Reina-Valera 1960
Cantar de los cantares, el cual es de Salomón.
NTV
Este es el Cantar de los Cantares de Salomón, la mejor de las canciones.
DHH
El más hermoso de los poemas de Salomón.
TLA
Este es el poema más hermoso de Salomón.
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Junta Invitación al amor Abre a mi amada Danza de Sulamita
Reina-Valera 1960
Cantar de los cantares, el cual es de Salomón.
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Este es el Cantar de los Cantares de Salomón, la mejor de las canciones.
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El más hermoso de los poemas de Salomón.
TLA
Este es el poema más hermoso de Salomón.
Reina-Valera 1960
¡Oh, si él me besara con besos de su boca! Porque mejores son tus amores que el vino.
NTV
Bésame, una y otra vez, porque tu amor es más dulce que el vino.
DHH
¡Dame un beso de tus labios! Son más dulces que el vino tus caricias,
TLA
¡Ay, amado mío, cómo deseo que me beses! Prefiero tus caricias, más que el vino;
Reina-Valera 1960
A más del olor de tus suaves ungüentos, Tu nombre es como ungüento derramado; Por eso las doncellas te aman.
NTV
¡Qué agradable es tu fragancia! Tu nombre es como el aroma que se esparce de aceites perfumados. ¡Con razón todas las jóvenes te aman!
DHH
deliciosos al olfato tus perfumes, tu nombre es perfume derramado. ¡Por eso te aman las mujeres!
TLA
prefiero disfrutar del aroma de tus perfumes. Y eso eres tú: ¡perfume agradable! ¡Ahora me doy cuenta por qué te aman las mujeres!
Reina-Valera 1960
Atráeme; en pos de ti correremos. El rey me ha metido en sus cámaras; Nos gozaremos y alegraremos en ti; Nos acordaremos de tus amores más que del vino; Con razón te aman.
NTV
Con razón te quieren las jóvenes.
DHH
Contigo estaremos muy alegres; evocaremos tus caricias más que el vino. ¡Con razón te aman las mujeres!
TLA
¡Vamos, date prisa y llévame contigo! ¡Llévame ya a tus habitaciones, rey de mi vida! Por ti haremos fiesta, por ti estaremos alegres; nos olvidaremos del vino y disfrutaré de tus caricias. ¡Ahora me doy cuenta por qué las mujeres te aman tanto!
Reina-Valera 1960
Morena soy, oh hijas de Jerusalén, pero codiciable Como las tiendas de Cedar, Como las cortinas de Salomón.
NTV
Soy morena pero hermosa, oh mujeres de Jerusalén, morena como las carpas de Cedar, morena como las cortinas de las carpas de Salomón.
DHH
Mujeres de Jerusalén, soy morena, pero hermosa; morena como los campamentos de Quedar, hermosa como las cortinas de Salomón.
TLA
¡Mujeres de Jerusalén! Yo soy morena, sí, como las tiendas de Quedar. Y soy también hermosa, como las cortinas de Salomón.
Reina-Valera 1960
No reparéis en que soy morena, Porque el sol me miró. Los hijos de mi madre se airaron contra mí; Me pusieron a guardar las viñas; Y mi viña, que era mía, no guardé.
NTV
No me miren así por ser morena; el sol ha bronceado mi piel. Mis hermanos se enojaron conmigo; me obligaron a cuidar de sus viñedos, por eso no pude cuidarme a mí misma, mi propio viñedo.
DHH
No se fijen en que soy morena, ni en que el sol me ha quemado la piel. Mis hermanos se enojaron conmigo y me pusieron a cuidar las viñas, ¡y mi propia viña descuidé!
TLA
No se fijen en mi piel morena, pues el sol la requemó. Mis hermanos se enojaron contra mí, y me obligaron a cuidar sus viñas, ¡y así mi propia viña descuidé!
Reina-Valera 1960
Hazme saber, oh tú a quien ama mi alma, Dónde apacientas, dónde sesteas al mediodía; Pues ¿por qué había de estar yo como errante Junto a los rebaños de tus compañeros?
NTV
Dime, mi amor, ¿hacia dónde llevarás hoy tu rebaño? ¿Dónde harás descansar tus ovejas al mediodía? ¿Por qué tendría yo que vagar como una prostituta entre tus amigos y sus rebaños?
DHH
Dime, amor de mi vida, ¿dónde apacientas tus rebaños?, ¿dónde los llevas a descansar al mediodía? ¿Por qué he de andar como una vagabunda, junto a los rebaños de tus compañeros?
TLA
Cuéntame, amor de mi vida, ¿a dónde llevas tus rebaños? A la hora de la siesta, ¿dónde los haces descansar? No tengo por qué andar como una vagabunda; ¡no tengo por qué buscarte entre los rebaños de tus amigos!
Reina-Valera 1960
Si tú no lo sabes, oh hermosa entre las mujeres, Ve, sigue las huellas del rebaño, Y apacienta tus cabritas junto a las cabañas de los pastores.
NTV
Oh, más hermosa mujer, si no lo sabes, sigue las huellas de mi rebaño y apacienta tus cabritos junto a las carpas de los pastores.
DHH
Si no lo sabes tú, hermosa entre las hermosas, sigue las pisadas del rebaño y apacienta tus cabritos junto a las chozas de los pastores.
TLA
Si acaso no lo sabes, mujer bella entre las bellas, sigue las huellas del rebaño y lleva a pastar tus cabritos junto a las carpas de los pastores.
Reina-Valera 1960
A yegua de los carros de Faraón Te he comparado, amiga mía.
NTV
Amada mía, tú eres tan cautivante como una yegua entre los sementales del faraón.
DHH
Tú eres para mí, amor mío, cual fina yegua del carro del faraón.
TLA
Amada mía, tu andar tiene la gracia del trote de las yeguas que tiran del carro del rey.
Reina-Valera 1960
Hermosas son tus mejillas entre los pendientes, Tu cuello entre los collares.
NTV
¡Qué hermosas son tus mejillas! ¡Tus pendientes las encienden aún más! ¡Qué hermoso es tu cuello realzado con un collar de joyas!
DHH
¡Qué lindas son tus mejillas entre los pendientes! ¡Qué lindo es tu cuello entre los collares de perlas!
TLA
¡Preciosas se ven tus mejillas en medio de tus trenzas! ¡Bellísimo luce tu cuello entre tan bellos collares!
Reina-Valera 1960
Zarcillos de oro te haremos, Tachonados de plata.
NTV
Te haremos unos pendientes de oro con cuentas de plata.
DHH
¡Te haremos pendientes de oro con incrustaciones de plata!
TLA
¡Voy a regalarte joyas de oro, incrustadas de plata!
Reina-Valera 1960
Mientras el rey estaba en su reclinatorio, Mi nardo dio su olor.
NTV
El rey está descansando en su sofá, encantado por la fragancia de mi perfume.
DHH
Mientras el rey se sienta a la mesa, mi nardo esparce su fragancia.
TLA
Mientras el rey se recuesta, mi perfume esparce su fragancia.
Reina-Valera 1960
Mi amado es para mí un manojito de mirra, Que reposa entre mis pechos.
NTV
Mi amante es como una bolsita de mirra que reposa entre mis pechos.
DHH
Mi amado es para mí como el saquito de mirra que está siempre entre mis pechos.
TLA
Mi amado es para mí como el saquito perfumado que llevo entre mis pechos.
Reina-Valera 1960
Racimo de flores de alheña en las viñas de En-gadi Es para mí mi amado.
NTV
Es como un ramito de aromáticas flores de alheña de los viñedos de En-gadi.
DHH
Mi amado es para mí como flor de alheña en los viñedos de En-gadi.
TLA
Mi amado es para mí como un ramito de flores de las viñas de En-gadi.
Reina-Valera 1960
He aquí que tú eres hermosa, amiga mía; He aquí eres bella; tus ojos son como palomas.
NTV
¡Qué hermosa eres, amada mía, qué hermosa! Tus ojos son como palomas.
DHH
¡Qué hermosa eres, amor mío, qué hermosa eres! ¡Tus ojos son dos palomas!
TLA
¡Tú eres bella, amada mía; eres muy bella! ¡Tus ojos son dos luceros!
Reina-Valera 1960
He aquí que tú eres hermoso, amado mío, y dulce; Nuestro lecho es de flores.
NTV
¡Y tú eres tan apuesto, amor mío, tan agradable que no puedo expresarlo! La tierna hierba es nuestra cama;
DHH
¡La verde hierba es nuestro lecho!
TLA
La verde hierba será nuestro lecho de bodas,
Reina-Valera 1960
Las vigas de nuestra casa son de cedro, Y de ciprés los artesonados.
NTV
las ramas fragantes de los cedros son los soportes de nuestra casa y los abetos aromáticos, las vigas del techo.
DHH
Los cedros son las vigas de la casa, y los cipreses, el techo que nos cubre.
TLA
y a la sombra de los cedros pondremos nuestro nido de amor.
Reina-Valera 1960
Yo vine a mi huerto, oh hermana, esposa mía; He recogido mi mirra y mis aromas; He comido mi panal y mi miel, Mi vino y mi leche he bebido. Comed, amigos; bebed en abundancia, oh amados.
NTV
Oh amante y amada: ¡coman y beban! ¡Sí, beban su amor hasta saciarse!
DHH
Queridos amigos, coman y beban, ¡beban todo lo que quieran!
TLA
¡Vamos, amigos, coman y beban! ¡Queden saciados de amor!
Reina-Valera 1960
Yo dormía, pero mi corazón velaba. Es la voz de mi amado que llama: Ábreme, hermana mía, amiga mía, paloma mía, perfecta mía, Porque mi cabeza está llena de rocío, Mis cabellos de las gotas de la noche.
NTV
Yo dormía, pero mi corazón estaba atento, cuando oí que mi amante tocaba a la puerta y llamaba: «Ábreme, tesoro mío, amada mía, mi paloma, mi mujer perfecta. Mi cabeza está empapada de rocío, mi cabello, con la humedad de la noche».
DHH
Yo dormía, pero no mi corazón. Y oí que mi amado llamaba a la puerta: «¡Ábreme, amor mío; hermanita, palomita virginal! ¡Mi cabeza está empapada de rocío! ¡El rocío nocturno me corre por el cabello!»
TLA
«Amada mía; mi preciosa palomita, ¡déjame pasar! Tengo la cabeza bañada en rocío; ¡me corre por el cabello la lluvia de la noche!»
Reina-Valera 1960
Me he desnudado de mi ropa; ¿cómo me he de vestir? He lavado mis pies; ¿cómo los he de ensuciar?
NTV
Pero yo le respondí: «Me he quitado el vestido, ¿por qué debería vestirme otra vez? He lavado mis pies, ¿por qué debería ensuciarlos?».
DHH
«Ya me he quitado la ropa; ¡tendría que volver a vestirme! Ya me he lavado los pies; ¡se me volverían a llenar de polvo!»
TLA
«Pero ya me quité la ropa, ¡tendría que volver a vestirme! Ya me lavé los pies; ¡me los ensuciaría de nuevo!»
Reina-Valera 1960
Mi amado metió su mano por la ventanilla, Y mi corazón se conmovió dentro de mí.
NTV
Mi amante trató de abrir el cerrojo de la puerta, y mi corazón se estremeció dentro de mí.
DHH
Mi amado metió la mano por el agujero de la puerta. ¡Eso me conmovió profundamente!
TLA
Mi amado metió la mano por un hoyo de la puerta; ¡todo mi ser se estremeció!
Reina-Valera 1960
Yo me levanté para abrir a mi amado, Y mis manos gotearon mirra, Y mis dedos mirra, que corría Sobre la manecilla del cerrojo.
NTV
Salté para abrirle la puerta a mi amor, y mis manos destilaron perfume. Mis dedos goteaban preciosa mirra mientras yo corría el pasador.
DHH
Entonces me levanté para abrirle a mi amado. De mis manos y mis dedos cayeron gotitas de mirra sobre el pasador de la puerta. ¡Al oírlo hablar sentí que me moría! Abrí la puerta a mi amado, pero él ya no estaba allí. Lo busqué y no lo encontré, lo llamé y no me respondió.
TLA
Salté de la cama para abrirle a mi amado; ¡por las manos y los dedos me corrían gotas de perfume, y caían sobre la aldaba!
Reina-Valera 1960
Abrí yo a mi amado; Pero mi amado se había ido, había ya pasado; Y tras su hablar salió mi alma. Lo busqué, y no lo hallé; Lo llamé, y no me respondió.
NTV
Le abrí a mi amado, ¡pero él ya se había ido! Se me desplomó el corazón. Lo busqué pero no pude encontrarlo. Lo llamé pero no tuve respuesta.
DHH
Entonces me levanté para abrirle a mi amado. De mis manos y mis dedos cayeron gotitas de mirra sobre el pasador de la puerta. ¡Al oírlo hablar sentí que me moría! Abrí la puerta a mi amado, pero él ya no estaba allí. Lo busqué y no lo encontré, lo llamé y no me respondió.
TLA
Al oír la voz de mi amado, sentí que me moría. Le abrí la puerta, pero él se había marchado; ¡ya no estaba allí! Me dispuse a seguirlo: lo busqué y no lo encontré; lo llamé y no me respondió.
Reina-Valera 1960
Me hallaron los guardas que rondan la ciudad; Me golpearon, me hirieron; Me quitaron mi manto de encima los guardas de los muros.
NTV
Los guardias nocturnos me encontraron mientras hacían sus rondas. Me golpearon y me lastimaron y me arrancaron el velo, aquellos guardias del muro.
DHH
Me encontraron los guardias que hacen la ronda de la ciudad; me golpearon, me hirieron; ¡los que cuidan la entrada de la ciudad me arrancaron el velo con violencia!
TLA
Me topé con los guardias, con los que vigilan la ciudad; y ellos me hirieron, me golpearon, ¡y me dejaron desnuda!
Reina-Valera 1960
Yo os conjuro, oh doncellas de Jerusalén, si halláis a mi amado, Que le hagáis saber que estoy enferma de amor.
NTV
Oh mujeres de Jerusalén, prométanme: si encuentran a mi amante, díganle que desfallezco de amor.
DHH
Mujeres de Jerusalén, si encuentran a mi amado, prométanme decirle que me estoy muriendo de amor.
TLA
Mujeres de Jerusalén, quiero que me prometan que, si encuentran a mi amado, le digan que… ¡Que me estoy muriendo de amor!
Reina-Valera 1960
¿Qué es tu amado más que otro amado, Oh la más hermosa de todas las mujeres? ¿Qué es tu amado más que otro amado, Que así nos conjuras?
NTV
¿Por qué es tu amante mejor que todos los demás, oh mujer de singular belleza? ¿Qué hace que tu amante sea tan especial para que te hagamos esa promesa?
DHH
¿Qué de especial tiene tu amado, hermosa entre las hermosas? ¿Qué de especial tiene tu amado que nos pides hacerte tal promesa?
TLA
¿Qué tiene de especial tu amado, mujer bella entre las bellas? ¿En qué es diferente tu amado del resto de los hombres, que nos pides tales promesas?
Reina-Valera 1960
Mi amado es blanco y rubio, Señalado entre diez mil.
NTV
Mi amado es trigueño y deslumbrante, ¡el mejor entre diez mil!
DHH
Mi amado es trigueño claro, inconfundible entre miles de hombres.
TLA
Tan elegante es mi amado, y tan rosada es su piel, que entre diez mil hombres es fácil reconocerlo.
Reina-Valera 1960
Su cabeza como oro finísimo; Sus cabellos crespos, negros como el cuervo.
NTV
Su cabeza es del oro más fino; su cabello ondulado es negro como el cuervo.
DHH
Su cabeza es oro puro; su cabello es ondulado y negro como un cuervo;
TLA
Su cabeza es oro puro; sus cabellos son rizados y negros como un cuervo.
Reina-Valera 1960
Sus ojos, como palomas junto a los arroyos de las aguas, Que se lavan con leche, y a la perfección colocados.
NTV
Sus ojos brillan como palomas junto a manantiales de agua, montados como joyas lavadas en leche.
DHH
sus ojos son dos palomas bañadas en leche, posadas junto a un estanque;
TLA
Sus ojos son dos palomas bañadas en leche y sentadas junto a los arroyos.
Reina-Valera 1960
Sus mejillas, como una era de especias aromáticas, como fragantes flores; Sus labios, como lirios que destilan mirra fragante.
NTV
Sus mejillas son como jardines de especias que esparcen aromas. Sus labios son como lirios, perfumados con mirra.
DHH
sus mejillas son amplios jardines de fragantes flores. Sus labios son rosas por las que ruedan gotitas de mirra;
TLA
Sus mejillas son un huerto de hierbas aromáticas. Sus labios parecen rosas, y por ellos corre miel.
Reina-Valera 1960
Sus manos, como anillos de oro engastados de jacintos; Su cuerpo, como claro marfil cubierto de zafiros.
NTV
Sus brazos son como barras de oro torneadas, adornados con berilo. Su cuerpo es como marfil reluciente; resplandece de lapislázuli.
DHH
sus manos son abrazaderas de oro cubiertas de topacios; su cuerpo es pulido marfil con incrustaciones de zafiros;
TLA
Por brazos tiene un par de barras de oro adornadas con topacios. Su cuerpo es tan terso como el pulido marfil, y lo adorna un cielo de zafiros.
Reina-Valera 1960
Sus piernas, como columnas de mármol fundadas sobre basas de oro fino; Su aspecto como el Líbano, escogido como los cedros.
NTV
Sus piernas son como columnas de mármol colocadas sobre bases de oro puro. Su porte es majestuoso, como los nobles cedros del Líbano.
DHH
sus piernas son columnas de mármol afirmadas sobre bases de oro puro; su aspecto es distinguido como los cedros del Líbano;
TLA
Son sus poderosas piernas, dos pilares de mármol apoyados sobre bases de oro puro. Su presencia es majestuosa como los cedros del Líbano.
Reina-Valera 1960
Su paladar, dulcísimo, y todo él codiciable. Tal es mi amado, tal es mi amigo, Oh doncellas de Jerusalén.
NTV
Su boca es la dulzura misma; él es deseable en todo sentido. Así es mi amante, mi amigo, oh mujeres de Jerusalén.
DHH
su paladar es dulcísimo. ¡Todo él es un encanto! Así es mi amado, así es el amor mío, mujeres de Jerusalén.
TLA
Hay dulzura en sus labios; ¡es un hombre encantador! ¡Así es mi amado, mujeres de Jerusalén! ¡Así es mi amado!
Reina-Valera 1960
¡Cuán hermosos son tus pies en las sandalias, Oh hija de príncipe! Los contornos de tus muslos son como joyas, Obra de mano de excelente maestro.
NTV
¡Qué hermosos son tus pies con sandalias, oh doncella y princesa! Las curvas de tus muslos son como joyas, la obra de un habilidoso artesano.
DHH
1 (2) ¡Qué hermosos son tus pies en las sandalias, princesa! Las curvas de tus caderas son como adornos de oro fino hechos por manos expertas.
TLA
1 (2) Princesa mía, lucen bellos tus pies en las sandalias. Las curvas de tus caderas son la obra maestra de un experto joyero.
Reina-Valera 1960
Tu ombligo como una taza redonda Que no le falta bebida. Tu vientre como montón de trigo Cercado de lirios.
NTV
Tu ombligo tiene la forma perfecta, como una copa llena de vino mezclado. Entre tus muslos hay un manojo de trigo, rodeado de lirios.
DHH
2 (3) Tu ombligo es una copa redonda donde no falta el buen vino; tu vientre es una pila de trigo rodeada de rosas.
TLA
2 (3) Tu ombligo es una copa llena del mejor vino. Tu vientre, un montón de trigo rodeado de rosas.
Reina-Valera 1960
Tus dos pechos, como gemelos de gacela.
NTV
Tus pechos son como dos cervatillos, mellizos de una gacela.
DHH
3 (4) Tus pechos son dos gacelas, dos gacelas mellizas.
TLA
3 (4) Tus pechos son dos gacelas,
Reina-Valera 1960
Tu cuello, como torre de marfil; Tus ojos, como los estanques de Hesbón junto a la puerta de Bat-rabim; Tu nariz, como la torre del Líbano, Que mira hacia Damasco.
NTV
Tu cuello es tan hermoso como una torre de marfil. Tus ojos son como los manantiales cristalinos de Hesbón, junto a la puerta de Bat-rabim. Tu nariz es tan fina como la torre del Líbano con vista a Damasco.
DHH
4 (5) Tu cuello es una torre de marfil; tus ojos son dos estanques de la ciudad de Hesbón, junto a la puerta de Bat-rabim; tu nariz es como la torre del Líbano que mira hacia la ciudad de Damasco.
TLA
4 (5) tu cuello me recuerda a una torre de marfil. Tienen tus ojos el brillo de los manantiales de Hesbón. Afilada es tu nariz, como la torre del Líbano orientada hacia Damasco.
Reina-Valera 1960
Tu cabeza encima de ti, como el Carmelo; Y el cabello de tu cabeza, como la púrpura del rey Suspendida en los corredores.
NTV
Tu cabeza es tan majestuosa como el monte Carmelo, y el brillo de tus cabellos irradia realeza. El rey quedó cautivado con tus rizos.
DHH
5 (6) Tu cabeza, sobre tu cuerpo, es como el monte Carmelo; hilos de púrpura son tus cabellos: ¡un rey está preso entre sus rizos!
TLA
5 (6) Tu cabeza sobresale como la cumbre del monte Carmelo; hilos de púrpura parecen tus cabellos; ¡cautivo de tus rizos ha quedado el rey!
Reina-Valera 1960
¡Qué hermosa eres, y cuán suave, Oh amor deleitoso!
NTV
¡Qué hermosa eres! ¡Qué encantadora, mi amor, qué llena de delicias!
DHH
6 (7) Amor mío, mujer encantadora, ¡qué bella, qué hermosa eres!
TLA
6 (7) ¡Eres muy bella, amada mía! ¡Eres una mujer encantadora!
Reina-Valera 1960
Tu estatura es semejante a la palmera, Y tus pechos a los racimos.
NTV
Eres esbelta como una palmera y tus pechos son como los racimos de su fruto.
DHH
7 (8) Tu porte es como el porte de una palmera; tus pechos son como racimos.
TLA
7 (8) Eres alta como palmera, y tus pechos son dos racimos.
Reina-Valera 1960
Yo dije: Subiré a la palmera, Asiré sus ramas. Deja que tus pechos sean como racimos de vid, Y el olor de tu boca como de manzanas,
NTV
Dije: «Treparé a la palmera y tomaré su fruto». Que tus pechos sean como racimos de uvas y tu aliento, como la fragancia de manzanas.
DHH
8 (9) Yo pienso subir a la palmera y adueñarme de sus racimos. Tus pechos serán entonces como racimos de uvas; tu aliento, perfume de manzanas;
TLA
8 (9) He pensado en treparme y hacer míos esos racimos. Tus pechos se volverán dos racimos de uvas, y tu aliento tendrá fragancia de manzanas.
Reina-Valera 1960
Y tu paladar como el buen vino, Que se entra a mi amado suavemente, Y hace hablar los labios de los viejos.
NTV
Sí, vino que le desciende suavemente a mi amante, que fluye delicadamente sobre los labios y los dientes.
DHH
9 (10) tu paladar, como el buen vino que resbala suavemente por los labios y los dientes.
TLA
9 (10) Habrá en tus labios el gusto del buen vino que al correr moja y acaricia los labios y los dientes.
Reina-Valera 1960
Yo soy de mi amado, Y conmigo tiene su contentamiento.
NTV
Yo soy de mi amante, y él me declara como suya.
DHH
10 (11) Yo soy de mi amado: los impulsos de su amor lo atraen a mí.
TLA
10 (11) Yo soy de mi amado, y su pasión lo obliga a buscarme.
Reina-Valera 1960
Ven, oh amado mío, salgamos al campo, Moremos en las aldeas.
NTV
Ven, amor mío, salgamos a las praderas y pasemos la noche entre las flores silvestres.
DHH
11 (12) ¡Anda, amado mío, vayamos al campo! Pasaremos la noche entre flores de alheña.
TLA
11 (12) Ven conmigo, amado mío, acompáñame a los campos. Pasaremos la noche entre flores de azahar.
Reina-Valera 1960
Levantémonos de mañana a las viñas; Veamos si brotan las vides, si están en cierne, Si han florecido los granados; Allí te daré mis amores.
NTV
Levantémonos temprano y vayamos a los viñedos para ver si brotaron las vides, si ya abrieron las flores, y si las granadas están en flor. Allí te daré mi amor.
DHH
12 (13) Por la mañana iremos a los viñedos, a ver si ya tienen brotes, si se abren ya sus botones, si ya han florecido los granados. ¡Allí te daré mi amor!
TLA
12 (13) Cuando amanezca, iremos a los viñedos y veremos sus retoños, los capullos abiertos, y los granados en flor. ¡Allí te entregaré mi amor!
Reina-Valera 1960
Las mandrágoras han dado olor, Y a nuestras puertas hay toda suerte de dulces frutas, Nuevas y añejas, que para ti, oh amado mío, he guardado.
NTV
Allí las mandrágoras dan su aroma, y los mejores frutos están a nuestra puerta, deleites nuevos y antiguos, que he guardado para ti, amado mío.
DHH
13 (14) Las mandrágoras esparcen su aroma. A nuestra puerta hay fruta de todas clases: fruta seca y fruta recién cortada, que para ti, amado mío, aparté.
TLA
13 (14) Ya esparcen las mandrágoras la fragancia de sus frutos; hay a nuestra puerta fruta fresca y fruta seca. Amado mío, ¡los frutos más variados los he guardado para ti!