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Tema seleccionado

Oposición

Junta Caná y el templo El paralítico En la fiesta La hora La pasión

316 versículos Libro de Juan
2:1

Reina-Valera 1960

Al tercer día se hicieron unas bodas en Caná de Galilea; y estaba allí la madre de Jesús.

NTV

Al día siguiente, se celebró una boda en la aldea de Caná de Galilea. La madre de Jesús estaba presente,

DHH

Al tercer día hubo una boda en Caná, un pueblo de Galilea. La madre de Jesús estaba allí,

TLA

Tres días después María, la madre de Jesús, fue a una boda en un pueblo llamado Caná, en la región de Galilea.

2:2

Reina-Valera 1960

Y fueron también invitados a las bodas Jesús y sus discípulos.

NTV

y también fueron invitados a la fiesta Jesús y sus discípulos.

DHH

y Jesús y sus discípulos fueron también invitados a la boda.

TLA

Jesús y sus discípulos también habían sido invitados.

Todos los versículos

Lista 316 total
2:3 Cap. 2

Reina-Valera 1960

Y faltando el vino, la madre de Jesús le dijo: No tienen vino.

NTV

Durante la celebración, se acabó el vino, entonces la madre de Jesús le dijo: —Se quedaron sin vino.

DHH

Se acabó el vino, y la madre de Jesús le dijo: —Ya no tienen vino.

TLA

Durante la fiesta de bodas se acabó el vino. Entonces María le dijo a Jesús: —Ya no tienen vino.

2:4 Cap. 2

Reina-Valera 1960

Jesús le dijo: ¿Qué tienes conmigo, mujer? Aún no ha venido mi hora.

NTV

—Apreciada mujer, ese no es nuestro problema —respondió Jesús—. Todavía no ha llegado mi momento.

DHH

Jesús le contestó: —Mujer, ¿por qué me dices esto? Mi hora no ha llegado todavía.

TLA

Jesús le respondió: —Madre, ese no es asunto nuestro. Aún no ha llegado el momento de que yo les diga quién soy.

2:5 Cap. 2

Reina-Valera 1960

Su madre dijo a los que servían: Haced todo lo que os dijere.

NTV

Sin embargo, su madre les dijo a los sirvientes: «Hagan lo que él les diga».

DHH

Ella dijo a los que estaban sirviendo: —Hagan todo lo que él les diga.

TLA

Entonces María les dijo a los sirvientes: «Hagan todo lo que Jesús les diga.»

2:6 Cap. 2

Reina-Valera 1960

Y estaban allí seis tinajas de piedra para agua, conforme al rito de la purificación de los judíos, en cada una de las cuales cabían dos o tres cántaros.

NTV

Cerca de allí había seis tinajas de piedra, que se usaban para el lavado ceremonial de los judíos. Cada tinaja tenía una capacidad de entre setenta y cinco a ciento trece litros.

DHH

Había allí seis tinajas de piedra, para el agua que usan los judíos en sus ceremonias de purificación. En cada tinaja cabían de cincuenta a setenta litros de agua.

TLA

Allí había seis grandes tinajas para agua, de las que usan los judíos en sus ceremonias religiosas. En cada tinaja cabían unos cien litros.

2:7 Cap. 2

Reina-Valera 1960

Jesús les dijo: Llenad estas tinajas de agua. Y las llenaron hasta arriba.

NTV

Jesús les dijo a los sirvientes: «Llenen las tinajas con agua». Una vez que las tinajas estuvieron llenas,

DHH

Jesús dijo a los sirvientes: —Llenen de agua estas tinajas. Las llenaron hasta arriba,

TLA

Jesús les dijo a los sirvientes: «Llenen de agua esas tinajas.» Los sirvientes llenaron las tinajas hasta el borde.

2:8 Cap. 2

Reina-Valera 1960

Entonces les dijo: Sacad ahora, y llevadlo al maestresala. Y se lo llevaron.

NTV

les dijo: «Ahora saquen un poco y llévenselo al maestro de ceremonias». Así que los sirvientes siguieron sus indicaciones.

DHH

y Jesús les dijo: —Ahora saquen un poco y llévenselo al encargado de la fiesta. Así lo hicieron.

TLA

Luego Jesús les dijo: «Ahora, saquen un poco y llévenselo al encargado de la fiesta, para que lo pruebe.» Así lo hicieron.

2:9 Cap. 2

Reina-Valera 1960

Cuando el maestresala probó el agua hecha vino, sin saber él de dónde era, aunque lo sabían los sirvientes que habían sacado el agua, llamó al esposo,

NTV

Cuando el maestro de ceremonias probó el agua que ahora era vino, sin saber de dónde provenía (aunque, por supuesto, los sirvientes sí lo sabían), mandó a llamar al novio.

DHH

El encargado de la fiesta probó el agua convertida en vino, sin saber de dónde había salido; solo los sirvientes lo sabían, pues ellos habían sacado el agua. Así que el encargado llamó al novio

TLA

El encargado de la fiesta probó el agua que había sido convertida en vino, y se sorprendió, porque no sabía de dónde había salido ese vino. Pero los sirvientes sí lo sabían. Enseguida el encargado de la fiesta llamó al novio

2:10 Cap. 2

Reina-Valera 1960

y le dijo: Todo hombre sirve primero el buen vino, y cuando ya han bebido mucho, entonces el inferior; mas tú has reservado el buen vino hasta ahora.

NTV

«Un anfitrión siempre sirve el mejor vino primero —le dijo—, y una vez que todos han bebido bastante, comienza a ofrecer el vino más barato. ¡Pero tú has guardado el mejor vino hasta ahora!».

DHH

y le dijo: —Todo el mundo sirve primero el mejor vino, y cuando los invitados ya han bebido bastante, entonces se sirve el vino corriente. Pero tú has guardado el mejor vino hasta ahora.

TLA

y le dijo: «Siempre se sirve primero el mejor vino, y luego, cuando ya los invitados han bebido bastante, se sirve el vino corriente. Tú, en cambio, has dejado el mejor vino para el final.»

2:11 Cap. 2

Reina-Valera 1960

Este principio de señales hizo Jesús en Caná de Galilea, y manifestó su gloria; y sus discípulos creyeron en él.

NTV

Esta señal milagrosa en Caná de Galilea marcó la primera vez que Jesús reveló su gloria. Y sus discípulos creyeron en él.

DHH

Esto que hizo Jesús en Caná de Galilea fue la primera señal milagrosa con la cual mostró su gloria; y sus discípulos creyeron en él.

TLA

Jesús hizo esta primera señal en Caná de Galilea. Así empezó a mostrar el gran poder que tenía, y sus discípulos creyeron en él.

2:12 Cap. 2

Reina-Valera 1960

Después de esto descendieron a Capernaum, él, su madre, sus hermanos y sus discípulos; y estuvieron allí no muchos días.

NTV

Después de la boda, se fue unos días a Capernaúm con su madre, sus hermanos y sus discípulos.

DHH

Después de esto se fue a Cafarnaúm, acompañado de su madre, sus hermanos y sus discípulos; y allí estuvieron unos cuantos días.

TLA

Después de esto, Jesús fue con su madre, sus hermanos y sus discípulos al pueblo de Cafarnaúm, y allí se quedaron unos días.

2:13 Cap. 2

Reina-Valera 1960

Estaba cerca la pascua de los judíos; y subió Jesús a Jerusalén,

NTV

Se acercaba la fecha de la celebración de la Pascua judía, así que Jesús fue a Jerusalén.

DHH

Como ya se acercaba la fiesta de la Pascua de los judíos, Jesús fue a Jerusalén.

TLA

Como ya se acercaba la fiesta de los judíos llamada la Pascua, Jesús fue a la ciudad de Jerusalén.

2:14 Cap. 2

Reina-Valera 1960

y halló en el templo a los que vendían bueyes, ovejas y palomas, y a los cambistas allí sentados.

NTV

Vio que en la zona del templo había unos comerciantes que vendían ganado, ovejas y palomas para los sacrificios; vio a otros que estaban en sus mesas cambiando dinero extranjero.

DHH

Y encontró en el templo a los vendedores de novillos, ovejas y palomas, y a los que estaban sentados en los puestos donde se le cambiaba el dinero a la gente.

TLA

Allí, en el templo, encontró a algunos hombres vendiendo bueyes, ovejas y palomas; otros estaban sentados a sus mesas, cambiando monedas extranjeras por monedas judías.

2:15 Cap. 2

Reina-Valera 1960

Y haciendo un azote de cuerdas, echó fuera del templo a todos, y las ovejas y los bueyes; y esparció las monedas de los cambistas, y volcó las mesas;

NTV

Jesús se hizo un látigo con unas cuerdas y expulsó a todos del templo. Echó las ovejas y el ganado, arrojó por el suelo las monedas de los cambistas y les volteó las mesas.

DHH

Al verlo, Jesús tomó unas cuerdas, se hizo un látigo y los echó a todos del templo, junto con sus ovejas y sus novillos. A los que cambiaban dinero les arrojó las monedas al suelo y les volcó las mesas.

TLA

Al ver esto, Jesús tomó unas cuerdas, hizo un látigo con ellas, y echó a todos fuera del templo, junto con sus ovejas y bueyes. También arrojó al piso las monedas de los que cambiaban dinero, y volcó sus mesas.

2:16 Cap. 2

Reina-Valera 1960

y dijo a los que vendían palomas: Quitad de aquí esto, y no hagáis de la casa de mi Padre casa de mercado.

NTV

Luego se dirigió a los que vendían palomas y les dijo: «Saquen todas esas cosas de aquí. ¡Dejen de convertir la casa de mi Padre en un mercado!».

DHH

A los vendedores de palomas les dijo: —¡Saquen esto de aquí! ¡No hagan un mercado de la casa de mi Padre!

TLA

Y a los que vendían palomas les ordenó: «Saquen esto de aquí. ¡La casa de Dios, mi Padre, no es un mercado!»

2:17 Cap. 2

Reina-Valera 1960

Entonces se acordaron sus discípulos que está escrito: El celo de tu casa me consume.

NTV

Entonces sus discípulos recordaron la profecía de las Escrituras que dice: «El celo por la casa de Dios me consumirá».

DHH

Entonces sus discípulos se acordaron de la Escritura que dice: «Me consumirá el celo por tu casa.»

TLA

Al ver esto, los discípulos recordaron el pasaje de la Biblia que dice: «El amor que siento por tu templo me quema como un fuego.»

2:18 Cap. 2

Reina-Valera 1960

Y los judíos respondieron y le dijeron: ¿Qué señal nos muestras, ya que haces esto?

NTV

Pero los líderes judíos exigieron: —¿Qué estás haciendo? Si Dios te dio autoridad para hacer esto, muéstranos una señal milagrosa que lo compruebe.

DHH

Los judíos le preguntaron: —¿Qué prueba nos das de tu autoridad para hacer esto?

TLA

Luego, los jefes de los judíos le preguntaron a Jesús: —¿Con qué autoridad haces esto?

2:19 Cap. 2

Reina-Valera 1960

Respondió Jesús y les dijo: Destruid este templo, y en tres días lo levantaré.

NTV

—De acuerdo —contestó Jesús—. Destruyan este templo y en tres días lo levantaré.

DHH

Jesús les contestó: —Destruyan este templo, y en tres días volveré a levantarlo.

TLA

Jesús les contestó: —Destruyan este templo, y en solo tres días volveré a construirlo.

2:20 Cap. 2

Reina-Valera 1960

Dijeron luego los judíos: En cuarenta y seis años fue edificado este templo, ¿y tú en tres días lo levantarás?

NTV

—¡Qué dices! —exclamaron—. Tardaron cuarenta y seis años en construir este templo, ¿y tú puedes reconstruirlo en tres días?

DHH

Los judíos le dijeron: —Cuarenta y seis años se ha trabajado en la construcción de este templo, ¿y tú en tres días lo vas a levantar?

TLA

Los jefes respondieron: —Para construir este templo fueron necesarios cuarenta y seis años, ¿y tú crees poder construirlo en tres días?

2:21 Cap. 2

Reina-Valera 1960

Mas él hablaba del templo de su cuerpo.

NTV

Pero cuando Jesús dijo «este templo», se refería a su propio cuerpo.

DHH

Pero el templo al que Jesús se refería era su propio cuerpo.

TLA

Pero Jesús estaba hablando de su propio cuerpo.

2:22 Cap. 2

Reina-Valera 1960

Por tanto, cuando resucitó de entre los muertos, sus discípulos se acordaron que había dicho esto; y creyeron la Escritura y la palabra que Jesús había dicho.

NTV

Después que resucitó de los muertos, sus discípulos recordaron que había dicho esto y creyeron en las Escrituras y también en lo que Jesús había dicho.

DHH

Por eso, cuando resucitó, sus discípulos se acordaron de esto que había dicho, y creyeron en la Escritura y en las palabras de Jesús.

TLA

Por eso, cuando Jesús resucitó, los discípulos recordaron que él había dicho esto. Entonces creyeron lo que dice la Biblia y lo que Jesús había dicho.

2:23 Cap. 2

Reina-Valera 1960

Estando en Jerusalén en la fiesta de la pascua, muchos creyeron en su nombre, viendo las señales que hacía.

NTV

Debido a las señales milagrosas que Jesús hizo en Jerusalén durante la celebración de la Pascua, muchos comenzaron a confiar en él;

DHH

Mientras Jesús estaba en Jerusalén, en la fiesta de la Pascua, muchos creyeron en él al ver las señales milagrosas que hacía.

TLA

Mientras Jesús estaba en la ciudad de Jerusalén, durante la fiesta de la Pascua, muchos creyeron en él porque vieron los milagros que hacía.

2:24 Cap. 2

Reina-Valera 1960

Pero Jesús mismo no se fiaba de ellos, porque conocía a todos,

NTV

pero Jesús no confiaba en ellos porque conocía todo acerca de las personas.

DHH

Pero Jesús no confiaba en ellos, porque los conocía a todos.

TLA

Pero Jesús no confiaba en ellos, ni necesitaba que le dijeran nada de nadie, porque los conocía a todos y sabía lo que pensaban.

2:25 Cap. 2

Reina-Valera 1960

y no tenía necesidad de que nadie le diese testimonio del hombre, pues él sabía lo que había en el hombre.

NTV

No hacía falta que nadie le dijera sobre la naturaleza humana, pues él sabía lo que había en el corazón de cada persona.

DHH

No necesitaba que nadie le dijera nada acerca de la gente, pues él mismo conocía el corazón del hombre.

TLA

Pero Jesús no confiaba en ellos, ni necesitaba que le dijeran nada de nadie, porque los conocía a todos y sabía lo que pensaban.

5:1 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Después de estas cosas había una fiesta de los judíos, y subió Jesús a Jerusalén.

NTV

Después Jesús regresó a Jerusalén para la celebración de uno de los días sagrados de los judíos.

DHH

Algún tiempo después, los judíos celebraban una fiesta, y Jesús volvió a Jerusalén.

TLA

Tiempo después, Jesús regresó a la ciudad de Jerusalén para asistir a una fiesta de los judíos.

5:2 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Y hay en Jerusalén, cerca de la puerta de las ovejas, un estanque, llamado en hebreo Betesda, el cual tiene cinco pórticos.

NTV

Dentro de la ciudad, cerca de la puerta de las Ovejas, se encontraba el estanque de Betesda, que tenía cinco pórticos cubiertos.

DHH

En Jerusalén, cerca de la puerta llamada de las Ovejas, hay un estanque que en hebreo se llama Betzatá. Tiene cinco pórticos,

TLA

En Jerusalén, cerca de la entrada llamada «Portón de las Ovejas», había una piscina con cinco entradas, que en hebreo se llamaba Betzatá.

5:3 Cap. 5

Reina-Valera 1960

En estos yacía una multitud de enfermos, ciegos, cojos y paralíticos, que esperaban el movimiento del agua.

NTV

Una multitud de enfermos —ciegos, cojos, paralíticos— estaban tendidos en los pórticos.

DHH

en los cuales se encontraban muchos enfermos, ciegos, cojos y tullidos echados en el suelo.

TLA

Allí, acostados en el suelo, había muchos enfermos: ciegos, cojos y paralíticos.

5:4 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Porque un ángel descendía de tiempo en tiempo al estanque, y agitaba el agua; y el que primero descendía al estanque después del movimiento del agua, quedaba sano de cualquier enfermedad que tuviese.

NTV

[Este verso no aparece en esta versión.]

DHH

[Este verso no aparece en esta versión.]

TLA

Allí, acostados en el suelo, había muchos enfermos: ciegos, cojos y paralíticos.

5:5 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Y había allí un hombre que hacía treinta y ocho años que estaba enfermo.

NTV

Uno de ellos era un hombre que hacía treinta y ocho años que estaba enfermo.

DHH

Había entre ellos un hombre que estaba enfermo desde hacía treinta y ocho años.

TLA

Entre ellos había un hombre que desde hacía treinta y ocho años estaba enfermo.

5:6 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Cuando Jesús lo vio acostado, y supo que llevaba ya mucho tiempo así, le dijo: ¿Quieres ser sano?

NTV

Cuando Jesús lo vio y supo que hacía tanto que padecía la enfermedad, le preguntó: —¿Te gustaría recuperar la salud?

DHH

Cuando Jesús lo vio allí acostado y se enteró del mucho tiempo que llevaba así, le preguntó: —¿Quieres recobrar la salud?

TLA

Cuando Jesús lo vio allí acostado, y se enteró de cuánto tiempo había estado enfermo, le preguntó: —¿Quieres que Dios te sane?

5:7 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Señor, le respondió el enfermo, no tengo quien me meta en el estanque cuando se agita el agua; y entre tanto que yo voy, otro desciende antes que yo.

NTV

—Es que no puedo, señor —contestó el enfermo—, porque no tengo a nadie que me meta en el estanque cuando se agita el agua. Siempre alguien llega antes que yo.

DHH

El enfermo le contestó: —Señor, no tengo a nadie que me meta en el estanque cuando se remueve el agua. Cada vez que quiero meterme, otro lo hace primero.

TLA

El enfermo contestó: —Señor, no tengo a nadie que me meta en la piscina cuando el agua se mueve. Cada vez que trato de meterme, alguien lo hace primero.

5:8 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Jesús le dijo: Levántate, toma tu lecho, y anda.

NTV

Jesús le dijo: —¡Ponte de pie, toma tu camilla y anda!

DHH

Jesús le dijo: —Levántate, alza tu camilla y anda.

TLA

Jesús le dijo: —Levántate, alza tu camilla y camina.

5:9 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Y al instante aquel hombre fue sanado, y tomó su lecho, y anduvo. Y era día de reposo aquel día.

NTV

¡Al instante, el hombre quedó sano! Enrolló la camilla, ¡y comenzó a caminar! Pero ese milagro sucedió el día de descanso,

DHH

En aquel momento el hombre recobró la salud, alzó su camilla y comenzó a andar. Pero como era sábado,

TLA

En ese momento el hombre quedó sano, alzó su camilla y comenzó a caminar. Esto sucedió un sábado, que es el día de descanso obligatorio para los judíos.

5:10 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Entonces los judíos dijeron a aquel que había sido sanado: Es día de reposo; no te es lícito llevar tu lecho.

NTV

así que los líderes judíos protestaron. Le dijeron al hombre que había sido sanado: —¡No puedes trabajar el día de descanso! ¡La ley no te permite cargar esa camilla!

DHH

los judíos dijeron al que había sido sanado: —Hoy es sábado; no te está permitido llevar tu camilla.

TLA

Por eso, unos jefes de los judíos le dijeron al hombre que había sido sanado: —Hoy es sábado, y está prohibido que andes cargando tu camilla.

5:11 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Él les respondió: El que me sanó, él mismo me dijo: Toma tu lecho y anda.

NTV

Pero él respondió: —El hombre que me sanó me dijo: “Toma tu camilla y anda”.

DHH

Aquel hombre les contestó: —El que me devolvió la salud, me dijo: “Alza tu camilla y anda.”

TLA

Pero él les contestó: —El que me sanó me dijo: “Levántate, alza tu camilla y camina.”

5:12 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Entonces le preguntaron: ¿Quién es el que te dijo: Toma tu lecho y anda?

NTV

—¿Quién te dijo semejante cosa? —le exigieron.

DHH

Ellos le preguntaron: —¿Quién es el que te dijo: “Alza tu camilla y anda”?

TLA

Ellos preguntaron: —¿Y quién te dijo que te levantaras y caminaras?

5:13 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Y el que había sido sanado no sabía quién fuese, porque Jesús se había apartado de la gente que estaba en aquel lugar.

NTV

El hombre no lo sabía, porque Jesús había desaparecido entre la multitud;

DHH

Pero el hombre no sabía quién lo había sanado, porque Jesús había desaparecido entre la mucha gente que había allí.

TLA

Pero el hombre no sabía quién lo había sanado, porque Jesús había desaparecido entre toda la gente que estaba allí.

5:14 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Después le halló Jesús en el templo, y le dijo: Mira, has sido sanado; no peques más, para que no te venga alguna cosa peor.

NTV

pero después, Jesús lo encontró en el templo y le dijo: «Ya estás sano; así que deja de pecar o podría sucederte algo mucho peor».

DHH

Después Jesús lo encontró en el templo, y le dijo: —Mira, ahora que ya estás sano, no vuelvas a pecar, para que no te pase algo peor.

TLA

Más tarde, Jesús encontró a ese hombre en el templo, y le dijo: «Ahora que estás sano, no vuelvas a pecar, porque te puede pasar algo peor.»

5:15 Cap. 5

Reina-Valera 1960

El hombre se fue, y dio aviso a los judíos, que Jesús era el que le había sanado.

NTV

Entonces el hombre fue a ver a los líderes judíos y les dijo que era Jesús quien lo había sanado.

DHH

El hombre se fue y comunicó a los judíos que Jesús era quien le había devuelto la salud.

TLA

El hombre fue a ver a los jefes judíos, y les dijo que Jesús lo había sanado.

5:16 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Y por esta causa los judíos perseguían a Jesús, y procuraban matarle, porque hacía estas cosas en el día de reposo.

NTV

Entonces los líderes judíos comenzaron a acosar a Jesús por haber violado las reglas del día de descanso.

DHH

Por eso los judíos perseguían a Jesús, pues hacía estas cosas en sábado.

TLA

Entonces ellos empezaron a perseguir a Jesús por hacer milagros los sábados.

5:17 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Y Jesús les respondió: Mi Padre hasta ahora trabaja, y yo trabajo.

NTV

Pero Jesús respondió: «Mi Padre siempre trabaja, y yo también».

DHH

Pero Jesús les dijo: —Mi Padre siempre ha trabajado, y yo también trabajo.

TLA

Pero Jesús les dijo: «Mi Padre nunca deja de trabajar, ni yo tampoco.»

5:18 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Por esto los judíos aún más procuraban matarle, porque no solo quebrantaba el día de reposo, sino que también decía que Dios era su propio Padre, haciéndose igual a Dios.

NTV

Entonces los líderes judíos se esforzaron aún más por encontrar una forma de matarlo. Pues no solo violaba el día de descanso sino que, además, decía que Dios era su Padre, con lo cual se hacía igual a Dios.

DHH

Por esto, los judíos tenían aún más deseos de matarlo, porque no solamente no observaba el mandato sobre el sábado, sino que además se hacía igual a Dios al decir que Dios era su propio Padre.

TLA

Los jefes judíos se molestaron tanto que tuvieron aun más ganas de matar a Jesús. No lo querían porque, además de sanar a los enfermos en día sábado, decía que Dios era su Padre, y que por eso era igual a Dios.

5:19 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Respondió entonces Jesús, y les dijo: De cierto, de cierto os digo: No puede el Hijo hacer nada por sí mismo, sino lo que ve hacer al Padre; porque todo lo que el Padre hace, también lo hace el Hijo igualmente.

NTV

Entonces Jesús explicó: «Les digo la verdad, el Hijo no puede hacer nada por su propia cuenta; solo hace lo que ve que el Padre hace. Todo lo que hace el Padre, también lo hace el Hijo,

DHH

Jesús les dijo: «Les aseguro que el Hijo de Dios no puede hacer nada por su propia cuenta; solamente hace lo que ve hacer al Padre. Todo lo que hace el Padre, también lo hace el Hijo.

TLA

Jesús les dijo: «Les aseguro que yo, el Hijo de Dios, no puedo hacer nada por mi propia cuenta. Solo hago lo que veo que hace Dios, mi Padre.

5:20 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Porque el Padre ama al Hijo, y le muestra todas las cosas que él hace; y mayores obras que estas le mostrará, de modo que vosotros os maravilléis.

NTV

pues el Padre ama al Hijo y le muestra todo lo que hace. De hecho, el Padre le mostrará cómo hacer cosas más trascendentes que el sanar a ese hombre. Entonces ustedes quedarán realmente asombrados.

DHH

Pues el Padre ama al Hijo y le muestra todo lo que hace; y le mostrará cosas todavía más grandes, que los dejarán a ustedes asombrados.

TLA

Él me ama y me muestra todo lo que hace. Y me mostrará cosas aun más grandes, que a ustedes los dejarán asombrados.

5:21 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Porque como el Padre levanta a los muertos, y les da vida, así también el Hijo a los que quiere da vida.

NTV

Pues, así como el Padre da vida a los que resucita de los muertos, también el Hijo da vida a quien él quiere.

DHH

Porque así como el Padre resucita a los muertos y les da vida, también el Hijo da vida a quienes quiere dársela.

TLA

Porque así como mi Padre hace que los muertos vuelvan a vivir, así también yo le doy vida a quien quiero.

5:22 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Porque el Padre a nadie juzga, sino que todo el juicio dio al Hijo,

NTV

Además, el Padre no juzga a nadie, sino que le ha dado al Hijo autoridad absoluta para juzgar,

DHH

Y el Padre no juzga a nadie, sino que le ha dado a su Hijo todo el poder de juzgar,

TLA

Y mi Padre no juzga a nadie. Es a mí, que soy su Hijo, a quien le ha dado ese poder,

5:23 Cap. 5

Reina-Valera 1960

para que todos honren al Hijo como honran al Padre. El que no honra al Hijo, no honra al Padre que le envió.

NTV

a fin de que todos honren al Hijo así como honran al Padre. El que no honra al Hijo ciertamente tampoco honra al Padre que lo envió.

DHH

para que todos den al Hijo la misma honra que dan al Padre. El que no honra al Hijo, tampoco honra al Padre, que lo ha enviado.

TLA

para que todos me honren como lo honran a él. Cuando alguien no me honra, tampoco honra a mi Padre, que me envió.

5:24 Cap. 5

Reina-Valera 1960

De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida.

NTV

»Les digo la verdad, todos los que escuchan mi mensaje y creen en Dios, quien me envió, tienen vida eterna. Nunca serán condenados por sus pecados, pues ya han pasado de la muerte a la vida.

DHH

»Les aseguro que quien presta atención a lo que yo digo y cree en el que me envió, tiene vida eterna; y no será condenado, pues ya ha pasado de la muerte a la vida.

TLA

»Les aseguro que todo el que preste atención a lo que digo, y crea en Dios, que fue quien me envió, tendrá vida eterna. Aunque antes haya vivido alejado de Dios, ya no será condenado, pues habrá recibido la vida eterna.

5:25 Cap. 5

Reina-Valera 1960

De cierto, de cierto os digo: Viene la hora, y ahora es, cuando los muertos oirán la voz del Hijo de Dios; y los que la oyeren vivirán.

NTV

»Y les aseguro que se acerca el tiempo —de hecho, ya ha llegado— cuando los muertos oirán mi voz, la voz del Hijo de Dios, y los que escuchen, vivirán.

DHH

Les aseguro que viene la hora, y es ahora mismo, cuando los muertos oirán la voz del Hijo de Dios; y los que la oigan, vivirán.

TLA

Una cosa es cierta: ahora es cuando los que viven alejados de Dios me oirán a mí, que soy su Hijo. Si me obedecen, tendrán la vida eterna.

5:26 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Porque como el Padre tiene vida en sí mismo, así también ha dado al Hijo el tener vida en sí mismo;

NTV

El Padre tiene vida en sí mismo y le ha entregado a su Hijo ese mismo poder de dar vida.

DHH

Porque así como el Padre tiene vida en sí mismo, así también ha hecho que el Hijo tenga vida en sí mismo,

TLA

Porque Dios, mi Padre, tiene el poder para dar la vida, y a mí me ha dado ese poder.

5:27 Cap. 5

Reina-Valera 1960

y también le dio autoridad de hacer juicio, por cuanto es el Hijo del Hombre.

NTV

Y le ha dado autoridad para juzgar a todos, porque es el Hijo del Hombre.

DHH

y le ha dado autoridad para juzgar, por cuanto que es el Hijo del hombre.

TLA

También me ha dado autoridad para juzgar, pues yo soy el Hijo del hombre.

5:28 Cap. 5

Reina-Valera 1960

No os maravilléis de esto; porque vendrá hora cuando todos los que están en los sepulcros oirán su voz;

NTV

¡No se sorprendan tanto! Ciertamente, ya se acerca el tiempo en que todos los que están en las tumbas oirán la voz del Hijo de Dios

DHH

No se admiren de esto, porque va a llegar la hora en que todos los muertos oirán su voz

TLA

»No se sorprendan de lo que les digo, porque va a llegar el momento en que los muertos oirán mi voz

5:29 Cap. 5

Reina-Valera 1960

y los que hicieron lo bueno, saldrán a resurrección de vida; mas los que hicieron lo malo, a resurrección de condenación.

NTV

y resucitarán. Los que hicieron el bien resucitarán para gozar de la vida eterna, y los que continuaron en su maldad resucitarán para sufrir el juicio.

DHH

y saldrán de las tumbas. Los que hicieron el bien, resucitarán para tener vida; pero los que hicieron el mal, resucitarán para ser condenados.

TLA

y saldrán de sus tumbas. Entonces, los que hicieron lo bueno volverán a vivir, y estarán con Dios para siempre; pero los que hicieron lo malo volverán a vivir para ser castigados.

5:30 Cap. 5

Reina-Valera 1960

No puedo yo hacer nada por mí mismo; según oigo, así juzgo; y mi juicio es justo, porque no busco mi voluntad, sino la voluntad del que me envió, la del Padre.

NTV

Yo no puedo hacer nada por mi propia cuenta; juzgo según Dios me indica. Por lo tanto, mi juicio es justo, porque llevo a cabo la voluntad del que me envió y no la mía.

DHH

»Yo no puedo hacer nada por mi propia cuenta. Juzgo según el Padre me ordena, y mi juicio es justo, pues no trato de hacer mi voluntad sino la voluntad del Padre, que me ha enviado.

TLA

»Yo no puedo hacer nada por mi propia cuenta. Mi Padre me envió, y él me dice cómo debo juzgar a las personas. Por eso yo juzgo correctamente, porque no hago lo que yo quiero, sino lo que mi Padre me ordena hacer.

5:31 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Si yo doy testimonio acerca de mí mismo, mi testimonio no es verdadero.

NTV

»Si yo diera testimonio en mi propio favor, mi testimonio no sería válido;

DHH

Si yo diera testimonio en favor mío, mi testimonio no valdría como prueba.

TLA

»Si yo hablara bien de mí mismo, ustedes dirían que miento.

5:32 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Otro es el que da testimonio acerca de mí, y sé que el testimonio que da de mí es verdadero.

NTV

pero hay otro que también da testimonio de mí, y les aseguro que todo lo que dice acerca de mí es verdad.

DHH

Pero hay otro que da testimonio en favor mío, y me consta que su testimonio sí vale como prueba.

TLA

Pero conozco a alguien que dirá quién soy yo, y que confirmará que yo digo la verdad.

5:33 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Vosotros enviasteis mensajeros a Juan, y él dio testimonio de la verdad.

NTV

De hecho, ustedes enviaron a sus hombres para que escucharan a Juan el Bautista, y el testimonio que él dio acerca de mí fue cierto.

DHH

Ustedes enviaron a preguntarle a Juan, y él dio testimonio a favor de la verdad.

TLA

Cuando ustedes enviaron mensajeros a Juan, él les dijo la verdad.

5:34 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Pero yo no recibo testimonio de hombre alguno; mas digo esto, para que vosotros seáis salvos.

NTV

Por supuesto, no necesito testigos humanos, pero digo estas cosas para que ustedes sean salvos.

DHH

Pero yo no dependo del testimonio de ningún hombre. Solo digo esto para que ustedes alcancen la salvación.

TLA

Las enseñanzas de Juan fueron como una lámpara encendida en la oscuridad, y por un tiempo ustedes se alegraron de escucharlas. »Pero yo no necesito que nadie hable bien de mí. Si he mencionado a Juan, ha sido solo para que ustedes crean y Dios los salve.

5:35 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Él era antorcha que ardía y alumbraba; y vosotros quisisteis regocijaros por un tiempo en su luz.

NTV

Juan era como una lámpara que ardía y brillaba, y ustedes se entusiasmaron con su mensaje durante un tiempo;

DHH

Juan era como una lámpara que ardía y alumbraba, y ustedes quisieron gozar de su luz por un corto tiempo.

TLA

Las enseñanzas de Juan fueron como una lámpara encendida en la oscuridad, y por un tiempo ustedes se alegraron de escucharlas. »Pero yo no necesito que nadie hable bien de mí. Si he mencionado a Juan, ha sido solo para que ustedes crean y Dios los salve.

5:36 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Mas yo tengo mayor testimonio que el de Juan; porque las obras que el Padre me dio para que cumpliese, las mismas obras que yo hago, dan testimonio de mí, que el Padre me ha enviado.

NTV

pero yo tengo un testigo aún más importante que Juan: mis enseñanzas y mis milagros. El Padre me dio estas obras para que yo las realizara, y ellas prueban que él me envió.

DHH

Pero tengo a mi favor un testimonio más valioso que el de Juan. Lo que yo hago, que es lo que el Padre me encargó que hiciera, comprueba que de veras el Padre me ha enviado.

TLA

Yo puedo probarles que de verdad mi Padre me ha enviado. Así lo prueba todo lo que hago, y ni siquiera Juan puede ser mejor testigo. Porque yo hago las cosas que mi Padre me envió a hacer.

5:37 Cap. 5

Reina-Valera 1960

También el Padre que me envió ha dado testimonio de mí. Nunca habéis oído su voz, ni habéis visto su aspecto,

NTV

El Padre mismo, quien me envió, ha dado testimonio de mí. Ustedes nunca han oído su voz ni lo han visto cara a cara,

DHH

Y también el Padre, que me ha enviado, da testimonio a mi favor, a pesar de que ustedes nunca han oído su voz ni lo han visto,

TLA

»Mi Padre me ha enviado, y él también habla bien de mí. Lo que pasa es que ustedes nunca lo han oído hablar, ni lo han visto cara a cara.

5:38 Cap. 5

Reina-Valera 1960

ni tenéis su palabra morando en vosotros; porque a quien él envió, vosotros no creéis.

NTV

y no tienen su mensaje en el corazón, porque no creen en mí, que soy a quien el Padre les ha enviado.

DHH

ni dejan que su palabra permanezca en ustedes, porque no creen en aquel que el Padre envió.

TLA

Ustedes no aceptan su mensaje, pues no han creído en mí, que he sido enviado por él.

5:39 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí;

NTV

»Ustedes estudian las Escrituras a fondo porque piensan que ellas les dan vida eterna. ¡Pero las Escrituras me señalan a mí!

DHH

Ustedes estudian las Escrituras con mucho cuidado, porque esperan encontrar en ellas la vida eterna; sin embargo, aunque las Escrituras dan testimonio de mí,

TLA

»Ustedes estudian la Biblia con mucho cuidado porque creen que así alcanzarán la vida eterna. Sin embargo, a pesar de que la Biblia habla bien de mí,

5:40 Cap. 5

Reina-Valera 1960

y no queréis venir a mí para que tengáis vida.

NTV

Sin embargo, ustedes se niegan a venir a mí para recibir esa vida.

DHH

ustedes no quieren venir a mí para tener esa vida.

TLA

ustedes no quieren creer en mí para alcanzar la vida eterna.

5:41 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Gloria de los hombres no recibo.

NTV

»La aprobación de ustedes no significa nada para mí,

DHH

»Yo no acepto gloria que venga de los hombres.

TLA

»A mí no me interesa que la gente hable bien de mí.

5:42 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Mas yo os conozco, que no tenéis amor de Dios en vosotros.

NTV

porque sé que no tienen el amor de Dios adentro.

DHH

Además, los conozco a ustedes y sé que no tienen el amor de Dios.

TLA

Además, a ustedes los conozco muy bien, y sé que no aman a Dios.

5:43 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Yo he venido en nombre de mi Padre, y no me recibís; si otro viniere en su propio nombre, a ese recibiréis.

NTV

Yo he venido en nombre de mi Padre, y ustedes me han rechazado. Sin embargo, si otros vienen en su propio nombre, ustedes los reciben con gusto.

DHH

Yo he venido en nombre de mi Padre, y ustedes no me aceptan; en cambio, si viniera otro en nombre propio, a ese lo aceptarían.

TLA

Él es mi Padre, y me ha enviado, pero ustedes no me han aceptado. Sin embargo, a quien viene por su propia cuenta, ustedes sí lo reciben.

5:44 Cap. 5

Reina-Valera 1960

¿Cómo podéis vosotros creer, pues recibís gloria los unos de los otros, y no buscáis la gloria que viene del Dios único?

NTV

¡Con razón les cuesta creer! Pues a ustedes les encanta honrarse unos a otros, pero no les importa la honra que proviene del único que es Dios.

DHH

¿Cómo pueden creer ustedes, si reciben gloria los unos de los otros y no buscan la gloria que viene del Dios único?

TLA

¡Cómo van a creerme, si les gusta que sea la gente la que hable bien de ustedes, y no el Dios único!

5:45 Cap. 5

Reina-Valera 1960

No penséis que yo voy a acusaros delante del Padre; hay quien os acusa, Moisés, en quien tenéis vuestra esperanza.

NTV

»Sin embargo, no soy yo quien los acusará ante el Padre. ¡Moisés los acusará! Sí, Moisés, en quien ustedes han puesto su esperanza.

DHH

No crean que yo los voy a acusar delante de mi Padre; el que los acusa es Moisés mismo, en quien ustedes han puesto su confianza.

TLA

»No crean que yo voy a acusarlos con mi Padre. Ustedes han confiado en lo que Moisés escribió, y será Moisés quien los acuse.

5:46 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Porque si creyeseis a Moisés, me creeríais a mí, porque de mí escribió él.

NTV

Si en verdad le creyeran a Moisés, me creerían a mí, porque él escribió acerca de mí;

DHH

Porque si ustedes le creyeran a Moisés, también me creerían a mí, porque Moisés escribió acerca de mí.

TLA

Si le creyeran a Moisés, también creerían en mí, pues él escribió acerca de mí.

5:47 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Pero si no creéis a sus escritos, ¿cómo creeréis a mis palabras?

NTV

pero como no creen en lo que él escribió, ¿cómo creerán lo que yo digo?».

DHH

Pero si no creen lo que él escribió, ¿cómo van a creer lo que yo les digo?»

TLA

Pero si no creen en lo que él escribió, ¿cómo van a creer en lo que yo les digo?»

7:1 Cap. 7

Reina-Valera 1960

Después de estas cosas, andaba Jesús en Galilea; pues no quería andar en Judea, porque los judíos procuraban matarle.

NTV

Después Jesús recorrió la región de Galilea. Quería alejarse de Judea, donde los líderes judíos estaban tramando su muerte;

DHH

Después de esto, Jesús andaba por la región de Galilea. No quería estar en Judea, porque allí los judíos lo buscaban para matarlo.

TLA

Tiempo después, Jesús recorrió la región de Galilea. No quería ir a Judea porque los jefes judíos lo buscaban para matarlo.

7:2 Cap. 7

Reina-Valera 1960

Estaba cerca la fiesta de los judíos, la de los tabernáculos;

NTV

pero se acercaba el tiempo judío del Festival de las Enramadas,

DHH

Pero como se acercaba la fiesta de las Enramadas, una de las fiestas de los judíos,

TLA

Como se acercaban los días de la fiesta judía de las enramadas,

7:3 Cap. 7

Reina-Valera 1960

y le dijeron sus hermanos: Sal de aquí, y vete a Judea, para que también tus discípulos vean las obras que haces.

NTV

y sus hermanos le dijeron: —¡Sal de aquí y vete a Judea, donde tus seguidores puedan ver tus milagros!

DHH

sus hermanos le dijeron: —No te quedes aquí; vete a Judea, para que los seguidores que tienes allá también vean lo que haces.

TLA

sus hermanos le dijeron: —Debes ir a Judea, para que tus seguidores puedan ver las grandes obras que haces.

7:4 Cap. 7

Reina-Valera 1960

Porque ninguno que procura darse a conocer hace algo en secreto. Si estas cosas haces, manifiéstate al mundo.

NTV

¡No puedes hacerte famoso si te escondes así! Si tienes poder para hacer cosas tan maravillosas, ¡muéstrate al mundo!

DHH

Pues cuando uno quiere ser conocido, no hace las cosas en secreto. Ya que haces cosas como estas, hazlas delante de todo el mundo.

TLA

Cuando uno quiere que todos lo conozcan, no hace nada en secreto. ¡Deja que todo el mundo sepa lo que haces!

7:5 Cap. 7

Reina-Valera 1960

Porque ni aun sus hermanos creían en él.

NTV

Pues ni siquiera sus hermanos creían en él.

DHH

Y es que ni siquiera sus hermanos creían en él.

TLA

Dijeron eso porque ni siquiera ellos le creían.

7:6 Cap. 7

Reina-Valera 1960

Entonces Jesús les dijo: Mi tiempo aún no ha llegado, mas vuestro tiempo siempre está presto.

NTV

—Este no es el mejor momento para que yo vaya —respondió Jesús—, pero ustedes pueden ir cuando quieran.

DHH

Jesús les dijo: —Todavía no ha llegado mi hora, pero para ustedes cualquier hora es buena.

TLA

Pero Jesús les respondió: —Aún no ha llegado el momento de que todos sepan que soy el Hijo de Dios. Para ustedes, cualquier hora es buena.

7:7 Cap. 7

Reina-Valera 1960

No puede el mundo aborreceros a vosotros; mas a mí me aborrece, porque yo testifico de él, que sus obras son malas.

NTV

El mundo no puede odiarlos a ustedes, pero a mí sí me odia, porque yo lo acuso de hacer lo malo.

DHH

Los que son del mundo no pueden odiarlos a ustedes; pero a mí me odian, porque yo hago ver claramente que lo que hacen es malo.

TLA

La gente de este mundo no los odia a ustedes. Pero a mí me odia porque les digo que su conducta es mala.

7:8 Cap. 7

Reina-Valera 1960

Subid vosotros a la fiesta; yo no subo todavía a esa fiesta, porque mi tiempo aún no se ha cumplido.

NTV

Vayan ustedes; no iré al festival, porque todavía no ha llegado mi momento.

DHH

Vayan ustedes a la fiesta; yo no voy, porque todavía no se ha cumplido mi hora.

TLA

Vayan ustedes a la fiesta; yo no iré, porque todavía no ha llegado el momento de que todos sepan quién soy yo.

7:9 Cap. 7

Reina-Valera 1960

Y habiéndoles dicho esto, se quedó en Galilea.

NTV

Después de decir esas cosas, se quedó en Galilea.

DHH

Les dijo esto, y se quedó en Galilea.

TLA

Después de decir esto, Jesús se quedó en Galilea.

7:10 Cap. 7

Reina-Valera 1960

Pero después que sus hermanos habían subido, entonces él también subió a la fiesta, no abiertamente, sino como en secreto.

NTV

Pero después de que sus hermanos se fueron al festival, Jesús también fue, aunque en secreto, y se quedó fuera de la vista del público.

DHH

Pero después que se fueron sus hermanos, también Jesús fue a la fiesta, aunque no públicamente, sino casi en secreto.

TLA

Después de que se fueron sus hermanos, Jesús fue en secreto a la fiesta, sin decírselo a nadie.

7:11 Cap. 7

Reina-Valera 1960

Y le buscaban los judíos en la fiesta, y decían: ¿Dónde está aquel?

NTV

Los líderes judíos lo buscaron durante todo el festival y no dejaron de preguntar a la gente si alguien lo había visto.

DHH

Los judíos lo buscaban en la fiesta, y decían: —¿Dónde estará ese hombre?

TLA

Durante la fiesta, los jefes judíos buscaban a Jesús, y decían: «¿Dónde estará ese hombre?»

7:12 Cap. 7

Reina-Valera 1960

Y había gran murmullo acerca de él entre la multitud, pues unos decían: Es bueno; pero otros decían: No, sino que engaña al pueblo.

NTV

Se oían muchas discusiones acerca de él entre la multitud. Unos afirmaban: «Es un buen hombre», mientras que otros decían: «No es más que un farsante que engaña a la gente»;

DHH

Entre la gente se hablaba mucho de él. Unos decían: «Es un hombre de bien»; pero otros decían: «No es bueno; engaña a la gente.»

TLA

La gente hablaba mucho de él, y algunos decían: «Jesús es un buen hombre». Pero otros decían: «De bueno no tiene nada; es un embustero.»

7:13 Cap. 7

Reina-Valera 1960

Pero ninguno hablaba abiertamente de él, por miedo a los judíos.

NTV

pero nadie se atrevía a hablar bien de él en público por miedo a tener problemas con los líderes judíos.

DHH

Sin embargo, nadie hablaba abiertamente de él, por miedo a los judíos.

TLA

Todos hablaban de él en secreto, porque tenían miedo de los jefes judíos.

7:14 Cap. 7

Reina-Valera 1960

Mas a la mitad de la fiesta subió Jesús al templo, y enseñaba.

NTV

Entonces, en la mitad del festival, Jesús subió al templo y comenzó a enseñar.

DHH

Hacia la mitad de la fiesta, Jesús entró en el templo y comenzó a enseñar.

TLA

Durante la fiesta, Jesús entró en el templo y empezó a enseñar.

7:15 Cap. 7

Reina-Valera 1960

Y se maravillaban los judíos, diciendo: ¿Cómo sabe este letras, sin haber estudiado?

NTV

Los presentes quedaron maravillados al oírlo. Se preguntaban: «¿Cómo es que sabe tanto sin haber estudiado?».

DHH

Los judíos decían admirados: —¿Cómo sabe este tantas cosas, sin haber estudiado?

TLA

Los jefes judíos estaban asombrados, y decían entre ellos: «¿Cómo es que este sabe tantas cosas, si nunca ha estudiado?»

7:16 Cap. 7

Reina-Valera 1960

Jesús les respondió y dijo: Mi doctrina no es mía, sino de aquel que me envió.

NTV

Así que Jesús les dijo: —Mi mensaje no es mío sino que proviene de Dios, quien me envió.

DHH

Jesús les contestó: —Mi enseñanza no es mía, sino de aquel que me envió.

TLA

Jesús les contestó: —Yo no invento lo que enseño. Dios me envió y me ha dicho lo que debo enseñar.

7:17 Cap. 7

Reina-Valera 1960

El que quiera hacer la voluntad de Dios, conocerá si la doctrina es de Dios, o si yo hablo por mi propia cuenta.

NTV

Todo el que quiera hacer la voluntad de Dios sabrá si lo que enseño proviene de Dios o solo hablo por mi propia cuenta.

DHH

Si alguien está dispuesto a hacer la voluntad de Dios, podrá reconocer si mi enseñanza viene de Dios o si hablo por mi propia cuenta.

TLA

Si alguien quiere obedecer a Dios, podrá saber si yo enseño lo que Dios ordena, o si hablo por mi propia cuenta.

7:18 Cap. 7

Reina-Valera 1960

El que habla por su propia cuenta, su propia gloria busca; pero el que busca la gloria del que le envió, este es verdadero, y no hay en él injusticia.

NTV

Los que hablan por su propia cuenta buscan su propia gloria, pero el que busca honrar a quien lo envió, habla con la verdad, no con mentiras.

DHH

El que habla por su cuenta, busca su propia gloria; pero quien busca la gloria del que lo envió, ese dice la verdad y en él no hay nada reprochable.

TLA

Quien habla por su propia cuenta solo quiere que la gente lo admire. Pero yo solo deseo que mi Padre, que me envió, reciba el honor que le corresponde; por eso siempre digo la verdad.

7:19 Cap. 7

Reina-Valera 1960

¿No os dio Moisés la ley, y ninguno de vosotros cumple la ley? ¿Por qué procuráis matarme?

NTV

Moisés les dio la ley, ¡pero ninguno de ustedes la cumple! De hecho, tratan de matarme.

DHH

»¿No es verdad que Moisés les dio a ustedes la ley? Sin embargo, ninguno de ustedes la obedece. ¿Por qué quieren matarme?

TLA

Moisés les dio a ustedes la ley y, sin embargo, ninguno la obedece. ¿Por qué quieren matarme?

7:20 Cap. 7

Reina-Valera 1960

Respondió la multitud y dijo: Demonio tienes; ¿quién procura matarte?

NTV

—¡Estás endemoniado! —respondió la multitud—. ¿Quién trata de matarte?

DHH

La gente le contestó: —¡Estás endemoniado! ¿Quién quiere matarte?

TLA

La gente le contestó: —¡Estás loco! ¿Quién quiere matarte?

7:21 Cap. 7

Reina-Valera 1960

Jesús respondió y les dijo: Una obra hice, y todos os maravilláis.

NTV

Jesús contestó: —Yo hice un milagro en el día de descanso, y ustedes se asombraron;

DHH

Jesús les dijo: —Todos ustedes se admiran por una sola cosa que hice en sábado.

TLA

Jesús les dijo: —Todos ustedes se admiran por un solo milagro que hice.

7:22 Cap. 7

Reina-Valera 1960

Por cierto, Moisés os dio la circuncisión (no porque sea de Moisés, sino de los padres); y en el día de reposo circuncidáis al hombre.

NTV

pero ustedes también trabajan en el día de descanso al obedecer la ley de la circuncisión dada por Moisés. (En realidad, la costumbre de la circuncisión comenzó con los patriarcas, mucho antes de la ley de Moisés).

DHH

Sin embargo, Moisés les mandó practicar el rito de la circuncisión (aunque no procede de Moisés, sino de los patriarcas), y ustedes circuncidan a un hombre aunque sea en sábado.

TLA

Moisés les mandó practicar la ceremonia de la circuncisión, y ustedes la practican aunque caiga en sábado. Esa orden no viene del tiempo de Moisés, sino de antes, cuando aún vivían Abraham, Isaac y Jacob.

7:23 Cap. 7

Reina-Valera 1960

Si recibe el hombre la circuncisión en el día de reposo, para que la ley de Moisés no sea quebrantada, ¿os enojáis conmigo porque en el día de reposo sané completamente a un hombre?

NTV

Pues, si el tiempo indicado para circuncidar a un hijo coincide con el día de descanso, ustedes igual realizan el acto, para no violar la ley de Moisés. Entonces, ¿por qué se enojan conmigo por sanar a un hombre en el día de descanso?

DHH

Ahora bien, si por no faltar a la ley de Moisés ustedes circuncidan al niño aunque sea en sábado, ¿por qué se enojan conmigo por haber sanado en sábado al hombre entero?

TLA

Entonces, si para obedecer la ley de Moisés ustedes circuncidan a un niño, aunque sea en sábado, ¿por qué se enojan conmigo por haber sanado a un hombre en sábado?

7:24 Cap. 7

Reina-Valera 1960

No juzguéis según las apariencias, sino juzgad con justo juicio.

NTV

Miren más allá de la superficie, para poder juzgar correctamente.

DHH

No juzguen ustedes por las apariencias. Cuando juzguen, háganlo con rectitud.

TLA

No digan que algo está mal solo porque así les parece. Antes de afirmar algo, deben estar seguros de que así es.

7:25 Cap. 7

Reina-Valera 1960

Decían entonces unos de Jerusalén: ¿No es este a quien buscan para matarle?

NTV

Algunos de los que vivían en Jerusalén comenzaron a preguntarse unos a otros: «¿No es ese el hombre a quien procuran matar?

DHH

Algunos de los que vivían en Jerusalén comenzaron entonces a preguntar: —¿No es a este al que andan buscando para matarlo?

TLA

Algunos de los que vivían en Jerusalén empezaron a preguntar: «¿No es este al que andan buscando para matarlo?

7:26 Cap. 7

Reina-Valera 1960

Pues mirad, habla públicamente, y no le dicen nada. ¿Habrán reconocido en verdad los gobernantes que este es el Cristo?

NTV

Sin embargo, está aquí hablando en público, y nadie le dice nada. ¿Será que nuestros líderes ahora creen que es el Mesías?

DHH

Pues ahí está, hablando en público, y nadie le dice nada. ¿Será que las autoridades creen de veras que este hombre es el Mesías?

TLA

Pues ahí está, hablando con la gente; ¡y nadie le dice nada! ¿No será que nuestros gobernantes creen de verdad que él es el Mesías?

7:27 Cap. 7

Reina-Valera 1960

Pero este, sabemos de dónde es; mas cuando venga el Cristo, nadie sabrá de dónde sea.

NTV

¿Pero cómo podría serlo? Nosotros sabemos de dónde proviene este hombre. Cuando venga el Mesías, sencillamente aparecerá; y nadie sabrá de dónde proviene».

DHH

Pero nosotros sabemos de dónde viene este; en cambio, cuando venga el Mesías, nadie sabrá de dónde viene.

TLA

Pero ¡no puede ser! Porque, cuando venga el Mesías, nadie sabrá de dónde viene; en cambio, nosotros sabemos de dónde viene este hombre.»

7:28 Cap. 7

Reina-Valera 1960

Jesús entonces, enseñando en el templo, alzó la voz y dijo: A mí me conocéis, y sabéis de dónde soy; y no he venido de mí mismo, pero el que me envió es verdadero, a quien vosotros no conocéis.

NTV

Mientras Jesús enseñaba en el templo, exclamó: «Es cierto, ustedes me conocen y saben de dónde provengo, pero no estoy aquí por mi propia cuenta. El que me envió es veraz, y ustedes no lo conocen;

DHH

Al oír esto, Jesús, que estaba enseñando en el templo, dijo con voz fuerte: —¡Así que ustedes me conocen y saben de dónde vengo! Pero no he venido por mi propia cuenta, sino que vengo enviado por uno que es digno de confianza y a quien ustedes no conocen.

TLA

Jesús estaba enseñando en el templo, y dijo con voz fuerte: «En realidad, ustedes no saben quién soy yo, ni de dónde vengo. Yo no he venido por mi propia cuenta. He sido enviado por alguien en quien se puede confiar, y a quien ustedes no conocen.

7:29 Cap. 7

Reina-Valera 1960

Pero yo le conozco, porque de él procedo, y él me envió.

NTV

pero yo sí lo conozco porque provengo de él, y él me envió a ustedes».

DHH

Yo lo conozco porque procedo de él, y él me ha enviado.

TLA

Yo sí lo conozco, pues vengo de él, y él es quien me envió.»

7:30 Cap. 7

Reina-Valera 1960

Entonces procuraban prenderle; pero ninguno le echó mano, porque aún no había llegado su hora.

NTV

Entonces los líderes trataron de arrestarlo, pero nadie le puso las manos encima, porque aún no había llegado su momento.

DHH

Entonces quisieron arrestarlo, pero ninguno le echó mano porque todavía no había llegado su hora.

TLA

Algunos hombres de Jerusalén quisieron arrestar a Jesús, pero no pudieron, pues todavía no había llegado el momento de que todos supieran quién era.

7:31 Cap. 7

Reina-Valera 1960

Y muchos de la multitud creyeron en él, y decían: El Cristo, cuando venga, ¿hará más señales que las que este hace?

NTV

De las multitudes presentes en el templo, muchos creyeron en él. «Después de todo —decían—, ¿acaso esperan que el Mesías haga más señales milagrosas que las que hizo este hombre?».

DHH

Muchos creyeron en él, y decían: —Cuando venga el Mesías, ¿acaso hará más señales milagrosas que este hombre?

TLA

Sin embargo, muchos creyeron en él, y decían: «Ni el Mesías podría hacer los milagros que hace este hombre.»

7:32 Cap. 7

Reina-Valera 1960

Los fariseos oyeron a la gente que murmuraba de él estas cosas; y los principales sacerdotes y los fariseos enviaron alguaciles para que le prendiesen.

NTV

Cuando los fariseos se enteraron de lo que las multitudes andaban murmurando, ellos y los principales sacerdotes enviaron guardias del templo para arrestar a Jesús.

DHH

Los fariseos oyeron lo que la gente decía de Jesús; y ellos y los jefes de los sacerdotes mandaron a unos guardianes del templo a que lo arrestaran.

TLA

Los fariseos oyeron lo que la gente decía. Entonces ellos y los sacerdotes principales enviaron a unos guardias del templo para que arrestaran a Jesús.

7:33 Cap. 7

Reina-Valera 1960

Entonces Jesús dijo: Todavía un poco de tiempo estaré con vosotros, e iré al que me envió.

NTV

Entonces Jesús les dijo: «Voy a estar con ustedes solo un poco más de tiempo, luego volveré al que me envió.

DHH

Entonces Jesús dijo: —Voy a estar con ustedes solamente un poco de tiempo, y después regresaré al que me ha enviado.

TLA

Pero Jesús dijo: «Estaré con ustedes sólo un poco más de tiempo. Luego volveré a donde está el que me envió.

7:34 Cap. 7

Reina-Valera 1960

Me buscaréis, y no me hallaréis; y a donde yo estaré, vosotros no podréis venir.

NTV

Ustedes me buscarán pero no me encontrarán; y no pueden ir adonde yo voy».

DHH

Ustedes me buscarán, pero no me encontrarán, porque no podrán ir a donde yo voy a estar.

TLA

Ustedes me buscarán, pero no me encontrarán, porque no pueden ir a donde yo voy.»

7:35 Cap. 7

Reina-Valera 1960

Entonces los judíos dijeron entre sí: ¿Adónde se irá este, que no le hallemos? ¿Se irá a los dispersos entre los griegos, y enseñará a los griegos?

NTV

Desconcertados por esas palabras, los líderes judíos se preguntaban: «¿Adónde pensará ir? ¿Estará pensando salir del país e ir a los judíos dispersos en otras tierras? ¡Tal vez hasta les enseñe a los griegos!

DHH

Los judíos comenzaron entonces a preguntarse unos a otros: —¿A dónde se va a ir este, que no podremos encontrarlo? ¿Acaso va a ir a los judíos que viven dispersos en el extranjero, y a enseñar a los paganos?

TLA

Los jefes judíos comenzaron a preguntarse entre ellos: «¿Y a dónde podrá ir, que no podamos encontrarlo? ¿Acaso piensa ir a vivir entre los judíos de otros países, y enseñar también a los que no son judíos?

7:36 Cap. 7

Reina-Valera 1960

¿Qué significa esto que dijo: Me buscaréis, y no me hallaréis; y a donde yo estaré, vosotros no podréis venir?

NTV

¿A qué se refiere cuando dice: “Me buscarán pero no me encontrarán” y “no pueden ir adonde yo voy”?».

DHH

¿Qué quiere decir eso de que “Me buscarán, pero no me encontrarán, porque no podrán ir a donde yo voy a estar”?

TLA

¿Qué quiere decir con eso de que: “Me buscarán, pero no me encontrarán, porque no pueden ir a donde yo voy?”»

7:37 Cap. 7

Reina-Valera 1960

En el último y gran día de la fiesta, Jesús se puso en pie y alzó la voz, diciendo: Si alguno tiene sed, venga a mí y beba.

NTV

El último día del festival, el más importante, Jesús se puso de pie y gritó a la multitud: «¡Todo el que tenga sed puede venir a mí!

DHH

El último día de la fiesta era el más importante. Aquel día Jesús, puesto de pie, dijo con voz fuerte: —Si alguien tiene sed, venga a mí, y el que cree en mí, que beba. Como dice la Escritura, del interior de aquel correrán ríos de agua viva.

TLA

El último día de la fiesta de las enramadas era el más importante. Ese día, Jesús se puso en pie y dijo con voz fuerte: «El que tenga sed, venga a mí.

7:38 Cap. 7

Reina-Valera 1960

El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva.

NTV

¡Todo el que crea en mí puede venir y beber! Pues las Escrituras declaran: “De su corazón, brotarán ríos de agua viva”».

DHH

El último día de la fiesta era el más importante. Aquel día Jesús, puesto de pie, dijo con voz fuerte: —Si alguien tiene sed, venga a mí, y el que cree en mí, que beba. Como dice la Escritura, del interior de aquel correrán ríos de agua viva.

TLA

Ríos de agua viva brotarán del corazón de los que creen en mí. Así lo dice la Biblia.»

7:39 Cap. 7

Reina-Valera 1960

Esto dijo del Espíritu que habían de recibir los que creyesen en él; pues aún no había venido el Espíritu Santo, porque Jesús no había sido aún glorificado.

NTV

(Con la expresión «agua viva», se refería al Espíritu, el cual se le daría a todo el que creyera en él; pero el Espíritu aún no había sido dado, porque Jesús todavía no había entrado en su gloria).

DHH

Con esto, Jesús quería decir que los que creyeran en él recibirían el Espíritu; y es que el Espíritu todavía no estaba, porque Jesús aún no había sido glorificado.

TLA

Al decir esto, Jesús estaba hablando del Espíritu de Dios, que recibirían los que creyeran en él. Porque mientras Jesús no muriera y resucitara, el Espíritu no se haría presente.

7:40 Cap. 7

Reina-Valera 1960

Entonces algunos de la multitud, oyendo estas palabras, decían: Verdaderamente este es el profeta.

NTV

Algunos de la multitud, al oír lo que Jesús decía, afirmaron: «Seguramente este hombre es el Profeta que estábamos esperando».

DHH

Había algunos entre la gente que cuando oyeron estas palabras dijeron: —Seguro que este hombre es el profeta.

TLA

Cuando algunos de los que estaban allí oyeron esto, dijeron: «De veras que este hombre es el profeta que Dios nos iba a enviar.»

7:41 Cap. 7

Reina-Valera 1960

Otros decían: Este es el Cristo. Pero algunos decían: ¿De Galilea ha de venir el Cristo?

NTV

Otros decían: «Es el Mesías». Pero otros expresaban: «¡No puede ser! ¿Acaso el Mesías vendrá de Galilea?

DHH

Otros decían: —Este es el Mesías. Pero otros decían: —No, porque el Mesías no puede proceder de Galilea.

TLA

Otros decían: «Este hombre es el Mesías». Y aun otros decían: «El Mesías no puede venir de la región de Galilea.

7:42 Cap. 7

Reina-Valera 1960

¿No dice la Escritura que del linaje de David, y de la aldea de Belén, de donde era David, ha de venir el Cristo?

NTV

Pues las Escrituras dicen claramente que el Mesías nacerá del linaje real de David, en Belén, la aldea donde nació el rey David».

DHH

La Escritura dice que el Mesías tiene que ser descendiente del rey David, y que procederá de Belén, el mismo pueblo de donde era David.

TLA

La Biblia dice que el Mesías debe ser de la misma familia del rey David, y que nacerá en Belén, el pueblo de donde era David.»

7:43 Cap. 7

Reina-Valera 1960

Hubo entonces disensión entre la gente a causa de él.

NTV

Así que hubo división entre la multitud a causa de él.

DHH

Así que la gente se dividió por causa de Jesús.

TLA

Así que nadie se ponía de acuerdo acerca de quién era Jesús.

7:44 Cap. 7

Reina-Valera 1960

Y algunos de ellos querían prenderle; pero ninguno le echó mano.

NTV

Algunos querían que lo arrestaran, pero nadie le puso las manos encima.

DHH

Algunos querían llevárselo preso, pero nadie lo hizo.

TLA

Y aunque no faltaba quien quería llevárselo a la cárcel, nadie se atrevía a tocarlo.

7:45 Cap. 7

Reina-Valera 1960

Los alguaciles vinieron a los principales sacerdotes y a los fariseos; y estos les dijeron: ¿Por qué no le habéis traído?

NTV

Cuando los guardias del templo regresaron sin haber arrestado a Jesús, los principales sacerdotes y los fariseos les preguntaron: —¿Por qué no lo trajeron?

DHH

Los guardianes del templo volvieron a donde estaban los fariseos y los jefes de los sacerdotes, que les preguntaron: —¿Por qué no lo trajeron?

TLA

Los guardias del templo regresaron a donde estaban los sacerdotes principales y los fariseos, quienes les preguntaron: —¿Por qué no trajeron a Jesús?

7:46 Cap. 7

Reina-Valera 1960

Los alguaciles respondieron: ¡Jamás hombre alguno ha hablado como este hombre!

NTV

—¡Jamás hemos oído a nadie hablar como él! —contestaron los guardias.

DHH

Los guardianes contestaron: —¡Jamás ningún hombre ha hablado así!

TLA

Los guardias contestaron: —¡Nunca ha hablado nadie como lo hace ese hombre!

7:47 Cap. 7

Reina-Valera 1960

Entonces los fariseos les respondieron: ¿También vosotros habéis sido engañados?

NTV

—¿También ustedes se han dejado engañar? —se burlaron los fariseos—.

DHH

Entonces los fariseos les dijeron: —¿También ustedes se han dejado engañar?

TLA

Los fariseos les dijeron: —¿También ustedes se han dejado engañar?

7:48 Cap. 7

Reina-Valera 1960

¿Acaso ha creído en él alguno de los gobernantes, o de los fariseos?

NTV

¿Habrá siquiera uno de nosotros, gobernantes o fariseos, que crea en él?

DHH

¿Acaso ha creído en él alguno de nuestros jefes, o de los fariseos?

TLA

¿Acaso ha creído en él alguno de nuestros jefes, o alguno de los fariseos?

7:49 Cap. 7

Reina-Valera 1960

Mas esta gente que no sabe la ley, maldita es.

NTV

Esa multitud tonta que lo sigue es ignorante de la ley, ¡está bajo la maldición de Dios!

DHH

Pero esta gente, que no conoce la ley, está maldita.

TLA

Los que creen en él no conocen la ley de Moisés, y por eso Dios los castigará.

7:50 Cap. 7

Reina-Valera 1960

Les dijo Nicodemo, el que vino a él de noche, el cual era uno de ellos:

NTV

Entonces tomó la palabra Nicodemo, el líder que había ido a ver a Jesús:

DHH

Nicodemo, el fariseo que en una ocasión había ido a ver a Jesús, les dijo:

TLA

Allí estaba Nicodemo, el fariseo que una noche fue a ver a Jesús, y les dijo:

7:51 Cap. 7

Reina-Valera 1960

¿Juzga acaso nuestra ley a un hombre si primero no le oye, y sabe lo que ha hecho?

NTV

—¿Es legal condenar a un hombre antes de darle la oportunidad de defenderse? —preguntó.

DHH

—Según nuestra ley, no podemos condenar a un hombre sin antes haberlo oído para saber qué es lo que ha hecho.

TLA

—Según nuestras leyes, no podemos condenar a nadie sin antes escucharlo.

7:52 Cap. 7

Reina-Valera 1960

Respondieron y le dijeron: ¿Eres tú también galileo? Escudriña y ve que de Galilea nunca se ha levantado profeta.

NTV

—¿También tú eres de Galilea? —contestaron ellos—. Estudia las Escrituras y compruébalo tú mismo: jamás ha salido un profeta de Galilea. ---------- [Los manuscritos griegos más antiguos no incluyen Juan 7:53–8:11].

DHH

[

TLA

Ellos le respondieron: —¿También tú crees que de Galilea puede salir algo bueno? Estudia la Biblia y verás que de allá no ha venido ningún profeta.

7:53 Cap. 7

Reina-Valera 1960

Cada uno se fue a su casa;

NTV

Así terminó la reunión, y cada uno se volvió a su casa.

DHH

Cada uno se fue a su casa.

TLA

Después de esto, cada quien se fue a su casa.

8:1 Cap. 8

Reina-Valera 1960

y Jesús se fue al monte de los Olivos.

NTV

Jesús regresó al monte de los Olivos,

DHH

Pero Jesús se dirigió al Monte de los Olivos,

TLA

Por su parte, Jesús se fue al Monte de los Olivos.

8:2 Cap. 8

Reina-Valera 1960

Y por la mañana volvió al templo, y todo el pueblo vino a él; y sentado él, les enseñaba.

NTV

pero muy temprano a la mañana siguiente, estaba de vuelta en el templo. Pronto se juntó una multitud, y él se sentó a enseñarles.

DHH

y al día siguiente, al amanecer, volvió al templo. La gente se le acercó, y él se sentó y comenzó a enseñarles.

TLA

Al día siguiente, al amanecer, Jesús regresó al templo. La gente se acercó, y él se sentó para enseñarles.

8:3 Cap. 8

Reina-Valera 1960

Entonces los escribas y los fariseos le trajeron una mujer sorprendida en adulterio; y poniéndola en medio,

NTV

Mientras hablaba, los maestros de la ley religiosa y los fariseos le llevaron a una mujer que había sido sorprendida en el acto de adulterio; la pusieron en medio de la multitud.

DHH

Los maestros de la ley y los fariseos llevaron entonces a una mujer, a la que habían sorprendido cometiendo adulterio. La pusieron en medio de todos los presentes,

TLA

Entonces los maestros de la Ley y los fariseos llevaron al templo a una mujer. La habían sorprendido teniendo relaciones sexuales con un hombre que no era su esposo. Pusieron a la mujer en medio de toda la gente,

8:4 Cap. 8

Reina-Valera 1960

le dijeron: Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en el acto mismo de adulterio.

NTV

«Maestro —le dijeron a Jesús—, esta mujer fue sorprendida en el acto de adulterio.

DHH

y dijeron a Jesús: —Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en el acto mismo de cometer adulterio.

TLA

y le dijeron a Jesús: —Maestro, encontramos a esta mujer cometiendo pecado de adulterio.

8:5 Cap. 8

Reina-Valera 1960

Y en la ley nos mandó Moisés apedrear a tales mujeres. Tú, pues, ¿qué dices?

NTV

La ley de Moisés manda apedrearla; ¿tú qué dices?».

DHH

En la ley, Moisés nos ordenó que se matara a pedradas a esta clase de mujeres. ¿Tú qué dices?

TLA

En nuestra ley, Moisés manda que a esta clase de mujeres las matemos a pedradas. ¿Tú qué opinas?

8:6 Cap. 8

Reina-Valera 1960

Mas esto decían tentándole, para poder acusarle. Pero Jesús, inclinado hacia el suelo, escribía en tierra con el dedo.

NTV

Intentaban tenderle una trampa para que dijera algo que pudieran usar en su contra, pero Jesús se inclinó y escribió con el dedo en el polvo.

DHH

Ellos preguntaron esto para ponerlo a prueba, y tener así de qué acusarlo. Pero Jesús se inclinó y comenzó a escribir en la tierra con el dedo.

TLA

Ellos le hicieron esa pregunta para ponerle una trampa. Si él respondía mal, podrían acusarlo. Pero Jesús se inclinó y empezó a escribir en el suelo con su dedo.

8:7 Cap. 8

Reina-Valera 1960

Y como insistieran en preguntarle, se enderezó y les dijo: El que de vosotros esté sin pecado sea el primero en arrojar la piedra contra ella.

NTV

Como ellos seguían exigiéndole una respuesta, él se incorporó nuevamente y les dijo: «¡Muy bien, pero el que nunca haya pecado que tire la primera piedra!».

DHH

Luego, como seguían preguntándole, se enderezó y les dijo: —Aquel de ustedes que no tenga pecado, que le tire la primera piedra.

TLA

Sin embargo, como no dejaban de hacerle preguntas, Jesús se levantó y les dijo: —Si alguno de ustedes nunca ha pecado, tire la primera piedra.

8:8 Cap. 8

Reina-Valera 1960

E inclinándose de nuevo hacia el suelo, siguió escribiendo en tierra.

NTV

Luego volvió a inclinarse y siguió escribiendo en el polvo.

DHH

Y volvió a inclinarse y siguió escribiendo en la tierra.

TLA

Luego, volvió a inclinarse y siguió escribiendo en el suelo.

8:9 Cap. 8

Reina-Valera 1960

Pero ellos, al oír esto, acusados por su conciencia, salían uno a uno, comenzando desde los más viejos hasta los postreros; y quedó solo Jesús, y la mujer que estaba en medio.

NTV

Al oír eso, los acusadores se fueron retirando uno tras otro, comenzando por los de más edad, hasta que quedaron solo Jesús y la mujer en medio de la multitud.

DHH

Al oír esto, uno tras otro comenzaron a irse, y los primeros en hacerlo fueron los más viejos. Cuando Jesús se encontró solo con la mujer, que se había quedado allí,

TLA

Al escuchar a Jesús, todos empezaron a irse, comenzando por los más viejos, hasta que Jesús se quedó solo con la mujer.

8:10 Cap. 8

Reina-Valera 1960

Enderezándose Jesús, y no viendo a nadie sino a la mujer, le dijo: Mujer, ¿dónde están los que te acusaban? ¿Ninguno te condenó?

NTV

Entonces Jesús se incorporó de nuevo y le dijo a la mujer: —¿Dónde están los que te acusaban? ¿Ni uno de ellos te condenó?

DHH

se enderezó y le preguntó: —Mujer, ¿dónde están? ¿Ninguno te ha condenado?

TLA

Entonces Jesús se puso de pie y le dijo: —Mujer, los que te trajeron se han ido. ¡Nadie te ha condenado!

8:11 Cap. 8

Reina-Valera 1960

Ella dijo: Ninguno, Señor. Entonces Jesús le dijo: Ni yo te condeno; vete, y no peques más.

NTV

—Ni uno, Señor —dijo ella. —Yo tampoco —le dijo Jesús—. Vete y no peques más. ----------

DHH

Ella le contestó: —Ninguno, Señor. Jesús le dijo: —Tampoco yo te condeno; ahora, vete y no vuelvas a pecar.]

TLA

Ella le respondió: —Así es, Señor. Nadie me ha condenado. Jesús le dijo: —Tampoco yo te condeno. Puedes irte, pero no vuelvas a pecar.

8:12 Cap. 8

Reina-Valera 1960

Otra vez Jesús les habló, diciendo: Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida.

NTV

Jesús habló una vez más al pueblo y dijo: «Yo soy la luz del mundo. Si ustedes me siguen, no tendrán que andar en la oscuridad porque tendrán la luz que lleva a la vida».

DHH

Jesús se dirigió otra vez a la gente, diciendo: —Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, tendrá la luz que le da vida, y nunca andará en la oscuridad.

TLA

Jesús volvió a hablarle a la gente: —Yo soy la luz que alumbra a todos los que viven en este mundo. Síganme y no caminarán en la oscuridad, pues tendrán la luz que les da vida.

8:13 Cap. 8

Reina-Valera 1960

Entonces los fariseos le dijeron: Tú das testimonio acerca de ti mismo; tu testimonio no es verdadero.

NTV

Los fariseos respondieron: —¡Tú haces esas declaraciones acerca de ti mismo! Un testimonio así no es válido.

DHH

Los fariseos le dijeron: —Tú estás dando testimonio a favor tuyo: ese testimonio no tiene valor.

TLA

Los fariseos le dijeron: —Tú te estás alabando a ti mismo. ¿Cómo sabremos que dices la verdad?

8:14 Cap. 8

Reina-Valera 1960

Respondió Jesús y les dijo: Aunque yo doy testimonio acerca de mí mismo, mi testimonio es verdadero, porque sé de dónde he venido y a dónde voy; pero vosotros no sabéis de dónde vengo, ni a dónde voy.

NTV

—Estas afirmaciones sí son válidas, aunque las diga de mí mismo —respondió Jesús—. Pues sé de dónde vengo y adónde voy, pero eso es algo que ustedes no saben de mí.

DHH

Jesús les contestó: —Mi testimonio sí tiene valor, aunque lo dé yo mismo a mi favor. Pues yo sé de dónde vine y a dónde voy; en cambio, ustedes no lo saben.

TLA

Jesús les respondió: —Aunque hable bien de mí, lo que digo es cierto. Porque yo sé de dónde vine, y a dónde voy; sin embargo, ustedes no lo saben.

8:15 Cap. 8

Reina-Valera 1960

Vosotros juzgáis según la carne; yo no juzgo a nadie.

NTV

Ustedes me juzgan con criterios humanos, pero yo no juzgo a nadie.

DHH

Ustedes juzgan según los criterios humanos. Yo no juzgo a nadie;

TLA

Ustedes juzgan como todos los demás, pero yo no juzgo a nadie.

8:16 Cap. 8

Reina-Valera 1960

Y si yo juzgo, mi juicio es verdadero; porque no soy yo solo, sino yo y el que me envió, el Padre.

NTV

Y, si lo hiciera, mi juicio sería correcto en todo sentido, porque no estoy solo. El Padre, quien me envió, está conmigo.

DHH

pero si juzgo, mi juicio está de acuerdo con la verdad, porque no juzgo yo solo, sino que el Padre que me envió juzga conmigo.

TLA

Si lo hiciera, juzgaría de acuerdo a la verdad, porque no juzgo yo solo. Mi Padre, quien me envió, juzga conmigo.

8:17 Cap. 8

Reina-Valera 1960

Y en vuestra ley está escrito que el testimonio de dos hombres es verdadero.

NTV

La misma ley de ustedes establece que, si dos personas concuerdan en algo, su testimonio se acepta como un hecho.

DHH

En la ley de ustedes está escrito que cuando dos testigos dicen lo mismo, su testimonio tiene valor.

TLA

La ley de ustedes dice que, para probar que algo es verdad, son necesarios dos testigos.

8:18 Cap. 8

Reina-Valera 1960

Yo soy el que doy testimonio de mí mismo, y el Padre que me envió da testimonio de mí.

NTV

Yo soy uno de los testigos, y mi Padre, quien me envió, es el otro.

DHH

Pues bien, yo mismo soy un testigo a mi favor, y el Padre que me envió es el otro testigo.

TLA

Pues bien, yo hablo bien de mí mismo; y mi Padre, quien me envió, también habla bien de mí.

8:19 Cap. 8

Reina-Valera 1960

Ellos le dijeron: ¿Dónde está tu Padre? Respondió Jesús: Ni a mí me conocéis, ni a mi Padre; si a mí me conocieseis, también a mi Padre conoceríais.

NTV

—¿Dónde está tu padre? —le preguntaron. Jesús contestó: —Como ustedes no saben quién soy yo, tampoco saben quién es mi Padre. Si me conocieran a mí, también conocerían a mi Padre.

DHH

Le preguntaron: —¿Dónde está tu padre? Jesús les contestó: —Ustedes no me conocen a mí, ni tampoco a mi Padre; si me conocieran a mí, también conocerían a mi Padre.

TLA

Entonces le preguntaron: —¿Dónde está tu padre? Jesús les respondió: —Si me conocieran, conocerían a mi Padre. Pero como no me conocen, tampoco a él lo conocen.

8:20 Cap. 8

Reina-Valera 1960

Estas palabras habló Jesús en el lugar de las ofrendas, enseñando en el templo; y nadie le prendió, porque aún no había llegado su hora.

NTV

Jesús dijo todo esto mientras enseñaba en la parte del templo conocida como la tesorería, pero no lo arrestaron, porque aún no había llegado su momento.

DHH

Jesús dijo estas cosas mientras enseñaba en el templo, en el lugar donde estaban los cofres de las ofrendas. Pero nadie lo arrestó, porque todavía no había llegado su hora.

TLA

Jesús dijo todo esto mientras enseñaba en el templo, en el lugar donde se ponen las ofrendas. Pero nadie se lo llevó preso, porque aún no había llegado el momento de que todos supieran quién era él realmente.

8:21 Cap. 8

Reina-Valera 1960

Otra vez les dijo Jesús: Yo me voy, y me buscaréis, pero en vuestro pecado moriréis; a donde yo voy, vosotros no podéis venir.

NTV

Más tarde, Jesús volvió a decirles: «Yo me voy, y ustedes me buscarán, pero morirán en su pecado. Adonde yo voy, ustedes no pueden ir».

DHH

Jesús les volvió a decir: —Yo me voy, y ustedes me van a buscar, pero morirán en su pecado. A donde yo voy, ustedes no pueden ir.

TLA

Jesús habló de nuevo: —Yo me voy, y ustedes me buscarán, pero morirán sin que Dios les haya perdonado sus pecados. A donde yo voy, ustedes no pueden ir.

8:22 Cap. 8

Reina-Valera 1960

Decían entonces los judíos: ¿Acaso se matará a sí mismo, que dice: A donde yo voy, vosotros no podéis venir?

NTV

Por lo tanto, la gente se preguntaba: «¿Estará pensando suicidarse? ¿Qué quiere decir con “no pueden ir adonde yo voy”?».

DHH

Los judíos dijeron: —¿Acaso estará pensando en matarse, y por eso dice que no podemos ir a donde él va?

TLA

Los jefes judíos dijeron: —¿Estará pensando en matarse, y por eso dice que no podemos ir a donde él va?

8:23 Cap. 8

Reina-Valera 1960

Y les dijo: Vosotros sois de abajo, yo soy de arriba; vosotros sois de este mundo, yo no soy de este mundo.

NTV

Jesús continuó diciendo: «Ustedes son de abajo; yo soy de arriba. Ustedes pertenecen a este mundo; yo no.

DHH

Jesús les dijo: —Ustedes son de aquí abajo, pero yo soy de arriba; ustedes son de este mundo, pero yo no soy de este mundo.

TLA

Jesús les aclaró: —Ustedes son pecadores, como todos los que viven en este mundo. Pero yo no soy de este mundo, porque vengo del cielo.

8:24 Cap. 8

Reina-Valera 1960

Por eso os dije que moriréis en vuestros pecados; porque si no creéis que yo soy, en vuestros pecados moriréis.

NTV

Por eso dije que morirán en sus pecados; porque, a menos que crean que Yo Soy quien afirmo ser, morirán en sus pecados».

DHH

Por eso les dije que morirán en sus pecados; porque si no creen que Yo Soy, morirán en sus pecados.

TLA

Por eso les dije que, si no creen en mí ni en quién soy yo, morirán sin que Dios les haya perdonado sus pecados.

8:25 Cap. 8

Reina-Valera 1960

Entonces le dijeron: ¿Tú quién eres? Entonces Jesús les dijo: Lo que desde el principio os he dicho.

NTV

—¿Y quién eres? —preguntaron. Jesús contestó: —El que siempre dije que era.

DHH

Entonces le preguntaron: —¿Quién eres tú? Jesús les respondió: —En primer lugar, ¿por qué he de hablar con ustedes?

TLA

Le preguntaron: —¿Y quién eres tú? Jesús les contestó: —¿Por qué tengo que responderles?

8:26 Cap. 8

Reina-Valera 1960

Muchas cosas tengo que decir y juzgar de vosotros; pero el que me envió es verdadero; y yo, lo que he oído de él, esto hablo al mundo.

NTV

Tengo mucho para decir acerca de ustedes y mucho para condenar, pero no lo haré. Pues digo solo lo que oí del que me envió, y él es totalmente veraz.

DHH

Tengo mucho que decir y que juzgar de ustedes, pero el que me ha enviado dice la verdad, y lo que yo le digo al mundo es lo mismo que le he oído decir a él.

TLA

Más bien, yo tengo mucho que decir de todo lo malo que ustedes hacen. El que me envió dice la verdad, y yo solo digo lo que le escuché decir.

8:27 Cap. 8

Reina-Valera 1960

Pero no entendieron que les hablaba del Padre.

NTV

Pero ellos seguían sin entender que les hablaba de su Padre.

DHH

Pero ellos no entendieron que les hablaba del Padre.

TLA

Pero ellos no entendieron que Jesús les estaba hablando de Dios, su Padre.

8:28 Cap. 8

Reina-Valera 1960

Les dijo, pues, Jesús: Cuando hayáis levantado al Hijo del Hombre, entonces conoceréis que yo soy, y que nada hago por mí mismo, sino que según me enseñó el Padre, así hablo.

NTV

Por eso Jesús dijo: «Cuando hayan levantado al Hijo del Hombre en la cruz, entonces comprenderán que Yo Soy. Yo no hago nada por mi cuenta, sino que digo únicamente lo que el Padre me enseñó.

DHH

Por eso les dijo: —Cuando ustedes levanten en alto al Hijo del hombre, reconocerán que Yo Soy, y que no hago nada por mi propia cuenta; solamente digo lo que el Padre me ha enseñado.

TLA

Por eso les dijo: —Ustedes sabrán quién es en realidad el Hijo del hombre cuando me cuelguen de una cruz. También sabrán que no hago nada por mi propia cuenta, sino que solo digo lo que mi Padre me ha enseñado.

8:29 Cap. 8

Reina-Valera 1960

Porque el que me envió, conmigo está; no me ha dejado solo el Padre, porque yo hago siempre lo que le agrada.

NTV

Y el que me envió está conmigo, no me ha abandonado. Pues siempre hago lo que a él le agrada».

DHH

Porque el que me ha enviado está conmigo; mi Padre no me ha dejado solo, porque yo siempre hago lo que a él le agrada.

TLA

Mi Padre nunca me ha abandonado, pues yo siempre hago lo que a él le agrada.

8:30 Cap. 8

Reina-Valera 1960

Hablando él estas cosas, muchos creyeron en él.

NTV

Entonces muchos de los que oyeron sus palabras creyeron en él.

DHH

Cuando Jesús dijo esto, muchos creyeron en él.

TLA

Cuando Jesús dijo esto, mucha gente creyó en él.

8:31 Cap. 8

Reina-Valera 1960

Dijo entonces Jesús a los judíos que habían creído en él: Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos;

NTV

Jesús le dijo a la gente que creyó en él: —Ustedes son verdaderamente mis discípulos si se mantienen fieles a mis enseñanzas;

DHH

Jesús les dijo a los judíos que habían creído en él: —Si ustedes se mantienen fieles a mi palabra, serán de veras mis discípulos;

TLA

Jesús les dijo a los judíos que habían creído en él: —Si ustedes obedecen mis enseñanzas, serán verdaderamente mis discípulos;

8:32 Cap. 8

Reina-Valera 1960

y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.

NTV

y conocerán la verdad, y la verdad los hará libres.

DHH

conocerán la verdad, y la verdad los hará libres.

TLA

y conocerán la verdad, y la verdad los hará libres.

8:33 Cap. 8

Reina-Valera 1960

Le respondieron: Linaje de Abraham somos, y jamás hemos sido esclavos de nadie. ¿Cómo dices tú: Seréis libres?

NTV

—Nosotros somos descendientes de Abraham —le respondieron—, nunca hemos sido esclavos de nadie. ¿Qué quieres decir con “los hará libres”?

DHH

Ellos le contestaron: —Nosotros somos descendientes de Abraham, y nunca hemos sido esclavos de nadie; ¿cómo dices tú que seremos libres?

TLA

Ellos le contestaron: —Nosotros somos descendientes de Abraham, y nunca hemos sido esclavos de nadie. ¿Por qué dices que seremos libres?

8:34 Cap. 8

Reina-Valera 1960

Jesús les respondió: De cierto, de cierto os digo, que todo aquel que hace pecado, esclavo es del pecado.

NTV

Jesús contestó: —Les digo la verdad, todo el que comete pecado es esclavo del pecado.

DHH

Jesús les dijo: —Les aseguro que todos los que pecan son esclavos del pecado.

TLA

Jesús les respondió: —Ningún esclavo se queda para siempre con la familia para la cual trabaja. El que se queda para siempre es el hijo de la familia; si él así lo quiere, puede dejar en libertad al esclavo. Les aseguro que cualquiera que peca es esclavo del pecado. Por eso, si yo, el Hijo de Dios, les perdono sus pecados, serán libres de verdad.

8:35 Cap. 8

Reina-Valera 1960

Y el esclavo no queda en la casa para siempre; el hijo sí queda para siempre.

NTV

Un esclavo no es un miembro permanente de la familia, pero un hijo sí forma parte de la familia para siempre.

DHH

Un esclavo no pertenece para siempre a la familia; pero un hijo sí pertenece para siempre a la familia.

TLA

Jesús les respondió: —Ningún esclavo se queda para siempre con la familia para la cual trabaja. El que se queda para siempre es el hijo de la familia; si él así lo quiere, puede dejar en libertad al esclavo. Les aseguro que cualquiera que peca es esclavo del pecado. Por eso, si yo, el Hijo de Dios, les perdono sus pecados, serán libres de verdad.

8:36 Cap. 8

Reina-Valera 1960

Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres.

NTV

Así que, si el Hijo los hace libres, ustedes son verdaderamente libres.

DHH

Así que, si el Hijo los hace libres, ustedes serán verdaderamente libres.

TLA

Jesús les respondió: —Ningún esclavo se queda para siempre con la familia para la cual trabaja. El que se queda para siempre es el hijo de la familia; si él así lo quiere, puede dejar en libertad al esclavo. Les aseguro que cualquiera que peca es esclavo del pecado. Por eso, si yo, el Hijo de Dios, les perdono sus pecados, serán libres de verdad.

8:37 Cap. 8

Reina-Valera 1960

Sé que sois descendientes de Abraham; pero procuráis matarme, porque mi palabra no halla cabida en vosotros.

NTV

Claro que me doy cuenta de que son descendientes de Abraham. Aun así, algunos de ustedes procuran matarme porque no tienen lugar para mi mensaje en su corazón.

DHH

Ya sé que ustedes son descendientes de Abraham; pero quieren matarme porque no aceptan mi palabra.

TLA

»Yo sé que ustedes son descendientes de Abraham, pero quieren matarme porque no aceptan mis enseñanzas.

8:38 Cap. 8

Reina-Valera 1960

Yo hablo lo que he visto cerca del Padre; y vosotros hacéis lo que habéis oído cerca de vuestro padre.

NTV

Yo les cuento lo que vi cuando estaba con mi Padre, pero ustedes siguen el consejo de su padre.

DHH

Yo hablo de lo que el Padre me ha mostrado; así también ustedes, hagan lo que del Padre han escuchado.

TLA

Yo solo les digo lo que mi Padre me ha enseñado. Ustedes, en cambio, hacen lo que les ha enseñado su padre.

8:39 Cap. 8

Reina-Valera 1960

Respondieron y le dijeron: Nuestro padre es Abraham. Jesús les dijo: Si fueseis hijos de Abraham, las obras de Abraham haríais.

NTV

—¡Nuestro padre es Abraham! —declararon. —No —respondió Jesús—, pues si realmente fueran hijos de Abraham, seguirían su ejemplo.

DHH

Ellos le dijeron: —¡Nuestro padre es Abraham! Pero Jesús les contestó: —Si ustedes fueran de veras hijos de Abraham, harían lo que él hizo.

TLA

Ellos le dijeron: —¡Nuestro padre es Abraham! Entonces Jesús les contestó: —Si en verdad ustedes fueran descendientes de Abraham, harían lo que él hizo.

8:40 Cap. 8

Reina-Valera 1960

Pero ahora procuráis matarme a mí, hombre que os he hablado la verdad, la cual he oído de Dios; no hizo esto Abraham.

NTV

En cambio, procuran matarme porque les dije la verdad, la cual oí de Dios. Abraham nunca hizo algo así.

DHH

Sin embargo, aunque les he dicho la verdad que Dios me ha enseñado, ustedes quieren matarme. ¡Abraham nunca hizo nada así!

TLA

Pero yo les he dicho la verdad que he escuchado de Dios, y ustedes quieren matarme. ¡Abraham nunca hizo algo así!

8:41 Cap. 8

Reina-Valera 1960

Vosotros hacéis las obras de vuestro padre. Entonces le dijeron: Nosotros no somos nacidos de fornicación; un padre tenemos, que es Dios.

NTV

No, ustedes imitan a su verdadero padre. —¡Nosotros no somos hijos ilegítimos! —respondieron—. Dios mismo es nuestro verdadero Padre.

DHH

Ustedes hacen lo mismo que hace su padre. Ellos le dijeron: —¡Nosotros no somos hijos bastardos; tenemos un solo Padre, que es Dios!

TLA

Pero ustedes hacen exactamente lo mismo que hace su padre. Ellos le contestaron: —¡No nos acuses de tener otro padre! Nuestro único Padre es Dios.

8:42 Cap. 8

Reina-Valera 1960

Jesús entonces les dijo: Si vuestro padre fuese Dios, ciertamente me amaríais; porque yo de Dios he salido, y he venido; pues no he venido de mí mismo, sino que él me envió.

NTV

Jesús les dijo: —Si Dios fuera su Padre, ustedes me amarían, porque he venido a ustedes de parte de Dios. No estoy aquí por mi propia cuenta, sino que él me envió.

DHH

Jesús les contestó: —Si de veras Dios fuera su padre, ustedes me amarían, porque yo vengo de Dios y aquí estoy. No he venido por mi propia cuenta, sino que Dios me ha enviado.

TLA

Jesús les respondió: —Si en verdad Dios fuera su Padre, ustedes me amarían, porque yo vengo del cielo, donde está Dios. Yo no vine por mi propia cuenta, sino que Dios me envió.

8:43 Cap. 8

Reina-Valera 1960

¿Por qué no entendéis mi lenguaje? Porque no podéis escuchar mi palabra.

NTV

¿Por qué no pueden entender lo que les digo? ¡Es porque ni siquiera toleran oírme!

DHH

¿Por qué no pueden entender ustedes mi mensaje? Pues simplemente porque no pueden escuchar mi palabra.

TLA

Ustedes no pueden entender lo que les digo, porque no les gusta escuchar mi mensaje.

8:44 Cap. 8

Reina-Valera 1960

Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer. Él ha sido homicida desde el principio, y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira.

NTV

Pues ustedes son hijos de su padre, el diablo, y les encanta hacer las cosas malvadas que él hace. Él ha sido asesino desde el principio y siempre ha odiado la verdad, porque en él no hay verdad. Cuando miente, actúa de acuerdo con su naturaleza porque es mentiroso y el padre de la mentira.

DHH

El padre de ustedes es el diablo; ustedes le pertenecen, y tratan de hacer lo que él quiere. El diablo ha sido un asesino desde el principio. No se mantiene en la verdad, y nunca dice la verdad. Cuando dice mentiras, habla como lo que es; porque es mentiroso y es el padre de la mentira.

TLA

El padre de ustedes es el diablo, y ustedes tratan de hacer lo que él quiere. El diablo siempre ha sido un asesino y un gran mentiroso. Todo lo que dice son solo mentiras, y hace que las personas mientan.

8:45 Cap. 8

Reina-Valera 1960

Y a mí, porque digo la verdad, no me creéis.

NTV

Por eso, es natural que no me crean cuando les digo la verdad.

DHH

Pero como yo digo la verdad, ustedes no me creen.

TLA

»Por eso ustedes no pueden creer que digo la verdad.

8:46 Cap. 8

Reina-Valera 1960

¿Quién de vosotros me redarguye de pecado? Pues si digo la verdad, ¿por qué vosotros no me creéis?

NTV

¿Quién de ustedes puede, con toda sinceridad, acusarme de pecado? Y si les digo la verdad, ¿por qué, entonces, no me creen?

DHH

¿Quién de ustedes puede demostrar que yo tengo algún pecado? Y si digo la verdad, ¿por qué no me creen?

TLA

¿Quién de ustedes puede acusarme de haber hecho algo malo? Y si digo la verdad, ¿por qué no me creen?

8:47 Cap. 8

Reina-Valera 1960

El que es de Dios, las palabras de Dios oye; por esto no las oís vosotros, porque no sois de Dios.

NTV

Los que pertenecen a Dios escuchan con gusto las palabras de Dios, pero ustedes no las escuchan porque no pertenecen a Dios.

DHH

El que es de Dios, escucha las palabras de Dios; pero como ustedes no son de Dios, no quieren escuchar.

TLA

Los hijos de Dios escuchan con atención todo lo que Dios dice. Pero ustedes no le ponen atención porque no son sus hijos.

8:48 Cap. 8

Reina-Valera 1960

Respondieron entonces los judíos, y le dijeron: ¿No decimos bien nosotros, que tú eres samaritano, y que tienes demonio?

NTV

—¡Samaritano endemoniado! —replicó la gente—. ¿No veníamos diciendo que estabas poseído por un demonio?

DHH

Los judíos le dijeron entonces: —Tenemos razón cuando decimos que eres un samaritano y que tienes un demonio.

TLA

Entonces, algunos judíos le dijeron: —Cuando decimos que eres un extranjero indeseable, y que tienes un demonio, no estamos equivocados.

8:49 Cap. 8

Reina-Valera 1960

Respondió Jesús: Yo no tengo demonio, antes honro a mi Padre; y vosotros me deshonráis.

NTV

—No —dijo Jesús—, no tengo ningún demonio. Pues yo honro a mi Padre; en cambio, ustedes me deshonran a mí.

DHH

Jesús les contestó: —No tengo ningún demonio. Lo que hago es honrar a mi Padre; en cambio, ustedes me deshonran.

TLA

Jesús les contestó: —Yo no tengo ningún demonio. Lo que hago es hablar bien de mi Padre; pero ustedes hablan mal de mí.

8:50 Cap. 8

Reina-Valera 1960

Pero yo no busco mi gloria; hay quien la busca, y juzga.

NTV

Y, aunque no tengo ninguna intención de glorificarme a mí mismo, Dios va a glorificarme y él es el verdadero juez.

DHH

Yo no busco mi gloria; hay alguien que la busca, y él es el que juzga.

TLA

Yo no le pido a la gente que hable bien de mí; es Dios quien lo quiere así, y es él quien juzga.

8:51 Cap. 8

Reina-Valera 1960

De cierto, de cierto os digo, que el que guarda mi palabra, nunca verá muerte.

NTV

Les digo la verdad, ¡todo el que obedezca mi enseñanza jamás morirá!

DHH

Les aseguro que quien hace caso de mi palabra, no morirá.

TLA

Les aseguro que quien obedezca mi enseñanza, vivirá para siempre con Dios.

8:52 Cap. 8

Reina-Valera 1960

Entonces los judíos le dijeron: Ahora conocemos que tienes demonio. Abraham murió, y los profetas; y tú dices: El que guarda mi palabra, nunca sufrirá muerte.

NTV

—Ahora estamos convencidos de que estás poseído por un demonio —dijo la gente—. Hasta Abraham y los profetas murieron, pero tú dices: “¡El que obedezca mi enseñanza nunca morirá!”.

DHH

Los judíos le contestaron: —Ahora estamos seguros de que tienes un demonio. Abraham y todos los profetas murieron, y tú dices: “El que hace caso de mi palabra, no morirá.”

TLA

Ellos le dijeron: —Ahora sí estamos seguros de que tienes un demonio. Nuestro antepasado Abraham murió, y también murieron los profetas. Sin embargo, tú dices que el que te obedezca vivirá para siempre.

8:53 Cap. 8

Reina-Valera 1960

¿Eres tú acaso mayor que nuestro padre Abraham, el cual murió? ¡Y los profetas murieron! ¿Quién te haces a ti mismo?

NTV

¿Acaso eres más importante que nuestro padre Abraham? Él murió, igual que los profetas. ¿Tú quién te crees que eres?

DHH

¿Acaso eres tú más que nuestro padre Abraham? Él murió, y los profetas también murieron. ¿Quién te has creído que eres?

TLA

¿Acaso te crees más importante que Abraham? Él y los profetas murieron. ¿Qué te estás creyendo?

8:54 Cap. 8

Reina-Valera 1960

Respondió Jesús: Si yo me glorifico a mí mismo, mi gloria nada es; mi Padre es el que me glorifica, el que vosotros decís que es vuestro Dios.

NTV

Jesús contestó: —Si yo buscara mi propia gloria, esa gloria no tendría ningún valor, pero es mi Padre quien me glorificará. Ustedes dicen: “Él es nuestro Dios” ,

DHH

Jesús les contestó: —Si yo me glorifico a mí mismo, mi gloria no vale nada. Pero el que me glorifica es mi Padre, el mismo que ustedes dicen que es su Dios.

TLA

Jesús les respondió: —¿De qué me serviría hablar bien de mí mismo? Mi Padre es el que habla bien de mí, y ustedes dicen que él es su Dios.

8:55 Cap. 8

Reina-Valera 1960

Pero vosotros no le conocéis; mas yo le conozco, y si dijere que no le conozco, sería mentiroso como vosotros; pero le conozco, y guardo su palabra.

NTV

pero ni siquiera lo conocen. Yo sí lo conozco; y si dijera lo contrario, ¡sería tan mentiroso como ustedes! Pero lo conozco y lo obedezco.

DHH

Pero ustedes no lo conocen. Yo sí lo conozco; y si dijera que no lo conozco, sería yo tan mentiroso como ustedes. Pero ciertamente lo conozco, y hago caso de su palabra.

TLA

En realidad, ustedes no lo conocen. Yo sí lo conozco. Lo conozco, y lo obedezco. Si dijera lo contrario, sería un mentiroso como ustedes.

8:56 Cap. 8

Reina-Valera 1960

Abraham vuestro padre se gozó de que había de ver mi día; y lo vio, y se gozó.

NTV

Abraham, el padre de ustedes, se alegró mientras esperaba con ansias mi venida; la vio y se llenó de alegría.

DHH

Abraham, el antepasado de ustedes, se alegró porque iba a ver mi día; y lo vio, y se llenó de gozo.

TLA

Abraham, el antepasado de ustedes, se alegró mucho de que vería el tiempo en que yo vendría al mundo; lo vio, y le causó mucha alegría.

8:57 Cap. 8

Reina-Valera 1960

Entonces le dijeron los judíos: Aún no tienes cincuenta años, ¿y has visto a Abraham?

NTV

Entonces la gente le dijo: —Ni siquiera tienes cincuenta años. ¿Cómo puedes decir que has visto a Abraham?

DHH

Los judíos dijeron a Jesús: —Todavía no tienes cincuenta años, ¿y dices que has visto a Abraham?

TLA

Entonces le preguntaron: —Ni siquiera has cumplido cincuenta años de edad. ¿Cómo puedes decir que has visto a Abraham?

8:58 Cap. 8

Reina-Valera 1960

Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: Antes que Abraham fuese, yo soy.

NTV

Jesús contestó: —Les digo la verdad, ¡aun antes de que Abraham naciera, Yo Soy!

DHH

Jesús les contestó: —Les aseguro que yo existo desde antes que existiera Abraham.

TLA

Jesús les dijo: —Les aseguro que mucho antes de que naciera Abraham ya existía yo.

8:59 Cap. 8

Reina-Valera 1960

Tomaron entonces piedras para arrojárselas; pero Jesús se escondió y salió del templo; y atravesando por en medio de ellos, se fue.

NTV

En ese momento, tomaron piedras para arrojárselas, pero Jesús desapareció de la vista de ellos y salió del templo.

DHH

Entonces ellos tomaron piedras para arrojárselas; pero Jesús se escondió y salió del templo.

TLA

Entonces aquellos judíos quisieron matar a Jesús a pedradas; pero él se mezcló entre la multitud y salió del templo.

12:1 Cap. 12

Reina-Valera 1960

Seis días antes de la pascua, vino Jesús a Betania, donde estaba Lázaro, el que había estado muerto, y a quien había resucitado de los muertos.

NTV

Seis días antes de que comenzara la celebración de la Pascua, Jesús llegó a Betania, a la casa de Lázaro, el hombre a quien él había resucitado.

DHH

Seis días antes de la Pascua, Jesús fue a Betania, donde vivía Lázaro, a quien él había resucitado.

TLA

Seis días antes de que se celebrara la fiesta de la Pascua, Jesús fue al pueblo de Betania. Allí vivía Lázaro, el hombre a quien Jesús había resucitado.

12:2 Cap. 12

Reina-Valera 1960

Y le hicieron allí una cena; Marta servía, y Lázaro era uno de los que estaban sentados a la mesa con él.

NTV

Prepararon una cena en honor de Jesús. Marta servía, y Lázaro estaba entre los que comían con él.

DHH

Allí hicieron una cena en honor de Jesús; Marta servía, y Lázaro era uno de los que estaban a la mesa comiendo con él.

TLA

En ese pueblo, unos amigos de Jesús hicieron una cena para él. Lázaro estaba sentado a la mesa con Jesús, y su hermana Marta servía la comida.

12:3 Cap. 12

Reina-Valera 1960

Entonces María tomó una libra de perfume de nardo puro, de mucho precio, y ungió los pies de Jesús, y los enjugó con sus cabellos; y la casa se llenó del olor del perfume.

NTV

Entonces María tomó un frasco con casi medio litro de un costoso perfume preparado con esencia de nardo, le ungió los pies a Jesús y los secó con sus propios cabellos. La casa se llenó de la fragancia del perfume.

DHH

María trajo unos trescientos gramos de perfume de nardo puro, muy caro, y perfumó los pies de Jesús; luego se los secó con sus cabellos. Y toda la casa se llenó del aroma del perfume.

TLA

María, su otra hermana, tomó una botella de un perfume muy caro y perfumó los pies de Jesús. Después los secó con sus cabellos, y toda la casa se llenó con el olor del perfume.

12:4 Cap. 12

Reina-Valera 1960

Y dijo uno de sus discípulos, Judas Iscariote hijo de Simón, el que le había de entregar:

NTV

Sin embargo, Judas Iscariote, el discípulo que pronto lo traicionaría, dijo:

DHH

Entonces Judas Iscariote, que era aquel de los discípulos que iba a traicionar a Jesús, dijo:

TLA

Pero uno de los discípulos, que se llamaba Judas Iscariote, y que después traicionaría a Jesús, dijo:

12:5 Cap. 12

Reina-Valera 1960

¿Por qué no fue este perfume vendido por trescientos denarios, y dado a los pobres?

NTV

«Ese perfume valía el salario de un año. Hubiera sido mejor venderlo para dar el dinero a los pobres».

DHH

—¿Por qué no se ha vendido este perfume por el equivalente al salario de trescientos días, para ayudar a los pobres?

TLA

—¡Mejor se hubiera vendido este perfume! Nos habrían dado el dinero de trescientos días de trabajo, y con él podríamos haber ayudado a los pobres.

12:6 Cap. 12

Reina-Valera 1960

Pero dijo esto, no porque se cuidara de los pobres, sino porque era ladrón, y teniendo la bolsa, sustraía de lo que se echaba en ella.

NTV

No es que a Judas le importaran los pobres; en verdad, era un ladrón y, como estaba a cargo del dinero de los discípulos, a menudo robaba una parte para él.

DHH

Pero Judas no dijo esto porque le importaran los pobres, sino porque era ladrón, y como tenía a su cargo la bolsa del dinero, robaba de lo que echaban en ella.

TLA

Entonces Jesús le dijo a Judas: —¡Déjala tranquila! Ella estaba guardando ese perfume para el día de mi entierro. En cuanto a los pobres, siempre los tendrán cerca de ustedes, pero a mí no siempre me tendrán. En realidad, a Judas no le importaban los pobres; dijo eso porque era un ladrón. Como él era el encargado de cuidar el dinero de Jesús y de los discípulos, a veces se lo robaba.

12:7 Cap. 12

Reina-Valera 1960

Entonces Jesús dijo: Déjala; para el día de mi sepultura ha guardado esto.

NTV

Jesús respondió: «Déjala en paz. Esto lo hizo en preparación para mi entierro.

DHH

Jesús le dijo: —Déjala, pues lo estaba guardando para el día de mi entierro.

TLA

Entonces Jesús le dijo a Judas: —¡Déjala tranquila! Ella estaba guardando ese perfume para el día de mi entierro. En cuanto a los pobres, siempre los tendrán cerca de ustedes, pero a mí no siempre me tendrán. En realidad, a Judas no le importaban los pobres; dijo eso porque era un ladrón. Como él era el encargado de cuidar el dinero de Jesús y de los discípulos, a veces se lo robaba.

12:8 Cap. 12

Reina-Valera 1960

Porque a los pobres siempre los tendréis con vosotros, mas a mí no siempre me tendréis.

NTV

Siempre habrá pobres entre ustedes, pero a mí no siempre me tendrán».

DHH

A los pobres siempre los tendrán entre ustedes, pero a mí no siempre me tendrán.

TLA

Entonces Jesús le dijo a Judas: —¡Déjala tranquila! Ella estaba guardando ese perfume para el día de mi entierro. En cuanto a los pobres, siempre los tendrán cerca de ustedes, pero a mí no siempre me tendrán. En realidad, a Judas no le importaban los pobres; dijo eso porque era un ladrón. Como él era el encargado de cuidar el dinero de Jesús y de los discípulos, a veces se lo robaba.

12:9 Cap. 12

Reina-Valera 1960

Gran multitud de los judíos supieron entonces que él estaba allí, y vinieron, no solamente por causa de Jesús, sino también para ver a Lázaro, a quien había resucitado de los muertos.

NTV

Cuando toda la gente se enteró de que Jesús había llegado, corrieron en masa para verlo a él y también a Lázaro, el hombre al que Jesús había resucitado de los muertos.

DHH

Muchos de los judíos se enteraron de que Jesús estaba en Betania, y fueron allá, no solo para ver a Jesús sino también a Lázaro, a quien Jesús había resucitado.

TLA

Muchos de los judíos que vivían en Jerusalén se enteraron de que Jesús estaba en Betania; así que fueron allá, no solo para verlo sino para ver también a Lázaro, a quien Jesús había resucitado.

12:10 Cap. 12

Reina-Valera 1960

Pero los principales sacerdotes acordaron dar muerte también a Lázaro,

NTV

Entonces los principales sacerdotes decidieron matar a Lázaro también,

DHH

Entonces los jefes de los sacerdotes decidieron matar también a Lázaro,

TLA

Cuando los sacerdotes principales se enteraron de esto, planearon matar también a Lázaro,

12:11 Cap. 12

Reina-Valera 1960

porque a causa de él muchos de los judíos se apartaban y creían en Jesús.

NTV

ya que a causa de él mucha gente los había abandonado a ellos y ahora creían en Jesús.

DHH

porque por causa suya muchos judíos se estaban separando de ellos para creer en Jesús.

TLA

pues por su culpa muchos judíos ya no querían nada con los sacerdotes, y se habían vuelto seguidores de Jesús.

12:12 Cap. 12

Reina-Valera 1960

El siguiente día, grandes multitudes que habían venido a la fiesta, al oír que Jesús venía a Jerusalén,

NTV

Al día siguiente, la noticia de que Jesús iba camino a Jerusalén corrió por toda la ciudad. Una gran multitud de visitantes que habían venido para la Pascua

DHH

Mucha gente había ido a Jerusalén para la fiesta de la Pascua. Al día siguiente, supieron que Jesús iba a llegar a la ciudad.

TLA

Mucha gente había ido a la ciudad de Jerusalén para la fiesta de la Pascua. Al día siguiente, cuando algunos escucharon que Jesús iba a llegar a la ciudad,

12:13 Cap. 12

Reina-Valera 1960

tomaron ramas de palmera y salieron a recibirle, y clamaban: ¡Hosanna! ¡Bendito el que viene en el nombre del Señor, el Rey de Israel!

NTV

tomaron ramas de palmera y salieron al camino para recibirlo. Gritaban: «¡Alabado sea Dios! ¡Bendiciones al que viene en el nombre del Señor! ¡Viva el Rey de Israel!».

DHH

Entonces cortaron hojas de palmera y salieron a recibirlo, gritando: —¡Hosana! ¡Bendito el que viene en el nombre del Señor, el Rey de Israel!

TLA

cortaron ramas de palmera y salieron a encontrarlo, gritando: «¡Sálvanos, Dios nuestro! ¡Bendito el que viene de parte de Dios! ¡Bendito sea el Rey de Israel!»

12:14 Cap. 12

Reina-Valera 1960

Y halló Jesús un asnillo, y montó sobre él, como está escrito:

NTV

Jesús encontró un burrito y se montó en él; así se cumplió la profecía que dice:

DHH

Jesús encontró un burro y montó en él, como se dice en la Escritura:

TLA

Jesús, por su parte, se montó en un burrito que encontró en el camino. Así cumplió con lo que anunciaba la Biblia:

12:15 Cap. 12

Reina-Valera 1960

No temas, hija de Sion; He aquí tu Rey viene, Montado sobre un pollino de asna.

NTV

«No temas, pueblo de Jerusalén. Mira, tu Rey ya viene montado en la cría de una burra».

DHH

«No tengas miedo, ciudad de Sión; mira, tu Rey viene montado en un burrito.»

TLA

«¡No tengan miedo habitantes de Jerusalén! »¡Ya viene su Rey! ¡Viene montado en un burrito!»

12:16 Cap. 12

Reina-Valera 1960

Estas cosas no las entendieron sus discípulos al principio; pero cuando Jesús fue glorificado, entonces se acordaron de que estas cosas estaban escritas acerca de él, y de que se las habían hecho.

NTV

Sus discípulos no entendieron en ese momento que se trataba del cumplimiento de la profecía. Solo después de que Jesús entró en su gloria, se acordaron de lo sucedido y se dieron cuenta de que esas cosas se habían escrito acerca de él.

DHH

Al principio, sus discípulos no entendieron estas cosas; pero después, cuando Jesús fue glorificado, se acordaron de que todo esto que le habían hecho estaba en la Escritura y se refería a él.

TLA

Los que estuvieron presentes en Betania, cuando Jesús resucitó a Lázaro, habían contado en Jerusalén este milagro. Por eso la gente salió al encuentro de Jesús. Pero los fariseos se decían unos a otros: «Miren, ¡todos lo siguen! No vamos a poder hacer nada.» Al principio, los discípulos de Jesús no entendían lo que estaba pasando; pero después de que Jesús murió y resucitó, se acordaron de que todo lo que le habían hecho a Jesús ya estaba anunciado en la Biblia.

12:17 Cap. 12

Reina-Valera 1960

Y daba testimonio la gente que estaba con él cuando llamó a Lázaro del sepulcro, y le resucitó de los muertos.

NTV

Muchos de la multitud habían estado presentes cuando Jesús llamó a Lázaro de la tumba y lo resucitó de los muertos, y se lo habían contado a otros.

DHH

La gente que estaba con Jesús cuando él llamó a Lázaro de la tumba y lo resucitó, contaba lo que había visto.

TLA

Los que estuvieron presentes en Betania, cuando Jesús resucitó a Lázaro, habían contado en Jerusalén este milagro. Por eso la gente salió al encuentro de Jesús. Pero los fariseos se decían unos a otros: «Miren, ¡todos lo siguen! No vamos a poder hacer nada.» Al principio, los discípulos de Jesús no entendían lo que estaba pasando; pero después de que Jesús murió y resucitó, se acordaron de que todo lo que le habían hecho a Jesús ya estaba anunciado en la Biblia.

12:18 Cap. 12

Reina-Valera 1960

Por lo cual también había venido la gente a recibirle, porque había oído que él había hecho esta señal.

NTV

Por eso tantos salieron a recibir a Jesús, porque habían oído de esa señal milagrosa.

DHH

Por eso, la gente salió al encuentro de Jesús, porque supieron de la señal milagrosa que había hecho.

TLA

Los que estuvieron presentes en Betania, cuando Jesús resucitó a Lázaro, habían contado en Jerusalén este milagro. Por eso la gente salió al encuentro de Jesús. Pero los fariseos se decían unos a otros: «Miren, ¡todos lo siguen! No vamos a poder hacer nada.» Al principio, los discípulos de Jesús no entendían lo que estaba pasando; pero después de que Jesús murió y resucitó, se acordaron de que todo lo que le habían hecho a Jesús ya estaba anunciado en la Biblia.

12:19 Cap. 12

Reina-Valera 1960

Pero los fariseos dijeron entre sí: Ya veis que no conseguís nada. Mirad, el mundo se va tras él.

NTV

Entonces los fariseos se dijeron unos a otros: «Ya no hay nada que podamos hacer. ¡Miren, todo el mundo se va tras él!».

DHH

Pero los fariseos se decían unos a otros: —Ya ven ustedes que así no vamos a conseguir nada. Miren, ¡todo el mundo se va con él!

TLA

Los que estuvieron presentes en Betania, cuando Jesús resucitó a Lázaro, habían contado en Jerusalén este milagro. Por eso la gente salió al encuentro de Jesús. Pero los fariseos se decían unos a otros: «Miren, ¡todos lo siguen! No vamos a poder hacer nada.» Al principio, los discípulos de Jesús no entendían lo que estaba pasando; pero después de que Jesús murió y resucitó, se acordaron de que todo lo que le habían hecho a Jesús ya estaba anunciado en la Biblia.

12:20 Cap. 12

Reina-Valera 1960

Había ciertos griegos entre los que habían subido a adorar en la fiesta.

NTV

Algunos griegos que habían ido a Jerusalén para celebrar la Pascua

DHH

Entre la gente que había ido a Jerusalén a adorar durante la fiesta, había algunos griegos.

TLA

Entre las personas que habían ido a Jerusalén para la fiesta de la Pascua, había unos griegos.

12:21 Cap. 12

Reina-Valera 1960

Estos, pues, se acercaron a Felipe, que era de Betsaida de Galilea, y le rogaron, diciendo: Señor, quisiéramos ver a Jesús.

NTV

le hicieron una visita a Felipe, que era de Betsaida de Galilea. Le dijeron: «Señor, queremos conocer a Jesús».

DHH

Estos se acercaron a Felipe, que era de Betsaida, un pueblo de Galilea, y le rogaron: —Señor, queremos ver a Jesús.

TLA

Ellos fueron a un pueblo de Galilea para ver a Felipe, uno de los discípulos de Jesús, y le dijeron: —Señor, queremos ver a Jesús. Felipe, que era de Betsaida,

12:22 Cap. 12

Reina-Valera 1960

Felipe fue y se lo dijo a Andrés; entonces Andrés y Felipe se lo dijeron a Jesús.

NTV

Felipe se lo comentó a Andrés, y juntos fueron a preguntarle a Jesús.

DHH

Felipe fue y se lo dijo a Andrés, y los dos fueron a contárselo a Jesús.

TLA

fue a contárselo a Andrés, y los dos fueron a decírselo a Jesús.

12:23 Cap. 12

Reina-Valera 1960

Jesús les respondió diciendo: Ha llegado la hora para que el Hijo del Hombre sea glorificado.

NTV

Jesús respondió: «Ya ha llegado el momento para que el Hijo del Hombre entre en su gloria.

DHH

Jesús les dijo entonces: —Ha llegado la hora en que el Hijo del hombre va a ser glorificado.

TLA

Él les dijo: —Ha llegado el momento de que todos sepan de verdad quién es el Hijo del hombre.

12:24 Cap. 12

Reina-Valera 1960

De cierto, de cierto os digo, que si el grano de trigo no cae en la tierra y muere, queda solo; pero si muere, lleva mucho fruto.

NTV

Les digo la verdad, el grano de trigo, a menos que sea sembrado en la tierra y muera, queda solo. Sin embargo, su muerte producirá muchos granos nuevos, una abundante cosecha de nuevas vidas.

DHH

Les aseguro que si el grano de trigo al caer en tierra no muere, queda él solo; pero si muere, da abundante cosecha.

TLA

Ustedes saben que el grano de trigo no produce nada, a menos que caiga en la tierra y muera. Y si muere, da una cosecha abundante.

12:25 Cap. 12

Reina-Valera 1960

El que ama su vida, la perderá; y el que aborrece su vida en este mundo, para vida eterna la guardará.

NTV

Los que aman su vida en este mundo la perderán. Los que no le dan importancia a su vida en este mundo la conservarán por toda la eternidad.

DHH

El que ama su vida, la perderá; pero el que desprecia su vida en este mundo, la conservará para la vida eterna.

TLA

Si ustedes consideran que su vida es más importante que obedecerme, no tendrán vida eterna. Pero si consideran que su vida en este mundo no es importante, y me obedecen, entonces tendrán vida eterna.

12:26 Cap. 12

Reina-Valera 1960

Si alguno me sirve, sígame; y donde yo estuviere, allí también estará mi servidor. Si alguno me sirviere, mi Padre le honrará.

NTV

Todo el que quiera servirme debe seguirme, porque mis siervos tienen que estar donde yo estoy. El Padre honrará a todo el que me sirva.

DHH

Si alguno quiere servirme, que me siga; y donde yo esté, allí estará también el que me sirva. Si alguno me sirve, mi Padre lo honrará.

TLA

Si alguno de ustedes quiere servirme, tiene que obedecerme. Donde yo esté, ahí también estarán los que me sirven, y mi Padre los premiará.

12:27 Cap. 12

Reina-Valera 1960

Ahora está turbada mi alma; ¿y qué diré? ¿Padre, sálvame de esta hora? Mas para esto he llegado a esta hora.

NTV

»Ahora mi alma está muy entristecida. ¿Acaso debería orar: “Padre, sálvame de esta hora”? ¡Pero esa es precisamente la razón por la que vine!

DHH

»¡Siento en este momento una angustia terrible! ¿Y qué voy a decir? ¿Diré: “Padre, líbrame de esta angustia”? ¡Pero precisamente para esto he venido!

TLA

»En este momento estoy sufriendo mucho, y me encuentro confundido. Quisiera decirle a mi Padre que no me deje sufrir así. Pero no lo haré, porque yo vine al mundo precisamente para hacer lo que él me mandó.

12:28 Cap. 12

Reina-Valera 1960

Padre, glorifica tu nombre. Entonces vino una voz del cielo: Lo he glorificado, y lo glorificaré otra vez.

NTV

Padre, glorifica tu nombre». Entonces habló una voz del cielo: «Ya he glorificado mi nombre y lo haré otra vez».

DHH

Padre, glorifica tu nombre.» Entonces se oyó una voz del cielo, que decía: «Ya lo he glorificado, y lo voy a glorificar otra vez.»

TLA

Más bien diré: “Padre, muéstrale al mundo tu poder.” Al momento, desde el cielo se oyó una voz que decía: «Ya he mostrado mi poder, y volveré a mostrarlo.»

12:29 Cap. 12

Reina-Valera 1960

Y la multitud que estaba allí, y había oído la voz, decía que había sido un trueno. Otros decían: Un ángel le ha hablado.

NTV

Al oír la voz, algunos de la multitud pensaron que era un trueno, mientras que otros decían que un ángel le había hablado.

DHH

La gente que estaba allí escuchando, decía que había sido un trueno; pero algunos afirmaban: —Un ángel le ha hablado.

TLA

Los que estaban allí decían que habían oído un trueno. Otros decían: «Un ángel le ha hablado a Jesús.»

12:30 Cap. 12

Reina-Valera 1960

Respondió Jesús y dijo: No ha venido esta voz por causa mía, sino por causa de vosotros.

NTV

Entonces Jesús les dijo: «La voz fue para beneficio de ustedes, no mío.

DHH

Jesús les dijo: —No fue por mí por quien se oyó esta voz, sino por ustedes.

TLA

Pero Jesús les dijo: «La voz que ustedes oyeron tiene como propósito ayudarlos a confiar en mí.

12:31 Cap. 12

Reina-Valera 1960

Ahora es el juicio de este mundo; ahora el príncipe de este mundo será echado fuera.

NTV

Ha llegado el tiempo de juzgar a este mundo, cuando Satanás —quien gobierna este mundo— será expulsado.

DHH

Este es el momento en que el mundo va a ser juzgado, y ahora será expulsado el que manda en este mundo.

TLA

Ahora es cuando la gente de este mundo va a ser juzgada; y el que manda en este mundo, que es el diablo, será echado fuera.

12:32 Cap. 12

Reina-Valera 1960

Y yo, si fuere levantado de la tierra, a todos atraeré a mí mismo.

NTV

Y, cuando yo sea levantado de la tierra, atraeré a todos hacia mí».

DHH

Pero cuando yo sea levantado de la tierra, atraeré a todos a mí mismo.

TLA

Pero, cuando me cuelguen de la cruz, haré que todos crean en mí.»

12:33 Cap. 12

Reina-Valera 1960

Y decía esto dando a entender de qué muerte iba a morir.

NTV

Con eso quería dar a entender de qué forma iba a morir.

DHH

Con esto daba a entender de qué forma había de morir.

TLA

Cuando Jesús dijo que lo colgarían de la cruz, se refería al modo en que iba a morir.

12:34 Cap. 12

Reina-Valera 1960

Le respondió la gente: Nosotros hemos oído de la ley, que el Cristo permanece para siempre. ¿Cómo, pues, dices tú que es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado? ¿Quién es este Hijo del Hombre?

NTV

La multitud respondió: —Según entendimos de las Escrituras, el Mesías vivirá para siempre. ¿Cómo puedes decir, entonces, que el Hijo del Hombre va a morir? Además, ¿quién es este Hijo del Hombre?

DHH

La gente le contestó: —Por la ley sabemos que el Mesías vivirá para siempre. ¿Cómo, pues, dices tú que el Hijo del hombre tiene que ser levantado? ¿Quién es ese Hijo del hombre?

TLA

La gente le preguntó: —¿Por qué dices tú que al Hijo del hombre lo van a colgar de una cruz? ¿Quién es este Hijo del hombre? La Biblia dice que el Mesías vivirá para siempre.

12:35 Cap. 12

Reina-Valera 1960

Entonces Jesús les dijo: Aún por un poco está la luz entre vosotros; andad entre tanto que tenéis luz, para que no os sorprendan las tinieblas; porque el que anda en tinieblas, no sabe a dónde va.

NTV

Jesús contestó: —Mi luz brillará para ustedes solo un poco más de tiempo. Caminen en la luz mientras puedan, para que la oscuridad no los tome por sorpresa, porque los que andan en la oscuridad no pueden ver adónde van.

DHH

Jesús les dijo: —Todavía estará entre ustedes la luz, pero solamente por un poco de tiempo. Anden, pues, mientras tienen esta luz, para que no les sorprenda la oscuridad; porque el que anda en oscuridad, no sabe por dónde va.

TLA

Jesús les contestó: —Yo estaré con ustedes poco tiempo. Crean en mí mientras aún estoy aquí. Creer en mí significa caminar mientras todavía hay luz, para no ser sorprendido por la noche, porque el que camina en la oscuridad no sabe por dónde va. Después de decir esto, Jesús se apartó de todos y se fue a un lugar donde no lo pudieran encontrar.

12:36 Cap. 12

Reina-Valera 1960

Estas cosas habló Jesús, y se fue y se ocultó de ellos.

NTV

Pongan su confianza en la luz mientras aún haya tiempo; entonces se convertirán en hijos de la luz. Después de decir esas cosas, Jesús salió y desapareció de la vista de ellos.

DHH

Crean en la luz mientras todavía la tienen, para que pertenezcan a la luz. Después de decir estas cosas, Jesús se fue y se escondió de ellos.

TLA

Jesús les contestó: —Yo estaré con ustedes poco tiempo. Crean en mí mientras aún estoy aquí. Creer en mí significa caminar mientras todavía hay luz, para no ser sorprendido por la noche, porque el que camina en la oscuridad no sabe por dónde va. Después de decir esto, Jesús se apartó de todos y se fue a un lugar donde no lo pudieran encontrar.

12:37 Cap. 12

Reina-Valera 1960

Pero a pesar de que había hecho tantas señales delante de ellos, no creían en él;

NTV

A pesar de todas las señales milagrosas que Jesús había hecho, la mayoría de la gente aún no creía en él.

DHH

A pesar de que Jesús había hecho tan grandes señales milagrosas delante de ellos, no creían en él;

TLA

Jesús había hecho muchos milagros delante de esa gente, pero aun así la gente no creía en él.

12:38 Cap. 12

Reina-Valera 1960

para que se cumpliese la palabra del profeta Isaías, que dijo: Señor, ¿quién ha creído a nuestro anuncio? ¿Y a quién se ha revelado el brazo del Señor?

NTV

Eso era precisamente lo que el profeta Isaías había predicho: «Señor, ¿quién ha creído nuestro mensaje? ¿A quién ha revelado el Señor su brazo poderoso?».

DHH

pues tenía que cumplirse lo que escribió el profeta Isaías: «Señor, ¿quién ha creído nuestro mensaje? ¿A quién ha revelado el Señor su poder?»

TLA

Esto sucedió porque tenía que cumplirse lo que había escrito el profeta Isaías: «Dios mío, ¿quién ha creído en nuestro mensaje? ¿A quién le has mostrado tu poder?»

12:39 Cap. 12

Reina-Valera 1960

Por esto no podían creer, porque también dijo Isaías:

NTV

Pero la gente no podía creer, porque como también dijo Isaías:

DHH

Así que no podían creer, pues también escribió Isaías:

TLA

Por eso no podían creer, pues Isaías también escribió:

12:40 Cap. 12

Reina-Valera 1960

Cegó los ojos de ellos, y endureció su corazón; Para que no vean con los ojos, y entiendan con el corazón, Y se conviertan, y yo los sane.

NTV

«El Señor les ha cegado los ojos y les ha endurecido el corazón, para que sus ojos no puedan ver y su corazón no pueda entender y ellos no puedan volver a mí para que yo los sane».

DHH

«Dios les ha cerrado los ojos y ha entorpecido su mente, para que no puedan ver ni puedan entender; para que no se vuelvan a mí, y yo no los sane.»

TLA

«Dios los ha hecho tercos, y no los deja entender, para que no se arrepientan ni crean en él, ni se salven.»

12:41 Cap. 12

Reina-Valera 1960

Isaías dijo esto cuando vio su gloria, y habló acerca de él.

NTV

Isaías se refería a Jesús cuando dijo esas palabras, porque vio el futuro y habló de la gloria del Mesías.

DHH

Isaías dijo esto porque había visto la gloria de Jesús, y hablaba de él.

TLA

Isaías escribió esto porque anticipadamente vio el poder y la fama que Jesús habría de tener.

12:42 Cap. 12

Reina-Valera 1960

Con todo eso, aun de los gobernantes, muchos creyeron en él; pero a causa de los fariseos no lo confesaban, para no ser expulsados de la sinagoga.

NTV

Sin embargo, hubo muchos que sí creyeron en él —entre ellos algunos líderes judíos—, pero no lo admitían por temor a que los fariseos los expulsaran de la sinagoga,

DHH

Sin embargo, muchos de los judíos creyeron en Jesús, incluso algunos de los más importantes. Pero no lo decían en público por miedo a los fariseos, para que no los expulsaran de las sinagogas.

TLA

Sin embargo, muchos judíos y algunos de sus líderes creyeron en Jesús, pero no se lo decían a nadie, porque tenían miedo de que los fariseos los expulsaran de la sinagoga.

12:43 Cap. 12

Reina-Valera 1960

Porque amaban más la gloria de los hombres que la gloria de Dios.

NTV

porque amaban más la aprobación humana que la aprobación de Dios.

DHH

Preferían la gloria que dan los hombres a la gloria que da Dios.

TLA

Ellos preferían quedar bien con la gente y no con Dios.

12:44 Cap. 12

Reina-Valera 1960

Jesús clamó y dijo: El que cree en mí, no cree en mí, sino en el que me envió;

NTV

Jesús le gritó a la multitud: «Si confían en mí, no confían solo en mí, sino también en Dios, quien me envió.

DHH

Jesús dijo con voz fuerte: «El que cree en mí, no cree solamente en mí, sino también en el Padre, que me ha enviado.

TLA

Jesús dijo con voz fuerte: «Si alguien cree en mí, también cree en Dios, que me envió.

12:45 Cap. 12

Reina-Valera 1960

y el que me ve, ve al que me envió.

NTV

Pues, cuando me ven a mí, están viendo al que me envió.

DHH

Y el que me ve a mí, ve también al que me ha enviado.

TLA

Y si alguien me ve a mí, también ha visto al que me envió.

12:46 Cap. 12

Reina-Valera 1960

Yo, la luz, he venido al mundo, para que todo aquel que cree en mí no permanezca en tinieblas.

NTV

Yo he venido como una luz para brillar en este mundo de oscuridad, a fin de que todos los que pongan su confianza en mí no queden más en la oscuridad.

DHH

Yo, que soy la luz, he venido al mundo para que los que creen en mí no se queden en la oscuridad.

TLA

Yo soy la luz que ha venido para alumbrar este mundo. El que cree en mí no vivirá en la oscuridad.

12:47 Cap. 12

Reina-Valera 1960

Al que oye mis palabras, y no las guarda, yo no le juzgo; porque no he venido a juzgar al mundo, sino a salvar al mundo.

NTV

No voy a juzgar a los que me oyen pero no me obedecen, porque he venido para salvar al mundo y no para juzgarlo.

DHH

Pero a aquel que oye mis palabras y no las obedece, no soy yo quien lo condena; porque yo no vine para condenar al mundo, sino para salvarlo.

TLA

»Yo no vine para juzgar a los que oyen mis enseñanzas y no las obedecen. No vine para condenar a la gente de este mundo, sino para salvarla.

12:48 Cap. 12

Reina-Valera 1960

El que me rechaza, y no recibe mis palabras, tiene quien le juzgue; la palabra que he hablado, ella le juzgará en el día postrero.

NTV

Pero todos los que me rechazan a mí y rechazan mi mensaje serán juzgados el día del juicio por la verdad que yo he hablado.

DHH

El que me desprecia y no hace caso de mis palabras, ya tiene quien lo condene: las palabras que yo he dicho lo condenarán en el día último.

TLA

El que me rechaza y no obedece mis enseñanzas, será condenado por esas mismas enseñanzas cuando llegue el fin.

12:49 Cap. 12

Reina-Valera 1960

Porque yo no he hablado por mi propia cuenta; el Padre que me envió, él me dio mandamiento de lo que he de decir, y de lo que he de hablar.

NTV

Yo no hablo con autoridad propia; el Padre, quien me envió, me ha ordenado qué decir y cómo decirlo.

DHH

Porque yo no hablo por mi cuenta; el Padre, que me ha enviado, me ha ordenado lo que debo decir y enseñar.

TLA

Porque yo no hablo por mi propia cuenta, sino que mi Padre me envió y me dijo todo lo que debo enseñar.

12:50 Cap. 12

Reina-Valera 1960

Y sé que su mandamiento es vida eterna. Así pues, lo que yo hablo, lo hablo como el Padre me lo ha dicho.

NTV

Y sé que sus mandatos llevan a la vida eterna; por eso digo todo lo que el Padre me indica que diga».

DHH

Y sé que el mandato de mi Padre es para vida eterna. Así pues, lo que yo digo, lo digo como el Padre me ha ordenado.»

TLA

Y sé que los que obedecen los mandamientos de mi Padre tendrán vida eterna. Por eso les he dicho todo lo que mi Padre me ordenó enseñarles.»

18:1 Cap. 18

Reina-Valera 1960

Habiendo dicho Jesús estas cosas, salió con sus discípulos al otro lado del torrente de Cedrón, donde había un huerto, en el cual entró con sus discípulos.

NTV

Después de decir esas cosas, Jesús cruzó el valle de Cedrón con sus discípulos y entró en un huerto de olivos.

DHH

Después de decir esto, Jesús salió con sus discípulos para ir al otro lado del arroyo Cedrón. Allí había un huerto, donde Jesús entró con sus discípulos.

TLA

Después de que Jesús terminó de orar, fue con sus discípulos a un jardín que estaba junto al arroyo de Cedrón.

18:2 Cap. 18

Reina-Valera 1960

Y también Judas, el que le entregaba, conocía aquel lugar, porque muchas veces Jesús se había reunido allí con sus discípulos.

NTV

Judas, el traidor, conocía ese lugar, porque Jesús solía reunirse allí con sus discípulos.

DHH

También Judas, el que lo estaba traicionando, conocía el lugar, porque muchas veces Jesús se había reunido allí con sus discípulos.

TLA

Judas Iscariote había prometido traicionar a Jesús. Conocía bien el lugar donde estaban Jesús y los otros discípulos, porque allí se habían reunido muchas veces. Entonces, llegó Judas al jardín con una tropa de soldados romanos. Los acompañaban unos guardias del templo, que habían sido enviados por los sacerdotes principales y por los fariseos. Iban armados, y llevaban lámparas y antorchas. Jesús ya sabía lo que iba a suceder. Cuando los vio venir, salió a su encuentro y les preguntó: —¿A quién buscan? —A Jesús de Nazaret —respondieron ellos. Jesús les dijo: —Yo soy.

18:3 Cap. 18

Reina-Valera 1960

Judas, pues, tomando una compañía de soldados, y alguaciles de los principales sacerdotes y de los fariseos, fue allí con linternas y antorchas, y con armas.

NTV

Los principales sacerdotes y los fariseos le habían dado a Judas un grupo de soldados romanos y guardias del templo para que lo acompañaran. Llegaron al huerto de olivos con antorchas encendidas, linternas y armas.

DHH

Así que Judas llegó con una tropa de soldados y con algunos guardianes del templo enviados por los jefes de los sacerdotes y por los fariseos. Estaban armados, y llevaban lámparas y antorchas.

TLA

Judas Iscariote había prometido traicionar a Jesús. Conocía bien el lugar donde estaban Jesús y los otros discípulos, porque allí se habían reunido muchas veces. Entonces, llegó Judas al jardín con una tropa de soldados romanos. Los acompañaban unos guardias del templo, que habían sido enviados por los sacerdotes principales y por los fariseos. Iban armados, y llevaban lámparas y antorchas. Jesús ya sabía lo que iba a suceder. Cuando los vio venir, salió a su encuentro y les preguntó: —¿A quién buscan? —A Jesús de Nazaret —respondieron ellos. Jesús les dijo: —Yo soy.

18:4 Cap. 18

Reina-Valera 1960

Pero Jesús, sabiendo todas las cosas que le habían de sobrevenir, se adelantó y les dijo: ¿A quién buscáis?

NTV

Jesús ya sabía todo lo que le iba a suceder, así que salió al encuentro de ellos. —¿A quién buscan? —les preguntó.

DHH

Pero como Jesús ya sabía todo lo que le iba a pasar, salió y les preguntó: —¿A quién buscan?

TLA

Judas Iscariote había prometido traicionar a Jesús. Conocía bien el lugar donde estaban Jesús y los otros discípulos, porque allí se habían reunido muchas veces. Entonces, llegó Judas al jardín con una tropa de soldados romanos. Los acompañaban unos guardias del templo, que habían sido enviados por los sacerdotes principales y por los fariseos. Iban armados, y llevaban lámparas y antorchas. Jesús ya sabía lo que iba a suceder. Cuando los vio venir, salió a su encuentro y les preguntó: —¿A quién buscan? —A Jesús de Nazaret —respondieron ellos. Jesús les dijo: —Yo soy.

18:5 Cap. 18

Reina-Valera 1960

Le respondieron: A Jesús nazareno. Jesús les dijo: Yo soy. Y estaba también con ellos Judas, el que le entregaba.

NTV

—A Jesús de Nazaret —contestaron. —Yo Soy —dijo Jesús. (Judas, el que lo traicionó, estaba con ellos).

DHH

Ellos le contestaron: —A Jesús de Nazaret. Jesús dijo: —Yo soy. Judas, el que lo estaba traicionando, se encontraba allí con ellos.

TLA

Judas Iscariote había prometido traicionar a Jesús. Conocía bien el lugar donde estaban Jesús y los otros discípulos, porque allí se habían reunido muchas veces. Entonces, llegó Judas al jardín con una tropa de soldados romanos. Los acompañaban unos guardias del templo, que habían sido enviados por los sacerdotes principales y por los fariseos. Iban armados, y llevaban lámparas y antorchas. Jesús ya sabía lo que iba a suceder. Cuando los vio venir, salió a su encuentro y les preguntó: —¿A quién buscan? —A Jesús de Nazaret —respondieron ellos. Jesús les dijo: —Yo soy.

18:6 Cap. 18

Reina-Valera 1960

Cuando les dijo: Yo soy, retrocedieron, y cayeron a tierra.

NTV

Cuando Jesús dijo «Yo Soy», ¡todos retrocedieron y cayeron al suelo!

DHH

Cuando Jesús les dijo: «Yo soy», se echaron hacia atrás y cayeron al suelo.

TLA

Los soldados y los guardias del templo cayeron de espaldas al suelo.

18:7 Cap. 18

Reina-Valera 1960

Volvió, pues, a preguntarles: ¿A quién buscáis? Y ellos dijeron: A Jesús nazareno.

NTV

Una vez más les preguntó: —¿A quién buscan? Y nuevamente ellos contestaron: —A Jesús de Nazaret.

DHH

Jesús volvió a preguntarles: —¿A quién buscan? Y ellos repitieron: —A Jesús de Nazaret.

TLA

Entonces, Jesús volvió a preguntarles: —¿A quién buscan? —A Jesús de Nazaret —respondieron de nuevo.

18:8 Cap. 18

Reina-Valera 1960

Respondió Jesús: Os he dicho que yo soy; pues si me buscáis a mí, dejad ir a estos;

NTV

—Ya les dije que Yo Soy —dijo Jesús—. Ya que soy la persona a quien buscan, dejen que los demás se vayan.

DHH

Jesús les dijo otra vez: —Ya les he dicho que soy yo. Si me buscan a mí, dejen que estos otros se vayan.

TLA

—Ya les dije que soy yo —contestó Jesús—. Si es a mí a quien buscan, dejen ir a mis seguidores.

18:9 Cap. 18

Reina-Valera 1960

para que se cumpliese aquello que había dicho: De los que me diste, no perdí ninguno.

NTV

Lo hizo para que se cumplieran sus propias palabras: «No perdí ni a uno solo de los que me diste».

DHH

Esto sucedió para que se cumpliera lo que Jesús mismo había dicho: «Padre, de los que me diste, no se perdió ninguno.»

TLA

Esto sucedió para que se cumpliera lo que el mismo Jesús había dicho: «No se perdió ninguno de los que me diste.»

18:10 Cap. 18

Reina-Valera 1960

Entonces Simón Pedro, que tenía una espada, la desenvainó, e hirió al siervo del sumo sacerdote, y le cortó la oreja derecha. Y el siervo se llamaba Malco.

NTV

Entonces Simón Pedro sacó una espada y le cortó la oreja derecha a Malco, un esclavo del sumo sacerdote.

DHH

Entonces Simón Pedro, que tenía una espada, la sacó y le cortó la oreja derecha a uno llamado Malco, que era criado del sumo sacerdote.

TLA

En ese momento, Simón Pedro sacó su espada y le cortó la oreja derecha a Malco, que era uno de los sirvientes del jefe de los sacerdotes.

18:11 Cap. 18

Reina-Valera 1960

Jesús entonces dijo a Pedro: Mete tu espada en la vaina; la copa que el Padre me ha dado, ¿no la he de beber?

NTV

Pero Jesús le dijo a Pedro: «Mete tu espada en la vaina. ¿Acaso no voy a beber de la copa de sufrimiento que me ha dado el Padre?».

DHH

Jesús le dijo a Pedro: —Vuelve a poner la espada en su lugar. Si el Padre me da a beber este trago amargo, ¿acaso no habré de beberlo?

TLA

De inmediato, Jesús le dijo a Pedro: —Guarda tu espada. Si mi Padre me ha ordenado que sufra, ¿crees que no estoy dispuesto a sufrir?

18:12 Cap. 18

Reina-Valera 1960

Entonces la compañía de soldados, el tribuno y los alguaciles de los judíos, prendieron a Jesús y le ataron,

NTV

Así que los soldados, el oficial que los comandaba y los guardias del templo arrestaron a Jesús y lo ataron.

DHH

Los soldados de la tropa, con su comandante y los guardianes judíos del templo, arrestaron a Jesús y lo ataron.

TLA

Los soldados de la tropa, con su capitán y los guardias del templo, arrestaron a Jesús y lo ataron.

18:13 Cap. 18

Reina-Valera 1960

y le llevaron primeramente a Anás; porque era suegro de Caifás, que era sumo sacerdote aquel año.

NTV

Primero lo llevaron ante Anás, ya que era el suegro de Caifás, quien era sumo sacerdote en ese momento.

DHH

Lo llevaron primero a la casa de Anás, porque era suegro de Caifás, sumo sacerdote aquel año.

TLA

Primero lo llevaron ante Anás, el suegro de Caifás, que ese año era el jefe de los sacerdotes.

18:14 Cap. 18

Reina-Valera 1960

Era Caifás el que había dado el consejo a los judíos, de que convenía que un solo hombre muriese por el pueblo.

NTV

Caifás era el que les había dicho a los otros líderes judíos: «Es mejor que muera un solo hombre por el pueblo».

DHH

Este Caifás era el mismo que había dicho a los judíos que era mejor para ellos que un solo hombre muriera por el pueblo.

TLA

Tiempo atrás, Caifás les había dicho a los jefes judíos que les convenía más la muerte de un solo hombre, con tal de salvar a todo el pueblo.

18:15 Cap. 18

Reina-Valera 1960

Y seguían a Jesús Simón Pedro y otro discípulo. Y este discípulo era conocido del sumo sacerdote, y entró con Jesús al patio del sumo sacerdote;

NTV

Simón Pedro y otro discípulo siguieron a Jesús. Ese otro discípulo conocía al sumo sacerdote, así que le permitieron entrar con Jesús al patio del sumo sacerdote.

DHH

Simón Pedro y otro discípulo seguían a Jesús. El otro discípulo era conocido del sumo sacerdote, de modo que entró con Jesús en la casa;

TLA

Simón Pedro y otro discípulo siguieron a Jesús. Como el otro discípulo conocía al jefe de los sacerdotes, entró con Jesús en el palacio de Anás.

18:16 Cap. 18

Reina-Valera 1960

mas Pedro estaba fuera, a la puerta. Salió, pues, el discípulo que era conocido del sumo sacerdote, y habló a la portera, e hizo entrar a Pedro.

NTV

Pedro tuvo que quedarse afuera, junto a la puerta. Entonces el discípulo que conocía al sumo sacerdote habló con la mujer que cuidaba la puerta, y ella dejó entrar a Pedro.

DHH

pero Pedro se quedó fuera, a la puerta. Por esto, el discípulo conocido del sumo sacerdote salió y habló con la portera, e hizo entrar a Pedro.

TLA

Pero al ver que Pedro se quedó afuera, salió y habló con la muchacha que cuidaba la entrada, para que lo dejara entrar.

18:17 Cap. 18

Reina-Valera 1960

Entonces la criada portera dijo a Pedro: ¿No eres tú también de los discípulos de este hombre? Dijo él: No lo soy.

NTV

La mujer le preguntó a Pedro: —¿No eres tú también uno de los discípulos de ese hombre? —No —le contestó Pedro—, no lo soy.

DHH

La portera le preguntó a Pedro: —¿No eres tú uno de los discípulos de ese hombre? Pedro contestó: —No, no lo soy.

TLA

Ella le preguntó a Pedro: —¿No eres tú uno de los seguidores de ese hombre? —No, no lo soy —respondió Pedro.

18:18 Cap. 18

Reina-Valera 1960

Y estaban en pie los siervos y los alguaciles que habían encendido un fuego; porque hacía frío, y se calentaban; y también con ellos estaba Pedro en pie, calentándose.

NTV

Como hacía frío, los sirvientes de la casa y los guardias habían hecho una fogata con carbón. Estaban allí de pie, junto al fuego, calentándose, y Pedro estaba con ellos, también calentándose.

DHH

Como hacía frío, los criados y los guardianes del templo habían hecho fuego, y estaban allí calentándose. Pedro también estaba con ellos, calentándose junto al fuego.

TLA

Como hacía mucho frío, los sirvientes del jefe de los sacerdotes y los guardias del templo hicieron una fogata para calentarse. También Pedro se acercó a ellos para hacer lo mismo.

18:19 Cap. 18

Reina-Valera 1960

Y el sumo sacerdote preguntó a Jesús acerca de sus discípulos y de su doctrina.

NTV

Adentro, el sumo sacerdote comenzó a interrogar a Jesús acerca de sus seguidores y de lo que les había estado enseñando.

DHH

El sumo sacerdote comenzó a preguntarle a Jesús acerca de sus discípulos y de lo que él enseñaba.

TLA

El jefe de los sacerdotes empezó a preguntarle a Jesús acerca de sus discípulos y de lo que enseñaba.

18:20 Cap. 18

Reina-Valera 1960

Jesús le respondió: Yo públicamente he hablado al mundo; siempre he enseñado en la sinagoga y en el templo, donde se reúnen todos los judíos, y nada he hablado en oculto.

NTV

Jesús contestó: «Todos saben lo que enseño. He predicado con frecuencia en las sinagogas y en el templo, donde se reúne el pueblo. No he hablado en secreto.

DHH

Jesús le dijo: —Yo he hablado públicamente delante de todo el mundo; siempre he enseñado en las sinagogas y en el templo, donde se reúnen todos los judíos; así que no he dicho nada en secreto.

TLA

Jesús le dijo: —¿Por qué me preguntas a mí? Yo he hablado delante de todo el mundo. Siempre he enseñado en las sinagogas y en el templo, y nunca he dicho nada en secreto. Pregúntales a los que me han escuchado. Ellos te dirán lo que he dicho.

18:21 Cap. 18

Reina-Valera 1960

¿Por qué me preguntas a mí? Pregunta a los que han oído, qué les haya yo hablado; he aquí, ellos saben lo que yo he dicho.

NTV

¿Por qué me haces a mí esa pregunta? Pregúntales a los que me oyeron, ellos saben lo que dije».

DHH

¿Por qué me preguntas a mí? Pregúntales a los que me han escuchado, y que ellos digan de qué les he hablado. Ellos saben lo que he dicho.

TLA

Jesús le dijo: —¿Por qué me preguntas a mí? Yo he hablado delante de todo el mundo. Siempre he enseñado en las sinagogas y en el templo, y nunca he dicho nada en secreto. Pregúntales a los que me han escuchado. Ellos te dirán lo que he dicho.

18:22 Cap. 18

Reina-Valera 1960

Cuando Jesús hubo dicho esto, uno de los alguaciles, que estaba allí, le dio una bofetada, diciendo: ¿Así respondes al sumo sacerdote?

NTV

Entonces uno de los guardias del templo que estaba cerca le dio una bofetada a Jesús. —¿Es esa la forma de responder al sumo sacerdote? —preguntó.

DHH

Cuando Jesús dijo esto, uno de los guardianes del templo le dio una bofetada, diciéndole: —¿Así contestas al sumo sacerdote?

TLA

Cuando Jesús dijo esto, uno de los guardias del templo lo golpeó en la cara y le dijo: —¡Esa no es manera de contestarle al jefe de los sacerdotes!

18:23 Cap. 18

Reina-Valera 1960

Jesús le respondió: Si he hablado mal, testifica en qué está el mal; y si bien, ¿por qué me golpeas?

NTV

Jesús contestó: —Si dije algo indebido, debes demostrarlo; pero si digo la verdad, ¿por qué me pegas?

DHH

Jesús le respondió: —Si he dicho algo malo, dime en qué ha consistido; y si lo que he dicho está bien, ¿por qué me pegas?

TLA

Jesús le respondió: —Si dije algo malo, dime qué fue. Pero si lo que dije está bien, ¿por qué me golpeas?

18:24 Cap. 18

Reina-Valera 1960

Anás entonces le envió atado a Caifás, el sumo sacerdote.

NTV

Entonces Anás ató a Jesús y lo envió a Caifás, el sumo sacerdote.

DHH

Entonces Anás lo envió, atado, a Caifás, el sumo sacerdote.

TLA

Luego Anás envió a Jesús, todavía atado, a Caifás, el jefe de los sacerdotes.

18:25 Cap. 18

Reina-Valera 1960

Estaba, pues, Pedro en pie, calentándose. Y le dijeron: ¿No eres tú de sus discípulos? Él negó, y dijo: No lo soy.

NTV

Mientras tanto, como Simón Pedro seguía de pie junto a la fogata calentándose, volvieron a preguntarle: —¿No eres tú también uno de sus discípulos? —No lo soy —negó Pedro.

DHH

Entre tanto, Pedro seguía allí, calentándose junto al fuego. Le preguntaron: —¿No eres tú uno de los discípulos de ese hombre? Pedro lo negó, diciendo: —No, no lo soy.

TLA

Mientras tanto, Pedro seguía calentándose junto a la fogata, y alguien le preguntó: —¿No eres tú uno de los seguidores de Jesús? —No, no lo soy —insistió Pedro.

18:26 Cap. 18

Reina-Valera 1960

Uno de los siervos del sumo sacerdote, pariente de aquel a quien Pedro había cortado la oreja, le dijo: ¿No te vi yo en el huerto con él?

NTV

Pero uno de los esclavos del sumo sacerdote, pariente del hombre al que Pedro le había cortado la oreja, preguntó: «¿No te vi en el huerto de olivos con Jesús?».

DHH

Luego le preguntó uno de los criados del sumo sacerdote, pariente del hombre a quien Pedro le había cortado la oreja: —¿No te vi con él en el huerto?

TLA

Luego un sirviente del jefe de los sacerdotes, familiar del hombre al que Pedro le cortó la oreja, le dijo: —¡Yo te vi en el jardín cuando arrestaron a ese hombre!

18:27 Cap. 18

Reina-Valera 1960

Negó Pedro otra vez; y en seguida cantó el gallo.

NTV

Una vez más, Pedro lo negó, y enseguida cantó un gallo.

DHH

Pedro lo negó otra vez, y en ese mismo instante cantó el gallo.

TLA

Pedro volvió a decir que no. En ese mismo momento, el gallo cantó.

18:28 Cap. 18

Reina-Valera 1960

Llevaron a Jesús de casa de Caifás al pretorio. Era de mañana, y ellos no entraron en el pretorio para no contaminarse, y así poder comer la pascua.

NTV

El juicio de Jesús ante Caifás terminó cerca del amanecer. De allí lo llevaron a la residencia oficial del gobernador romano. Sus acusadores no entraron porque, de haberlo hecho, se habrían contaminado y no hubieran podido celebrar la Pascua.

DHH

Llevaron a Jesús de la casa de Caifás al palacio del gobernador romano. Como ya comenzaba a amanecer, los judíos no entraron en el palacio, pues de lo contrario faltarían a las leyes sobre la pureza ritual y entonces no podrían comer la cena de Pascua.

TLA

Muy de mañana, llevaron a Jesús de la casa de Caifás al palacio del gobernador romano. Los jefes de los judíos no entraron en el palacio, porque la ley no les permitía entrar en la casa de alguien que no fuera judío, antes de la cena de la Pascua.

18:29 Cap. 18

Reina-Valera 1960

Entonces salió Pilato a ellos, y les dijo: ¿Qué acusación traéis contra este hombre?

NTV

Por eso Pilato, el gobernador, salió adonde estaban ellos y les preguntó: —¿Qué cargos tienen contra este hombre?

DHH

Por eso Pilato salió a hablarles. Les dijo: —¿De qué acusan a este hombre?

TLA

Por eso Pilato, el gobernador romano, salió y les dijo: —¿De qué acusan a este hombre?

18:30 Cap. 18

Reina-Valera 1960

Respondieron y le dijeron: Si este no fuera malhechor, no te lo habríamos entregado.

NTV

—¡No te lo habríamos entregado si no fuera un criminal! —replicaron.

DHH

—Si no fuera un criminal —le contestaron—, no te lo habríamos entregado.

TLA

Ellos le contestaron: —No lo habríamos traído si no fuera un criminal.

18:31 Cap. 18

Reina-Valera 1960

Entonces les dijo Pilato: Tomadle vosotros, y juzgadle según vuestra ley. Y los judíos le dijeron: A nosotros no nos está permitido dar muerte a nadie;

NTV

—Entonces llévenselo y júzguenlo de acuerdo con la ley de ustedes —les dijo Pilato. —Solo los romanos tienen derecho a ejecutar a una persona —respondieron los líderes judíos.

DHH

Pilato les dijo: —Llévenselo ustedes, y júzguenlo conforme a su propia ley. Pero las autoridades judías contestaron: —Los judíos no tenemos el derecho de dar muerte a nadie.

TLA

Pilato les dijo: —Llévenselo y júzguenlo de acuerdo con sus propias leyes. Los jefes judíos respondieron: —Nosotros no tenemos autoridad para enviar a nadie a la muerte.

18:32 Cap. 18

Reina-Valera 1960

para que se cumpliese la palabra que Jesús había dicho, dando a entender de qué muerte iba a morir.

NTV

(Con eso se cumplió la predicción de Jesús acerca de la forma en que iba a morir).

DHH

Así se cumplió lo que Jesús había dicho sobre la manera en que tendría que morir.

TLA

Así se cumplió lo que el mismo Jesús había dicho sobre el modo en que iba a morir.

18:33 Cap. 18

Reina-Valera 1960

Entonces Pilato volvió a entrar en el pretorio, y llamó a Jesús y le dijo: ¿Eres tú el Rey de los judíos?

NTV

Entonces Pilato volvió a entrar en su residencia y pidió que le trajeran a Jesús. —¿Eres tú el rey de los judíos? —le preguntó.

DHH

Pilato volvió a entrar en el palacio, llamó a Jesús y le preguntó: —¿Eres tú el Rey de los judíos?

TLA

Pilato, entonces, entró de nuevo en el palacio, llamó a Jesús y le preguntó: —¿Acaso eres tú el rey de los judíos?

18:34 Cap. 18

Reina-Valera 1960

Jesús le respondió: ¿Dices tú esto por ti mismo, o te lo han dicho otros de mí?

NTV

Jesús contestó: —¿Lo preguntas por tu propia cuenta o porque otros te hablaron de mí?

DHH

Jesús le dijo: —¿Eso lo preguntas tú por tu cuenta, o porque otros te lo han dicho de mí?

TLA

Jesús le contestó con otra pregunta: —¿Se te ocurrió a ti esa idea, o alguien te ha hablado de mí?

18:35 Cap. 18

Reina-Valera 1960

Pilato le respondió: ¿Soy yo acaso judío? Tu nación, y los principales sacerdotes, te han entregado a mí. ¿Qué has hecho?

NTV

—¿Acaso yo soy judío? —replicó Pilato—. Tu propio pueblo y sus principales sacerdotes te trajeron a mí para que yo te juzgue. ¿Por qué? ¿Qué has hecho?

DHH

Le contestó Pilato: —¿Acaso yo soy judío? Los de tu nación y los jefes de los sacerdotes son los que te han entregado a mí. ¿Qué has hecho?

TLA

Pilato le contestó: —¿Me ves cara de judío? La gente de tu mismo país y los sacerdotes principales son los que te han entregado. ¿Qué fue lo que hiciste?

18:36 Cap. 18

Reina-Valera 1960

Respondió Jesús: Mi reino no es de este mundo; si mi reino fuera de este mundo, mis servidores pelearían para que yo no fuera entregado a los judíos; pero mi reino no es de aquí.

NTV

Jesús contestó: —Mi reino no es un reino terrenal. Si lo fuera, mis seguidores lucharían para impedir que yo sea entregado a los líderes judíos; pero mi reino no es de este mundo.

DHH

Jesús le contestó: —Mi reino no es de este mundo. Si lo fuera, tendría gente a mi servicio que pelearía para que yo no fuera entregado a los judíos. Pero mi reino no es de aquí.

TLA

Jesús le respondió: —Yo no soy como los reyes de este mundo. Si lo fuera, mis ayudantes habrían luchado para que yo no fuera entregado a los jefes de los judíos.

18:37 Cap. 18

Reina-Valera 1960

Le dijo entonces Pilato: ¿Luego, eres tú rey? Respondió Jesús: Tú dices que yo soy rey. Yo para esto he nacido, y para esto he venido al mundo, para dar testimonio a la verdad. Todo aquel que es de la verdad, oye mi voz.

NTV

Pilato le dijo: —¿Entonces eres un rey? —Tú dices que soy un rey —contestó Jesús—. En realidad, yo nací y vine al mundo para dar testimonio de la verdad. Todos los que aman la verdad reconocen que lo que digo es cierto.

DHH

Le preguntó entonces Pilato: —¿Así que tú eres rey? Jesús le contestó: —Tú lo has dicho: soy rey. Yo nací y vine al mundo para decir lo que es la verdad. Y todos los que pertenecen a la verdad, me escuchan.

TLA

—Entonces sí eres rey —replicó Pilato. Y Jesús le contestó: —Si tú lo dices… Yo, por mi parte, vine al mundo para hablar acerca de la verdad. Y todos los que conocen y dicen la verdad me escuchan.

18:38 Cap. 18

Reina-Valera 1960

Le dijo Pilato: ¿Qué es la verdad? Y cuando hubo dicho esto, salió otra vez a los judíos, y les dijo: Yo no hallo en él ningún delito.

NTV

—¿Qué es la verdad? —preguntó Pilato. Entonces salió de nuevo adonde estaba el pueblo y dijo: —Este hombre no es culpable de ningún delito,

DHH

Después de hacer esta pregunta, Pilato salió otra vez a hablar con los judíos, y les dijo: —Yo no encuentro ningún delito en este hombre.

TLA

Después de decir esto, Pilato regresó a donde estaba la gente, y le dijo: «No encuentro ninguna razón para castigar a este hombre.

18:39 Cap. 18

Reina-Valera 1960

Pero vosotros tenéis la costumbre de que os suelte uno en la pascua. ¿Queréis, pues, que os suelte al Rey de los judíos?

NTV

pero ustedes tienen la costumbre de pedirme cada año que ponga en libertad a un preso durante la Pascua. ¿Quieren que deje en libertad a ese “rey de los judíos”?

DHH

Pero ustedes tienen la costumbre de que yo les suelte un preso durante la fiesta de la Pascua: ¿quieren que les deje libre al Rey de los judíos?

TLA

Ustedes tienen la costumbre de que yo libere a un preso durante la Pascua. ¿Quieren que deje libre al rey de los judíos?»

18:40 Cap. 18

Reina-Valera 1960

Entonces todos dieron voces de nuevo, diciendo: No a este, sino a Barrabás. Y Barrabás era ladrón.

NTV

Pero ellos contestaron a gritos: —¡No!, a ese hombre, no. ¡Queremos a Barrabás! (Barrabás era un insurgente).

DHH

Todos volvieron a gritar: —¡A ese no! ¡Suelta a Barrabás! Y Barrabás era un bandido.

TLA

Hacía algún tiempo, Pilato había arrestado a un bandido llamado Barrabás. Por eso, cuando Pilato preguntó si querían que soltara al rey de los judíos, algunos de ellos gritaron: «¡No, a ese no! ¡Deja libre a Barrabás!»

19:1 Cap. 19

Reina-Valera 1960

Así que, entonces tomó Pilato a Jesús, y le azotó.

NTV

Entonces Pilato mandó azotar a Jesús con un látigo que tenía puntas de plomo.

DHH

Pilato tomó entonces a Jesús y mandó azotarlo.

TLA

Entonces Pilato ordenó que le dieran azotes a Jesús.

19:2 Cap. 19

Reina-Valera 1960

Y los soldados entretejieron una corona de espinas, y la pusieron sobre su cabeza, y le vistieron con un manto de púrpura;

NTV

Los soldados armaron una corona de espinas y se la pusieron en la cabeza y lo vistieron con un manto púrpura.

DHH

Los soldados trenzaron una corona de espinas, la pusieron en la cabeza de Jesús y lo vistieron con una capa de color rojo oscuro.

TLA

Luego, los soldados romanos hicieron una corona de espinas y se la pusieron a Jesús. También le pusieron un manto de color rojo oscuro

19:3 Cap. 19

Reina-Valera 1960

y le decían: ¡Salve, Rey de los judíos! y le daban de bofetadas.

NTV

«¡Viva el rey de los judíos!», se burlaban de él mientras lo abofeteaban.

DHH

Luego se acercaron a él, diciendo: —¡Viva el Rey de los judíos! Y le pegaban en la cara.

TLA

y, acercándose a él, dijeron: «¡Viva el rey de los judíos!» Y lo golpeaban en la cara.

19:4 Cap. 19

Reina-Valera 1960

Entonces Pilato salió otra vez, y les dijo: Mirad, os lo traigo fuera, para que entendáis que ningún delito hallo en él.

NTV

Pilato volvió a salir y le dijo al pueblo: «Ahora lo voy a traer, pero que quede bien claro que yo no lo encuentro culpable de nada».

DHH

Pilato volvió a salir, y les dijo: —Miren, aquí lo traigo, para que se den cuenta de que no encuentro en él ningún delito.

TLA

Pilato volvió a salir, y dijo a la gente: «¡Escuchen! Ordené que traigan a Jesús de nuevo. Yo no creo que sea culpable de nada malo.»

19:5 Cap. 19

Reina-Valera 1960

Y salió Jesús, llevando la corona de espinas y el manto de púrpura. Y Pilato les dijo: ¡He aquí el hombre!

NTV

Entonces Jesús salió con la corona de espinas sobre la cabeza y el manto púrpura puesto. Y Pilato dijo: «¡Miren, aquí tienen al hombre!».

DHH

Salió, pues, Jesús, con la corona de espinas en la cabeza y vestido con aquella capa de color rojo oscuro. Pilato dijo: —¡Ahí tienen a este hombre!

TLA

Cuando sacaron a Jesús, llevaba puesta la corona de espinas y vestía el manto rojo. Pilato dijo: —¡Aquí está el hombre!

19:6 Cap. 19

Reina-Valera 1960

Cuando le vieron los principales sacerdotes y los alguaciles, dieron voces, diciendo: ¡Crucifícale! ¡Crucifícale! Pilato les dijo: Tomadle vosotros, y crucificadle; porque yo no hallo delito en él.

NTV

Cuando lo vieron, los principales sacerdotes y los guardias del templo comenzaron a gritar: «¡Crucifícalo! ¡Crucifícalo!». —Llévenselo ustedes y crucifíquenlo —dijo Pilato—. Yo no lo encuentro culpable.

DHH

Cuando lo vieron los jefes de los sacerdotes y los guardianes del templo, comenzaron a gritar: —¡Crucifícalo! ¡Crucifícalo! Pilato les dijo: —Pues llévenselo y crucifíquenlo ustedes, porque yo no encuentro ningún delito en él.

TLA

Cuando los jefes de los sacerdotes y los guardias del templo vieron a Jesús, comenzaron a gritar: —¡Clávalo en una cruz! ¡Clávalo en una cruz! Pilato les dijo: —Yo no creo que sea culpable de nada. Así que llévenselo y clávenlo en la cruz ustedes mismos.

19:7 Cap. 19

Reina-Valera 1960

Los judíos le respondieron: Nosotros tenemos una ley, y según nuestra ley debe morir, porque se hizo a sí mismo Hijo de Dios.

NTV

Los líderes judíos respondieron: —Según nuestra ley, debe morir porque afirmó que era el Hijo de Dios.

DHH

Las autoridades judías le contestaron: —Nosotros tenemos una ley, y según nuestra ley debe morir, porque se ha hecho pasar por Hijo de Dios.

TLA

La gente respondió: —De acuerdo a nuestra ley, este hombre tiene que morir porque dice ser el Hijo de Dios.

19:8 Cap. 19

Reina-Valera 1960

Cuando Pilato oyó decir esto, tuvo más miedo.

NTV

Cuando Pilato oyó eso, tuvo más miedo que nunca.

DHH

Al oír esto, Pilato tuvo más miedo todavía.

TLA

Cuando Pilato oyó lo que decían, sintió más miedo.

19:9 Cap. 19

Reina-Valera 1960

Y entró otra vez en el pretorio, y dijo a Jesús: ¿De dónde eres tú? Mas Jesús no le dio respuesta.

NTV

Llevó a Jesús de nuevo a la residencia oficial y le preguntó: «¿De dónde eres?». Pero Jesús no le dio ninguna respuesta.

DHH

Entró de nuevo en el palacio y le preguntó a Jesús: —¿De dónde eres tú? Pero Jesús no le contestó nada.

TLA

Volvió a entrar en el palacio, llamó a Jesús y le preguntó: —¿De dónde eres? Pero Jesús no le contestó.

19:10 Cap. 19

Reina-Valera 1960

Entonces le dijo Pilato: ¿A mí no me hablas? ¿No sabes que tengo autoridad para crucificarte, y que tengo autoridad para soltarte?

NTV

—¿Por qué no me hablas? —preguntó Pilato—. ¿No te das cuenta de que tengo poder para ponerte en libertad o para crucificarte?

DHH

Pilato le dijo: —¿Es que no me vas a contestar? ¿No sabes que tengo autoridad para crucificarte, lo mismo que para ponerte en libertad?

TLA

Entonces Pilato le dijo: —¿No me vas a contestar? ¿Acaso no sabes que tengo poder para mandar que te dejen libre, o para que mueras clavado en una cruz?

19:11 Cap. 19

Reina-Valera 1960

Respondió Jesús: Ninguna autoridad tendrías contra mí, si no te fuese dada de arriba; por tanto, el que a ti me ha entregado, mayor pecado tiene.

NTV

Entonces Jesús le dijo: —No tendrías ningún poder sobre mí si no te lo hubieran dado desde lo alto. Así que el que me entregó en tus manos es el que tiene el mayor pecado.

DHH

Entonces Jesús le contestó: —No tendrías ninguna autoridad sobre mí, si Dios no te lo hubiera permitido; por eso, el que me entregó a ti es más culpable de pecado que tú.

TLA

Jesús le respondió: —No tendrías ningún poder sobre mí, si Dios no te lo hubiera dado. El hombre que me entregó es más culpable de pecado que tú.

19:12 Cap. 19

Reina-Valera 1960

Desde entonces procuraba Pilato soltarle; pero los judíos daban voces, diciendo: Si a este sueltas, no eres amigo de César; todo el que se hace rey, a César se opone.

NTV

Entonces Pilato trató de poner en libertad a Jesús, pero los líderes judíos gritaron: «Si pones en libertad a ese hombre, no eres “amigo del César”. Todo el que se proclama a sí mismo rey está en rebeldía contra el César».

DHH

Desde aquel momento, Pilato buscaba la manera de dejar libre a Jesús; pero los judíos le gritaron: —¡Si lo dejas libre, no eres amigo del emperador! ¡Cualquiera que se hace rey, es enemigo del emperador!

TLA

A partir de ese momento, Pilato buscó la manera de dejar libre a Jesús, pero la gente gritó: —¡Si dejas libre a ese hombre, no eres amigo del emperador romano! ¡Cualquiera que quiera hacerse rey, es enemigo del emperador!

19:13 Cap. 19

Reina-Valera 1960

Entonces Pilato, oyendo esto, llevó fuera a Jesús, y se sentó en el tribunal en el lugar llamado el Enlosado, y en hebreo Gabata.

NTV

Cuando dijeron eso, Pilato llevó de nuevo a Jesús ante el pueblo. Entonces Pilato se sentó en el tribunal, en la plataforma llamada el Empedrado (en hebreo, Gabata).

DHH

Pilato, al oír esto, sacó a Jesús, y luego se sentó en el tribunal, en el lugar que en hebreo se llamaba Gabatá, que quiere decir El Empedrado.

TLA

Al oír esto, Pilato mandó que sacaran a Jesús del palacio. Luego se sentó en el asiento del tribunal, en un lugar llamado Gabatá, que en hebreo significa El Empedrado.

19:14 Cap. 19

Reina-Valera 1960

Era la preparación de la pascua, y como la hora sexta. Entonces dijo a los judíos: ¡He aquí vuestro Rey!

NTV

Ya era el día de preparación para la Pascua, cerca del mediodía. Y Pilato dijo al pueblo: «¡Miren, aquí tienen a su rey!».

DHH

Era el día antes de la Pascua, como al mediodía. Pilato dijo a los judíos: —¡Ahí tienen a su rey!

TLA

Faltaba un día para la fiesta de la Pascua, y eran como las doce del día. Entonces Pilato dijo a los judíos: —¡Aquí tienen a su rey!

19:15 Cap. 19

Reina-Valera 1960

Pero ellos gritaron: ¡Fuera, fuera, crucifícale! Pilato les dijo: ¿A vuestro Rey he de crucificar? Respondieron los principales sacerdotes: No tenemos más rey que César.

NTV

«¡Llévatelo! ¡Llévatelo! —gritaban—. ¡Crucifícalo!». —¿Cómo dicen? ¿Que yo crucifique a su rey? —preguntó Pilato. —No tenemos otro rey más que el César —le contestaron a gritos los principales sacerdotes.

DHH

Pero ellos gritaron: —¡Fuera! ¡Fuera! ¡Crucifícalo! Pilato les preguntó: —¿Acaso voy a crucificar a su rey? Y los jefes de los sacerdotes le contestaron: —¡Nosotros no tenemos más rey que el emperador!

TLA

Pero la gente gritó: —¡Clávalo en una cruz! ¡Clávalo en una cruz! Pilato les preguntó: —¿De veras quieren que mate a su rey? Y los sacerdotes principales le respondieron: —¡Nosotros no tenemos más rey que el emperador de Roma!

19:16 Cap. 19

Reina-Valera 1960

Así que entonces lo entregó a ellos para que fuese crucificado. Tomaron, pues, a Jesús, y le llevaron.

NTV

Así que se llevaron a Jesús.

DHH

Entonces Pilato les entregó a Jesús para que lo crucificaran, y ellos se lo llevaron.

TLA

Entonces Pilato les entregó a Jesús para que lo mataran en una cruz, y ellos se lo llevaron.

19:17 Cap. 19

Reina-Valera 1960

Y él, cargando su cruz, salió al lugar llamado de la Calavera, y en hebreo, Gólgota;

NTV

Él, cargando su propia cruz, fue al sitio llamado Lugar de la Calavera (en hebreo, Gólgota).

DHH

Jesús salió llevando su cruz, para ir al llamado «Lugar de la Calavera» (que en hebreo se llama Gólgota).

TLA

Jesús salió de allí cargando su propia cruz, y fue al lugar llamado Gólgota, que en hebreo significa «Lugar de la Calavera».

19:18 Cap. 19

Reina-Valera 1960

y allí le crucificaron, y con él a otros dos, uno a cada lado, y Jesús en medio.

NTV

Allí lo clavaron en la cruz. También crucificaron a otros dos con él, uno a cada lado, y a Jesús, en medio.

DHH

Allí lo crucificaron, y con él a otros dos, uno a cada lado, quedando Jesús en el medio.

TLA

Allí clavaron a Jesús en la cruz. También crucificaron a otros dos hombres, uno a cada lado de Jesús.

19:19 Cap. 19

Reina-Valera 1960

Escribió también Pilato un título, que puso sobre la cruz, el cual decía: JESÚS NAZARENO, REY DE LOS JUDÍOS.

NTV

Y Pilato colocó un letrero sobre la cruz, que decía: «Jesús de Nazaret, el Rey de los judíos».

DHH

Pilato escribió un letrero que decía: «Jesús de Nazaret, Rey de los judíos», y lo mandó poner sobre la cruz.

TLA

Pilato ordenó que escribieran un letrero que explicara por qué habían matado a Jesús. El letrero fue escrito en tres idiomas: hebreo, latín y griego; y decía: «Jesús de Nazaret, Rey de los judíos». Colocaron el letrero en la cruz, por encima de la cabeza de Jesús. Como el lugar donde clavaron a Jesús estaba cerca de la ciudad, muchos judíos leyeron el letrero.

19:20 Cap. 19

Reina-Valera 1960

Y muchos de los judíos leyeron este título; porque el lugar donde Jesús fue crucificado estaba cerca de la ciudad, y el título estaba escrito en hebreo, en griego y en latín.

NTV

El lugar donde crucificaron a Jesús estaba cerca de la ciudad, y el letrero estaba escrito en hebreo, en latín y en griego, para que muchos pudieran leerlo.

DHH

Muchos judíos leyeron aquel letrero, porque el lugar donde crucificaron a Jesús estaba cerca de la ciudad, y el letrero estaba escrito en hebreo, latín y griego.

TLA

Pilato ordenó que escribieran un letrero que explicara por qué habían matado a Jesús. El letrero fue escrito en tres idiomas: hebreo, latín y griego; y decía: «Jesús de Nazaret, Rey de los judíos». Colocaron el letrero en la cruz, por encima de la cabeza de Jesús. Como el lugar donde clavaron a Jesús estaba cerca de la ciudad, muchos judíos leyeron el letrero.

19:21 Cap. 19

Reina-Valera 1960

Dijeron a Pilato los principales sacerdotes de los judíos: No escribas: Rey de los judíos; sino, que él dijo: Soy Rey de los judíos.

NTV

Entonces los principales sacerdotes se opusieron y le dijeron a Pilato: —Cambia la inscripción “El Rey de los judíos” por una que diga “Él dijo: ‘Yo soy el Rey de los judíos’”.

DHH

Por eso, los jefes de los sacerdotes judíos dijeron a Pilato: —No escribas: “Rey de los judíos”, sino escribe: “El que dice ser Rey de los judíos”.

TLA

Por eso los sacerdotes principales le dijeron a Pilato: —No escribas: “Rey de los judíos”. Más bien debes escribir: “Este hombre afirma ser el Rey de los judíos.”

19:22 Cap. 19

Reina-Valera 1960

Respondió Pilato: Lo que he escrito, he escrito.

NTV

—No —respondió Pilato—. Lo que he escrito, escrito está y así quedará.

DHH

Pero Pilato les contestó: —Lo que he escrito, escrito lo dejo.

TLA

Pilato les dijo: —Lo que he escrito así se queda.

19:23 Cap. 19

Reina-Valera 1960

Cuando los soldados hubieron crucificado a Jesús, tomaron sus vestidos, e hicieron cuatro partes, una para cada soldado. Tomaron también su túnica, la cual era sin costura, de un solo tejido de arriba abajo.

NTV

Una vez que los soldados terminaron de crucificarlo, tomaron la ropa de Jesús y la dividieron en cuatro partes, una para cada uno de ellos. También tomaron la túnica, la cual no tenía costura y había sido tejida de arriba a abajo en una sola pieza.

DHH

Después que los soldados crucificaron a Jesús, recogieron su ropa y la repartieron en cuatro partes, una para cada soldado. Tomaron también la túnica, pero como era sin costura, tejida de arriba abajo de una sola pieza,

TLA

Después de que los soldados romanos clavaron a Jesús en la cruz, recogieron su ropa y la partieron en cuatro pedazos, una para cada soldado. También tomaron el manto de Jesús, pero como era un tejido de una sola pieza y sin costuras,

19:24 Cap. 19

Reina-Valera 1960

Entonces dijeron entre sí: No la partamos, sino echemos suertes sobre ella, a ver de quién será. Esto fue para que se cumpliese la Escritura, que dice: Repartieron entre sí mis vestidos, Y sobre mi ropa echaron suertes. Y así lo hicieron los soldados.

NTV

Así que dijeron: «En lugar de rasgarla, tiremos los dados para ver quién se la queda». Con eso se cumplió la Escritura que dice: «Se repartieron mi vestimenta entre ellos y tiraron los dados por mi ropa». Así que eso fue lo que hicieron.

DHH

los soldados se dijeron unos a otros: —No la rompamos, sino echémosla a suertes, a ver a quién le toca. Así se cumplió la Escritura que dice: «Se repartieron entre sí mi ropa, y echaron a suertes mi túnica.» Esto fue lo que hicieron los soldados.

TLA

decidieron no romperlo, sino echarlo a la suerte, para ver quién se quedaría con él. Así se cumplió lo que dice la Biblia: «Hicieron un sorteo para ver quién se quedaba con mi ropa.»

19:25 Cap. 19

Reina-Valera 1960

Estaban junto a la cruz de Jesús su madre, y la hermana de su madre, María mujer de Cleofas, y María Magdalena.

NTV

Estaban de pie junto a la cruz la madre de Jesús, la hermana de su madre, María la esposa de Cleofas y María Magdalena.

DHH

Junto a la cruz de Jesús estaban su madre, y la hermana de su madre, María, esposa de Cleofás, y María Magdalena.

TLA

Cerca de la cruz estaban María la madre de Jesús, María la esposa de Cleofás y tía de Jesús, y María Magdalena.

19:26 Cap. 19

Reina-Valera 1960

Cuando vio Jesús a su madre, y al discípulo a quien él amaba, que estaba presente, dijo a su madre: Mujer, he ahí tu hijo.

NTV

Cuando Jesús vio a su madre al lado del discípulo que él amaba, le dijo: «Apreciada mujer, ahí tienes a tu hijo».

DHH

Cuando Jesús vio a su madre, y junto a ella al discípulo a quien él quería mucho, dijo a su madre: —Mujer, ahí tienes a tu hijo.

TLA

Cuando Jesús vio a su madre junto al discípulo preferido, le dijo a ella: «Madre, ahí tienes a tu hijo.»

19:27 Cap. 19

Reina-Valera 1960

Después dijo al discípulo: He ahí tu madre. Y desde aquella hora el discípulo la recibió en su casa.

NTV

Y al discípulo le dijo: «Ahí tienes a tu madre». Y, a partir de entonces, ese discípulo la llevó a vivir a su casa.

DHH

Luego le dijo al discípulo: —Ahí tienes a tu madre. Desde entonces, ese discípulo la recibió en su casa.

TLA

Después le dijo al discípulo: «Ahí tienes a tu madre.» Y a partir de ese momento, el discípulo llevó a María a su propia casa.

19:28 Cap. 19

Reina-Valera 1960

Después de esto, sabiendo Jesús que ya todo estaba consumado, dijo, para que la Escritura se cumpliese: Tengo sed.

NTV

Jesús sabía que su misión ya había terminado y, para cumplir las Escrituras, dijo: «Tengo sed».

DHH

Después de esto, como Jesús sabía que ya todo se había cumplido, y para que se cumpliera la Escritura, dijo: —Tengo sed.

TLA

Jesús sabía que ya había hecho todo lo que Dios le había ordenado. Por eso, y para que se cumpliera lo que dice la Biblia, dijo: «Tengo sed».

19:29 Cap. 19

Reina-Valera 1960

Y estaba allí una vasija llena de vinagre; entonces ellos empaparon en vinagre una esponja, y poniéndola en un hisopo, se la acercaron a la boca.

NTV

Había allí una vasija de vino agrio, así que mojaron una esponja en el vino, la pusieron en una rama de hisopo y la acercaron a los labios de Jesús.

DHH

Había allí un jarro lleno de vino agrio. Empaparon una esponja en el vino, la ataron a una rama de hisopo y se la acercaron a la boca.

TLA

Había allí un jarro lleno de vinagre. Entonces empaparon una esponja en el vinagre, la ataron a una rama, y la acercaron a la boca de Jesús.

19:30 Cap. 19

Reina-Valera 1960

Cuando Jesús hubo tomado el vinagre, dijo: Consumado es. Y habiendo inclinado la cabeza, entregó el espíritu.

NTV

Después de probar el vino, Jesús dijo: «¡Todo está cumplido!». Entonces inclinó la cabeza y entregó su espíritu.

DHH

Jesús bebió el vino agrio, y dijo: —Todo está cumplido. Luego inclinó la cabeza y entregó el espíritu.

TLA

Él probó el vinagre y dijo: «Todo está cumplido». Luego, inclinó su cabeza y murió.

19:31 Cap. 19

Reina-Valera 1960

Entonces los judíos, por cuanto era la preparación de la pascua, a fin de que los cuerpos no quedasen en la cruz en el día de reposo (pues aquel día de reposo era de gran solemnidad), rogaron a Pilato que se les quebrasen las piernas, y fuesen quitados de allí.

NTV

Era el día de preparación, y los líderes judíos no querían que los cuerpos permanecieran allí colgados el día siguiente, que era el día de descanso (y uno muy especial, porque era la semana de la Pascua). Entonces le pidieron a Pilato que mandara a quebrarles las piernas a los crucificados para apresurarles la muerte. Así podrían bajar los cuerpos.

DHH

Era el día antes de la Pascua, y los judíos no querían que los cuerpos quedaran en las cruces durante el sábado, pues precisamente aquel sábado era muy solemne. Por eso le pidieron a Pilato que ordenara quebrar las piernas a los crucificados y que quitaran de allí los cuerpos.

TLA

Era viernes, y al día siguiente sería la fiesta de la Pascua. Los jefes judíos no querían que en el día sábado los tres hombres siguieran colgados en las cruces, porque ese sería un sábado muy especial. Por eso le pidieron a Pilato ordenar que se les quebraran las piernas a los tres hombres. Así los harían morir más rápido y podrían quitar los cuerpos.

19:32 Cap. 19

Reina-Valera 1960

Vinieron, pues, los soldados, y quebraron las piernas al primero, y asimismo al otro que había sido crucificado con él.

NTV

Entonces los soldados fueron y les quebraron las piernas a los dos hombres crucificados con Jesús.

DHH

Los soldados fueron entonces y le quebraron las piernas al primero, y también al otro que estaba crucificado junto a Jesús.

TLA

Los soldados fueron y les quebraron las piernas a los dos que habían sido clavados junto a Jesús.

19:33 Cap. 19

Reina-Valera 1960

Mas cuando llegaron a Jesús, como le vieron ya muerto, no le quebraron las piernas.

NTV

Cuando llegaron a Jesús, vieron que ya estaba muerto, así que no le quebraron las piernas.

DHH

Pero al acercarse a Jesús, vieron que ya estaba muerto. Por eso no le quebraron las piernas.

TLA

Cuando llegaron a Jesús, se dieron cuenta de que ya había muerto. Por eso no le quebraron las piernas.

19:34 Cap. 19

Reina-Valera 1960

Pero uno de los soldados le abrió el costado con una lanza, y al instante salió sangre y agua.

NTV

Sin embargo, uno de los soldados le atravesó el costado con una lanza y, de inmediato, salió sangre y agua.

DHH

Sin embargo, uno de los soldados le atravesó el costado con una lanza, y al momento salió sangre y agua.

TLA

Sin embargo, uno de los soldados atravesó con una lanza el costado de Jesús, y enseguida salió sangre y agua.

19:35 Cap. 19

Reina-Valera 1960

Y el que lo vio da testimonio, y su testimonio es verdadero; y él sabe que dice verdad, para que vosotros también creáis.

NTV

(La información anterior proviene de un testigo ocular que presenta un relato fiel. Él dice la verdad para que ustedes también continúen creyendo).

DHH

El que cuenta esto es uno que lo vio, y dice la verdad; él sabe que dice la verdad, para que ustedes también crean.

TLA

Todo esto sucedió para que se cumpliera lo que dice la Biblia: «No le quebrarán ningún hueso». En otra parte, la Biblia también dice: «Mirarán al que atravesaron con una lanza». El que dice esto, también vio lo que pasó, y sabe que todo esto es cierto. Él cuenta la verdad para que ustedes crean.

19:36 Cap. 19

Reina-Valera 1960

Porque estas cosas sucedieron para que se cumpliese la Escritura: No será quebrado hueso suyo.

NTV

Esas cosas sucedieron para que se cumplieran las Escrituras que dicen: «Ni uno de sus huesos será quebrado»

DHH

Porque estas cosas sucedieron para que se cumpliera la Escritura que dice: «No le quebrarán ningún hueso.»

TLA

Todo esto sucedió para que se cumpliera lo que dice la Biblia: «No le quebrarán ningún hueso». En otra parte, la Biblia también dice: «Mirarán al que atravesaron con una lanza». El que dice esto, también vio lo que pasó, y sabe que todo esto es cierto. Él cuenta la verdad para que ustedes crean.

19:37 Cap. 19

Reina-Valera 1960

Y también otra Escritura dice: Mirarán al que traspasaron.

NTV

y «Mirarán al que atravesaron».

DHH

Y en otra parte, la Escritura dice: «Mirarán al que traspasaron.»

TLA

Todo esto sucedió para que se cumpliera lo que dice la Biblia: «No le quebrarán ningún hueso». En otra parte, la Biblia también dice: «Mirarán al que atravesaron con una lanza». El que dice esto, también vio lo que pasó, y sabe que todo esto es cierto. Él cuenta la verdad para que ustedes crean.

19:38 Cap. 19

Reina-Valera 1960

Después de todo esto, José de Arimatea, que era discípulo de Jesús, pero secretamente por miedo de los judíos, rogó a Pilato que le permitiese llevarse el cuerpo de Jesús; y Pilato se lo concedió. Entonces vino, y se llevó el cuerpo de Jesús.

NTV

Más tarde, José de Arimatea, quien había sido un discípulo secreto de Jesús (por temor a los líderes judíos), pidió permiso a Pilato para bajar el cuerpo de Jesús. Cuando Pilato concedió el permiso, José fue a buscar el cuerpo y se lo llevó.

DHH

Después de esto, José, el de Arimatea, pidió permiso a Pilato para llevarse el cuerpo de Jesús. José era discípulo de Jesús, aunque en secreto por miedo a las autoridades judías. Pilato le dio permiso, y José fue y se llevó el cuerpo.

TLA

Después de esto José, de la ciudad de Arimatea, le pidió permiso a Pilato para llevarse el cuerpo de Jesús. José era seguidor de Jesús, pero no se lo había dicho a nadie porque tenía miedo de los líderes judíos. Pilato le dio permiso, y José se llevó el cuerpo.

19:39 Cap. 19

Reina-Valera 1960

También Nicodemo, el que antes había visitado a Jesús de noche, vino trayendo un compuesto de mirra y de áloes, como cien libras.

NTV

Lo acompañó Nicodemo, el hombre que había ido a ver a Jesús de noche. Llevó consigo unos treinta y tres kilos de ungüento perfumado, una mezcla de mirra y áloe.

DHH

También Nicodemo, el que una noche fue a hablar con Jesús, llegó con unos treinta kilos de un perfume, mezcla de mirra y áloe.

TLA

También Nicodemo, el que una noche había ido a hablar con Jesús, llegó con unos treinta kilos de perfume a donde estaba José.

19:40 Cap. 19

Reina-Valera 1960

Tomaron, pues, el cuerpo de Jesús, y lo envolvieron en lienzos con especias aromáticas, según es costumbre sepultar entre los judíos.

NTV

De acuerdo con la costumbre de los entierros judíos, envolvieron el cuerpo de Jesús untado con las especias en largos lienzos de lino.

DHH

Así pues, José y Nicodemo tomaron el cuerpo de Jesús y lo envolvieron con vendas empapadas en aquel perfume, según la costumbre que siguen los judíos para enterrar a los muertos.

TLA

Los dos tomaron el cuerpo de Jesús, y lo envolvieron en vendas de una tela muy cara. Luego empaparon las vendas con el perfume que había llevado Nicodemo. Los judíos acostumbraban sepultar así a los muertos.

19:41 Cap. 19

Reina-Valera 1960

Y en el lugar donde había sido crucificado, había un huerto, y en el huerto un sepulcro nuevo, en el cual aún no había sido puesto ninguno.

NTV

El lugar de la crucifixión estaba cerca de un huerto donde había una tumba nueva que nunca se había usado.

DHH

En el lugar donde crucificaron a Jesús había un huerto, y en el huerto un sepulcro nuevo donde todavía no habían puesto a nadie.

TLA

En el lugar donde Jesús murió había un jardín con una tumba nueva. Allí no habían puesto a nadie todavía.

19:42 Cap. 19

Reina-Valera 1960

Allí, pues, por causa de la preparación de la pascua de los judíos, y porque aquel sepulcro estaba cerca, pusieron a Jesús.

NTV

Y, como era el día de preparación para la Pascua judía y la tumba estaba cerca, pusieron a Jesús allí.

DHH

Allí pusieron el cuerpo de Jesús, porque el sepulcro estaba cerca y porque ya iba a empezar el sábado de los judíos.

TLA

Como ya iba a empezar el sábado, que era el día de descanso obligatorio para los judíos, pusieron allí el cuerpo de Jesús en esa tumba, porque era la más cercana.