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Tema seleccionado

Señales

Junta Caná y el templo La samaritana El paralítico El ciego Lázaro

224 versículos Libro de Juan
2:1

Reina-Valera 1960

Al tercer día se hicieron unas bodas en Caná de Galilea; y estaba allí la madre de Jesús.

NTV

Al día siguiente, se celebró una boda en la aldea de Caná de Galilea. La madre de Jesús estaba presente,

DHH

Al tercer día hubo una boda en Caná, un pueblo de Galilea. La madre de Jesús estaba allí,

TLA

Tres días después María, la madre de Jesús, fue a una boda en un pueblo llamado Caná, en la región de Galilea.

2:2

Reina-Valera 1960

Y fueron también invitados a las bodas Jesús y sus discípulos.

NTV

y también fueron invitados a la fiesta Jesús y sus discípulos.

DHH

y Jesús y sus discípulos fueron también invitados a la boda.

TLA

Jesús y sus discípulos también habían sido invitados.

Todos los versículos

Lista 224 total
2:3 Cap. 2

Reina-Valera 1960

Y faltando el vino, la madre de Jesús le dijo: No tienen vino.

NTV

Durante la celebración, se acabó el vino, entonces la madre de Jesús le dijo: —Se quedaron sin vino.

DHH

Se acabó el vino, y la madre de Jesús le dijo: —Ya no tienen vino.

TLA

Durante la fiesta de bodas se acabó el vino. Entonces María le dijo a Jesús: —Ya no tienen vino.

2:4 Cap. 2

Reina-Valera 1960

Jesús le dijo: ¿Qué tienes conmigo, mujer? Aún no ha venido mi hora.

NTV

—Apreciada mujer, ese no es nuestro problema —respondió Jesús—. Todavía no ha llegado mi momento.

DHH

Jesús le contestó: —Mujer, ¿por qué me dices esto? Mi hora no ha llegado todavía.

TLA

Jesús le respondió: —Madre, ese no es asunto nuestro. Aún no ha llegado el momento de que yo les diga quién soy.

2:5 Cap. 2

Reina-Valera 1960

Su madre dijo a los que servían: Haced todo lo que os dijere.

NTV

Sin embargo, su madre les dijo a los sirvientes: «Hagan lo que él les diga».

DHH

Ella dijo a los que estaban sirviendo: —Hagan todo lo que él les diga.

TLA

Entonces María les dijo a los sirvientes: «Hagan todo lo que Jesús les diga.»

2:6 Cap. 2

Reina-Valera 1960

Y estaban allí seis tinajas de piedra para agua, conforme al rito de la purificación de los judíos, en cada una de las cuales cabían dos o tres cántaros.

NTV

Cerca de allí había seis tinajas de piedra, que se usaban para el lavado ceremonial de los judíos. Cada tinaja tenía una capacidad de entre setenta y cinco a ciento trece litros.

DHH

Había allí seis tinajas de piedra, para el agua que usan los judíos en sus ceremonias de purificación. En cada tinaja cabían de cincuenta a setenta litros de agua.

TLA

Allí había seis grandes tinajas para agua, de las que usan los judíos en sus ceremonias religiosas. En cada tinaja cabían unos cien litros.

2:7 Cap. 2

Reina-Valera 1960

Jesús les dijo: Llenad estas tinajas de agua. Y las llenaron hasta arriba.

NTV

Jesús les dijo a los sirvientes: «Llenen las tinajas con agua». Una vez que las tinajas estuvieron llenas,

DHH

Jesús dijo a los sirvientes: —Llenen de agua estas tinajas. Las llenaron hasta arriba,

TLA

Jesús les dijo a los sirvientes: «Llenen de agua esas tinajas.» Los sirvientes llenaron las tinajas hasta el borde.

2:8 Cap. 2

Reina-Valera 1960

Entonces les dijo: Sacad ahora, y llevadlo al maestresala. Y se lo llevaron.

NTV

les dijo: «Ahora saquen un poco y llévenselo al maestro de ceremonias». Así que los sirvientes siguieron sus indicaciones.

DHH

y Jesús les dijo: —Ahora saquen un poco y llévenselo al encargado de la fiesta. Así lo hicieron.

TLA

Luego Jesús les dijo: «Ahora, saquen un poco y llévenselo al encargado de la fiesta, para que lo pruebe.» Así lo hicieron.

2:9 Cap. 2

Reina-Valera 1960

Cuando el maestresala probó el agua hecha vino, sin saber él de dónde era, aunque lo sabían los sirvientes que habían sacado el agua, llamó al esposo,

NTV

Cuando el maestro de ceremonias probó el agua que ahora era vino, sin saber de dónde provenía (aunque, por supuesto, los sirvientes sí lo sabían), mandó a llamar al novio.

DHH

El encargado de la fiesta probó el agua convertida en vino, sin saber de dónde había salido; solo los sirvientes lo sabían, pues ellos habían sacado el agua. Así que el encargado llamó al novio

TLA

El encargado de la fiesta probó el agua que había sido convertida en vino, y se sorprendió, porque no sabía de dónde había salido ese vino. Pero los sirvientes sí lo sabían. Enseguida el encargado de la fiesta llamó al novio

2:10 Cap. 2

Reina-Valera 1960

y le dijo: Todo hombre sirve primero el buen vino, y cuando ya han bebido mucho, entonces el inferior; mas tú has reservado el buen vino hasta ahora.

NTV

«Un anfitrión siempre sirve el mejor vino primero —le dijo—, y una vez que todos han bebido bastante, comienza a ofrecer el vino más barato. ¡Pero tú has guardado el mejor vino hasta ahora!».

DHH

y le dijo: —Todo el mundo sirve primero el mejor vino, y cuando los invitados ya han bebido bastante, entonces se sirve el vino corriente. Pero tú has guardado el mejor vino hasta ahora.

TLA

y le dijo: «Siempre se sirve primero el mejor vino, y luego, cuando ya los invitados han bebido bastante, se sirve el vino corriente. Tú, en cambio, has dejado el mejor vino para el final.»

2:11 Cap. 2

Reina-Valera 1960

Este principio de señales hizo Jesús en Caná de Galilea, y manifestó su gloria; y sus discípulos creyeron en él.

NTV

Esta señal milagrosa en Caná de Galilea marcó la primera vez que Jesús reveló su gloria. Y sus discípulos creyeron en él.

DHH

Esto que hizo Jesús en Caná de Galilea fue la primera señal milagrosa con la cual mostró su gloria; y sus discípulos creyeron en él.

TLA

Jesús hizo esta primera señal en Caná de Galilea. Así empezó a mostrar el gran poder que tenía, y sus discípulos creyeron en él.

2:12 Cap. 2

Reina-Valera 1960

Después de esto descendieron a Capernaum, él, su madre, sus hermanos y sus discípulos; y estuvieron allí no muchos días.

NTV

Después de la boda, se fue unos días a Capernaúm con su madre, sus hermanos y sus discípulos.

DHH

Después de esto se fue a Cafarnaúm, acompañado de su madre, sus hermanos y sus discípulos; y allí estuvieron unos cuantos días.

TLA

Después de esto, Jesús fue con su madre, sus hermanos y sus discípulos al pueblo de Cafarnaúm, y allí se quedaron unos días.

2:13 Cap. 2

Reina-Valera 1960

Estaba cerca la pascua de los judíos; y subió Jesús a Jerusalén,

NTV

Se acercaba la fecha de la celebración de la Pascua judía, así que Jesús fue a Jerusalén.

DHH

Como ya se acercaba la fiesta de la Pascua de los judíos, Jesús fue a Jerusalén.

TLA

Como ya se acercaba la fiesta de los judíos llamada la Pascua, Jesús fue a la ciudad de Jerusalén.

2:14 Cap. 2

Reina-Valera 1960

y halló en el templo a los que vendían bueyes, ovejas y palomas, y a los cambistas allí sentados.

NTV

Vio que en la zona del templo había unos comerciantes que vendían ganado, ovejas y palomas para los sacrificios; vio a otros que estaban en sus mesas cambiando dinero extranjero.

DHH

Y encontró en el templo a los vendedores de novillos, ovejas y palomas, y a los que estaban sentados en los puestos donde se le cambiaba el dinero a la gente.

TLA

Allí, en el templo, encontró a algunos hombres vendiendo bueyes, ovejas y palomas; otros estaban sentados a sus mesas, cambiando monedas extranjeras por monedas judías.

2:15 Cap. 2

Reina-Valera 1960

Y haciendo un azote de cuerdas, echó fuera del templo a todos, y las ovejas y los bueyes; y esparció las monedas de los cambistas, y volcó las mesas;

NTV

Jesús se hizo un látigo con unas cuerdas y expulsó a todos del templo. Echó las ovejas y el ganado, arrojó por el suelo las monedas de los cambistas y les volteó las mesas.

DHH

Al verlo, Jesús tomó unas cuerdas, se hizo un látigo y los echó a todos del templo, junto con sus ovejas y sus novillos. A los que cambiaban dinero les arrojó las monedas al suelo y les volcó las mesas.

TLA

Al ver esto, Jesús tomó unas cuerdas, hizo un látigo con ellas, y echó a todos fuera del templo, junto con sus ovejas y bueyes. También arrojó al piso las monedas de los que cambiaban dinero, y volcó sus mesas.

2:16 Cap. 2

Reina-Valera 1960

y dijo a los que vendían palomas: Quitad de aquí esto, y no hagáis de la casa de mi Padre casa de mercado.

NTV

Luego se dirigió a los que vendían palomas y les dijo: «Saquen todas esas cosas de aquí. ¡Dejen de convertir la casa de mi Padre en un mercado!».

DHH

A los vendedores de palomas les dijo: —¡Saquen esto de aquí! ¡No hagan un mercado de la casa de mi Padre!

TLA

Y a los que vendían palomas les ordenó: «Saquen esto de aquí. ¡La casa de Dios, mi Padre, no es un mercado!»

2:17 Cap. 2

Reina-Valera 1960

Entonces se acordaron sus discípulos que está escrito: El celo de tu casa me consume.

NTV

Entonces sus discípulos recordaron la profecía de las Escrituras que dice: «El celo por la casa de Dios me consumirá».

DHH

Entonces sus discípulos se acordaron de la Escritura que dice: «Me consumirá el celo por tu casa.»

TLA

Al ver esto, los discípulos recordaron el pasaje de la Biblia que dice: «El amor que siento por tu templo me quema como un fuego.»

2:18 Cap. 2

Reina-Valera 1960

Y los judíos respondieron y le dijeron: ¿Qué señal nos muestras, ya que haces esto?

NTV

Pero los líderes judíos exigieron: —¿Qué estás haciendo? Si Dios te dio autoridad para hacer esto, muéstranos una señal milagrosa que lo compruebe.

DHH

Los judíos le preguntaron: —¿Qué prueba nos das de tu autoridad para hacer esto?

TLA

Luego, los jefes de los judíos le preguntaron a Jesús: —¿Con qué autoridad haces esto?

2:19 Cap. 2

Reina-Valera 1960

Respondió Jesús y les dijo: Destruid este templo, y en tres días lo levantaré.

NTV

—De acuerdo —contestó Jesús—. Destruyan este templo y en tres días lo levantaré.

DHH

Jesús les contestó: —Destruyan este templo, y en tres días volveré a levantarlo.

TLA

Jesús les contestó: —Destruyan este templo, y en solo tres días volveré a construirlo.

2:20 Cap. 2

Reina-Valera 1960

Dijeron luego los judíos: En cuarenta y seis años fue edificado este templo, ¿y tú en tres días lo levantarás?

NTV

—¡Qué dices! —exclamaron—. Tardaron cuarenta y seis años en construir este templo, ¿y tú puedes reconstruirlo en tres días?

DHH

Los judíos le dijeron: —Cuarenta y seis años se ha trabajado en la construcción de este templo, ¿y tú en tres días lo vas a levantar?

TLA

Los jefes respondieron: —Para construir este templo fueron necesarios cuarenta y seis años, ¿y tú crees poder construirlo en tres días?

2:21 Cap. 2

Reina-Valera 1960

Mas él hablaba del templo de su cuerpo.

NTV

Pero cuando Jesús dijo «este templo», se refería a su propio cuerpo.

DHH

Pero el templo al que Jesús se refería era su propio cuerpo.

TLA

Pero Jesús estaba hablando de su propio cuerpo.

2:22 Cap. 2

Reina-Valera 1960

Por tanto, cuando resucitó de entre los muertos, sus discípulos se acordaron que había dicho esto; y creyeron la Escritura y la palabra que Jesús había dicho.

NTV

Después que resucitó de los muertos, sus discípulos recordaron que había dicho esto y creyeron en las Escrituras y también en lo que Jesús había dicho.

DHH

Por eso, cuando resucitó, sus discípulos se acordaron de esto que había dicho, y creyeron en la Escritura y en las palabras de Jesús.

TLA

Por eso, cuando Jesús resucitó, los discípulos recordaron que él había dicho esto. Entonces creyeron lo que dice la Biblia y lo que Jesús había dicho.

2:23 Cap. 2

Reina-Valera 1960

Estando en Jerusalén en la fiesta de la pascua, muchos creyeron en su nombre, viendo las señales que hacía.

NTV

Debido a las señales milagrosas que Jesús hizo en Jerusalén durante la celebración de la Pascua, muchos comenzaron a confiar en él;

DHH

Mientras Jesús estaba en Jerusalén, en la fiesta de la Pascua, muchos creyeron en él al ver las señales milagrosas que hacía.

TLA

Mientras Jesús estaba en la ciudad de Jerusalén, durante la fiesta de la Pascua, muchos creyeron en él porque vieron los milagros que hacía.

2:24 Cap. 2

Reina-Valera 1960

Pero Jesús mismo no se fiaba de ellos, porque conocía a todos,

NTV

pero Jesús no confiaba en ellos porque conocía todo acerca de las personas.

DHH

Pero Jesús no confiaba en ellos, porque los conocía a todos.

TLA

Pero Jesús no confiaba en ellos, ni necesitaba que le dijeran nada de nadie, porque los conocía a todos y sabía lo que pensaban.

2:25 Cap. 2

Reina-Valera 1960

y no tenía necesidad de que nadie le diese testimonio del hombre, pues él sabía lo que había en el hombre.

NTV

No hacía falta que nadie le dijera sobre la naturaleza humana, pues él sabía lo que había en el corazón de cada persona.

DHH

No necesitaba que nadie le dijera nada acerca de la gente, pues él mismo conocía el corazón del hombre.

TLA

Pero Jesús no confiaba en ellos, ni necesitaba que le dijeran nada de nadie, porque los conocía a todos y sabía lo que pensaban.

4:1 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Cuando, pues, el Señor entendió que los fariseos habían oído decir: Jesús hace y bautiza más discípulos que Juan

NTV

Jesús sabía que los fariseos se habían enterado de que él hacía y bautizaba más discípulos que Juan

DHH

Los fariseos se enteraron de que Jesús hacía más discípulos y bautizaba más que Juan

TLA

Los fariseos se enteraron de que el número de seguidores de Jesús aumentaba cada día más, y de que Jesús bautizaba más que Juan el Bautista. Cuando Jesús se dio cuenta de que los fariseos se habían enterado de eso, salió de la región de Judea y regresó a Galilea.

4:2 Cap. 4

Reina-Valera 1960

(aunque Jesús no bautizaba, sino sus discípulos),

NTV

(aunque no era Jesús mismo quien los bautizaba sino sus discípulos).

DHH

(aunque en realidad no era Jesús el que bautizaba, sino sus discípulos).

TLA

Los fariseos se enteraron de que el número de seguidores de Jesús aumentaba cada día más, y de que Jesús bautizaba más que Juan el Bautista. Cuando Jesús se dio cuenta de que los fariseos se habían enterado de eso, salió de la región de Judea y regresó a Galilea.

4:3 Cap. 4

Reina-Valera 1960

salió de Judea, y se fue otra vez a Galilea.

NTV

Así que se fue de Judea y volvió a Galilea.

DHH

Cuando Jesús lo supo, salió de Judea para volver a Galilea.

TLA

Los fariseos se enteraron de que el número de seguidores de Jesús aumentaba cada día más, y de que Jesús bautizaba más que Juan el Bautista. Cuando Jesús se dio cuenta de que los fariseos se habían enterado de eso, salió de la región de Judea y regresó a Galilea.

4:4 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Y le era necesario pasar por Samaria.

NTV

En el camino, tenía que pasar por Samaria.

DHH

En su viaje, tenía que pasar por la región de Samaria.

TLA

En el viaje, tenía que pasar por Samaria.

4:5 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Vino, pues, a una ciudad de Samaria llamada Sicar, junto a la heredad que Jacob dio a su hijo José.

NTV

Entonces llegó a una aldea samaritana llamada Sicar, cerca del campo que Jacob le dio a su hijo José.

DHH

De modo que llegó a un pueblo de Samaria que se llamaba Sicar, cerca del terreno que Jacob había dado en herencia a su hijo José.

TLA

En esa región llegó a un pueblo llamado Sicar. Cerca de allí había un pozo de agua que hacía mucho tiempo había pertenecido a Jacob. Cuando Jacob murió, el nuevo dueño del terreno donde estaba ese pozo fue su hijo José.

4:6 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Y estaba allí el pozo de Jacob. Entonces Jesús, cansado del camino, se sentó así junto al pozo. Era como la hora sexta.

NTV

Allí estaba el pozo de Jacob; y Jesús, cansado por la larga caminata, se sentó junto al pozo cerca del mediodía.

DHH

Allí estaba el pozo de Jacob. Jesús, cansado del camino, se sentó junto al pozo. Era cerca del mediodía.

TLA

Eran como las doce del día, y Jesús estaba cansado del viaje. Por eso se sentó a la orilla del pozo,

4:7 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Vino una mujer de Samaria a sacar agua; y Jesús le dijo: Dame de beber.

NTV

Poco después, llegó una mujer samaritana a sacar agua, y Jesús le dijo: —Por favor, dame un poco de agua para beber.

DHH

Los discípulos habían ido al pueblo a comprar algo de comer. En eso, una mujer de Samaria llegó al pozo a sacar agua, y Jesús le dijo: —Dame un poco de agua.

TLA

mientras los discípulos iban al pueblo a comprar comida. En eso, una mujer de Samaria llegó a sacar agua del pozo. Jesús le dijo a la mujer: —Dame un poco de agua.

4:8 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Pues sus discípulos habían ido a la ciudad a comprar de comer.

NTV

Él estaba solo en ese momento porque sus discípulos habían ido a la aldea a comprar algo para comer.

DHH

Los discípulos habían ido al pueblo a comprar algo de comer. En eso, una mujer de Samaria llegó al pozo a sacar agua, y Jesús le dijo: —Dame un poco de agua.

TLA

mientras los discípulos iban al pueblo a comprar comida. En eso, una mujer de Samaria llegó a sacar agua del pozo. Jesús le dijo a la mujer: —Dame un poco de agua.

4:9 Cap. 4

Reina-Valera 1960

La mujer samaritana le dijo: ¿Cómo tú, siendo judío, me pides a mí de beber, que soy mujer samaritana? Porque judíos y samaritanos no se tratan entre sí.

NTV

La mujer se sorprendió, ya que los judíos rechazan todo trato con los samaritanos. Entonces le dijo a Jesús: —Usted es judío, y yo soy una mujer samaritana. ¿Por qué me pide agua para beber?

DHH

Pero como los judíos no tienen trato con los samaritanos, la mujer le respondió: —¿Cómo es que tú, siendo judío, me pides agua a mí, que soy samaritana?

TLA

Como los judíos no se llevaban bien con los de Samaria, la mujer le preguntó: —¡Pero si usted es judío! ¿Cómo es que me pide agua a mí, que soy samaritana?

4:10 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Respondió Jesús y le dijo: Si conocieras el don de Dios, y quién es el que te dice: Dame de beber; tú le pedirías, y él te daría agua viva.

NTV

Jesús contestó: —Si tan solo supieras el regalo que Dios tiene para ti y con quién estás hablando, tú me pedirías a mí, y yo te daría agua viva.

DHH

Jesús le contestó: —Si supieras lo que Dios da y quién es el que te está pidiendo agua, tú le pedirías a él, y él te daría agua viva.

TLA

Jesús le respondió: —Tú no sabes lo que Dios quiere darte, y tampoco sabes quién soy yo. Si lo supieras, tú me pedirías agua, y yo te daría el agua que da vida.

4:11 Cap. 4

Reina-Valera 1960

La mujer le dijo: Señor, no tienes con qué sacarla, y el pozo es hondo. ¿De dónde, pues, tienes el agua viva?

NTV

—Pero señor, usted no tiene ni una soga ni un balde —le dijo ella—, y este pozo es muy profundo. ¿De dónde va a sacar esa agua viva?

DHH

La mujer le dijo: —Señor, ni siquiera tienes con qué sacar agua, y el pozo es muy hondo: ¿de dónde vas a darme agua viva?

TLA

La mujer le dijo: —Señor, ni siquiera tiene usted con qué sacar agua de este pozo profundo. ¿Cómo va a darme esa agua?

4:12 Cap. 4

Reina-Valera 1960

¿Acaso eres tú mayor que nuestro padre Jacob, que nos dio este pozo, del cual bebieron él, sus hijos y sus ganados?

NTV

Además, ¿se cree usted superior a nuestro antepasado Jacob, quien nos dio este pozo? ¿Cómo puede usted ofrecer mejor agua que la que disfrutaron él, sus hijos y sus animales?

DHH

Nuestro antepasado Jacob nos dejó este pozo, del que él mismo bebía y del que bebían también sus hijos y sus animales. ¿Acaso eres tú más que él?

TLA

Hace mucho tiempo nuestro antepasado Jacob nos dejó este pozo. Él, sus hijos y sus rebaños bebían agua de aquí. ¿Acaso es usted más importante que Jacob?

4:13 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Respondió Jesús y le dijo: Cualquiera que bebiere de esta agua, volverá a tener sed;

NTV

Jesús contestó: —Cualquiera que beba de esta agua pronto volverá a tener sed,

DHH

Jesús le contestó: —Todos los que beben de esta agua, volverán a tener sed;

TLA

Jesús le contestó: —Cualquiera que bebe del agua de este pozo vuelve a tener sed,

4:14 Cap. 4

Reina-Valera 1960

mas el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna.

NTV

pero todos los que beban del agua que yo doy no tendrán sed jamás. Esa agua se convierte en un manantial que brota con frescura dentro de ellos y les da vida eterna.

DHH

pero el que beba del agua que yo le daré, nunca volverá a tener sed. Porque el agua que yo le daré se convertirá en él en manantial de agua que brotará dándole vida eterna.

TLA

pero el que beba del agua que yo doy nunca más tendrá sed. Porque esa agua es como un manantial del que brota vida eterna.

4:15 Cap. 4

Reina-Valera 1960

La mujer le dijo: Señor, dame esa agua, para que no tenga yo sed, ni venga aquí a sacarla.

NTV

—Por favor, señor —le dijo la mujer—, ¡deme de esa agua! Así nunca más volveré a tener sed y no tendré que venir aquí a sacar agua.

DHH

La mujer le dijo: —Señor, dame de esa agua, para que no vuelva yo a tener sed ni tenga que venir aquí a sacar agua.

TLA

Entonces la mujer le dijo: —Señor, deme usted de esa agua, para que yo no vuelva a tener sed, ni tenga que venir aquí a sacarla.

4:16 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Jesús le dijo: Ve, llama a tu marido, y ven acá.

NTV

Jesús le dijo: —Ve y trae a tu esposo.

DHH

Jesús le dijo: —Ve a llamar a tu marido y vuelve acá.

TLA

Jesús le dijo: —Ve a llamar a tu esposo y regresa aquí con él.

4:17 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Respondió la mujer y dijo: No tengo marido. Jesús le dijo: Bien has dicho: No tengo marido;

NTV

—No tengo esposo —respondió la mujer. —Es cierto —dijo Jesús—. No tienes esposo

DHH

La mujer le contestó: —No tengo marido. Jesús le dijo: —Bien dices que no tienes marido;

TLA

—No tengo esposo —respondió la mujer. Jesús le dijo: —Es cierto,

4:18 Cap. 4

Reina-Valera 1960

porque cinco maridos has tenido, y el que ahora tienes no es tu marido; esto has dicho con verdad.

NTV

porque has tenido cinco esposos y ni siquiera estás casada con el hombre con el que ahora vives. ¡Ciertamente dijiste la verdad!

DHH

porque has tenido cinco maridos, y el que ahora tienes no es tu marido. Es cierto lo que has dicho.

TLA

porque has tenido cinco, y el hombre con el que ahora vives no es tu esposo.

4:19 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Le dijo la mujer: Señor, me parece que tú eres profeta.

NTV

—Señor —dijo la mujer—, seguro que usted es profeta.

DHH

Al oír esto, la mujer le dijo: —Señor, ya veo que eres un profeta.

TLA

Al oír esto, la mujer le dijo: —Señor, me parece que usted es un profeta.

4:20 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Nuestros padres adoraron en este monte, y vosotros decís que en Jerusalén es el lugar donde se debe adorar.

NTV

Así que dígame, ¿por qué ustedes, los judíos, insisten en que Jerusalén es el único lugar donde se debe adorar, mientras que nosotros, los samaritanos, afirmamos que es aquí, en el monte Gerizim, donde adoraron nuestros antepasados?

DHH

Nuestros antepasados, los samaritanos, adoraron a Dios aquí, en este monte; pero ustedes los judíos dicen que Jerusalén es el lugar donde debemos adorarlo.

TLA

Desde hace mucho tiempo mis antepasados han adorado a Dios en este cerro, pero ustedes los judíos dicen que se debe adorar a Dios en Jerusalén.

4:21 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Jesús le dijo: Mujer, créeme, que la hora viene cuando ni en este monte ni en Jerusalén adoraréis al Padre.

NTV

Jesús le contestó: —Créeme, querida mujer, que se acerca el tiempo en que no tendrá importancia si se adora al Padre en este monte o en Jerusalén.

DHH

Jesús le contestó: —Créeme, mujer, que llega la hora en que ustedes adorarán al Padre sin tener que venir a este monte ni ir a Jerusalén.

TLA

Jesús le contestó: —Créeme, mujer, pronto llegará el tiempo cuando, para adorar a Dios, nadie tendrá que venir a este cerro ni ir a Jerusalén.

4:22 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Vosotros adoráis lo que no sabéis; nosotros adoramos lo que sabemos; porque la salvación viene de los judíos.

NTV

Ustedes, los samaritanos, saben muy poco acerca de aquel a quien adoran, mientras que nosotros, los judíos, conocemos bien a quien adoramos, porque la salvación viene por medio de los judíos.

DHH

Ustedes no saben a quién adoran; pero nosotros sabemos a quién adoramos, pues la salvación viene de los judíos.

TLA

Ustedes los samaritanos no saben a quién adoran. Pero nosotros los judíos sí sabemos a quién adoramos. Porque el salvador saldrá de los judíos.

4:23 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren.

NTV

Pero se acerca el tiempo —de hecho, ya ha llegado— cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad. El Padre busca personas que lo adoren de esa manera.

DHH

Pero llega la hora, y es ahora mismo, cuando los que de veras adoran al Padre lo harán de un modo verdadero, conforme al Espíritu de Dios. Pues el Padre quiere que así lo hagan los que lo adoran.

TLA

Dios es espíritu, y los que lo adoran, para que lo adoren como se debe, tienen que ser guiados por el Espíritu. Se acerca el tiempo en que los que adoran a Dios el Padre lo harán como se debe, guiados por el Espíritu, porque así es como el Padre quiere ser adorado. ¡Y ese tiempo ya ha llegado!

4:24 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren.

NTV

Pues Dios es Espíritu, por eso todos los que lo adoran deben hacerlo en espíritu y en verdad.

DHH

Dios es Espíritu, y los que lo adoran deben hacerlo de un modo verdadero, conforme al Espíritu de Dios.

TLA

Dios es espíritu, y los que lo adoran, para que lo adoren como se debe, tienen que ser guiados por el Espíritu. Se acerca el tiempo en que los que adoran a Dios el Padre lo harán como se debe, guiados por el Espíritu, porque así es como el Padre quiere ser adorado. ¡Y ese tiempo ya ha llegado!

4:25 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Le dijo la mujer: Sé que ha de venir el Mesías, llamado el Cristo; cuando él venga nos declarará todas las cosas.

NTV

La mujer dijo: —Sé que el Mesías está por venir, al que llaman Cristo. Cuando él venga, nos explicará todas las cosas.

DHH

La mujer le dijo: —Yo sé que va a venir el Mesías (es decir, el Cristo); y cuando él venga, nos lo explicará todo.

TLA

La mujer le dijo: —Yo sé que va a venir el Mesías, a quien también llamamos el Cristo. Cuando él venga, nos explicará todas las cosas.

4:26 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Jesús le dijo: Yo soy, el que habla contigo.

NTV

Entonces Jesús le dijo: —¡Yo Soy el Mesías!

DHH

Jesús le dijo: —Ese soy yo, el mismo que habla contigo.

TLA

Jesús le dijo: —Yo soy el Mesías. Yo soy, el que habla contigo.

4:27 Cap. 4

Reina-Valera 1960

En esto vinieron sus discípulos, y se maravillaron de que hablaba con una mujer; sin embargo, ninguno dijo: ¿Qué preguntas? o, ¿Qué hablas con ella?

NTV

Justo en ese momento, volvieron sus discípulos. Se sorprendieron al ver que Jesús hablaba con una mujer, pero ninguno se atrevió a preguntarle: «¿Qué quieres de ella?» o «¿Por qué le hablas?».

DHH

En esto llegaron sus discípulos, y se quedaron extrañados de que Jesús estuviera hablando con una mujer. Pero ninguno se atrevió a preguntarle qué quería, o de qué estaba conversando con ella.

TLA

En ese momento llegaron los discípulos de Jesús, y se extrañaron de ver que hablaba con una mujer. Pero ninguno se atrevió a preguntarle qué quería, o de qué conversaba con ella.

4:28 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Entonces la mujer dejó su cántaro, y fue a la ciudad, y dijo a los hombres:

NTV

La mujer dejó su cántaro junto al pozo y volvió corriendo a la aldea mientras les decía a todos:

DHH

La mujer dejó su cántaro y se fue al pueblo, donde dijo a la gente:

TLA

La mujer dejó su cántaro, se fue al pueblo y le dijo a la gente:

4:29 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Venid, ved a un hombre que me ha dicho todo cuanto he hecho. ¿No será este el Cristo?

NTV

«¡Vengan a ver a un hombre que me dijo todo lo que he hecho en mi vida! ¿No será este el Mesías?».

DHH

—Vengan a ver a un hombre que me ha dicho todo lo que he hecho. ¿No será este el Mesías?

TLA

«Vengan a ver a un hombre que sabe todo lo que he hecho en la vida. ¡Podría ser el Mesías!»

4:30 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Entonces salieron de la ciudad, y vinieron a él.

NTV

Así que la gente salió de la aldea para verlo.

DHH

Entonces salieron del pueblo y fueron a donde estaba Jesús.

TLA

Entonces la gente salió del pueblo y fue a buscar a Jesús.

4:31 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Entre tanto, los discípulos le rogaban, diciendo: Rabí, come.

NTV

Mientras tanto, los discípulos le insistían a Jesús: —Rabí, come algo.

DHH

Mientras tanto, los discípulos le rogaban: —Maestro, come algo.

TLA

Mientras esto sucedía, los discípulos le rogaban a Jesús: —Maestro, por favor, come algo.

4:32 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Él les dijo: Yo tengo una comida que comer, que vosotros no sabéis.

NTV

Jesús les respondió: —Yo tengo una clase de alimento que ustedes no conocen.

DHH

Pero él les dijo: —Yo tengo una comida, que ustedes no conocen.

TLA

Pero él les dijo: —Yo tengo una comida que ustedes no conocen.

4:33 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Entonces los discípulos decían unos a otros: ¿Le habrá traído alguien de comer?

NTV

«¿Le habrá traído alguien de comer mientras nosotros no estábamos?», se preguntaban los discípulos unos a otros.

DHH

Los discípulos comenzaron a preguntarse unos a otros: —¿Será que le habrán traído algo de comer?

TLA

Los discípulos se preguntaban: «¿Será que alguien le trajo comida?»

4:34 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Jesús les dijo: Mi comida es que haga la voluntad del que me envió, y que acabe su obra.

NTV

Entonces Jesús explicó: —Mi alimento consiste en hacer la voluntad de Dios, quien me envió, y en terminar su obra.

DHH

Pero Jesús les dijo: —Mi comida es hacer la voluntad del que me envió y terminar su trabajo.

TLA

Pero Jesús les dijo: «Mi comida es obedecer a Dios, y completar el trabajo que él me envió a hacer.

4:35 Cap. 4

Reina-Valera 1960

¿No decís vosotros: Aún faltan cuatro meses para que llegue la siega? He aquí os digo: Alzad vuestros ojos y mirad los campos, porque ya están blancos para la siega.

NTV

Ustedes conocen el dicho: “Hay cuatro meses entre la siembra y la cosecha”, pero yo les digo: despierten y miren a su alrededor, los campos ya están listos para la cosecha.

DHH

Ustedes dicen: “Todavía faltan cuatro meses para la cosecha”; pero yo les digo que se fijen en los sembrados, pues ya están maduros para la cosecha.

TLA

»Después de sembrar el trigo, ustedes dicen: “Dentro de cuatro meses recogeremos la cosecha.” Fíjense bien: toda esa gente que viene es como un campo de trigo que ya está listo para la cosecha.

4:36 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Y el que siega recibe salario, y recoge fruto para vida eterna, para que el que siembra goce juntamente con el que siega.

NTV

A los segadores se les paga un buen salario, y los frutos que cosechan son personas que pasan a tener la vida eterna. ¡Qué alegría le espera tanto al que siembra como al que cosecha!

DHH

El que trabaja en la cosecha recibe su paga, y la cosecha que recoge es para vida eterna, para que tanto el que siembra como el que cosecha se alegren juntamente.

TLA

Dios premiará a los que trabajan recogiendo toda esta cosecha de gente, pues todos tendrán vida eterna. Así, el que sembró el campo y los que recojan la cosecha se alegrarán juntos.

4:37 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Porque en esto es verdadero el dicho: Uno es el que siembra, y otro es el que siega.

NTV

Ya saben el dicho: “Uno siembra y otro cosecha”, y es cierto.

DHH

Pues bien dice el dicho, que “Unos siembran y otros cosechan.”

TLA

Es cierto lo que dice el refrán: “Uno es el que siembra, y otro el que cosecha.”

4:38 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Yo os he enviado a segar lo que vosotros no labrasteis; otros labraron, y vosotros habéis entrado en sus labores.

NTV

Yo los envié a ustedes a cosechar donde no sembraron; otros ya habían hecho el trabajo, y ahora a ustedes les toca levantar la cosecha.

DHH

Y yo los envié a ustedes a cosechar lo que no les costó ningún trabajo; otros fueron los que trabajaron, y ustedes son los que se han beneficiado del trabajo de ellos.

TLA

Yo los envío a cosechar lo que a ustedes no les costó ningún trabajo sembrar. Otros invitaron a toda esta gente a venir, y ustedes se han beneficiado del trabajo de ellos.»

4:39 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Y muchos de los samaritanos de aquella ciudad creyeron en él por la palabra de la mujer, que daba testimonio diciendo: Me dijo todo lo que he hecho.

NTV

Muchos samaritanos de esa aldea creyeron en Jesús, porque la mujer había dicho: «¡Él me dijo todo lo que hice en mi vida!».

DHH

Muchos de los habitantes de aquel pueblo de Samaria creyeron en Jesús por lo que les había asegurado la mujer: «Me ha dicho todo lo que he hecho.»

TLA

Mucha gente que vivía en ese pueblo de Samaria creyó en Jesús, porque la mujer les había dicho: «Él sabe todo lo que he hecho en la vida.»

4:40 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Entonces vinieron los samaritanos a él y le rogaron que se quedase con ellos; y se quedó allí dos días.

NTV

Cuando salieron a verlo, le rogaron que se quedara en la aldea. Así que Jesús se quedó dos días,

DHH

Así que, cuando los samaritanos llegaron, rogaron a Jesús que se quedara con ellos. Él se quedó allí dos días,

TLA

Por eso, cuando la gente del pueblo llegó a donde estaba Jesús, le rogó que se quedara con ellos. Él se quedó allí dos días,

4:41 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Y creyeron muchos más por la palabra de él,

NTV

tiempo suficiente para que muchos más escucharan su mensaje y creyeran.

DHH

y muchos más creyeron al oír lo que él mismo decía.

TLA

y muchas otras personas creyeron al oír lo que él decía.

4:42 Cap. 4

Reina-Valera 1960

y decían a la mujer: Ya no creemos solamente por tu dicho, porque nosotros mismos hemos oído, y sabemos que verdaderamente este es el Salvador del mundo, el Cristo.

NTV

Luego le dijeron a la mujer: «Ahora creemos, no solo por lo que tú nos dijiste, sino porque lo hemos oído en persona. Ahora sabemos que él es realmente el Salvador del mundo».

DHH

Y dijeron a la mujer: «Ahora creemos, no solamente por lo que tú nos dijiste, sino también porque nosotros mismos le hemos oído y sabemos que de veras es el Salvador del mundo.»

TLA

La gente le dijo a la mujer: «Ahora creemos, no por lo que tú nos dijiste, sino porque nosotros mismos lo hemos oído; y sabemos que en verdad él es el Salvador del mundo.»

4:43 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Dos días después, salió de allí y fue a Galilea.

NTV

Pasados los dos días, Jesús siguió camino a Galilea.

DHH

Pasados esos dos días, Jesús salió de Samaria y siguió su viaje a Galilea.

TLA

Algunos no trataban bien a Jesús cuando él les hablaba. Por eso Jesús dijo una vez: «A ningún profeta lo reciben bien en su propio pueblo.» Después de estar dos días en aquel pueblo de Samaria, Jesús y sus discípulos salieron

4:44 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Porque Jesús mismo dio testimonio de que el profeta no tiene honra en su propia tierra.

NTV

Él mismo había declarado que un profeta no recibe honra en su propio pueblo.

DHH

Porque, como él mismo dijo, a un profeta no lo honran en su propia tierra.

TLA

Algunos no trataban bien a Jesús cuando él les hablaba. Por eso Jesús dijo una vez: «A ningún profeta lo reciben bien en su propio pueblo.» Después de estar dos días en aquel pueblo de Samaria, Jesús y sus discípulos salieron

4:45 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Cuando vino a Galilea, los galileos le recibieron, habiendo visto todas las cosas que había hecho en Jerusalén, en la fiesta; porque también ellos habían ido a la fiesta.

NTV

Sin embargo, los galileos lo recibieron bien, porque habían estado en Jerusalén durante la celebración de la Pascua y habían visto todo lo que él hizo allí.

DHH

Cuando llegó a Galilea, los de aquella región lo recibieron bien, porque también habían ido a la fiesta de la Pascua a Jerusalén y habían visto todo lo que él hizo entonces.

TLA

hacia la región de Galilea. La gente de Galilea lo recibió muy bien, porque habían estado en la ciudad de Jerusalén para la fiesta de la Pascua, y habían visto todo lo que Jesús hizo en aquella ocasión.

4:46 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Vino, pues, Jesús otra vez a Caná de Galilea, donde había convertido el agua en vino. Y había en Capernaum un oficial del rey, cuyo hijo estaba enfermo.

NTV

En su paso por Galilea, Jesús llegó a Caná, donde había convertido el agua en vino. Cerca de allí, en Capernaúm, había un funcionario de gobierno que tenía un hijo muy enfermo.

DHH

Jesús regresó a Caná de Galilea, donde había convertido el agua en vino. Y había un alto oficial del rey, que tenía un hijo enfermo en Cafarnaúm.

TLA

Más tarde, Jesús regresó al pueblo de Caná, en Galilea, donde había convertido el agua en vino. En ese pueblo había un oficial importante del rey Herodes Antipas. Ese oficial tenía un hijo enfermo en el pueblo de Cafarnaúm.

4:47 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Este, cuando oyó que Jesús había llegado de Judea a Galilea, vino a él y le rogó que descendiese y sanase a su hijo, que estaba a punto de morir.

NTV

Cuando supo que Jesús había ido de Judea a Galilea, fue a verlo y le rogó que se dirigiera a Capernaúm para sanar a su hijo, quien estaba al borde de la muerte.

DHH

Cuando el oficial supo que Jesús había llegado de Judea a Galilea, fue a verlo y le rogó que fuera a su casa y sanara a su hijo, que estaba a punto de morir.

TLA

Cuando el oficial supo que Jesús había viajado desde la región de Judea a Galilea, fue y le pidió que lo acompañara a su casa y sanara a su hijo, pues el muchacho estaba a punto de morir.

4:48 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Entonces Jesús le dijo: Si no viereis señales y prodigios, no creeréis.

NTV

Jesús le preguntó: —¿Acaso nunca van a creer en mí a menos que vean señales milagrosas y maravillas?

DHH

Jesús le contestó: —Ustedes no creen, si no ven señales y milagros.

TLA

Jesús le contestó: —Ustedes solo creen en Dios si ven señales y milagros.

4:49 Cap. 4

Reina-Valera 1960

El oficial del rey le dijo: Señor, desciende antes que mi hijo muera.

NTV

—Señor, por favor —suplicó el funcionario—, ven ahora mismo, antes de que mi hijito se muera.

DHH

Pero el oficial le dijo: —Señor, ven pronto, antes que mi hijo se muera.

TLA

Pero el oficial insistió: —Señor, venga usted pronto a mi casa, antes de que muera mi hijo.

4:50 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Jesús le dijo: Ve, tu hijo vive. Y el hombre creyó la palabra que Jesús le dijo, y se fue.

NTV

Entonces Jesús le dijo: —Vuelve a tu casa. ¡Tu hijo vivirá! Y el hombre creyó lo que Jesús le dijo y emprendió el regreso a su casa.

DHH

Jesús le dijo entonces: —Vuelve a casa; tu hijo vive. El hombre creyó lo que Jesús le dijo, y se fue.

TLA

Jesús le dijo: —Regresa a tu casa. Tu hijo vive. El hombre creyó lo que Jesús dijo, y se fue.

4:51 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Cuando ya él descendía, sus siervos salieron a recibirle, y le dieron nuevas, diciendo: Tu hijo vive.

NTV

Mientras el funcionario iba en camino, algunos de sus sirvientes salieron a su encuentro con la noticia de que su hijo estaba vivo y sano.

DHH

Mientras regresaba a su casa, sus criados salieron a su encuentro y le dijeron: —¡Su hijo vive!

TLA

Mientras regresaba a su casa, sus criados salieron a su encuentro y le dijeron: «¡Su hijo vive!»

4:52 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Entonces él les preguntó a qué hora había comenzado a estar mejor. Y le dijeron: Ayer a las siete le dejó la fiebre.

NTV

Él les preguntó a qué hora el niño había comenzado a mejorar, y ellos le contestaron: «Ayer, a la una de la tarde, ¡la fiebre de pronto se le fue!».

DHH

Él les preguntó a qué hora había comenzado a sentirse mejor su hijo, y le contestaron: —Ayer a la una de la tarde se le quitó la fiebre.

TLA

El oficial les preguntó a qué hora el muchacho había empezado a sentirse mejor, y ellos respondieron: «La fiebre se le quitó ayer a la una de la tarde.»

4:53 Cap. 4

Reina-Valera 1960

El padre entonces entendió que aquella era la hora en que Jesús le había dicho: Tu hijo vive; y creyó él con toda su casa.

NTV

Entonces el padre se dio cuenta de que la sanidad había ocurrido en el mismo instante en que Jesús le había dicho: «Tu hijo vivirá». Y tanto él como todos los de su casa creyeron en Jesús.

DHH

El padre cayó entonces en la cuenta de que era la misma hora en que Jesús le dijo: «Tu hijo vive»; y él y toda su familia creyeron en Jesús.

TLA

El padre del muchacho recordó que, a esa misma hora, Jesús le había dicho: «Regresa a tu casa. Tu hijo vive.» Por eso, el oficial del rey y toda su familia creyeron en Jesús.

4:54 Cap. 4

Reina-Valera 1960

Esta segunda señal hizo Jesús, cuando fue de Judea a Galilea.

NTV

Esa fue la segunda señal milagrosa que hizo Jesús en Galilea al volver de Judea.

DHH

Esta fue la segunda señal milagrosa que hizo Jesús, cuando volvió de Judea a Galilea.

TLA

Esta fue la segunda señal que Jesús hizo en Galilea al volver de Judea.

5:1 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Después de estas cosas había una fiesta de los judíos, y subió Jesús a Jerusalén.

NTV

Después Jesús regresó a Jerusalén para la celebración de uno de los días sagrados de los judíos.

DHH

Algún tiempo después, los judíos celebraban una fiesta, y Jesús volvió a Jerusalén.

TLA

Tiempo después, Jesús regresó a la ciudad de Jerusalén para asistir a una fiesta de los judíos.

5:2 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Y hay en Jerusalén, cerca de la puerta de las ovejas, un estanque, llamado en hebreo Betesda, el cual tiene cinco pórticos.

NTV

Dentro de la ciudad, cerca de la puerta de las Ovejas, se encontraba el estanque de Betesda, que tenía cinco pórticos cubiertos.

DHH

En Jerusalén, cerca de la puerta llamada de las Ovejas, hay un estanque que en hebreo se llama Betzatá. Tiene cinco pórticos,

TLA

En Jerusalén, cerca de la entrada llamada «Portón de las Ovejas», había una piscina con cinco entradas, que en hebreo se llamaba Betzatá.

5:3 Cap. 5

Reina-Valera 1960

En estos yacía una multitud de enfermos, ciegos, cojos y paralíticos, que esperaban el movimiento del agua.

NTV

Una multitud de enfermos —ciegos, cojos, paralíticos— estaban tendidos en los pórticos.

DHH

en los cuales se encontraban muchos enfermos, ciegos, cojos y tullidos echados en el suelo.

TLA

Allí, acostados en el suelo, había muchos enfermos: ciegos, cojos y paralíticos.

5:4 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Porque un ángel descendía de tiempo en tiempo al estanque, y agitaba el agua; y el que primero descendía al estanque después del movimiento del agua, quedaba sano de cualquier enfermedad que tuviese.

NTV

[Este verso no aparece en esta versión.]

DHH

[Este verso no aparece en esta versión.]

TLA

Allí, acostados en el suelo, había muchos enfermos: ciegos, cojos y paralíticos.

5:5 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Y había allí un hombre que hacía treinta y ocho años que estaba enfermo.

NTV

Uno de ellos era un hombre que hacía treinta y ocho años que estaba enfermo.

DHH

Había entre ellos un hombre que estaba enfermo desde hacía treinta y ocho años.

TLA

Entre ellos había un hombre que desde hacía treinta y ocho años estaba enfermo.

5:6 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Cuando Jesús lo vio acostado, y supo que llevaba ya mucho tiempo así, le dijo: ¿Quieres ser sano?

NTV

Cuando Jesús lo vio y supo que hacía tanto que padecía la enfermedad, le preguntó: —¿Te gustaría recuperar la salud?

DHH

Cuando Jesús lo vio allí acostado y se enteró del mucho tiempo que llevaba así, le preguntó: —¿Quieres recobrar la salud?

TLA

Cuando Jesús lo vio allí acostado, y se enteró de cuánto tiempo había estado enfermo, le preguntó: —¿Quieres que Dios te sane?

5:7 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Señor, le respondió el enfermo, no tengo quien me meta en el estanque cuando se agita el agua; y entre tanto que yo voy, otro desciende antes que yo.

NTV

—Es que no puedo, señor —contestó el enfermo—, porque no tengo a nadie que me meta en el estanque cuando se agita el agua. Siempre alguien llega antes que yo.

DHH

El enfermo le contestó: —Señor, no tengo a nadie que me meta en el estanque cuando se remueve el agua. Cada vez que quiero meterme, otro lo hace primero.

TLA

El enfermo contestó: —Señor, no tengo a nadie que me meta en la piscina cuando el agua se mueve. Cada vez que trato de meterme, alguien lo hace primero.

5:8 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Jesús le dijo: Levántate, toma tu lecho, y anda.

NTV

Jesús le dijo: —¡Ponte de pie, toma tu camilla y anda!

DHH

Jesús le dijo: —Levántate, alza tu camilla y anda.

TLA

Jesús le dijo: —Levántate, alza tu camilla y camina.

5:9 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Y al instante aquel hombre fue sanado, y tomó su lecho, y anduvo. Y era día de reposo aquel día.

NTV

¡Al instante, el hombre quedó sano! Enrolló la camilla, ¡y comenzó a caminar! Pero ese milagro sucedió el día de descanso,

DHH

En aquel momento el hombre recobró la salud, alzó su camilla y comenzó a andar. Pero como era sábado,

TLA

En ese momento el hombre quedó sano, alzó su camilla y comenzó a caminar. Esto sucedió un sábado, que es el día de descanso obligatorio para los judíos.

5:10 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Entonces los judíos dijeron a aquel que había sido sanado: Es día de reposo; no te es lícito llevar tu lecho.

NTV

así que los líderes judíos protestaron. Le dijeron al hombre que había sido sanado: —¡No puedes trabajar el día de descanso! ¡La ley no te permite cargar esa camilla!

DHH

los judíos dijeron al que había sido sanado: —Hoy es sábado; no te está permitido llevar tu camilla.

TLA

Por eso, unos jefes de los judíos le dijeron al hombre que había sido sanado: —Hoy es sábado, y está prohibido que andes cargando tu camilla.

5:11 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Él les respondió: El que me sanó, él mismo me dijo: Toma tu lecho y anda.

NTV

Pero él respondió: —El hombre que me sanó me dijo: “Toma tu camilla y anda”.

DHH

Aquel hombre les contestó: —El que me devolvió la salud, me dijo: “Alza tu camilla y anda.”

TLA

Pero él les contestó: —El que me sanó me dijo: “Levántate, alza tu camilla y camina.”

5:12 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Entonces le preguntaron: ¿Quién es el que te dijo: Toma tu lecho y anda?

NTV

—¿Quién te dijo semejante cosa? —le exigieron.

DHH

Ellos le preguntaron: —¿Quién es el que te dijo: “Alza tu camilla y anda”?

TLA

Ellos preguntaron: —¿Y quién te dijo que te levantaras y caminaras?

5:13 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Y el que había sido sanado no sabía quién fuese, porque Jesús se había apartado de la gente que estaba en aquel lugar.

NTV

El hombre no lo sabía, porque Jesús había desaparecido entre la multitud;

DHH

Pero el hombre no sabía quién lo había sanado, porque Jesús había desaparecido entre la mucha gente que había allí.

TLA

Pero el hombre no sabía quién lo había sanado, porque Jesús había desaparecido entre toda la gente que estaba allí.

5:14 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Después le halló Jesús en el templo, y le dijo: Mira, has sido sanado; no peques más, para que no te venga alguna cosa peor.

NTV

pero después, Jesús lo encontró en el templo y le dijo: «Ya estás sano; así que deja de pecar o podría sucederte algo mucho peor».

DHH

Después Jesús lo encontró en el templo, y le dijo: —Mira, ahora que ya estás sano, no vuelvas a pecar, para que no te pase algo peor.

TLA

Más tarde, Jesús encontró a ese hombre en el templo, y le dijo: «Ahora que estás sano, no vuelvas a pecar, porque te puede pasar algo peor.»

5:15 Cap. 5

Reina-Valera 1960

El hombre se fue, y dio aviso a los judíos, que Jesús era el que le había sanado.

NTV

Entonces el hombre fue a ver a los líderes judíos y les dijo que era Jesús quien lo había sanado.

DHH

El hombre se fue y comunicó a los judíos que Jesús era quien le había devuelto la salud.

TLA

El hombre fue a ver a los jefes judíos, y les dijo que Jesús lo había sanado.

5:16 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Y por esta causa los judíos perseguían a Jesús, y procuraban matarle, porque hacía estas cosas en el día de reposo.

NTV

Entonces los líderes judíos comenzaron a acosar a Jesús por haber violado las reglas del día de descanso.

DHH

Por eso los judíos perseguían a Jesús, pues hacía estas cosas en sábado.

TLA

Entonces ellos empezaron a perseguir a Jesús por hacer milagros los sábados.

5:17 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Y Jesús les respondió: Mi Padre hasta ahora trabaja, y yo trabajo.

NTV

Pero Jesús respondió: «Mi Padre siempre trabaja, y yo también».

DHH

Pero Jesús les dijo: —Mi Padre siempre ha trabajado, y yo también trabajo.

TLA

Pero Jesús les dijo: «Mi Padre nunca deja de trabajar, ni yo tampoco.»

5:18 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Por esto los judíos aún más procuraban matarle, porque no solo quebrantaba el día de reposo, sino que también decía que Dios era su propio Padre, haciéndose igual a Dios.

NTV

Entonces los líderes judíos se esforzaron aún más por encontrar una forma de matarlo. Pues no solo violaba el día de descanso sino que, además, decía que Dios era su Padre, con lo cual se hacía igual a Dios.

DHH

Por esto, los judíos tenían aún más deseos de matarlo, porque no solamente no observaba el mandato sobre el sábado, sino que además se hacía igual a Dios al decir que Dios era su propio Padre.

TLA

Los jefes judíos se molestaron tanto que tuvieron aun más ganas de matar a Jesús. No lo querían porque, además de sanar a los enfermos en día sábado, decía que Dios era su Padre, y que por eso era igual a Dios.

5:19 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Respondió entonces Jesús, y les dijo: De cierto, de cierto os digo: No puede el Hijo hacer nada por sí mismo, sino lo que ve hacer al Padre; porque todo lo que el Padre hace, también lo hace el Hijo igualmente.

NTV

Entonces Jesús explicó: «Les digo la verdad, el Hijo no puede hacer nada por su propia cuenta; solo hace lo que ve que el Padre hace. Todo lo que hace el Padre, también lo hace el Hijo,

DHH

Jesús les dijo: «Les aseguro que el Hijo de Dios no puede hacer nada por su propia cuenta; solamente hace lo que ve hacer al Padre. Todo lo que hace el Padre, también lo hace el Hijo.

TLA

Jesús les dijo: «Les aseguro que yo, el Hijo de Dios, no puedo hacer nada por mi propia cuenta. Solo hago lo que veo que hace Dios, mi Padre.

5:20 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Porque el Padre ama al Hijo, y le muestra todas las cosas que él hace; y mayores obras que estas le mostrará, de modo que vosotros os maravilléis.

NTV

pues el Padre ama al Hijo y le muestra todo lo que hace. De hecho, el Padre le mostrará cómo hacer cosas más trascendentes que el sanar a ese hombre. Entonces ustedes quedarán realmente asombrados.

DHH

Pues el Padre ama al Hijo y le muestra todo lo que hace; y le mostrará cosas todavía más grandes, que los dejarán a ustedes asombrados.

TLA

Él me ama y me muestra todo lo que hace. Y me mostrará cosas aun más grandes, que a ustedes los dejarán asombrados.

5:21 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Porque como el Padre levanta a los muertos, y les da vida, así también el Hijo a los que quiere da vida.

NTV

Pues, así como el Padre da vida a los que resucita de los muertos, también el Hijo da vida a quien él quiere.

DHH

Porque así como el Padre resucita a los muertos y les da vida, también el Hijo da vida a quienes quiere dársela.

TLA

Porque así como mi Padre hace que los muertos vuelvan a vivir, así también yo le doy vida a quien quiero.

5:22 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Porque el Padre a nadie juzga, sino que todo el juicio dio al Hijo,

NTV

Además, el Padre no juzga a nadie, sino que le ha dado al Hijo autoridad absoluta para juzgar,

DHH

Y el Padre no juzga a nadie, sino que le ha dado a su Hijo todo el poder de juzgar,

TLA

Y mi Padre no juzga a nadie. Es a mí, que soy su Hijo, a quien le ha dado ese poder,

5:23 Cap. 5

Reina-Valera 1960

para que todos honren al Hijo como honran al Padre. El que no honra al Hijo, no honra al Padre que le envió.

NTV

a fin de que todos honren al Hijo así como honran al Padre. El que no honra al Hijo ciertamente tampoco honra al Padre que lo envió.

DHH

para que todos den al Hijo la misma honra que dan al Padre. El que no honra al Hijo, tampoco honra al Padre, que lo ha enviado.

TLA

para que todos me honren como lo honran a él. Cuando alguien no me honra, tampoco honra a mi Padre, que me envió.

5:24 Cap. 5

Reina-Valera 1960

De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida.

NTV

»Les digo la verdad, todos los que escuchan mi mensaje y creen en Dios, quien me envió, tienen vida eterna. Nunca serán condenados por sus pecados, pues ya han pasado de la muerte a la vida.

DHH

»Les aseguro que quien presta atención a lo que yo digo y cree en el que me envió, tiene vida eterna; y no será condenado, pues ya ha pasado de la muerte a la vida.

TLA

»Les aseguro que todo el que preste atención a lo que digo, y crea en Dios, que fue quien me envió, tendrá vida eterna. Aunque antes haya vivido alejado de Dios, ya no será condenado, pues habrá recibido la vida eterna.

5:25 Cap. 5

Reina-Valera 1960

De cierto, de cierto os digo: Viene la hora, y ahora es, cuando los muertos oirán la voz del Hijo de Dios; y los que la oyeren vivirán.

NTV

»Y les aseguro que se acerca el tiempo —de hecho, ya ha llegado— cuando los muertos oirán mi voz, la voz del Hijo de Dios, y los que escuchen, vivirán.

DHH

Les aseguro que viene la hora, y es ahora mismo, cuando los muertos oirán la voz del Hijo de Dios; y los que la oigan, vivirán.

TLA

Una cosa es cierta: ahora es cuando los que viven alejados de Dios me oirán a mí, que soy su Hijo. Si me obedecen, tendrán la vida eterna.

5:26 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Porque como el Padre tiene vida en sí mismo, así también ha dado al Hijo el tener vida en sí mismo;

NTV

El Padre tiene vida en sí mismo y le ha entregado a su Hijo ese mismo poder de dar vida.

DHH

Porque así como el Padre tiene vida en sí mismo, así también ha hecho que el Hijo tenga vida en sí mismo,

TLA

Porque Dios, mi Padre, tiene el poder para dar la vida, y a mí me ha dado ese poder.

5:27 Cap. 5

Reina-Valera 1960

y también le dio autoridad de hacer juicio, por cuanto es el Hijo del Hombre.

NTV

Y le ha dado autoridad para juzgar a todos, porque es el Hijo del Hombre.

DHH

y le ha dado autoridad para juzgar, por cuanto que es el Hijo del hombre.

TLA

También me ha dado autoridad para juzgar, pues yo soy el Hijo del hombre.

5:28 Cap. 5

Reina-Valera 1960

No os maravilléis de esto; porque vendrá hora cuando todos los que están en los sepulcros oirán su voz;

NTV

¡No se sorprendan tanto! Ciertamente, ya se acerca el tiempo en que todos los que están en las tumbas oirán la voz del Hijo de Dios

DHH

No se admiren de esto, porque va a llegar la hora en que todos los muertos oirán su voz

TLA

»No se sorprendan de lo que les digo, porque va a llegar el momento en que los muertos oirán mi voz

5:29 Cap. 5

Reina-Valera 1960

y los que hicieron lo bueno, saldrán a resurrección de vida; mas los que hicieron lo malo, a resurrección de condenación.

NTV

y resucitarán. Los que hicieron el bien resucitarán para gozar de la vida eterna, y los que continuaron en su maldad resucitarán para sufrir el juicio.

DHH

y saldrán de las tumbas. Los que hicieron el bien, resucitarán para tener vida; pero los que hicieron el mal, resucitarán para ser condenados.

TLA

y saldrán de sus tumbas. Entonces, los que hicieron lo bueno volverán a vivir, y estarán con Dios para siempre; pero los que hicieron lo malo volverán a vivir para ser castigados.

5:30 Cap. 5

Reina-Valera 1960

No puedo yo hacer nada por mí mismo; según oigo, así juzgo; y mi juicio es justo, porque no busco mi voluntad, sino la voluntad del que me envió, la del Padre.

NTV

Yo no puedo hacer nada por mi propia cuenta; juzgo según Dios me indica. Por lo tanto, mi juicio es justo, porque llevo a cabo la voluntad del que me envió y no la mía.

DHH

»Yo no puedo hacer nada por mi propia cuenta. Juzgo según el Padre me ordena, y mi juicio es justo, pues no trato de hacer mi voluntad sino la voluntad del Padre, que me ha enviado.

TLA

»Yo no puedo hacer nada por mi propia cuenta. Mi Padre me envió, y él me dice cómo debo juzgar a las personas. Por eso yo juzgo correctamente, porque no hago lo que yo quiero, sino lo que mi Padre me ordena hacer.

5:31 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Si yo doy testimonio acerca de mí mismo, mi testimonio no es verdadero.

NTV

»Si yo diera testimonio en mi propio favor, mi testimonio no sería válido;

DHH

Si yo diera testimonio en favor mío, mi testimonio no valdría como prueba.

TLA

»Si yo hablara bien de mí mismo, ustedes dirían que miento.

5:32 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Otro es el que da testimonio acerca de mí, y sé que el testimonio que da de mí es verdadero.

NTV

pero hay otro que también da testimonio de mí, y les aseguro que todo lo que dice acerca de mí es verdad.

DHH

Pero hay otro que da testimonio en favor mío, y me consta que su testimonio sí vale como prueba.

TLA

Pero conozco a alguien que dirá quién soy yo, y que confirmará que yo digo la verdad.

5:33 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Vosotros enviasteis mensajeros a Juan, y él dio testimonio de la verdad.

NTV

De hecho, ustedes enviaron a sus hombres para que escucharan a Juan el Bautista, y el testimonio que él dio acerca de mí fue cierto.

DHH

Ustedes enviaron a preguntarle a Juan, y él dio testimonio a favor de la verdad.

TLA

Cuando ustedes enviaron mensajeros a Juan, él les dijo la verdad.

5:34 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Pero yo no recibo testimonio de hombre alguno; mas digo esto, para que vosotros seáis salvos.

NTV

Por supuesto, no necesito testigos humanos, pero digo estas cosas para que ustedes sean salvos.

DHH

Pero yo no dependo del testimonio de ningún hombre. Solo digo esto para que ustedes alcancen la salvación.

TLA

Las enseñanzas de Juan fueron como una lámpara encendida en la oscuridad, y por un tiempo ustedes se alegraron de escucharlas. »Pero yo no necesito que nadie hable bien de mí. Si he mencionado a Juan, ha sido solo para que ustedes crean y Dios los salve.

5:35 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Él era antorcha que ardía y alumbraba; y vosotros quisisteis regocijaros por un tiempo en su luz.

NTV

Juan era como una lámpara que ardía y brillaba, y ustedes se entusiasmaron con su mensaje durante un tiempo;

DHH

Juan era como una lámpara que ardía y alumbraba, y ustedes quisieron gozar de su luz por un corto tiempo.

TLA

Las enseñanzas de Juan fueron como una lámpara encendida en la oscuridad, y por un tiempo ustedes se alegraron de escucharlas. »Pero yo no necesito que nadie hable bien de mí. Si he mencionado a Juan, ha sido solo para que ustedes crean y Dios los salve.

5:36 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Mas yo tengo mayor testimonio que el de Juan; porque las obras que el Padre me dio para que cumpliese, las mismas obras que yo hago, dan testimonio de mí, que el Padre me ha enviado.

NTV

pero yo tengo un testigo aún más importante que Juan: mis enseñanzas y mis milagros. El Padre me dio estas obras para que yo las realizara, y ellas prueban que él me envió.

DHH

Pero tengo a mi favor un testimonio más valioso que el de Juan. Lo que yo hago, que es lo que el Padre me encargó que hiciera, comprueba que de veras el Padre me ha enviado.

TLA

Yo puedo probarles que de verdad mi Padre me ha enviado. Así lo prueba todo lo que hago, y ni siquiera Juan puede ser mejor testigo. Porque yo hago las cosas que mi Padre me envió a hacer.

5:37 Cap. 5

Reina-Valera 1960

También el Padre que me envió ha dado testimonio de mí. Nunca habéis oído su voz, ni habéis visto su aspecto,

NTV

El Padre mismo, quien me envió, ha dado testimonio de mí. Ustedes nunca han oído su voz ni lo han visto cara a cara,

DHH

Y también el Padre, que me ha enviado, da testimonio a mi favor, a pesar de que ustedes nunca han oído su voz ni lo han visto,

TLA

»Mi Padre me ha enviado, y él también habla bien de mí. Lo que pasa es que ustedes nunca lo han oído hablar, ni lo han visto cara a cara.

5:38 Cap. 5

Reina-Valera 1960

ni tenéis su palabra morando en vosotros; porque a quien él envió, vosotros no creéis.

NTV

y no tienen su mensaje en el corazón, porque no creen en mí, que soy a quien el Padre les ha enviado.

DHH

ni dejan que su palabra permanezca en ustedes, porque no creen en aquel que el Padre envió.

TLA

Ustedes no aceptan su mensaje, pues no han creído en mí, que he sido enviado por él.

5:39 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí;

NTV

»Ustedes estudian las Escrituras a fondo porque piensan que ellas les dan vida eterna. ¡Pero las Escrituras me señalan a mí!

DHH

Ustedes estudian las Escrituras con mucho cuidado, porque esperan encontrar en ellas la vida eterna; sin embargo, aunque las Escrituras dan testimonio de mí,

TLA

»Ustedes estudian la Biblia con mucho cuidado porque creen que así alcanzarán la vida eterna. Sin embargo, a pesar de que la Biblia habla bien de mí,

5:40 Cap. 5

Reina-Valera 1960

y no queréis venir a mí para que tengáis vida.

NTV

Sin embargo, ustedes se niegan a venir a mí para recibir esa vida.

DHH

ustedes no quieren venir a mí para tener esa vida.

TLA

ustedes no quieren creer en mí para alcanzar la vida eterna.

5:41 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Gloria de los hombres no recibo.

NTV

»La aprobación de ustedes no significa nada para mí,

DHH

»Yo no acepto gloria que venga de los hombres.

TLA

»A mí no me interesa que la gente hable bien de mí.

5:42 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Mas yo os conozco, que no tenéis amor de Dios en vosotros.

NTV

porque sé que no tienen el amor de Dios adentro.

DHH

Además, los conozco a ustedes y sé que no tienen el amor de Dios.

TLA

Además, a ustedes los conozco muy bien, y sé que no aman a Dios.

5:43 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Yo he venido en nombre de mi Padre, y no me recibís; si otro viniere en su propio nombre, a ese recibiréis.

NTV

Yo he venido en nombre de mi Padre, y ustedes me han rechazado. Sin embargo, si otros vienen en su propio nombre, ustedes los reciben con gusto.

DHH

Yo he venido en nombre de mi Padre, y ustedes no me aceptan; en cambio, si viniera otro en nombre propio, a ese lo aceptarían.

TLA

Él es mi Padre, y me ha enviado, pero ustedes no me han aceptado. Sin embargo, a quien viene por su propia cuenta, ustedes sí lo reciben.

5:44 Cap. 5

Reina-Valera 1960

¿Cómo podéis vosotros creer, pues recibís gloria los unos de los otros, y no buscáis la gloria que viene del Dios único?

NTV

¡Con razón les cuesta creer! Pues a ustedes les encanta honrarse unos a otros, pero no les importa la honra que proviene del único que es Dios.

DHH

¿Cómo pueden creer ustedes, si reciben gloria los unos de los otros y no buscan la gloria que viene del Dios único?

TLA

¡Cómo van a creerme, si les gusta que sea la gente la que hable bien de ustedes, y no el Dios único!

5:45 Cap. 5

Reina-Valera 1960

No penséis que yo voy a acusaros delante del Padre; hay quien os acusa, Moisés, en quien tenéis vuestra esperanza.

NTV

»Sin embargo, no soy yo quien los acusará ante el Padre. ¡Moisés los acusará! Sí, Moisés, en quien ustedes han puesto su esperanza.

DHH

No crean que yo los voy a acusar delante de mi Padre; el que los acusa es Moisés mismo, en quien ustedes han puesto su confianza.

TLA

»No crean que yo voy a acusarlos con mi Padre. Ustedes han confiado en lo que Moisés escribió, y será Moisés quien los acuse.

5:46 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Porque si creyeseis a Moisés, me creeríais a mí, porque de mí escribió él.

NTV

Si en verdad le creyeran a Moisés, me creerían a mí, porque él escribió acerca de mí;

DHH

Porque si ustedes le creyeran a Moisés, también me creerían a mí, porque Moisés escribió acerca de mí.

TLA

Si le creyeran a Moisés, también creerían en mí, pues él escribió acerca de mí.

5:47 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Pero si no creéis a sus escritos, ¿cómo creeréis a mis palabras?

NTV

pero como no creen en lo que él escribió, ¿cómo creerán lo que yo digo?».

DHH

Pero si no creen lo que él escribió, ¿cómo van a creer lo que yo les digo?»

TLA

Pero si no creen en lo que él escribió, ¿cómo van a creer en lo que yo les digo?»

9:1 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Al pasar Jesús, vio a un hombre ciego de nacimiento.

NTV

Mientras caminaba, Jesús vio a un hombre que era ciego de nacimiento.

DHH

Al salir, Jesús vio a su paso a un hombre que había nacido ciego.

TLA

Cuando Jesús salió del templo, vio por el camino a un joven que había nacido ciego.

9:2 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Y le preguntaron sus discípulos, diciendo: Rabí, ¿quién pecó, este o sus padres, para que haya nacido ciego?

NTV

—Rabí, ¿por qué nació ciego este hombre? —le preguntaron sus discípulos—. ¿Fue por sus propios pecados o por los de sus padres?

DHH

Sus discípulos le preguntaron: —Maestro, ¿por qué nació ciego este hombre? ¿Por el pecado de sus padres, o por su propio pecado?

TLA

Los discípulos le preguntaron a Jesús: —Maestro, ¿quién tiene la culpa de que este joven haya nacido ciego? ¿Fue por algo malo que hizo él mismo, o por algo malo que hicieron sus padres?

9:3 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Respondió Jesús: No es que pecó este, ni sus padres, sino para que las obras de Dios se manifiesten en él.

NTV

—No fue por sus pecados ni tampoco por los de sus padres —contestó Jesús—. Nació ciego para que todos vieran el poder de Dios en él.

DHH

Jesús les contestó: —Ni por su propio pecado ni por el de sus padres; fue más bien para que en él se demuestre lo que Dios puede hacer.

TLA

Jesús les respondió: —Ni él ni sus padres tienen la culpa. Nació así para que ustedes vean cómo el poder de Dios lo sana.

9:4 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Me es necesario hacer las obras del que me envió, entre tanto que el día dura; la noche viene, cuando nadie puede trabajar.

NTV

Debemos llevar a cabo cuanto antes las tareas que nos encargó el que nos envió. Pronto viene la noche cuando nadie puede trabajar;

DHH

Mientras es de día, tenemos que hacer el trabajo del que me envió; pues viene la noche, cuando nadie puede trabajar.

TLA

Mientras yo esté con ustedes, hagamos el trabajo que Dios mi Padre me mandó hacer; vendrá el momento en que ya nadie podrá trabajar.

9:5 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Entre tanto que estoy en el mundo, luz soy del mundo.

NTV

pero mientras estoy aquí en el mundo, yo soy la luz del mundo.

DHH

Mientras estoy en este mundo, soy la luz del mundo.

TLA

Mientras yo estoy en el mundo, soy la luz del mundo.

9:6 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Dicho esto, escupió en tierra, e hizo lodo con la saliva, y untó con el lodo los ojos del ciego,

NTV

Luego escupió en el suelo, hizo lodo con la saliva y lo untó en los ojos del ciego.

DHH

Después de haber dicho esto, Jesús escupió en el suelo, hizo con la saliva un poco de lodo y se lo untó al ciego en los ojos.

TLA

Enseguida Jesús escupió en el suelo, hizo un poco de lodo con la saliva, y se lo puso al joven en los ojos.

9:7 Cap. 9

Reina-Valera 1960

y le dijo: Ve a lavarte en el estanque de Siloé (que traducido es, Enviado). Fue entonces, y se lavó, y regresó viendo.

NTV

Le dijo: «Ve a lavarte en el estanque de Siloé» (Siloé significa «enviado»). Entonces el hombre fue, se lavó, ¡y regresó viendo!

DHH

Luego le dijo: —Ve a lavarte al estanque de Siloé (que significa: «Enviado»). El ciego fue y se lavó, y cuando regresó ya podía ver.

TLA

Entonces le dijo: «Ve a la piscina de Siloé, y lávate los ojos.» El ciego fue y se lavó, y cuando regresó ya podía ver.

9:8 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Entonces los vecinos, y los que antes le habían visto que era ciego, decían: ¿No es este el que se sentaba y mendigaba?

NTV

Sus vecinos y otros que lo conocían como un pordiosero ciego se preguntaban: «¿No es ese el hombre que solía sentarse a mendigar?».

DHH

Los vecinos y los que antes lo habían visto pedir limosna se preguntaban: —¿No es este el que se sentaba a pedir limosna?

TLA

Sus vecinos y todos los que antes lo habían visto pedir limosna se preguntaban: «¿No es este el joven ciego que se sentaba a pedir dinero?»

9:9 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Unos decían: Él es; y otros: A él se parece. Él decía: Yo soy.

NTV

Algunos decían que sí, y otros decían: «No, solo se le parece». Pero el mendigo seguía diciendo: «¡Sí, soy yo!».

DHH

Unos decían: —Sí, es él. Otros decían: —No, no es él, aunque se le parece. Pero él mismo decía: —Sí, yo soy.

TLA

Unos decían: «Sí, es él.» Otros decían: «No, no es él, aunque se le parece mucho.» Pero él mismo decía: «¡Claro que soy yo!»

9:10 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Y le dijeron: ¿Cómo te fueron abiertos los ojos?

NTV

Le preguntaron: —¿Quién te sanó? ¿Cómo sucedió?

DHH

Entonces le preguntaron: —¿Y cómo es que ahora puedes ver?

TLA

Entonces le preguntaron: —¿Cómo es que ya puedes ver?

9:11 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Respondió él y dijo: Aquel hombre que se llama Jesús hizo lodo, me untó los ojos, y me dijo: Ve al Siloé, y lávate; y fui, y me lavé, y recibí la vista.

NTV

Él les dijo: —El hombre al que llaman Jesús hizo lodo, me lo untó en los ojos y me dijo: “Ve al estanque de Siloé y lávate”. Entonces fui, me lavé, ¡y ahora puedo ver!

DHH

Él les contestó: —Ese hombre que se llama Jesús hizo lodo, me lo untó en los ojos, y me dijo: “Ve al estanque de Siloé, y lávate.” Yo fui, y en cuanto me lavé, pude ver.

TLA

Él respondió: —Un hombre llamado Jesús hizo lodo, me lo puso en los ojos, y me dijo que fuera a la piscina de Siloé y que me lavara. Yo fui, y en cuanto me lavé los ojos pude ver.

9:12 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Entonces le dijeron: ¿Dónde está él? Él dijo: No sé.

NTV

—¿Dónde está él ahora? —le preguntaron. —No lo sé —contestó.

DHH

Entonces le preguntaron: —¿Dónde está ese hombre? Y él les dijo: —No lo sé.

TLA

—¿Y dónde está Jesús? —le preguntaron. —No lo sé —contestó él.

9:13 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Llevaron ante los fariseos al que había sido ciego.

NTV

Entonces llevaron ante los fariseos al hombre que había sido ciego,

DHH

El día en que Jesús hizo el lodo y devolvió la vista al ciego era sábado. Por eso llevaron ante los fariseos al que había sido ciego,

TLA

Cuando Jesús hizo lodo y sanó al ciego era día de descanso obligatorio. Por eso, algunos llevaron ante los fariseos al joven que había sido sanado.

9:14 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Y era día de reposo cuando Jesús había hecho el lodo, y le había abierto los ojos.

NTV

porque era día de descanso cuando Jesús hizo el lodo y lo sanó.

DHH

El día en que Jesús hizo el lodo y devolvió la vista al ciego era sábado. Por eso llevaron ante los fariseos al que había sido ciego,

TLA

Cuando Jesús hizo lodo y sanó al ciego era día de descanso obligatorio. Por eso, algunos llevaron ante los fariseos al joven que había sido sanado.

9:15 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Volvieron, pues, a preguntarle también los fariseos cómo había recibido la vista. Él les dijo: Me puso lodo sobre los ojos, y me lavé, y veo.

NTV

Los fariseos interrogaron al hombre sobre todo lo que había sucedido y les respondió: «Él puso el lodo sobre mis ojos y, cuando me lavé, ¡pude ver!».

DHH

y ellos le preguntaron cómo era que ya podía ver. Y él les contestó: —Me puso lodo en los ojos, me lavé, y ahora veo.

TLA

Los fariseos le preguntaron: —¿Cómo es que ya puedes ver? El joven les respondió: —Jesús me puso lodo en los ojos, y ahora puedo ver.

9:16 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Entonces algunos de los fariseos decían: Ese hombre no procede de Dios, porque no guarda el día de reposo. Otros decían: ¿Cómo puede un hombre pecador hacer estas señales? Y había disensión entre ellos.

NTV

Algunos de los fariseos decían: «Ese tal Jesús no viene de Dios porque trabaja en el día de descanso». Otros decían: «¿Pero cómo puede un simple pecador hacer semejantes señales milagrosas?». Así que había una profunda diferencia de opiniones entre ellos.

DHH

Algunos fariseos dijeron: —El que hizo esto no puede ser de Dios, porque no respeta el sábado. Pero otros decían: —¿Cómo puede hacer estas señales milagrosas, si es pecador? De manera que hubo división entre ellos,

TLA

Algunos fariseos dijeron: «A ese hombre no lo ha enviado Dios, pues desobedece la ley que prohíbe trabajar en sábado.» Pero otros decían: «¿Cómo puede un pecador hacer milagros como este?» Y no se ponían de acuerdo.

9:17 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Entonces volvieron a decirle al ciego: ¿Qué dices tú del que te abrió los ojos? Y él dijo: Que es profeta.

NTV

Luego los fariseos volvieron a interrogar al hombre que había sido ciego: —¿Qué opinas del hombre que te sanó? —Creo que debe de ser un profeta —contestó el hombre.

DHH

y volvieron a preguntarle al que antes era ciego: —Puesto que te ha dado la vista, ¿qué dices de él? Él contestó: —Yo digo que es un profeta.

TLA

Entonces le preguntaron al que había sido ciego: —Ya que ese hombre te dio la vista, ¿qué opinas de él? —Yo creo que es un profeta —les contestó.

9:18 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Pero los judíos no creían que él había sido ciego, y que había recibido la vista, hasta que llamaron a los padres del que había recibido la vista,

NTV

Aun así los líderes judíos se negaban a creer que el hombre había sido ciego y ahora podía ver, así que llamaron a sus padres.

DHH

Pero los judíos no quisieron creer que había sido ciego y que ahora podía ver, hasta que llamaron a sus padres

TLA

Pero los jefes judíos no creían que ese joven hubiera sido ciego y que ahora pudiera ver. Entonces llamaron a los padres del joven

9:19 Cap. 9

Reina-Valera 1960

y les preguntaron, diciendo: ¿Es este vuestro hijo, el que vosotros decís que nació ciego? ¿Cómo, pues, ve ahora?

NTV

—¿Es este su hijo? —les preguntaron—. ¿Es verdad que nació ciego? Si es cierto, ¿cómo es que ahora ve?

DHH

y les preguntaron: —¿Es este su hijo? ¿Declaran ustedes que nació ciego? ¿Cómo es que ahora puede ver?

TLA

y les preguntaron: —¿Es este su hijo? ¿Es cierto que nació ciego? ¿Cómo es que ahora puede ver?

9:20 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Sus padres respondieron y les dijeron: Sabemos que este es nuestro hijo, y que nació ciego;

NTV

Sus padres contestaron: —Sabemos que él es nuestro hijo y que nació ciego,

DHH

Sus padres contestaron: —Sabemos que este es nuestro hijo, y que nació ciego;

TLA

Los padres respondieron: —De que este es nuestro hijo, y de que nació ciego, no tenemos ninguna duda.

9:21 Cap. 9

Reina-Valera 1960

pero cómo vea ahora, no lo sabemos; o quién le haya abierto los ojos, nosotros tampoco lo sabemos; edad tiene, preguntadle a él; él hablará por sí mismo.

NTV

pero no sabemos cómo es que ahora puede ver ni quién lo sanó. Pregúntenselo a él; ya tiene edad para hablar por sí mismo.

DHH

pero no sabemos cómo es que ahora puede ver, ni tampoco sabemos quién le dio la vista. Pregúntenselo a él; ya es mayor de edad, y él mismo puede darles razón.

TLA

Pero no sabemos cómo es que ya puede ver, ni quién lo sanó. Pregúntenselo a él, pues ya es mayor de edad y puede contestar por sí mismo.

9:22 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Esto dijeron sus padres, porque tenían miedo de los judíos, por cuanto los judíos ya habían acordado que si alguno confesase que Jesús era el Mesías, fuera expulsado de la sinagoga.

NTV

Los padres dijeron eso por miedo a los líderes judíos, quienes habían anunciado que cualquiera que dijera que Jesús era el Mesías sería expulsado de la sinagoga.

DHH

Sus padres dijeron esto por miedo, pues los judíos se habían puesto de acuerdo para expulsar de la sinagoga a cualquiera que reconociera que Jesús era el Mesías.

TLA

Los padres dijeron esto porque tenían miedo de los jefes judíos, ya que ellos se habían puesto de acuerdo para expulsar de la sinagoga a todo el que creyera y dijera que Jesús era el Mesías.

9:23 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Por eso dijeron sus padres: Edad tiene, preguntadle a él.

NTV

Por eso dijeron: «Ya tiene edad suficiente, entonces pregúntenle a él».

DHH

Por eso dijeron sus padres: «Pregúntenselo a él, que ya es mayor de edad.»

TLA

Los padres dijeron esto porque tenían miedo de los jefes judíos, ya que ellos se habían puesto de acuerdo para expulsar de la sinagoga a todo el que creyera y dijera que Jesús era el Mesías.

9:24 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Entonces volvieron a llamar al hombre que había sido ciego, y le dijeron: Da gloria a Dios; nosotros sabemos que ese hombre es pecador.

NTV

Por segunda vez llamaron al hombre que había sido ciego y le dijeron: —Es Dios quien debería recibir la gloria por lo que ha pasado, porque sabemos que ese hombre, Jesús, es un pecador.

DHH

Los judíos volvieron a llamar al que había sido ciego, y le dijeron: —Dinos la verdad delante de Dios. Nosotros sabemos que ese hombre es pecador.

TLA

Los jefes judíos volvieron a llamar al que había sido ciego, y le dijeron: —Júranos por Dios que nos vas a decir la verdad. Nosotros sabemos que el hombre que te sanó es un pecador.

9:25 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Entonces él respondió y dijo: Si es pecador, no lo sé; una cosa sé, que habiendo yo sido ciego, ahora veo.

NTV

—Yo no sé si es un pecador —respondió el hombre—, pero lo que sé es que yo antes era ciego, ¡y ahora puedo ver!

DHH

Él les contestó: —Si es pecador, no lo sé. Lo que sí sé es que yo era ciego y ahora veo.

TLA

Él les contestó: —Yo no sé si es pecador. ¡Lo que sí sé es que antes yo era ciego, y ahora veo!

9:26 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Le volvieron a decir: ¿Qué te hizo? ¿Cómo te abrió los ojos?

NTV

—¿Pero qué fue lo que hizo? —le preguntaron—. ¿Cómo te sanó?

DHH

Volvieron a preguntarle: —¿Qué te hizo? ¿Qué hizo para darte la vista?

TLA

Volvieron a preguntarle: —¿Qué hizo? ¿Cómo fue que te sanó?

9:27 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Él les respondió: Ya os lo he dicho, y no habéis querido oír; ¿por qué lo queréis oír otra vez? ¿Queréis también vosotros haceros sus discípulos?

NTV

—¡Miren! —exclamó el hombre—. Ya les dije una vez. ¿Acaso no me escucharon? ¿Para qué quieren oírlo de nuevo? ¿Ustedes también quieren ser sus discípulos?

DHH

Les contestó: —Ya se lo he dicho, pero no me hacen caso. ¿Por qué quieren que se lo repita? ¿Es que también ustedes quieren seguirlo?

TLA

Él les contestó: —Ya les dije lo que hizo, pero ustedes no me hacen caso. ¿Para qué quieren que les repita lo mismo? ¿Acaso también ustedes quieren ser sus seguidores?

9:28 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Y le injuriaron, y dijeron: Tú eres su discípulo; pero nosotros, discípulos de Moisés somos.

NTV

Entonces ellos lo insultaron y dijeron: —Tú eres su discípulo, ¡pero nosotros somos discípulos de Moisés!

DHH

Entonces lo insultaron, y le dijeron: —Tú serás discípulo de ese hombre; nosotros somos discípulos de Moisés.

TLA

Los jefes judíos lo insultaron y le dijeron: —Seguidor de ese hombre lo serás tú. Nosotros somos seguidores de Moisés.

9:29 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Nosotros sabemos que Dios ha hablado a Moisés; pero respecto a ese, no sabemos de dónde sea.

NTV

Sabemos que Dios le habló a Moisés, pero no sabemos ni siquiera de dónde proviene este hombre.

DHH

Y sabemos que Dios le habló a Moisés, pero de ese no sabemos ni siquiera de dónde ha salido.

TLA

Y sabemos que Dios le habló a Moisés; pero de ese Jesús no sabemos nada.

9:30 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Respondió el hombre, y les dijo: Pues esto es lo maravilloso, que vosotros no sepáis de dónde sea, y a mí me abrió los ojos.

NTV

—¡Qué cosa tan extraña! —respondió el hombre—. A mí me sanó los ojos, ¿y ustedes ni siquiera saben de dónde proviene?

DHH

El hombre les contestó: —¡Qué cosa tan rara! Ustedes no saben de dónde ha salido, y en cambio a mí me ha dado la vista.

TLA

El joven les respondió: —¡Qué extraño! Ustedes no saben de dónde viene y, sin embargo, a mí me ha sanado.

9:31 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Y sabemos que Dios no oye a los pecadores; pero si alguno es temeroso de Dios, y hace su voluntad, a ese oye.

NTV

Sabemos que Dios no escucha a los pecadores pero está dispuesto a escuchar a los que lo adoran y hacen su voluntad.

DHH

Bien sabemos que Dios no escucha a los pecadores; solamente escucha a los que lo adoran y hacen su voluntad.

TLA

Sabemos que Dios no escucha a los pecadores, pero sí escucha a los que lo adoran y lo obedecen.

9:32 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Desde el principio no se ha oído decir que alguno abriese los ojos a uno que nació ciego.

NTV

Desde el principio del mundo, nadie ha podido abrir los ojos de un ciego de nacimiento.

DHH

Nunca se ha oído decir de nadie que diera la vista a una persona que nació ciega.

TLA

Nunca he sabido que alguien le haya dado la vista a uno que nació ciego.

9:33 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Si este no viniera de Dios, nada podría hacer.

NTV

Si este hombre no viniera de parte de Dios, no habría podido hacerlo.

DHH

Si este hombre no viniera de Dios, no podría hacer nada.

TLA

Si este hombre no fuera enviado por Dios, no podría hacer nada.

9:34 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Respondieron y le dijeron: Tú naciste del todo en pecado, ¿y nos enseñas a nosotros? Y le expulsaron.

NTV

—¡Tú naciste pecador hasta la médula! —le respondieron—. ¿Acaso tratas de enseñarnos a nosotros? Y lo echaron de la sinagoga.

DHH

Le dijeron entonces: —Tú, que naciste lleno de pecado, ¿quieres darnos lecciones a nosotros? Y lo expulsaron de la sinagoga.

TLA

Entonces le contestaron: —Ahora resulta que tú, siendo pecador desde que naciste, nos vas a enseñar. ¡Ya no te queremos en nuestra sinagoga!

9:35 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Oyó Jesús que le habían expulsado; y hallándole, le dijo: ¿Crees tú en el Hijo de Dios?

NTV

Cuando Jesús supo lo que había pasado, encontró al hombre y le preguntó: —¿Crees en el Hijo del Hombre ?

DHH

Jesús oyó decir que habían expulsado al ciego; y cuando se encontró con él, le preguntó: —¿Crees tú en el Hijo del hombre?

TLA

Jesús se enteró de esto, y cuando se encontró con el joven le preguntó: —¿Crees en el Hijo del hombre?

9:36 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Respondió él y dijo: ¿Quién es, Señor, para que crea en él?

NTV

—¿Quién es, señor? —contestó el hombre—. Quiero creer en él.

DHH

Él le dijo: —Señor, dime quién es, para que yo crea en él.

TLA

El joven le respondió: —Señor, dígame usted quién es, para que yo crea en él.

9:37 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Le dijo Jesús: Pues le has visto, y el que habla contigo, él es.

NTV

—Ya lo has visto —le dijo Jesús—, ¡y está hablando contigo!

DHH

Jesús le contestó: —Ya lo has visto: soy yo, con quien estás hablando.

TLA

Jesús le dijo: —Lo estás viendo. Soy yo, el que habla contigo.

9:38 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Y él dijo: Creo, Señor; y le adoró.

NTV

—¡Sí, Señor, creo! —dijo el hombre. Y adoró a Jesús.

DHH

Entonces el hombre se puso de rodillas delante de Jesús, y le dijo: —Creo, Señor.

TLA

Entonces el joven se arrodilló ante Jesús y le dijo: —Señor Jesús, creo en ti.

9:39 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Dijo Jesús: Para juicio he venido yo a este mundo; para que los que no ven, vean, y los que ven, sean cegados.

NTV

Entonces Jesús le dijo: —Yo entré en este mundo para hacer juicio, para dar vista a los ciegos y para demostrarles a los que creen que ven, que, en realidad, son ciegos.

DHH

Luego dijo Jesús: —Yo he venido a este mundo para hacer juicio, para que los ciegos vean y para que los que ven se vuelvan ciegos.

TLA

Luego Jesús dijo: «Yo he venido al mundo para juzgarlos a todos. Les daré vista a los ciegos, y se la quitaré a los que ahora creen ver bien.»

9:40 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Entonces algunos de los fariseos que estaban con él, al oír esto, le dijeron: ¿Acaso nosotros somos también ciegos?

NTV

Algunos fariseos que estaban cerca lo oyeron y le preguntaron: —¿Estás diciendo que nosotros somos ciegos?

DHH

Algunos fariseos que estaban con él, al oír esto, le preguntaron: —¿Acaso nosotros también somos ciegos?

TLA

Algunos fariseos que estaban por allí lo oyeron decir esto, y le preguntaron: —¿Quieres decir que nosotros también somos ciegos?

9:41 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Jesús les respondió: Si fuerais ciegos, no tendríais pecado; mas ahora, porque decís: Vemos, vuestro pecado permanece.

NTV

—Si fueran ciegos, no serían culpables —contestó Jesús—, pero siguen siendo culpables porque afirman que pueden ver.

DHH

Jesús les contestó: —Si ustedes fueran ciegos, no tendrían culpa de sus pecados. Pero como dicen que ven, son culpables.

TLA

Jesús les contestó: —Si ustedes reconocieran que no ven tanto como creen, Dios no los culparía por sus pecados. Pero como creen ver muy bien, Dios sí los culpará por sus pecados.

11:1 Cap. 11

Reina-Valera 1960

Estaba entonces enfermo uno llamado Lázaro, de Betania, la aldea de María y de Marta su hermana.

NTV

Un hombre llamado Lázaro estaba enfermo. Vivía en Betania con sus hermanas María y Marta.

DHH

Había un hombre enfermo que se llamaba Lázaro, natural de Betania, el pueblo de María y de su hermana Marta.

TLA

Lázaro y sus hermanas Marta y María vivían en el pueblo de Betania. María fue la que derramó perfume en los pies de Jesús y luego los secó con sus cabellos. Un día, Lázaro se enfermó

11:2 Cap. 11

Reina-Valera 1960

(María, cuyo hermano Lázaro estaba enfermo, fue la que ungió al Señor con perfume, y le enjugó los pies con sus cabellos.)

NTV

María era la misma mujer que tiempo después derramó el perfume costoso sobre los pies del Señor y los secó con su cabello. Su hermano, Lázaro, estaba enfermo.

DHH

Esta María, que era hermana de Lázaro, fue la que derramó perfume sobre los pies del Señor y los secó con sus cabellos.

TLA

Lázaro y sus hermanas Marta y María vivían en el pueblo de Betania. María fue la que derramó perfume en los pies de Jesús y luego los secó con sus cabellos. Un día, Lázaro se enfermó

11:3 Cap. 11

Reina-Valera 1960

Enviaron, pues, las hermanas para decir a Jesús: Señor, he aquí el que amas está enfermo.

NTV

Así que las dos hermanas le enviaron un mensaje a Jesús que decía: «Señor, tu querido amigo está muy enfermo».

DHH

Así pues, las dos hermanas mandaron a decir a Jesús: —Señor, tu amigo querido está enfermo.

TLA

y sus hermanas le mandaron este mensaje a Jesús: «Señor, tu querido amigo Lázaro está enfermo.»

11:4 Cap. 11

Reina-Valera 1960

Oyéndolo Jesús, dijo: Esta enfermedad no es para muerte, sino para la gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado por ella.

NTV

Cuando Jesús oyó la noticia, dijo: «La enfermedad de Lázaro no acabará en muerte. Al contrario, sucedió para la gloria de Dios, a fin de que el Hijo de Dios reciba gloria como resultado».

DHH

Jesús, al oírlo, dijo: —Esta enfermedad no va a terminar en muerte, sino que ha de servir para mostrar la gloria de Dios, y también la gloria del Hijo de Dios.

TLA

Cuando Jesús recibió el mensaje, dijo: «Esta enfermedad no terminará en muerte. Servirá para mostrar el poder de Dios, y el poder que tengo yo, el Hijo de Dios.»

11:5 Cap. 11

Reina-Valera 1960

Y amaba Jesús a Marta, a su hermana y a Lázaro.

NTV

Aunque Jesús amaba a Marta, a María y a Lázaro,

DHH

Aunque Jesús quería mucho a Marta, a su hermana y a Lázaro,

TLA

Jesús amaba a Marta, a María y a Lázaro.

11:6 Cap. 11

Reina-Valera 1960

Cuando oyó, pues, que estaba enfermo, se quedó dos días más en el lugar donde estaba.

NTV

se quedó donde estaba dos días más.

DHH

cuando le dijeron que Lázaro estaba enfermo se quedó dos días más en el lugar donde se encontraba.

TLA

Sin embargo, cuando recibió la noticia de que Lázaro estaba enfermo, decidió quedarse dos días más en donde estaba.

11:7 Cap. 11

Reina-Valera 1960

Luego, después de esto, dijo a los discípulos: Vamos a Judea otra vez.

NTV

Pasado ese tiempo, les dijo a sus discípulos: —Volvamos a Judea.

DHH

Después dijo a sus discípulos: —Vamos otra vez a Judea.

TLA

Al tercer día les dijo a sus discípulos: —Regresemos a la región de Judea.

11:8 Cap. 11

Reina-Valera 1960

Le dijeron los discípulos: Rabí, ahora procuraban los judíos apedrearte, ¿y otra vez vas allá?

NTV

Pero sus discípulos se opusieron diciendo: —Rabí, hace solo unos días, la gente de Judea trató de apedrearte. ¿Irás allí de nuevo?

DHH

Los discípulos le dijeron: —Maestro, hace poco los judíos de esa región trataron de matarte a pedradas, ¿y otra vez quieres ir allá?

TLA

Los discípulos le dijeron: —Maestro, algunos de los judíos de esa región trataron de matarte hace poco. ¿Aun así quieres regresar allá?

11:9 Cap. 11

Reina-Valera 1960

Respondió Jesús: ¿No tiene el día doce horas? El que anda de día, no tropieza, porque ve la luz de este mundo;

NTV

Jesús contestó: —Cada día tiene doce horas de luz. Durante el día, la gente puede andar segura y puede ver porque tiene la luz de este mundo;

DHH

Jesús les dijo: —¿No es cierto que el día tiene doce horas? Pues si uno anda de día, no tropieza, porque ve la luz que hay en este mundo;

TLA

Jesús les respondió: —Cada día, el sol brilla durante doce horas. Si uno camina de día, no tropieza con nada, porque la luz del sol le alumbra el camino.

11:10 Cap. 11

Reina-Valera 1960

pero el que anda de noche, tropieza, porque no hay luz en él.

NTV

pero de noche se corre el peligro de tropezar, porque no hay luz.

DHH

pero si uno anda de noche, tropieza, porque le falta la luz.

TLA

Pero si camina de noche, tropieza porque le hace falta la luz. Nuestro amigo Lázaro está dormido, y yo voy a despertarlo.

11:11 Cap. 11

Reina-Valera 1960

Dicho esto, les dijo después: Nuestro amigo Lázaro duerme; mas voy para despertarle.

NTV

—Después agregó—: Nuestro amigo Lázaro se ha dormido, pero ahora iré a despertarlo.

DHH

Después añadió: —Nuestro amigo Lázaro se ha dormido, pero voy a despertarlo.

TLA

Pero si camina de noche, tropieza porque le hace falta la luz. Nuestro amigo Lázaro está dormido, y yo voy a despertarlo.

11:12 Cap. 11

Reina-Valera 1960

Dijeron entonces sus discípulos: Señor, si duerme, sanará.

NTV

—Señor —dijeron los discípulos—, si se ha dormido, ¡pronto se pondrá mejor!

DHH

Los discípulos le dijeron: —Señor, si se ha dormido, es señal de que va a sanar.

TLA

Los discípulos le dijeron: —Señor, si Lázaro está dormido, para qué te preocupas.

11:13 Cap. 11

Reina-Valera 1960

Pero Jesús decía esto de la muerte de Lázaro; y ellos pensaron que hablaba del reposar del sueño.

NTV

Ellos pensaron que Jesús había querido decir que Lázaro solo estaba dormido, pero Jesús se refería a que Lázaro había muerto.

DHH

Pero lo que Jesús les decía es que Lázaro había muerto, mientras que los discípulos pensaban que se había referido al sueño natural.

TLA

Lo que Jesús quería darles a entender era que Lázaro había muerto, pero los discípulos entendieron que estaba descansando.

11:14 Cap. 11

Reina-Valera 1960

Entonces Jesús les dijo claramente: Lázaro ha muerto;

NTV

Por eso les dijo claramente: —Lázaro está muerto.

DHH

Entonces Jesús les dijo claramente: —Lázaro ha muerto.

TLA

Por eso Jesús les explicó: —Lázaro ha muerto,

11:15 Cap. 11

Reina-Valera 1960

y me alegro por vosotros, de no haber estado allí, para que creáis; mas vamos a él.

NTV

Y, por el bien de ustedes, me alegro de no haber estado allí, porque ahora ustedes van a creer de verdad. Vamos a verlo.

DHH

Y me alegro de no haber estado allí, porque así es mejor para ustedes, para que crean. Pero vamos a verlo.

TLA

y me alegro de no haber estado allí, porque ahora ustedes tendrán oportunidad de confiar en mí. Vayamos a donde está él.

11:16 Cap. 11

Reina-Valera 1960

Dijo entonces Tomás, llamado Dídimo, a sus condiscípulos: Vamos también nosotros, para que muramos con él.

NTV

Tomás, al que apodaban el Gemelo, les dijo a los otros discípulos: «Vamos nosotros también y moriremos con Jesús».

DHH

Entonces Tomás, al que llamaban el Gemelo, dijo a los otros discípulos: —Vamos también nosotros, para morir con él.

TLA

Entonces Tomás, al que llamaban el Gemelo, les dijo a los otros discípulos: «Vayamos también nosotros, para morir con Jesús.»

11:17 Cap. 11

Reina-Valera 1960

Vino, pues, Jesús, y halló que hacía ya cuatro días que Lázaro estaba en el sepulcro.

NTV

Cuando Jesús llegó a Betania, le dijeron que Lázaro ya llevaba cuatro días en la tumba.

DHH

Al llegar, Jesús se encontró con que ya hacía cuatro días que Lázaro había sido sepultado.

TLA

Como el pueblo de Betania estaba a unos tres kilómetros de la ciudad de Jerusalén, muchos de los judíos que vivían cerca de allí fueron a visitar a Marta y a María, para consolarlas por la muerte de su hermano. Cuando Jesús llegó a Betania, se enteró de que habían sepultado a Lázaro cuatro días antes.

11:18 Cap. 11

Reina-Valera 1960

Betania estaba cerca de Jerusalén, como a quince estadios;

NTV

Betania quedaba solo a unos pocos kilómetros de Jerusalén,

DHH

Betania se hallaba cerca de Jerusalén, a unos tres kilómetros;

TLA

Como el pueblo de Betania estaba a unos tres kilómetros de la ciudad de Jerusalén, muchos de los judíos que vivían cerca de allí fueron a visitar a Marta y a María, para consolarlas por la muerte de su hermano. Cuando Jesús llegó a Betania, se enteró de que habían sepultado a Lázaro cuatro días antes.

11:19 Cap. 11

Reina-Valera 1960

y muchos de los judíos habían venido a Marta y a María, para consolarlas por su hermano.

NTV

y mucha gente se había acercado para consolar a Marta y a María por la pérdida de su hermano.

DHH

y muchos de los judíos habían ido a visitar a Marta y a María, para consolarlas por la muerte de su hermano.

TLA

Como el pueblo de Betania estaba a unos tres kilómetros de la ciudad de Jerusalén, muchos de los judíos que vivían cerca de allí fueron a visitar a Marta y a María, para consolarlas por la muerte de su hermano. Cuando Jesús llegó a Betania, se enteró de que habían sepultado a Lázaro cuatro días antes.

11:20 Cap. 11

Reina-Valera 1960

Entonces Marta, cuando oyó que Jesús venía, salió a encontrarle; pero María se quedó en casa.

NTV

Cuando Marta se enteró de que Jesús estaba por llegar, salió a su encuentro, pero María se quedó en la casa.

DHH

Cuando Marta supo que Jesús estaba llegando, salió a recibirlo; pero María se quedó en la casa.

TLA

Al enterarse Marta de que Jesús había llegado, salió a recibirlo, y María se quedó en la casa.

11:21 Cap. 11

Reina-Valera 1960

Y Marta dijo a Jesús: Señor, si hubieses estado aquí, mi hermano no habría muerto.

NTV

Marta le dijo a Jesús: —Señor, si tan solo hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto;

DHH

Marta le dijo a Jesús: —Señor, si hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto.

TLA

Entonces Marta le dijo a Jesús: —Señor, si tú hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto.

11:22 Cap. 11

Reina-Valera 1960

Mas también sé ahora que todo lo que pidas a Dios, Dios te lo dará.

NTV

pero aun ahora, yo sé que Dios te dará todo lo que pidas.

DHH

Pero yo sé que aun ahora Dios te dará todo lo que le pidas.

TLA

Pero a pesar de todo lo que ha pasado, Dios hará lo que tú le pidas. De eso estoy segura.

11:23 Cap. 11

Reina-Valera 1960

Jesús le dijo: Tu hermano resucitará.

NTV

Jesús le dijo: —Tu hermano resucitará.

DHH

Jesús le contestó: —Tu hermano volverá a vivir.

TLA

Jesús le contestó: —Tu hermano volverá a vivir.

11:24 Cap. 11

Reina-Valera 1960

Marta le dijo: Yo sé que resucitará en la resurrección, en el día postrero.

NTV

—Es cierto —respondió Marta—, resucitará cuando resuciten todos, en el día final.

DHH

Marta le dijo: —Sí, ya sé que volverá a vivir cuando los muertos resuciten, en el día último.

TLA

Y Marta le dijo: —Claro que sí, cuando llegue el fin, todos los muertos volverán a vivir.

11:25 Cap. 11

Reina-Valera 1960

Le dijo Jesús: Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá.

NTV

Jesús le dijo: —Yo soy la resurrección y la vida. El que cree en mí vivirá aun después de haber muerto.

DHH

Jesús le dijo entonces: —Yo soy la resurrección y la vida. El que cree en mí, aunque muera, vivirá;

TLA

A esto Jesús respondió: —Yo soy el que da la vida y el que hace que los muertos vuelvan a vivir. Quien pone su confianza en mí, aunque muera, vivirá.

11:26 Cap. 11

Reina-Valera 1960

Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente. ¿Crees esto?

NTV

Todo el que vive en mí y cree en mí jamás morirá. ¿Lo crees, Marta?

DHH

y todo el que todavía está vivo y cree en mí, no morirá jamás. ¿Crees esto?

TLA

Los que todavía viven y confían en mí, nunca morirán para siempre. ¿Puedes creer esto?

11:27 Cap. 11

Reina-Valera 1960

Le dijo: Sí, Señor; yo he creído que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios, que has venido al mundo.

NTV

—Sí, Señor —le dijo ella—. Siempre he creído que tú eres el Mesías, el Hijo de Dios, el que ha venido de Dios al mundo.

DHH

Ella le dijo: —Sí, Señor, yo creo que tú eres el Mesías, el Hijo de Dios, el que tenía que venir al mundo.

TLA

Marta le respondió: —Sí, Señor. Yo creo que tú eres el Mesías, el Hijo de Dios, que debía venir al mundo.

11:28 Cap. 11

Reina-Valera 1960

Habiendo dicho esto, fue y llamó a María su hermana, diciéndole en secreto: El Maestro está aquí y te llama.

NTV

Luego Marta regresó adonde estaba María y los que se lamentaban. La llamó aparte y le dijo: «El Maestro está aquí y quiere verte».

DHH

Después de decir esto, Marta fue a llamar a su hermana María, y le dijo en secreto: —El Maestro está aquí y te llama.

TLA

Después de decir esto, Marta llamó a María y le dijo en secreto: «El Maestro ha llegado, y te llama.»

11:29 Cap. 11

Reina-Valera 1960

Ella, cuando lo oyó, se levantó de prisa y vino a él.

NTV

Entonces María salió enseguida a su encuentro.

DHH

Tan pronto como lo oyó, María se levantó y fue a ver a Jesús.

TLA

María se levantó enseguida y fue a verlo.

11:30 Cap. 11

Reina-Valera 1960

Jesús todavía no había entrado en la aldea, sino que estaba en el lugar donde Marta le había encontrado.

NTV

Jesús todavía estaba fuera de la aldea, en el lugar donde se había encontrado con Marta.

DHH

Jesús no había entrado todavía en el pueblo; estaba en el lugar donde Marta se había encontrado con él.

TLA

Jesús no había llegado todavía a la casa, sino que estaba en el lugar donde Marta lo había encontrado.

11:31 Cap. 11

Reina-Valera 1960

Entonces los judíos que estaban en casa con ella y la consolaban, cuando vieron que María se había levantado de prisa y había salido, la siguieron, diciendo: Va al sepulcro a llorar allí.

NTV

Cuando la gente que estaba en la casa consolando a María la vio salir con tanta prisa, creyeron que iba a la tumba de Lázaro a llorar. Así que la siguieron.

DHH

Al ver que María se levantaba y salía rápidamente, los judíos que estaban con ella en la casa, consolándola, la siguieron pensando que iba al sepulcro a llorar.

TLA

Al ver que María se levantó y salió rápidamente, los judíos que estaban consolándola en su casa la siguieron. Ellos pensaban que María iba a llorar ante la tumba de su hermano.

11:32 Cap. 11

Reina-Valera 1960

María, cuando llegó a donde estaba Jesús, al verle, se postró a sus pies, diciéndole: Señor, si hubieses estado aquí, no habría muerto mi hermano.

NTV

Cuando María llegó y vio a Jesús, cayó a sus pies y dijo: —Señor, si tan solo hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto.

DHH

Cuando María llegó a donde estaba Jesús, se puso de rodillas a sus pies, diciendo: —Señor, si hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto.

TLA

Cuando María llegó a donde estaba Jesús, se arrodilló delante de él y le dijo: —Señor, si hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto.

11:33 Cap. 11

Reina-Valera 1960

Jesús entonces, al verla llorando, y a los judíos que la acompañaban, también llorando, se estremeció en espíritu y se conmovió,

NTV

Cuando Jesús la vio llorando y vio a la gente lamentándose con ella, se enojó en su interior y se conmovió profundamente.

DHH

Jesús, al ver llorar a María y a los judíos que habían llegado con ella, se conmovió profundamente y se estremeció,

TLA

Cuando Jesús vio que María y los judíos que habían ido con ella lloraban mucho, se sintió muy triste y les tuvo compasión.

11:34 Cap. 11

Reina-Valera 1960

y dijo: ¿Dónde le pusisteis? Le dijeron: Señor, ven y ve.

NTV

—¿Dónde lo pusieron? —les preguntó. Ellos le dijeron: —Señor, ven a verlo.

DHH

y les preguntó: —¿Dónde lo sepultaron? Le dijeron: —Ven a verlo, Señor.

TLA

Les preguntó: —¿Dónde sepultaron a Lázaro? Ellos le dijeron: —Ven Señor; aquí está.

11:35 Cap. 11

Reina-Valera 1960

Jesús lloró.

NTV

Entonces Jesús lloró.

DHH

Y Jesús lloró.

TLA

Jesús se puso a llorar,

11:36 Cap. 11

Reina-Valera 1960

Dijeron entonces los judíos: Mirad cómo le amaba.

NTV

La gente que estaba cerca dijo: «¡Miren cuánto lo amaba!».

DHH

Los judíos dijeron entonces: —¡Miren cuánto lo quería!

TLA

y los judíos que estaban allí dijeron: «Se ve que Jesús amaba mucho a su amigo Lázaro.»

11:37 Cap. 11

Reina-Valera 1960

Y algunos de ellos dijeron: ¿No podía este, que abrió los ojos al ciego, haber hecho también que Lázaro no muriera?

NTV

Pero otros decían: «Este hombre sanó a un ciego. ¿Acaso no podía impedir que Lázaro muriera?».

DHH

Pero algunos de ellos decían: —Este, que dio la vista al ciego, ¿no podría haber hecho algo para que Lázaro no muriera?

TLA

Pero otros decían: «Jesús hizo que el ciego pudiera ver. También pudo haber hecho algo para que Lázaro no muriera.»

11:38 Cap. 11

Reina-Valera 1960

Jesús, profundamente conmovido otra vez, vino al sepulcro. Era una cueva, y tenía una piedra puesta encima.

NTV

Jesús todavía estaba enojado cuando llegó a la tumba, una cueva con una piedra que tapaba la entrada.

DHH

Jesús, otra vez muy conmovido, se acercó a la tumba. Era una cueva, cuya entrada estaba tapada con una piedra.

TLA

Todavía con lágrimas en los ojos, Jesús se acercó a la cueva donde habían puesto el cuerpo de Lázaro, y ordenó que quitaran la piedra que cubría la entrada. Pero Marta le dijo: —Señor, hace cuatro días que murió Lázaro. Seguramente ya huele mal.

11:39 Cap. 11

Reina-Valera 1960

Dijo Jesús: Quitad la piedra. Marta, la hermana del que había muerto, le dijo: Señor, hiede ya, porque es de cuatro días.

NTV

«Corran la piedra a un lado», les dijo Jesús. Entonces Marta, la hermana del muerto, protestó: —Señor, hace cuatro días que murió. Debe haber un olor espantoso.

DHH

Jesús dijo: —Quiten la piedra. Marta, la hermana del muerto, le dijo: —Señor, ya huele mal, porque hace cuatro días que murió.

TLA

Todavía con lágrimas en los ojos, Jesús se acercó a la cueva donde habían puesto el cuerpo de Lázaro, y ordenó que quitaran la piedra que cubría la entrada. Pero Marta le dijo: —Señor, hace cuatro días que murió Lázaro. Seguramente ya huele mal.

11:40 Cap. 11

Reina-Valera 1960

Jesús le dijo: ¿No te he dicho que si crees, verás la gloria de Dios?

NTV

Jesús respondió: —¿No te dije que si crees, verás la gloria de Dios?

DHH

Jesús le contestó: —¿No te dije que, si crees, verás la gloria de Dios?

TLA

Jesús le contestó: —¿No te dije que, si confías en mí, verás el poder de Dios?

11:41 Cap. 11

Reina-Valera 1960

Entonces quitaron la piedra de donde había sido puesto el muerto. Y Jesús, alzando los ojos a lo alto, dijo: Padre, gracias te doy por haberme oído.

NTV

Así que corrieron la piedra a un lado. Entonces Jesús miró al cielo y dijo: «Padre, gracias por haberme oído.

DHH

Quitaron la piedra, y Jesús, mirando al cielo, dijo: —Padre, te doy gracias porque me has escuchado.

TLA

La gente quitó la piedra de la entrada. Luego, Jesús miró al cielo y dijo: «Padre, te doy gracias porque me has escuchado.

11:42 Cap. 11

Reina-Valera 1960

Yo sabía que siempre me oyes; pero lo dije por causa de la multitud que está alrededor, para que crean que tú me has enviado.

NTV

Tú siempre me oyes, pero lo dije en voz alta por el bien de toda esta gente que está aquí, para que crean que tú me enviaste».

DHH

Yo sé que siempre me escuchas, pero lo digo por el bien de esta gente que está aquí, para que crean que tú me has enviado.

TLA

Yo sé que siempre me escuchas, pero lo digo por el bien de todos los que están aquí, para que crean que tú me enviaste.»

11:43 Cap. 11

Reina-Valera 1960

Y habiendo dicho esto, clamó a gran voz: ¡Lázaro, ven fuera!

NTV

Entonces Jesús gritó: «¡Lázaro, sal de ahí!».

DHH

Después de decir esto, gritó: —¡Lázaro, sal de ahí!

TLA

Después de que dijo esto, Jesús gritó: «¡Lázaro, sal de ahí!»

11:44 Cap. 11

Reina-Valera 1960

Y el que había muerto salió, atadas las manos y los pies con vendas, y el rostro envuelto en un sudario. Jesús les dijo: Desatadle, y dejadle ir.

NTV

Y el muerto salió de la tumba con las manos y los pies envueltos con vendas de entierro y la cabeza enrollada en un lienzo. Jesús les dijo: «¡Quítenle las vendas y déjenlo ir!».

DHH

Y el que había estado muerto salió, con las manos y los pies atados con vendas y la cara envuelta en un lienzo. Jesús les dijo: —Desátenlo y déjenlo ir.

TLA

Lázaro salió de la cueva, totalmente envuelto en las vendas de lino con que lo habían sepultado. Su cara estaba envuelta con un pañuelo. Por eso Jesús les dijo a los que estaban allí: «Quítenle todas las vendas, y déjenlo libre.»

11:45 Cap. 11

Reina-Valera 1960

Entonces muchos de los judíos que habían venido para acompañar a María, y vieron lo que hizo Jesús, creyeron en él.

NTV

Al ver lo que sucedió, muchos de entre la gente que estaba con María creyeron en Jesús;

DHH

Por esto creyeron en Jesús muchos de los judíos que habían ido a acompañar a María y que vieron lo que él había hecho.

TLA

Muchos de los judíos que habían ido al pueblo de Betania para acompañar a María, vieron lo que Jesús hizo y creyeron en él.

11:46 Cap. 11

Reina-Valera 1960

Pero algunos de ellos fueron a los fariseos y les dijeron lo que Jesús había hecho.

NTV

pero otros fueron a ver a los fariseos para contarles lo que Jesús había hecho.

DHH

Pero algunos fueron a ver a los fariseos, y les contaron lo que había hecho Jesús.

TLA

Pero otros fueron a ver a los fariseos, y les contaron lo que Jesús había hecho.

11:47 Cap. 11

Reina-Valera 1960

Entonces los principales sacerdotes y los fariseos reunieron el concilio, y dijeron: ¿Qué haremos? Porque este hombre hace muchas señales.

NTV

Entonces, los principales sacerdotes y los fariseos convocaron al Concilio Supremo. «¿Qué vamos a hacer? —se preguntaron unos a otros—. Sin duda, ese hombre realiza muchas señales milagrosas.

DHH

Entonces los fariseos y los jefes de los sacerdotes reunieron a la Junta Suprema, y dijeron: —¿Qué haremos? Este hombre está haciendo muchas señales milagrosas.

TLA

Los sacerdotes principales y los fariseos reunieron a la Junta Suprema, y dijeron: —¿Qué vamos a hacer con este hombre que hace tantos milagros?

11:48 Cap. 11

Reina-Valera 1960

Si le dejamos así, todos creerán en él; y vendrán los romanos, y destruirán nuestro lugar santo y nuestra nación.

NTV

Si lo dejamos seguir así, dentro de poco todos van a creer en él. Entonces, el ejército romano vendrá y destruirá tanto nuestro templo como nuestra nación».

DHH

Si lo dejamos, todos van a creer en él, y las autoridades romanas vendrán y destruirán nuestro templo y nuestra nación.

TLA

Si lo dejamos, todos van a creer que él es el Mesías. Entonces vendrán los romanos, y destruirán nuestro templo y a todo el país.

11:49 Cap. 11

Reina-Valera 1960

Entonces Caifás, uno de ellos, sumo sacerdote aquel año, les dijo: Vosotros no sabéis nada;

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Caifás, quien era el sumo sacerdote en aquel tiempo, dijo: «¡No saben de qué están hablando!

DHH

Pero uno de ellos, llamado Caifás, que era el sumo sacerdote aquel año, les dijo: —Ustedes no saben nada,

TLA

Pero Caifás, que ese año era el jefe de los sacerdotes, les dijo: —Ustedes sí que son tontos.

11:50 Cap. 11

Reina-Valera 1960

ni pensáis que nos conviene que un hombre muera por el pueblo, y no que toda la nación perezca.

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No se dan cuenta de que es mejor para ustedes que muera un solo hombre por el pueblo, y no que la nación entera sea destruida».

DHH

ni se dan cuenta de que es mejor para ustedes que muera un solo hombre por el pueblo, y no que toda la nación sea destruida.

TLA

¿No se dan cuenta? Es mejor que muera un solo hombre por el pueblo, y no que sea destruida toda la nación.

11:51 Cap. 11

Reina-Valera 1960

Esto no lo dijo por sí mismo, sino que como era el sumo sacerdote aquel año, profetizó que Jesús había de morir por la nación;

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No dijo eso por su propia cuenta; como sumo sacerdote en aquel tiempo, fue guiado a profetizar que Jesús moriría por toda la nación.

DHH

Pero Caifás no dijo esto por su propia cuenta, sino que, como era sumo sacerdote aquel año, dijo proféticamente que Jesús iba a morir por la nación judía;

TLA

Caifás no dijo esto por su propia cuenta, sino que Dios se lo hizo saber porque era el jefe de los sacerdotes.

11:52 Cap. 11

Reina-Valera 1960

y no solamente por la nación, sino también para congregar en uno a los hijos de Dios que estaban dispersos.

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Y no solo por esa nación, sino que también moriría para congregar y unir a todos los hijos de Dios dispersos por el mundo.

DHH

y no solamente por esta nación, sino también para reunir a todos los hijos de Dios que estaban dispersos.

TLA

En realidad, Jesús no iba a morir para salvar solo a los judíos, sino también para reunir a todos los hijos de Dios que hay en el mundo.

11:53 Cap. 11

Reina-Valera 1960

Así que, desde aquel día acordaron matarle.

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Así que, a partir de ese momento, los líderes judíos comenzaron a conspirar para matar a Jesús.

DHH

Así que desde aquel día las autoridades judías tomaron la decisión de matar a Jesús.

TLA

A partir de ese momento, la Junta Suprema tomó la decisión de matar a Jesús.

11:54 Cap. 11

Reina-Valera 1960

Por tanto, Jesús ya no andaba abiertamente entre los judíos, sino que se alejó de allí a la región contigua al desierto, a una ciudad llamada Efraín; y se quedó allí con sus discípulos.

NTV

Como resultado, Jesús detuvo su ministerio público entre la gente y salió de Jerusalén. Fue a un lugar cercano al desierto, a la aldea de Efraín, y se quedó allí con sus discípulos.

DHH

Por eso Jesús ya no andaba públicamente entre los judíos, sino que salió de la región de Judea y se fue a un lugar cerca del desierto, a un pueblo llamado Efraín. Allí se quedó con sus discípulos.

TLA

Sin embargo, Jesús no dejó que ninguno de los judíos de la región de Judea supiera dónde estaba él. Salió de esa región y se fue a un pueblo llamado Efraín, que estaba cerca del desierto. Allí se quedó con sus discípulos.

11:55 Cap. 11

Reina-Valera 1960

Y estaba cerca la pascua de los judíos; y muchos subieron de aquella región a Jerusalén antes de la pascua, para purificarse.

NTV

Ya faltaba poco para la celebración de la Pascua judía, y mucha gente de todo el país llegó a Jerusalén varios días antes para participar en la ceremonia de purificación previa al comienzo de la Pascua.

DHH

Faltaba poco para la fiesta de la Pascua de los judíos, y mucha gente de los pueblos se dirigía a Jerusalén a celebrar los ritos de purificación antes de la Pascua.

TLA

Como ya faltaba poco tiempo para la fiesta de la Pascua, mucha gente iba desde sus pueblos a la ciudad de Jerusalén, a prepararse para la fiesta.

11:56 Cap. 11

Reina-Valera 1960

Y buscaban a Jesús, y estando ellos en el templo, se preguntaban unos a otros: ¿Qué os parece? ¿No vendrá a la fiesta?

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Seguían buscando a Jesús, pero mientras estaban en el templo, se decían unos a otros: «¿Qué les parece? No vendrá para la Pascua, ¿verdad?».

DHH

Andaban buscando a Jesús, y se preguntaban unos a otros en el templo: —¿Qué les parece? ¿Vendrá a la fiesta o no?

TLA

Buscaban a Jesús, y cuando llegaron al templo se preguntaban unos a otros: «¿Qué creen ustedes? ¿Vendrá Jesús a celebrar la fiesta?»

11:57 Cap. 11

Reina-Valera 1960

Y los principales sacerdotes y los fariseos habían dado orden de que si alguno supiese dónde estaba, lo manifestase, para que le prendiesen.

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Mientras tanto, los principales sacerdotes y los fariseos habían dado órdenes públicamente de que cualquiera que viera a Jesús avisara enseguida, para que ellos pudieran arrestarlo.

DHH

Los fariseos y los jefes de los sacerdotes habían dado orden de que, si alguien sabía dónde estaba Jesús, lo dijera, para poder arrestarlo.

TLA

Los sacerdotes principales y los fariseos habían ordenado que, si alguien veía a Jesús, fuera a avisarles, pues querían arrestarlo.