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Temas Juan RVR + NTV + DHH + TLA 879 vers. 14 relatos

Relato seleccionado

La samaritana

54 versículos Libro de Juan
4:1

Reina-Valera 1960

Cuando, pues, el Señor entendió que los fariseos habían oído decir: Jesús hace y bautiza más discípulos que Juan

NTV

Jesús sabía que los fariseos se habían enterado de que él hacía y bautizaba más discípulos que Juan

DHH

Los fariseos se enteraron de que Jesús hacía más discípulos y bautizaba más que Juan

TLA

Los fariseos se enteraron de que el número de seguidores de Jesús aumentaba cada día más, y de que Jesús bautizaba más que Juan el Bautista. Cuando Jesús se dio cuenta de que los fariseos se habían enterado de eso, salió de la región de Judea y regresó a Galilea.

4:2

Reina-Valera 1960

(aunque Jesús no bautizaba, sino sus discípulos),

NTV

(aunque no era Jesús mismo quien los bautizaba sino sus discípulos).

DHH

(aunque en realidad no era Jesús el que bautizaba, sino sus discípulos).

TLA

Los fariseos se enteraron de que el número de seguidores de Jesús aumentaba cada día más, y de que Jesús bautizaba más que Juan el Bautista. Cuando Jesús se dio cuenta de que los fariseos se habían enterado de eso, salió de la región de Judea y regresó a Galilea.

Todos los versículos

Lista 54 total
4:3 Cap. 4

Reina-Valera 1960

salió de Judea, y se fue otra vez a Galilea.

NTV

Así que se fue de Judea y volvió a Galilea.

DHH

Cuando Jesús lo supo, salió de Judea para volver a Galilea.

TLA

Los fariseos se enteraron de que el número de seguidores de Jesús aumentaba cada día más, y de que Jesús bautizaba más que Juan el Bautista. Cuando Jesús se dio cuenta de que los fariseos se habían enterado de eso, salió de la región de Judea y regresó a Galilea.

4:4 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Y le era necesario pasar por Samaria.

NTV

En el camino, tenía que pasar por Samaria.

DHH

En su viaje, tenía que pasar por la región de Samaria.

TLA

En el viaje, tenía que pasar por Samaria.

4:5 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Vino, pues, a una ciudad de Samaria llamada Sicar, junto a la heredad que Jacob dio a su hijo José.

NTV

Entonces llegó a una aldea samaritana llamada Sicar, cerca del campo que Jacob le dio a su hijo José.

DHH

De modo que llegó a un pueblo de Samaria que se llamaba Sicar, cerca del terreno que Jacob había dado en herencia a su hijo José.

TLA

En esa región llegó a un pueblo llamado Sicar. Cerca de allí había un pozo de agua que hacía mucho tiempo había pertenecido a Jacob. Cuando Jacob murió, el nuevo dueño del terreno donde estaba ese pozo fue su hijo José.

4:6 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Y estaba allí el pozo de Jacob. Entonces Jesús, cansado del camino, se sentó así junto al pozo. Era como la hora sexta.

NTV

Allí estaba el pozo de Jacob; y Jesús, cansado por la larga caminata, se sentó junto al pozo cerca del mediodía.

DHH

Allí estaba el pozo de Jacob. Jesús, cansado del camino, se sentó junto al pozo. Era cerca del mediodía.

TLA

Eran como las doce del día, y Jesús estaba cansado del viaje. Por eso se sentó a la orilla del pozo,

4:7 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Vino una mujer de Samaria a sacar agua; y Jesús le dijo: Dame de beber.

NTV

Poco después, llegó una mujer samaritana a sacar agua, y Jesús le dijo: —Por favor, dame un poco de agua para beber.

DHH

Los discípulos habían ido al pueblo a comprar algo de comer. En eso, una mujer de Samaria llegó al pozo a sacar agua, y Jesús le dijo: —Dame un poco de agua.

TLA

mientras los discípulos iban al pueblo a comprar comida. En eso, una mujer de Samaria llegó a sacar agua del pozo. Jesús le dijo a la mujer: —Dame un poco de agua.

4:8 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Pues sus discípulos habían ido a la ciudad a comprar de comer.

NTV

Él estaba solo en ese momento porque sus discípulos habían ido a la aldea a comprar algo para comer.

DHH

Los discípulos habían ido al pueblo a comprar algo de comer. En eso, una mujer de Samaria llegó al pozo a sacar agua, y Jesús le dijo: —Dame un poco de agua.

TLA

mientras los discípulos iban al pueblo a comprar comida. En eso, una mujer de Samaria llegó a sacar agua del pozo. Jesús le dijo a la mujer: —Dame un poco de agua.

4:9 Cap. 4

Reina-Valera 1960

La mujer samaritana le dijo: ¿Cómo tú, siendo judío, me pides a mí de beber, que soy mujer samaritana? Porque judíos y samaritanos no se tratan entre sí.

NTV

La mujer se sorprendió, ya que los judíos rechazan todo trato con los samaritanos. Entonces le dijo a Jesús: —Usted es judío, y yo soy una mujer samaritana. ¿Por qué me pide agua para beber?

DHH

Pero como los judíos no tienen trato con los samaritanos, la mujer le respondió: —¿Cómo es que tú, siendo judío, me pides agua a mí, que soy samaritana?

TLA

Como los judíos no se llevaban bien con los de Samaria, la mujer le preguntó: —¡Pero si usted es judío! ¿Cómo es que me pide agua a mí, que soy samaritana?

4:10 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Respondió Jesús y le dijo: Si conocieras el don de Dios, y quién es el que te dice: Dame de beber; tú le pedirías, y él te daría agua viva.

NTV

Jesús contestó: —Si tan solo supieras el regalo que Dios tiene para ti y con quién estás hablando, tú me pedirías a mí, y yo te daría agua viva.

DHH

Jesús le contestó: —Si supieras lo que Dios da y quién es el que te está pidiendo agua, tú le pedirías a él, y él te daría agua viva.

TLA

Jesús le respondió: —Tú no sabes lo que Dios quiere darte, y tampoco sabes quién soy yo. Si lo supieras, tú me pedirías agua, y yo te daría el agua que da vida.

4:11 Cap. 4

Reina-Valera 1960

La mujer le dijo: Señor, no tienes con qué sacarla, y el pozo es hondo. ¿De dónde, pues, tienes el agua viva?

NTV

—Pero señor, usted no tiene ni una soga ni un balde —le dijo ella—, y este pozo es muy profundo. ¿De dónde va a sacar esa agua viva?

DHH

La mujer le dijo: —Señor, ni siquiera tienes con qué sacar agua, y el pozo es muy hondo: ¿de dónde vas a darme agua viva?

TLA

La mujer le dijo: —Señor, ni siquiera tiene usted con qué sacar agua de este pozo profundo. ¿Cómo va a darme esa agua?

4:12 Cap. 4

Reina-Valera 1960

¿Acaso eres tú mayor que nuestro padre Jacob, que nos dio este pozo, del cual bebieron él, sus hijos y sus ganados?

NTV

Además, ¿se cree usted superior a nuestro antepasado Jacob, quien nos dio este pozo? ¿Cómo puede usted ofrecer mejor agua que la que disfrutaron él, sus hijos y sus animales?

DHH

Nuestro antepasado Jacob nos dejó este pozo, del que él mismo bebía y del que bebían también sus hijos y sus animales. ¿Acaso eres tú más que él?

TLA

Hace mucho tiempo nuestro antepasado Jacob nos dejó este pozo. Él, sus hijos y sus rebaños bebían agua de aquí. ¿Acaso es usted más importante que Jacob?

4:13 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Respondió Jesús y le dijo: Cualquiera que bebiere de esta agua, volverá a tener sed;

NTV

Jesús contestó: —Cualquiera que beba de esta agua pronto volverá a tener sed,

DHH

Jesús le contestó: —Todos los que beben de esta agua, volverán a tener sed;

TLA

Jesús le contestó: —Cualquiera que bebe del agua de este pozo vuelve a tener sed,

4:14 Cap. 4

Reina-Valera 1960

mas el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna.

NTV

pero todos los que beban del agua que yo doy no tendrán sed jamás. Esa agua se convierte en un manantial que brota con frescura dentro de ellos y les da vida eterna.

DHH

pero el que beba del agua que yo le daré, nunca volverá a tener sed. Porque el agua que yo le daré se convertirá en él en manantial de agua que brotará dándole vida eterna.

TLA

pero el que beba del agua que yo doy nunca más tendrá sed. Porque esa agua es como un manantial del que brota vida eterna.

4:15 Cap. 4

Reina-Valera 1960

La mujer le dijo: Señor, dame esa agua, para que no tenga yo sed, ni venga aquí a sacarla.

NTV

—Por favor, señor —le dijo la mujer—, ¡deme de esa agua! Así nunca más volveré a tener sed y no tendré que venir aquí a sacar agua.

DHH

La mujer le dijo: —Señor, dame de esa agua, para que no vuelva yo a tener sed ni tenga que venir aquí a sacar agua.

TLA

Entonces la mujer le dijo: —Señor, deme usted de esa agua, para que yo no vuelva a tener sed, ni tenga que venir aquí a sacarla.

4:16 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Jesús le dijo: Ve, llama a tu marido, y ven acá.

NTV

Jesús le dijo: —Ve y trae a tu esposo.

DHH

Jesús le dijo: —Ve a llamar a tu marido y vuelve acá.

TLA

Jesús le dijo: —Ve a llamar a tu esposo y regresa aquí con él.

4:17 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Respondió la mujer y dijo: No tengo marido. Jesús le dijo: Bien has dicho: No tengo marido;

NTV

—No tengo esposo —respondió la mujer. —Es cierto —dijo Jesús—. No tienes esposo

DHH

La mujer le contestó: —No tengo marido. Jesús le dijo: —Bien dices que no tienes marido;

TLA

—No tengo esposo —respondió la mujer. Jesús le dijo: —Es cierto,

4:18 Cap. 4

Reina-Valera 1960

porque cinco maridos has tenido, y el que ahora tienes no es tu marido; esto has dicho con verdad.

NTV

porque has tenido cinco esposos y ni siquiera estás casada con el hombre con el que ahora vives. ¡Ciertamente dijiste la verdad!

DHH

porque has tenido cinco maridos, y el que ahora tienes no es tu marido. Es cierto lo que has dicho.

TLA

porque has tenido cinco, y el hombre con el que ahora vives no es tu esposo.

4:19 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Le dijo la mujer: Señor, me parece que tú eres profeta.

NTV

—Señor —dijo la mujer—, seguro que usted es profeta.

DHH

Al oír esto, la mujer le dijo: —Señor, ya veo que eres un profeta.

TLA

Al oír esto, la mujer le dijo: —Señor, me parece que usted es un profeta.

4:20 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Nuestros padres adoraron en este monte, y vosotros decís que en Jerusalén es el lugar donde se debe adorar.

NTV

Así que dígame, ¿por qué ustedes, los judíos, insisten en que Jerusalén es el único lugar donde se debe adorar, mientras que nosotros, los samaritanos, afirmamos que es aquí, en el monte Gerizim, donde adoraron nuestros antepasados?

DHH

Nuestros antepasados, los samaritanos, adoraron a Dios aquí, en este monte; pero ustedes los judíos dicen que Jerusalén es el lugar donde debemos adorarlo.

TLA

Desde hace mucho tiempo mis antepasados han adorado a Dios en este cerro, pero ustedes los judíos dicen que se debe adorar a Dios en Jerusalén.

4:21 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Jesús le dijo: Mujer, créeme, que la hora viene cuando ni en este monte ni en Jerusalén adoraréis al Padre.

NTV

Jesús le contestó: —Créeme, querida mujer, que se acerca el tiempo en que no tendrá importancia si se adora al Padre en este monte o en Jerusalén.

DHH

Jesús le contestó: —Créeme, mujer, que llega la hora en que ustedes adorarán al Padre sin tener que venir a este monte ni ir a Jerusalén.

TLA

Jesús le contestó: —Créeme, mujer, pronto llegará el tiempo cuando, para adorar a Dios, nadie tendrá que venir a este cerro ni ir a Jerusalén.

4:22 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Vosotros adoráis lo que no sabéis; nosotros adoramos lo que sabemos; porque la salvación viene de los judíos.

NTV

Ustedes, los samaritanos, saben muy poco acerca de aquel a quien adoran, mientras que nosotros, los judíos, conocemos bien a quien adoramos, porque la salvación viene por medio de los judíos.

DHH

Ustedes no saben a quién adoran; pero nosotros sabemos a quién adoramos, pues la salvación viene de los judíos.

TLA

Ustedes los samaritanos no saben a quién adoran. Pero nosotros los judíos sí sabemos a quién adoramos. Porque el salvador saldrá de los judíos.

4:23 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren.

NTV

Pero se acerca el tiempo —de hecho, ya ha llegado— cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad. El Padre busca personas que lo adoren de esa manera.

DHH

Pero llega la hora, y es ahora mismo, cuando los que de veras adoran al Padre lo harán de un modo verdadero, conforme al Espíritu de Dios. Pues el Padre quiere que así lo hagan los que lo adoran.

TLA

Dios es espíritu, y los que lo adoran, para que lo adoren como se debe, tienen que ser guiados por el Espíritu. Se acerca el tiempo en que los que adoran a Dios el Padre lo harán como se debe, guiados por el Espíritu, porque así es como el Padre quiere ser adorado. ¡Y ese tiempo ya ha llegado!

4:24 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren.

NTV

Pues Dios es Espíritu, por eso todos los que lo adoran deben hacerlo en espíritu y en verdad.

DHH

Dios es Espíritu, y los que lo adoran deben hacerlo de un modo verdadero, conforme al Espíritu de Dios.

TLA

Dios es espíritu, y los que lo adoran, para que lo adoren como se debe, tienen que ser guiados por el Espíritu. Se acerca el tiempo en que los que adoran a Dios el Padre lo harán como se debe, guiados por el Espíritu, porque así es como el Padre quiere ser adorado. ¡Y ese tiempo ya ha llegado!

4:25 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Le dijo la mujer: Sé que ha de venir el Mesías, llamado el Cristo; cuando él venga nos declarará todas las cosas.

NTV

La mujer dijo: —Sé que el Mesías está por venir, al que llaman Cristo. Cuando él venga, nos explicará todas las cosas.

DHH

La mujer le dijo: —Yo sé que va a venir el Mesías (es decir, el Cristo); y cuando él venga, nos lo explicará todo.

TLA

La mujer le dijo: —Yo sé que va a venir el Mesías, a quien también llamamos el Cristo. Cuando él venga, nos explicará todas las cosas.

4:26 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Jesús le dijo: Yo soy, el que habla contigo.

NTV

Entonces Jesús le dijo: —¡Yo Soy el Mesías!

DHH

Jesús le dijo: —Ese soy yo, el mismo que habla contigo.

TLA

Jesús le dijo: —Yo soy el Mesías. Yo soy, el que habla contigo.

4:27 Cap. 4

Reina-Valera 1960

En esto vinieron sus discípulos, y se maravillaron de que hablaba con una mujer; sin embargo, ninguno dijo: ¿Qué preguntas? o, ¿Qué hablas con ella?

NTV

Justo en ese momento, volvieron sus discípulos. Se sorprendieron al ver que Jesús hablaba con una mujer, pero ninguno se atrevió a preguntarle: «¿Qué quieres de ella?» o «¿Por qué le hablas?».

DHH

En esto llegaron sus discípulos, y se quedaron extrañados de que Jesús estuviera hablando con una mujer. Pero ninguno se atrevió a preguntarle qué quería, o de qué estaba conversando con ella.

TLA

En ese momento llegaron los discípulos de Jesús, y se extrañaron de ver que hablaba con una mujer. Pero ninguno se atrevió a preguntarle qué quería, o de qué conversaba con ella.

4:28 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Entonces la mujer dejó su cántaro, y fue a la ciudad, y dijo a los hombres:

NTV

La mujer dejó su cántaro junto al pozo y volvió corriendo a la aldea mientras les decía a todos:

DHH

La mujer dejó su cántaro y se fue al pueblo, donde dijo a la gente:

TLA

La mujer dejó su cántaro, se fue al pueblo y le dijo a la gente:

4:29 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Venid, ved a un hombre que me ha dicho todo cuanto he hecho. ¿No será este el Cristo?

NTV

«¡Vengan a ver a un hombre que me dijo todo lo que he hecho en mi vida! ¿No será este el Mesías?».

DHH

—Vengan a ver a un hombre que me ha dicho todo lo que he hecho. ¿No será este el Mesías?

TLA

«Vengan a ver a un hombre que sabe todo lo que he hecho en la vida. ¡Podría ser el Mesías!»

4:30 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Entonces salieron de la ciudad, y vinieron a él.

NTV

Así que la gente salió de la aldea para verlo.

DHH

Entonces salieron del pueblo y fueron a donde estaba Jesús.

TLA

Entonces la gente salió del pueblo y fue a buscar a Jesús.

4:31 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Entre tanto, los discípulos le rogaban, diciendo: Rabí, come.

NTV

Mientras tanto, los discípulos le insistían a Jesús: —Rabí, come algo.

DHH

Mientras tanto, los discípulos le rogaban: —Maestro, come algo.

TLA

Mientras esto sucedía, los discípulos le rogaban a Jesús: —Maestro, por favor, come algo.

4:32 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Él les dijo: Yo tengo una comida que comer, que vosotros no sabéis.

NTV

Jesús les respondió: —Yo tengo una clase de alimento que ustedes no conocen.

DHH

Pero él les dijo: —Yo tengo una comida, que ustedes no conocen.

TLA

Pero él les dijo: —Yo tengo una comida que ustedes no conocen.

4:33 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Entonces los discípulos decían unos a otros: ¿Le habrá traído alguien de comer?

NTV

«¿Le habrá traído alguien de comer mientras nosotros no estábamos?», se preguntaban los discípulos unos a otros.

DHH

Los discípulos comenzaron a preguntarse unos a otros: —¿Será que le habrán traído algo de comer?

TLA

Los discípulos se preguntaban: «¿Será que alguien le trajo comida?»

4:34 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Jesús les dijo: Mi comida es que haga la voluntad del que me envió, y que acabe su obra.

NTV

Entonces Jesús explicó: —Mi alimento consiste en hacer la voluntad de Dios, quien me envió, y en terminar su obra.

DHH

Pero Jesús les dijo: —Mi comida es hacer la voluntad del que me envió y terminar su trabajo.

TLA

Pero Jesús les dijo: «Mi comida es obedecer a Dios, y completar el trabajo que él me envió a hacer.

4:35 Cap. 4

Reina-Valera 1960

¿No decís vosotros: Aún faltan cuatro meses para que llegue la siega? He aquí os digo: Alzad vuestros ojos y mirad los campos, porque ya están blancos para la siega.

NTV

Ustedes conocen el dicho: “Hay cuatro meses entre la siembra y la cosecha”, pero yo les digo: despierten y miren a su alrededor, los campos ya están listos para la cosecha.

DHH

Ustedes dicen: “Todavía faltan cuatro meses para la cosecha”; pero yo les digo que se fijen en los sembrados, pues ya están maduros para la cosecha.

TLA

»Después de sembrar el trigo, ustedes dicen: “Dentro de cuatro meses recogeremos la cosecha.” Fíjense bien: toda esa gente que viene es como un campo de trigo que ya está listo para la cosecha.

4:36 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Y el que siega recibe salario, y recoge fruto para vida eterna, para que el que siembra goce juntamente con el que siega.

NTV

A los segadores se les paga un buen salario, y los frutos que cosechan son personas que pasan a tener la vida eterna. ¡Qué alegría le espera tanto al que siembra como al que cosecha!

DHH

El que trabaja en la cosecha recibe su paga, y la cosecha que recoge es para vida eterna, para que tanto el que siembra como el que cosecha se alegren juntamente.

TLA

Dios premiará a los que trabajan recogiendo toda esta cosecha de gente, pues todos tendrán vida eterna. Así, el que sembró el campo y los que recojan la cosecha se alegrarán juntos.

4:37 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Porque en esto es verdadero el dicho: Uno es el que siembra, y otro es el que siega.

NTV

Ya saben el dicho: “Uno siembra y otro cosecha”, y es cierto.

DHH

Pues bien dice el dicho, que “Unos siembran y otros cosechan.”

TLA

Es cierto lo que dice el refrán: “Uno es el que siembra, y otro el que cosecha.”

4:38 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Yo os he enviado a segar lo que vosotros no labrasteis; otros labraron, y vosotros habéis entrado en sus labores.

NTV

Yo los envié a ustedes a cosechar donde no sembraron; otros ya habían hecho el trabajo, y ahora a ustedes les toca levantar la cosecha.

DHH

Y yo los envié a ustedes a cosechar lo que no les costó ningún trabajo; otros fueron los que trabajaron, y ustedes son los que se han beneficiado del trabajo de ellos.

TLA

Yo los envío a cosechar lo que a ustedes no les costó ningún trabajo sembrar. Otros invitaron a toda esta gente a venir, y ustedes se han beneficiado del trabajo de ellos.»

4:39 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Y muchos de los samaritanos de aquella ciudad creyeron en él por la palabra de la mujer, que daba testimonio diciendo: Me dijo todo lo que he hecho.

NTV

Muchos samaritanos de esa aldea creyeron en Jesús, porque la mujer había dicho: «¡Él me dijo todo lo que hice en mi vida!».

DHH

Muchos de los habitantes de aquel pueblo de Samaria creyeron en Jesús por lo que les había asegurado la mujer: «Me ha dicho todo lo que he hecho.»

TLA

Mucha gente que vivía en ese pueblo de Samaria creyó en Jesús, porque la mujer les había dicho: «Él sabe todo lo que he hecho en la vida.»

4:40 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Entonces vinieron los samaritanos a él y le rogaron que se quedase con ellos; y se quedó allí dos días.

NTV

Cuando salieron a verlo, le rogaron que se quedara en la aldea. Así que Jesús se quedó dos días,

DHH

Así que, cuando los samaritanos llegaron, rogaron a Jesús que se quedara con ellos. Él se quedó allí dos días,

TLA

Por eso, cuando la gente del pueblo llegó a donde estaba Jesús, le rogó que se quedara con ellos. Él se quedó allí dos días,

4:41 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Y creyeron muchos más por la palabra de él,

NTV

tiempo suficiente para que muchos más escucharan su mensaje y creyeran.

DHH

y muchos más creyeron al oír lo que él mismo decía.

TLA

y muchas otras personas creyeron al oír lo que él decía.

4:42 Cap. 4

Reina-Valera 1960

y decían a la mujer: Ya no creemos solamente por tu dicho, porque nosotros mismos hemos oído, y sabemos que verdaderamente este es el Salvador del mundo, el Cristo.

NTV

Luego le dijeron a la mujer: «Ahora creemos, no solo por lo que tú nos dijiste, sino porque lo hemos oído en persona. Ahora sabemos que él es realmente el Salvador del mundo».

DHH

Y dijeron a la mujer: «Ahora creemos, no solamente por lo que tú nos dijiste, sino también porque nosotros mismos le hemos oído y sabemos que de veras es el Salvador del mundo.»

TLA

La gente le dijo a la mujer: «Ahora creemos, no por lo que tú nos dijiste, sino porque nosotros mismos lo hemos oído; y sabemos que en verdad él es el Salvador del mundo.»

4:43 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Dos días después, salió de allí y fue a Galilea.

NTV

Pasados los dos días, Jesús siguió camino a Galilea.

DHH

Pasados esos dos días, Jesús salió de Samaria y siguió su viaje a Galilea.

TLA

Algunos no trataban bien a Jesús cuando él les hablaba. Por eso Jesús dijo una vez: «A ningún profeta lo reciben bien en su propio pueblo.» Después de estar dos días en aquel pueblo de Samaria, Jesús y sus discípulos salieron

4:44 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Porque Jesús mismo dio testimonio de que el profeta no tiene honra en su propia tierra.

NTV

Él mismo había declarado que un profeta no recibe honra en su propio pueblo.

DHH

Porque, como él mismo dijo, a un profeta no lo honran en su propia tierra.

TLA

Algunos no trataban bien a Jesús cuando él les hablaba. Por eso Jesús dijo una vez: «A ningún profeta lo reciben bien en su propio pueblo.» Después de estar dos días en aquel pueblo de Samaria, Jesús y sus discípulos salieron

4:45 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Cuando vino a Galilea, los galileos le recibieron, habiendo visto todas las cosas que había hecho en Jerusalén, en la fiesta; porque también ellos habían ido a la fiesta.

NTV

Sin embargo, los galileos lo recibieron bien, porque habían estado en Jerusalén durante la celebración de la Pascua y habían visto todo lo que él hizo allí.

DHH

Cuando llegó a Galilea, los de aquella región lo recibieron bien, porque también habían ido a la fiesta de la Pascua a Jerusalén y habían visto todo lo que él hizo entonces.

TLA

hacia la región de Galilea. La gente de Galilea lo recibió muy bien, porque habían estado en la ciudad de Jerusalén para la fiesta de la Pascua, y habían visto todo lo que Jesús hizo en aquella ocasión.

4:46 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Vino, pues, Jesús otra vez a Caná de Galilea, donde había convertido el agua en vino. Y había en Capernaum un oficial del rey, cuyo hijo estaba enfermo.

NTV

En su paso por Galilea, Jesús llegó a Caná, donde había convertido el agua en vino. Cerca de allí, en Capernaúm, había un funcionario de gobierno que tenía un hijo muy enfermo.

DHH

Jesús regresó a Caná de Galilea, donde había convertido el agua en vino. Y había un alto oficial del rey, que tenía un hijo enfermo en Cafarnaúm.

TLA

Más tarde, Jesús regresó al pueblo de Caná, en Galilea, donde había convertido el agua en vino. En ese pueblo había un oficial importante del rey Herodes Antipas. Ese oficial tenía un hijo enfermo en el pueblo de Cafarnaúm.

4:47 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Este, cuando oyó que Jesús había llegado de Judea a Galilea, vino a él y le rogó que descendiese y sanase a su hijo, que estaba a punto de morir.

NTV

Cuando supo que Jesús había ido de Judea a Galilea, fue a verlo y le rogó que se dirigiera a Capernaúm para sanar a su hijo, quien estaba al borde de la muerte.

DHH

Cuando el oficial supo que Jesús había llegado de Judea a Galilea, fue a verlo y le rogó que fuera a su casa y sanara a su hijo, que estaba a punto de morir.

TLA

Cuando el oficial supo que Jesús había viajado desde la región de Judea a Galilea, fue y le pidió que lo acompañara a su casa y sanara a su hijo, pues el muchacho estaba a punto de morir.

4:48 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Entonces Jesús le dijo: Si no viereis señales y prodigios, no creeréis.

NTV

Jesús le preguntó: —¿Acaso nunca van a creer en mí a menos que vean señales milagrosas y maravillas?

DHH

Jesús le contestó: —Ustedes no creen, si no ven señales y milagros.

TLA

Jesús le contestó: —Ustedes solo creen en Dios si ven señales y milagros.

4:49 Cap. 4

Reina-Valera 1960

El oficial del rey le dijo: Señor, desciende antes que mi hijo muera.

NTV

—Señor, por favor —suplicó el funcionario—, ven ahora mismo, antes de que mi hijito se muera.

DHH

Pero el oficial le dijo: —Señor, ven pronto, antes que mi hijo se muera.

TLA

Pero el oficial insistió: —Señor, venga usted pronto a mi casa, antes de que muera mi hijo.

4:50 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Jesús le dijo: Ve, tu hijo vive. Y el hombre creyó la palabra que Jesús le dijo, y se fue.

NTV

Entonces Jesús le dijo: —Vuelve a tu casa. ¡Tu hijo vivirá! Y el hombre creyó lo que Jesús le dijo y emprendió el regreso a su casa.

DHH

Jesús le dijo entonces: —Vuelve a casa; tu hijo vive. El hombre creyó lo que Jesús le dijo, y se fue.

TLA

Jesús le dijo: —Regresa a tu casa. Tu hijo vive. El hombre creyó lo que Jesús dijo, y se fue.

4:51 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Cuando ya él descendía, sus siervos salieron a recibirle, y le dieron nuevas, diciendo: Tu hijo vive.

NTV

Mientras el funcionario iba en camino, algunos de sus sirvientes salieron a su encuentro con la noticia de que su hijo estaba vivo y sano.

DHH

Mientras regresaba a su casa, sus criados salieron a su encuentro y le dijeron: —¡Su hijo vive!

TLA

Mientras regresaba a su casa, sus criados salieron a su encuentro y le dijeron: «¡Su hijo vive!»

4:52 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Entonces él les preguntó a qué hora había comenzado a estar mejor. Y le dijeron: Ayer a las siete le dejó la fiebre.

NTV

Él les preguntó a qué hora el niño había comenzado a mejorar, y ellos le contestaron: «Ayer, a la una de la tarde, ¡la fiebre de pronto se le fue!».

DHH

Él les preguntó a qué hora había comenzado a sentirse mejor su hijo, y le contestaron: —Ayer a la una de la tarde se le quitó la fiebre.

TLA

El oficial les preguntó a qué hora el muchacho había empezado a sentirse mejor, y ellos respondieron: «La fiebre se le quitó ayer a la una de la tarde.»

4:53 Cap. 4

Reina-Valera 1960

El padre entonces entendió que aquella era la hora en que Jesús le había dicho: Tu hijo vive; y creyó él con toda su casa.

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Entonces el padre se dio cuenta de que la sanidad había ocurrido en el mismo instante en que Jesús le había dicho: «Tu hijo vivirá». Y tanto él como todos los de su casa creyeron en Jesús.

DHH

El padre cayó entonces en la cuenta de que era la misma hora en que Jesús le dijo: «Tu hijo vive»; y él y toda su familia creyeron en Jesús.

TLA

El padre del muchacho recordó que, a esa misma hora, Jesús le había dicho: «Regresa a tu casa. Tu hijo vive.» Por eso, el oficial del rey y toda su familia creyeron en Jesús.

4:54 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Esta segunda señal hizo Jesús, cuando fue de Judea a Galilea.

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Esa fue la segunda señal milagrosa que hizo Jesús en Galilea al volver de Judea.

DHH

Esta fue la segunda señal milagrosa que hizo Jesús, cuando volvió de Judea a Galilea.

TLA

Esta fue la segunda señal que Jesús hizo en Galilea al volver de Judea.