimatea, llamado José, que también había sido discípulo de Jesús.

NTV

Al acercarse la noche, José, un hombre rico de Arimatea que se había convertido en seguidor de Jesús,

DHH

Cuando ya anochecía, llegó un hombre rico llamado José, natural de Arimatea, que también se había hecho seguidor de Jesús.

TLA

Al anochecer, un hombre rico llamado José se acercó al lugar. Era del pueblo de Arimatea y se había hecho seguidor de Jesús.

27:58 Cap. 27

Reina-Valera 1960

Este fue a Pilato y pidió el cuerpo de Jesús. Entonces Pilato mandó que se le diese el cuerpo.

NTV

fue a ver a Pilato y le pidió el cuerpo de Jesús. Pilato emitió una orden para que se lo entregaran.

DHH

José fue a ver a Pilato y le pidió el cuerpo de Jesús. Pilato ordenó que se lo dieran,

TLA

José le pidió a Pilato que le permitiera llevarse el cuerpo de Jesús, para enterrarlo. Pilato ordenó que se lo dieran.

27:59 Cap. 27

Reina-Valera 1960

Y tomando José el cuerpo, lo envolvió en una sábana limpia,

NTV

José tomó el cuerpo y lo envolvió en un largo lienzo de lino limpio.

DHH

y José tomó el cuerpo, lo envolvió en una sábana de lino limpia

TLA

José tomó el cuerpo de Jesús, lo envolvió en una sábana limpia

27:60 Cap. 27

Reina-Valera 1960

y lo puso en su sepulcro nuevo, que había labrado en la peña; y después de hacer rodar una gran piedra a la entrada del sepulcro, se fue.

NTV

Lo colocó en una tumba nueva, su propia tumba que había sido tallada en la roca. Luego hizo rodar una gran piedra para tapar la entrada y se fue.

DHH

y lo puso en un sepulcro nuevo, de su propiedad, que había hecho cavar en la roca. Después de tapar la entrada del sepulcro con una gran piedra, se fue.

TLA

y lo puso en una tumba. Era una tumba nueva, que hacía poco tiempo él había ordenado construir en una gran roca. José tapó la entrada de la tumba con una piedra muy grande, y se fue.

27:61 Cap. 27

Reina-Valera 1960

Y estaban allí María Magdalena, y la otra María, sentadas delante del sepulcro.

NTV

Tanto María Magdalena como la otra María estaban sentadas frente a la tumba y observaban.

DHH

Pero María Magdalena y la otra María se quedaron sentadas frente al sepulcro.

TLA

Frente a la tumba se quedaron sentadas María Magdalena y la otra María.

27:62 Cap. 27

Reina-Valera 1960

Al día siguiente, que es después de la preparación, se reunieron los principales sacerdotes y los fariseos ante Pilato,

NTV

Al día siguiente, que era el día de descanso, los principales sacerdotes y los fariseos fueron a ver a Pilato.

DHH

Al día siguiente, es decir, el sábado, los jefes de los sacerdotes y los fariseos fueron juntos a ver a Pilato,

TLA

El día siguiente era sábado, el día de descanso de los judíos. Los sacerdotes principales y los fariseos fueron a ver a Pilato

27:63 Cap. 27

Reina-Valera 1960

diciendo: Señor, nos acordamos que aquel engañador dijo, viviendo aún: Después de tres días resucitaré.

NTV

Le dijeron: —Señor, recordamos lo que dijo una vez ese mentiroso cuando todavía estaba con vida: “Luego de tres días resucitaré de los muertos”.

DHH

y le dijeron: —Señor, recordamos que aquel mentiroso, cuando aún vivía, dijo que después de tres días iba a resucitar.

TLA

y le dijeron: —Señor, nos acordamos de que, cuando ese mentiroso de Jesús aún vivía, dijo: “Tres días después de que me maten resucitaré.”

27:64 Cap. 27

Reina-Valera 1960

Manda, pues, que se asegure el sepulcro hasta el tercer día, no sea que vengan sus discípulos de noche, y lo hurten, y digan al pueblo: Resucitó de entre los muertos. Y será el postrer error peor que el primero.

NTV

Por lo tanto, le pedimos que selle la tumba hasta el tercer día. Eso impedirá que sus discípulos vayan y roben su cuerpo, y luego le digan a todo el mundo que él resucitó de los muertos. Si eso sucede, estaremos peor que al principio.

DHH

Por eso, mande usted asegurar el sepulcro hasta el tercer día, no sea que vengan sus discípulos y roben el cuerpo, y después digan a la gente que ha resucitado. En tal caso, la última mentira sería peor que la primera.

TLA

Ahora sus discípulos pueden robar el cuerpo y empezar a decir a la gente que Jesús resucitó. Ese engaño sería peor que cuando él dijo que era el Mesías. Para que no pase esto, ordene usted que unos guardias vigilen cuidadosamente la tumba hasta después del tercer día.

27:65 Cap. 27

Reina-Valera 1960

Y Pilato les dijo: Ahí tenéis una guardia; id, aseguradlo como sabéis.

NTV

Pilato les respondió: —Tomen guardias y aseguren la tumba lo mejor que puedan.

DHH

Pilato les dijo: —Ahí tienen ustedes soldados de guardia. Vayan y aseguren el sepulcro lo mejor que puedan.

TLA

Pilato les dijo: —Ustedes tienen soldados a su servicio; vayan y protejan la tumba lo mejor que puedan.

27:66 Cap. 27

Reina-Valera 1960

Entonces ellos fueron y aseguraron el sepulcro, sellando la piedra y poniendo la guardia.

NTV

Entonces ellos sellaron la tumba y pusieron guardias para que la protegieran.

DHH

Fueron, pues, y aseguraron el sepulcro poniendo un sello sobre la piedra que lo tapaba; y dejaron allí los soldados de guardia.

TLA

Entonces ellos fueron a la tumba, y ataron la piedra que tapaba la entrada para que no se moviera. También dejaron allí a los soldados para que vigilaran.

28:1 Cap. 28

Reina-Valera 1960

Pasado el día de reposo, al amanecer del primer día de la semana, vinieron María Magdalena y la otra María, a ver el sepulcro.

NTV

El domingo por la mañana temprano, cuando amanecía el nuevo día, María Magdalena y la otra María fueron a visitar la tumba.

DHH

Pasado el sábado, cuando al anochecer comenzaba el primer día de la semana, María Magdalena y la otra María fueron a ver el sepulcro.

TLA

El domingo al amanecer, cuando ya había pasado el tiempo del descanso obligatorio, María Magdalena y la otra María fueron a ver la tumba de Jesús.

28:2 Cap. 28

Reina-Valera 1960

Y hubo un gran terremoto; porque un ángel del Señor, descendiendo del cielo y llegando, removió la piedra, y se sentó sobre ella.

NTV

¡De repente, se produjo un gran terremoto! Pues un ángel del Señor descendió del cielo, corrió la piedra a un lado y se sentó sobre ella.

DHH

De pronto hubo un fuerte temblor de tierra, porque un ángel del Señor bajó del cielo y, acercándose al sepulcro, quitó la piedra que lo tapaba y se sentó sobre ella.

TLA

De pronto, hubo un gran temblor. Un ángel de Dios bajó del cielo, movió la piedra que cerraba la tumba, y se sentó sobre ella.

28:3 Cap. 28

Reina-Valera 1960

Su aspecto era como un relámpago, y su vestido blanco como la nieve.

NTV

Su rostro brillaba como un relámpago, y su ropa era blanca como la nieve.

DHH

El ángel brillaba como un relámpago, y su ropa era blanca como la nieve.

TLA

El ángel brillaba como un relámpago, y su ropa era blanca como la nieve.

28:4 Cap. 28

Reina-Valera 1960

Y de miedo de él los guardas temblaron y se quedaron como muertos.

NTV

Los guardias temblaron de miedo cuando lo vieron y cayeron desmayados por completo.

DHH

Al verlo, los soldados temblaron de miedo y quedaron como muertos.

TLA

Al verlo, los guardias se asustaron tanto que empezaron a temblar y se quedaron como muertos.

28:5 Cap. 28

Reina-Valera 1960

Mas el ángel, respondiendo, dijo a las mujeres: No temáis vosotras; porque yo sé que buscáis a Jesús, el que fue crucificado.

NTV

Entonces, el ángel les habló a las mujeres: «¡No teman! —dijo—. Sé que buscan a Jesús, el que fue crucificado.

DHH

El ángel dijo a las mujeres: —No tengan miedo. Yo sé que están buscando a Jesús, el que fue crucificado.

TLA

El ángel les dijo a las mujeres: «No se asusten. Yo sé que están buscando a Jesús, el que murió en la cruz.

28:6 Cap. 28

Reina-Valera 1960

No está aquí, pues ha resucitado, como dijo. Venid, ved el lugar donde fue puesto el Señor.

NTV

¡No está aquí! Ha resucitado tal como dijo que sucedería. Vengan, vean el lugar donde estaba su cuerpo.

DHH

No está aquí, sino que ha resucitado, como dijo. Vengan a ver el lugar donde lo pusieron.

TLA

No está aquí; ha resucitado, tal y como lo había dicho. Vengan a ver el lugar donde habían puesto su cuerpo.

28:7 Cap. 28

Reina-Valera 1960

E id pronto y decid a sus discípulos que ha resucitado de los muertos, y he aquí va delante de vosotros a Galilea; allí le veréis. He aquí, os lo he dicho.

NTV

Y ahora, vayan rápidamente y cuéntenles a sus discípulos que ha resucitado y que va delante de ustedes a Galilea. Allí lo verán. Recuerden lo que les he dicho».

DHH

Vayan pronto y digan a los discípulos: “Ha resucitado, y va a Galilea para reunirlos de nuevo; allí lo verán.” Esto es lo que yo tenía que decirles.

TLA

Y ahora, vayan de inmediato a contarles a sus discípulos que él ya ha resucitado, y que va a Galilea para llegar antes que ellos. Allí podrán verlo. Este es el mensaje que les doy.»

28:8 Cap. 28

Reina-Valera 1960

Entonces ellas, saliendo del sepulcro con temor y gran gozo, fueron corriendo a dar las nuevas a sus discípulos. Y mientras iban a dar las nuevas a los discípulos,

NTV

Las mujeres se fueron a toda prisa. Estaban asustadas pero a la vez llenas de gran alegría, y se apresuraron para dar el mensaje del ángel a los discípulos.

DHH

Las mujeres se fueron rápidamente del sepulcro, con miedo y mucha alegría a la vez, y corrieron a llevar la noticia a los discípulos.

TLA

Las mujeres se asustaron mucho, pero también se alegraron, y enseguida corrieron a darles la noticia a los discípulos.

28:9 Cap. 28

Reina-Valera 1960

he aquí, Jesús les salió al encuentro, diciendo: ¡Salve! Y ellas, acercándose, abrazaron sus pies, y le adoraron.

NTV

Mientras iban, Jesús les salió al encuentro y las saludó. Ellas corrieron hasta él, abrazaron sus pies y lo adoraron.

DHH

En eso, Jesús se presentó ante ellas y las saludó. Ellas se acercaron a Jesús y lo adoraron, abrazándole los pies,

TLA

En eso, Jesús les salió al encuentro y las saludó. Ellas se acercaron a él, le abrazaron los pies y lo adoraron.

28:10 Cap. 28

Reina-Valera 1960

Entonces Jesús les dijo: No temáis; id, dad las nuevas a mis hermanos, para que vayan a Galilea, y allí me verán.

NTV

Entonces Jesús les dijo: «¡No teman! Digan a mis hermanos que vayan a Galilea, y allí me verán».

DHH

y él les dijo: —No tengan miedo. Vayan a decir a mis hermanos que se dirijan a Galilea, y que allá me verán.

TLA

Entonces Jesús les dijo: «No tengan miedo. Corran a avisarles a mis discípulos, para que vayan a Galilea; allí me verán.»

28:11 Cap. 28

Reina-Valera 1960

Mientras ellas iban, he aquí unos de la guardia fueron a la ciudad, y dieron aviso a los principales sacerdotes de todas las cosas que habían acontecido.

NTV

Mientras las mujeres estaban en camino, algunos de los guardias entraron en la ciudad y les contaron a los principales sacerdotes lo que había sucedido.

DHH

Mientras iban las mujeres, algunos soldados de la guardia llegaron a la ciudad y contaron a los jefes de los sacerdotes todo lo que había pasado.

TLA

Las mujeres fueron a buscar a los discípulos. Mientras tanto, algunos de los soldados que cuidaban la tumba regresaron a la ciudad. Allí les contaron a los sacerdotes principales todo lo que había pasado.

28:12 Cap. 28

Reina-Valera 1960

Y reunidos con los ancianos, y habido consejo, dieron mucho dinero a los soldados,

NTV

Se convocó a una reunión con los ancianos, y decidieron dar a los soldados un gran soborno.

DHH

Estos jefes fueron a hablar con los ancianos, para ponerse de acuerdo con ellos. Y dieron mucho dinero a los soldados,

TLA

Entonces los sacerdotes y los líderes del país decidieron pagarles mucho dinero a los soldados, para que no dijeran lo que en verdad había sucedido.

28:13 Cap. 28

Reina-Valera 1960

diciendo: Decid vosotros: Sus discípulos vinieron de noche, y lo hurtaron, estando nosotros dormidos.

NTV

Les dijeron: «Ustedes deben decir: “Los discípulos de Jesús vinieron durante la noche, mientras dormíamos, y robaron el cuerpo”.

DHH

a quienes advirtieron: —Ustedes digan que durante la noche, mientras ustedes dormían, los discípulos de Jesús vinieron y robaron el cuerpo.

TLA

Les dijeron: «Vayan y digan a la gente que los discípulos de Jesús vinieron por la noche, cuando ustedes estaban dormidos, y que se robaron el cuerpo de Jesús.

28:14 Cap. 28

Reina-Valera 1960

Y si esto lo oyere el gobernador, nosotros le persuadiremos, y os pondremos a salvo.

NTV

Si llega a oídos del gobernador, nosotros los respaldaremos, así no se meterán en problemas».

DHH

Y si el gobernador se entera de esto, nosotros lo convenceremos, y a ustedes les evitaremos dificultades.

TLA

Si el gobernador llega a saber esto, nosotros hablaremos con él, y a ustedes no se les culpará de nada.»

28:15 Cap. 28

Reina-Valera 1960

Y ellos, tomando el dinero, hicieron como se les había instruido. Este dicho se ha divulgado entre los judíos hasta el día de hoy.

NTV

Entonces los guardias aceptaron el soborno y dijeron lo que les habían ordenado. Su historia corrió por todas partes entre los judíos y la siguen contando hasta el día de hoy.

DHH

Los soldados recibieron el dinero e hicieron lo que se les había dicho. Y esta es la explicación que hasta el día de hoy circula entre los judíos.

TLA

Los soldados aceptaron el dinero y le contaron a la gente lo que los sacerdotes principales les habían indicado. Esta misma mentira es la que se sigue contando entre los judíos hasta el momento de escribir esta historia.

28:16 Cap. 28

Reina-Valera 1960

Pero los once discípulos se fueron a Galilea, al monte donde Jesús les había ordenado.

NTV

Entonces los once discípulos salieron hacia Galilea y se dirigieron al monte que Jesús les había indicado.

DHH

Así pues, los once discípulos se fueron a Galilea, al cerro que Jesús les había indicado.

TLA

Los once discípulos se fueron a Galilea, al cerro que Jesús les había indicado.

28:17 Cap. 28

Reina-Valera 1960

Y cuando le vieron, le adoraron; pero algunos dudaban.

NTV

Cuando vieron a Jesús, lo adoraron, ¡pero algunos de ellos dudaban!

DHH

Y cuando vieron a Jesús, lo adoraron, aunque algunos dudaban.

TLA

Cuando se encontraron con él, lo adoraron, aunque algunos de ellos todavía dudaban de que realmente fuera Jesús.

28:18 Cap. 28

Reina-Valera 1960

Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra.

NTV

Jesús se acercó y dijo a sus discípulos: «Se me ha dado toda autoridad en el cielo y en la tierra.

DHH

Jesús se acercó a ellos y les dijo: —Dios me ha dado toda autoridad en el cielo y en la tierra.

TLA

Pero él se acercó y les dijo: «Dios me ha dado todo el poder para gobernar en todo el universo.

28:19 Cap. 28

Reina-Valera 1960

Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo;

NTV

Por lo tanto, vayan y hagan discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.

DHH

Vayan, pues, a las gentes de todas las naciones, y háganlas mis discípulos; bautícenlas en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo,

TLA

Ustedes vayan y hagan más discípulos míos en todos los países de la tierra. Bautícenlos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

28:20 Cap. 28

Reina-Valera 1960

enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.

NTV

Enseñen a los nuevos discípulos a obedecer todos los mandatos que les he dado. Y tengan por seguro esto: que estoy con ustedes siempre, hasta el fin de los tiempos».

DHH

y enséñenles a obedecer todo lo que les he mandado a ustedes. Por mi parte, yo estaré con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo.

TLA

Enséñenles a obedecer todo lo que yo les he enseñado. Yo estaré siempre con ustedes, hasta el fin del mundo.»