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Temas Lucas RVR + NTV + DHH + TLA 1151 vers. 14 relatos

Relato seleccionado

Fe y el reino

80 versículos Libro de Lucas
17:1

Reina-Valera 1960

Dijo Jesús a sus discípulos: Imposible es que no vengan tropiezos; mas ¡ay de aquel por quien vienen!

NTV

Cierto día, Jesús dijo a sus discípulos: «Siempre habrá tentaciones para pecar, ¡pero qué aflicción le espera a la persona que provoca la tentación!

DHH

Jesús dijo a sus discípulos: «No se puede evitar que haya incitaciones al pecado; pero ¡ay del hombre que haga pecar a los demás!

TLA

Jesús les dijo a sus discípulos: «Muchas cosas en el mundo hacen que la gente desobedezca a Dios. Y eso siempre será así. Pero ¡qué mal le irá a quien haga que otro desobedezca a Dios!

17:2

Reina-Valera 1960

Mejor le fuera que se le atase al cuello una piedra de molino y se le arrojase al mar, que hacer tropezar a uno de estos pequeñitos.

NTV

Sería mejor que se arrojara al mar con una piedra de molino alrededor del cuello que hacer que uno de estos pequeños caiga en pecado.

DHH

Mejor le sería que lo echaran al mar con una piedra de molino atada al cuello, que hacer caer en pecado a uno de estos pequeñitos.

TLA

Si alguien hace que uno de estos pequeños seguidores míos desobedezca a Dios, recibirá un castigo peor que si le amarraran al cuello una piedra enorme y lo tiraran al fondo del mar.

Todos los versículos

Lista 80 total
17:3 Cap. 17

Reina-Valera 1960

Mirad por vosotros mismos. Si tu hermano pecare contra ti, repréndele; y si se arrepintiere, perdónale.

NTV

Así que, ¡cuídense! »Si un creyente peca, repréndelo; luego, si hay arrepentimiento, perdónalo.

DHH

¡Tengan cuidado! »Si tu hermano peca, repréndelo; pero si cambia de actitud, perdónalo.

TLA

Así que, ¡tengan cuidado con lo que hacen! »Si tu amigo te hace algo malo, llámale la atención. Si te pide perdón, perdónalo.

17:4 Cap. 17

Reina-Valera 1960

Y si siete veces al día pecare contra ti, y siete veces al día volviere a ti, diciendo: Me arrepiento; perdónale.

NTV

Aun si la persona te agravia siete veces al día y cada vez regresa y te pide perdón, debes perdonarla».

DHH

Aunque peque contra ti siete veces en un día, si siete veces viene a decirte: “No lo volveré a hacer”, debes perdonarlo.»

TLA

No importa si en un solo día te hace muchas maldades; si él te pide perdón, perdónalo.»

17:5 Cap. 17

Reina-Valera 1960

Dijeron los apóstoles al Señor: Auméntanos la fe.

NTV

Los apóstoles le dijeron al Señor: —Muéstranos cómo aumentar nuestra fe.

DHH

Los apóstoles pidieron al Señor: —Danos más fe.

TLA

Los apóstoles le dijeron al Señor: —Haz que confiemos más en el poder de Dios.

17:6 Cap. 17

Reina-Valera 1960

Entonces el Señor dijo: Si tuvierais fe como un grano de mostaza, podríais decir a este sicómoro: Desarráigate, y plántate en el mar; y os obedecería.

NTV

El Señor respondió: —Si tuvieran fe, aunque fuera tan pequeña como una semilla de mostaza, podrían decirle a este árbol de moras: “Desarráigate y plántate en el mar”, ¡y les obedecería!

DHH

El Señor les contestó: —Si ustedes tuvieran fe, aunque solo fuera del tamaño de una semilla de mostaza, podrían decirle a este árbol: “Arráncate de aquí y plántate en el mar”, y les haría caso.

TLA

El Señor Jesús les dijo: —Si la confianza de ustedes fuera tan pequeña como una semilla de mostaza, podrían decirle a este árbol: “Levántate de aquí y plántate en el mar”, y el árbol les obedecería.

17:7 Cap. 17

Reina-Valera 1960

¿Quién de vosotros, teniendo un siervo que ara o apacienta ganado, al volver él del campo, luego le dice: Pasa, siéntate a la mesa?

NTV

»Cuando un sirviente vuelve de arar o de cuidar las ovejas, ¿acaso su patrón le dice: “Ven y come conmigo”?

DHH

»Si uno de ustedes tiene un criado que regresa del campo después de haber estado arando o cuidando el ganado, ¿acaso le dice: “Pasa y siéntate a comer”?

TLA

»Ninguno de ustedes que tenga un esclavo, le dice: “Ven, siéntate a comer”, cuando este regresa de trabajar en el campo, o de cuidar las ovejas.

17:8 Cap. 17

Reina-Valera 1960

¿No le dice más bien: Prepárame la cena, cíñete, y sírveme hasta que haya comido y bebido; y después de esto, come y bebe tú?

NTV

No, le dirá: “Prepara mi comida, ponte el delantal y sírveme mientras como. Luego puedes comer tú”.

DHH

No, sino que le dice: “Prepárame la cena, y dispónte a atenderme mientras yo como y bebo. Después podrás tú comer y beber.”

TLA

Más bien, le dice: “Prepárame la cena. Quiero que estés atento a servirme, hasta que yo termine de comer y de beber. Ya después podrás comer y beber tú.”

17:9 Cap. 17

Reina-Valera 1960

¿Acaso da gracias al siervo porque hizo lo que se le había mandado? Pienso que no.

NTV

¿Y le agradece el amo al sirviente por hacer lo que se le dijo que hiciera? Por supuesto que no.

DHH

Y tampoco le da las gracias al criado por haber hecho lo que le mandó.

TLA

Tampoco le da las gracias por cumplir con sus órdenes.

17:10 Cap. 17

Reina-Valera 1960

Así también vosotros, cuando hayáis hecho todo lo que os ha sido ordenado, decid: Siervos inútiles somos, pues lo que debíamos hacer, hicimos.

NTV

De la misma manera, cuando ustedes me obedecen, deben decir: “Somos siervos indignos que simplemente cumplimos con nuestro deber”.

DHH

Así también ustedes, cuando ya hayan cumplido todo lo que Dios les manda, deberán decir: “Somos servidores inútiles, porque no hemos hecho más que cumplir con nuestra obligación.”

TLA

De modo que, cuando ustedes hayan hecho todo lo que Dios les ordena, no esperen que él les dé las gracias. Más bien, piensen: “Nosotros somos solo sirvientes; no hemos hecho más que cumplir con nuestra obligación.”»

17:11 Cap. 17

Reina-Valera 1960

Yendo Jesús a Jerusalén, pasaba entre Samaria y Galilea.

NTV

Mientras Jesús seguía camino a Jerusalén, llegó a la frontera entre Galilea y Samaria.

DHH

En su camino a Jerusalén, pasó Jesús entre las regiones de Samaria y Galilea.

TLA

Jesús siguió su viaje hacia Jerusalén, y tomó un camino que pasaba entre la región de Samaria y la región de Galilea.

17:12 Cap. 17

Reina-Valera 1960

Y al entrar en una aldea, le salieron al encuentro diez hombres leprosos, los cuales se pararon de lejos

NTV

Al entrar en una aldea, diez hombres con lepra se quedaron a la distancia,

DHH

Y llegó a una aldea, donde le salieron al encuentro diez hombres enfermos de lepra, los cuales se quedaron lejos de él

TLA

Cuando entró en una aldea, salieron a su encuentro diez hombres que estaban enfermos de lepra. Sin embargo, se quedaron un poco lejos de Jesús

17:13 Cap. 17

Reina-Valera 1960

y alzaron la voz, diciendo: ¡Jesús, Maestro, ten misericordia de nosotros!

NTV

gritando: —¡Jesús! ¡Maestro! ¡Ten compasión de nosotros!

DHH

gritando: —¡Jesús, Maestro, ten compasión de nosotros!

TLA

y le gritaron: —¡Jesús, Maestro, ten compasión de nosotros y sánanos!

17:14 Cap. 17

Reina-Valera 1960

Cuando él los vio, les dijo: Id, mostraos a los sacerdotes. Y aconteció que mientras iban, fueron limpiados.

NTV

Jesús los miró y dijo: —Vayan y preséntense a los sacerdotes. Y, mientras ellos iban, quedaron limpios de la lepra.

DHH

Cuando Jesús los vio, les dijo: —Vayan a presentarse a los sacerdotes. Y mientras iban, quedaron limpios de su enfermedad.

TLA

Jesús los vio y les dijo: —Vayan al templo, para que los sacerdotes los examinen y vean si ustedes están totalmente sanos. Y mientras los diez hombres iban al templo, quedaron sanos.

17:15 Cap. 17

Reina-Valera 1960

Entonces uno de ellos, viendo que había sido sanado, volvió, glorificando a Dios a gran voz,

NTV

Uno de ellos, cuando vio que estaba sano, volvió a Jesús, y exclamó: «¡Alaben a Dios!».

DHH

Uno de ellos, al verse limpio, regresó alabando a Dios a grandes voces,

TLA

Uno de ellos, al verse sano, regresó gritando: «¡Gracias, Dios mío! ¡Muchas gracias!»

17:16 Cap. 17

Reina-Valera 1960

y se postró rostro en tierra a sus pies, dándole gracias; y este era samaritano.

NTV

Y cayó al suelo, a los pies de Jesús, y le agradeció por lo que había hecho. Ese hombre era samaritano.

DHH

y se arrodilló delante de Jesús, inclinándose hasta el suelo para darle las gracias. Este hombre era de Samaria.

TLA

Cuando llegó ante Jesús, se arrodilló hasta tocar el suelo con su frente, y le dio las gracias. Este hombre era de la región de Samaria.

17:17 Cap. 17

Reina-Valera 1960

Respondiendo Jesús, dijo: ¿No son diez los que fueron limpiados? Y los nueve, ¿dónde están?

NTV

Jesús preguntó: «¿No sané a diez hombres? ¿Dónde están los otros nueve?

DHH

Jesús dijo: —¿Acaso no eran diez los que quedaron limpios de su enfermedad? ¿Dónde están los otros nueve?

TLA

Al ver eso, Jesús preguntó a sus discípulos: «¿No eran diez los que quedaron sanos?

17:18 Cap. 17

Reina-Valera 1960

¿No hubo quien volviese y diese gloria a Dios sino este extranjero?

NTV

¿Ninguno volvió para darle gloria a Dios excepto este extranjero?».

DHH

¿Únicamente este extranjero ha vuelto para alabar a Dios?

TLA

¿Por qué solo este extranjero volvió para dar gracias a Dios?»

17:19 Cap. 17

Reina-Valera 1960

Y le dijo: Levántate, vete; tu fe te ha salvado.

NTV

Y Jesús le dijo al hombre: «Levántate y sigue tu camino. Tu fe te ha sanado».

DHH

Y le dijo al hombre: —Levántate y vete; por tu fe has sido sanado.

TLA

Luego Jesús le dijo al hombre: «¡Levántate y vete! Has quedado sano porque confiaste en mí.»

17:20 Cap. 17

Reina-Valera 1960

Preguntado por los fariseos, cuándo había de venir el reino de Dios, les respondió y dijo: El reino de Dios no vendrá con advertencia,

NTV

Un día, los fariseos le preguntaron a Jesús: —¿Cuándo vendrá el reino de Dios? Jesús contestó: —No pueden descubrir el reino de Dios por medio de señales visibles.

DHH

Los fariseos le preguntaron a Jesús cuándo había de llegar el reino de Dios, y él les contestó: —La venida del reino de Dios no es algo que todo el mundo pueda ver.

TLA

Algunos fariseos le preguntaron a Jesús: —¿Cuándo comenzará Dios a reinar aquí? Jesús respondió: —El reino de Dios no es algo que pueda verse.

17:21 Cap. 17

Reina-Valera 1960

ni dirán: Helo aquí, o helo allí; porque he aquí el reino de Dios está entre vosotros.

NTV

Nunca podrán decir: “¡Aquí está!” o “¡Está por allí!”, porque el reino de Dios ya está entre ustedes.

DHH

No se va a decir: “Aquí está”, o “Allí está”; porque el reino de Dios ya está entre ustedes.

TLA

Tampoco se puede decir: “¡Aquí está!” o “¡Allí está!” Porque el reino de Dios ya está entre ustedes.

17:22 Cap. 17

Reina-Valera 1960

Y dijo a sus discípulos: Tiempo vendrá cuando desearéis ver uno de los días del Hijo del Hombre, y no lo veréis.

NTV

Entonces dijo a sus discípulos: «Se acerca el tiempo en que desearán ver el día que el Hijo del Hombre regrese, pero no lo verán.

DHH

Y dijo a sus discípulos: —Llegará el tiempo en que ustedes querrán ver siquiera uno de los días del Hijo del hombre, y no lo verán.

TLA

Luego, Jesús les dijo a sus discípulos: «Llegará el día en que ustedes van a querer ver, por lo menos un momento, cuando yo, el Hijo del hombre, me presente con todo mi poder y gloria.

17:23 Cap. 17

Reina-Valera 1960

Y os dirán: Helo aquí, o helo allí. No vayáis, ni los sigáis.

NTV

Algunos les dirán: “Miren, allí está el Hijo del Hombre” o “Aquí está”, pero no los sigan.

DHH

Algunos dirán: “Aquí está”, o “Allí está”; pero no vayan ni los sigan.

TLA

Algunos les dirán: “¡Allí está!” o “¡Aquí está!”, pero no vayan.

17:24 Cap. 17

Reina-Valera 1960

Porque como el relámpago que al fulgurar resplandece desde un extremo del cielo hasta el otro, así también será el Hijo del Hombre en su día.

NTV

Pues, así como el relámpago destella e ilumina el cielo de un extremo a otro, así será el día cuando venga el Hijo del Hombre.

DHH

Porque así como el relámpago, al brillar, ilumina el cielo de uno a otro lado, así será el Hijo del hombre en el día de su regreso.

TLA

Cuando yo, el Hijo del hombre, regrese, todos me verán. Será como un relámpago que alumbra todo el cielo.

17:25 Cap. 17

Reina-Valera 1960

Pero primero es necesario que padezca mucho, y sea desechado por esta generación.

NTV

Pero primero el Hijo del Hombre tiene que sufrir terriblemente y ser rechazado por esta generación.

DHH

Pero primero tiene que sufrir mucho y ser rechazado por la gente de este tiempo.

TLA

Pero primero tendré que sufrir cosas terribles, y la gente de este tiempo me rechazará.

17:26 Cap. 17

Reina-Valera 1960

Como fue en los días de Noé, así también será en los días del Hijo del Hombre.

NTV

»Cuando el Hijo del Hombre regrese, será como en los días de Noé.

DHH

Como pasó en los tiempos de Noé, así pasará también en los días en que regrese el Hijo del hombre.

TLA

»Cuando yo, el Hijo del hombre, regrese, la gente estará viviendo como en los tiempos de Noé.

17:27 Cap. 17

Reina-Valera 1960

Comían, bebían, se casaban y se daban en casamiento, hasta el día en que entró Noé en el arca, y vino el diluvio y los destruyó a todos.

NTV

En esos días, la gente disfrutaba de banquetes, fiestas y casamientos, hasta el momento en que Noé entró en su barco y llegó el diluvio y los destruyó a todos.

DHH

La gente comía y bebía y se casaba, hasta el día en que Noé entró en la barca, y llegó el diluvio y todos murieron.

TLA

Antes de que Dios inundara toda la tierra con agua, la gente comía, se divertía y se casaba. Después Noé entró en la casa flotante, y cuando vino la inundación toda esa gente murió.

17:28 Cap. 17

Reina-Valera 1960

Asimismo como sucedió en los días de Lot; comían, bebían, compraban, vendían, plantaban, edificaban;

NTV

»El mundo será como en los días de Lot, cuando las personas se ocupaban de sus quehaceres diarios —comían y bebían, compraban y vendían, cultivaban y edificaban—

DHH

Lo mismo sucedió en los tiempos de Lot: la gente comía y bebía, compraba y vendía, sembraba y construía casas;

TLA

Lo mismo pasó en los tiempos de Lot. En la ciudad de Sodoma, la gente comía y se divertía, compraba y vendía, sembraba y construía casas.

17:29 Cap. 17

Reina-Valera 1960

mas el día en que Lot salió de Sodoma, llovió del cielo fuego y azufre, y los destruyó a todos.

NTV

hasta la mañana en que Lot salió de Sodoma. Entonces llovió del cielo fuego y azufre ardiente, y destruyó a todos.

DHH

pero cuando Lot salió de la ciudad de Sodoma, llovió del cielo fuego y azufre, y todos murieron.

TLA

Pero cuando Lot salió de la ciudad, cayó fuego y azufre desde el cielo, y toda esa gente murió.

17:30 Cap. 17

Reina-Valera 1960

Así será el día en que el Hijo del Hombre se manifieste.

NTV

Sí, será “todo como siempre” hasta el día en que se manifieste el Hijo del Hombre.

DHH

Así será el día en que el Hijo del hombre aparezca.

TLA

»Algo así pasará cuando yo, el Hijo del hombre, vuelva otra vez.

17:31 Cap. 17

Reina-Valera 1960

En aquel día, el que esté en la azotea, y sus bienes en casa, no descienda a tomarlos; y el que en el campo, asimismo no vuelva atrás.

NTV

Ese día, la persona que esté en la azotea no baje a la casa para empacar. La persona que esté en el campo no regrese a su casa.

DHH

»En aquel día, el que se encuentre en la azotea y tenga sus cosas dentro de la casa, que no baje a sacarlas; y el que esté en el campo, que no regrese a su casa.

TLA

Si en ese momento alguien está en la azotea de su casa, que no baje a sacar sus pertenencias. El que esté trabajando en el campo, que no regrese a su casa.

17:32 Cap. 17

Reina-Valera 1960

Acordaos de la mujer de Lot.

NTV

¡Recuerden lo que le pasó a la esposa de Lot!

DHH

Acuérdense de la mujer de Lot.

TLA

Recuerden que, por mirar hacia atrás, la esposa de Lot se convirtió en estatua de sal.

17:33 Cap. 17

Reina-Valera 1960

Todo el que procure salvar su vida, la perderá; y todo el que la pierda, la salvará.

NTV

Si se aferran a su vida, la perderán; pero si dejan de aferrarse a su vida, la salvarán.

DHH

El que trate de conservar su vida, la perderá; pero el que la pierda, la conservará.

TLA

Los que quieran salvar su vida, la perderán. Pero los que la pierdan, se salvarán.

17:34 Cap. 17

Reina-Valera 1960

Os digo que en aquella noche estarán dos en una cama; el uno será tomado, y el otro será dejado.

NTV

Esa noche, dos personas estarán durmiendo en una misma cama; una será llevada y la otra, dejada.

DHH

»Les digo que en aquella noche, de dos que estén en una misma cama, uno será llevado y el otro será dejado.

TLA

»La noche en que yo regrese, si hay dos personas durmiendo en una cama, me llevaré a una y dejaré a la otra.

17:35 Cap. 17

Reina-Valera 1960

Dos mujeres estarán moliendo juntas; la una será tomada, y la otra dejada.

NTV

Dos mujeres estarán moliendo harina juntas en un molino; una será llevada, la otra será dejada».

DHH

De dos mujeres que estén moliendo juntas, una será llevada y la otra será dejada.»

TLA

De igual manera, si dos mujeres estuvieran moliendo trigo, me llevaré a una y dejaré a la otra.»

17:36 Cap. 17

Reina-Valera 1960

Dos estarán en el campo; el uno será tomado, y el otro dejado.

NTV

[Este verso no aparece en esta versión.]

DHH

[Este verso no aparece en esta versión.]

TLA

De igual manera, si dos mujeres estuvieran moliendo trigo, me llevaré a una y dejaré a la otra.»

17:37 Cap. 17

Reina-Valera 1960

Y respondiendo, le dijeron: ¿Dónde, Señor? Él les dijo: Donde estuviere el cuerpo, allí se juntarán también las águilas.

NTV

Los discípulos le preguntaron: —¿Dónde sucederá eso, Señor? Jesús les contestó: —Así como los buitres, cuando se juntan, indican que hay un cadáver cerca, de la misma manera, esas señales revelan que el fin está cerca.

DHH

Le preguntaron entonces: —¿Dónde ocurrirá eso, Señor? Y él les contestó: —Donde esté el cadáver, allí se juntarán los buitres.

TLA

Los discípulos le preguntaron: —Señor, ¿dónde ocurrirá eso? Jesús les respondió: —Todos saben bien que allí donde se juntan los buitres, hay un cuerpo muerto. Así será cuando yo venga: todos lo sabrán con seguridad.

18:1 Cap. 18

Reina-Valera 1960

También les refirió Jesús una parábola sobre la necesidad de orar siempre, y no desmayar,

NTV

Cierto día, Jesús les contó una historia a sus discípulos para mostrarles que siempre debían orar y nunca darse por vencidos.

DHH

Jesús les contó una parábola para enseñarles que debían orar siempre, sin desanimarse.

TLA

Jesús les contó una historia a sus discípulos, para enseñarles que debían orar siempre y sin desanimarse.

18:2 Cap. 18

Reina-Valera 1960

diciendo: Había en una ciudad un juez, que ni temía a Dios, ni respetaba a hombre.

NTV

«Había un juez en cierta ciudad —dijo—, que no tenía temor de Dios ni se preocupaba por la gente.

DHH

Les dijo: «Había en un pueblo un juez que ni temía a Dios ni respetaba a los hombres.

TLA

Les dijo: «En una ciudad había un juez que no tenía miedo ni de Dios ni de la gente.

18:3 Cap. 18

Reina-Valera 1960

Había también en aquella ciudad una viuda, la cual venía a él, diciendo: Hazme justicia de mi adversario.

NTV

Una viuda de esa ciudad acudía a él repetidas veces para decirle: “Hágame justicia en este conflicto con mi enemigo”.

DHH

En el mismo pueblo había también una viuda que tenía un pleito y que fue al juez a pedirle justicia contra su adversario.

TLA

Allí también vivía una viuda, que siempre lo buscaba y le decía: “Por favor, haga usted todo lo posible para que se me haga justicia en la corte.”

18:4 Cap. 18

Reina-Valera 1960

Y él no quiso por algún tiempo; pero después de esto dijo dentro de sí: Aunque ni temo a Dios, ni tengo respeto a hombre,

NTV

Durante un tiempo, el juez no le hizo caso, hasta que finalmente se dijo a sí mismo: “No temo a Dios ni me importa la gente,

DHH

Durante mucho tiempo el juez no quiso atenderla, pero después pensó: “Aunque ni temo a Dios ni respeto a los hombres,

TLA

Al principio, el juez no quería atender a la viuda. Pero luego pensó: “Esta viuda molesta mucho. Aunque no le tengo miedo a Dios, ni me importa la gente, la voy a ayudar. Si no lo hago, nunca dejará de molestarme.”»

18:5 Cap. 18

Reina-Valera 1960

sin embargo, porque esta viuda me es molesta, le haré justicia, no sea que viniendo de continuo, me agote la paciencia.

NTV

pero esta mujer me está volviendo loco. Me ocuparé de que reciba justicia, ¡porque me está agotando con sus constantes peticiones!”».

DHH

sin embargo, como esta viuda no deja de molestarme, la voy a defender, para que no siga viniendo y acabe con mi paciencia.”»

TLA

Al principio, el juez no quería atender a la viuda. Pero luego pensó: “Esta viuda molesta mucho. Aunque no le tengo miedo a Dios, ni me importa la gente, la voy a ayudar. Si no lo hago, nunca dejará de molestarme.”»

18:6 Cap. 18

Reina-Valera 1960

Y dijo el Señor: Oíd lo que dijo el juez injusto.

NTV

Entonces el Señor dijo: «Aprendan una lección de este juez injusto.

DHH

Y el Señor añadió: «Esto es lo que dijo el juez malo.

TLA

Jesús agregó: «Fíjense en lo que dijo ese mal juez.

18:7 Cap. 18

Reina-Valera 1960

¿Y acaso Dios no hará justicia a sus escogidos, que claman a él día y noche? ¿Se tardará en responderles?

NTV

Si hasta él dio un veredicto justo al final, ¿acaso no creen que Dios hará justicia a su pueblo escogido que clama a él día y noche? ¿Seguirá aplazando su respuesta?

DHH

Pues bien, ¿acaso Dios no defenderá también a sus escogidos, que claman a él día y noche? ¿Los hará esperar?

TLA

¿Creen ustedes que Dios no defenderá a las personas que él eligió, y que día y noche le piden ayuda? ¿Creen que tardará él en responderles?

18:8 Cap. 18

Reina-Valera 1960

Os digo que pronto les hará justicia. Pero cuando venga el Hijo del Hombre, ¿hallará fe en la tierra?

NTV

Les digo, ¡él pronto les hará justicia! Pero cuando el Hijo del Hombre regrese, ¿a cuántas personas con fe encontrará en la tierra?».

DHH

Les digo que los defenderá sin demora. Pero cuando el Hijo del hombre venga, ¿encontrará todavía fe en la tierra?»

TLA

¡Claro que no, sino que les responderá de inmediato! Pero cuando yo, el Hijo del hombre, regrese a este mundo, ¿acaso encontraré gente que confíe en Dios?»

18:9 Cap. 18

Reina-Valera 1960

A unos que confiaban en sí mismos como justos, y menospreciaban a los otros, dijo también esta parábola:

NTV

Luego Jesús contó la siguiente historia a algunos que tenían mucha confianza en su propia rectitud y despreciaban a los demás:

DHH

Jesús contó esta otra parábola para algunos que, seguros de sí mismos por considerarse justos, despreciaban a los demás:

TLA

Una vez, Jesús estuvo hablando con unas personas, de esas que se creen muy buenas y que siempre están despreciando a los demás. A estas, Jesús les puso este ejemplo:

18:10 Cap. 18

Reina-Valera 1960

Dos hombres subieron al templo a orar: uno era fariseo, y el otro publicano.

NTV

«Dos hombres fueron al templo a orar. Uno era fariseo, y el otro era un despreciado cobrador de impuestos.

DHH

«Dos hombres fueron al templo a orar: el uno era fariseo, y el otro era uno de esos que cobran impuestos para Roma.

TLA

«Dos hombres fueron al templo a orar. Uno de ellos era fariseo y el otro era cobrador de impuestos.

18:11 Cap. 18

Reina-Valera 1960

El fariseo, puesto en pie, oraba consigo mismo de esta manera: Dios, te doy gracias porque no soy como los otros hombres, ladrones, injustos, adúlteros, ni aun como este publicano;

NTV

El fariseo, de pie, apartado de los demás, hizo la siguiente oración: “Te agradezco, Dios, que no soy como otros: tramposos, pecadores, adúlteros. ¡Para nada soy como ese cobrador de impuestos!

DHH

El fariseo, de pie, oraba así: “Oh Dios, te doy gracias porque no soy como los demás, que son ladrones, malvados y adúlteros, ni como ese cobrador de impuestos.

TLA

»Puesto de pie, el fariseo oraba así: “Dios, te doy gracias porque no soy como los demás hombres. Ellos son ladrones y malvados, y engañan a sus esposas con otras mujeres. ¡Tampoco soy como ese cobrador de impuestos!

18:12 Cap. 18

Reina-Valera 1960

ayuno dos veces a la semana, doy diezmos de todo lo que gano.

NTV

Ayuno dos veces a la semana y te doy el diezmo de mis ingresos”.

DHH

Yo ayuno dos veces a la semana y te doy la décima parte de todo lo que gano.”

TLA

Yo ayuno dos veces por semana y te doy la décima parte de todo lo que gano.”

18:13 Cap. 18

Reina-Valera 1960

Mas el publicano, estando lejos, no quería ni aun alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: Dios, sé propicio a mí, pecador.

NTV

»En cambio, el cobrador de impuestos se quedó a la distancia y ni siquiera se atrevía a levantar la mirada al cielo mientras oraba, sino que golpeó su pecho en señal de dolor mientras decía: “Oh Dios, ten compasión de mí, porque soy un pecador”.

DHH

Pero el cobrador de impuestos se quedó a cierta distancia, y ni siquiera se atrevía a levantar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho y decía: “¡Oh Dios, ten compasión de mí, que soy pecador!”

TLA

»El cobrador de impuestos, en cambio, se quedó un poco más atrás. Ni siquiera se atrevía a levantar la mirada hacia el cielo, sino que se daba golpes en el pecho y decía: “¡Dios, ten compasión de mí, y perdóname por todo lo malo que he hecho!”»

18:14 Cap. 18

Reina-Valera 1960

Os digo que este descendió a su casa justificado antes que el otro; porque cualquiera que se enaltece, será humillado; y el que se humilla será enaltecido.

NTV

Les digo que fue este pecador —y no el fariseo— quien regresó a su casa justificado delante de Dios. Pues los que se exaltan a sí mismos serán humillados, y los que se humillan serán exaltados».

DHH

Les digo que este cobrador de impuestos volvió a su casa ya justo, pero el fariseo no. Porque el que a sí mismo se engrandece, será humillado; y el que se humilla, será engrandecido.»

TLA

Cuando terminó de contar esto, Jesús les dijo a aquellos hombres: «Les aseguro que, cuando el cobrador de impuestos regresó a su casa, Dios ya lo había perdonado; pero al fariseo no. Porque los que se creen más importantes que los demás, son los menos valiosos para Dios. En cambio, los más importantes para Dios son los humildes.»

18:15 Cap. 18

Reina-Valera 1960

Traían a él los niños para que los tocase; lo cual viendo los discípulos, les reprendieron.

NTV

Cierto día, algunos padres llevaron a sus hijitos a Jesús para que él los tocara y los bendijera; pero cuando los discípulos vieron esto, regañaron a los padres por molestarlo.

DHH

También le llevaban niñitos a Jesús, para que los tocara; pero cuando los discípulos lo vieron, comenzaron a reprender a quienes los llevaban.

TLA

Algunas madres llevaron a sus niños pequeños para que Jesús pusiera su mano sobre sus cabezas y los bendijera. Pero los discípulos comenzaron a reprenderlas para que no los trajeran.

18:16 Cap. 18

Reina-Valera 1960

Mas Jesús, llamándolos, dijo: Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis; porque de los tales es el reino de Dios.

NTV

Entonces Jesús llamó a los niños y dijo a los discípulos: «Dejen que los niños vengan a mí. ¡No los detengan! Pues el reino de Dios pertenece a los que son como estos niños.

DHH

Entonces Jesús los llamó y dijo: —Dejen que los niños vengan a mí, y no se lo impidan, porque el reino de Dios es de quienes son como ellos.

TLA

Entonces Jesús llamó a los niños, y les dijo a sus discípulos: «Dejen que los niños se acerquen a mí. No se lo impidan, porque el reino de Dios es de los que son como ellos.

18:17 Cap. 18

Reina-Valera 1960

De cierto os digo, que el que no recibe el reino de Dios como un niño, no entrará en él.

NTV

Les digo la verdad, el que no reciba el reino de Dios como un niño nunca entrará en él».

DHH

Les aseguro que el que no acepte el reino de Dios como un niño, no entrará en él.

TLA

Les aseguro que la persona que no confía en Dios como lo hace un niño, no podrá entrar en el reino de Dios.»

18:18 Cap. 18

Reina-Valera 1960

Un hombre principal le preguntó, diciendo: Maestro bueno, ¿qué haré para heredar la vida eterna?

NTV

Cierta vez, un líder religioso le hizo a Jesús la siguiente pregunta: —Maestro bueno, ¿qué debería hacer para heredar la vida eterna?

DHH

Uno de los jefes le preguntó a Jesús: —Maestro bueno, ¿qué debo hacer para alcanzar la vida eterna?

TLA

Un líder de los judíos fue a ver a Jesús y le preguntó: —Tú, que eres un maestro bueno, dime, ¿qué cosa debo hacer para tener vida eterna?

18:19 Cap. 18

Reina-Valera 1960

Jesús le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno hay bueno, sino solo Dios.

NTV

—¿Por qué me llamas bueno? —le preguntó Jesús—. Solo Dios es verdaderamente bueno;

DHH

Jesús le contestó: —¿Por qué me llamas bueno? Bueno solamente hay uno: Dios.

TLA

Jesús le contestó: —¿Por qué dices que soy bueno? Solo Dios es bueno.

18:20 Cap. 18

Reina-Valera 1960

Los mandamientos sabes: No adulterarás; no matarás; no hurtarás; no dirás falso testimonio; honra a tu padre y a tu madre.

NTV

pero para contestar a tu pregunta, tú conoces los mandamientos: “No cometas adulterio; no cometas asesinato; no robes; no des falso testimonio; honra a tu padre y a tu madre”.

DHH

Ya sabes los mandamientos: “No cometas adulterio, no mates, no robes, no digas mentiras en perjuicio de nadie, y honra a tu padre y a tu madre.”

TLA

Tú conoces bien los mandamientos: No seas infiel en el matrimonio, no mates, no robes, no mientas para hacerle daño a otra persona, obedece y cuida a tu padre y a tu madre.

18:21 Cap. 18

Reina-Valera 1960

Él dijo: Todo esto lo he guardado desde mi juventud.

NTV

El hombre respondió: —He obedecido todos esos mandamientos desde que era joven.

DHH

El hombre le dijo: —Todo eso lo he cumplido desde joven.

TLA

El líder le dijo: —¡He obedecido todos esos mandamientos desde que era un niño!

18:22 Cap. 18

Reina-Valera 1960

Jesús, oyendo esto, le dijo: Aún te falta una cosa: vende todo lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme.

NTV

Cuando Jesús oyó su respuesta, le dijo: —Hay una cosa que todavía no has hecho. Vende todas tus posesiones y entrega el dinero a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo. Después ven y sígueme.

DHH

Al oír esto, Jesús le contestó: —Todavía te falta una cosa: vende todo lo que tienes y dáselo a los pobres. Así tendrás riqueza en el cielo. Luego ven y sígueme.

TLA

Jesús le respondió: —Solo te falta hacer una cosa: Vende todo lo que tienes, y dales ese dinero a los pobres. Así, Dios te dará un gran premio en el cielo. Luego ven y conviértete en uno de mis seguidores.

18:23 Cap. 18

Reina-Valera 1960

Entonces él, oyendo esto, se puso muy triste, porque era muy rico.

NTV

Cuando el hombre oyó esto, se puso triste porque era muy rico.

DHH

Pero cuando el hombre oyó esto, se puso muy triste, porque era muy rico.

TLA

Cuando el líder oyó esto, se puso muy triste, porque era muy rico.

18:24 Cap. 18

Reina-Valera 1960

Al ver Jesús que se había entristecido mucho, dijo: ¡Cuán difícilmente entrarán en el reino de Dios los que tienen riquezas!

NTV

Jesús lo vio y dijo: «¡Qué difícil es para los ricos entrar en el reino de Dios!

DHH

Al verlo así, Jesús dijo: —¡Qué difícil es para los ricos entrar en el reino de Dios!

TLA

Jesús lo miró y dijo: —¡Qué difícil es que una persona rica entre en el reino de Dios!

18:25 Cap. 18

Reina-Valera 1960

Porque es más fácil pasar un camello por el ojo de una aguja, que entrar un rico en el reino de Dios.

NTV

De hecho, ¡es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja que un rico entre en el reino de Dios!».

DHH

Es más fácil para un camello pasar por el ojo de una aguja, que para un rico entrar en el reino de Dios.

TLA

En realidad, es más fácil para un camello pasar por el ojo de una aguja, que para una persona rica entrar en el reino de Dios.

18:26 Cap. 18

Reina-Valera 1960

Y los que oyeron esto dijeron: ¿Quién, pues, podrá ser salvo?

NTV

Los que lo oyeron, dijeron: «Entonces, ¿quién podrá ser salvo?».

DHH

Los que lo oyeron preguntaron: —¿Y quién podrá salvarse?

TLA

La gente que estaba allí y que oyó a Jesús, preguntó: —Entonces, ¿quién podrá salvarse?

18:27 Cap. 18

Reina-Valera 1960

Él les dijo: Lo que es imposible para los hombres, es posible para Dios.

NTV

Él contestó: «Lo que es imposible para los seres humanos es posible para Dios».

DHH

Jesús les contestó: —Lo que es imposible para los hombres es posible para Dios.

TLA

Jesús les respondió: —Para la gente eso es imposible, pero todo es posible para Dios.

18:28 Cap. 18

Reina-Valera 1960

Entonces Pedro dijo: He aquí, nosotros hemos dejado nuestras posesiones y te hemos seguido.

NTV

Pedro dijo: —Nosotros hemos dejado nuestros hogares para seguirte.

DHH

Pedro le dijo: —Señor, nosotros hemos dejado todas nuestras cosas y te hemos seguido.

TLA

Pedro le dijo: —Recuerda que nosotros dejamos todo lo que teníamos, y te hemos seguido.

18:29 Cap. 18

Reina-Valera 1960

Y él les dijo: De cierto os digo, que no hay nadie que haya dejado casa, o padres, o hermanos, o mujer, o hijos, por el reino de Dios,

NTV

—Así es —respondió Jesús—, y les aseguro que todo el que haya dejado casa o esposa o hermanos o padres o hijos por causa del reino de Dios

DHH

Él les respondió: —Les aseguro que cualquiera que por causa del reino de Dios haya dejado casa, o esposa, o hermanos, o padres, o hijos,

TLA

Jesús les respondió: —Les aseguro que si alguno ha dejado su casa, su esposa, sus hermanos, sus padres, o sus hijos, por ser obediente al reino de Dios,

18:30 Cap. 18

Reina-Valera 1960

que no haya de recibir mucho más en este tiempo, y en el siglo venidero la vida eterna.

NTV

recibirá mucho más en esta vida y tendrá la vida eterna en el mundo que vendrá.

DHH

recibirá mucho más en la vida presente, y en la vida venidera recibirá la vida eterna.

TLA

sin duda recibirá aquí mucho más de lo que dejó. Además, cuando muera, vivirá con Dios para siempre.

18:31 Cap. 18

Reina-Valera 1960

Tomando Jesús a los doce, les dijo: He aquí subimos a Jerusalén, y se cumplirán todas las cosas escritas por los profetas acerca del Hijo del Hombre.

NTV

Jesús llevó a los doce discípulos aparte y dijo: «Escuchen, subimos a Jerusalén, donde todas las predicciones de los profetas acerca del Hijo del Hombre se harán realidad.

DHH

Jesús llamó aparte a los doce discípulos, y les dijo: «Ahora vamos a Jerusalén, donde se cumplirá todo lo que los profetas escribieron acerca del Hijo del hombre.

TLA

Jesús se reunió a solas con los doce discípulos y les dijo: «Ahora iniciamos nuestro viaje hacia Jerusalén. Allí pasará todo lo que anunciaron los profetas acerca de mí, el Hijo del hombre.

18:32 Cap. 18

Reina-Valera 1960

Pues será entregado a los gentiles, y será escarnecido, y afrentado, y escupido.

NTV

Será entregado a los romanos, y se burlarán de él, lo tratarán de manera vergonzosa y lo escupirán.

DHH

Pues lo van a entregar a los extranjeros, y se burlarán de él, lo insultarán y lo escupirán.

TLA

Porque en Jerusalén unos hombres me entregarán a las autoridades de Roma. Los romanos se burlarán de mí, me insultarán y me escupirán en la cara.

18:33 Cap. 18

Reina-Valera 1960

Y después que le hayan azotado, le matarán; mas al tercer día resucitará.

NTV

Lo azotarán con un látigo y lo matarán, pero al tercer día resucitará».

DHH

Lo golpearán y lo matarán; pero al tercer día resucitará.»

TLA

Luego me golpearán y me matarán, pero después de tres días, resucitaré.»

18:34 Cap. 18

Reina-Valera 1960

Pero ellos nada comprendieron de estas cosas, y esta palabra les era encubierta, y no entendían lo que se les decía.

NTV

Sin embargo, ellos no entendieron nada de esto. La importancia de sus palabras estaba oculta de ellos, y no captaron lo que decía.

DHH

Ellos no entendieron nada de esto, ni sabían de qué les hablaba, pues eran cosas que no podían comprender.

TLA

Los discípulos no entendieron de qué hablaba Jesús. Era algo que ellos no podían comprender.

18:35 Cap. 18

Reina-Valera 1960

Aconteció que acercándose Jesús a Jericó, un ciego estaba sentado junto al camino mendigando;

NTV

Al acercarse Jesús a Jericó, un mendigo ciego estaba sentado junto al camino.

DHH

Cuando ya se encontraba Jesús cerca de Jericó, un ciego que estaba sentado junto al camino pidiendo limosna,

TLA

Jesús iba llegando a la ciudad de Jericó. Junto al camino estaba un ciego pidiendo limosna.

18:36 Cap. 18

Reina-Valera 1960

y al oír a la multitud que pasaba, preguntó qué era aquello.

NTV

Cuando oyó el ruido de la multitud que pasaba, preguntó qué sucedía.

DHH

al oír que pasaba mucha gente, preguntó qué sucedía.

TLA

Cuando el ciego oyó el ruido de la gente que pasaba, preguntó: —¿Qué sucede?

18:37 Cap. 18

Reina-Valera 1960

Y le dijeron que pasaba Jesús nazareno.

NTV

Le dijeron que Jesús de Nazaret pasaba por allí.

DHH

Le dijeron que Jesús de Nazaret pasaba por allí,

TLA

La gente le explicó: —Ahí viene Jesús, el del pueblo de Nazaret.

18:38 Cap. 18

Reina-Valera 1960

Entonces dio voces, diciendo: ¡Jesús, Hijo de David, ten misericordia de mí!

NTV

Entonces comenzó a gritar: «¡Jesús, Hijo de David, ten compasión de mí!».

DHH

y él gritó: —¡Jesús, Hijo de David, ten compasión de mí!

TLA

Entonces el ciego se puso a gritar: «¡Jesús, tú que eres el Mesías, ten compasión de mí y ayúdame!»

18:39 Cap. 18

Reina-Valera 1960

Y los que iban delante le reprendían para que callase; pero él clamaba mucho más: ¡Hijo de David, ten misericordia de mí!

NTV

«¡Cállate!», le gritaba la gente que estaba más adelante. Sin embargo, él gritó aún más fuerte: «¡Hijo de David, ten compasión de mí!».

DHH

Los que iban delante lo reprendían para que se callara, pero él gritaba más todavía: —¡Hijo de David, ten compasión de mí!

TLA

Los que iban delante reprendían al ciego para que se callara, pero él gritó con más fuerza: «¡Mesías, ten compasión de mí y ayúdame!»

18:40 Cap. 18

Reina-Valera 1960

Jesús entonces, deteniéndose, mandó traerle a su presencia; y cuando llegó, le preguntó,

NTV

Cuando Jesús lo oyó, se detuvo y ordenó que le trajeran al hombre. Al acercarse el ciego, Jesús le preguntó:

DHH

Jesús se detuvo y mandó que se lo trajeran. Cuando lo tuvo cerca, le preguntó:

TLA

Jesús se detuvo y ordenó que trajeran al ciego. Cuando el ciego estuvo cerca, Jesús le preguntó:

18:41 Cap. 18

Reina-Valera 1960

diciendo: ¿Qué quieres que te haga? Y él dijo: Señor, que reciba la vista.

NTV

—¿Qué quieres que haga por ti? —Señor —le dijo—, ¡quiero ver!

DHH

—¿Qué quieres que haga por ti? El ciego contestó: —Señor, quiero recobrar la vista.

TLA

—¿Qué quieres que haga por ti? El ciego le respondió: —Señor, ¡quiero volver a ver!

18:42 Cap. 18

Reina-Valera 1960

Jesús le dijo: Recíbela, tu fe te ha salvado.

NTV

Jesús le dijo: —Bien, recibe la vista. Tu fe te ha sanado.

DHH

Jesús le dijo: —¡Recóbrala! Por tu fe has sido sanado.

TLA

Jesús le dijo: —¡Muy bien, ya puedes ver! Te has sanado porque confiaste en mí.

18:43 Cap. 18

Reina-Valera 1960

Y luego vio, y le seguía, glorificando a Dios; y todo el pueblo, cuando vio aquello, dio alabanza a Dios.

NTV

Al instante el hombre pudo ver y siguió a Jesús mientras alababa a Dios. Y todos los que lo vieron también alabaron a Dios.

DHH

En aquel mismo momento el ciego recobró la vista, y siguió a Jesús alabando a Dios. Y toda la gente que vio esto, también alababa a Dios.

TLA

En ese mismo instante, el ciego pudo ver, y siguió a Jesús, alabando a Dios. Toda la gente que vio esto, también alababa a Dios.