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Vida

Junta El Verbo Nicodemo y el Bautista La samaritana El pan de vida El buen pastor Lázaro

311 versículos Libro de Juan
1:1

Reina-Valera 1960

En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios.

NTV

En el principio la Palabra ya existía. La Palabra estaba con Dios, y la Palabra era Dios.

DHH

En el principio ya existía la Palabra; y aquel que es la Palabra estaba con Dios y era Dios.

TLA

Antes de que todo comenzara, ya existía aquel que es la Palabra. La Palabra estaba con Dios, y la Palabra era Dios.

1:2

Reina-Valera 1960

Este era en el principio con Dios.

NTV

El que es la Palabra existía en el principio con Dios.

DHH

Él estaba en el principio con Dios.

TLA

Cuando Dios creó todas las cosas, allí estaba la Palabra.

Todos los versículos

Lista 311 total
1:3 Cap. 1

Reina-Valera 1960

Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho.

NTV

Dios creó todas las cosas por medio de él, y nada fue creado sin él.

DHH

Por medio de él, Dios hizo todas las cosas; nada de lo que existe fue hecho sin él.

TLA

Todo fue creado por la Palabra, y sin la Palabra nada se hizo.

1:4 Cap. 1

Reina-Valera 1960

En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres.

NTV

La Palabra le dio vida a todo lo creado, y su vida trajo luz a todos.

DHH

En él estaba la vida, y la vida era la luz de la humanidad.

TLA

De la Palabra nace la vida, y la Palabra, que es la vida, es también nuestra luz.

1:5 Cap. 1

Reina-Valera 1960

La luz en las tinieblas resplandece, y las tinieblas no prevalecieron contra ella.

NTV

La luz brilla en la oscuridad, y la oscuridad jamás podrá apagarla.

DHH

Esta luz brilla en las tinieblas, y las tinieblas no han podido apagarla.

TLA

La luz alumbra en la oscuridad, ¡y nada puede destruirla!

1:6 Cap. 1

Reina-Valera 1960

Hubo un hombre enviado de Dios, el cual se llamaba Juan.

NTV

Dios envió a un hombre llamado Juan el Bautista

DHH

Hubo un hombre llamado Juan, a quien Dios envió

TLA

Dios envió a un hombre llamado Juan,

1:7 Cap. 1

Reina-Valera 1960

Este vino por testimonio, para que diese testimonio de la luz, a fin de que todos creyesen por él.

NTV

para que contara acerca de la luz, a fin de que todos creyeran por su testimonio.

DHH

como testigo, para que diera testimonio de la luz y para que todos creyeran por lo que él decía.

TLA

para que hablara con la gente y la convenciera de creer en la luz.

1:8 Cap. 1

Reina-Valera 1960

No era él la luz, sino para que diese testimonio de la luz.

NTV

Juan no era la luz; era solo un testigo para hablar de la luz.

DHH

Juan no era la luz, sino uno enviado a dar testimonio de la luz.

TLA

Juan no era la luz; él solo vino para mostrar quién era la luz.

1:9 Cap. 1

Reina-Valera 1960

Aquella luz verdadera, que alumbra a todo hombre, venía a este mundo.

NTV

Aquel que es la luz verdadera, quien da luz a todos, venía al mundo.

DHH

La luz verdadera que alumbra a toda la humanidad venía a este mundo.

TLA

Y la luz verdadera pronto llegaría a este mundo.

1:10 Cap. 1

Reina-Valera 1960

En el mundo estaba, y el mundo por él fue hecho; pero el mundo no le conoció.

NTV

Vino al mismo mundo que él había creado, pero el mundo no lo reconoció.

DHH

Aquel que es la Palabra estaba en el mundo; y, aunque Dios hizo el mundo por medio de él, los que son del mundo no lo reconocieron.

TLA

Aquel que es la Palabra estaba en el mundo. Dios creó el mundo por medio de aquel que es la Palabra, pero la gente no lo reconoció.

1:11 Cap. 1

Reina-Valera 1960

A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron.

NTV

Vino a los de su propio pueblo, y hasta ellos lo rechazaron;

DHH

Vino a su propio mundo, pero los suyos no lo recibieron.

TLA

La Palabra vino a vivir a este mundo, pero su pueblo no la aceptó.

1:12 Cap. 1

Reina-Valera 1960

Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios;

NTV

pero a todos los que creyeron en él y lo recibieron, les dio el derecho de llegar a ser hijos de Dios.

DHH

Pero a quienes lo recibieron y creyeron en él, les concedió el privilegio de llegar a ser hijos de Dios.

TLA

Pero aquellos que la aceptaron y creyeron en ella, llegaron a ser hijos de Dios.

1:13 Cap. 1

Reina-Valera 1960

los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios.

NTV

Ellos nacen de nuevo, no mediante un nacimiento físico como resultado de la pasión o de la iniciativa humana, sino por medio de un nacimiento que proviene de Dios.

DHH

Y son hijos de Dios, no por la naturaleza ni los deseos humanos, sino porque Dios los ha engendrado.

TLA

Son hijos de Dios por voluntad divina, no por voluntad humana.

1:14 Cap. 1

Reina-Valera 1960

Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad.

NTV

Entonces la Palabra se hizo hombre y vino a vivir entre nosotros. Estaba lleno de amor inagotable y fidelidad. Y hemos visto su gloria, la gloria del único Hijo del Padre.

DHH

Aquel que es la Palabra se hizo hombre y vivió entre nosotros. Y hemos visto su gloria, la gloria que recibió del Padre, por ser su Hijo único, abundante en amor y verdad.

TLA

Aquel que es la Palabra habitó entre nosotros y fue como uno de nosotros. Vimos el poder que le pertenece como Hijo único de Dios, pues nos ha mostrado todo el amor y toda la verdad.

1:15 Cap. 1

Reina-Valera 1960

Juan dio testimonio de él, y clamó diciendo: Este es de quien yo decía: El que viene después de mí, es antes de mí; porque era primero que yo.

NTV

Juan dio testimonio de él cuando clamó a las multitudes: «A él me refería yo cuando decía: “Alguien viene después de mí que es muy superior a mí porque existe desde mucho antes que yo”».

DHH

Juan dio testimonio de él, diciendo: «Este es aquel a quien yo me refería cuando dije que el que viene después de mí es más importante que yo, porque existía antes que yo.»

TLA

Juan habló de aquel que era la Palabra, y anunció: «Ya les había dicho que él estaba por llegar. Él es más importante que yo, porque existe desde antes de que yo existiera.»

1:16 Cap. 1

Reina-Valera 1960

Porque de su plenitud tomamos todos, y gracia sobre gracia.

NTV

De su abundancia, todos hemos recibido una bendición inmerecida tras otra.

DHH

De su abundancia todos hemos recibido un don en vez de otro;

TLA

Dios nos dio a conocer sus leyes por medio de Moisés, pero por medio de Jesucristo nos hizo conocer el amor y la verdad. Nadie ha visto a Dios jamás; pero el Hijo único, que está más cerca del Padre, y que es Dios mismo, nos ha enseñado cómo es él. Gracias a lo que el Hijo de Dios es, hemos recibido muchas bendiciones.

1:17 Cap. 1

Reina-Valera 1960

Pues la ley por medio de Moisés fue dada, pero la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo.

NTV

Pues la ley fue dada por medio de Moisés, pero el amor inagotable de Dios y su fidelidad vinieron por medio de Jesucristo.

DHH

porque la ley fue dada por medio de Moisés, pero el amor y la verdad se han hecho realidad por medio de Jesucristo.

TLA

Dios nos dio a conocer sus leyes por medio de Moisés, pero por medio de Jesucristo nos hizo conocer el amor y la verdad. Nadie ha visto a Dios jamás; pero el Hijo único, que está más cerca del Padre, y que es Dios mismo, nos ha enseñado cómo es él. Gracias a lo que el Hijo de Dios es, hemos recibido muchas bendiciones.

1:18 Cap. 1

Reina-Valera 1960

A Dios nadie le vio jamás; el unigénito Hijo, que está en el seno del Padre, él le ha dado a conocer.

NTV

Nadie ha visto jamás a Dios; pero el Único, que es Dios, está íntimamente ligado al Padre. Él nos ha revelado a Dios.

DHH

Nadie ha visto jamás a Dios; el Hijo único, que es Dios y que vive en íntima comunión con el Padre, es quien nos lo ha dado a conocer.

TLA

Dios nos dio a conocer sus leyes por medio de Moisés, pero por medio de Jesucristo nos hizo conocer el amor y la verdad. Nadie ha visto a Dios jamás; pero el Hijo único, que está más cerca del Padre, y que es Dios mismo, nos ha enseñado cómo es él. Gracias a lo que el Hijo de Dios es, hemos recibido muchas bendiciones.

1:19 Cap. 1

Reina-Valera 1960

Este es el testimonio de Juan, cuando los judíos enviaron de Jerusalén sacerdotes y levitas para que le preguntasen: ¿Tú, quién eres?

NTV

Este fue el testimonio que dio Juan cuando los líderes judíos enviaron sacerdotes y ayudantes del templo desde Jerusalén para preguntarle: —¿Quién eres?

DHH

Este es el testimonio de Juan, cuando las autoridades judías enviaron desde Jerusalén sacerdotes y levitas a preguntarle a Juan quién era él.

TLA

Los jefes de los judíos que vivían en Jerusalén enviaron a algunos sacerdotes, y a otros ayudantes del templo, para que le preguntaran a Juan quién era él. Juan les respondió claramente: —Yo no soy el Mesías.

1:20 Cap. 1

Reina-Valera 1960

Confesó, y no negó, sino confesó: Yo no soy el Cristo.

NTV

Él dijo con toda franqueza: —Yo no soy el Mesías.

DHH

Y él confesó claramente: —Yo no soy el Mesías.

TLA

Los jefes de los judíos que vivían en Jerusalén enviaron a algunos sacerdotes, y a otros ayudantes del templo, para que le preguntaran a Juan quién era él. Juan les respondió claramente: —Yo no soy el Mesías.

1:21 Cap. 1

Reina-Valera 1960

Y le preguntaron: ¿Qué pues? ¿Eres tú Elías? Dijo: No soy. ¿Eres tú el profeta? Y respondió: No.

NTV

—Bien. Entonces, ¿quién eres? —preguntaron—. ¿Eres Elías? —No —contestó. —¿Eres el Profeta que estamos esperando? —No.

DHH

Le volvieron a preguntar: —¿Quién eres, pues? ¿El profeta Elías? Juan dijo: —No lo soy. Ellos insistieron: —Entonces, ¿eres el profeta que ha de venir? Contestó: —No.

TLA

Y ellos volvieron a preguntarle: —¿Eres Elías? Juan les respondió: —No; no soy Elías. Pero los sacerdotes y sus acompañantes insistieron: —¿Eres tú el profeta que Dios iba a enviar? —No —dijo Juan.

1:22 Cap. 1

Reina-Valera 1960

Le dijeron: ¿Pues quién eres? para que demos respuesta a los que nos enviaron. ¿Qué dices de ti mismo?

NTV

—Entonces, ¿quién eres? Necesitamos alguna respuesta para los que nos enviaron. ¿Qué puedes decirnos de ti mismo?

DHH

Le dijeron: —¿Quién eres, pues? Tenemos que llevar una respuesta a los que nos enviaron. ¿Qué nos puedes decir de ti mismo?

TLA

Finalmente, le dijeron: —Tenemos que llevar una respuesta a los que nos enviaron. Dinos, ¿quién eres tú?

1:23 Cap. 1

Reina-Valera 1960

Dijo: Yo soy la voz de uno que clama en el desierto: Enderezad el camino del Señor, como dijo el profeta Isaías.

NTV

Juan contestó con las palabras del profeta Isaías: «Soy una voz que clama en el desierto: “¡Abran camino para la llegada del Señor!”».

DHH

Juan les contestó: —Yo soy una voz que grita en el desierto: “Abran un camino derecho para el Señor”, tal como dijo el profeta Isaías.

TLA

Juan les hizo recordar: —Yo soy el que grita en el desierto: “Prepárenle el camino al Señor”.

1:24 Cap. 1

Reina-Valera 1960

Y los que habían sido enviados eran de los fariseos.

NTV

Entonces los fariseos que habían sido enviados

DHH

Los que fueron enviados por los fariseos a hablar con Juan,

TLA

Entonces los mensajeros de los fariseos le dijeron a Juan: —Si tú no eres el Mesías, ni Elías ni el profeta, ¿por qué bautizas?

1:25 Cap. 1

Reina-Valera 1960

Y le preguntaron, y le dijeron: ¿Por qué, pues, bautizas, si tú no eres el Cristo, ni Elías, ni el profeta?

NTV

le preguntaron: —Si no eres el Mesías, ni Elías, ni el Profeta, ¿con qué derecho bautizas?

DHH

le preguntaron: —Pues si no eres el Mesías, ni Elías ni el profeta, ¿por qué bautizas?

TLA

Entonces los mensajeros de los fariseos le dijeron a Juan: —Si tú no eres el Mesías, ni Elías ni el profeta, ¿por qué bautizas?

1:26 Cap. 1

Reina-Valera 1960

Juan les respondió diciendo: Yo bautizo con agua; mas en medio de vosotros está uno a quien vosotros no conocéis.

NTV

Juan les dijo: —Yo bautizo con agua, pero aquí mismo, en medio de la multitud, hay alguien a quien ustedes no reconocen.

DHH

Juan les contestó: —Yo bautizo con agua; pero entre ustedes hay uno que no conocen

TLA

Juan contestó: —Yo bautizo con agua. Pero hay entre ustedes uno a quien todavía no conocen.

1:27 Cap. 1

Reina-Valera 1960

Este es el que viene después de mí, el que es antes de mí, del cual yo no soy digno de desatar la correa del calzado.

NTV

Aunque su servicio viene después del mío, yo ni siquiera soy digno de ser su esclavo, ni de desatar las correas de sus sandalias.

DHH

y que viene después de mí. Yo ni siquiera merezco desatarle la correa de sus sandalias.

TLA

Aunque yo he llegado antes, él es más importante que yo, y ni siquiera merezco ser su esclavo.

1:28 Cap. 1

Reina-Valera 1960

Estas cosas sucedieron en Betábara, al otro lado del Jordán, donde Juan estaba bautizando.

NTV

Ese encuentro ocurrió en Betania, una región situada al oriente del río Jordán, donde Juan estaba bautizando.

DHH

Todo esto sucedió en el lugar llamado Betania, al otro lado del río Jordán, donde Juan estaba bautizando.

TLA

Todo esto pasó en el pueblo de Betania, al otro lado del río Jordán, donde Juan bautizaba.

1:29 Cap. 1

Reina-Valera 1960

El siguiente día vio Juan a Jesús que venía a él, y dijo: He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo.

NTV

Al día siguiente, Juan vio que Jesús se le acercaba y dijo: «¡Miren! ¡El Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo!

DHH

Al día siguiente, Juan vio a Jesús, que se acercaba a él, y dijo: «¡Miren, ese es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo!

TLA

Al día siguiente, Juan vio que Jesús se acercaba. Entonces le dijo a toda la gente: «¡Aquí viene el Cordero de Dios que quita el pecado de la gente del mundo! Por medio de él, Dios les perdonará a ustedes todos sus pecados.

1:30 Cap. 1

Reina-Valera 1960

Este es aquel de quien yo dije: Después de mí viene un varón, el cual es antes de mí; porque era primero que yo.

NTV

A él me refería cuando yo decía: “Después de mí, vendrá un hombre que es superior a mí porque existe desde mucho antes que yo”.

DHH

A él me refería yo cuando dije: “Después de mí viene uno que es más importante que yo, porque existía antes que yo.”

TLA

Yo me refería a él cuando dije: “Después de mí viene uno que es más importante que yo, porque existe desde antes de que yo naciera.”

1:31 Cap. 1

Reina-Valera 1960

Y yo no le conocía; mas para que fuese manifestado a Israel, por esto vine yo bautizando con agua.

NTV

No lo reconocí como el Mesías, aunque estuve bautizando con agua para que él fuera revelado a Israel».

DHH

Yo mismo no sabía quién era; pero he venido bautizando con agua precisamente para que el pueblo de Israel lo conozca.»

TLA

Yo no sabía quién era, pero Dios me mandó a bautizar con agua para que todos puedan conocerlo.

1:32 Cap. 1

Reina-Valera 1960

También dio Juan testimonio, diciendo: Vi al Espíritu que descendía del cielo como paloma, y permaneció sobre él.

NTV

Entonces Juan dio testimonio: «Vi al Espíritu Santo descender del cielo como una paloma y reposar sobre él.

DHH

Juan también declaró: «He visto al Espíritu Santo bajar del cielo como una paloma, y reposar sobre él.

TLA

»Yo vi cuando el Espíritu de Dios bajaba del cielo en forma de paloma y se colocaba sobre él.

1:33 Cap. 1

Reina-Valera 1960

Y yo no le conocía; pero el que me envió a bautizar con agua, aquel me dijo: Sobre quien veas descender el Espíritu y que permanece sobre él, ese es el que bautiza con el Espíritu Santo.

NTV

Yo no sabía que era el Mesías, pero cuando Dios me envió a bautizar con agua, me dijo: “Aquel, sobre quien veas que el Espíritu desciende y reposa, es el que bautizará con el Espíritu Santo”.

DHH

Yo todavía no sabía quién era; pero el que me envió a bautizar con agua, me dijo: “Aquel sobre quien veas que el Espíritu baja y reposa, es el que bautiza con Espíritu Santo.”

TLA

No sabía yo quién era él, pero Dios me dijo: “Conocerás al que bautiza con el Espíritu Santo cuando veas que mi Espíritu baja y se coloca sobre él.”

1:34 Cap. 1

Reina-Valera 1960

Y yo le vi, y he dado testimonio de que este es el Hijo de Dios.

NTV

Vi que eso sucedió con Jesús, por eso doy testimonio de que él es el Elegido de Dios».

DHH

Yo ya lo he visto, y soy testigo de que es el Hijo de Dios.»

TLA

Ahora lo he visto, y les aseguro que él es el Hijo de Dios.»

1:35 Cap. 1

Reina-Valera 1960

El siguiente día otra vez estaba Juan, y dos de sus discípulos.

NTV

Al día siguiente, Juan estaba otra vez allí con dos de sus discípulos.

DHH

Al día siguiente, Juan estaba allí otra vez con dos de sus seguidores.

TLA

Al día siguiente, Juan estaba en el mismo lugar con dos de sus discípulos.

1:36 Cap. 1

Reina-Valera 1960

Y mirando a Jesús que andaba por allí, dijo: He aquí el Cordero de Dios.

NTV

Al pasar Jesús, Juan lo miró y declaró: «¡Miren! ¡Ahí está el Cordero de Dios!».

DHH

Cuando vio pasar a Jesús, Juan dijo: —¡Miren, ese es el Cordero de Dios!

TLA

Cuando vio que Jesús pasaba por allí, les dijo: «¡Miren, aquí viene el Cordero de Dios!»

1:37 Cap. 1

Reina-Valera 1960

Le oyeron hablar los dos discípulos, y siguieron a Jesús.

NTV

Cuando los dos discípulos de Juan lo oyeron, siguieron a Jesús.

DHH

Los dos seguidores de Juan lo oyeron decir esto, y siguieron a Jesús.

TLA

Al oír eso, los dos discípulos lo siguieron.

1:38 Cap. 1

Reina-Valera 1960

Y volviéndose Jesús, y viendo que le seguían, les dijo: ¿Qué buscáis? Ellos le dijeron: Rabí (que traducido es, Maestro), ¿dónde moras?

NTV

Jesús miró a su alrededor y vio que ellos lo seguían. —¿Qué quieren? —les preguntó. Ellos contestaron: —Rabí (que significa “Maestro”), ¿dónde te hospedas?

DHH

Jesús se volvió, y al ver que lo seguían les preguntó: —¿Qué están buscando? Ellos dijeron: —Maestro, ¿dónde vives?

TLA

Jesús se dio vuelta y, al ver que lo seguían, les preguntó qué querían. Ellos le preguntaron: —¿Dónde vives, Maestro?

1:39 Cap. 1

Reina-Valera 1960

Les dijo: Venid y ved. Fueron, y vieron donde moraba, y se quedaron con él aquel día; porque era como la hora décima.

NTV

—Vengan y vean —les dijo. Eran como las cuatro de la tarde cuando lo acompañaron al lugar donde se hospedaba, y se quedaron el resto del día con él.

DHH

Jesús les contestó: —Vengan a verlo. Fueron, pues, y vieron dónde vivía, y pasaron con él el resto del día, porque ya eran como las cuatro de la tarde.

TLA

—Síganme y lo verán —contestó Jesús. Ellos fueron y vieron dónde vivía Jesús; y como eran casi las cuatro de la tarde, se quedaron con él por el resto del día.

1:40 Cap. 1

Reina-Valera 1960

Andrés, hermano de Simón Pedro, era uno de los dos que habían oído a Juan, y habían seguido a Jesús.

NTV

Andrés, hermano de Simón Pedro, era uno de estos hombres que, al oír lo que Juan dijo, siguieron a Jesús.

DHH

Uno de los dos que oyeron a Juan y siguieron a Jesús, era Andrés, hermano de Simón Pedro.

TLA

Uno de ellos era Andrés, el hermano de Simón Pedro.

1:41 Cap. 1

Reina-Valera 1960

Este halló primero a su hermano Simón, y le dijo: Hemos hallado al Mesías (que traducido es, el Cristo).

NTV

Andrés fue a buscar a su hermano Simón y le dijo: «Hemos encontrado al Mesías» (que significa «Cristo»).

DHH

Al primero que Andrés se encontró fue a su hermano Simón, y le dijo: —Hemos encontrado al Mesías (que significa: Cristo).

TLA

Lo primero que hizo Andrés fue buscar a su hermano Simón. Cuando lo encontró, le dijo: «¡Hemos encontrado al Mesías, es decir, al Cristo!»

1:42 Cap. 1

Reina-Valera 1960

Y le trajo a Jesús. Y mirándole Jesús, dijo: Tú eres Simón, hijo de Jonás; tú serás llamado Cefas (que quiere decir, Pedro).

NTV

Luego Andrés llevó a Simón, para que conociera a Jesús. Jesús miró fijamente a Simón y le dijo: «Tu nombre es Simón hijo de Juan, pero te llamarás Cefas» (que significa «Pedro»).

DHH

Luego Andrés llevó a Simón a donde estaba Jesús; cuando Jesús lo vio, le dijo: —Tú eres Simón, hijo de Juan, pero tu nombre será Cefas (que significa: Pedro).

TLA

Entonces Andrés llevó a Simón a donde estaba Jesús. Cuando Jesús vio a Simón, le dijo: «Tú eres Simón, hijo de Juan, pero ahora te vas a llamar Cefas, es decir, Pedro».

1:43 Cap. 1

Reina-Valera 1960

El siguiente día quiso Jesús ir a Galilea, y halló a Felipe, y le dijo: Sígueme.

NTV

Al día siguiente, Jesús decidió ir a Galilea. Encontró a Felipe y le dijo: «Ven, sígueme».

DHH

Al día siguiente, Jesús decidió ir a la región de Galilea. Encontró a Felipe, y le dijo: —Sígueme.

TLA

Al día siguiente, Jesús decidió ir a la región de Galilea. Allí encontró a Felipe, que era de Betsaida, el pueblo donde vivían Andrés y Pedro. Jesús le dijo a Felipe: «Sígueme».

1:44 Cap. 1

Reina-Valera 1960

Y Felipe era de Betsaida, la ciudad de Andrés y Pedro.

NTV

Felipe era de Betsaida, el pueblo natal de Andrés y Pedro.

DHH

Este Felipe era del pueblo de Betsaida, de donde eran también Andrés y Pedro.

TLA

Al día siguiente, Jesús decidió ir a la región de Galilea. Allí encontró a Felipe, que era de Betsaida, el pueblo donde vivían Andrés y Pedro. Jesús le dijo a Felipe: «Sígueme».

1:45 Cap. 1

Reina-Valera 1960

Felipe halló a Natanael, y le dijo: Hemos hallado a aquel de quien escribió Moisés en la ley, así como los profetas: a Jesús, el hijo de José, de Nazaret.

NTV

Felipe fue a buscar a Natanael y le dijo: —¡Hemos encontrado a aquel de quien Moisés y los profetas escribieron! Se llama Jesús, el hijo de José, de Nazaret.

DHH

Felipe fue a buscar a Natanael, y le dijo: —Hemos encontrado a aquel de quien escribió Moisés en los libros de la ley, y de quien también escribieron los profetas. Es Jesús, el hijo de José, el de Nazaret.

TLA

Luego Felipe fue a buscar a Natanael, y le dijo: —Hemos encontrado a aquel de quien Moisés escribió en la Biblia, y del que también hablan los profetas. Es Jesús de Nazaret, el hijo de José.

1:46 Cap. 1

Reina-Valera 1960

Natanael le dijo: ¿De Nazaret puede salir algo de bueno? Le dijo Felipe: Ven y ve.

NTV

—¡Nazaret! —exclamó Natanael—. ¿Acaso puede salir algo bueno de Nazaret? —Ven y compruébalo tú mismo —le respondió Felipe.

DHH

Dijo Natanael: —¿Acaso de Nazaret puede salir algo bueno? Felipe le contestó: —Ven y compruébalo.

TLA

Natanael preguntó: —¿Acaso puede salir algo bueno de Nazaret? —Ven y lo verás —contestó Felipe.

1:47 Cap. 1

Reina-Valera 1960

Cuando Jesús vio a Natanael que se le acercaba, dijo de él: He aquí un verdadero israelita, en quien no hay engaño.

NTV

Mientras ellos se acercaban, Jesús dijo: —Aquí viene un verdadero hijo de Israel, un hombre totalmente íntegro.

DHH

Cuando Jesús vio acercarse a Natanael, dijo: —Aquí viene un verdadero israelita, en quien no hay engaño.

TLA

Cuando Jesús vio que Natanael se acercaba, dijo: —Aquí viene un verdadero israelita, un hombre realmente sincero.

1:48 Cap. 1

Reina-Valera 1960

Le dijo Natanael: ¿De dónde me conoces? Respondió Jesús y le dijo: Antes que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera, te vi.

NTV

—¿Cómo es que me conoces? —le preguntó Natanael. —Pude verte debajo de la higuera antes de que Felipe te encontrara —contestó Jesús.

DHH

Natanael le preguntó: —¿Cómo es que me conoces? Jesús le respondió: —Te vi antes que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera.

TLA

Natanael le preguntó: —¿Cómo es que me conoces? Jesús le respondió: —Me fijé en ti cuando estabas bajo la higuera, antes que Felipe te llamara.

1:49 Cap. 1

Reina-Valera 1960

Respondió Natanael y le dijo: Rabí, tú eres el Hijo de Dios; tú eres el Rey de Israel.

NTV

Entonces Natanael exclamó: —Rabí, ¡tú eres el Hijo de Dios, el Rey de Israel!

DHH

Natanael le dijo: —Maestro, ¡tú eres el Hijo de Dios, tú eres el Rey de Israel!

TLA

Entonces Natanael respondió: —Maestro, ¡tú eres el Hijo de Dios y el Rey de Israel!

1:50 Cap. 1

Reina-Valera 1960

Respondió Jesús y le dijo: ¿Porque te dije: Te vi debajo de la higuera, crees? Cosas mayores que estas verás.

NTV

Jesús le preguntó: —¿Crees eso solo porque te dije que te había visto debajo de la higuera? Verás cosas más grandes que esta.

DHH

Jesús le contestó: —¿Me crees solamente porque te he dicho que te vi debajo de la higuera? Pues vas a ver cosas más grandes que estas.

TLA

Jesús le dijo: —¿Crees esto solo porque dije que te vi debajo de la higuera? Pues todavía verás cosas más sorprendentes que estas.

1:51 Cap. 1

Reina-Valera 1960

Y le dijo: De cierto, de cierto os digo: De aquí en adelante veréis el cielo abierto, y a los ángeles de Dios que suben y descienden sobre el Hijo del Hombre.

NTV

Y agregó: «Les digo la verdad, todos ustedes verán el cielo abierto y a los ángeles de Dios subiendo y bajando sobre el Hijo del Hombre, quien es la escalera entre el cielo y la tierra».

DHH

También dijo Jesús: —Les aseguro que ustedes verán el cielo abierto, y a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre.

TLA

Y luego les dijo a todos: «Les aseguro que ustedes verán el cielo abierto, y verán también a los ángeles de Dios subir y bajar sobre mí, que soy el Hijo del hombre.»

3:1 Cap. 3

Reina-Valera 1960

Había un hombre de los fariseos que se llamaba Nicodemo, un principal entre los judíos.

NTV

Había un hombre llamado Nicodemo, un líder religioso judío, de los fariseos.

DHH

Había un fariseo llamado Nicodemo, que era un hombre importante entre los judíos.

TLA

Una noche, un fariseo llamado Nicodemo, que era líder de los judíos, fue a visitar a Jesús y le dijo: —Maestro, sabemos que Dios te ha enviado a enseñarnos, pues nadie podría hacer los milagros que tú haces si Dios no estuviera con él.

3:2 Cap. 3

Reina-Valera 1960

Este vino a Jesús de noche, y le dijo: Rabí, sabemos que has venido de Dios como maestro; porque nadie puede hacer estas señales que tú haces, si no está Dios con él.

NTV

Una noche, fue a hablar con Jesús: —Rabí —le dijo—, todos sabemos que Dios te ha enviado para enseñarnos. Las señales milagrosas que haces son la prueba de que Dios está contigo.

DHH

Este fue de noche a visitar a Jesús, y le dijo: —Maestro, sabemos que Dios te ha enviado a enseñarnos, porque nadie podría hacer los milagros que tú haces, si Dios no estuviera con él.

TLA

Una noche, un fariseo llamado Nicodemo, que era líder de los judíos, fue a visitar a Jesús y le dijo: —Maestro, sabemos que Dios te ha enviado a enseñarnos, pues nadie podría hacer los milagros que tú haces si Dios no estuviera con él.

3:3 Cap. 3

Reina-Valera 1960

Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.

NTV

Jesús le respondió: —Te digo la verdad, a menos que nazcas de nuevo, no puedes ver el reino de Dios.

DHH

Jesús le dijo: —Te aseguro que el que no nace de nuevo, no puede ver el reino de Dios.

TLA

Jesús le dijo: —Te aseguro que si una persona no nace de nuevo no podrá ver el reino de Dios.

3:4 Cap. 3

Reina-Valera 1960

Nicodemo le dijo: ¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre, y nacer?

NTV

—¿Qué quieres decir? —exclamó Nicodemo—. ¿Cómo puede un hombre mayor volver al vientre de su madre y nacer de nuevo?

DHH

Nicodemo le preguntó: —¿Y cómo puede uno nacer cuando ya es viejo? ¿Acaso podrá entrar otra vez dentro de su madre, para volver a nacer?

TLA

Nicodemo le preguntó: —¿Cómo puede volver a nacer alguien que ya es viejo? ¿Acaso puede entrar otra vez en el vientre de su madre?

3:5 Cap. 3

Reina-Valera 1960

Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios.

NTV

Jesús le contestó: —Te digo la verdad, nadie puede entrar en el reino de Dios si no nace de agua y del Espíritu.

DHH

Jesús le contestó: —Te aseguro que el que no nace de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios.

TLA

Jesús le respondió: —Te aseguro que si uno no nace del agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios.

3:6 Cap. 3

Reina-Valera 1960

Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es.

NTV

El ser humano solo puede reproducir la vida humana, pero la vida espiritual nace del Espíritu Santo.

DHH

Lo que nace de padres humanos, es humano; lo que nace del Espíritu, es espíritu.

TLA

Todos nacen de padres humanos; pero los hijos de Dios solo nacen del Espíritu.

3:7 Cap. 3

Reina-Valera 1960

No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer de nuevo.

NTV

Así que no te sorprendas cuando digo: “Tienen que nacer de nuevo”.

DHH

No te extrañes de que te diga: “Todos tienen que nacer de nuevo.”

TLA

No te sorprendas si te digo que hay que nacer de nuevo.

3:8 Cap. 3

Reina-Valera 1960

El viento sopla de donde quiere, y oyes su sonido; mas ni sabes de dónde viene, ni a dónde va; así es todo aquel que es nacido del Espíritu.

NTV

El viento sopla hacia donde quiere. De la misma manera que oyes el viento pero no sabes de dónde viene ni adónde va, tampoco puedes explicar cómo las personas nacen del Espíritu.

DHH

El viento sopla por donde quiere, y aunque oyes su ruido, no sabes de dónde viene ni a dónde va. Así son también todos los que nacen del Espíritu.

TLA

El viento sopla por donde quiere, y aunque oyes su sonido, no sabes de dónde viene ni a dónde va. Así también sucede con todos los que nacen del Espíritu.

3:9 Cap. 3

Reina-Valera 1960

Respondió Nicodemo y le dijo: ¿Cómo puede hacerse esto?

NTV

—¿Cómo es posible todo esto? —preguntó Nicodemo.

DHH

Nicodemo volvió a preguntarle: —¿Cómo puede ser esto?

TLA

Nicodemo volvió a preguntarle: —¿Cómo puede suceder esto?

3:10 Cap. 3

Reina-Valera 1960

Respondió Jesús y le dijo: ¿Eres tú maestro de Israel, y no sabes esto?

NTV

Jesús le contestó: —¿Tú eres un respetado maestro judío y aún no entiendes estas cosas?

DHH

Jesús le contestó: —¿Tú, que eres el maestro de Israel, no sabes estas cosas?

TLA

Jesús le contestó: —Tú eres un maestro famoso en Israel, y ¿no lo sabes?

3:11 Cap. 3

Reina-Valera 1960

De cierto, de cierto te digo, que lo que sabemos hablamos, y lo que hemos visto, testificamos; y no recibís nuestro testimonio.

NTV

Te aseguro que les contamos lo que sabemos y hemos visto, y ustedes todavía se niegan a creer nuestro testimonio.

DHH

Te aseguro que nosotros hablamos de lo que sabemos, y somos testigos de lo que hemos visto; pero ustedes no creen lo que les decimos.

TLA

Te aseguro que nosotros sabemos lo que decimos, porque lo hemos visto; pero ustedes no creen lo que les decimos.

3:12 Cap. 3

Reina-Valera 1960

Si os he dicho cosas terrenales, y no creéis, ¿cómo creeréis si os dijere las celestiales?

NTV

Ahora bien, si no me creen cuando les hablo de cosas terrenales, ¿cómo creerán si les hablo de cosas celestiales?

DHH

Si no me creen cuando les hablo de las cosas de este mundo, ¿cómo me van a creer si les hablo de las cosas del cielo?

TLA

Si no me creen cuando les hablo de las cosas de este mundo, ¿cómo me creerán si les hablo de las cosas del cielo?

3:13 Cap. 3

Reina-Valera 1960

Nadie subió al cielo, sino el que descendió del cielo; el Hijo del Hombre, que está en el cielo.

NTV

Nadie jamás fue al cielo y regresó, pero el Hijo del Hombre bajó del cielo.

DHH

»Nadie ha subido al cielo sino el que bajó del cielo; es decir, el Hijo del hombre.

TLA

Nadie ha subido al cielo, sino solamente el que bajó de allí, es decir, yo, el Hijo del hombre.

3:14 Cap. 3

Reina-Valera 1960

Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado,

NTV

Y, así como Moisés levantó la serpiente de bronce en un poste en el desierto, así deberá ser levantado el Hijo del Hombre,

DHH

Y así como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así también el Hijo del hombre tiene que ser levantado,

TLA

»Moisés levantó la serpiente de bronce en el desierto, y del mismo modo yo, el Hijo del hombre, tengo que ser levantado en alto,

3:15 Cap. 3

Reina-Valera 1960

para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.

NTV

para que todo el que crea en él tenga vida eterna.

DHH

para que todo el que cree en él tenga vida eterna.

TLA

para que todo el que crea en mí tenga vida eterna.

3:16 Cap. 3

Reina-Valera 1960

Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.

NTV

»Pues Dios amó tanto al mundo que dio a su único Hijo, para que todo el que crea en él no se pierda, sino que tenga vida eterna.

DHH

»Pues Dios amó tanto al mundo, que dio a su Hijo único, para que todo aquel que cree en él no muera, sino que tenga vida eterna.

TLA

»Dios amó tanto a la gente de este mundo, que me entregó a mí, que soy su único Hijo, para que todo el que crea en mí no muera, sino que tenga vida eterna.

3:17 Cap. 3

Reina-Valera 1960

Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él.

NTV

Dios no envió a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para salvarlo por medio de él.

DHH

Porque Dios no envió a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para salvarlo por medio de él.

TLA

Porque Dios no me envió a este mundo para condenar a la gente, sino para salvarla.

3:18 Cap. 3

Reina-Valera 1960

El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios.

NTV

»No hay condenación para todo el que cree en él, pero todo el que no cree en él ya ha sido condenado por no haber creído en el único Hijo de Dios.

DHH

»El que cree en el Hijo de Dios, no está condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado por no creer en el Hijo único de Dios.

TLA

»El que cree en mí, que soy el Hijo de Dios, no será condenado por Dios. Pero el que no cree ya ha sido condenado, precisamente por no haber creído en el Hijo único de Dios.

3:19 Cap. 3

Reina-Valera 1960

Y esta es la condenación: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas.

NTV

Esta condenación se basa en el siguiente hecho: la luz de Dios llegó al mundo, pero la gente amó más la oscuridad que la luz, porque sus acciones eran malvadas.

DHH

Los que no creen, ya han sido condenados, pues, como hacían cosas malas, cuando la luz vino al mundo prefirieron la oscuridad a la luz.

TLA

Y así es como Dios juzga: yo he venido al mundo, y soy la luz que brilla en la oscuridad, pero como la gente hacía lo malo prefirió más la oscuridad que la luz.

3:20 Cap. 3

Reina-Valera 1960

Porque todo aquel que hace lo malo, aborrece la luz y no viene a la luz, para que sus obras no sean reprendidas.

NTV

Todos los que hacen el mal odian la luz y se niegan a acercarse a ella porque temen que sus pecados queden al descubierto,

DHH

Todos los que hacen lo malo odian la luz, y no se acercan a ella para que no se descubra lo que están haciendo.

TLA

Todos los que hacen lo malo odian la luz, y no se acercan a ella, para que no se descubra lo que están haciendo.

3:21 Cap. 3

Reina-Valera 1960

Mas el que practica la verdad viene a la luz, para que sea manifiesto que sus obras son hechas en Dios.

NTV

pero los que hacen lo correcto se acercan a la luz, para que otros puedan ver que están haciendo lo que Dios quiere.

DHH

Pero los que viven de acuerdo con la verdad, se acercan a la luz para que se vea que todo lo hacen de acuerdo con la voluntad de Dios.»

TLA

Pero los que prefieren la verdad sí se acercan a la luz, pues quieren que los demás sepan que obedecen todos los mandamientos de Dios.

3:22 Cap. 3

Reina-Valera 1960

Después de esto, vino Jesús con sus discípulos a la tierra de Judea, y estuvo allí con ellos, y bautizaba.

NTV

Luego Jesús y sus discípulos salieron de Jerusalén y se fueron al campo de Judea. Jesús pasó un tiempo allí con ellos, bautizando a la gente.

DHH

Después de esto, Jesús fue con sus discípulos a la región de Judea, donde pasó algún tiempo con ellos bautizando.

TLA

Después de esto, Jesús fue con sus discípulos a la región de Judea, y estuvo allí algún tiempo con ellos bautizando a la gente.

3:23 Cap. 3

Reina-Valera 1960

Juan bautizaba también en Enón, junto a Salim, porque había allí muchas aguas; y venían, y eran bautizados.

NTV

En ese tiempo, Juan el Bautista bautizaba en Enón, cerca de Salim, porque allí había mucha agua; y la gente iba a él para ser bautizada.

DHH

También Juan estaba bautizando en Enón, cerca de Salim, porque allí había mucha agua; y la gente iba y era bautizada.

TLA

En ese tiempo Juan el Bautista todavía no había sido encarcelado, y también estaba bautizando en el pueblo de Enón, cerca de un lugar llamado Salim. En Enón había mucha agua, y la gente buscaba a Juan para que él los bautizara.

3:24 Cap. 3

Reina-Valera 1960

Porque Juan no había sido aún encarcelado.

NTV

(Eso ocurrió antes de que metieran a Juan en la cárcel).

DHH

Esto sucedió antes que metieran a Juan a la cárcel.

TLA

En ese tiempo Juan el Bautista todavía no había sido encarcelado, y también estaba bautizando en el pueblo de Enón, cerca de un lugar llamado Salim. En Enón había mucha agua, y la gente buscaba a Juan para que él los bautizara.

3:25 Cap. 3

Reina-Valera 1960

Entonces hubo discusión entre los discípulos de Juan y los judíos acerca de la purificación.

NTV

Surgió un debate entre los discípulos de Juan y cierto judío acerca de la purificación ceremonial.

DHH

Pero algunos de los seguidores de Juan comenzaron a discutir con un judío sobre el asunto de la purificación,

TLA

Entonces algunos discípulos de Juan comenzaron a discutir con un judío acerca de una ceremonia de purificación.

3:26 Cap. 3

Reina-Valera 1960

Y vinieron a Juan y le dijeron: Rabí, mira que el que estaba contigo al otro lado del Jordán, de quien tú diste testimonio, bautiza, y todos vienen a él.

NTV

Entonces los discípulos de Juan fueron a decirle: —Rabí, el hombre que estaba contigo al otro lado del río Jordán, a quien identificaste como el Mesías, también está bautizando a la gente. Y todos van a él en lugar de venir a nosotros.

DHH

y fueron a decirle a Juan: —Maestro, el que estaba contigo al otro lado del Jordán, de quien diste testimonio, ahora está bautizando y todos lo siguen.

TLA

Entonces fueron a ver a Juan y le dijeron: —Maestro, ¿recuerdas a aquel de quien nos hablaste, el que estaba contigo al otro lado del río Jordán? Pues bien, ahora él está bautizando y todos lo siguen.

3:27 Cap. 3

Reina-Valera 1960

Respondió Juan y dijo: No puede el hombre recibir nada, si no le fuere dado del cielo.

NTV

Juan respondió: —Nadie puede recibir nada a menos que Dios se lo conceda desde el cielo.

DHH

Juan les dijo: —Nadie puede tener nada, si Dios no se lo da.

TLA

Juan les contestó: —Nadie puede hacer algo si Dios no se lo permite.

3:28 Cap. 3

Reina-Valera 1960

Vosotros mismos me sois testigos de que dije: Yo no soy el Cristo, sino que soy enviado delante de él.

NTV

Ustedes saben que les dije claramente: “Yo no soy el Mesías; estoy aquí solamente para prepararle el camino a él”.

DHH

Ustedes mismos me oyeron decir claramente que yo no soy el Mesías, sino uno que ha sido enviado delante de él.

TLA

Ustedes mismos me escucharon decir claramente que yo no soy el Mesías, sino que fui enviado antes que él para prepararlo todo.

3:29 Cap. 3

Reina-Valera 1960

El que tiene la esposa, es el esposo; mas el amigo del esposo, que está a su lado y le oye, se goza grandemente de la voz del esposo; así pues, este mi gozo está cumplido.

NTV

Es el novio quien se casa con la novia, y el amigo del novio simplemente se alegra de poder estar al lado del novio y oír sus votos. Por lo tanto, oír que él tiene éxito me llena de alegría.

DHH

En una boda, el que tiene a la novia es el novio; y el amigo del novio, que está allí y lo escucha, se llena de alegría al oírlo hablar. Así también mi alegría es ahora completa.

TLA

»En una boda, el que se casa es el novio, y el mejor amigo del novio se llena de alegría con solo escuchar su voz. Así de alegre estoy ahora, porque el Mesías está aquí.

3:30 Cap. 3

Reina-Valera 1960

Es necesario que él crezca, pero que yo mengüe.

NTV

Él debe tener cada vez más importancia y yo, menos.

DHH

Él ha de ir aumentando en importancia, y yo disminuyendo.

TLA

Él debe tener cada vez más importancia, y yo tenerla menos.

3:31 Cap. 3

Reina-Valera 1960

El que de arriba viene, es sobre todos; el que es de la tierra, es terrenal, y cosas terrenales habla; el que viene del cielo, es sobre todos.

NTV

»Él vino de lo alto y es superior a cualquier otro. Nosotros somos de la tierra y hablamos de cosas terrenales, pero él vino del cielo y es superior a todos.

DHH

»El que viene de arriba está sobre todos. El que es de la tierra es terrenal, y habla de las cosas de la tierra. Pero el que viene del cielo está sobre todos,

TLA

»El Hijo de Dios viene del cielo, y es más importante que todos los que vivimos aquí en la tierra y hablamos de las cosas que aquí suceden. El que viene del cielo es más importante,

3:32 Cap. 3

Reina-Valera 1960

Y lo que vio y oyó, esto testifica; y nadie recibe su testimonio.

NTV

Él da testimonio de lo que ha visto y oído, ¡pero qué pocos creen en lo que les dice!

DHH

y da testimonio de lo que ha visto y oído; pero nadie acepta su testimonio.

TLA

y habla de lo que ha visto y oído en el cielo. Sin embargo, muchos no quieren creer en lo que él dice.

3:33 Cap. 3

Reina-Valera 1960

El que recibe su testimonio, este atestigua que Dios es veraz.

NTV

Todo el que acepta su testimonio puede confirmar que Dios es veraz.

DHH

Pero si alguien lo acepta, confirma con ello que Dios dice la verdad;

TLA

Pero si alguien le cree, reconoce que Dios dice la verdad,

3:34 Cap. 3

Reina-Valera 1960

Porque el que Dios envió, las palabras de Dios habla; pues Dios no da el Espíritu por medida.

NTV

Pues él es enviado por Dios y habla las palabras de Dios, porque Dios le da el Espíritu sin límites.

DHH

pues el que ha sido enviado por Dios, habla las palabras de Dios, porque Dios da abundantemente su Espíritu.

TLA

ya que cuando el Hijo habla, el que habla es Dios mismo, porque Dios le ha dado todo el poder de su Espíritu.

3:35 Cap. 3

Reina-Valera 1960

El Padre ama al Hijo, y todas las cosas ha entregado en su mano.

NTV

El Padre ama a su Hijo y ha puesto todo en sus manos.

DHH

El Padre ama al Hijo, y le ha dado poder sobre todas las cosas.

TLA

»Dios, el Padre, ama al Hijo, y le ha dado poder sobre todo el universo.

3:36 Cap. 3

Reina-Valera 1960

El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que rehúsa creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él.

NTV

Los que creen en el Hijo de Dios tienen vida eterna. Los que no obedecen al Hijo nunca tendrán vida eterna, sino que permanecen bajo la ira del juicio de Dios.

DHH

El que cree en el Hijo, tiene vida eterna; pero el que no quiere creer en el Hijo, no tendrá esa vida, sino que recibirá el terrible castigo de Dios.

TLA

El que cree en el Hijo tiene la vida eterna, pero el que no obedece al Hijo no tiene la vida eterna, sino que ha sido condenado por Dios.

4:1 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Cuando, pues, el Señor entendió que los fariseos habían oído decir: Jesús hace y bautiza más discípulos que Juan

NTV

Jesús sabía que los fariseos se habían enterado de que él hacía y bautizaba más discípulos que Juan

DHH

Los fariseos se enteraron de que Jesús hacía más discípulos y bautizaba más que Juan

TLA

Los fariseos se enteraron de que el número de seguidores de Jesús aumentaba cada día más, y de que Jesús bautizaba más que Juan el Bautista. Cuando Jesús se dio cuenta de que los fariseos se habían enterado de eso, salió de la región de Judea y regresó a Galilea.

4:2 Cap. 4

Reina-Valera 1960

(aunque Jesús no bautizaba, sino sus discípulos),

NTV

(aunque no era Jesús mismo quien los bautizaba sino sus discípulos).

DHH

(aunque en realidad no era Jesús el que bautizaba, sino sus discípulos).

TLA

Los fariseos se enteraron de que el número de seguidores de Jesús aumentaba cada día más, y de que Jesús bautizaba más que Juan el Bautista. Cuando Jesús se dio cuenta de que los fariseos se habían enterado de eso, salió de la región de Judea y regresó a Galilea.

4:3 Cap. 4

Reina-Valera 1960

salió de Judea, y se fue otra vez a Galilea.

NTV

Así que se fue de Judea y volvió a Galilea.

DHH

Cuando Jesús lo supo, salió de Judea para volver a Galilea.

TLA

Los fariseos se enteraron de que el número de seguidores de Jesús aumentaba cada día más, y de que Jesús bautizaba más que Juan el Bautista. Cuando Jesús se dio cuenta de que los fariseos se habían enterado de eso, salió de la región de Judea y regresó a Galilea.

4:4 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Y le era necesario pasar por Samaria.

NTV

En el camino, tenía que pasar por Samaria.

DHH

En su viaje, tenía que pasar por la región de Samaria.

TLA

En el viaje, tenía que pasar por Samaria.

4:5 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Vino, pues, a una ciudad de Samaria llamada Sicar, junto a la heredad que Jacob dio a su hijo José.

NTV

Entonces llegó a una aldea samaritana llamada Sicar, cerca del campo que Jacob le dio a su hijo José.

DHH

De modo que llegó a un pueblo de Samaria que se llamaba Sicar, cerca del terreno que Jacob había dado en herencia a su hijo José.

TLA

En esa región llegó a un pueblo llamado Sicar. Cerca de allí había un pozo de agua que hacía mucho tiempo había pertenecido a Jacob. Cuando Jacob murió, el nuevo dueño del terreno donde estaba ese pozo fue su hijo José.

4:6 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Y estaba allí el pozo de Jacob. Entonces Jesús, cansado del camino, se sentó así junto al pozo. Era como la hora sexta.

NTV

Allí estaba el pozo de Jacob; y Jesús, cansado por la larga caminata, se sentó junto al pozo cerca del mediodía.

DHH

Allí estaba el pozo de Jacob. Jesús, cansado del camino, se sentó junto al pozo. Era cerca del mediodía.

TLA

Eran como las doce del día, y Jesús estaba cansado del viaje. Por eso se sentó a la orilla del pozo,

4:7 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Vino una mujer de Samaria a sacar agua; y Jesús le dijo: Dame de beber.

NTV

Poco después, llegó una mujer samaritana a sacar agua, y Jesús le dijo: —Por favor, dame un poco de agua para beber.

DHH

Los discípulos habían ido al pueblo a comprar algo de comer. En eso, una mujer de Samaria llegó al pozo a sacar agua, y Jesús le dijo: —Dame un poco de agua.

TLA

mientras los discípulos iban al pueblo a comprar comida. En eso, una mujer de Samaria llegó a sacar agua del pozo. Jesús le dijo a la mujer: —Dame un poco de agua.

4:8 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Pues sus discípulos habían ido a la ciudad a comprar de comer.

NTV

Él estaba solo en ese momento porque sus discípulos habían ido a la aldea a comprar algo para comer.

DHH

Los discípulos habían ido al pueblo a comprar algo de comer. En eso, una mujer de Samaria llegó al pozo a sacar agua, y Jesús le dijo: —Dame un poco de agua.

TLA

mientras los discípulos iban al pueblo a comprar comida. En eso, una mujer de Samaria llegó a sacar agua del pozo. Jesús le dijo a la mujer: —Dame un poco de agua.

4:9 Cap. 4

Reina-Valera 1960

La mujer samaritana le dijo: ¿Cómo tú, siendo judío, me pides a mí de beber, que soy mujer samaritana? Porque judíos y samaritanos no se tratan entre sí.

NTV

La mujer se sorprendió, ya que los judíos rechazan todo trato con los samaritanos. Entonces le dijo a Jesús: —Usted es judío, y yo soy una mujer samaritana. ¿Por qué me pide agua para beber?

DHH

Pero como los judíos no tienen trato con los samaritanos, la mujer le respondió: —¿Cómo es que tú, siendo judío, me pides agua a mí, que soy samaritana?

TLA

Como los judíos no se llevaban bien con los de Samaria, la mujer le preguntó: —¡Pero si usted es judío! ¿Cómo es que me pide agua a mí, que soy samaritana?

4:10 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Respondió Jesús y le dijo: Si conocieras el don de Dios, y quién es el que te dice: Dame de beber; tú le pedirías, y él te daría agua viva.

NTV

Jesús contestó: —Si tan solo supieras el regalo que Dios tiene para ti y con quién estás hablando, tú me pedirías a mí, y yo te daría agua viva.

DHH

Jesús le contestó: —Si supieras lo que Dios da y quién es el que te está pidiendo agua, tú le pedirías a él, y él te daría agua viva.

TLA

Jesús le respondió: —Tú no sabes lo que Dios quiere darte, y tampoco sabes quién soy yo. Si lo supieras, tú me pedirías agua, y yo te daría el agua que da vida.

4:11 Cap. 4

Reina-Valera 1960

La mujer le dijo: Señor, no tienes con qué sacarla, y el pozo es hondo. ¿De dónde, pues, tienes el agua viva?

NTV

—Pero señor, usted no tiene ni una soga ni un balde —le dijo ella—, y este pozo es muy profundo. ¿De dónde va a sacar esa agua viva?

DHH

La mujer le dijo: —Señor, ni siquiera tienes con qué sacar agua, y el pozo es muy hondo: ¿de dónde vas a darme agua viva?

TLA

La mujer le dijo: —Señor, ni siquiera tiene usted con qué sacar agua de este pozo profundo. ¿Cómo va a darme esa agua?

4:12 Cap. 4

Reina-Valera 1960

¿Acaso eres tú mayor que nuestro padre Jacob, que nos dio este pozo, del cual bebieron él, sus hijos y sus ganados?

NTV

Además, ¿se cree usted superior a nuestro antepasado Jacob, quien nos dio este pozo? ¿Cómo puede usted ofrecer mejor agua que la que disfrutaron él, sus hijos y sus animales?

DHH

Nuestro antepasado Jacob nos dejó este pozo, del que él mismo bebía y del que bebían también sus hijos y sus animales. ¿Acaso eres tú más que él?

TLA

Hace mucho tiempo nuestro antepasado Jacob nos dejó este pozo. Él, sus hijos y sus rebaños bebían agua de aquí. ¿Acaso es usted más importante que Jacob?

4:13 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Respondió Jesús y le dijo: Cualquiera que bebiere de esta agua, volverá a tener sed;

NTV

Jesús contestó: —Cualquiera que beba de esta agua pronto volverá a tener sed,

DHH

Jesús le contestó: —Todos los que beben de esta agua, volverán a tener sed;

TLA

Jesús le contestó: —Cualquiera que bebe del agua de este pozo vuelve a tener sed,

4:14 Cap. 4

Reina-Valera 1960

mas el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna.

NTV

pero todos los que beban del agua que yo doy no tendrán sed jamás. Esa agua se convierte en un manantial que brota con frescura dentro de ellos y les da vida eterna.

DHH

pero el que beba del agua que yo le daré, nunca volverá a tener sed. Porque el agua que yo le daré se convertirá en él en manantial de agua que brotará dándole vida eterna.

TLA

pero el que beba del agua que yo doy nunca más tendrá sed. Porque esa agua es como un manantial del que brota vida eterna.

4:15 Cap. 4

Reina-Valera 1960

La mujer le dijo: Señor, dame esa agua, para que no tenga yo sed, ni venga aquí a sacarla.

NTV

—Por favor, señor —le dijo la mujer—, ¡deme de esa agua! Así nunca más volveré a tener sed y no tendré que venir aquí a sacar agua.

DHH

La mujer le dijo: —Señor, dame de esa agua, para que no vuelva yo a tener sed ni tenga que venir aquí a sacar agua.

TLA

Entonces la mujer le dijo: —Señor, deme usted de esa agua, para que yo no vuelva a tener sed, ni tenga que venir aquí a sacarla.

4:16 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Jesús le dijo: Ve, llama a tu marido, y ven acá.

NTV

Jesús le dijo: —Ve y trae a tu esposo.

DHH

Jesús le dijo: —Ve a llamar a tu marido y vuelve acá.

TLA

Jesús le dijo: —Ve a llamar a tu esposo y regresa aquí con él.

4:17 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Respondió la mujer y dijo: No tengo marido. Jesús le dijo: Bien has dicho: No tengo marido;

NTV

—No tengo esposo —respondió la mujer. —Es cierto —dijo Jesús—. No tienes esposo

DHH

La mujer le contestó: —No tengo marido. Jesús le dijo: —Bien dices que no tienes marido;

TLA

—No tengo esposo —respondió la mujer. Jesús le dijo: —Es cierto,

4:18 Cap. 4

Reina-Valera 1960

porque cinco maridos has tenido, y el que ahora tienes no es tu marido; esto has dicho con verdad.

NTV

porque has tenido cinco esposos y ni siquiera estás casada con el hombre con el que ahora vives. ¡Ciertamente dijiste la verdad!

DHH

porque has tenido cinco maridos, y el que ahora tienes no es tu marido. Es cierto lo que has dicho.

TLA

porque has tenido cinco, y el hombre con el que ahora vives no es tu esposo.

4:19 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Le dijo la mujer: Señor, me parece que tú eres profeta.

NTV

—Señor —dijo la mujer—, seguro que usted es profeta.

DHH

Al oír esto, la mujer le dijo: —Señor, ya veo que eres un profeta.

TLA

Al oír esto, la mujer le dijo: —Señor, me parece que usted es un profeta.

4:20 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Nuestros padres adoraron en este monte, y vosotros decís que en Jerusalén es el lugar donde se debe adorar.

NTV

Así que dígame, ¿por qué ustedes, los judíos, insisten en que Jerusalén es el único lugar donde se debe adorar, mientras que nosotros, los samaritanos, afirmamos que es aquí, en el monte Gerizim, donde adoraron nuestros antepasados?

DHH

Nuestros antepasados, los samaritanos, adoraron a Dios aquí, en este monte; pero ustedes los judíos dicen que Jerusalén es el lugar donde debemos adorarlo.

TLA

Desde hace mucho tiempo mis antepasados han adorado a Dios en este cerro, pero ustedes los judíos dicen que se debe adorar a Dios en Jerusalén.

4:21 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Jesús le dijo: Mujer, créeme, que la hora viene cuando ni en este monte ni en Jerusalén adoraréis al Padre.

NTV

Jesús le contestó: —Créeme, querida mujer, que se acerca el tiempo en que no tendrá importancia si se adora al Padre en este monte o en Jerusalén.

DHH

Jesús le contestó: —Créeme, mujer, que llega la hora en que ustedes adorarán al Padre sin tener que venir a este monte ni ir a Jerusalén.

TLA

Jesús le contestó: —Créeme, mujer, pronto llegará el tiempo cuando, para adorar a Dios, nadie tendrá que venir a este cerro ni ir a Jerusalén.

4:22 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Vosotros adoráis lo que no sabéis; nosotros adoramos lo que sabemos; porque la salvación viene de los judíos.

NTV

Ustedes, los samaritanos, saben muy poco acerca de aquel a quien adoran, mientras que nosotros, los judíos, conocemos bien a quien adoramos, porque la salvación viene por medio de los judíos.

DHH

Ustedes no saben a quién adoran; pero nosotros sabemos a quién adoramos, pues la salvación viene de los judíos.

TLA

Ustedes los samaritanos no saben a quién adoran. Pero nosotros los judíos sí sabemos a quién adoramos. Porque el salvador saldrá de los judíos.

4:23 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren.

NTV

Pero se acerca el tiempo —de hecho, ya ha llegado— cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad. El Padre busca personas que lo adoren de esa manera.

DHH

Pero llega la hora, y es ahora mismo, cuando los que de veras adoran al Padre lo harán de un modo verdadero, conforme al Espíritu de Dios. Pues el Padre quiere que así lo hagan los que lo adoran.

TLA

Dios es espíritu, y los que lo adoran, para que lo adoren como se debe, tienen que ser guiados por el Espíritu. Se acerca el tiempo en que los que adoran a Dios el Padre lo harán como se debe, guiados por el Espíritu, porque así es como el Padre quiere ser adorado. ¡Y ese tiempo ya ha llegado!

4:24 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren.

NTV

Pues Dios es Espíritu, por eso todos los que lo adoran deben hacerlo en espíritu y en verdad.

DHH

Dios es Espíritu, y los que lo adoran deben hacerlo de un modo verdadero, conforme al Espíritu de Dios.

TLA

Dios es espíritu, y los que lo adoran, para que lo adoren como se debe, tienen que ser guiados por el Espíritu. Se acerca el tiempo en que los que adoran a Dios el Padre lo harán como se debe, guiados por el Espíritu, porque así es como el Padre quiere ser adorado. ¡Y ese tiempo ya ha llegado!

4:25 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Le dijo la mujer: Sé que ha de venir el Mesías, llamado el Cristo; cuando él venga nos declarará todas las cosas.

NTV

La mujer dijo: —Sé que el Mesías está por venir, al que llaman Cristo. Cuando él venga, nos explicará todas las cosas.

DHH

La mujer le dijo: —Yo sé que va a venir el Mesías (es decir, el Cristo); y cuando él venga, nos lo explicará todo.

TLA

La mujer le dijo: —Yo sé que va a venir el Mesías, a quien también llamamos el Cristo. Cuando él venga, nos explicará todas las cosas.

4:26 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Jesús le dijo: Yo soy, el que habla contigo.

NTV

Entonces Jesús le dijo: —¡Yo Soy el Mesías!

DHH

Jesús le dijo: —Ese soy yo, el mismo que habla contigo.

TLA

Jesús le dijo: —Yo soy el Mesías. Yo soy, el que habla contigo.

4:27 Cap. 4

Reina-Valera 1960

En esto vinieron sus discípulos, y se maravillaron de que hablaba con una mujer; sin embargo, ninguno dijo: ¿Qué preguntas? o, ¿Qué hablas con ella?

NTV

Justo en ese momento, volvieron sus discípulos. Se sorprendieron al ver que Jesús hablaba con una mujer, pero ninguno se atrevió a preguntarle: «¿Qué quieres de ella?» o «¿Por qué le hablas?».

DHH

En esto llegaron sus discípulos, y se quedaron extrañados de que Jesús estuviera hablando con una mujer. Pero ninguno se atrevió a preguntarle qué quería, o de qué estaba conversando con ella.

TLA

En ese momento llegaron los discípulos de Jesús, y se extrañaron de ver que hablaba con una mujer. Pero ninguno se atrevió a preguntarle qué quería, o de qué conversaba con ella.

4:28 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Entonces la mujer dejó su cántaro, y fue a la ciudad, y dijo a los hombres:

NTV

La mujer dejó su cántaro junto al pozo y volvió corriendo a la aldea mientras les decía a todos:

DHH

La mujer dejó su cántaro y se fue al pueblo, donde dijo a la gente:

TLA

La mujer dejó su cántaro, se fue al pueblo y le dijo a la gente:

4:29 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Venid, ved a un hombre que me ha dicho todo cuanto he hecho. ¿No será este el Cristo?

NTV

«¡Vengan a ver a un hombre que me dijo todo lo que he hecho en mi vida! ¿No será este el Mesías?».

DHH

—Vengan a ver a un hombre que me ha dicho todo lo que he hecho. ¿No será este el Mesías?

TLA

«Vengan a ver a un hombre que sabe todo lo que he hecho en la vida. ¡Podría ser el Mesías!»

4:30 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Entonces salieron de la ciudad, y vinieron a él.

NTV

Así que la gente salió de la aldea para verlo.

DHH

Entonces salieron del pueblo y fueron a donde estaba Jesús.

TLA

Entonces la gente salió del pueblo y fue a buscar a Jesús.

4:31 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Entre tanto, los discípulos le rogaban, diciendo: Rabí, come.

NTV

Mientras tanto, los discípulos le insistían a Jesús: —Rabí, come algo.

DHH

Mientras tanto, los discípulos le rogaban: —Maestro, come algo.

TLA

Mientras esto sucedía, los discípulos le rogaban a Jesús: —Maestro, por favor, come algo.

4:32 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Él les dijo: Yo tengo una comida que comer, que vosotros no sabéis.

NTV

Jesús les respondió: —Yo tengo una clase de alimento que ustedes no conocen.

DHH

Pero él les dijo: —Yo tengo una comida, que ustedes no conocen.

TLA

Pero él les dijo: —Yo tengo una comida que ustedes no conocen.

4:33 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Entonces los discípulos decían unos a otros: ¿Le habrá traído alguien de comer?

NTV

«¿Le habrá traído alguien de comer mientras nosotros no estábamos?», se preguntaban los discípulos unos a otros.

DHH

Los discípulos comenzaron a preguntarse unos a otros: —¿Será que le habrán traído algo de comer?

TLA

Los discípulos se preguntaban: «¿Será que alguien le trajo comida?»

4:34 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Jesús les dijo: Mi comida es que haga la voluntad del que me envió, y que acabe su obra.

NTV

Entonces Jesús explicó: —Mi alimento consiste en hacer la voluntad de Dios, quien me envió, y en terminar su obra.

DHH

Pero Jesús les dijo: —Mi comida es hacer la voluntad del que me envió y terminar su trabajo.

TLA

Pero Jesús les dijo: «Mi comida es obedecer a Dios, y completar el trabajo que él me envió a hacer.

4:35 Cap. 4

Reina-Valera 1960

¿No decís vosotros: Aún faltan cuatro meses para que llegue la siega? He aquí os digo: Alzad vuestros ojos y mirad los campos, porque ya están blancos para la siega.

NTV

Ustedes conocen el dicho: “Hay cuatro meses entre la siembra y la cosecha”, pero yo les digo: despierten y miren a su alrededor, los campos ya están listos para la cosecha.

DHH

Ustedes dicen: “Todavía faltan cuatro meses para la cosecha”; pero yo les digo que se fijen en los sembrados, pues ya están maduros para la cosecha.

TLA

»Después de sembrar el trigo, ustedes dicen: “Dentro de cuatro meses recogeremos la cosecha.” Fíjense bien: toda esa gente que viene es como un campo de trigo que ya está listo para la cosecha.

4:36 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Y el que siega recibe salario, y recoge fruto para vida eterna, para que el que siembra goce juntamente con el que siega.

NTV

A los segadores se les paga un buen salario, y los frutos que cosechan son personas que pasan a tener la vida eterna. ¡Qué alegría le espera tanto al que siembra como al que cosecha!

DHH

El que trabaja en la cosecha recibe su paga, y la cosecha que recoge es para vida eterna, para que tanto el que siembra como el que cosecha se alegren juntamente.

TLA

Dios premiará a los que trabajan recogiendo toda esta cosecha de gente, pues todos tendrán vida eterna. Así, el que sembró el campo y los que recojan la cosecha se alegrarán juntos.

4:37 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Porque en esto es verdadero el dicho: Uno es el que siembra, y otro es el que siega.

NTV

Ya saben el dicho: “Uno siembra y otro cosecha”, y es cierto.

DHH

Pues bien dice el dicho, que “Unos siembran y otros cosechan.”

TLA

Es cierto lo que dice el refrán: “Uno es el que siembra, y otro el que cosecha.”

4:38 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Yo os he enviado a segar lo que vosotros no labrasteis; otros labraron, y vosotros habéis entrado en sus labores.

NTV

Yo los envié a ustedes a cosechar donde no sembraron; otros ya habían hecho el trabajo, y ahora a ustedes les toca levantar la cosecha.

DHH

Y yo los envié a ustedes a cosechar lo que no les costó ningún trabajo; otros fueron los que trabajaron, y ustedes son los que se han beneficiado del trabajo de ellos.

TLA

Yo los envío a cosechar lo que a ustedes no les costó ningún trabajo sembrar. Otros invitaron a toda esta gente a venir, y ustedes se han beneficiado del trabajo de ellos.»

4:39 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Y muchos de los samaritanos de aquella ciudad creyeron en él por la palabra de la mujer, que daba testimonio diciendo: Me dijo todo lo que he hecho.

NTV

Muchos samaritanos de esa aldea creyeron en Jesús, porque la mujer había dicho: «¡Él me dijo todo lo que hice en mi vida!».

DHH

Muchos de los habitantes de aquel pueblo de Samaria creyeron en Jesús por lo que les había asegurado la mujer: «Me ha dicho todo lo que he hecho.»

TLA

Mucha gente que vivía en ese pueblo de Samaria creyó en Jesús, porque la mujer les había dicho: «Él sabe todo lo que he hecho en la vida.»

4:40 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Entonces vinieron los samaritanos a él y le rogaron que se quedase con ellos; y se quedó allí dos días.

NTV

Cuando salieron a verlo, le rogaron que se quedara en la aldea. Así que Jesús se quedó dos días,

DHH

Así que, cuando los samaritanos llegaron, rogaron a Jesús que se quedara con ellos. Él se quedó allí dos días,

TLA

Por eso, cuando la gente del pueblo llegó a donde estaba Jesús, le rogó que se quedara con ellos. Él se quedó allí dos días,

4:41 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Y creyeron muchos más por la palabra de él,

NTV

tiempo suficiente para que muchos más escucharan su mensaje y creyeran.

DHH

y muchos más creyeron al oír lo que él mismo decía.

TLA

y muchas otras personas creyeron al oír lo que él decía.

4:42 Cap. 4

Reina-Valera 1960

y decían a la mujer: Ya no creemos solamente por tu dicho, porque nosotros mismos hemos oído, y sabemos que verdaderamente este es el Salvador del mundo, el Cristo.

NTV

Luego le dijeron a la mujer: «Ahora creemos, no solo por lo que tú nos dijiste, sino porque lo hemos oído en persona. Ahora sabemos que él es realmente el Salvador del mundo».

DHH

Y dijeron a la mujer: «Ahora creemos, no solamente por lo que tú nos dijiste, sino también porque nosotros mismos le hemos oído y sabemos que de veras es el Salvador del mundo.»

TLA

La gente le dijo a la mujer: «Ahora creemos, no por lo que tú nos dijiste, sino porque nosotros mismos lo hemos oído; y sabemos que en verdad él es el Salvador del mundo.»

4:43 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Dos días después, salió de allí y fue a Galilea.

NTV

Pasados los dos días, Jesús siguió camino a Galilea.

DHH

Pasados esos dos días, Jesús salió de Samaria y siguió su viaje a Galilea.

TLA

Algunos no trataban bien a Jesús cuando él les hablaba. Por eso Jesús dijo una vez: «A ningún profeta lo reciben bien en su propio pueblo.» Después de estar dos días en aquel pueblo de Samaria, Jesús y sus discípulos salieron

4:44 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Porque Jesús mismo dio testimonio de que el profeta no tiene honra en su propia tierra.

NTV

Él mismo había declarado que un profeta no recibe honra en su propio pueblo.

DHH

Porque, como él mismo dijo, a un profeta no lo honran en su propia tierra.

TLA

Algunos no trataban bien a Jesús cuando él les hablaba. Por eso Jesús dijo una vez: «A ningún profeta lo reciben bien en su propio pueblo.» Después de estar dos días en aquel pueblo de Samaria, Jesús y sus discípulos salieron

4:45 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Cuando vino a Galilea, los galileos le recibieron, habiendo visto todas las cosas que había hecho en Jerusalén, en la fiesta; porque también ellos habían ido a la fiesta.

NTV

Sin embargo, los galileos lo recibieron bien, porque habían estado en Jerusalén durante la celebración de la Pascua y habían visto todo lo que él hizo allí.

DHH

Cuando llegó a Galilea, los de aquella región lo recibieron bien, porque también habían ido a la fiesta de la Pascua a Jerusalén y habían visto todo lo que él hizo entonces.

TLA

hacia la región de Galilea. La gente de Galilea lo recibió muy bien, porque habían estado en la ciudad de Jerusalén para la fiesta de la Pascua, y habían visto todo lo que Jesús hizo en aquella ocasión.

4:46 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Vino, pues, Jesús otra vez a Caná de Galilea, donde había convertido el agua en vino. Y había en Capernaum un oficial del rey, cuyo hijo estaba enfermo.

NTV

En su paso por Galilea, Jesús llegó a Caná, donde había convertido el agua en vino. Cerca de allí, en Capernaúm, había un funcionario de gobierno que tenía un hijo muy enfermo.

DHH

Jesús regresó a Caná de Galilea, donde había convertido el agua en vino. Y había un alto oficial del rey, que tenía un hijo enfermo en Cafarnaúm.

TLA

Más tarde, Jesús regresó al pueblo de Caná, en Galilea, donde había convertido el agua en vino. En ese pueblo había un oficial importante del rey Herodes Antipas. Ese oficial tenía un hijo enfermo en el pueblo de Cafarnaúm.

4:47 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Este, cuando oyó que Jesús había llegado de Judea a Galilea, vino a él y le rogó que descendiese y sanase a su hijo, que estaba a punto de morir.

NTV

Cuando supo que Jesús había ido de Judea a Galilea, fue a verlo y le rogó que se dirigiera a Capernaúm para sanar a su hijo, quien estaba al borde de la muerte.

DHH

Cuando el oficial supo que Jesús había llegado de Judea a Galilea, fue a verlo y le rogó que fuera a su casa y sanara a su hijo, que estaba a punto de morir.

TLA

Cuando el oficial supo que Jesús había viajado desde la región de Judea a Galilea, fue y le pidió que lo acompañara a su casa y sanara a su hijo, pues el muchacho estaba a punto de morir.

4:48 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Entonces Jesús le dijo: Si no viereis señales y prodigios, no creeréis.

NTV

Jesús le preguntó: —¿Acaso nunca van a creer en mí a menos que vean señales milagrosas y maravillas?

DHH

Jesús le contestó: —Ustedes no creen, si no ven señales y milagros.

TLA

Jesús le contestó: —Ustedes solo creen en Dios si ven señales y milagros.

4:49 Cap. 4

Reina-Valera 1960

El oficial del rey le dijo: Señor, desciende antes que mi hijo muera.

NTV

—Señor, por favor —suplicó el funcionario—, ven ahora mismo, antes de que mi hijito se muera.

DHH

Pero el oficial le dijo: —Señor, ven pronto, antes que mi hijo se muera.

TLA

Pero el oficial insistió: —Señor, venga usted pronto a mi casa, antes de que muera mi hijo.

4:50 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Jesús le dijo: Ve, tu hijo vive. Y el hombre creyó la palabra que Jesús le dijo, y se fue.

NTV

Entonces Jesús le dijo: —Vuelve a tu casa. ¡Tu hijo vivirá! Y el hombre creyó lo que Jesús le dijo y emprendió el regreso a su casa.

DHH

Jesús le dijo entonces: —Vuelve a casa; tu hijo vive. El hombre creyó lo que Jesús le dijo, y se fue.

TLA

Jesús le dijo: —Regresa a tu casa. Tu hijo vive. El hombre creyó lo que Jesús dijo, y se fue.

4:51 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Cuando ya él descendía, sus siervos salieron a recibirle, y le dieron nuevas, diciendo: Tu hijo vive.

NTV

Mientras el funcionario iba en camino, algunos de sus sirvientes salieron a su encuentro con la noticia de que su hijo estaba vivo y sano.

DHH

Mientras regresaba a su casa, sus criados salieron a su encuentro y le dijeron: —¡Su hijo vive!

TLA

Mientras regresaba a su casa, sus criados salieron a su encuentro y le dijeron: «¡Su hijo vive!»

4:52 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Entonces él les preguntó a qué hora había comenzado a estar mejor. Y le dijeron: Ayer a las siete le dejó la fiebre.

NTV

Él les preguntó a qué hora el niño había comenzado a mejorar, y ellos le contestaron: «Ayer, a la una de la tarde, ¡la fiebre de pronto se le fue!».

DHH

Él les preguntó a qué hora había comenzado a sentirse mejor su hijo, y le contestaron: —Ayer a la una de la tarde se le quitó la fiebre.

TLA

El oficial les preguntó a qué hora el muchacho había empezado a sentirse mejor, y ellos respondieron: «La fiebre se le quitó ayer a la una de la tarde.»

4:53 Cap. 4

Reina-Valera 1960

El padre entonces entendió que aquella era la hora en que Jesús le había dicho: Tu hijo vive; y creyó él con toda su casa.

NTV

Entonces el padre se dio cuenta de que la sanidad había ocurrido en el mismo instante en que Jesús le había dicho: «Tu hijo vivirá». Y tanto él como todos los de su casa creyeron en Jesús.

DHH

El padre cayó entonces en la cuenta de que era la misma hora en que Jesús le dijo: «Tu hijo vive»; y él y toda su familia creyeron en Jesús.

TLA

El padre del muchacho recordó que, a esa misma hora, Jesús le había dicho: «Regresa a tu casa. Tu hijo vive.» Por eso, el oficial del rey y toda su familia creyeron en Jesús.

4:54 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Esta segunda señal hizo Jesús, cuando fue de Judea a Galilea.

NTV

Esa fue la segunda señal milagrosa que hizo Jesús en Galilea al volver de Judea.

DHH

Esta fue la segunda señal milagrosa que hizo Jesús, cuando volvió de Judea a Galilea.

TLA

Esta fue la segunda señal que Jesús hizo en Galilea al volver de Judea.

6:1 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Después de esto, Jesús fue al otro lado del mar de Galilea, el de Tiberias.

NTV

Después Jesús cruzó al otro lado del mar de Galilea, conocido también como el mar de Tiberias.

DHH

Después de esto, Jesús se fue al otro lado del Lago de Galilea, que es el mismo Lago de Tiberias.

TLA

Después de esto, Jesús fue al otro lado del Lago de Galilea, también conocido como lago de Tiberias.

6:2 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Y le seguía gran multitud, porque veían las señales que hacía en los enfermos.

NTV

Una gran multitud siempre lo seguía a todas partes porque veía las señales milagrosas que hacía cuando sanaba a los enfermos.

DHH

Mucha gente lo seguía, porque habían visto las señales milagrosas que hacía sanando a los enfermos.

TLA

Mucha gente lo seguía, pues había visto los milagros que él hacía al sanar a los enfermos.

6:3 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Entonces subió Jesús a un monte, y se sentó allí con sus discípulos.

NTV

Entonces Jesús subió a una colina y se sentó allí rodeado de sus discípulos.

DHH

Entonces Jesús subió a un monte, y se sentó con sus discípulos.

TLA

Se acercaba la fiesta de los judíos llamada Pascua, y Jesús fue a un cerro con sus discípulos, y allí se sentó.

6:4 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Y estaba cerca la pascua, la fiesta de los judíos.

NTV

(Ya era casi el tiempo de la celebración de la Pascua judía).

DHH

Ya estaba cerca la Pascua, la fiesta de los judíos.

TLA

Se acercaba la fiesta de los judíos llamada Pascua, y Jesús fue a un cerro con sus discípulos, y allí se sentó.

6:5 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Cuando alzó Jesús los ojos, y vio que había venido a él gran multitud, dijo a Felipe: ¿De dónde compraremos pan para que coman estos?

NTV

Enseguida Jesús vio que una gran multitud venía a su encuentro. Dirigiéndose a Felipe, le preguntó: —¿Dónde podemos comprar pan para alimentar a toda esta gente?

DHH

Cuando Jesús miró y vio la mucha gente que lo seguía, le dijo a Felipe: —¿Dónde vamos a comprar pan para toda esta gente?

TLA

Cuando Jesús vio que mucha gente venía hacia él, le preguntó a Felipe: —¿Dónde podemos comprar comida para tanta gente?

6:6 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Pero esto decía para probarle; porque él sabía lo que había de hacer.

NTV

Lo estaba poniendo a prueba, porque Jesús ya sabía lo que iba a hacer.

DHH

Pero lo dijo por ver qué contestaría Felipe, porque Jesús mismo sabía bien lo que había de hacer.

TLA

Jesús ya sabía lo que iba a hacer, pero preguntó esto para ver qué decía su discípulo.

6:7 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Felipe le respondió: Doscientos denarios de pan no bastarían para que cada uno de ellos tomase un poco.

NTV

Felipe contestó: —¡Aunque trabajáramos meses enteros, no tendríamos el dinero suficiente para alimentar a toda esta gente!

DHH

Felipe le respondió: —Ni siquiera el salario de doscientos días bastaría para comprar el pan suficiente para que cada uno recibiera un poco.

TLA

Y Felipe respondió: —Ni trabajando doscientos días ganaría uno suficiente dinero para dar un poco de pan a tanta gente.

6:8 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Uno de sus discípulos, Andrés, hermano de Simón Pedro, le dijo:

NTV

Entonces habló Andrés, el hermano de Simón Pedro:

DHH

Entonces Andrés, que era otro de sus discípulos y hermano de Simón Pedro, le dijo:

TLA

Andrés, que era hermano de Simón Pedro, y que también era discípulo, le dijo a Jesús:

6:9 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Aquí está un muchacho, que tiene cinco panes de cebada y dos pececillos; mas ¿qué es esto para tantos?

NTV

«Aquí hay un muchachito que tiene cinco panes de cebada y dos pescados. ¿Pero de qué sirven ante esta enorme multitud?».

DHH

—Aquí hay un niño que tiene cinco panes de cebada y dos pescados; pero, ¿qué es esto para tanta gente?

TLA

—Aquí hay un niño que tiene cinco panes de cebada y dos pescados. Pero eso no alcanzará para repartirlo entre todos.

6:10 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Entonces Jesús dijo: Haced recostar la gente. Y había mucha hierba en aquel lugar; y se recostaron como en número de cinco mil varones.

NTV

Jesús dijo: «Díganles a todos que se sienten». Así que todos se sentaron sobre la hierba, en las laderas. (Solo contando a los hombres sumaban alrededor de cinco mil).

DHH

Jesús respondió: —Díganles a todos que se sienten. Había mucha hierba en aquel lugar, y se sentaron. Eran unos cinco mil hombres.

TLA

Jesús les dijo a sus discípulos que sentaran a la gente. Había allí unos cinco mil hombres, y todos se sentaron sobre la hierba.

6:11 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Y tomó Jesús aquellos panes, y habiendo dado gracias, los repartió entre los discípulos, y los discípulos entre los que estaban recostados; asimismo de los peces, cuanto querían.

NTV

Luego Jesús tomó los panes, dio gracias a Dios y los distribuyó entre la gente. Después hizo lo mismo con los pescados. Y todos comieron cuanto quisieron.

DHH

Jesús tomó en sus manos los panes y, después de dar gracias a Dios, los repartió entre los que estaban sentados. Hizo lo mismo con los pescados, dándoles todo lo que querían.

TLA

Jesús, entonces, tomó los panes en sus manos y oró para dar gracias a Dios. Después, los repartió entre toda la gente, e hizo lo mismo con los pescados. Todos comieron cuanto quisieron.

6:12 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Y cuando se hubieron saciado, dijo a sus discípulos: Recoged los pedazos que sobraron, para que no se pierda nada.

NTV

Una vez que quedaron satisfechos, Jesús les dijo a sus discípulos: «Ahora junten lo que sobró, para que no se desperdicie nada».

DHH

Cuando ya estuvieron satisfechos, Jesús dijo a sus discípulos: —Recojan los pedazos sobrantes, para que no se desperdicie nada.

TLA

Una vez que todos comieron y quedaron satisfechos, Jesús les dijo a sus discípulos: «Recojan lo que sobró, para que no se desperdicie nada.»

6:13 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Recogieron, pues, y llenaron doce cestas de pedazos, que de los cinco panes de cebada sobraron a los que habían comido.

NTV

Entonces ellos juntaron las sobras y llenaron doce canastos con los restos que la multitud había dejado después de comer de los cinco panes de cebada.

DHH

Ellos los recogieron, y llenaron doce canastas con los pedazos que sobraron de los cinco panes de cebada.

TLA

Ellos obedecieron, y con lo que sobró llenaron doce canastos.

6:14 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Aquellos hombres entonces, viendo la señal que Jesús había hecho, dijeron: Este verdaderamente es el profeta que había de venir al mundo.

NTV

La gente, al ver la señal milagrosa que Jesús había hecho, exclamó: «¡No hay duda de que es el Profeta que esperábamos!».

DHH

La gente, al ver esta señal milagrosa hecha por Jesús, decía: —De veras este es el profeta que había de venir al mundo.

TLA

Cuando todos vieron este milagro, dijeron: «De veras este es el profeta que tenía que venir al mundo.»

6:15 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Pero entendiendo Jesús que iban a venir para apoderarse de él y hacerle rey, volvió a retirarse al monte él solo.

NTV

Cuando Jesús vio que estaban dispuestos a hacerlo rey a la fuerza, se escabulló hacia las colinas él solo.

DHH

Pero como Jesús se dio cuenta de que querían llevárselo a la fuerza para hacerlo rey, se retiró otra vez a lo alto del cerro, para estar solo.

TLA

Jesús se dio cuenta de que la gente quería llevárselo a la fuerza para hacerlo su rey. Por eso se fue a lo alto del cerro, para estar solo.

6:16 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Al anochecer, descendieron sus discípulos al mar,

NTV

Al atardecer, los discípulos de Jesús bajaron a la orilla del lago para esperarlo;

DHH

Al llegar la noche, los discípulos de Jesús bajaron al lago,

TLA

Al anochecer los discípulos de Jesús subieron a una barca, y comenzaron a cruzar el lago para ir al pueblo de Cafarnaúm. Ya había oscurecido totalmente, y Jesús todavía no había regresado.

6:17 Cap. 6

Reina-Valera 1960

y entrando en una barca, iban cruzando el mar hacia Capernaum. Estaba ya oscuro, y Jesús no había venido a ellos.

NTV

pero al ver que caía la noche y que Jesús aún no había vuelto, subieron a la barca y comenzaron a cruzar el lago rumbo a Capernaúm.

DHH

subieron a una barca y comenzaron a cruzar el lago para llegar a Cafarnaúm. Ya estaba completamente oscuro, y Jesús no había regresado todavía.

TLA

Al anochecer los discípulos de Jesús subieron a una barca, y comenzaron a cruzar el lago para ir al pueblo de Cafarnaúm. Ya había oscurecido totalmente, y Jesús todavía no había regresado.

6:18 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Y se levantaba el mar con un gran viento que soplaba.

NTV

Poco después, se levantó un viento fuerte sobre ellos y el mar se agitó mucho.

DHH

En esto, el lago se alborotó a causa de un fuerte viento que se había levantado.

TLA

De pronto empezó a soplar un fuerte viento, y las olas se hicieron cada vez más grandes.

6:19 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Cuando habían remado como veinticinco o treinta estadios, vieron a Jesús que andaba sobre el mar y se acercaba a la barca; y tuvieron miedo.

NTV

Habían remado unos cinco o seis kilómetros cuando de pronto vieron a Jesús caminando sobre el agua en dirección a la barca. Estaban aterrados,

DHH

Cuando ya habían avanzado unos cinco o seis kilómetros, vieron a Jesús, que se acercaba a la barca caminando sobre el agua, y tuvieron miedo.

TLA

Los discípulos ya habían navegado cinco o seis kilómetros, cuando vieron a Jesús caminar sobre el agua. Como Jesús se acercaba cada vez más a la barca, tuvieron miedo.

6:20 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Mas él les dijo: Yo soy; no temáis.

NTV

pero él exclamó: «No tengan miedo, ¡yo estoy aquí!».

DHH

Él les dijo: —¡Soy yo, no tengan miedo!

TLA

Pero él les dijo: «¡Soy yo! ¡No tengan miedo!»

6:21 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Ellos entonces con gusto le recibieron en la barca, la cual llegó en seguida a la tierra adonde iban.

NTV

Entonces lo recibieron con entusiasmo en la barca, ¡y enseguida llegaron a su destino!

DHH

Con gusto lo recibieron en la barca, y en un momento llegaron a la tierra adonde iban.

TLA

Los discípulos querían que Jesús subiera a la barca, pero muy pronto la barca llegó al lugar adonde iban.

6:22 Cap. 6

Reina-Valera 1960

El día siguiente, la gente que estaba al otro lado del mar vio que no había habido allí más que una sola barca, y que Jesús no había entrado en ella con sus discípulos, sino que estos se habían ido solos.

NTV

Al día siguiente, la multitud que se había quedado en la otra orilla del lago se dio cuenta de que los discípulos habían tomado la única barca y que Jesús no había ido con ellos.

DHH

Al día siguiente, la gente que estaba al otro lado del lago se dio cuenta de que los discípulos se habían ido en la única barca que allí había, y que Jesús no iba con ellos.

TLA

Al día siguiente, la gente que estaba al otro lado del lago se enteró de que los discípulos se habían ido en la única barca que había, y de que Jesús no se había ido con ellos.

6:23 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Pero otras barcas habían arribado de Tiberias junto al lugar donde habían comido el pan después de haber dado gracias el Señor.

NTV

Varias barcas de Tiberias arribaron cerca del lugar donde el Señor había bendecido el pan y la gente había comido.

DHH

Mientras tanto, otras barcas llegaron de la ciudad de Tiberias a un lugar cerca de donde habían comido el pan después que el Señor dio gracias.

TLA

Otras barcas llegaron de la ciudad de Tiberias, y se detuvieron cerca del lugar donde el Señor Jesús había dado gracias por el pan con que alimentó a la gente.

6:24 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Cuando vio, pues, la gente que Jesús no estaba allí, ni sus discípulos, entraron en las barcas y fueron a Capernaum, buscando a Jesús.

NTV

Cuando la multitud vio que ni Jesús ni sus discípulos estaban allí, subieron a las barcas y cruzaron el lago hasta Capernaúm para ir en busca de Jesús.

DHH

Así que, al ver que ni Jesús ni sus discípulos estaban allí, la gente subió también a las barcas y se dirigió a Cafarnaúm, a buscarlo.

TLA

Cuando la gente vio que ni Jesús ni sus discípulos venían en esas barcas, decidió ir a buscarlo. Entonces subió a las barcas y cruzó el lago en dirección a Cafarnaúm.

6:25 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Y hallándole al otro lado del mar, le dijeron: Rabí, ¿cuándo llegaste acá?

NTV

Lo encontraron al otro lado del lago y le preguntaron: —Rabí, ¿cuándo llegaste acá?

DHH

Al llegar ellos al otro lado del lago, encontraron a Jesús y le preguntaron: —Maestro, ¿cuándo viniste acá?

TLA

La gente encontró a Jesús al otro lado del lago, y le preguntó: —Maestro, ¿cuándo llegaste?

6:26 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Respondió Jesús y les dijo: De cierto, de cierto os digo que me buscáis, no porque habéis visto las señales, sino porque comisteis el pan y os saciasteis.

NTV

Jesús les contestó: —Les digo la verdad, ustedes quieren estar conmigo porque les di de comer, no porque hayan entendido las señales milagrosas.

DHH

Jesús les dijo: —Les aseguro que ustedes me buscan porque comieron hasta llenarse, y no porque hayan entendido las señales milagrosas.

TLA

Jesús respondió: —Francamente, ustedes me buscan porque comieron hasta quedar satisfechos, y no por haber entendido los milagros que hice.

6:27 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Trabajad, no por la comida que perece, sino por la comida que a vida eterna permanece, la cual el Hijo del Hombre os dará; porque a este señaló Dios el Padre.

NTV

No se preocupen tanto por las cosas que se echan a perder, tal como la comida. Pongan su energía en buscar la vida eterna que puede darles el Hijo del Hombre. Pues Dios Padre me ha dado su sello de aprobación.

DHH

No trabajen por la comida que se acaba, sino por la comida que permanece y que les da vida eterna. Esta es la comida que les dará el Hijo del hombre, porque Dios, el Padre, ha puesto su sello en él.

TLA

No se preocupen tanto por la comida que se acaba, sino por la comida que dura y que da vida eterna. Esa es la comida que yo, el Hijo del hombre, les daré, y ya Dios mi Padre les ha mostrado que yo tengo autoridad.

6:28 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Entonces le dijeron: ¿Qué debemos hacer para poner en práctica las obras de Dios?

NTV

—Nosotros también queremos realizar las obras de Dios —contestaron ellos—. ¿Qué debemos hacer?

DHH

Le preguntaron: —¿Qué debemos hacer para realizar las obras que Dios quiere que hagamos?

TLA

La gente le preguntó: —¿Qué es lo que Dios quiere que hagamos?

6:29 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Respondió Jesús y les dijo: Esta es la obra de Dios, que creáis en el que él ha enviado.

NTV

Jesús les dijo: —La única obra que Dios quiere que hagan es que crean en quien él ha enviado.

DHH

Jesús les contestó: —La única obra que Dios quiere es que crean en aquel que él ha enviado.

TLA

Jesús respondió: —Lo único que Dios quiere es que crean en mí, que soy a quien él envió.

6:30 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Le dijeron entonces: ¿Qué señal, pues, haces tú, para que veamos, y te creamos? ¿Qué obra haces?

NTV

—Si quieres que creamos en ti —le respondieron—, muéstranos una señal milagrosa. ¿Qué puedes hacer?

DHH

Le preguntaron entonces: —¿Qué señal puedes darnos, para que al verla te creamos? ¿Cuáles son tus obras?

TLA

Entonces le preguntaron: —¿Qué milagro harás para que te creamos? ¡Danos una prueba!

6:31 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Nuestros padres comieron el maná en el desierto, como está escrito: Pan del cielo les dio a comer.

NTV

Después de todo, ¡nuestros antepasados comieron maná mientras andaban por el desierto! Las Escrituras dicen: “Moisés les dio de comer pan del cielo”.

DHH

Nuestros antepasados comieron el maná en el desierto, como dice la Escritura: “Les dio a comer pan del cielo.”

TLA

Nuestros antepasados comieron el maná en el desierto. Según la Biblia, el maná es el pan del cielo.

6:32 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Y Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: No os dio Moisés el pan del cielo, mas mi Padre os da el verdadero pan del cielo.

NTV

Jesús les respondió: —Les digo la verdad, no fue Moisés quien les dio el pan del cielo, fue mi Padre. Y ahora él les ofrece el verdadero pan del cielo,

DHH

Jesús les contestó: —Les aseguro que no fue Moisés quien les dio a ustedes el pan del cielo, sino que mi Padre es quien les da el verdadero pan del cielo.

TLA

Jesús les contestó: —Les aseguro que no fue Moisés quien les dio el verdadero pan del cielo, sino Dios mi Padre.

6:33 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Porque el pan de Dios es aquel que descendió del cielo y da vida al mundo.

NTV

pues el verdadero pan de Dios es el que desciende del cielo y da vida al mundo.

DHH

Porque el pan que Dios da es el que ha bajado del cielo y da vida al mundo.

TLA

El pan que da vida es el que Dios ha enviado desde el cielo.

6:34 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Le dijeron: Señor, danos siempre este pan.

NTV

—Señor —le dijeron—, danos ese pan todos los días.

DHH

Ellos le pidieron: —Señor, danos siempre ese pan.

TLA

Entonces la gente le dijo: —Señor, danos siempre de ese pan.

6:35 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Jesús les dijo: Yo soy el pan de vida; el que a mí viene, nunca tendrá hambre; y el que en mí cree, no tendrá sed jamás.

NTV

Jesús les respondió: —Yo soy el pan de vida. El que viene a mí nunca volverá a tener hambre; el que cree en mí no tendrá sed jamás.

DHH

Y Jesús les dijo: —Yo soy el pan que da vida. El que viene a mí, nunca tendrá hambre; y el que cree en mí, nunca tendrá sed.

TLA

Jesús les dijo: —Yo soy el pan que da vida. El que confía en mí nunca más volverá a tener hambre; el que cree en mí, nunca más volverá a tener sed.

6:36 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Mas os he dicho, que aunque me habéis visto, no creéis.

NTV

Pero ustedes no han creído en mí, a pesar de que me han visto.

DHH

Pero como ya les dije, ustedes no creen aunque me han visto.

TLA

Como les dije, ustedes todavía no creen en mí, a pesar de que han podido verme.

6:37 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Todo lo que el Padre me da, vendrá a mí; y al que a mí viene, no le echo fuera.

NTV

Sin embargo, los que el Padre me ha dado vendrán a mí, y jamás los rechazaré.

DHH

Todos los que el Padre me da, vienen a mí; y a los que vienen a mí, no los echaré fuera.

TLA

Todos los que mi Padre ha elegido para que sean mis seguidores vendrán a buscarme; y cuando vengan, yo no los rechazaré.

6:38 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Porque he descendido del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me envió.

NTV

Pues he descendido del cielo para hacer la voluntad de Dios, quien me envió, no para hacer mi propia voluntad.

DHH

Porque yo no he bajado del cielo para hacer mi propia voluntad, sino para hacer la voluntad de mi Padre, que me ha enviado.

TLA

»No bajé del cielo para hacer lo que yo quiera, sino para obedecer a Dios mi Padre, pues él fue quien me envió.

6:39 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Y esta es la voluntad del Padre, el que me envió: Que de todo lo que me diere, no pierda yo nada, sino que lo resucite en el día postrero.

NTV

Y la voluntad de Dios es que yo no pierda ni a uno solo de todos los que él me dio, sino que los resucite, en el día final.

DHH

Y la voluntad del que me ha enviado es que yo no pierda a ninguno de los que me ha dado, sino que los resucite en el día último.

TLA

Y mi Padre quiere estar seguro de que no se perderá ninguno de los que él eligió para ser mis seguidores. Cuando llegue el fin del mundo, haré que mis seguidores que hayan muerto vuelvan a vivir. Porque mi Padre quiere que todos los que me ven y creen en mí, que soy su Hijo, tengan vida eterna.

6:40 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Y esta es la voluntad del que me ha enviado: Que todo aquel que ve al Hijo, y cree en él, tenga vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero.

NTV

Pues la voluntad de mi Padre es que todos los que vean a su Hijo y crean en él tengan vida eterna; y yo los resucitaré en el día final.

DHH

Porque la voluntad de mi Padre es que todos los que miran al Hijo de Dios y creen en él, tengan vida eterna; y yo los resucitaré en el día último.

TLA

Y mi Padre quiere estar seguro de que no se perderá ninguno de los que él eligió para ser mis seguidores. Cuando llegue el fin del mundo, haré que mis seguidores que hayan muerto vuelvan a vivir. Porque mi Padre quiere que todos los que me ven y creen en mí, que soy su Hijo, tengan vida eterna.

6:41 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Murmuraban entonces de él los judíos, porque había dicho: Yo soy el pan que descendió del cielo.

NTV

Entonces la gente comenzó a murmurar en desacuerdo, porque él había dicho: «Yo soy el pan que descendió del cielo».

DHH

Por esto los judíos comenzaron a murmurar de Jesús, porque afirmó: «Yo soy el pan que ha bajado del cielo.»

TLA

Algunos judíos empezaron a hablar mal de Jesús, porque había dicho que él era el pan que bajó del cielo.

6:42 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Y decían: ¿No es este Jesús, el hijo de José, cuyo padre y madre nosotros conocemos? ¿Cómo, pues, dice este: Del cielo he descendido?

NTV

Ellos se decían: «¿Acaso no es este Jesús, el hijo de José? Conocemos a su padre y a su madre. ¿Y ahora cómo puede decir: “Yo descendí del cielo”?».

DHH

Y dijeron: —¿No es este Jesús, el hijo de José? Nosotros conocemos a su padre y a su madre. ¿Cómo dice ahora que ha bajado del cielo?

TLA

Decían: «¿No es este Jesús, el hijo de José? ¡Nosotros conocemos a sus padres! ¿Cómo se atreve a decir que bajó del cielo?»

6:43 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Jesús respondió y les dijo: No murmuréis entre vosotros.

NTV

Jesús les contestó: «Dejen de quejarse por lo que dije.

DHH

Jesús les dijo entonces: —Dejen de murmurar.

TLA

Jesús les respondió: «Dejen ya de murmurar.

6:44 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Ninguno puede venir a mí, si el Padre que me envió no le trajere; y yo le resucitaré en el día postrero.

NTV

Pues nadie puede venir a mí a menos que me lo traiga el Padre, que me envió, y yo lo resucitaré en el día final.

DHH

Nadie puede venir a mí, si no lo trae el Padre, que me ha enviado; y yo lo resucitaré en el día último.

TLA

Dios mi Padre me envió. Y si mi Padre no lo quiere, nadie puede ser mi seguidor. Y cuando llegue el fin, yo haré que mis seguidores vuelvan a vivir, para que estén con Dios para siempre.

6:45 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Escrito está en los profetas: Y serán todos enseñados por Dios. Así que, todo aquel que oyó al Padre, y aprendió de él, viene a mí.

NTV

Como dicen las Escrituras: “A todos les enseñará Dios”. Todos los que escuchan al Padre y aprenden de él, vienen a mí.

DHH

En los libros de los profetas se dice: “Dios instruirá a todos.” Así que todos los que escuchan al Padre y aprenden de él, vienen a mí.

TLA

En uno de los libros de los profetas se dice: “Dios enseñará a todos.” Por eso, todos los que escuchan a mi Padre, y aprenden de él, se convierten en mis seguidores.

6:46 Cap. 6

Reina-Valera 1960

No que alguno haya visto al Padre, sino aquel que vino de Dios; este ha visto al Padre.

NTV

(No es que alguien haya visto al Padre; solamente yo lo he visto, el que Dios envió).

DHH

«No es que alguno haya visto al Padre; el único que lo ha visto es el que procede de Dios.

TLA

»Como les he dicho, Dios mi Padre me envió, y yo y nadie más ha visto al Padre.

6:47 Cap. 6

Reina-Valera 1960

De cierto, de cierto os digo: El que cree en mí, tiene vida eterna.

NTV

»Les digo la verdad, todo el que cree, tiene vida eterna.

DHH

Les aseguro que quien cree, tiene vida eterna.

TLA

Les aseguro que el que cree en mí tendrá vida eterna.

6:48 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Yo soy el pan de vida.

NTV

¡Sí, yo soy el pan de vida!

DHH

Yo soy el pan que da vida.

TLA

»Yo puedo dar vida, pues soy el pan que da vida.

6:49 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Vuestros padres comieron el maná en el desierto, y murieron.

NTV

Sus antepasados comieron maná en el desierto, pero todos murieron,

DHH

Los antepasados de ustedes comieron el maná en el desierto, y a pesar de ello murieron;

TLA

Los antepasados de ustedes comieron el maná en el desierto, pero todos murieron.

6:50 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Este es el pan que desciende del cielo, para que el que de él come, no muera.

NTV

sin embargo, el que coma el pan del cielo nunca morirá.

DHH

pero yo hablo del pan que baja del cielo; quien come de él, no muere.

TLA

El que cree en mí es como si comiera pan del cielo, y nunca estará separado de Dios. Yo he bajado del cielo, y puedo hacer que todos tengan vida eterna. Yo moriré para dar esa vida a los que creen en mí. Por eso les digo que mi cuerpo es ese pan que da vida; el que lo coma tendrá vida eterna.»

6:51 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Yo soy el pan vivo que descendió del cielo; si alguno comiere de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo daré es mi carne, la cual yo daré por la vida del mundo.

NTV

Yo soy el pan vivo que descendió del cielo. Todo el que coma de este pan vivirá para siempre; y este pan, que ofreceré para que el mundo viva, es mi carne».

DHH

Yo soy ese pan vivo que ha bajado del cielo; el que come de este pan, vivirá para siempre. El pan que yo daré es mi propia carne. Lo daré por la vida del mundo.»

TLA

El que cree en mí es como si comiera pan del cielo, y nunca estará separado de Dios. Yo he bajado del cielo, y puedo hacer que todos tengan vida eterna. Yo moriré para dar esa vida a los que creen en mí. Por eso les digo que mi cuerpo es ese pan que da vida; el que lo coma tendrá vida eterna.»

6:52 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Entonces los judíos contendían entre sí, diciendo: ¿Cómo puede este darnos a comer su carne?

NTV

Entonces la gente comenzó a discutir entre sí sobre lo que él quería decir. «¿Cómo puede este hombre darnos de comer su carne?», se preguntaban.

DHH

Los judíos se pusieron a discutir unos con otros: —¿Cómo puede este darnos a comer su propia carne?

TLA

Los judíos empezaron a discutir entre ellos, y se preguntaban: «¿Cómo puede este darnos a comer su propio cuerpo?»

6:53 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: Si no coméis la carne del Hijo del Hombre, y bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros.

NTV

Por eso Jesús volvió a decir: «Les digo la verdad, a menos que coman la carne del Hijo del Hombre y beban su sangre, no podrán tener vida eterna en ustedes;

DHH

Jesús les dijo: —Les aseguro que si ustedes no comen la carne del Hijo del hombre y beben su sangre, no tendrán vida.

TLA

Jesús les dijo: «Yo soy el Hijo del hombre, y les aseguro que, si ustedes no comen mi cuerpo ni beben mi sangre, no tendrán vida eterna.

6:54 Cap. 6

Reina-Valera 1960

El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero.

NTV

pero todo el que coma mi carne y beba mi sangre tendrá vida eterna, y yo lo resucitaré en el día final.

DHH

El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna; y yo lo resucitaré en el día último.

TLA

El que come mi cuerpo y bebe mi sangre, tendrá vida eterna. Cuando llegue el fin del mundo, yo lo resucitaré.

6:55 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Porque mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida.

NTV

Pues mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida.

DHH

Porque mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida.

TLA

Mi cuerpo es la comida verdadera, y mi sangre es la bebida verdadera.

6:56 Cap. 6

Reina-Valera 1960

El que come mi carne y bebe mi sangre, en mí permanece, y yo en él.

NTV

Todo el que come mi carne y bebe mi sangre permanece en mí y yo en él.

DHH

El que come mi carne y bebe mi sangre, vive unido a mí, y yo vivo unido a él.

TLA

El que come mi cuerpo y bebe mi sangre, vive unido a mí y yo vivo unido a él.

6:57 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Como me envió el Padre viviente, y yo vivo por el Padre, asimismo el que me come, él también vivirá por mí.

NTV

Yo vivo gracias al Padre viviente que me envió; de igual manera, todo el que se alimente de mí vivirá gracias a mí.

DHH

El Padre, que me ha enviado, tiene vida, y yo vivo por él; de la misma manera, el que se alimenta de mí, vivirá por mí.

TLA

»Mi Padre, el Dios de la vida, fue el que me envió y me dio vida, pues tiene poder para darla. Por eso, todo el que coma mi cuerpo tendrá vida eterna.

6:58 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Este es el pan que descendió del cielo; no como vuestros padres comieron el maná, y murieron; el que come de este pan, vivirá eternamente.

NTV

Yo soy el pan verdadero que descendió del cielo. El que coma de este pan no morirá —como les pasó a sus antepasados a pesar de haber comido el maná— sino que vivirá para siempre».

DHH

Hablo del pan que ha bajado del cielo. Este pan no es como el maná que comieron los antepasados de ustedes, que a pesar de haberlo comido murieron; el que come de este pan, vivirá para siempre.

TLA

Yo soy el pan que bajó del cielo, y el que cree en mí tendrá vida eterna. Yo no soy como el pan que comieron sus antepasados, que murieron a pesar de haberlo comido.»

6:59 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Estas cosas dijo en la sinagoga, enseñando en Capernaum.

NTV

Jesús dijo esas cosas mientras enseñaba en la sinagoga de Capernaúm.

DHH

Jesús enseñó estas cosas en la sinagoga en Cafarnaúm.

TLA

Jesús dijo todas estas cosas en la sinagoga de Cafarnaúm.

6:60 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Al oírlas, muchos de sus discípulos dijeron: Dura es esta palabra; ¿quién la puede oír?

NTV

Muchos de sus discípulos decían: «Esto es muy difícil de entender. ¿Cómo puede alguien aceptarlo?».

DHH

Al oír estas enseñanzas, muchos de los que seguían a Jesús dijeron: —Esto que dice es muy difícil de aceptar; ¿quién puede hacerle caso?

TLA

Cuando muchos de los seguidores de Jesús le oyeron enseñar esto, dijeron: —Esto que dices es muy difícil de aceptar. ¿Quién puede estar de acuerdo contigo?

6:61 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Sabiendo Jesús en sí mismo que sus discípulos murmuraban de esto, les dijo: ¿Esto os ofende?

NTV

Jesús estaba consciente de que sus discípulos se quejaban, así que les dijo: «¿Acaso esto los ofende?

DHH

Jesús, dándose cuenta de lo que estaban murmurando, les preguntó: —¿Esto les ofende?

TLA

Pero Jesús les respondió: —¿Esto los ofende?

6:62 Cap. 6

Reina-Valera 1960

¿Pues qué, si viereis al Hijo del Hombre subir adonde estaba primero?

NTV

¿Qué pensarán, entonces, si ven al Hijo del Hombre ascender al cielo otra vez?

DHH

¿Qué pasaría entonces, si vieran al Hijo del hombre subir a donde antes estaba?

TLA

Entonces, ¿qué sucedería si me vieran a mí, el Hijo del hombre, subir al cielo, donde antes estaba?

6:63 Cap. 6

Reina-Valera 1960

El espíritu es el que da vida; la carne para nada aprovecha; las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida.

NTV

Solo el Espíritu da vida eterna; los esfuerzos humanos no logran nada. Las palabras que yo les he hablado son espíritu y son vida,

DHH

El espíritu es el que da vida; lo carnal no sirve para nada. Y las cosas que yo les he dicho son espíritu y vida.

TLA

El que da vida eterna es el Espíritu de Dios; ninguna persona puede dar esa vida. Las palabras que les he dicho vienen del Espíritu que da esa vida.

6:64 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Pero hay algunos de vosotros que no creen. Porque Jesús sabía desde el principio quiénes eran los que no creían, y quién le había de entregar.

NTV

pero algunos de ustedes no me creen». (Pues Jesús sabía, desde un principio, quiénes eran los que no creían y también quién lo traicionaría).

DHH

Pero todavía hay algunos de ustedes que no creen. Es que Jesús sabía desde el principio quiénes eran los que no creían, y quién era el que lo iba a traicionar.

TLA

Pero todavía hay algunos de ustedes que no creen. Jesús dijo esto porque, desde el principio, sabía quiénes eran los que no creían, y quién era el que lo iba a traicionar.

6:65 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Y dijo: Por eso os he dicho que ninguno puede venir a mí, si no le fuere dado del Padre.

NTV

Entonces les dijo: «Por eso dije que nadie puede venir a mí a menos que el Padre me lo entregue».

DHH

Y añadió: —Por esto les he dicho que nadie puede venir a mí, si el Padre no se lo concede.

TLA

También les dijo que nadie podía ser su seguidor si Dios su Padre no se lo permitía.

6:66 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Desde entonces muchos de sus discípulos volvieron atrás, y ya no andaban con él.

NTV

A partir de ese momento, muchos de sus discípulos se apartaron de él y lo abandonaron.

DHH

Desde entonces, muchos de los que habían seguido a Jesús lo dejaron, y ya no andaban con él.

TLA

Desde ese momento, muchos de los que seguían a Jesús lo abandonaron.

6:67 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Dijo entonces Jesús a los doce: ¿Queréis acaso iros también vosotros?

NTV

Entonces Jesús, mirando a los Doce, les preguntó: —¿Ustedes también van a marcharse?

DHH

Jesús les preguntó a los doce discípulos: —¿También ustedes quieren irse?

TLA

Entonces Jesús les preguntó a sus doce apóstoles: —¿También ustedes quieren irse?

6:68 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Le respondió Simón Pedro: Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna.

NTV

Simón Pedro le contestó: —Señor, ¿a quién iríamos? Tú tienes las palabras que dan vida eterna.

DHH

Simón Pedro le contestó: —Señor, ¿a quién podemos ir? Tus palabras son palabras de vida eterna.

TLA

Simón Pedro le contestó: —¿Y a quién seguiríamos, Señor? Solo tus palabras dan vida eterna.

6:69 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Y nosotros hemos creído y conocemos que tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente.

NTV

Nosotros creemos y sabemos que tú eres el Santo de Dios.

DHH

Nosotros ya hemos creído, y sabemos que tú eres el Santo de Dios.

TLA

Nosotros hemos creído en ti, y sabemos que tú eres el Hijo de Dios.

6:70 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Jesús les respondió: ¿No os he escogido yo a vosotros los doce, y uno de vosotros es diablo?

NTV

Entonces Jesús dijo: —Yo los elegí a ustedes doce, pero hay uno de ustedes que es un diablo.

DHH

Jesús les contestó: —¿No los he escogido yo a ustedes doce? Sin embargo, uno de ustedes es un diablo.

TLA

Jesús les dijo: —A ustedes doce yo los elegí; sin embargo, uno de ustedes es un demonio.

6:71 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Hablaba de Judas Iscariote, hijo de Simón; porque este era el que le iba a entregar, y era uno de los doce.

NTV

Se refería a Judas, hijo de Simón Iscariote, uno de los doce, quien más tarde lo traicionaría.

DHH

Al decir esto, Jesús hablaba de Judas, hijo de Simón Iscariote, porque Judas iba a traicionarlo, aunque era uno de los doce discípulos.

TLA

Jesús se refería a Judas hijo de Simón, el Iscariote. Porque Judas, que era uno de los doce, lo iba a traicionar.

10:1 Cap. 10

Reina-Valera 1960

De cierto, de cierto os digo: El que no entra por la puerta en el redil de las ovejas, sino que sube por otra parte, ese es ladrón y salteador.

NTV

»Les digo la verdad, el que trepa por la pared de un redil a escondidas en lugar de entrar por la puerta ¡con toda seguridad es un ladrón y un bandido!

DHH

Entonces Jesús dijo: «Les aseguro que el que no entra en el redil de las ovejas por la puerta es un ladrón y un bandido.

TLA

Jesús les dijo: «Ustedes saben que solo un ladrón y bandido entra al corral saltando la cerca.

10:2 Cap. 10

Reina-Valera 1960

Mas el que entra por la puerta, el pastor de las ovejas es.

NTV

Pero el que entra por la puerta es el pastor de las ovejas.

DHH

Pero el que entra por la puerta es el pastor que cuida las ovejas.

TLA

En cambio, el pastor de las ovejas entra por la puerta.

10:3 Cap. 10

Reina-Valera 1960

A este abre el portero, y las ovejas oyen su voz; y a sus ovejas llama por nombre, y las saca.

NTV

El portero le abre la puerta, y las ovejas reconocen la voz del pastor y se le acercan. Él llama a cada una de sus ovejas por su nombre y las lleva fuera del redil.

DHH

El portero le abre la puerta, y el pastor llama a cada oveja por su nombre, y las ovejas reconocen su voz; las saca del redil,

TLA

El que cuida la entrada le abre, y el pastor llama a cada una de sus ovejas por nombre, y ellas reconocen su voz. Luego el pastor las lleva fuera del corral,

10:4 Cap. 10

Reina-Valera 1960

Y cuando ha sacado fuera todas las propias, va delante de ellas; y las ovejas le siguen, porque conocen su voz.

NTV

Una vez reunido su propio rebaño, camina delante de las ovejas, y ellas lo siguen porque conocen su voz.

DHH

y cuando ya han salido todas, camina delante de ellas, y las ovejas lo siguen porque reconocen su voz.

TLA

y cuando ya han salido todas, él va delante de ellas. »Las ovejas siguen al pastor porque reconocen su voz.

10:5 Cap. 10

Reina-Valera 1960

Mas al extraño no seguirán, sino huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños.

NTV

Nunca seguirán a un desconocido; al contrario, huirán de él porque no conocen su voz.

DHH

En cambio, a un desconocido no lo siguen, sino que huyen de él, porque desconocen su voz.»

TLA

Pero no seguirían a un desconocido; más bien huirían de él, pues no reconocerían su voz.»

10:6 Cap. 10

Reina-Valera 1960

Esta alegoría les dijo Jesús; pero ellos no entendieron qué era lo que les decía.

NTV

Los que oyeron a Jesús usar este ejemplo no entendieron lo que quiso decir,

DHH

Jesús les puso esta comparación, pero ellos no entendieron lo que les quería decir.

TLA

Jesús les puso el ejemplo anterior, pero ellos no entendieron lo que les quiso decir.

10:7 Cap. 10

Reina-Valera 1960

Volvió, pues, Jesús a decirles: De cierto, de cierto os digo: Yo soy la puerta de las ovejas.

NTV

entonces les dio la explicación: «Les digo la verdad, yo soy la puerta de las ovejas.

DHH

Jesús volvió a decirles: «Esto les aseguro: Yo soy la puerta por donde pasan las ovejas.

TLA

Entonces Jesús les explicó el ejemplo: «Yo soy la puerta de las ovejas.

10:8 Cap. 10

Reina-Valera 1960

Todos los que antes de mí vinieron, ladrones son y salteadores; pero no los oyeron las ovejas.

NTV

Todos los que vinieron antes que yo eran ladrones y bandidos, pero las verdaderas ovejas no los escucharon.

DHH

Todos los que vinieron antes de mí, fueron unos ladrones y unos bandidos; pero las ovejas no les hicieron caso.

TLA

Todos los que vinieron antes que yo, eran bandidos y ladrones; por eso las ovejas no les hicieron caso.

10:9 Cap. 10

Reina-Valera 1960

Yo soy la puerta; el que por mí entrare, será salvo; y entrará, y saldrá, y hallará pastos.

NTV

Yo soy la puerta; los que entren a través de mí serán salvos. Entrarán y saldrán libremente y encontrarán buenos pastos.

DHH

Yo soy la puerta: el que por mí entre, se salvará. Será como una oveja que entra y sale y encuentra pastos.

TLA

Yo soy la puerta del reino de Dios: cualquiera que entre por esta puerta, se salvará; podrá salir y entrar, y siempre encontrará alimento.

10:10 Cap. 10

Reina-Valera 1960

El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.

NTV

El propósito del ladrón es robar y matar y destruir; mi propósito es darles una vida plena y abundante.

DHH

»El ladrón viene solamente para robar, matar y destruir; pero yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.

TLA

»Cuando el ladrón llega, se dedica a robar, matar y destruir. Yo he venido para que todos ustedes tengan vida, y para que la vivan plenamente.

10:11 Cap. 10

Reina-Valera 1960

Yo soy el buen pastor; el buen pastor su vida da por las ovejas.

NTV

»Yo soy el buen pastor. El buen pastor da su vida en sacrificio por las ovejas.

DHH

Yo soy el buen pastor. El buen pastor da su vida por las ovejas;

TLA

Yo soy el buen pastor. El buen pastor está dispuesto a morir por sus ovejas.

10:12 Cap. 10

Reina-Valera 1960

Mas el asalariado, y que no es el pastor, de quien no son propias las ovejas, ve venir al lobo y deja las ovejas y huye, y el lobo arrebata las ovejas y las dispersa.

NTV

El que trabaja a sueldo sale corriendo cuando ve que se acerca un lobo; abandona las ovejas, porque no son suyas y él no es su pastor. Entonces el lobo ataca el rebaño y lo dispersa.

DHH

pero el que trabaja solamente por la paga, cuando ve venir al lobo deja las ovejas y huye, porque no es el pastor y porque las ovejas no son suyas. Y el lobo ataca a las ovejas y las dispersa en todas direcciones.

TLA

El que recibe un salario por cuidar a las ovejas, huye cuando ve que se acerca el lobo. Deja a las ovejas solas, porque él no es el pastor y las ovejas no son suyas. Por eso, cuando el lobo llega y ataca a las ovejas, ellas huyen por todos lados.

10:13 Cap. 10

Reina-Valera 1960

Así que el asalariado huye, porque es asalariado, y no le importan las ovejas.

NTV

El cuidador contratado sale corriendo porque trabaja solamente por el dinero y, en realidad, no le importan las ovejas.

DHH

Ese hombre huye porque lo único que le importa es la paga, y no las ovejas.

TLA

Y es que a ese no le interesan las ovejas, solo busca el dinero; por eso huye.

10:14 Cap. 10

Reina-Valera 1960

Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas, y las mías me conocen,

NTV

»Yo soy el buen pastor; conozco a mis ovejas, y ellas me conocen a mí,

DHH

»Yo soy el buen pastor. Así como mi Padre me conoce a mí y yo conozco a mi Padre, así también yo conozco a mis ovejas y ellas me conocen a mí. Yo doy mi vida por las ovejas.

TLA

»Así como Dios mi Padre me conoce, yo lo conozco a él; y de igual manera, yo conozco a mis seguidores y ellos me conocen a mí. Yo soy su buen pastor, y ellos son mis ovejas. Así como el buen pastor está dispuesto a morir para salvar a sus ovejas, también yo estoy dispuesto a morir para salvar a mis seguidores.

10:15 Cap. 10

Reina-Valera 1960

así como el Padre me conoce, y yo conozco al Padre; y pongo mi vida por las ovejas.

NTV

como también mi Padre me conoce a mí, y yo conozco al Padre. Así que sacrifico mi vida por las ovejas.

DHH

»Yo soy el buen pastor. Así como mi Padre me conoce a mí y yo conozco a mi Padre, así también yo conozco a mis ovejas y ellas me conocen a mí. Yo doy mi vida por las ovejas.

TLA

»Así como Dios mi Padre me conoce, yo lo conozco a él; y de igual manera, yo conozco a mis seguidores y ellos me conocen a mí. Yo soy su buen pastor, y ellos son mis ovejas. Así como el buen pastor está dispuesto a morir para salvar a sus ovejas, también yo estoy dispuesto a morir para salvar a mis seguidores.

10:16 Cap. 10

Reina-Valera 1960

También tengo otras ovejas que no son de este redil; aquellas también debo traer, y oirán mi voz; y habrá un rebaño, y un pastor.

NTV

Además, tengo otras ovejas que no están en este redil, también las debo traer. Ellas escucharán mi voz, y habrá un solo rebaño con un solo pastor.

DHH

También tengo otras ovejas que no son de este redil; y también a ellas debo traerlas. Ellas me obedecerán, y formarán un solo rebaño, con un solo pastor.

TLA

También tengo otros seguidores que ustedes no conocen; son ovejas que traeré de otro corral, y me obedecerán. Así tendré un solo grupo de seguidores, y yo seré su único pastor.

10:17 Cap. 10

Reina-Valera 1960

Por eso me ama el Padre, porque yo pongo mi vida, para volverla a tomar.

NTV

»El Padre me ama, porque sacrifico mi vida para poder tomarla de nuevo.

DHH

»El Padre me ama porque yo doy mi vida para volverla a recibir.

TLA

»Mi Padre me ama porque estoy dispuesto a entregar mi vida para luego volver a recibirla.

10:18 Cap. 10

Reina-Valera 1960

Nadie me la quita, sino que yo de mí mismo la pongo. Tengo poder para ponerla, y tengo poder para volverla a tomar. Este mandamiento recibí de mi Padre.

NTV

Nadie puede quitarme la vida sino que yo la entrego voluntariamente en sacrificio. Pues tengo la autoridad para entregarla cuando quiera y también para volver a tomarla. Esto es lo que ordenó mi Padre».

DHH

Nadie me quita la vida, sino que yo la doy por mi propia voluntad. Tengo el derecho de darla y de volver a recibirla. Esto es lo que me ordenó mi Padre.»

TLA

Nadie me quita la vida, sino que yo la entrego porque así lo quiero. Tengo poder para entregar mi vida, y tengo poder para volver a recibirla, pues esto es lo que mi Padre me ha ordenado hacer.»

10:19 Cap. 10

Reina-Valera 1960

Volvió a haber disensión entre los judíos por estas palabras.

NTV

Al oírlo decir esas cosas, la gente volvió a dividirse en cuanto a su opinión sobre Jesús.

DHH

Cuando los judíos oyeron estas palabras, volvieron a dividirse.

TLA

Cuando aquellos judíos oyeron esto, se pusieron a discutir, pues unos pensaban una cosa, y otros otra.

10:20 Cap. 10

Reina-Valera 1960

Muchos de ellos decían: Demonio tiene, y está fuera de sí; ¿por qué le oís?

NTV

Algunos decían: «Está loco y endemoniado, ¿para qué escuchar a un hombre así?».

DHH

Muchos de ellos decían: —¿Por qué le hacen caso, si tiene un demonio y está loco?

TLA

Muchos decían: «Ese hombre tiene un demonio y está loco. ¿Por qué le hacen caso?»

10:21 Cap. 10

Reina-Valera 1960

Decían otros: Estas palabras no son de endemoniado. ¿Puede acaso el demonio abrir los ojos de los ciegos?

NTV

Otros decían: «¡No suena como alguien poseído por un demonio! ¿Acaso un demonio puede abrir los ojos de los ciegos?».

DHH

Pero otros decían: —Nadie que tenga un demonio puede hablar así. ¿Acaso un demonio puede dar la vista a los ciegos?

TLA

Pero otros decían: «Nadie que tenga un demonio puede hablar así. Además, ningún demonio puede darle la vista a un ciego.»

10:22 Cap. 10

Reina-Valera 1960

Celebrábase en Jerusalén la fiesta de la dedicación. Era invierno,

NTV

Ya era invierno, y Jesús estaba en Jerusalén durante el tiempo de Januká, el Festival de la Dedicación.

DHH

Era invierno, y en Jerusalén estaban celebrando la fiesta en que se conmemoraba la dedicación del templo.

TLA

Era invierno, y Jesús había ido a Jerusalén para participar en la fiesta del Templo.

10:23 Cap. 10

Reina-Valera 1960

y Jesús andaba en el templo por el pórtico de Salomón.

NTV

Se encontraba en el templo, caminando por la parte conocida como el pórtico de Salomón.

DHH

Jesús estaba en el templo, y andaba por el Pórtico de Salomón.

TLA

Mientras andaba por los patios del templo, cerca del Portón de Salomón,

10:24 Cap. 10

Reina-Valera 1960

Y le rodearon los judíos y le dijeron: ¿Hasta cuándo nos turbarás el alma? Si tú eres el Cristo, dínoslo abiertamente.

NTV

La gente lo rodeó y le preguntó: —¿Hasta cuándo nos tendrás en suspenso? Si tú eres el Mesías, dínoslo sin rodeos.

DHH

Entonces los judíos lo rodearon y le preguntaron: —¿Hasta cuándo nos vas a tener en dudas? Si tú eres el Mesías, dínoslo de una vez.

TLA

la gente lo rodeó y le preguntó: —¿Hasta cuándo nos tendrás con esta duda? Dinos ahora mismo si eres el Mesías.

10:25 Cap. 10

Reina-Valera 1960

Jesús les respondió: Os lo he dicho, y no creéis; las obras que yo hago en nombre de mi Padre, ellas dan testimonio de mí;

NTV

Jesús les contestó: —Yo ya les dije, y ustedes no me creen. La prueba es la obra que hago en nombre de mi Padre,

DHH

Jesús les contestó: —Ya se lo dije a ustedes, y no me creyeron. Las cosas que yo hago con la autoridad de mi Padre, lo demuestran claramente;

TLA

Jesús les respondió: —Ya les dije quién soy, pero ustedes no me han creído. Yo hago todo con la autoridad y el poder de mi Padre, y eso demuestra quién soy yo.

10:26 Cap. 10

Reina-Valera 1960

pero vosotros no creéis, porque no sois de mis ovejas, como os he dicho.

NTV

pero ustedes no me creen porque no son mis ovejas.

DHH

pero ustedes no creen, porque no son de mis ovejas.

TLA

Pero ustedes no me creen, porque no me siguen ni me obedecen.

10:27 Cap. 10

Reina-Valera 1960

Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen,

NTV

Mis ovejas escuchan mi voz; yo las conozco, y ellas me siguen.

DHH

Mis ovejas reconocen mi voz, y yo las conozco y ellas me siguen.

TLA

Mis seguidores me conocen, y yo también los conozco a ellos. Son como las ovejas, que reconocen la voz de su pastor, y él las conoce a ellas. Mis seguidores me obedecen,

10:28 Cap. 10

Reina-Valera 1960

y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano.

NTV

Les doy vida eterna, y nunca perecerán. Nadie puede quitármelas,

DHH

Yo les doy vida eterna, y jamás perecerán ni nadie me las quitará.

TLA

y yo les doy vida eterna; nadie me los quitará.

10:29 Cap. 10

Reina-Valera 1960

Mi Padre que me las dio, es mayor que todos, y nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre.

NTV

porque mi Padre me las ha dado, y él es más poderoso que todos. Nadie puede quitarlas de la mano del Padre.

DHH

Lo que el Padre me ha dado es más grande que todo, y nadie se lo puede quitar.

TLA

Dios mi Padre me los ha dado; él es más poderoso que todos, y nadie puede quitárselos.

10:30 Cap. 10

Reina-Valera 1960

Yo y el Padre uno somos.

NTV

El Padre y yo somos uno.

DHH

El Padre y yo somos uno solo.

TLA

Mi Padre y yo somos uno solo.

10:31 Cap. 10

Reina-Valera 1960

Entonces los judíos volvieron a tomar piedras para apedrearle.

NTV

Una vez más, la gente tomó piedras para matarlo.

DHH

Los judíos volvieron a tomar piedras para tirárselas,

TLA

Otra vez, los jefes judíos quisieron apedrear a Jesús,

10:32 Cap. 10

Reina-Valera 1960

Jesús les respondió: Muchas buenas obras os he mostrado de mi Padre; ¿por cuál de ellas me apedreáis?

NTV

Jesús dijo: —Bajo la dirección de mi Padre, he realizado muchas buenas acciones. ¿Por cuál de todas ellas me van a apedrear?

DHH

pero Jesús les dijo: —Por el poder de mi Padre he hecho muchas cosas buenas delante de ustedes; ¿por cuál de ellas me van a apedrear?

TLA

pero él les dijo: —Ustedes me han visto hacer muchas cosas buenas con el poder que mi Padre me ha dado. A ver, díganme, ¿por cuál de ellas merezco morir?

10:33 Cap. 10

Reina-Valera 1960

Le respondieron los judíos, diciendo: Por buena obra no te apedreamos, sino por la blasfemia; porque tú, siendo hombre, te haces Dios.

NTV

—No te apedreamos por ninguna buena acción, ¡sino por blasfemia! —contestaron—. Tú, un hombre común y corriente, afirmas ser Dios.

DHH

Los judíos le contestaron: —No te vamos a apedrear por ninguna cosa buena que hayas hecho, sino porque tus palabras son una ofensa contra Dios. Tú no eres más que un hombre, pero te estás haciendo Dios a ti mismo.

TLA

Ellos le respondieron: —No queremos matarte por lo bueno que hayas hecho, sino por haber ofendido a Dios. Tú no eres más que un hombre, y dices que eres igual a Dios.

10:34 Cap. 10

Reina-Valera 1960

Jesús les respondió: ¿No está escrito en vuestra ley: Yo dije, dioses sois?

NTV

Jesús respondió: —En sus propias Escrituras está registrado que Dios les dijo a ciertos líderes del pueblo: “Yo digo que ustedes son dioses”.

DHH

Jesús les dijo: —En la ley de ustedes está escrito: “Yo dije que ustedes son dioses.”

TLA

Jesús les dijo: —¡Pero en la Biblia Dios dice que somos dioses! Y ella siempre dice la verdad.

10:35 Cap. 10

Reina-Valera 1960

Si llamó dioses a aquellos a quienes vino la palabra de Dios (y la Escritura no puede ser quebrantada),

NTV

Y ustedes bien saben que las Escrituras no pueden ser modificadas. Así que, si a las personas que recibieron el mensaje de Dios se les llamó “dioses”,

DHH

Sabemos que lo que la Escritura dice, no se puede negar; y Dios llamó dioses a aquellas personas a quienes dirigió su mensaje.

TLA

Jesús les dijo: —¡Pero en la Biblia Dios dice que somos dioses! Y ella siempre dice la verdad.

10:36 Cap. 10

Reina-Valera 1960

¿al que el Padre santificó y envió al mundo, vosotros decís: Tú blasfemas, porque dije: Hijo de Dios soy?

NTV

¿por qué ustedes me acusan de blasfemar cuando digo: “Soy el Hijo de Dios”? Después de todo, el Padre me separó y me envió al mundo.

DHH

Y si Dios me consagró a mí y me envió al mundo, ¿cómo pueden ustedes decir que lo he ofendido porque dije que soy Hijo de Dios?

TLA

Y si Dios me envió al mundo, ¿por qué dicen ustedes que ofendo a Dios al decir que soy su Hijo?

10:37 Cap. 10

Reina-Valera 1960

Si no hago las obras de mi Padre, no me creáis.

NTV

No me crean a menos que lleve a cabo las obras de mi Padre;

DHH

Si yo no hago las obras que hace mi Padre, no me crean.

TLA

Si no hago lo que mi Padre quiere, entonces no me crean.

10:38 Cap. 10

Reina-Valera 1960

Mas si las hago, aunque no me creáis a mí, creed a las obras, para que conozcáis y creáis que el Padre está en mí, y yo en el Padre.

NTV

pero si hago su trabajo, entonces crean en las obras milagrosas que he hecho aunque no me crean a mí. Entonces sabrán y entenderán que el Padre está en mí y yo estoy en el Padre.

DHH

Pero si las hago, aunque no me crean a mí, crean en las obras que hago, para que sepan de una vez por todas que el Padre está en mí y que yo estoy en el Padre.

TLA

Pero si yo lo obedezco, crean en lo que hago, aunque no crean en lo que digo. Así, de una vez por todas, sabrán que mi Padre y yo somos uno solo.

10:39 Cap. 10

Reina-Valera 1960

Procuraron otra vez prenderle, pero él se escapó de sus manos.

NTV

Una vez más trataron de arrestarlo, pero él se escapó y los dejó.

DHH

Otra vez quisieron arrestarlo, pero Jesús se les escapó.

TLA

De nuevo ellos intentaron encarcelar a Jesús. Pero él se les escapó,

10:40 Cap. 10

Reina-Valera 1960

Y se fue de nuevo al otro lado del Jordán, al lugar donde primero había estado bautizando Juan; y se quedó allí.

NTV

Se fue al otro lado del río Jordán, cerca del lugar donde Juan bautizaba al principio, y se quedó un tiempo allí.

DHH

Regresó Jesús al otro lado del Jordán, y se quedó allí, en el lugar donde Juan había estado antes bautizando.

TLA

y se fue de nuevo al otro lado del río Jordán, al lugar donde Juan el Bautista había estado bautizando. Mientras estaba allí,

10:41 Cap. 10

Reina-Valera 1960

Y muchos venían a él, y decían: Juan, a la verdad, ninguna señal hizo; pero todo lo que Juan dijo de este, era verdad.

NTV

Y muchos lo siguieron. «Juan no hacía señales milagrosas —se comentaban unos a otros—, pero todo lo que dijo acerca de este hombre resultó ser cierto».

DHH

Mucha gente fue a verlo, y decían: —De veras, aunque Juan no hizo ninguna señal milagrosa, todo lo que dijo de este hombre era verdad.

TLA

muchas personas fueron a verlo, y decían: «Juan el Bautista no hizo ningún milagro, pero todo lo que dijo de Jesús era verdad.»

10:42 Cap. 10

Reina-Valera 1960

Y muchos creyeron en él allí.

NTV

Y muchos de los que estaban allí creyeron en Jesús.

DHH

Y muchos en aquel lugar creyeron en Jesús.

TLA

Y mucha gente de aquel lugar creyó en Jesús.

11:1 Cap. 11

Reina-Valera 1960

Estaba entonces enfermo uno llamado Lázaro, de Betania, la aldea de María y de Marta su hermana.

NTV

Un hombre llamado Lázaro estaba enfermo. Vivía en Betania con sus hermanas María y Marta.

DHH

Había un hombre enfermo que se llamaba Lázaro, natural de Betania, el pueblo de María y de su hermana Marta.

TLA

Lázaro y sus hermanas Marta y María vivían en el pueblo de Betania. María fue la que derramó perfume en los pies de Jesús y luego los secó con sus cabellos. Un día, Lázaro se enfermó

11:2 Cap. 11

Reina-Valera 1960

(María, cuyo hermano Lázaro estaba enfermo, fue la que ungió al Señor con perfume, y le enjugó los pies con sus cabellos.)

NTV

María era la misma mujer que tiempo después derramó el perfume costoso sobre los pies del Señor y los secó con su cabello. Su hermano, Lázaro, estaba enfermo.

DHH

Esta María, que era hermana de Lázaro, fue la que derramó perfume sobre los pies del Señor y los secó con sus cabellos.

TLA

Lázaro y sus hermanas Marta y María vivían en el pueblo de Betania. María fue la que derramó perfume en los pies de Jesús y luego los secó con sus cabellos. Un día, Lázaro se enfermó

11:3 Cap. 11

Reina-Valera 1960

Enviaron, pues, las hermanas para decir a Jesús: Señor, he aquí el que amas está enfermo.

NTV

Así que las dos hermanas le enviaron un mensaje a Jesús que decía: «Señor, tu querido amigo está muy enfermo».

DHH

Así pues, las dos hermanas mandaron a decir a Jesús: —Señor, tu amigo querido está enfermo.

TLA

y sus hermanas le mandaron este mensaje a Jesús: «Señor, tu querido amigo Lázaro está enfermo.»

11:4 Cap. 11

Reina-Valera 1960

Oyéndolo Jesús, dijo: Esta enfermedad no es para muerte, sino para la gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado por ella.

NTV

Cuando Jesús oyó la noticia, dijo: «La enfermedad de Lázaro no acabará en muerte. Al contrario, sucedió para la gloria de Dios, a fin de que el Hijo de Dios reciba gloria como resultado».

DHH

Jesús, al oírlo, dijo: —Esta enfermedad no va a terminar en muerte, sino que ha de servir para mostrar la gloria de Dios, y también la gloria del Hijo de Dios.

TLA

Cuando Jesús recibió el mensaje, dijo: «Esta enfermedad no terminará en muerte. Servirá para mostrar el poder de Dios, y el poder que tengo yo, el Hijo de Dios.»

11:5 Cap. 11

Reina-Valera 1960

Y amaba Jesús a Marta, a su hermana y a Lázaro.

NTV

Aunque Jesús amaba a Marta, a María y a Lázaro,

DHH

Aunque Jesús quería mucho a Marta, a su hermana y a Lázaro,

TLA

Jesús amaba a Marta, a María y a Lázaro.

11:6 Cap. 11

Reina-Valera 1960

Cuando oyó, pues, que estaba enfermo, se quedó dos días más en el lugar donde estaba.

NTV

se quedó donde estaba dos días más.

DHH

cuando le dijeron que Lázaro estaba enfermo se quedó dos días más en el lugar donde se encontraba.

TLA

Sin embargo, cuando recibió la noticia de que Lázaro estaba enfermo, decidió quedarse dos días más en donde estaba.

11:7 Cap. 11

Reina-Valera 1960

Luego, después de esto, dijo a los discípulos: Vamos a Judea otra vez.

NTV

Pasado ese tiempo, les dijo a sus discípulos: —Volvamos a Judea.

DHH

Después dijo a sus discípulos: —Vamos otra vez a Judea.

TLA

Al tercer día les dijo a sus discípulos: —Regresemos a la región de Judea.

11:8 Cap. 11

Reina-Valera 1960

Le dijeron los discípulos: Rabí, ahora procuraban los judíos apedrearte, ¿y otra vez vas allá?

NTV

Pero sus discípulos se opusieron diciendo: —Rabí, hace solo unos días, la gente de Judea trató de apedrearte. ¿Irás allí de nuevo?

DHH

Los discípulos le dijeron: —Maestro, hace poco los judíos de esa región trataron de matarte a pedradas, ¿y otra vez quieres ir allá?

TLA

Los discípulos le dijeron: —Maestro, algunos de los judíos de esa región trataron de matarte hace poco. ¿Aun así quieres regresar allá?

11:9 Cap. 11

Reina-Valera 1960

Respondió Jesús: ¿No tiene el día doce horas? El que anda de día, no tropieza, porque ve la luz de este mundo;

NTV

Jesús contestó: —Cada día tiene doce horas de luz. Durante el día, la gente puede andar segura y puede ver porque tiene la luz de este mundo;

DHH

Jesús les dijo: —¿No es cierto que el día tiene doce horas? Pues si uno anda de día, no tropieza, porque ve la luz que hay en este mundo;

TLA

Jesús les respondió: —Cada día, el sol brilla durante doce horas. Si uno camina de día, no tropieza con nada, porque la luz del sol le alumbra el camino.

11:10 Cap. 11

Reina-Valera 1960

pero el que anda de noche, tropieza, porque no hay luz en él.

NTV

pero de noche se corre el peligro de tropezar, porque no hay luz.

DHH

pero si uno anda de noche, tropieza, porque le falta la luz.

TLA

Pero si camina de noche, tropieza porque le hace falta la luz. Nuestro amigo Lázaro está dormido, y yo voy a despertarlo.

11:11 Cap. 11

Reina-Valera 1960

Dicho esto, les dijo después: Nuestro amigo Lázaro duerme; mas voy para despertarle.

NTV

—Después agregó—: Nuestro amigo Lázaro se ha dormido, pero ahora iré a despertarlo.

DHH

Después añadió: —Nuestro amigo Lázaro se ha dormido, pero voy a despertarlo.

TLA

Pero si camina de noche, tropieza porque le hace falta la luz. Nuestro amigo Lázaro está dormido, y yo voy a despertarlo.

11:12 Cap. 11

Reina-Valera 1960

Dijeron entonces sus discípulos: Señor, si duerme, sanará.

NTV

—Señor —dijeron los discípulos—, si se ha dormido, ¡pronto se pondrá mejor!

DHH

Los discípulos le dijeron: —Señor, si se ha dormido, es señal de que va a sanar.

TLA

Los discípulos le dijeron: —Señor, si Lázaro está dormido, para qué te preocupas.

11:13 Cap. 11

Reina-Valera 1960

Pero Jesús decía esto de la muerte de Lázaro; y ellos pensaron que hablaba del reposar del sueño.

NTV

Ellos pensaron que Jesús había querido decir que Lázaro solo estaba dormido, pero Jesús se refería a que Lázaro había muerto.

DHH

Pero lo que Jesús les decía es que Lázaro había muerto, mientras que los discípulos pensaban que se había referido al sueño natural.

TLA

Lo que Jesús quería darles a entender era que Lázaro había muerto, pero los discípulos entendieron que estaba descansando.

11:14 Cap. 11

Reina-Valera 1960

Entonces Jesús les dijo claramente: Lázaro ha muerto;

NTV

Por eso les dijo claramente: —Lázaro está muerto.

DHH

Entonces Jesús les dijo claramente: —Lázaro ha muerto.

TLA

Por eso Jesús les explicó: —Lázaro ha muerto,

11:15 Cap. 11

Reina-Valera 1960

y me alegro por vosotros, de no haber estado allí, para que creáis; mas vamos a él.

NTV

Y, por el bien de ustedes, me alegro de no haber estado allí, porque ahora ustedes van a creer de verdad. Vamos a verlo.

DHH

Y me alegro de no haber estado allí, porque así es mejor para ustedes, para que crean. Pero vamos a verlo.

TLA

y me alegro de no haber estado allí, porque ahora ustedes tendrán oportunidad de confiar en mí. Vayamos a donde está él.

11:16 Cap. 11

Reina-Valera 1960

Dijo entonces Tomás, llamado Dídimo, a sus condiscípulos: Vamos también nosotros, para que muramos con él.

NTV

Tomás, al que apodaban el Gemelo, les dijo a los otros discípulos: «Vamos nosotros también y moriremos con Jesús».

DHH

Entonces Tomás, al que llamaban el Gemelo, dijo a los otros discípulos: —Vamos también nosotros, para morir con él.

TLA

Entonces Tomás, al que llamaban el Gemelo, les dijo a los otros discípulos: «Vayamos también nosotros, para morir con Jesús.»

11:17 Cap. 11

Reina-Valera 1960

Vino, pues, Jesús, y halló que hacía ya cuatro días que Lázaro estaba en el sepulcro.

NTV

Cuando Jesús llegó a Betania, le dijeron que Lázaro ya llevaba cuatro días en la tumba.

DHH

Al llegar, Jesús se encontró con que ya hacía cuatro días que Lázaro había sido sepultado.

TLA

Como el pueblo de Betania estaba a unos tres kilómetros de la ciudad de Jerusalén, muchos de los judíos que vivían cerca de allí fueron a visitar a Marta y a María, para consolarlas por la muerte de su hermano. Cuando Jesús llegó a Betania, se enteró de que habían sepultado a Lázaro cuatro días antes.

11:18 Cap. 11

Reina-Valera 1960

Betania estaba cerca de Jerusalén, como a quince estadios;

NTV

Betania quedaba solo a unos pocos kilómetros de Jerusalén,

DHH

Betania se hallaba cerca de Jerusalén, a unos tres kilómetros;

TLA

Como el pueblo de Betania estaba a unos tres kilómetros de la ciudad de Jerusalén, muchos de los judíos que vivían cerca de allí fueron a visitar a Marta y a María, para consolarlas por la muerte de su hermano. Cuando Jesús llegó a Betania, se enteró de que habían sepultado a Lázaro cuatro días antes.

11:19 Cap. 11

Reina-Valera 1960

y muchos de los judíos habían venido a Marta y a María, para consolarlas por su hermano.

NTV

y mucha gente se había acercado para consolar a Marta y a María por la pérdida de su hermano.

DHH

y muchos de los judíos habían ido a visitar a Marta y a María, para consolarlas por la muerte de su hermano.

TLA

Como el pueblo de Betania estaba a unos tres kilómetros de la ciudad de Jerusalén, muchos de los judíos que vivían cerca de allí fueron a visitar a Marta y a María, para consolarlas por la muerte de su hermano. Cuando Jesús llegó a Betania, se enteró de que habían sepultado a Lázaro cuatro días antes.

11:20 Cap. 11

Reina-Valera 1960

Entonces Marta, cuando oyó que Jesús venía, salió a encontrarle; pero María se quedó en casa.

NTV

Cuando Marta se enteró de que Jesús estaba por llegar, salió a su encuentro, pero María se quedó en la casa.

DHH

Cuando Marta supo que Jesús estaba llegando, salió a recibirlo; pero María se quedó en la casa.

TLA

Al enterarse Marta de que Jesús había llegado, salió a recibirlo, y María se quedó en la casa.

11:21 Cap. 11

Reina-Valera 1960

Y Marta dijo a Jesús: Señor, si hubieses estado aquí, mi hermano no habría muerto.

NTV

Marta le dijo a Jesús: —Señor, si tan solo hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto;

DHH

Marta le dijo a Jesús: —Señor, si hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto.

TLA

Entonces Marta le dijo a Jesús: —Señor, si tú hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto.

11:22 Cap. 11

Reina-Valera 1960

Mas también sé ahora que todo lo que pidas a Dios, Dios te lo dará.

NTV

pero aun ahora, yo sé que Dios te dará todo lo que pidas.

DHH

Pero yo sé que aun ahora Dios te dará todo lo que le pidas.

TLA

Pero a pesar de todo lo que ha pasado, Dios hará lo que tú le pidas. De eso estoy segura.

11:23 Cap. 11

Reina-Valera 1960

Jesús le dijo: Tu hermano resucitará.

NTV

Jesús le dijo: —Tu hermano resucitará.

DHH

Jesús le contestó: —Tu hermano volverá a vivir.

TLA

Jesús le contestó: —Tu hermano volverá a vivir.

11:24 Cap. 11

Reina-Valera 1960

Marta le dijo: Yo sé que resucitará en la resurrección, en el día postrero.

NTV

—Es cierto —respondió Marta—, resucitará cuando resuciten todos, en el día final.

DHH

Marta le dijo: —Sí, ya sé que volverá a vivir cuando los muertos resuciten, en el día último.

TLA

Y Marta le dijo: —Claro que sí, cuando llegue el fin, todos los muertos volverán a vivir.

11:25 Cap. 11

Reina-Valera 1960

Le dijo Jesús: Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá.

NTV

Jesús le dijo: —Yo soy la resurrección y la vida. El que cree en mí vivirá aun después de haber muerto.

DHH

Jesús le dijo entonces: —Yo soy la resurrección y la vida. El que cree en mí, aunque muera, vivirá;

TLA

A esto Jesús respondió: —Yo soy el que da la vida y el que hace que los muertos vuelvan a vivir. Quien pone su confianza en mí, aunque muera, vivirá.

11:26 Cap. 11

Reina-Valera 1960

Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente. ¿Crees esto?

NTV

Todo el que vive en mí y cree en mí jamás morirá. ¿Lo crees, Marta?

DHH

y todo el que todavía está vivo y cree en mí, no morirá jamás. ¿Crees esto?

TLA

Los que todavía viven y confían en mí, nunca morirán para siempre. ¿Puedes creer esto?

11:27 Cap. 11

Reina-Valera 1960

Le dijo: Sí, Señor; yo he creído que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios, que has venido al mundo.

NTV

—Sí, Señor —le dijo ella—. Siempre he creído que tú eres el Mesías, el Hijo de Dios, el que ha venido de Dios al mundo.

DHH

Ella le dijo: —Sí, Señor, yo creo que tú eres el Mesías, el Hijo de Dios, el que tenía que venir al mundo.

TLA

Marta le respondió: —Sí, Señor. Yo creo que tú eres el Mesías, el Hijo de Dios, que debía venir al mundo.

11:28 Cap. 11

Reina-Valera 1960

Habiendo dicho esto, fue y llamó a María su hermana, diciéndole en secreto: El Maestro está aquí y te llama.

NTV

Luego Marta regresó adonde estaba María y los que se lamentaban. La llamó aparte y le dijo: «El Maestro está aquí y quiere verte».

DHH

Después de decir esto, Marta fue a llamar a su hermana María, y le dijo en secreto: —El Maestro está aquí y te llama.

TLA

Después de decir esto, Marta llamó a María y le dijo en secreto: «El Maestro ha llegado, y te llama.»

11:29 Cap. 11

Reina-Valera 1960

Ella, cuando lo oyó, se levantó de prisa y vino a él.

NTV

Entonces María salió enseguida a su encuentro.

DHH

Tan pronto como lo oyó, María se levantó y fue a ver a Jesús.

TLA

María se levantó enseguida y fue a verlo.

11:30 Cap. 11

Reina-Valera 1960

Jesús todavía no había entrado en la aldea, sino que estaba en el lugar donde Marta le había encontrado.

NTV

Jesús todavía estaba fuera de la aldea, en el lugar donde se había encontrado con Marta.

DHH

Jesús no había entrado todavía en el pueblo; estaba en el lugar donde Marta se había encontrado con él.

TLA

Jesús no había llegado todavía a la casa, sino que estaba en el lugar donde Marta lo había encontrado.

11:31 Cap. 11

Reina-Valera 1960

Entonces los judíos que estaban en casa con ella y la consolaban, cuando vieron que María se había levantado de prisa y había salido, la siguieron, diciendo: Va al sepulcro a llorar allí.

NTV

Cuando la gente que estaba en la casa consolando a María la vio salir con tanta prisa, creyeron que iba a la tumba de Lázaro a llorar. Así que la siguieron.

DHH

Al ver que María se levantaba y salía rápidamente, los judíos que estaban con ella en la casa, consolándola, la siguieron pensando que iba al sepulcro a llorar.

TLA

Al ver que María se levantó y salió rápidamente, los judíos que estaban consolándola en su casa la siguieron. Ellos pensaban que María iba a llorar ante la tumba de su hermano.

11:32 Cap. 11

Reina-Valera 1960

María, cuando llegó a donde estaba Jesús, al verle, se postró a sus pies, diciéndole: Señor, si hubieses estado aquí, no habría muerto mi hermano.

NTV

Cuando María llegó y vio a Jesús, cayó a sus pies y dijo: —Señor, si tan solo hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto.

DHH

Cuando María llegó a donde estaba Jesús, se puso de rodillas a sus pies, diciendo: —Señor, si hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto.

TLA

Cuando María llegó a donde estaba Jesús, se arrodilló delante de él y le dijo: —Señor, si hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto.

11:33 Cap. 11

Reina-Valera 1960

Jesús entonces, al verla llorando, y a los judíos que la acompañaban, también llorando, se estremeció en espíritu y se conmovió,

NTV

Cuando Jesús la vio llorando y vio a la gente lamentándose con ella, se enojó en su interior y se conmovió profundamente.

DHH

Jesús, al ver llorar a María y a los judíos que habían llegado con ella, se conmovió profundamente y se estremeció,

TLA

Cuando Jesús vio que María y los judíos que habían ido con ella lloraban mucho, se sintió muy triste y les tuvo compasión.

11:34 Cap. 11

Reina-Valera 1960

y dijo: ¿Dónde le pusisteis? Le dijeron: Señor, ven y ve.

NTV

—¿Dónde lo pusieron? —les preguntó. Ellos le dijeron: —Señor, ven a verlo.

DHH

y les preguntó: —¿Dónde lo sepultaron? Le dijeron: —Ven a verlo, Señor.

TLA

Les preguntó: —¿Dónde sepultaron a Lázaro? Ellos le dijeron: —Ven Señor; aquí está.

11:35 Cap. 11

Reina-Valera 1960

Jesús lloró.

NTV

Entonces Jesús lloró.

DHH

Y Jesús lloró.

TLA

Jesús se puso a llorar,

11:36 Cap. 11

Reina-Valera 1960

Dijeron entonces los judíos: Mirad cómo le amaba.

NTV

La gente que estaba cerca dijo: «¡Miren cuánto lo amaba!».

DHH

Los judíos dijeron entonces: —¡Miren cuánto lo quería!

TLA

y los judíos que estaban allí dijeron: «Se ve que Jesús amaba mucho a su amigo Lázaro.»

11:37 Cap. 11

Reina-Valera 1960

Y algunos de ellos dijeron: ¿No podía este, que abrió los ojos al ciego, haber hecho también que Lázaro no muriera?

NTV

Pero otros decían: «Este hombre sanó a un ciego. ¿Acaso no podía impedir que Lázaro muriera?».

DHH

Pero algunos de ellos decían: —Este, que dio la vista al ciego, ¿no podría haber hecho algo para que Lázaro no muriera?

TLA

Pero otros decían: «Jesús hizo que el ciego pudiera ver. También pudo haber hecho algo para que Lázaro no muriera.»

11:38 Cap. 11

Reina-Valera 1960

Jesús, profundamente conmovido otra vez, vino al sepulcro. Era una cueva, y tenía una piedra puesta encima.

NTV

Jesús todavía estaba enojado cuando llegó a la tumba, una cueva con una piedra que tapaba la entrada.

DHH

Jesús, otra vez muy conmovido, se acercó a la tumba. Era una cueva, cuya entrada estaba tapada con una piedra.

TLA

Todavía con lágrimas en los ojos, Jesús se acercó a la cueva donde habían puesto el cuerpo de Lázaro, y ordenó que quitaran la piedra que cubría la entrada. Pero Marta le dijo: —Señor, hace cuatro días que murió Lázaro. Seguramente ya huele mal.

11:39 Cap. 11

Reina-Valera 1960

Dijo Jesús: Quitad la piedra. Marta, la hermana del que había muerto, le dijo: Señor, hiede ya, porque es de cuatro días.

NTV

«Corran la piedra a un lado», les dijo Jesús. Entonces Marta, la hermana del muerto, protestó: —Señor, hace cuatro días que murió. Debe haber un olor espantoso.

DHH

Jesús dijo: —Quiten la piedra. Marta, la hermana del muerto, le dijo: —Señor, ya huele mal, porque hace cuatro días que murió.

TLA

Todavía con lágrimas en los ojos, Jesús se acercó a la cueva donde habían puesto el cuerpo de Lázaro, y ordenó que quitaran la piedra que cubría la entrada. Pero Marta le dijo: —Señor, hace cuatro días que murió Lázaro. Seguramente ya huele mal.

11:40 Cap. 11

Reina-Valera 1960

Jesús le dijo: ¿No te he dicho que si crees, verás la gloria de Dios?

NTV

Jesús respondió: —¿No te dije que si crees, verás la gloria de Dios?

DHH

Jesús le contestó: —¿No te dije que, si crees, verás la gloria de Dios?

TLA

Jesús le contestó: —¿No te dije que, si confías en mí, verás el poder de Dios?

11:41 Cap. 11

Reina-Valera 1960

Entonces quitaron la piedra de donde había sido puesto el muerto. Y Jesús, alzando los ojos a lo alto, dijo: Padre, gracias te doy por haberme oído.

NTV

Así que corrieron la piedra a un lado. Entonces Jesús miró al cielo y dijo: «Padre, gracias por haberme oído.

DHH

Quitaron la piedra, y Jesús, mirando al cielo, dijo: —Padre, te doy gracias porque me has escuchado.

TLA

La gente quitó la piedra de la entrada. Luego, Jesús miró al cielo y dijo: «Padre, te doy gracias porque me has escuchado.

11:42 Cap. 11

Reina-Valera 1960

Yo sabía que siempre me oyes; pero lo dije por causa de la multitud que está alrededor, para que crean que tú me has enviado.

NTV

Tú siempre me oyes, pero lo dije en voz alta por el bien de toda esta gente que está aquí, para que crean que tú me enviaste».

DHH

Yo sé que siempre me escuchas, pero lo digo por el bien de esta gente que está aquí, para que crean que tú me has enviado.

TLA

Yo sé que siempre me escuchas, pero lo digo por el bien de todos los que están aquí, para que crean que tú me enviaste.»

11:43 Cap. 11

Reina-Valera 1960

Y habiendo dicho esto, clamó a gran voz: ¡Lázaro, ven fuera!

NTV

Entonces Jesús gritó: «¡Lázaro, sal de ahí!».

DHH

Después de decir esto, gritó: —¡Lázaro, sal de ahí!

TLA

Después de que dijo esto, Jesús gritó: «¡Lázaro, sal de ahí!»

11:44 Cap. 11

Reina-Valera 1960

Y el que había muerto salió, atadas las manos y los pies con vendas, y el rostro envuelto en un sudario. Jesús les dijo: Desatadle, y dejadle ir.

NTV

Y el muerto salió de la tumba con las manos y los pies envueltos con vendas de entierro y la cabeza enrollada en un lienzo. Jesús les dijo: «¡Quítenle las vendas y déjenlo ir!».

DHH

Y el que había estado muerto salió, con las manos y los pies atados con vendas y la cara envuelta en un lienzo. Jesús les dijo: —Desátenlo y déjenlo ir.

TLA

Lázaro salió de la cueva, totalmente envuelto en las vendas de lino con que lo habían sepultado. Su cara estaba envuelta con un pañuelo. Por eso Jesús les dijo a los que estaban allí: «Quítenle todas las vendas, y déjenlo libre.»

11:45 Cap. 11

Reina-Valera 1960

Entonces muchos de los judíos que habían venido para acompañar a María, y vieron lo que hizo Jesús, creyeron en él.

NTV

Al ver lo que sucedió, muchos de entre la gente que estaba con María creyeron en Jesús;

DHH

Por esto creyeron en Jesús muchos de los judíos que habían ido a acompañar a María y que vieron lo que él había hecho.

TLA

Muchos de los judíos que habían ido al pueblo de Betania para acompañar a María, vieron lo que Jesús hizo y creyeron en él.

11:46 Cap. 11

Reina-Valera 1960

Pero algunos de ellos fueron a los fariseos y les dijeron lo que Jesús había hecho.

NTV

pero otros fueron a ver a los fariseos para contarles lo que Jesús había hecho.

DHH

Pero algunos fueron a ver a los fariseos, y les contaron lo que había hecho Jesús.

TLA

Pero otros fueron a ver a los fariseos, y les contaron lo que Jesús había hecho.

11:47 Cap. 11

Reina-Valera 1960

Entonces los principales sacerdotes y los fariseos reunieron el concilio, y dijeron: ¿Qué haremos? Porque este hombre hace muchas señales.

NTV

Entonces, los principales sacerdotes y los fariseos convocaron al Concilio Supremo. «¿Qué vamos a hacer? —se preguntaron unos a otros—. Sin duda, ese hombre realiza muchas señales milagrosas.

DHH

Entonces los fariseos y los jefes de los sacerdotes reunieron a la Junta Suprema, y dijeron: —¿Qué haremos? Este hombre está haciendo muchas señales milagrosas.

TLA

Los sacerdotes principales y los fariseos reunieron a la Junta Suprema, y dijeron: —¿Qué vamos a hacer con este hombre que hace tantos milagros?

11:48 Cap. 11

Reina-Valera 1960

Si le dejamos así, todos creerán en él; y vendrán los romanos, y destruirán nuestro lugar santo y nuestra nación.

NTV

Si lo dejamos seguir así, dentro de poco todos van a creer en él. Entonces, el ejército romano vendrá y destruirá tanto nuestro templo como nuestra nación».

DHH

Si lo dejamos, todos van a creer en él, y las autoridades romanas vendrán y destruirán nuestro templo y nuestra nación.

TLA

Si lo dejamos, todos van a creer que él es el Mesías. Entonces vendrán los romanos, y destruirán nuestro templo y a todo el país.

11:49 Cap. 11

Reina-Valera 1960

Entonces Caifás, uno de ellos, sumo sacerdote aquel año, les dijo: Vosotros no sabéis nada;

NTV

Caifás, quien era el sumo sacerdote en aquel tiempo, dijo: «¡No saben de qué están hablando!

DHH

Pero uno de ellos, llamado Caifás, que era el sumo sacerdote aquel año, les dijo: —Ustedes no saben nada,

TLA

Pero Caifás, que ese año era el jefe de los sacerdotes, les dijo: —Ustedes sí que son tontos.

11:50 Cap. 11

Reina-Valera 1960

ni pensáis que nos conviene que un hombre muera por el pueblo, y no que toda la nación perezca.

NTV

No se dan cuenta de que es mejor para ustedes que muera un solo hombre por el pueblo, y no que la nación entera sea destruida».

DHH

ni se dan cuenta de que es mejor para ustedes que muera un solo hombre por el pueblo, y no que toda la nación sea destruida.

TLA

¿No se dan cuenta? Es mejor que muera un solo hombre por el pueblo, y no que sea destruida toda la nación.

11:51 Cap. 11

Reina-Valera 1960

Esto no lo dijo por sí mismo, sino que como era el sumo sacerdote aquel año, profetizó que Jesús había de morir por la nación;

NTV

No dijo eso por su propia cuenta; como sumo sacerdote en aquel tiempo, fue guiado a profetizar que Jesús moriría por toda la nación.

DHH

Pero Caifás no dijo esto por su propia cuenta, sino que, como era sumo sacerdote aquel año, dijo proféticamente que Jesús iba a morir por la nación judía;

TLA

Caifás no dijo esto por su propia cuenta, sino que Dios se lo hizo saber porque era el jefe de los sacerdotes.

11:52 Cap. 11

Reina-Valera 1960

y no solamente por la nación, sino también para congregar en uno a los hijos de Dios que estaban dispersos.

NTV

Y no solo por esa nación, sino que también moriría para congregar y unir a todos los hijos de Dios dispersos por el mundo.

DHH

y no solamente por esta nación, sino también para reunir a todos los hijos de Dios que estaban dispersos.

TLA

En realidad, Jesús no iba a morir para salvar solo a los judíos, sino también para reunir a todos los hijos de Dios que hay en el mundo.

11:53 Cap. 11

Reina-Valera 1960

Así que, desde aquel día acordaron matarle.

NTV

Así que, a partir de ese momento, los líderes judíos comenzaron a conspirar para matar a Jesús.

DHH

Así que desde aquel día las autoridades judías tomaron la decisión de matar a Jesús.

TLA

A partir de ese momento, la Junta Suprema tomó la decisión de matar a Jesús.

11:54 Cap. 11

Reina-Valera 1960

Por tanto, Jesús ya no andaba abiertamente entre los judíos, sino que se alejó de allí a la región contigua al desierto, a una ciudad llamada Efraín; y se quedó allí con sus discípulos.

NTV

Como resultado, Jesús detuvo su ministerio público entre la gente y salió de Jerusalén. Fue a un lugar cercano al desierto, a la aldea de Efraín, y se quedó allí con sus discípulos.

DHH

Por eso Jesús ya no andaba públicamente entre los judíos, sino que salió de la región de Judea y se fue a un lugar cerca del desierto, a un pueblo llamado Efraín. Allí se quedó con sus discípulos.

TLA

Sin embargo, Jesús no dejó que ninguno de los judíos de la región de Judea supiera dónde estaba él. Salió de esa región y se fue a un pueblo llamado Efraín, que estaba cerca del desierto. Allí se quedó con sus discípulos.

11:55 Cap. 11

Reina-Valera 1960

Y estaba cerca la pascua de los judíos; y muchos subieron de aquella región a Jerusalén antes de la pascua, para purificarse.

NTV

Ya faltaba poco para la celebración de la Pascua judía, y mucha gente de todo el país llegó a Jerusalén varios días antes para participar en la ceremonia de purificación previa al comienzo de la Pascua.

DHH

Faltaba poco para la fiesta de la Pascua de los judíos, y mucha gente de los pueblos se dirigía a Jerusalén a celebrar los ritos de purificación antes de la Pascua.

TLA

Como ya faltaba poco tiempo para la fiesta de la Pascua, mucha gente iba desde sus pueblos a la ciudad de Jerusalén, a prepararse para la fiesta.

11:56 Cap. 11

Reina-Valera 1960

Y buscaban a Jesús, y estando ellos en el templo, se preguntaban unos a otros: ¿Qué os parece? ¿No vendrá a la fiesta?

NTV

Seguían buscando a Jesús, pero mientras estaban en el templo, se decían unos a otros: «¿Qué les parece? No vendrá para la Pascua, ¿verdad?».

DHH

Andaban buscando a Jesús, y se preguntaban unos a otros en el templo: —¿Qué les parece? ¿Vendrá a la fiesta o no?

TLA

Buscaban a Jesús, y cuando llegaron al templo se preguntaban unos a otros: «¿Qué creen ustedes? ¿Vendrá Jesús a celebrar la fiesta?»

11:57 Cap. 11

Reina-Valera 1960

Y los principales sacerdotes y los fariseos habían dado orden de que si alguno supiese dónde estaba, lo manifestase, para que le prendiesen.

NTV

Mientras tanto, los principales sacerdotes y los fariseos habían dado órdenes públicamente de que cualquiera que viera a Jesús avisara enseguida, para que ellos pudieran arrestarlo.

DHH

Los fariseos y los jefes de los sacerdotes habían dado orden de que, si alguien sabía dónde estaba Jesús, lo dijera, para poder arrestarlo.

TLA

Los sacerdotes principales y los fariseos habían ordenado que, si alguien veía a Jesús, fuera a avisarles, pues querían arrestarlo.