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Temas Cantares RVR + NTV + DHH + TLA 117 vers. 8 temas

Tema seleccionado

Belleza

Junta Huerto cerrado Única es mi paloma Danza de Sulamita

42 versículos Libro de Cantares
4:1

Reina-Valera 1960

He aquí que tú eres hermosa, amiga mía; he aquí que tú eres hermosa; Tus ojos entre tus guedejas como de paloma; Tus cabellos como manada de cabras Que se recuestan en las laderas de Galaad.

NTV

Eres hermosa, amada mía; tan hermosa que no puedo expresarlo. Tus ojos son como palomas detrás del velo. Tu cabello cae en ondas, como un rebaño de cabras que serpentea por las laderas de Galaad.

DHH

¡Qué hermosa eres, amor mío! ¡Qué hermosa eres! Tus ojos son dos palomas escondidas tras tu velo; tus cabellos son como cabritos que retozan por los montes de Galaad.

TLA

¡Eres bella, amada mía! ¡Eres sumamente bella! Son tus ojos dos palomas que se asoman tras el velo. Son tus negros cabellos cabritos que juguetean en los montes de Galaad.

4:2

Reina-Valera 1960

Tus dientes como manadas de ovejas trasquiladas, Que suben del lavadero, Todas con crías gemelas, Y ninguna entre ellas estéril.

NTV

Tus dientes son blancos como ovejas recién esquiladas y bañadas. Tu sonrisa es perfecta; cada diente hace juego con su par.

DHH

Tus dientes, todos perfectos, son cual rebaño de ovejas recién salidas del baño y listas para la trasquila.

TLA

Son blancos tus dientes, como ovejas recién bañadas listas para la trasquila.

Todos los versículos

Lista 42 total
4:3 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Tus labios como hilo de grana, Y tu habla hermosa; Tus mejillas, como cachos de granada detrás de tu velo.

NTV

Tus labios son como una cinta escarlata; tu boca me cautiva. Tus mejillas son como granadas color rosa detrás de tu velo.

DHH

Tus labios son rojos como hilos de escarlata, y encantadoras tus palabras. Tus mejillas son dos gajos de granada escondidos tras tu velo.

TLA

Son rojos tus labios cual cinta escarlata, y melodiosas tus palabras. Tus mejillas, tras el velo, son rojas como manzanas.

4:4 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Tu cuello, como la torre de David, edificada para armería; Mil escudos están colgados en ella, Todos escudos de valientes.

NTV

Tu cuello es tan hermoso como la torre de David, adornado con los escudos de mil héroes.

DHH

Tu cuello es semejante a la bella torre de cantería que se construyó para David. De ella cuelgan mil escudos, escudos de valientes.

TLA

Tu cuello me recuerda a la torre de David, hecha de piedras labradas y adornada con mil escudos de valientes guerreros.

4:5 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Tus dos pechos, como gemelos de gacela, Que se apacientan entre lirios.

NTV

Tus pechos son como dos cervatillos, los mellizos de una gacela que pastan entre los lirios.

DHH

Tus pechos son dos gacelas, dos gacelas mellizas que pastan entre las rosas.

TLA

Tus pechos son dos gacelas, ¡son dos gacelas que pastan entre las rosas!

4:6 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Hasta que apunte el día y huyan las sombras, Me iré al monte de la mirra, Y al collado del incienso.

NTV

Antes de que soplen las brisas del amanecer y huyan las sombras de la noche, correré a la montaña de mirra y al cerro del incienso.

DHH

Mientras llega el día y huyen las sombras, me iré al monte de la mirra, a la colina del incienso.

TLA

Mientras sopla todavía la brisa de la tarde, y las sombras van cayendo, subiré a la colina de las suaves fragancias.

4:7 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Toda tú eres hermosa, amiga mía, Y en ti no hay mancha.

NTV

Toda tú eres hermosa, amada mía, bella en todo sentido.

DHH

¡Tú eres hermosa, amor mío; hermosa de pies a cabeza! ¡En ti no hay defecto alguno!

TLA

¡Qué bella eres, amada mía! ¡Todo en ti es perfecto!

4:8 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Ven conmigo desde el Líbano, oh esposa mía; Ven conmigo desde el Líbano. Mira desde la cumbre de Amana, Desde la cumbre de Senir y de Hermón, Desde las guaridas de los leones, Desde los montes de los leopardos.

NTV

Ven conmigo desde el Líbano, esposa mía; ven conmigo desde el Líbano. Desciende del monte Amana, de las cumbres del Senir y del Hermón, donde los leones tienen sus guaridas y los leopardos viven entre las colinas.

DHH

Baja conmigo del Líbano, novia mía; baja conmigo del Líbano. Contempla el valle desde la cumbre del Amaná, desde la cumbre del Senir y del Hermón; desde las cuevas de los leones, desde los montes de los leopardos.

TLA

¡Vamos, novia mía, baja del Líbano conmigo! Baja de las cumbres de los montes, baja de las cuevas de los leones, de los montes de los leopardos.

4:9 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Prendiste mi corazón, hermana, esposa mía; Has apresado mi corazón con uno de tus ojos, Con una gargantilla de tu cuello.

NTV

Has cautivado mi corazón, tesoro mío, esposa mía. Lo tienes como rehén con una sola mirada de tus ojos, con una sola joya de tu collar.

DHH

Me robaste el corazón, hermanita, novia mía; me robaste el corazón con una sola mirada tuya, con uno de los hilos de tu collar.

TLA

Amada mía, desde que me miraste mi corazón te pertenece. Es tuyo desde que lo envolviste entre los hilos de tu collar.

4:10 Cap. 4

Reina-Valera 1960

¡Cuán hermosos son tus amores, hermana, esposa mía! ¡Cuánto mejores que el vino tus amores, Y el olor de tus ungüentos que todas las especias aromáticas!

NTV

Tu amor me deleita, tesoro mío, esposa mía. Tu amor es mejor que el vino, tu perfume, más fragante que las especias.

DHH

¡Qué gratas son tus caricias, hermanita, novia mía! ¡Son tus caricias más dulces que el vino, y más deliciosos tus perfumes que todas las especias aromáticas!

TLA

¡Qué dulces son tus caricias, amada mía! ¡Son más dulces que el vino! ¡Más fragantes tus perfumes que todas las especias!

4:11 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Como panal de miel destilan tus labios, oh esposa; Miel y leche hay debajo de tu lengua; Y el olor de tus vestidos como el olor del Líbano.

NTV

Tus labios son dulces como el néctar, esposa mía. Debajo de tu lengua hay leche y miel. Tus vestidos están perfumados como los cedros del Líbano.

DHH

Novia mía, de tus labios brota miel. ¡Miel y leche hay debajo de tu lengua! ¡Como fragancia del Líbano es la fragancia de tu vestido!

TLA

Son tus labios un panal, amada mía; de tu lengua brotan leche y miel. Hay en tus vestidos la dulce fragancia de los bosques del Líbano.

4:12 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Huerto cerrado eres, hermana mía, esposa mía; Fuente cerrada, fuente sellada.

NTV

Tú eres mi jardín privado, tesoro mío, esposa mía, un manantial apartado, una fuente escondida.

DHH

Tú, hermanita, novia mía, eres jardín cerrado, cerrada fuente, sellado manantial;

TLA

Tú eres un jardín cerrado, amada mía; eres un jardín cerrado, ¡eres sellado manantial!

4:13 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Tus renuevos son paraíso de granados, con frutos suaves, De flores de alheña y nardos;

NTV

Tus muslos resguardan un paraíso de granadas con especias exóticas: alheña con nardo,

DHH

jardín donde brotan los granados de frutos exquisitos; jardín donde hay flores de alheña,

TLA

El paraíso de tus pechos es un huerto de manzanos. Hay en él nardos y azahares,

4:14 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Nardo y azafrán, caña aromática y canela, Con todos los árboles de incienso; Mirra y áloes, con todas las principales especias aromáticas.

NTV

nardo con azafrán, cálamo aromático y canela, con toda clase de árboles de incienso, mirra y áloes, y todas las demás especias deliciosas.

DHH

nardos y azafrán, caña aromática y canela, y toda clase de árboles de incienso, de mirra y de áloe; ¡todas las mejores especias aromáticas!

TLA

los más variados aromas, y las más finas especias.

4:15 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Fuente de huertos, Pozo de aguas vivas, Que corren del Líbano.

NTV

Tú eres una fuente en el jardín, un manantial de agua fresca que fluye de las montañas del Líbano.

DHH

La fuente del jardín es un pozo del cual brota el agua que baja desde el Líbano.

TLA

Eres la fuente de los jardines, ¡el manantial de agua viva que baja del monte Líbano!

4:16 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Levántate, Aquilón, y ven, Austro; Soplad en mi huerto, despréndanse sus aromas. Venga mi amado a su huerto, Y coma de su dulce fruta.

NTV

¡Despierta, viento del norte! ¡Levántate, viento del sur! Soplen en mi jardín y esparzan su fragancia por todas partes. Ven a tu jardín, amado mío; saborea sus mejores frutos.

DHH

Ven, amado mío, a tu jardín, y come de sus frutos exquisitos.

TLA

¡Despierta, viento del norte! ¡Ven acá, viento del sur! ¡Soplen sobre mi jardín y esparzan su fragancia! ¡Ven a tu jardín, amado mío, y prueba sus deliciosos frutos!

6:1 Cap. 6

Reina-Valera 1960

¿A dónde se ha ido tu amado, oh la más hermosa de todas las mujeres? ¿A dónde se apartó tu amado, Y lo buscaremos contigo?

NTV

¿Adónde se ha ido tu amante, oh mujer de singular belleza? Dinos por cuál camino se fue para ayudarte a encontrarlo.

DHH

¿A dónde se ha ido tu amado, hermosa entre las hermosas? ¿A dónde se ha dirigido? ¡Iremos contigo a buscarlo!

TLA

Dinos entonces, mujer bella entre las bellas, ¿a dónde se ha ido tu amado? ¿Qué rumbo tomó? ¡Vamos juntas a buscarlo!

6:2 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Mi amado descendió a su huerto, a las eras de las especias, Para apacentar en los huertos, y para recoger los lirios.

NTV

Mi amante ha bajado a su jardín, a sus lechos de especias, para pasear por los jardines y juntar los lirios.

DHH

Mi amado ha ido a su jardín, a su jardín perfumado, a apacentar su rebaño y cortar las rosas.

TLA

Mi amado ha venido a su jardín, al huerto de hierbas aromáticas, para juguetear entre las flores y para cortar rosas.

6:3 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Yo soy de mi amado, y mi amado es mío; Él apacienta entre los lirios.

NTV

Yo soy de mi amante, y mi amante es mío. Él apacienta entre los lirios.

DHH

Yo soy de mi amado, y él es mío. Él apacienta sus rebaños entre las rosas.

TLA

Yo soy de mi amado, y mi amado es mío; mi amado cuida de su rebaño entre las rosas.

6:4 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Hermosa eres tú, oh amiga mía, como Tirsa; De desear, como Jerusalén; Imponente como ejércitos en orden.

NTV

Eres hermosa, amada mía, como la bella ciudad de Tirsa. Sí, eres tan hermosa como Jerusalén, tan majestuosa como un ejército con sus estandartes desplegados al viento.

DHH

Tú, amor mío, eres hermosa y encantadora como las ciudades de Tirsá y Jerusalén; irresistible como un ejército en marcha.

TLA

Eres bella, amada mía; bella como la ciudad de Tirsá, hermosa como Jerusalén, majestuosa como las estrellas.

6:5 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Aparta tus ojos de delante de mí, Porque ellos me vencieron. Tu cabello es como manada de cabras Que se recuestan en las laderas de Galaad.

NTV

Aparta de mí tus ojos, porque me dominan. Tu cabello cae en ondas, como un rebaño de cabras que serpentea por las laderas de Galaad.

DHH

¡Deja ya de mirarme, pues tus ojos me han vencido! Tus cabellos son como cabritos que retozan por los montes de Galaad.

TLA

¡Por favor, ya no me mires, que tus ojos me conquistaron! Son tus negros cabellos cabritos que juguetean en los montes de Galaad.

6:6 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Tus dientes, como manadas de ovejas que suben del lavadero, Todas con crías gemelas, Y estéril no hay entre ellas.

NTV

Tus dientes son blancos como ovejas recién bañadas. Tu sonrisa es perfecta; cada diente hace juego con su par.

DHH

Tus dientes, todos perfectos, son cual rebaño de ovejas recién salidas del baño y listas para la trasquila.

TLA

Son tus blancos dientes cabritas recién bañadas. Son perfectos, no te falta ninguno.

6:7 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Como cachos de granada son tus mejillas Detrás de tu velo.

NTV

Tus mejillas son como granadas de color rosado detrás de tu velo.

DHH

Tus mejillas son dos gajos de granada escondidos tras tu velo.

TLA

Tus mejillas, tras el velo, son rojas como manzanas.

6:8 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Sesenta son las reinas, y ochenta las concubinas, Y las doncellas sin número;

NTV

Aun entre sesenta reinas y ochenta concubinas e incontables doncellas,

DHH

Sesenta son las reinas, ochenta las concubinas y muchísimas las doncellas,

TLA

Puede haber sesenta reinas, y más de ochenta mujeres;

6:9 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Mas una es la paloma mía, la perfecta mía; Es la única de su madre, La escogida de la que la dio a luz. La vieron las doncellas, y la llamaron bienaventurada; Las reinas y las concubinas, y la alabaron.

NTV

yo todavía elegiría a mi paloma, a mi mujer perfecta, la favorita de su madre, muy amada por quien la dio a luz. Las jóvenes la ven y la alaban; hasta las reinas y las concubinas del palacio le entonan alabanzas:

DHH

pero mi palomita virginal es una sola; una sola es la hija preferida de la mujer que la dio a luz. Al verla, las jóvenes la felicitan; reinas y concubinas la alaban.

TLA

pero mi palomita amada es una mujer singular; ¡es una mujer perfecta! Es la hija preferida de su madre. Hasta las mujeres mismas la ven y la felicitan; reinas y princesas no se cansan de alabarla.

6:10 Cap. 6

Reina-Valera 1960

¿Quién es esta que se muestra como el alba, Hermosa como la luna, Esclarecida como el sol, Imponente como ejércitos en orden?

NTV

«¿Quién es esa, que se levanta como la aurora, tan hermosa como la luna, tan resplandeciente como el sol, tan majestuosa como un ejército con sus estandartes desplegados al viento?».

DHH

¿Quién es esta que se asoma como el sol en la mañana? Es hermosa como la luna, radiante como el sol, ¡irresistible como un ejército en marcha!

TLA

¿Y quién es esta hermosura? Es admirable, como la aurora; bella es, como la luna, y esplendorosa como el sol; ¡majestuosa como las estrellas!

6:11 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Al huerto de los nogales descendí A ver los frutos del valle, Y para ver si brotaban las vides, Si florecían los granados.

NTV

Bajé a la arboleda de nogales y salí al valle para ver los nuevos brotes primaverales, para ver si habían brotado las vides o si las granadas ya estaban florecidas.

DHH

Fui al bosque de los nogales a admirar el verdor en el arroyo; quería ver los brotes de los viñedos y las flores de los granados.

TLA

Bajé al jardín de los nogales para ver las nuevas flores del valle, los retoños de las vides y los manzanos en flor.

6:12 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Antes que lo supiera, mi alma me puso Entre los carros de Aminadab.

NTV

Antes de darme cuenta, mis fuertes deseos me habían llevado a la carroza de un hombre noble.

DHH

Después ya no supe qué pasó hasta que me vi en un carro junto a mi príncipe.

TLA

Pero, antes de darme cuenta, ¡mi pasión me condujo hasta el carro de mi príncipe!

6:13 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Vuélvete, vuélvete, oh sulamita; Vuélvete, vuélvete, y te miraremos. ¿Qué veréis en la sulamita? Algo como la reunión de dos campamentos.

NTV

¿Por qué miran así a esta jovencita de Sulam mientras se mueve con tanta gracia entre dos filas de bailarines?

DHH

¡Una danza, como en los campamentos!

TLA

¿Por qué me quieren ver danzar? ¿Por qué quieren que baile en público?

7:1 Cap. 7

Reina-Valera 1960

¡Cuán hermosos son tus pies en las sandalias, Oh hija de príncipe! Los contornos de tus muslos son como joyas, Obra de mano de excelente maestro.

NTV

¡Qué hermosos son tus pies con sandalias, oh doncella y princesa! Las curvas de tus muslos son como joyas, la obra de un habilidoso artesano.

DHH

1 (2) ¡Qué hermosos son tus pies en las sandalias, princesa! Las curvas de tus caderas son como adornos de oro fino hechos por manos expertas.

TLA

1 (2) Princesa mía, lucen bellos tus pies en las sandalias. Las curvas de tus caderas son la obra maestra de un experto joyero.

7:2 Cap. 7

Reina-Valera 1960

Tu ombligo como una taza redonda Que no le falta bebida. Tu vientre como montón de trigo Cercado de lirios.

NTV

Tu ombligo tiene la forma perfecta, como una copa llena de vino mezclado. Entre tus muslos hay un manojo de trigo, rodeado de lirios.

DHH

2 (3) Tu ombligo es una copa redonda donde no falta el buen vino; tu vientre es una pila de trigo rodeada de rosas.

TLA

2 (3) Tu ombligo es una copa llena del mejor vino. Tu vientre, un montón de trigo rodeado de rosas.

7:3 Cap. 7

Reina-Valera 1960

Tus dos pechos, como gemelos de gacela.

NTV

Tus pechos son como dos cervatillos, mellizos de una gacela.

DHH

3 (4) Tus pechos son dos gacelas, dos gacelas mellizas.

TLA

3 (4) Tus pechos son dos gacelas,

7:4 Cap. 7

Reina-Valera 1960

Tu cuello, como torre de marfil; Tus ojos, como los estanques de Hesbón junto a la puerta de Bat-rabim; Tu nariz, como la torre del Líbano, Que mira hacia Damasco.

NTV

Tu cuello es tan hermoso como una torre de marfil. Tus ojos son como los manantiales cristalinos de Hesbón, junto a la puerta de Bat-rabim. Tu nariz es tan fina como la torre del Líbano con vista a Damasco.

DHH

4 (5) Tu cuello es una torre de marfil; tus ojos son dos estanques de la ciudad de Hesbón, junto a la puerta de Bat-rabim; tu nariz es como la torre del Líbano que mira hacia la ciudad de Damasco.

TLA

4 (5) tu cuello me recuerda a una torre de marfil. Tienen tus ojos el brillo de los manantiales de Hesbón. Afilada es tu nariz, como la torre del Líbano orientada hacia Damasco.

7:5 Cap. 7

Reina-Valera 1960

Tu cabeza encima de ti, como el Carmelo; Y el cabello de tu cabeza, como la púrpura del rey Suspendida en los corredores.

NTV

Tu cabeza es tan majestuosa como el monte Carmelo, y el brillo de tus cabellos irradia realeza. El rey quedó cautivado con tus rizos.

DHH

5 (6) Tu cabeza, sobre tu cuerpo, es como el monte Carmelo; hilos de púrpura son tus cabellos: ¡un rey está preso entre sus rizos!

TLA

5 (6) Tu cabeza sobresale como la cumbre del monte Carmelo; hilos de púrpura parecen tus cabellos; ¡cautivo de tus rizos ha quedado el rey!

7:6 Cap. 7

Reina-Valera 1960

¡Qué hermosa eres, y cuán suave, Oh amor deleitoso!

NTV

¡Qué hermosa eres! ¡Qué encantadora, mi amor, qué llena de delicias!

DHH

6 (7) Amor mío, mujer encantadora, ¡qué bella, qué hermosa eres!

TLA

6 (7) ¡Eres muy bella, amada mía! ¡Eres una mujer encantadora!

7:7 Cap. 7

Reina-Valera 1960

Tu estatura es semejante a la palmera, Y tus pechos a los racimos.

NTV

Eres esbelta como una palmera y tus pechos son como los racimos de su fruto.

DHH

7 (8) Tu porte es como el porte de una palmera; tus pechos son como racimos.

TLA

7 (8) Eres alta como palmera, y tus pechos son dos racimos.

7:8 Cap. 7

Reina-Valera 1960

Yo dije: Subiré a la palmera, Asiré sus ramas. Deja que tus pechos sean como racimos de vid, Y el olor de tu boca como de manzanas,

NTV

Dije: «Treparé a la palmera y tomaré su fruto». Que tus pechos sean como racimos de uvas y tu aliento, como la fragancia de manzanas.

DHH

8 (9) Yo pienso subir a la palmera y adueñarme de sus racimos. Tus pechos serán entonces como racimos de uvas; tu aliento, perfume de manzanas;

TLA

8 (9) He pensado en treparme y hacer míos esos racimos. Tus pechos se volverán dos racimos de uvas, y tu aliento tendrá fragancia de manzanas.

7:9 Cap. 7

Reina-Valera 1960

Y tu paladar como el buen vino, Que se entra a mi amado suavemente, Y hace hablar los labios de los viejos.

NTV

Sí, vino que le desciende suavemente a mi amante, que fluye delicadamente sobre los labios y los dientes.

DHH

9 (10) tu paladar, como el buen vino que resbala suavemente por los labios y los dientes.

TLA

9 (10) Habrá en tus labios el gusto del buen vino que al correr moja y acaricia los labios y los dientes.

7:10 Cap. 7

Reina-Valera 1960

Yo soy de mi amado, Y conmigo tiene su contentamiento.

NTV

Yo soy de mi amante, y él me declara como suya.

DHH

10 (11) Yo soy de mi amado: los impulsos de su amor lo atraen a mí.

TLA

10 (11) Yo soy de mi amado, y su pasión lo obliga a buscarme.

7:11 Cap. 7

Reina-Valera 1960

Ven, oh amado mío, salgamos al campo, Moremos en las aldeas.

NTV

Ven, amor mío, salgamos a las praderas y pasemos la noche entre las flores silvestres.

DHH

11 (12) ¡Anda, amado mío, vayamos al campo! Pasaremos la noche entre flores de alheña.

TLA

11 (12) Ven conmigo, amado mío, acompáñame a los campos. Pasaremos la noche entre flores de azahar.

7:12 Cap. 7

Reina-Valera 1960

Levantémonos de mañana a las viñas; Veamos si brotan las vides, si están en cierne, Si han florecido los granados; Allí te daré mis amores.

NTV

Levantémonos temprano y vayamos a los viñedos para ver si brotaron las vides, si ya abrieron las flores, y si las granadas están en flor. Allí te daré mi amor.

DHH

12 (13) Por la mañana iremos a los viñedos, a ver si ya tienen brotes, si se abren ya sus botones, si ya han florecido los granados. ¡Allí te daré mi amor!

TLA

12 (13) Cuando amanezca, iremos a los viñedos y veremos sus retoños, los capullos abiertos, y los granados en flor. ¡Allí te entregaré mi amor!

7:13 Cap. 7

Reina-Valera 1960

Las mandrágoras han dado olor, Y a nuestras puertas hay toda suerte de dulces frutas, Nuevas y añejas, que para ti, oh amado mío, he guardado.

NTV

Allí las mandrágoras dan su aroma, y los mejores frutos están a nuestra puerta, deleites nuevos y antiguos, que he guardado para ti, amado mío.

DHH

13 (14) Las mandrágoras esparcen su aroma. A nuestra puerta hay fruta de todas clases: fruta seca y fruta recién cortada, que para ti, amado mío, aparté.

TLA

13 (14) Ya esparcen las mandrágoras la fragancia de sus frutos; hay a nuestra puerta fruta fresca y fruta seca. Amado mío, ¡los frutos más variados los he guardado para ti!