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Relato seleccionado

Llamado y sermón

88 versículos Libro de Lucas
5:1

Reina-Valera 1960

Aconteció que estando Jesús junto al lago de Genesaret, el gentío se agolpaba sobre él para oír la palabra de Dios.

NTV

Cierto día, mientras Jesús predicaba en la orilla del mar de Galilea, grandes multitudes se abalanzaban sobre él para escuchar la palabra de Dios.

DHH

En una ocasión, estando Jesús a orillas del Lago de Genesaret, se sentía apretujado por la multitud que quería oír el mensaje de Dios.

TLA

Una vez Jesús estaba a la orilla del Lago de Galilea, y la gente se amontonó alrededor de él para escuchar el mensaje de Dios.

5:2

Reina-Valera 1960

Y vio dos barcas que estaban cerca de la orilla del lago; y los pescadores, habiendo descendido de ellas, lavaban sus redes.

NTV

Jesús notó dos barcas vacías en la orilla porque los pescadores las habían dejado mientras lavaban sus redes.

DHH

Jesús vio dos barcas en la playa. Los pescadores habían bajado de ellas a lavar sus redes.

TLA

Jesús vio dos barcas en la playa. Estaban vacías porque los pescadores estaban lavando sus redes.

Todos los versículos

Lista 88 total
5:3 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Y entrando en una de aquellas barcas, la cual era de Simón, le rogó que la apartase de tierra un poco; y sentándose, enseñaba desde la barca a la multitud.

NTV

Al subir a una de las barcas, Jesús le pidió a Simón, el dueño de la barca, que la empujara al agua. Luego se sentó en la barca y desde allí enseñaba a las multitudes.

DHH

Jesús subió a una de las barcas, que era de Simón, y le pidió que la alejara un poco de la orilla. Luego se sentó en la barca, y desde allí comenzó a enseñar a la gente.

TLA

Una de esas barcas era de Simón Pedro. Jesús subió a ella y le pidió a Pedro que la alejara un poco de la orilla. Luego se sentó en la barca, y desde allí comenzó a enseñar a la gente.

5:4 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Cuando terminó de hablar, dijo a Simón: Boga mar adentro, y echad vuestras redes para pescar.

NTV

Cuando terminó de hablar, le dijo a Simón: —Ahora ve a las aguas más profundas y echa tus redes para pescar.

DHH

Cuando terminó de hablar, le dijo a Simón: —Lleva la barca a la parte honda del lago, y echen allí sus redes, para pescar.

TLA

Cuando Jesús terminó de enseñarles, le dijo a Pedro: —Lleva la barca a la parte honda del lago, y lanza las redes para pescar.

5:5 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Respondiendo Simón, le dijo: Maestro, toda la noche hemos estado trabajando, y nada hemos pescado; mas en tu palabra echaré la red.

NTV

—Maestro —respondió Simón—, hemos trabajado mucho durante toda la noche y no hemos pescado nada; pero si tú lo dices, echaré las redes nuevamente.

DHH

Simón le contestó: —Maestro, hemos estado trabajando toda la noche sin pescar nada; pero, ya que tú lo mandas, voy a echar las redes.

TLA

Pedro respondió: —Maestro, toda la noche estuvimos trabajando muy duro y no pescamos nada. Pero, si tú lo mandas, voy a echar las redes.

5:6 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Y habiéndolo hecho, encerraron gran cantidad de peces, y su red se rompía.

NTV

Y esta vez las redes se llenaron de tantos peces ¡que comenzaron a romperse!

DHH

Cuando lo hicieron, recogieron tanto pescado que las redes se rompían.

TLA

Hicieron lo que Jesús les dijo, y fueron tantos los pescados que recogieron, que las redes estaban a punto de romperse.

5:7 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Entonces hicieron señas a los compañeros que estaban en la otra barca, para que viniesen a ayudarles; y vinieron, y llenaron ambas barcas, de tal manera que se hundían.

NTV

Un grito de auxilio atrajo a los compañeros de la otra barca, y pronto las dos barcas estaban llenas de peces y a punto de hundirse.

DHH

Entonces hicieron señas a sus compañeros de la otra barca, para que fueran a ayudarlos. Ellos fueron, y llenaron tanto las dos barcas que les faltaba poco para hundirse.

TLA

Entonces hicieron señas a los compañeros de la otra barca, para que fueran enseguida a ayudarlos. Eran tantos los pescados que, entre todos, llenaron las dos barcas. Y las barcas estaban a punto de hundirse.

5:8 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Viendo esto Simón Pedro, cayó de rodillas ante Jesús, diciendo: Apártate de mí, Señor, porque soy hombre pecador.

NTV

Cuando Simón Pedro se dio cuenta de lo que había sucedido, cayó de rodillas delante de Jesús y le dijo: —Señor, por favor, aléjate de mí; soy un hombre tan pecador.

DHH

Al ver esto, Simón Pedro se puso de rodillas delante de Jesús y le dijo: —¡Apártate de mí, Señor, porque soy un pecador!

TLA

Al ver esto, Pedro se arrodilló delante de Jesús y le dijo: —¡Señor, apártate de mí, porque soy un pecador!

5:9 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Porque por la pesca que habían hecho, el temor se había apoderado de él, y de todos los que estaban con él,

NTV

Pues estaba muy asombrado por la cantidad de peces que habían sacado, al igual que los otros que estaban con él.

DHH

Es que Simón y todos los demás estaban asustados por aquella gran pesca que habían hecho.

TLA

Santiago y Juan, que eran hijos de Zebedeo, Pedro y todos los demás, estaban muy asombrados por la pesca tan abundante. Pero Jesús le dijo a Pedro: —No tengas miedo. De hoy en adelante, en lugar de pescar peces, voy a enseñarte a ganar seguidores para mí.

5:10 Cap. 5

Reina-Valera 1960

y asimismo de Jacobo y Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simón. Pero Jesús dijo a Simón: No temas; desde ahora serás pescador de hombres.

NTV

Sus compañeros, Santiago y Juan, hijos de Zebedeo, también estaban asombrados. Jesús respondió a Simón: —¡No tengas miedo! ¡De ahora en adelante, pescarás personas!

DHH

También lo estaban Santiago y Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simón. Pero Jesús le dijo a Simón: —No tengas miedo; desde ahora vas a pescar hombres.

TLA

Santiago y Juan, que eran hijos de Zebedeo, Pedro y todos los demás, estaban muy asombrados por la pesca tan abundante. Pero Jesús le dijo a Pedro: —No tengas miedo. De hoy en adelante, en lugar de pescar peces, voy a enseñarte a ganar seguidores para mí.

5:11 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Y cuando trajeron a tierra las barcas, dejándolo todo, le siguieron.

NTV

Y, en cuanto llegaron a tierra firme, dejaron todo y siguieron a Jesús.

DHH

Entonces llevaron las barcas a tierra, lo dejaron todo y se fueron con Jesús.

TLA

Los pescadores llevaron las barcas a la orilla, dejaron todo lo que llevaban, y se fueron con Jesús.

5:12 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Sucedió que estando él en una de las ciudades, se presentó un hombre lleno de lepra, el cual, viendo a Jesús, se postró con el rostro en tierra y le rogó, diciendo: Señor, si quieres, puedes limpiarme.

NTV

En una de las aldeas, Jesús conoció a un hombre que tenía una lepra muy avanzada. Cuando el hombre vio a Jesús, se inclinó rostro en tierra y le suplicó que lo sanara. —¡Señor! —le dijo—, ¡si tú quieres, puedes sanarme y dejarme limpio!

DHH

Un día, estando Jesús en un pueblo, llegó un hombre enfermo de lepra; al ver a Jesús, se inclinó hasta el suelo y le rogó: —Señor, si quieres, puedes limpiarme de mi enfermedad.

TLA

Un día, Jesús estaba en un pueblo. De pronto llegó un hombre que estaba enfermo de lepra, se inclinó delante de Jesús hasta tocar el suelo con la frente, y le suplicó: —Señor, yo sé que tú puedes sanarme. ¿Quieres hacerlo?

5:13 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Entonces, extendiendo él la mano, le tocó, diciendo: Quiero; sé limpio. Y al instante la lepra se fue de él.

NTV

Jesús extendió la mano y lo tocó: —Sí quiero —dijo—. ¡Queda sano! Al instante, la lepra desapareció.

DHH

Jesús lo tocó con la mano, diciendo: —Quiero. ¡Queda limpio! Al momento se le quitó la lepra al enfermo,

TLA

Jesús extendió la mano, tocó al enfermo y le dijo: —¡Sí quiero! ¡Queda sano! De inmediato, el hombre quedó completamente sano.

5:14 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Y él le mandó que no lo dijese a nadie; sino ve, le dijo, muéstrate al sacerdote, y ofrece por tu purificación, según mandó Moisés, para testimonio a ellos.

NTV

Entonces Jesús le dio instrucciones de que no dijera a nadie lo que había sucedido. Le dijo: «Preséntate ante el sacerdote y deja que te examine. Lleva contigo la ofrenda que exige la ley de Moisés a los que son sanados de lepra. Esto será un testimonio público de que has quedado limpio».

DHH

y Jesús le ordenó: —No se lo digas a nadie; solamente ve y preséntate al sacerdote, y lleva por tu purificación la ofrenda que ordenó Moisés, para que conste ante los sacerdotes.

TLA

Después, Jesús le dijo: —No le digas a nadie lo que sucedió. Ve con el sacerdote y lleva la ofrenda que Moisés ordenó; así los sacerdotes verán que ya no estás enfermo.

5:15 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Pero su fama se extendía más y más; y se reunía mucha gente para oírle, y para que les sanase de sus enfermedades.

NTV

Sin embargo, a pesar de las instrucciones de Jesús, la noticia de su poder corrió aún más, y grandes multitudes llegaron para escucharlo predicar y ser sanados de sus enfermedades.

DHH

Sin embargo, la fama de Jesús aumentaba cada vez más, y mucha gente se juntaba para oírlo y para que curara sus enfermedades.

TLA

Jesús se hacía cada vez más famoso. Mucha gente se reunía para escuchar su mensaje, y otros venían para que él los sanara.

5:16 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Mas él se apartaba a lugares desiertos, y oraba.

NTV

Así que Jesús muchas veces se alejaba al desierto para orar.

DHH

Pero Jesús se retiraba a orar a lugares donde no había nadie.

TLA

Pero Jesús siempre buscaba un lugar para estar solo y orar.

5:17 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Aconteció un día, que él estaba enseñando, y estaban sentados los fariseos y doctores de la ley, los cuales habían venido de todas las aldeas de Galilea, de Judea y Jerusalén; y el poder del Señor estaba con él para sanar.

NTV

Cierto día, mientras Jesús enseñaba, algunos fariseos y maestros de la ley religiosa estaban sentados cerca. (Al parecer, esos hombres habían llegado de todas las aldeas de Galilea y Judea, y también de Jerusalén). Y el poder sanador del Señor estaba presente con fuerza en Jesús.

DHH

Un día en que Jesús estaba enseñando, se habían sentado por allí algunos fariseos y maestros de la ley venidos de todas las aldeas de Galilea, y de Judea y Jerusalén. Y el poder del Señor se mostraba en Jesús sanando a los enfermos.

TLA

En cierta ocasión, Jesús estaba enseñando en una casa. Allí estaban sentados algunos fariseos y algunos maestros de la Ley. Habían venido de todos los pueblos de Galilea, de Judea, y de la ciudad de Jerusalén, para oír a Jesús. Y como Jesús tenía el poder de Dios para sanar enfermos,

5:18 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Y sucedió que unos hombres que traían en un lecho a un hombre que estaba paralítico, procuraban llevarle adentro y ponerle delante de él.

NTV

Unos hombres llegaron cargando a un paralítico en una camilla. Trataron de llevarlo dentro a donde estaba Jesús,

DHH

Entonces llegaron unos hombres que llevaban en una camilla a uno que estaba paralítico. Querían llevarlo adentro de la casa y ponerlo delante de Jesús,

TLA

llegaron unas personas con una camilla, en la que llevaban a un hombre que no podía caminar. Querían poner al enfermo delante de Jesús,

5:19 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Pero no hallando cómo hacerlo a causa de la multitud, subieron encima de la casa, y por el tejado le bajaron con el lecho, poniéndole en medio, delante de Jesús.

NTV

pero no pudieron acercarse a él debido a la multitud. Entonces subieron al techo y quitaron algunas tejas. Luego bajaron al enfermo en su camilla hasta ponerlo en medio de la multitud, justo frente a Jesús.

DHH

pero no encontraban por dónde meterlo, porque había mucha gente; así que subieron al techo y, abriendo un hueco entre las tejas, bajaron al enfermo en la camilla, allí en medio de todos, delante de Jesús.

TLA

pero no podían entrar en la casa porque en la entrada había mucha gente. Entonces subieron al techo y abrieron allí un agujero. Por ese agujero bajaron al enfermo en la camilla, hasta ponerlo en medio de la gente, delante de Jesús.

5:20 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Al ver él la fe de ellos, le dijo: Hombre, tus pecados te son perdonados.

NTV

Al ver la fe de ellos, Jesús le dijo al hombre: «Joven, tus pecados son perdonados».

DHH

Cuando Jesús vio la fe que tenían, le dijo al enfermo: —Amigo, tus pecados quedan perdonados.

TLA

Cuando Jesús vio la gran confianza que aquellos hombres tenían en él, le dijo al enfermo: «¡Amigo, te perdono tus pecados!»

5:21 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Entonces los escribas y los fariseos comenzaron a cavilar, diciendo: ¿Quién es este que habla blasfemias? ¿Quién puede perdonar pecados sino solo Dios?

NTV

Entonces los fariseos y los maestros de la ley religiosa decían para sí: «¿Quién se cree que es? ¡Es una blasfemia! ¡Solo Dios puede perdonar pecados!».

DHH

Entonces los maestros de la ley y los fariseos comenzaron a pensar: «¿Quién es este que se atreve a decir palabras ofensivas contra Dios? Solo Dios puede perdonar pecados.»

TLA

Los maestros de la Ley y los fariseos pensaron: «¿Y este quién se cree que es? ¡Qué barbaridades dice contra Dios! ¡Solo Dios puede perdonar pecados!»

5:22 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Jesús entonces, conociendo los pensamientos de ellos, respondiendo les dijo: ¿Qué caviláis en vuestros corazones?

NTV

Jesús supo lo que pensaban, así que les preguntó: «¿Por qué cuestionan eso en su corazón?

DHH

Pero Jesús se dio cuenta de lo que estaban pensando, y les preguntó: —¿Por qué piensan ustedes así?

TLA

Jesús se dio cuenta de lo que estaban pensando, y les preguntó: «¿Por qué piensan así?

5:23 Cap. 5

Reina-Valera 1960

¿Qué es más fácil, decir: Tus pecados te son perdonados, o decir: Levántate y anda?

NTV

¿Qué es más fácil decir: “Tus pecados son perdonados” o “Ponte de pie y camina”?

DHH

¿Qué es más fácil, decir: “Tus pecados quedan perdonados”, o decir: “Levántate y anda”?

TLA

Díganme: ¿qué es más fácil? ¿Perdonar a este enfermo, o sanarlo?

5:24 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Pues para que sepáis que el Hijo del Hombre tiene potestad en la tierra para perdonar pecados (dijo al paralítico): A ti te digo: Levántate, toma tu lecho, y vete a tu casa.

NTV

Así que les demostraré que el Hijo del Hombre tiene autoridad en la tierra para perdonar pecados». Entonces Jesús miró al paralítico y dijo: «¡Ponte de pie, toma tu camilla y vete a tu casa!».

DHH

Pues voy a demostrarles que el Hijo del hombre tiene autoridad en la tierra para perdonar pecados. Entonces le dijo al paralítico: —A ti te digo, levántate, toma tu camilla y vete a tu casa.

TLA

Pues voy a demostrarles que yo, el Hijo del hombre, tengo autoridad aquí en la tierra para perdonar pecados.» Entonces le dijo al hombre que no podía caminar: «Levántate, toma tu camilla y vete a tu casa.»

5:25 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Al instante, levantándose en presencia de ellos, y tomando el lecho en que estaba acostado, se fue a su casa, glorificando a Dios.

NTV

Al instante, delante de todos, el hombre se levantó de un salto, tomó su camilla y se fue a su casa alabando a Dios.

DHH

Al momento, el paralítico se levantó delante de todos, tomó la camilla en que estaba acostado y se fue a su casa alabando a Dios.

TLA

En ese mismo instante, y ante la mirada de todos, el hombre se levantó, tomó la camilla y se fue a su casa alabando a Dios.

5:26 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Y todos, sobrecogidos de asombro, glorificaban a Dios; y llenos de temor, decían: Hoy hemos visto maravillas.

NTV

El asombro se apoderó de todos, y quedaron pasmados. Y alababan a Dios exclamando: «¡Hoy hemos visto cosas maravillosas!».

DHH

Todos se quedaron admirados y alabaron a Dios, y llenos de miedo dijeron: —Hoy hemos visto cosas maravillosas.

TLA

Todos quedaron admirados y llenos de temor, y comenzaron a alabar a Dios diciendo: «¡Qué cosas tan maravillosas hemos visto hoy!»

5:27 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Después de estas cosas salió, y vio a un publicano llamado Leví, sentado al banco de los tributos públicos, y le dijo: Sígueme.

NTV

Tiempo después, al salir de la ciudad, Jesús vio a un cobrador de impuestos llamado Leví sentado en su cabina de cobrador. «Sígueme y sé mi discípulo», le dijo Jesús.

DHH

Después de esto, Jesús salió y se fijó en uno de los que cobraban impuestos para Roma. Se llamaba Leví, y estaba sentado en el lugar donde cobraba los impuestos. Jesús le dijo: —Sígueme.

TLA

Después de esto, Jesús se fue de aquel lugar. En el camino vio a un hombre llamado Mateo, que estaba cobrando impuestos para el gobierno de Roma. Jesús le dijo: «Sígueme».

5:28 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Y dejándolo todo, se levantó y le siguió.

NTV

Entonces Leví se levantó, dejó todo y lo siguió.

DHH

Entonces Leví se levantó, y dejándolo todo siguió a Jesús.

TLA

Mateo se levantó, dejó todo lo que tenía, y lo siguió.

5:29 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Y Leví le hizo gran banquete en su casa; y había mucha compañía de publicanos y de otros que estaban a la mesa con ellos.

NTV

Más tarde, Leví dio un banquete en su casa, con Jesús como invitado de honor. Muchos de los cobradores de impuestos, compañeros de Leví, y otros invitados comieron con ellos.

DHH

Más tarde, Leví hizo en su casa una gran fiesta en honor de Jesús; y muchos de los que cobraban impuestos para Roma, junto con otras personas, estaban sentados con ellos a la mesa.

TLA

Ese mismo día, Mateo ofreció en su casa una gran fiesta en honor de Jesús. Allí estaban comiendo muchos cobradores de impuestos y otras personas.

5:30 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Y los escribas y los fariseos murmuraban contra los discípulos, diciendo: ¿Por qué coméis y bebéis con publicanos y pecadores?

NTV

Así que los fariseos y los maestros de la ley religiosa les reclamaron severamente a los discípulos de Jesús diciéndoles: «¿Por qué comen y beben con semejante escoria?».

DHH

Pero los fariseos y los maestros de la ley del mismo partido comenzaron a criticar a los discípulos de Jesús. Les dijeron: —¿Por qué comen y beben ustedes con cobradores de impuestos y pecadores?

TLA

Algunos fariseos y maestros de la Ley comenzaron a hablar contra los discípulos de Jesús, y les dijeron: —¿Por qué comen ustedes con los cobradores de impuestos y con toda esta gente mala?

5:31 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Respondiendo Jesús, les dijo: Los que están sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos.

NTV

Jesús les contestó: «La gente sana no necesita médico, los enfermos sí.

DHH

Jesús les contestó: —Los que están buenos y sanos no necesitan médico, sino los enfermos.

TLA

Jesús les respondió: —Los que necesitan del médico son los enfermos, no los que están sanos.

5:32 Cap. 5

Reina-Valera 1960

No he venido a llamar a justos, sino a pecadores al arrepentimiento.

NTV

No he venido a llamar a los que se creen justos, sino a los que saben que son pecadores y necesitan arrepentirse».

DHH

Yo no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores, para que se vuelvan a Dios.

TLA

Yo vine a invitar a los pecadores para que regresen a Dios, no a los que se creen buenos.

5:33 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Entonces ellos le dijeron: ¿Por qué los discípulos de Juan ayunan muchas veces y hacen oraciones, y asimismo los de los fariseos, pero los tuyos comen y beben?

NTV

Cierto día, algunas personas le dijeron a Jesús: —Los discípulos de Juan el Bautista ayunan y oran con frecuencia, igual que los discípulos de los fariseos. ¿Por qué tus discípulos están siempre comiendo y bebiendo?

DHH

Le dijeron a Jesús: —Los seguidores de Juan y de los fariseos ayunan mucho y hacen muchas oraciones, pero tus discípulos siempre comen y beben.

TLA

Algunas personas le dijeron a Jesús: —Los discípulos de Juan el Bautista y los seguidores de los fariseos siempre dedican tiempo para ayunar y para orar. Tus discípulos, en cambio, nunca dejan de comer y de beber.

5:34 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Él les dijo: ¿Podéis acaso hacer que los que están de bodas ayunen, entre tanto que el esposo está con ellos?

NTV

Jesús contestó: —¿Acaso los invitados de una boda ayunan mientras festejan con el novio? Por supuesto que no;

DHH

Jesús les contestó: —¿Acaso pueden ustedes hacer ayunar a los invitados a una boda, mientras el novio está con ellos?

TLA

Jesús les respondió: —Los invitados a una fiesta de bodas no ayunan mientras el novio está con ellos.

5:35 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Mas vendrán días cuando el esposo les será quitado; entonces, en aquellos días ayunarán.

NTV

pero un día el novio será llevado, y entonces sí ayunarán.

DHH

Pero llegará el momento en que se lleven al novio; cuando llegue ese día, entonces sí ayunarán.

TLA

Pero llegará el momento en que se lleven al novio, y entonces los invitados ayunarán.

5:36 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Les dijo también una parábola: Nadie corta un pedazo de un vestido nuevo y lo pone en un vestido viejo; pues si lo hace, no solamente rompe el nuevo, sino que el remiendo sacado de él no armoniza con el viejo.

NTV

Luego Jesús les dio la siguiente ilustración: «Nadie quita un pedazo de tela de una prenda nueva y la usa para remendar una prenda vieja; pues la prenda nueva se arruinaría y el remiendo nuevo no haría juego con la prenda vieja.

DHH

También les puso esta comparación: —Nadie corta un pedazo de un vestido nuevo para remendar un vestido viejo. Si lo hace así, echa a perder el vestido nuevo; además, el pedazo nuevo no quedará bien con el vestido viejo.

TLA

Jesús también les puso esta comparación: «Si un vestido viejo se rompe, nadie corta un pedazo de un vestido nuevo para remendar el viejo. Si lo hace, echa a perder el vestido nuevo. Además, el remiendo nuevo se verá feo en el vestido viejo.

5:37 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Y nadie echa vino nuevo en odres viejos; de otra manera, el vino nuevo romperá los odres y se derramará, y los odres se perderán.

NTV

»Nadie pone vino nuevo en cueros viejos; pues el vino nuevo reventaría los cueros, el vino se derramaría, y los cueros quedarían arruinados.

DHH

Ni tampoco se echa vino nuevo en cueros viejos, porque el vino nuevo hace que se revienten los cueros, y tanto el vino como los cueros se pierden.

TLA

»Tampoco se echa vino nuevo en recipientes viejos porque, cuando el vino nuevo fermente, hará que reviente el cuero viejo. Entonces se perderá el vino nuevo, y los recipientes se destruirán.

5:38 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Mas el vino nuevo en odres nuevos se ha de echar; y lo uno y lo otro se conservan.

NTV

El vino nuevo debe guardarse en cueros nuevos.

DHH

Por eso hay que echar el vino nuevo en cueros nuevos.

TLA

Por eso, hay que echar vino nuevo en recipientes de cuero nuevo.

5:39 Cap. 5

Reina-Valera 1960

Y ninguno que beba del añejo, quiere luego el nuevo; porque dice: El añejo es mejor.

NTV

Ni nadie que prueba el vino añejo parece querer el vino nuevo. Pues dicen: “El añejo es mejor”».

DHH

Y nadie que toma el vino añejo quiere después el nuevo, porque dice: “El añejo es más sabroso.”,

TLA

»Además, si una persona prueba el vino viejo, ya no quiere beber vino nuevo, porque habrá aprendido que el viejo es mejor.»

6:1 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Aconteció en un día de reposo, que pasando Jesús por los sembrados, sus discípulos arrancaban espigas y comían, restregándolas con las manos.

NTV

Cierto día de descanso, mientras Jesús caminaba por unos terrenos sembrados, sus discípulos arrancaron unas espigas de grano, las frotaron entre sus manos para sacarles la cáscara y se comieron los granos.

DHH

Un sábado, Jesús caminaba entre los sembrados. Sus discípulos arrancaban espigas de trigo, las desgranaban entre las manos y se comían los granos.

TLA

Un sábado, Jesús y sus discípulos caminaban por un campo sembrado de trigo. Los discípulos comenzaron a arrancar espigas y a frotarlas entre las manos, para sacar el trigo y comérselo.

6:2 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Y algunos de los fariseos les dijeron: ¿Por qué hacéis lo que no es lícito hacer en los días de reposo?

NTV

Algunos fariseos dijeron: —¿Por qué violan la ley al cosechar granos en el día de descanso?

DHH

Entonces algunos fariseos les preguntaron: —¿Por qué hacen ustedes algo que no está permitido hacer en sábado?

TLA

Los fariseos vieron a los discípulos hacer esto, y dijeron: —¿Por qué desobedecen la ley? ¡Está prohibido hacer eso en el día de descanso!

6:3 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Respondiendo Jesús, les dijo: ¿Ni aun esto habéis leído, lo que hizo David cuando tuvo hambre él, y los que con él estaban;

NTV

Jesús les respondió: —¿Acaso no han leído en las Escrituras lo que hizo David cuando él y sus compañeros tuvieron hambre?

DHH

Jesús les contestó: —¿No han leído ustedes lo que hizo David en una ocasión en que él y sus compañeros tuvieron hambre?

TLA

Jesús les respondió: —¿No han leído ustedes en la Biblia lo que hizo el rey David, cuando él y sus compañeros tuvieron hambre?

6:4 Cap. 6

Reina-Valera 1960

cómo entró en la casa de Dios, y tomó los panes de la proposición, de los cuales no es lícito comer sino solo a los sacerdotes, y comió, y dio también a los que estaban con él?

NTV

Entró en la casa de Dios y violó la ley al comer los panes sagrados que solo los sacerdotes pueden comer, y también les dio una porción a sus compañeros.

DHH

Entró en la casa de Dios y tomó los panes consagrados a Dios, comió de ellos y dio también a sus compañeros, a pesar de que solamente a los sacerdotes se les permitía comer de ese pan.

TLA

David entró en la casa de Dios, tomó el pan sagrado, que solo los sacerdotes tenían permiso de comer, y se lo comieron él y sus compañeros.

6:5 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Y les decía: El Hijo del Hombre es Señor aun del día de reposo.

NTV

Entonces Jesús agregó: —El Hijo del Hombre es Señor incluso del día de descanso.

DHH

Y añadió: —El Hijo del hombre tiene autoridad sobre el sábado.

TLA

Yo, el Hijo del hombre, soy quien decide lo que puede hacerse, y lo que no puede hacerse, en el día de descanso.

6:6 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Aconteció también en otro día de reposo, que él entró en la sinagoga y enseñaba; y estaba allí un hombre que tenía seca la mano derecha.

NTV

Otro día de descanso, un hombre que tenía la mano derecha deforme estaba en la sinagoga mientras Jesús enseñaba.

DHH

Otro sábado, Jesús entró en la sinagoga y comenzó a enseñar. Había en ella un hombre que tenía la mano derecha tullida;

TLA

Otro sábado, Jesús fue a la sinagoga para enseñar. Allí estaba un hombre que tenía tullida la mano derecha.

6:7 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Y le acechaban los escribas y los fariseos, para ver si en el día de reposo lo sanaría, a fin de hallar de qué acusarle.

NTV

Los maestros de la ley religiosa y los fariseos vigilaban a Jesús de cerca. Si sanaba la mano del hombre, tenían pensado acusarlo por trabajar en el día de descanso.

DHH

y los maestros de la ley y los fariseos espiaban a Jesús para ver si lo sanaría en sábado, y así tener algún pretexto para acusarlo.

TLA

Los fariseos y los maestros de la Ley estaban vigilando a Jesús, para ver si sanaba la mano de aquel hombre. Si lo hacía, podrían acusarlo de trabajar en el día de descanso.

6:8 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Mas él conocía los pensamientos de ellos; y dijo al hombre que tenía la mano seca: Levántate, y ponte en medio. Y él, levantándose, se puso en pie.

NTV

Pero Jesús sabía lo que pensaban y le dijo al hombre con la mano deforme: «Ven y ponte de pie frente a todos». Así que el hombre pasó adelante.

DHH

Pero él, que sabía lo que estaban pensando, le dijo al hombre que tenía la mano tullida: —Levántate y ponte ahí en medio. El hombre se levantó y se puso de pie,

TLA

Jesús se dio cuenta de lo que ellos estaban pensando, así que llamó al hombre que no podía mover la mano y le dijo: «Levántate, y párate en medio de todos.» El hombre se levantó y se paró en el centro.

6:9 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Entonces Jesús les dijo: Os preguntaré una cosa: ¿Es lícito en día de reposo hacer bien, o hacer mal?, ¿salvar la vida, o quitarla?

NTV

Entonces Jesús les dijo a sus acusadores: «Tengo una pregunta para ustedes: ¿Permite la ley hacer buenas acciones en el día de descanso o es un día para hacer el mal? ¿Es un día para salvar la vida o para destruirla?».

DHH

y Jesús dijo a los otros: —Les voy a hacer una pregunta: ¿Qué está permitido hacer en sábado: el bien o el mal? ¿Salvar una vida o destruirla?

TLA

Luego Jesús dijo a todos los que estaban allí: «Voy a hacerles una pregunta: “¿Qué es correcto hacer en día de descanso? ¿Hacer el bien, o hacer el mal? ¿Salvar una vida o destruirla?”»

6:10 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Y mirándolos a todos alrededor, dijo al hombre: Extiende tu mano. Y él lo hizo así, y su mano fue restaurada.

NTV

Miró uno por uno a los que lo rodeaban y luego le dijo al hombre: «Extiende la mano». Entonces el hombre la extendió, ¡y la mano quedó restaurada!

DHH

Luego miró a todos los que lo rodeaban, y le dijo a aquel hombre: —Extiende la mano. El hombre lo hizo así, y su mano quedó sana.

TLA

Y después de mirar a todos, Jesús le dijo al hombre: «Extiende la mano». El hombre la extendió, y la mano le quedó sana.

6:11 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Y ellos se llenaron de furor, y hablaban entre sí qué podrían hacer contra Jesús.

NTV

Al ver esto, los enemigos de Jesús se llenaron de rabia y comenzaron a discutir para decidir qué harían con él.

DHH

Pero los otros se enojaron mucho y comenzaron a discutir qué podrían hacer contra Jesús.

TLA

Pero aquellos hombres se enojaron muchísimo y comenzaron a hacer planes contra Jesús.

6:12 Cap. 6

Reina-Valera 1960

En aquellos días él fue al monte a orar, y pasó la noche orando a Dios.

NTV

Cierto día, poco tiempo después, Jesús subió a un monte a orar y oró a Dios toda la noche.

DHH

Por aquellos días, Jesús se fue a un cerro a orar, y pasó toda la noche orando a Dios.

TLA

En aquellos días, Jesús subió a una montaña para orar. Allí pasó toda la noche hablando con Dios.

6:13 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Y cuando era de día, llamó a sus discípulos, y escogió a doce de ellos, a los cuales también llamó apóstoles:

NTV

Al amanecer, llamó a todos sus discípulos y escogió a doce de ellos para que fueran apóstoles. Sus nombres son los siguientes:

DHH

Cuando se hizo de día, llamó a sus discípulos, y escogió a doce de ellos, a quienes llamó apóstoles.

TLA

Al día siguiente, llamó a sus seguidores y eligió a doce de ellos. A estos doce Jesús los llamó apóstoles.

6:14 Cap. 6

Reina-Valera 1960

a Simón, a quien también llamó Pedro, a Andrés su hermano, Jacobo y Juan, Felipe y Bartolomé,

NTV

Simón (a quien llamó Pedro), Andrés (hermano de Pedro), Santiago, Juan, Felipe, Bartolomé,

DHH

Estos fueron: Simón, a quien puso también el nombre de Pedro; Andrés, hermano de Simón; Santiago, Juan, Felipe, Bartolomé,

TLA

Ellos eran Simón, a quien llamó Pedro, y su hermano Andrés; Santiago, Juan, Felipe, Bartolomé,

6:15 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Mateo, Tomás, Jacobo hijo de Alfeo, Simón llamado Zelote,

NTV

Mateo, Tomás, Santiago (hijo de Alfeo), Simón (a quien llamaban el zelote),

DHH

Mateo, Tomás, Santiago, hijo de Alfeo; Simón, al que llamaban el celote,

TLA

Mateo y Tomás; Santiago hijo de Alfeo, y Simón, que era miembro del partido de los patriotas;

6:16 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Judas hermano de Jacobo, y Judas Iscariote, que llegó a ser el traidor.

NTV

Judas (hijo de Santiago), Judas Iscariote (quien después lo traicionó).

DHH

Judas, hijo de Santiago, y Judas Iscariote, que fue quien traicionó a Jesús.

TLA

Judas hijo de Santiago, y Judas Iscariote, el que después traicionó a Jesús.

6:17 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Y descendió con ellos, y se detuvo en un lugar llano, en compañía de sus discípulos y de una gran multitud de gente de toda Judea, de Jerusalén y de la costa de Tiro y de Sidón, que había venido para oírle, y para ser sanados de sus enfermedades;

NTV

Cuando descendieron del monte, los discípulos se quedaron con Jesús en un amplio lugar llano, rodeados de muchos seguidores y de las multitudes. Había gente de toda Judea y Jerusalén, y de lugares tan al norte como las costas de Tiro y Sidón.

DHH

Jesús bajó del cerro con ellos y se detuvo en un llano. Se habían juntado allí muchos de sus seguidores y mucha gente de toda la región de Judea, de Jerusalén y de la costa de Tiro y Sidón.

TLA

Jesús y los doce apóstoles bajaron de la montaña y se fueron a una llanura. Allí se habían reunido muchos de sus seguidores. También estaban allí muchas personas de la región de Judea, de Jerusalén y de las ciudades de Tiro y Sidón.

6:18 Cap. 6

Reina-Valera 1960

y los que habían sido atormentados de espíritus inmundos eran sanados.

NTV

Habían llegado para oírlo y para ser sanados de sus enfermedades; y los que eran atormentados por espíritus malignos fueron sanados.

DHH

Habían llegado para oír a Jesús y para que los curara de sus enfermedades. Los que sufrían a causa de espíritus impuros, también quedaban sanos.

TLA

Habían llegado para escuchar a Jesús y para que los sanara de sus enfermedades. Los que tenían espíritus malos también quedaron sanos.

6:19 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Y toda la gente procuraba tocarle, porque poder salía de él y sanaba a todos.

NTV

Todos trataban de tocarlo, porque de él salía poder sanador, y los sanó a todos.

DHH

Así que toda la gente quería tocar a Jesús, porque los sanaba a todos con el poder que de él salía.

TLA

Todos querían tocar a Jesús, porque sabían que el poder que salía de él los sanaría.

6:20 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Y alzando los ojos hacia sus discípulos, decía: Bienaventurados vosotros los pobres, porque vuestro es el reino de Dios.

NTV

Entonces Jesús se volvió hacia sus discípulos y les dijo: «Dios los bendice a ustedes, que son pobres, porque el reino de Dios les pertenece.

DHH

Jesús miró a sus discípulos, y les dijo: «Dichosos ustedes los pobres, pues de ustedes es el reino de Dios.

TLA

Jesús miró fijamente a sus discípulos y les dijo: «Dios los bendecirá a ustedes, los que son pobres, porque el reino de Dios les pertenece.

6:21 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Bienaventurados los que ahora tenéis hambre, porque seréis saciados. Bienaventurados los que ahora lloráis, porque reiréis.

NTV

Dios los bendice a ustedes, que ahora tienen hambre, porque serán saciados. Dios los bendice a ustedes, que ahora lloran, porque a su debido tiempo reirán.

DHH

»Dichosos ustedes los que ahora tienen hambre, pues quedarán satisfechos. »Dichosos ustedes los que ahora lloran, pues después reirán.

TLA

»Dios los bendecirá a ustedes, los que ahora pasan hambre, porque tendrán comida suficiente. »Dios los bendecirá a ustedes, los que ahora están tristes, porque después vivirán alegres.

6:22 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Bienaventurados seréis cuando los hombres os aborrezcan, y cuando os aparten de sí, y os vituperen, y desechen vuestro nombre como malo, por causa del Hijo del Hombre.

NTV

Qué bendiciones les esperan cuando la gente los odie y los excluya, cuando se burlen de ustedes y los maldigan, como si fueran gente maligna, porque siguen al Hijo del Hombre.

DHH

»Dichosos ustedes cuando la gente los odie, cuando los expulsen, cuando los insulten y cuando desprecien su nombre como cosa mala, por causa del Hijo del hombre.

TLA

»Dios los bendecirá a ustedes cuando la gente los odie o los insulte, o cuando sean rechazados y nadie quiera convivir con ustedes. La gente los tratará así solo porque me obedecen a mí, el Hijo del hombre.

6:23 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Gozaos en aquel día, y alegraos, porque he aquí vuestro galardón es grande en los cielos; porque así hacían sus padres con los profetas.

NTV

Cuando les suceda eso, pónganse contentos. ¡Sí, salten de alegría, porque les espera una gran recompensa en el cielo! Y recuerden que los antepasados de ellos trataron a los antiguos profetas de la misma manera.

DHH

Alégrense mucho, llénense de gozo en ese día, porque ustedes recibirán un gran premio en el cielo; pues también así maltrataron los antepasados de esa gente a los profetas.

TLA

Siéntanse felices, salten de alegría, porque Dios ya les tiene preparado un premio muy grande. Hace mucho tiempo, su propia gente también trató muy mal a los profetas.»

6:24 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Mas ¡ay de vosotros, ricos! porque ya tenéis vuestro consuelo.

NTV

»Qué aflicción les espera a ustedes, los que son ricos, porque su única felicidad es aquí y ahora.

DHH

»Pero ¡ay de ustedes los ricos, pues ya han tenido su alegría!

TLA

Jesús miró a los otros y les dijo: «¡Qué mal les va a ir a ustedes, los que son ricos, pues ahora viven cómodos y tranquilos!

6:25 Cap. 6

Reina-Valera 1960

¡Ay de vosotros, los que ahora estáis saciados! porque tendréis hambre. ¡Ay de vosotros, los que ahora reís! porque lamentaréis y lloraréis.

NTV

Qué aflicción les espera a ustedes, los que ahora están gordos y prósperos, porque tienen un horrible tiempo de hambre por delante. Qué aflicción les espera a ustedes, los que ahora se ríen, porque su risa se convertirá en luto y dolor.

DHH

»¡Ay de ustedes los que ahora están satisfechos, pues tendrán hambre! »¡Ay de ustedes los que ahora ríen, pues van a llorar de tristeza!

TLA

»¡Qué mal les va a ir a ustedes, los que tienen mucho que comer, porque pasarán hambre! »¡Qué mal les va a ir a ustedes, los que ahora ríen, porque sabrán lo que es llorar y estar tristes!

6:26 Cap. 6

Reina-Valera 1960

¡Ay de vosotros, cuando todos los hombres hablen bien de vosotros! porque así hacían sus padres con los falsos profetas.

NTV

Qué aflicción les espera a ustedes, los que son elogiados por las multitudes, porque sus antepasados también elogiaron a falsos profetas.

DHH

»¡Ay de ustedes cuando todo el mundo los alabe, pues así hacían los antepasados de esa gente con los falsos profetas!

TLA

»¡Qué mal les va a ir a ustedes, los que siempre reciben halagos! Hace mucho tiempo, su propia gente también halagó a los profetas mentirosos.

6:27 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Pero a vosotros los que oís, os digo: Amad a vuestros enemigos, haced bien a los que os aborrecen;

NTV

»A los que están dispuestos a escuchar, les digo: ¡amen a sus enemigos! Hagan bien a quienes los odian.

DHH

»Pero a ustedes que me escuchan les digo: Amen a sus enemigos, hagan bien a quienes los odian,

TLA

»Escuchen bien lo que tengo que decirles: Amen a sus enemigos, y traten bien a quienes los maltraten.

6:28 Cap. 6

Reina-Valera 1960

bendecid a los que os maldicen, y orad por los que os calumnian.

NTV

Bendigan a quienes los maldicen. Oren por aquellos que los lastiman.

DHH

bendigan a quienes los maldicen, oren por quienes los insultan.

TLA

A quienes los insulten, respóndanles con buenas palabras. Si alguien los rechaza, oren por esa persona.

6:29 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Al que te hiera en una mejilla, preséntale también la otra; y al que te quite la capa, ni aun la túnica le niegues.

NTV

Si alguien te da una bofetada en una mejilla, ofrécele también la otra mejilla. Si alguien te exige el abrigo, ofrécele también la camisa.

DHH

Si alguien te pega en una mejilla, ofrécele también la otra; y si alguien te quita la capa, déjale que se lleve también tu camisa.

TLA

Si alguien les da una bofetada en una mejilla, pídanle que les pegue en la otra. Si alguien quiere quitarles el abrigo, dejen que también se lleve la camisa.

6:30 Cap. 6

Reina-Valera 1960

A cualquiera que te pida, dale; y al que tome lo que es tuyo, no pidas que te lo devuelva.

NTV

Dale a cualquiera que te pida; y cuando te quiten las cosas, no trates de recuperarlas.

DHH

A cualquiera que te pida algo, dáselo, y al que te quite lo que es tuyo, no se lo reclames.

TLA

Si alguien les pide algo, dénselo. Si alguien les quita algo, no le pidan que lo devuelva.

6:31 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Y como queréis que hagan los hombres con vosotros, así también haced vosotros con ellos.

NTV

Traten a los demás como les gustaría que ellos los trataran a ustedes.

DHH

Hagan ustedes con los demás como quieren que los demás hagan con ustedes.

TLA

Traten a los demás como les gustaría que los demás los trataran a ustedes.

6:32 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Porque si amáis a los que os aman, ¿qué mérito tenéis? Porque también los pecadores aman a los que los aman.

NTV

»Si solo aman a quienes los aman a ustedes, ¿qué mérito tienen? ¡Hasta los pecadores aman a quienes los aman a ellos!

DHH

»Si ustedes aman solamente a quienes los aman a ustedes, ¿qué hacen de extraordinario? Hasta los pecadores se portan así.

TLA

»Si solo aman a la gente que los ama, no hacen nada extraordinario. ¡Hasta los pecadores hacen eso!

6:33 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Y si hacéis bien a los que os hacen bien, ¿qué mérito tenéis? Porque también los pecadores hacen lo mismo.

NTV

Y si solo hacen bien a los que son buenos con ustedes, ¿qué mérito tienen? ¡Hasta los pecadores hacen eso!

DHH

Y si hacen bien solamente a quienes les hacen bien a ustedes, ¿qué tiene eso de extraordinario? También los pecadores se portan así.

TLA

Y si solo tratan bien a la gente que los trata bien, tampoco hacen nada extraordinario. ¡Hasta los pecadores hacen eso!

6:34 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Y si prestáis a aquellos de quienes esperáis recibir, ¿qué mérito tenéis? Porque también los pecadores prestan a los pecadores, para recibir otro tanto.

NTV

Y si prestan dinero solamente a quienes pueden devolverlo, ¿qué mérito tienen? Hasta los pecadores prestan a otros pecadores a cambio de un reembolso completo.

DHH

Y si dan prestado solo a aquellos de quienes piensan recibir algo, ¿qué hacen de extraordinario? También los pecadores se prestan unos a otros, esperando recibir unos de otros.

TLA

Si ustedes les prestan algo solo a los que pueden darles también algo, no hacen nada que merezca ser premiado. Los pecadores también se prestan unos a otros, esperando recibir muchas ganancias.

6:35 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Amad, pues, a vuestros enemigos, y haced bien, y prestad, no esperando de ello nada; y será vuestro galardón grande, y seréis hijos del Altísimo; porque él es benigno para con los ingratos y malos.

NTV

»¡Amen a sus enemigos! Háganles bien. Presten sin esperar nada a cambio. Entonces su recompensa del cielo será grande, y se estarán comportando verdaderamente como hijos del Altísimo, pues él es bondadoso con los que son desagradecidos y perversos.

DHH

Ustedes deben amar a sus enemigos, y hacer bien, y dar prestado sin esperar nada a cambio. Así será grande su recompensa, y ustedes serán hijos del Dios altísimo, que es también bondadoso con los desagradecidos y los malos.

TLA

»Amen a sus enemigos, hagan el bien y presten sin esperar nada a cambio. Si lo hacen, el Dios altísimo les dará un gran premio, y serán sus hijos. Dios es bueno hasta con la gente mala y desagradecida.

6:36 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Sed, pues, misericordiosos, como también vuestro Padre es misericordioso.

NTV

Deben ser compasivos, así como su Padre es compasivo.

DHH

Sean ustedes compasivos, como también su Padre es compasivo.

TLA

Ustedes deben ser compasivos con todas las personas, así como Dios, su Padre, es compasivo con todos.»

6:37 Cap. 6

Reina-Valera 1960

No juzguéis, y no seréis juzgados; no condenéis, y no seréis condenados; perdonad, y seréis perdonados.

NTV

»No juzguen a los demás, y no serán juzgados. No condenen a otros, para que no se vuelva en su contra. Perdonen a otros, y ustedes serán perdonados.

DHH

»No juzguen a otros, y Dios no los juzgará a ustedes. No condenen a otros, y Dios no los condenará a ustedes. Perdonen, y Dios los perdonará.

TLA

Jesús también les dijo: «No se conviertan en jueces de los demás, y Dios no los juzgará a ustedes. No sean duros con los demás, y Dios no será duro con ustedes. Perdonen a los demás y Dios los perdonará a ustedes.

6:38 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Dad, y se os dará; medida buena, apretada, remecida y rebosando darán en vuestro regazo; porque con la misma medida con que medís, os volverán a medir.

NTV

Den, y recibirán. Lo que den a otros les será devuelto por completo: apretado, sacudido para que haya lugar para más, desbordante y derramado sobre el regazo. La cantidad que den determinará la cantidad que recibirán a cambio».

DHH

Den a otros, y Dios les dará a ustedes. Les dará en su bolsa una medida buena, apretada, sacudida y repleta. Con la misma medida con que ustedes den a otros, Dios les devolverá a ustedes.»

TLA

Denles a otros lo necesario, y Dios les dará a ustedes lo que necesiten. En verdad, Dios les dará la misma medida que ustedes den a los demás. Si dan trigo, recibirán una bolsa llena de trigo, bien apretada y repleta, sin que tengan que ir a buscarla.»

6:39 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Y les decía una parábola: ¿Acaso puede un ciego guiar a otro ciego? ¿No caerán ambos en el hoyo?

NTV

Luego Jesús les dio la siguiente ilustración: «¿Puede un ciego guiar a otro ciego? ¿No caerán los dos en una zanja?

DHH

Jesús les puso esta comparación: «¿Acaso puede un ciego servir de guía a otro ciego? ¿No caerán los dos en algún hoyo?

TLA

Jesús también les puso esta comparación: «Un ciego no puede guiar a otro ciego, porque los dos caerían en el mismo hueco.

6:40 Cap. 6

Reina-Valera 1960

El discípulo no es superior a su maestro; mas todo el que fuere perfeccionado, será como su maestro.

NTV

Los alumnos no son superiores a su maestro, pero el alumno que complete su entrenamiento se volverá como su maestro.

DHH

Ningún discípulo es más que su maestro: cuando termine sus estudios llegará a ser como su maestro.

TLA

El alumno no sabe más que su maestro; pero, cuando termine sus estudios, sabrá lo mismo que él.

6:41 Cap. 6

Reina-Valera 1960

¿Por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, y no echas de ver la viga que está en tu propio ojo?

NTV

»¿Y por qué te preocupas por la astilla en el ojo de tu amigo cuando tú tienes un tronco en el tuyo?

DHH

»¿Por qué te pones a mirar la astilla que tiene tu hermano en el ojo, y no te fijas en el tronco que tienes en el tuyo?

TLA

»¿Por qué te fijas en lo malo que hacen otros, y no te das cuenta de las muchas cosas malas que haces tú? Es como si te fijaras que en el ojo de alguien hay una basurita, y no te dieras cuenta de que en el tuyo hay una rama.

6:42 Cap. 6

Reina-Valera 1960

¿O cómo puedes decir a tu hermano: Hermano, déjame sacar la paja que está en tu ojo, no mirando tú la viga que está en el ojo tuyo? Hipócrita, saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás bien para sacar la paja que está en el ojo de tu hermano.

NTV

¿Cómo puedes decir: “Amigo, déjame ayudarte a sacar la astilla de tu ojo”, cuando tú no puedes ver más allá del tronco que está en tu propio ojo? ¡Hipócrita! Primero quita el tronco de tu ojo; después verás lo suficientemente bien para ocuparte de la astilla en el ojo de tu amigo.

DHH

Y si no te das cuenta del tronco que tienes en tu propio ojo, ¿cómo te atreves a decir a tu hermano: “Hermano, déjame sacarte la astilla que tienes en el ojo”? ¡Hipócrita!, saca primero el tronco de tu propio ojo, y así podrás ver bien para sacar la astilla que tiene tu hermano en el suyo.

TLA

¿Cómo te atreves a decirle al otro: “Déjame sacarte la basurita que tienes en el ojo”, si en el tuyo tienes una rama? ¡Hipócrita! Saca primero la rama que tienes en tu ojo, y así podrás ver bien para sacar la basurita que está en el ojo del otro.»

6:43 Cap. 6

Reina-Valera 1960

No es buen árbol el que da malos frutos, ni árbol malo el que da buen fruto.

NTV

»Un buen árbol no puede producir frutos malos, y un árbol malo no puede producir frutos buenos.

DHH

»No hay árbol bueno que pueda dar fruto malo, ni árbol malo que pueda dar fruto bueno.

TLA

Jesús también les dijo: «Ningún árbol bueno produce frutos malos, y ningún árbol malo produce frutos buenos.

6:44 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Porque cada árbol se conoce por su fruto; pues no se cosechan higos de los espinos, ni de las zarzas se vendimian uvas.

NTV

Al árbol se le identifica por su fruto. Los higos no se recogen de los espinos, y las uvas no se cosechan de las zarzas.

DHH

Cada árbol se conoce por su fruto: no se cosechan higos de los espinos, ni se recogen uvas de las zarzas.

TLA

Cada árbol se conoce por los frutos que produce. De una planta de espinos no se pueden recoger higos ni uvas.

6:45 Cap. 6

Reina-Valera 1960

El hombre bueno, del buen tesoro de su corazón saca lo bueno; y el hombre malo, del mal tesoro de su corazón saca lo malo; porque de la abundancia del corazón habla la boca.

NTV

Una persona buena produce cosas buenas del tesoro de su buen corazón, y una persona mala produce cosas malas del tesoro de su mal corazón. Lo que uno dice brota de lo que hay en el corazón.

DHH

El hombre bueno dice cosas buenas porque el bien está en su corazón, y el hombre malo dice cosas malas porque el mal está en su corazón. Pues de lo que abunda en su corazón habla su boca.

TLA

La gente buena siempre hace el bien, porque el bien habita en su corazón. La gente mala siempre hace el mal, porque en su corazón está el mal. Las palabras que salen de tu boca muestran lo que hay en tu corazón.»

6:46 Cap. 6

Reina-Valera 1960

¿Por qué me llamáis, Señor, Señor, y no hacéis lo que yo digo?

NTV

»Así que, ¿por qué siguen llamándome “¡Señor, Señor!” cuando no hacen lo que digo?

DHH

»¿Por qué me llaman ustedes, “Señor, Señor”, y no hacen lo que les digo?

TLA

Jesús continuó diciendo: «Ustedes dicen que yo soy su Señor y su dueño, pero no hacen lo que yo les ordeno.

6:47 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Todo aquel que viene a mí, y oye mis palabras y las hace, os indicaré a quién es semejante.

NTV

Les mostraré cómo es cuando una persona viene a mí, escucha mi enseñanza y después la sigue.

DHH

Voy a decirles a quién se parece el que viene a mí y me oye y hace lo que digo:

TLA

Si alguien se acerca a mí, y escucha lo que yo enseño y me obedece,

6:48 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Semejante es al hombre que al edificar una casa, cavó y ahondó y puso el fundamento sobre la roca; y cuando vino una inundación, el río dio con ímpetu contra aquella casa, pero no la pudo mover, porque estaba fundada sobre la roca.

NTV

Es como una persona que, para construir una casa, cava hondo y echa los cimientos sobre roca sólida. Cuando suben las aguas de la inundación y golpean contra esa casa, esta queda intacta porque está bien construida.

DHH

se parece a un hombre que para construir una casa cavó primero bien hondo, y puso la base sobre la roca. Cuando creció el río, el agua dio con fuerza contra la casa, pero ni moverla pudo, porque estaba bien construida.

TLA

es como el que construyó su casa sobre la roca. Hizo un hoyo profundo, hasta encontrar la roca, y allí puso las bases. Cuando vino una inundación, la corriente de agua pegó muy fuerte contra la casa. Pero la casa no se movió, porque estaba bien construida.

6:49 Cap. 6

Reina-Valera 1960

Mas el que oyó y no hizo, semejante es al hombre que edificó su casa sobre tierra, sin fundamento; contra la cual el río dio con ímpetu, y luego cayó, y fue grande la ruina de aquella casa.

NTV

Pero el que oye y no obedece es como una persona que construye una casa sobre el suelo, sin cimientos. Cuando las aguas de la inundación azoten esa casa, se derrumbará en un montón de escombros».

DHH

Pero el que me oye y no hace lo que digo, se parece a un hombre que construyó su casa sobre la tierra y sin cimientos; y cuando el río creció y dio con fuerza contra ella, se derrumbó y quedó completamente destruida.»

TLA

»En cambio, el que escucha lo que yo enseño y no me obedece, es como el que construyó su casa sobre terreno blando. Vino la corriente de agua y pegó muy fuerte contra la casa; la casa enseguida se vino abajo y se hizo pedazos.»