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Relato seleccionado

Los doce y la cruz

62 versículos Libro de Lucas
9:1

Reina-Valera 1960

Habiendo reunido a sus doce discípulos, les dio poder y autoridad sobre todos los demonios, y para sanar enfermedades.

NTV

Cierto día, Jesús reunió a sus doce discípulos y les dio poder y autoridad para expulsar a todos los demonios y sanar enfermedades.

DHH

Jesús reunió a sus doce discípulos, y les dio poder y autoridad para expulsar toda clase de demonios y para curar enfermedades.

TLA

Jesús reunió a sus doce discípulos, y les dio poder para sanar enfermedades y autoridad sobre todos los demonios.

9:2

Reina-Valera 1960

Y los envió a predicar el reino de Dios, y a sanar a los enfermos.

NTV

Luego los envió para que anunciaran a todos acerca del reino de Dios y sanaran a los enfermos.

DHH

Los envió a anunciar el reino de Dios y a sanar a los enfermos.

TLA

Luego los envió a anunciar las buenas noticias del reino de Dios y a sanar a los enfermos.

Todos los versículos

Lista 62 total
9:3 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Y les dijo: No toméis nada para el camino, ni bordón, ni alforja, ni pan, ni dinero; ni llevéis dos túnicas.

NTV

Les dio las siguientes instrucciones: «No lleven nada para el viaje, ni bastón, ni bolso de viaje, ni comida, ni dinero, ni siquiera una muda de ropa.

DHH

Les dijo: —No lleven nada para el camino: ni bastón, ni bolsa, ni pan, ni dinero, ni ropa de repuesto.

TLA

Jesús les dijo: «No lleven nada para el viaje. No lleven bastón ni mochila, ni comida ni dinero. Tampoco lleven ropa de más.

9:4 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Y en cualquier casa donde entréis, quedad allí, y de allí salid.

NTV

Por todo lugar que vayan, quédense en la misma casa hasta salir de la ciudad.

DHH

En cualquier casa donde lleguen, quédense hasta que se vayan del lugar.

TLA

Cuando lleguen a una casa, quédense a vivir allí hasta que se vayan del lugar.

9:5 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Y dondequiera que no os recibieren, salid de aquella ciudad, y sacudid el polvo de vuestros pies en testimonio contra ellos.

NTV

Y si en algún pueblo se niegan a recibirlos, sacúdanse el polvo de los pies al salir para mostrar que abandonan a esas personas a su suerte».

DHH

Y si en algún pueblo no los quieren recibir, salgan de él y sacúdanse el polvo de los pies, para que les sirva a ellos de advertencia.

TLA

Si en alguna parte no quieren recibirlos, cuando salgan de allí sacúdanse el polvo de los pies en señal de rechazo.»

9:6 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Y saliendo, pasaban por todas las aldeas, anunciando el evangelio y sanando por todas partes.

NTV

Entonces ellos comenzaron su recorrido por las aldeas para predicar la Buena Noticia y sanar a los enfermos.

DHH

Salieron ellos, pues, y fueron por todas las aldeas, anunciando la buena noticia y sanando enfermos.

TLA

Los discípulos salieron y fueron por todos los pueblos de la región, anunciando las buenas noticias y sanando a los enfermos.

9:7 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Herodes el tetrarca oyó de todas las cosas que hacía Jesús; y estaba perplejo, porque decían algunos: Juan ha resucitado de los muertos;

NTV

Cuando Herodes Antipas, el gobernante de Galilea, oyó hablar de todo lo que Jesús hacía, quedó perplejo. Algunos decían que Juan el Bautista había resucitado de los muertos.

DHH

El rey Herodes oyó hablar de todo lo que sucedía; y no sabía qué pensar, porque unos decían que Juan había resucitado,

TLA

El rey Herodes Antipas se enteró de todo lo que estaba sucediendo, y se preocupó mucho porque algunas personas decían que Juan el Bautista había resucitado.

9:8 Cap. 9

Reina-Valera 1960

otros: Elías ha aparecido; y otros: Algún profeta de los antiguos ha resucitado.

NTV

Otros pensaban que Jesús era Elías o algún otro profeta, levantado de los muertos.

DHH

otros decían que había aparecido el profeta Elías, y otros decían que era alguno de los antiguos profetas, que había resucitado.

TLA

Otros decían que había aparecido el profeta Elías, o que había resucitado alguno de los antiguos profetas.

9:9 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Y dijo Herodes: A Juan yo le hice decapitar; ¿quién, pues, es este, de quien oigo tales cosas? Y procuraba verle.

NTV

«Decapité a Juan —decía Herodes—, así que, ¿quién es este hombre de quien oigo tantas historias?». Y siguió tratando de ver a Jesús.

DHH

Pero Herodes dijo: —Yo mismo mandé que le cortaran la cabeza a Juan. ¿Quién será entonces este, de quien oigo contar tantas cosas? Por eso Herodes procuraba ver a Jesús.

TLA

Pero Herodes dijo: «¿Quién será este hombre, del que tanto se oye hablar? No puede ser Juan el Bautista, porque yo mismo ordené que lo mataran.» Por eso, Herodes tenía mucho interés en conocer a Jesús.

9:10 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Vueltos los apóstoles, le contaron todo lo que habían hecho. Y tomándolos, se retiró aparte, a un lugar desierto de la ciudad llamada Betsaida.

NTV

Cuando los apóstoles regresaron, le contaron a Jesús todo lo que habían hecho. Luego él se retiró con ellos sin llamar la atención hacia la ciudad de Betsaida,

DHH

Cuando los apóstoles regresaron, contaron a Jesús lo que habían hecho. Él, tomándolos aparte, los llevó a un pueblo llamado Betsaida.

TLA

Cuando los doce apóstoles regresaron, le contaron a Jesús todo lo que habían hecho. Luego Jesús los llevó al pueblo de Betsaida, pues quería estar a solas con ellos.

9:11 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Y cuando la gente lo supo, le siguió; y él les recibió, y les hablaba del reino de Dios, y sanaba a los que necesitaban ser curados.

NTV

pero las multitudes descubrieron adónde iba y lo siguieron. Jesús los recibió y les enseñó acerca del reino de Dios y sanó a los que estaban enfermos.

DHH

Pero cuando la gente lo supo, lo siguieron; y Jesús los recibió, les habló del reino de Dios y sanó a los enfermos.

TLA

Pero tan pronto como la gente se dio cuenta de que Jesús se había ido a Betsaida, lo siguió. Jesús recibió amablemente a toda la gente, y empezó a hablarles acerca del reino de Dios. También sanó a los enfermos.

9:12 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Pero el día comenzaba a declinar; y acercándose los doce, le dijeron: Despide a la gente, para que vayan a las aldeas y campos de alrededor, y se alojen y encuentren alimentos; porque aquí estamos en lugar desierto.

NTV

Al atardecer, los doce discípulos se le acercaron y le dijeron: —Despide a las multitudes para que puedan conseguir comida y encontrar alojamiento para la noche en las aldeas y granjas cercanas. En este lugar alejado no hay nada para comer.

DHH

Cuando ya comenzaba a hacerse tarde, se acercaron a Jesús los doce discípulos y le dijeron: —Despide a la gente, para que vayan a descansar y a buscar comida por las aldeas y los campos cercanos, porque en este lugar no hay nada.

TLA

Cuando ya empezaba a oscurecer, los doce apóstoles fueron a decirle a Jesús: —Envía a esta gente a los pueblos y caseríos cercanos, a buscar un lugar donde puedan comprar comida y pasar la noche. ¡Aquí no hay nada!

9:13 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Él les dijo: Dadles vosotros de comer. Y dijeron ellos: No tenemos más que cinco panes y dos pescados, a no ser que vayamos nosotros a comprar alimentos para toda esta multitud.

NTV

Jesús les dijo: —Denles ustedes de comer. —Pero lo único que tenemos son cinco panes y dos pescados —le respondieron—. ¿O esperas que vayamos y compremos suficiente comida para toda esta gente?

DHH

Jesús les dijo: —Denles ustedes de comer. Ellos contestaron: —No tenemos más que cinco panes y dos pescados, a menos que vayamos a comprar comida para toda esta gente.

TLA

Jesús les dijo: —Denles ustedes de comer. Pero ellos respondieron: —Solo tenemos cinco panes y dos pescados. Si fuéramos a dar de comer a toda esta gente, tendríamos que ir a comprar comida,

9:14 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Y eran como cinco mil hombres. Entonces dijo a sus discípulos: Hacedlos sentar en grupos, de cincuenta en cincuenta.

NTV

Pues había alrededor de cinco mil hombres allí. Jesús les respondió: —Díganles que se sienten en grupos de unos cincuenta cada uno.

DHH

Pues eran unos cinco mil hombres. Pero Jesús dijo a sus discípulos: —Háganlos sentarse en grupos como de cincuenta.

TLA

pues hay más de cinco mil personas. Pero Jesús les dijo: —Hagan que la gente se siente en grupos de cincuenta.

9:15 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Así lo hicieron, haciéndolos sentar a todos.

NTV

Entonces todos se sentaron.

DHH

Ellos obedecieron e hicieron sentar a todos.

TLA

Los discípulos hicieron lo que Jesús les ordenó.

9:16 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Y tomando los cinco panes y los dos pescados, levantando los ojos al cielo, los bendijo, y los partió, y dio a sus discípulos para que los pusiesen delante de la gente.

NTV

Jesús tomó los cinco panes y los dos pescados, miró hacia el cielo y los bendijo. Luego, a medida que partía los panes en trozos, se los daba a sus discípulos junto con los pescados para que los distribuyeran entre la gente.

DHH

Luego Jesús tomó en sus manos los cinco panes y los dos pescados y, mirando al cielo, pronunció sobre ellos la bendición, los partió y se los dio a sus discípulos para que los repartieran entre la gente.

TLA

Entonces Jesús tomó los cinco panes y los dos pescados, miró al cielo y los bendijo. Luego los partió y dio los pedazos a los discípulos, para que ellos los repartieran entre la gente.

9:17 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Y comieron todos, y se saciaron; y recogieron lo que les sobró, doce cestas de pedazos.

NTV

Todos comieron cuanto quisieron, y después los discípulos juntaron doce canastas con lo que sobró.

DHH

La gente comió hasta quedar satisfecha, y recogieron en doce canastos los pedazos sobrantes.

TLA

Todos comieron y quedaron satisfechos. Y con los pedazos que sobraron se llenaron doce canastas.

9:18 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Aconteció que mientras Jesús oraba aparte, estaban con él los discípulos; y les preguntó, diciendo: ¿Quién dice la gente que soy yo?

NTV

Cierto día, Jesús se alejó de las multitudes para orar a solas. Solo estaban con él sus discípulos, y les preguntó: —¿Quién dice la gente que soy?

DHH

Un día en que Jesús estaba orando solo, y sus discípulos estaban con él, les preguntó: —¿Quién dice la gente que soy yo?

TLA

En una ocasión, Jesús estaba orando solo, y sus discípulos llegaron al lugar donde él estaba. Jesús les preguntó: —¿Qué dice la gente acerca de mí?

9:19 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Ellos respondieron: Unos, Juan el Bautista; otros, Elías; y otros, que algún profeta de los antiguos ha resucitado.

NTV

—Bueno —contestaron—, algunos dicen Juan el Bautista, otros dicen Elías, y otros dicen que eres uno de los otros antiguos profetas, que volvió de la muerte.

DHH

Ellos contestaron: —Algunos dicen que eres Juan el Bautista, otros dicen que eres Elías, y otros dicen que eres uno de los antiguos profetas, que ha resucitado.

TLA

Los discípulos contestaron: —Algunos dicen que eres Juan el Bautista; otros dicen que eres el profeta Elías; otros dicen que eres alguno de los profetas antiguos, que ha resucitado.

9:20 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Él les dijo: ¿Y vosotros, quién decís que soy? Entonces respondiendo Pedro, dijo: El Cristo de Dios.

NTV

Entonces les preguntó: —Y ustedes, ¿quién dicen que soy? Pedro contestó: —¡Tú eres el Mesías enviado por Dios!

DHH

—Y ustedes, ¿quién dicen que soy? —les preguntó. Y Pedro le respondió: —Eres el Mesías de Dios.

TLA

Después Jesús les preguntó: —¿Y ustedes qué opinan? ¿Quién soy yo? Pedro contestó: —Tú eres el Mesías que Dios envió.

9:21 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Pero él les mandó que a nadie dijesen esto, encargándoselo rigurosamente,

NTV

Jesús les advirtió a sus discípulos que no dijeran a nadie quién era él.

DHH

Pero Jesús les encargó mucho que no dijeran esto a nadie.

TLA

Pero Jesús les ordenó a todos que no le contaran a nadie que él era el Mesías.

9:22 Cap. 9

Reina-Valera 1960

y diciendo: Es necesario que el Hijo del Hombre padezca muchas cosas, y sea desechado por los ancianos, por los principales sacerdotes y por los escribas, y que sea muerto, y resucite al tercer día.

NTV

—El Hijo del Hombre tendrá que sufrir muchas cosas terribles —les dijo—. Será rechazado por los ancianos, por los principales sacerdotes y por los maestros de la ley religiosa. Lo matarán, pero al tercer día resucitará.

DHH

Y les dijo: —El Hijo del hombre tendrá que sufrir mucho, y será rechazado por los ancianos, por los jefes de los sacerdotes y por los maestros de la ley. Lo van a matar, pero al tercer día resucitará.

TLA

Jesús también les dijo a sus discípulos: «Yo, el Hijo del hombre, voy a sufrir mucho. Los líderes del país, los sacerdotes principales y los maestros de la Ley me rechazarán y me matarán; pero tres días después resucitaré.»

9:23 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Y decía a todos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame.

NTV

Entonces dijo a la multitud: «Si alguno de ustedes quiere ser mi seguidor, tiene que abandonar su propia manera de vivir, tomar su cruz cada día y seguirme.

DHH

Después les dijo a todos: —Si alguno quiere ser discípulo mío, olvídese de sí mismo, cargue con su cruz cada día y sígame.

TLA

Después Jesús les dijo a todos los que estaban allí: «Si alguno quiere ser mi discípulo, tiene que olvidarse de hacer lo que quiera. Tiene que estar siempre dispuesto a morir y hacer lo que yo mando.

9:24 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, este la salvará.

NTV

Si tratas de aferrarte a la vida, la perderás, pero si entregas tu vida por mi causa, la salvarás.

DHH

Porque el que quiera salvar su vida, la perderá; pero el que pierda la vida por causa mía, la salvará.

TLA

Si alguno piensa que su vida es más importante que seguirme, entonces la perderá para siempre. Pero el que prefiera seguirme y elija morir por mí, ese se salvará.

9:25 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Pues ¿qué aprovecha al hombre, si gana todo el mundo, y se destruye o se pierde a sí mismo?

NTV

¿Y qué beneficio obtienes si ganas el mundo entero, pero te pierdes o destruyes a ti mismo?

DHH

¿De qué le sirve al hombre ganar el mundo entero, si se pierde o se destruye a sí mismo?

TLA

De nada sirve que una persona sea dueña de todo el mundo, si al final se destruye a sí misma y se pierde para siempre.

9:26 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Porque el que se avergonzare de mí y de mis palabras, de este se avergonzará el Hijo del Hombre cuando venga en su gloria, y en la del Padre, y de los santos ángeles.

NTV

Si alguien se avergüenza de mí y de mi mensaje, el Hijo del Hombre se avergonzará de esa persona cuando regrese en su gloria y en la gloria del Padre y de los santos ángeles.

DHH

Pues si alguno se avergüenza de mí y de mi mensaje, también el Hijo del hombre se avergonzará de él cuando venga con su gloria y con la gloria de su Padre y de los santos ángeles.

TLA

»Si alguno se avergüenza de mí y de mis enseñanzas, entonces yo, el Hijo del hombre, me avergonzaré de esa persona cuando venga con todo mi poder, y con el poder de mi Padre y de los santos ángeles.

9:27 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Pero os digo en verdad, que hay algunos de los que están aquí, que no gustarán la muerte hasta que vean el reino de Dios.

NTV

Les digo la verdad, algunos de los que están aquí ahora no morirán sin antes ver el reino de Dios».

DHH

Les aseguro que algunos de los que están aquí presentes no morirán sin antes haber visto el reino de Dios.

TLA

Les aseguro que algunos de ustedes, que están aquí conmigo, no morirán hasta que vean el reino de Dios.»

9:28 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Aconteció como ocho días después de estas palabras, que tomó a Pedro, a Juan y a Jacobo, y subió al monte a orar.

NTV

Cerca de ocho días después, Jesús llevó a Pedro, a Juan y a Santiago a una montaña para orar.

DHH

Unos ocho días después de esta conversación, Jesús subió a un cerro a orar, acompañado de Pedro, Santiago y Juan.

TLA

Ocho días después, Jesús llevó a Pedro, a Juan y a Santiago hasta un cerro alto, para orar.

9:29 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Y entre tanto que oraba, la apariencia de su rostro se hizo otra, y su vestido blanco y resplandeciente.

NTV

Y mientras oraba, la apariencia de su rostro se transformó y su ropa se volvió blanca resplandeciente.

DHH

Mientras oraba, el aspecto de su cara cambió, y su ropa se volvió muy blanca y brillante;

TLA

Mientras Jesús oraba, su cara cambió de aspecto y su ropa se puso blanca y brillante.

9:30 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Y he aquí dos varones que hablaban con él, los cuales eran Moisés y Elías;

NTV

De repente aparecieron dos hombres, Moisés y Elías, y comenzaron a hablar con Jesús.

DHH

y aparecieron dos hombres conversando con él. Eran Moisés y Elías,

TLA

De pronto aparecieron Moisés y el profeta Elías,

9:31 Cap. 9

Reina-Valera 1960

quienes aparecieron rodeados de gloria, y hablaban de su partida, que iba Jesús a cumplir en Jerusalén.

NTV

Se veían llenos de gloria. Y hablaban sobre la partida de Jesús de este mundo, lo cual estaba a punto de cumplirse en Jerusalén.

DHH

que estaban rodeados de un resplandor glorioso y hablaban de la partida de Jesús de este mundo, que iba a tener lugar en Jerusalén.

TLA

rodeados de una luz hermosa. Los dos hablaban con Jesús acerca de su muerte en Jerusalén, y de su resurrección y partida al cielo.

9:32 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Y Pedro y los que estaban con él estaban rendidos de sueño; mas permaneciendo despiertos, vieron la gloria de Jesús, y a los dos varones que estaban con él.

NTV

Pedro y los otros se durmieron. Cuando despertaron, vieron la gloria de Jesús y a los dos hombres de pie junto a él.

DHH

Aunque Pedro y sus compañeros tenían mucho sueño, permanecieron despiertos, y vieron la gloria de Jesús y a los dos hombres que estaban con él.

TLA

Pedro y los otros dos discípulos estaban muy cansados, pero lograron vencer el sueño y vieron a Jesús rodeado de su gloria, y Moisés y Elías estaban con él.

9:33 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Y sucedió que apartándose ellos de él, Pedro dijo a Jesús: Maestro, bueno es para nosotros que estemos aquí; y hagamos tres enramadas, una para ti, una para Moisés, y una para Elías; no sabiendo lo que decía.

NTV

Cuando Moisés y Elías comenzaron a irse, Pedro, sin saber siquiera lo que decía, exclamó: «Maestro, ¡es maravilloso que estemos aquí! Hagamos tres enramadas como recordatorios: una para ti, una para Moisés y la otra para Elías».

DHH

Cuando aquellos hombres se separaban ya de Jesús, Pedro le dijo: —Maestro, ¡qué bien que estemos aquí! Vamos a hacer tres chozas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías. Pero Pedro no sabía lo que decía.

TLA

Cuando Moisés y Elías estaban a punto de irse, Pedro le dijo a Jesús: «Maestro, ¡qué bueno que estamos aquí! Si quieres, voy a construir tres enramadas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías.» Pedro estaba hablando sin pensar en lo que decía.

9:34 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Mientras él decía esto, vino una nube que los cubrió; y tuvieron temor al entrar en la nube.

NTV

Pero no había terminado de hablar cuando una nube los cubrió y, mientras los cubría, se llenaron de miedo.

DHH

Mientras hablaba, una nube se posó sobre ellos, y al verse dentro de la nube tuvieron miedo.

TLA

Mientras hablaba, una nube bajó y se detuvo encima de todos ellos. Los tres discípulos tuvieron mucho miedo.

9:35 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Y vino una voz desde la nube, que decía: Este es mi Hijo amado; a él oíd.

NTV

Entonces, desde la nube, una voz dijo: «Este es mi Hijo, mi Elegido. Escúchenlo a él».

DHH

Entonces de la nube salió una voz, que dijo: «Este es mi Hijo, mi elegido: escúchenlo.»

TLA

Luego, desde la nube se oyó una voz que decía: «¡Este es mi Hijo, el Mesías que yo elegí! Ustedes deben obedecerlo.»

9:36 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Y cuando cesó la voz, Jesús fue hallado solo; y ellos callaron, y por aquellos días no dijeron nada a nadie de lo que habían visto.

NTV

Cuando la voz terminó de hablar, Jesús estaba allí solo. En aquel tiempo, no le contaron a nadie lo que habían visto.

DHH

Cuando se escuchó esa voz, Jesús quedó solo. Pero ellos mantuvieron esto en secreto y en aquel tiempo a nadie dijeron nada de lo que habían visto.

TLA

Después de oír la voz, los discípulos vieron que Jesús se había quedado solo. Y durante algún tiempo no le contaron a nadie lo que habían visto.

9:37 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Al día siguiente, cuando descendieron del monte, una gran multitud les salió al encuentro.

NTV

Al día siguiente, después que bajaron del monte, una gran multitud salió al encuentro de Jesús.

DHH

Al día siguiente, cuando bajaron del cerro, una gran multitud salió al encuentro de Jesús.

TLA

Al día siguiente, cuando Jesús y sus tres discípulos bajaron del cerro, mucha gente les salió al encuentro.

9:38 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Y he aquí, un hombre de la multitud clamó diciendo: Maestro, te ruego que veas a mi hijo, pues es el único que tengo;

NTV

Un hombre de la multitud le exclamó: —Maestro, te suplico que veas a mi hijo, el único que tengo.

DHH

Y un hombre de entre la gente le dijo con voz fuerte: —Maestro, por favor, mira a mi hijo, que es el único que tengo;

TLA

Un hombre que estaba entre esa gente se acercó y le dijo a Jesús: —Maestro, te ruego que ayudes a mi único hijo.

9:39 Cap. 9

Reina-Valera 1960

y sucede que un espíritu le toma, y de repente da voces, y le sacude con violencia, y le hace echar espuma, y estropeándole, a duras penas se aparta de él.

NTV

Un espíritu maligno sigue apoderándose de él, haciéndolo gritar. Le causa tales convulsiones que echa espuma por la boca; lo sacude violentamente y casi nunca lo deja en paz.

DHH

un espíritu lo agarra, y hace que grite y que le den ataques y que eche espuma por la boca. Lo maltrata y no lo quiere soltar.

TLA

De repente un espíritu lo ataca, y lo hace gritar. También lo hace temblar terriblemente y echar espuma por la boca. Cuando por fin deja de atacarlo, el muchacho queda todo maltratado.

9:40 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Y rogué a tus discípulos que le echasen fuera, y no pudieron.

NTV

Les supliqué a tus discípulos que expulsaran ese espíritu, pero no pudieron hacerlo.

DHH

He rogado a tus discípulos que le saquen ese espíritu, pero no han podido.

TLA

Le pedí a tus discípulos que sacaran al espíritu, pero no pudieron.

9:41 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Respondiendo Jesús, dijo: ¡Oh generación incrédula y perversa! ¿Hasta cuándo he de estar con vosotros, y os he de soportar? Trae acá a tu hijo.

NTV

—Gente corrupta y sin fe —dijo Jesús—, ¿hasta cuándo tendré que estar con ustedes y soportarlos? Entonces le dijo al hombre: —Tráeme a tu hijo aquí.

DHH

Jesús contestó: —¡Oh gente sin fe y perversa! ¿Hasta cuándo tendré que estar con ustedes y soportarlos? Trae acá a tu hijo.

TLA

Jesús miró a sus seguidores y les dijo: —¿No pueden hacer nada sin mí? ¿Hasta cuándo voy a tener que soportarlos? Ustedes están confundidos y no confían en Dios. Entonces Jesús le dijo al hombre: —Trae a tu hijo.

9:42 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Y mientras se acercaba el muchacho, el demonio le derribó y le sacudió con violencia; pero Jesús reprendió al espíritu inmundo, y sanó al muchacho, y se lo devolvió a su padre.

NTV

Cuando el joven se acercó, el demonio lo arrojó al piso y le causó una violenta convulsión; pero Jesús reprendió al espíritu maligno y sanó al muchacho. Después lo devolvió a su padre.

DHH

Cuando el muchacho se acercaba, el demonio lo tiró al suelo e hizo que le diera otro ataque; pero Jesús reprendió al espíritu impuro, sanó al muchacho y se lo devolvió a su padre.

TLA

Cuando el muchacho se estaba acercando, el demonio lo atacó, lo tiró al suelo y lo hizo temblar muy fuerte. Entonces Jesús reprendió al demonio, sanó al muchacho y se lo entregó a su padre.

9:43 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Y maravillándose todos de todas las cosas que hacía, dijo a sus discípulos:

NTV

Mientras todos se maravillaban de las cosas que él hacía, Jesús dijo a sus discípulos:

DHH

Mientras todos se maravillaban de lo que Jesús hacía, él dijo a sus discípulos:

TLA

Mientras la gente seguía asombrada por todo lo que Jesús hacía, él les dijo a sus discípulos:

9:44 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Haced que os penetren bien en los oídos estas palabras; porque acontecerá que el Hijo del Hombre será entregado en manos de hombres.

NTV

«Escúchenme y recuerden lo que digo. El Hijo del Hombre será traicionado y entregado en manos de sus enemigos».

DHH

—Oigan bien esto y no lo olviden: el Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres.

TLA

«Pongan mucha atención en lo que voy a decirles. Yo, el Hijo del hombre, seré entregado a mis enemigos.»

9:45 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Mas ellos no entendían estas palabras, pues les estaban veladas para que no las entendiesen; y temían preguntarle sobre esas palabras.

NTV

Sin embargo, ellos no entendieron lo que quiso decir. El significado de lo que decía estaba oculto de ellos, por eso no pudieron entender y tenían miedo de preguntarle.

DHH

Pero ellos no entendían lo que les decía, pues todavía no se les había abierto el entendimiento para comprenderlo; además tenían miedo de pedirle a Jesús que se lo explicara.

TLA

Los discípulos no entendieron lo que Jesús decía, pues aún no había llegado el momento de comprenderlo. Además, ellos tuvieron miedo de preguntarle qué había querido decir.

9:46 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Entonces entraron en discusión sobre quién de ellos sería el mayor.

NTV

Entonces los discípulos comenzaron a discutir entre ellos acerca de quién era el más importante.

DHH

Por entonces los discípulos comenzaron a discutir quién de ellos sería el más importante.

TLA

En cierta ocasión, los discípulos discutían acerca de cuál de ellos era el más importante de todos.

9:47 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Y Jesús, percibiendo los pensamientos de sus corazones, tomó a un niño y lo puso junto a sí,

NTV

Pero Jesús conocía lo que ellos pensaban, así que trajo a un niño y lo puso a su lado.

DHH

Jesús, al darse cuenta de lo que estaban pensando, tomó a un niño, lo puso junto a él

TLA

Cuando Jesús se dio cuenta de lo que ellos pensaban, llamó a un niño, lo puso junto a él,

9:48 Cap. 9

Reina-Valera 1960

y les dijo: Cualquiera que reciba a este niño en mi nombre, a mí me recibe; y cualquiera que me recibe a mí, recibe al que me envió; porque el que es más pequeño entre todos vosotros, ese es el más grande.

NTV

Luego les dijo: «Todo el que recibe de mi parte a un niño pequeño como este, me recibe a mí; y todo el que me recibe a mí, también recibe al Padre, quien me envió. El más insignificante entre ustedes es el más importante».

DHH

y les dijo: —El que recibe a este niño en mi nombre, me recibe a mí; y el que me recibe a mí, recibe también al que me envió. Por eso, el más insignificante entre todos ustedes, ese es el más importante.

TLA

y les dijo: «Si alguno acepta a un niño como este, me acepta a mí. Y si alguno me acepta a mí, acepta a Dios, que fue quien me envió. El más humilde de todos ustedes es la persona más importante.»

9:49 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Entonces respondiendo Juan, dijo: Maestro, hemos visto a uno que echaba fuera demonios en tu nombre; y se lo prohibimos, porque no sigue con nosotros.

NTV

Juan le dijo a Jesús: —Maestro, vimos a alguien usar tu nombre para expulsar demonios, pero le dijimos que no lo hiciera porque no pertenece a nuestro grupo.

DHH

Juan le dijo: —Maestro, hemos visto a uno que expulsaba demonios en tu nombre; y tratamos de impedírselo, porque no es de los nuestros.

TLA

Juan, uno de los doce discípulos, le dijo a Jesús: —Maestro, vimos a alguien que usaba tu nombre para echar demonios fuera de la gente. Pero nosotros le dijimos que no lo hiciera, porque él no es parte de nuestro grupo.

9:50 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Jesús le dijo: No se lo prohibáis; porque el que no es contra nosotros, por nosotros es.

NTV

Jesús le dijo: —¡No lo detengan! Todo el que no está en contra de ustedes está a su favor.

DHH

Jesús le contestó: —No se lo prohíban, porque el que no está contra nosotros, está a nuestro favor.

TLA

Pero Jesús le dijo: —No se lo prohíban, porque quien no está en contra de ustedes, realmente está a favor de ustedes.

9:51 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Cuando se cumplió el tiempo en que él había de ser recibido arriba, afirmó su rostro para ir a Jerusalén.

NTV

Cuando se acercaba el tiempo de ascender al cielo, Jesús salió con determinación hacia Jerusalén.

DHH

Cuando ya se acercaba el tiempo en que Jesús había de subir al cielo, emprendió con valor su viaje a Jerusalén.

TLA

Cuando ya se acercaba el tiempo en que Jesús debía subir al cielo, decidió ir hacia Jerusalén.

9:52 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Y envió mensajeros delante de él, los cuales fueron y entraron en una aldea de los samaritanos para hacerle preparativos.

NTV

Envió mensajeros por delante a una aldea de Samaria para que se hicieran los preparativos para su llegada,

DHH

Envió por delante mensajeros, que fueron a una aldea de Samaria para conseguirle alojamiento;

TLA

Envió a unos mensajeros a un pueblo de Samaria para que le buscaran un lugar donde pasar la noche.

9:53 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Mas no le recibieron, porque su aspecto era como de ir a Jerusalén.

NTV

pero los habitantes de la aldea no recibieron a Jesús porque iba camino a Jerusalén.

DHH

pero los samaritanos no quisieron recibirlo, porque se daban cuenta de que se dirigía a Jerusalén.

TLA

Pero la gente de esa región no quiso recibir a Jesús, porque sabían que él viajaba a Jerusalén.

9:54 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Viendo esto sus discípulos Jacobo y Juan, dijeron: Señor, ¿quieres que mandemos que descienda fuego del cielo, como hizo Elías, y los consuma?

NTV

Cuando Santiago y Juan vieron eso, le dijeron a Jesús: «Señor, ¿quieres que hagamos bajar fuego del cielo para que los consuma?».

DHH

Cuando sus discípulos Santiago y Juan vieron esto, le dijeron: —Señor, ¿quieres que ordenemos que baje fuego del cielo, y que acabe con ellos?

TLA

Cuando sus discípulos Santiago y Juan vieron lo que había pasado, le dijeron a Jesús: «Señor, permítenos orar para que caiga fuego del cielo y destruya a todos los que viven aquí.»

9:55 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Entonces volviéndose él, los reprendió, diciendo: Vosotros no sabéis de qué espíritu sois;

NTV

Entonces Jesús se volvió a ellos y los reprendió.

DHH

Pero Jesús se volvió y los reprendió.

TLA

Pero Jesús se volvió hacia ellos y los reprendió.

9:56 Cap. 9

Reina-Valera 1960

porque el Hijo del Hombre no ha venido para perder las almas de los hombres, sino para salvarlas. Y se fueron a otra aldea.

NTV

Así que siguieron de largo hacia otro pueblo.

DHH

Luego se fueron a otra aldea.

TLA

Después, se fueron a otro pueblo.

9:57 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Yendo ellos, uno le dijo en el camino: Señor, te seguiré adondequiera que vayas.

NTV

Mientras caminaban, alguien le dijo a Jesús: —Te seguiré a cualquier lugar que vayas.

DHH

Mientras iban de camino, un hombre le dijo a Jesús: —Señor, deseo seguirte a dondequiera que vayas.

TLA

Cuando iban por el camino, alguien le dijo a Jesús: —Te seguiré a cualquier sitio que vayas.

9:58 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Y le dijo Jesús: Las zorras tienen guaridas, y las aves de los cielos nidos; mas el Hijo del Hombre no tiene dónde recostar la cabeza.

NTV

Jesús le respondió: —Los zorros tienen cuevas donde vivir y los pájaros tienen nidos, pero el Hijo del Hombre no tiene ni siquiera un lugar donde recostar la cabeza.

DHH

Jesús le contestó: —Las zorras tienen cuevas y las aves tienen nidos; pero el Hijo del hombre no tiene donde recostar la cabeza.

TLA

Jesús le contestó: —Las zorras tienen sus cuevas, y las aves tienen nidos, pero yo, el Hijo del hombre, no tengo ni siquiera un sitio donde descansar.

9:59 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Y dijo a otro: Sígueme. Él le dijo: Señor, déjame que primero vaya y entierre a mi padre.

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Dijo a otro: —Ven, sígueme. El hombre aceptó, pero le dijo: —Señor, deja que primero regrese a casa y entierre a mi padre.

DHH

Jesús le dijo a otro: —Sígueme. Pero él respondió: —Señor, déjame ir primero a enterrar a mi padre.

TLA

Después Jesús le dijo a otro: —¡Sígueme! Pero él respondió: —Señor, primero déjame ir a enterrar a mi padre.

9:60 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Jesús le dijo: Deja que los muertos entierren a sus muertos; y tú ve, y anuncia el reino de Dios.

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Jesús le dijo: —¡Deja que los muertos espirituales entierren a sus propios muertos! Tu deber es ir y predicar acerca del reino de Dios.

DHH

Jesús le contestó: —Deja que los muertos entierren a sus muertos; tú ve y anuncia el reino de Dios.

TLA

Jesús le dijo: —Lo importante es que tú vayas ahora mismo a anunciar las buenas noticias del reino de Dios. ¡Deja que los muertos entierren a sus muertos!

9:61 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Entonces también dijo otro: Te seguiré, Señor; pero déjame que me despida primero de los que están en mi casa.

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Otro dijo: —Sí, Señor, te seguiré, pero primero deja que me despida de mi familia.

DHH

Otro le dijo: —Señor, quiero seguirte, pero primero déjame ir a despedirme de los de mi casa.

TLA

Luego vino otra persona y le dijo a Jesús: —Señor, quiero seguirte, pero primero déjame ir a despedirme de mi familia.

9:62 Cap. 9

Reina-Valera 1960

Y Jesús le dijo: Ninguno que poniendo su mano en el arado mira hacia atrás, es apto para el reino de Dios.

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Jesús le dijo: —El que pone la mano en el arado y luego mira atrás no es apto para el reino de Dios.

DHH

Jesús le contestó: —El que pone la mano en el arado y sigue mirando atrás, no sirve para el reino de Dios.

TLA

Jesús le dijo: —No se puede pertenecer al reino de Dios y hacer lo mismo que hace un mal campesino. Al que se pone a arar el terreno y vuelve la vista atrás, los surcos le salen torcidos.