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Juicio

Junta Tiempo para todo El epílogo

46 versículos Libro de Eclesiastés
3:1

Reina-Valera 1960

Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora.

NTV

Hay una temporada para todo, un tiempo para cada actividad bajo el cielo.

DHH

En este mundo todo tiene su hora; hay un momento para todo cuanto ocurre:

TLA

En esta vida todo tiene su momento; hay un tiempo para todo:

3:2

Reina-Valera 1960

Tiempo de nacer, y tiempo de morir; tiempo de plantar, y tiempo de arrancar lo plantado;

NTV

Un tiempo para nacer y un tiempo para morir. Un tiempo para sembrar y un tiempo para cosechar.

DHH

Un momento para nacer, y un momento para morir. Un momento para plantar, y un momento para arrancar lo plantado.

TLA

Hoy nacemos, mañana morimos; hoy plantamos, mañana cosechamos;

Todos los versículos

Lista 46 total
3:3 Cap. 3

Reina-Valera 1960

tiempo de matar, y tiempo de curar; tiempo de destruir, y tiempo de edificar;

NTV

Un tiempo para matar y un tiempo para sanar. Un tiempo para derribar y un tiempo para construir.

DHH

Un momento para matar, y un momento para curar. Un momento para destruir, y un momento para construir.

TLA

hoy herimos, mañana curamos; hoy destruimos, mañana edificamos;

3:4 Cap. 3

Reina-Valera 1960

tiempo de llorar, y tiempo de reír; tiempo de endechar, y tiempo de bailar;

NTV

Un tiempo para llorar y un tiempo para reír. Un tiempo para entristecerse y un tiempo para bailar.

DHH

Un momento para llorar, y un momento para reír. Un momento para estar de luto, y un momento para estar de fiesta.

TLA

hoy lloramos, mañana reímos; hoy guardamos luto, mañana bailamos de gusto;

3:5 Cap. 3

Reina-Valera 1960

tiempo de esparcir piedras, y tiempo de juntar piedras; tiempo de abrazar, y tiempo de abstenerse de abrazar;

NTV

Un tiempo para esparcir piedras y un tiempo para juntar piedras. Un tiempo para abrazarse y un tiempo para apartarse.

DHH

Un momento para esparcir piedras, y un momento para recogerlas. Un momento para abrazarse, y un momento para separarse.

TLA

hoy esparcimos piedras, mañana las recogemos; hoy nos abrazamos, mañana nos despedimos;

3:6 Cap. 3

Reina-Valera 1960

tiempo de buscar, y tiempo de perder; tiempo de guardar, y tiempo de desechar;

NTV

Un tiempo para buscar y un tiempo para dejar de buscar. Un tiempo para guardar y un tiempo para botar.

DHH

Un momento para intentar, y un momento para desistir. Un momento para guardar, y un momento para tirar.

TLA

hoy todo lo ganamos, mañana todo lo perdemos; hoy todo lo guardamos, mañana todo lo tiramos;

3:7 Cap. 3

Reina-Valera 1960

tiempo de romper, y tiempo de coser; tiempo de callar, y tiempo de hablar;

NTV

Un tiempo para rasgar y un tiempo para remendar. Un tiempo para callar y un tiempo para hablar.

DHH

Un momento para rasgar, y un momento para coser. Un momento para callar, y un momento para hablar.

TLA

hoy rompemos, mañana cosemos; hoy callamos, mañana hablamos;

3:8 Cap. 3

Reina-Valera 1960

tiempo de amar, y tiempo de aborrecer; tiempo de guerra, y tiempo de paz.

NTV

Un tiempo para amar y un tiempo para odiar. Un tiempo para la guerra y un tiempo para la paz.

DHH

Un momento para el amor, y un momento para el odio. Un momento para la guerra, y un momento para la paz.

TLA

hoy amamos, mañana odiamos; hoy tenemos guerra, mañana tenemos paz.

3:9 Cap. 3

Reina-Valera 1960

¿Qué provecho tiene el que trabaja, de aquello en que se afana?

NTV

¿Qué es lo que en verdad gana la gente a cambio de tanto trabajo?

DHH

¿Qué provecho saca el hombre de tanto trabajar?

TLA

Me he fijado en la carga tan pesada que Dios ha echado sobre nosotros. ¡Pero nada nos queda después de tanto trabajar!

3:10 Cap. 3

Reina-Valera 1960

Yo he visto el trabajo que Dios ha dado a los hijos de los hombres para que se ocupen en él.

NTV

He visto la carga que Dios puso sobre nuestros hombros.

DHH

Me doy cuenta de la carga que Dios ha puesto sobre los hombres para humillarlos con ella.

TLA

Me he fijado en la carga tan pesada que Dios ha echado sobre nosotros. ¡Pero nada nos queda después de tanto trabajar!

3:11 Cap. 3

Reina-Valera 1960

Todo lo hizo hermoso en su tiempo; y ha puesto eternidad en el corazón de ellos, sin que alcance el hombre a entender la obra que ha hecho Dios desde el principio hasta el fin.

NTV

Sin embargo, Dios lo hizo todo hermoso para el momento apropiado. Él sembró la eternidad en el corazón humano, pero aun así el ser humano no puede comprender todo el alcance de lo que Dios ha hecho desde el principio hasta el fin.

DHH

Él, en el momento preciso, todo lo hizo hermoso; puso además en la mente humana la idea de lo infinito, aun cuando el hombre no alcanza a comprender en toda su amplitud lo que Dios ha hecho y lo que hará.

TLA

Cuando Dios creó este mundo, todo lo hizo hermoso. Además, nos dio la capacidad de entender que hay un pasado, un presente y un futuro. Sin embargo, no podemos comprender todo lo que Dios ha hecho.

3:12 Cap. 3

Reina-Valera 1960

Yo he conocido que no hay para ellos cosa mejor que alegrarse, y hacer bien en su vida;

NTV

Así que llegué a la conclusión de que no hay nada mejor que alegrarse y disfrutar de la vida mientras podamos.

DHH

Yo sé que lo mejor que puede hacer el hombre es divertirse y disfrutar de la vida,

TLA

Mientras tengamos vida, hagamos lo bueno y pasémosla bien. El comer y el beber, y el disfrutar del fruto de tanto trabajo, es algo que Dios nos permite. Eso lo sé muy bien,

3:13 Cap. 3

Reina-Valera 1960

y también que es don de Dios que todo hombre coma y beba, y goce el bien de toda su labor.

NTV

Además, la gente debería comer, beber y aprovechar el fruto de su trabajo, porque son regalos de Dios.

DHH

pues si comemos y bebemos y contemplamos los beneficios de nuestro trabajo, es porque Dios nos lo ha concedido.

TLA

Mientras tengamos vida, hagamos lo bueno y pasémosla bien. El comer y el beber, y el disfrutar del fruto de tanto trabajo, es algo que Dios nos permite. Eso lo sé muy bien,

3:14 Cap. 3

Reina-Valera 1960

He entendido que todo lo que Dios hace será perpetuo; sobre aquello no se añadirá, ni de ello se disminuirá; y lo hace Dios, para que delante de él teman los hombres.

NTV

También sé que todo lo que Dios hace es definitivo. No se le puede agregar ni quitar nada. El propósito de Dios es que el ser humano le tema.

DHH

Y también sé que todo lo que Dios ha hecho permanecerá para siempre. No hay nada que añadirle ni nada que quitarle; Dios lo ha hecho así, para que ante él se guarde reverencia.

TLA

como sé también que todo lo que Dios ha hecho permanecerá para siempre; a su creación no hay nada que agregarle ni nada que quitarle; Dios lo hizo todo así para que reconozcamos su poder.

3:15 Cap. 3

Reina-Valera 1960

Aquello que fue, ya es; y lo que ha de ser, fue ya; y Dios restaura lo que pasó.

NTV

Los sucesos del presente ya ocurrieron en el pasado, y lo que sucederá en el futuro ya ocurrió antes, porque Dios hace que las mismas cosas se repitan una y otra vez.

DHH

Nada existe que no haya existido antes, y nada existirá que no exista ya. Dios hace que el pasado se repita.

TLA

Todo lo que ahora existe, ya existía mucho antes; y todo lo que habrá de existir, existe ya. Dios hace que todo vuelva a repetirse.

3:16 Cap. 3

Reina-Valera 1960

Vi más debajo del sol: en lugar del juicio, allí impiedad; y en lugar de la justicia, allí iniquidad.

NTV

También noté que, bajo el sol, la maldad está presente en el juzgado. Sí, ¡hasta en los tribunales de justicia hay corrupción!

DHH

He podido ver también que en este mundo hay corrupción y maldad donde debiera haber justicia y rectitud.

TLA

En esta vida he visto también las injusticias que cometen los jueces, de quienes esperamos que hagan justicia.

3:17 Cap. 3

Reina-Valera 1960

Y dije yo en mi corazón: Al justo y al impío juzgará Dios; porque allí hay un tiempo para todo lo que se quiere y para todo lo que se hace.

NTV

Me dije: «A su debido tiempo, Dios juzgará a todos, tanto a los malos como a los buenos, por cada cosa que hayan hecho».

DHH

Por lo tanto digo que Dios juzgará al hombre honrado y al malvado, porque hay un momento para todo lo que ocurre y para todo lo que se hace.

TLA

Pero como todo en este mundo tiene «su hoy y su mañana», me consuela pensar que un día, Dios juzgará al justo y al malvado.

3:18 Cap. 3

Reina-Valera 1960

Dije en mi corazón: Es así, por causa de los hijos de los hombres, para que Dios los pruebe, y para que vean que ellos mismos son semejantes a las bestias.

NTV

También reflexioné acerca de la condición humana, sobre cómo Dios les hace ver a los seres humanos que son como los animales.

DHH

También digo, en cuanto a la conducta humana, que Dios está poniendo a prueba a los hombres para que se den cuenta de que también ellos son como animales.

TLA

También me consuela pensar que Dios nos pone a prueba, para que nosotros mismos nos demos cuenta de que no somos diferentes de los animales, ni superiores a ellos;

3:19 Cap. 3

Reina-Valera 1960

Porque lo que sucede a los hijos de los hombres, y lo que sucede a las bestias, un mismo suceso es: como mueren los unos, así mueren los otros, y una misma respiración tienen todos; ni tiene más el hombre que la bestia; porque todo es vanidad.

NTV

Pues tanto las personas como los animales tienen el mismo destino: ambos respiran y ambos mueren. Así que las personas no tienen una verdadera ventaja sobre los animales. ¡Qué absurdo!

DHH

En realidad, hombres y animales tienen el mismo destino: unos y otros mueren por igual, y el aliento de vida es el mismo para todos. Nada de más tiene el hombre que el animal: todo es vana ilusión,

TLA

nuestro destino es el mismo: tanto ellos como nosotros necesitamos del aire para vivir, y morimos por igual. En realidad, nada tiene sentido.

3:20 Cap. 3

Reina-Valera 1960

Todo va a un mismo lugar; todo es hecho del polvo, y todo volverá al mismo polvo.

NTV

Ambos terminan en el mismo lugar: del polvo vienen y al polvo vuelven.

DHH

y todos paran en el mismo lugar; del polvo fueron hechos todos, y al polvo todos volverán.

TLA

Todos vamos al mismo lugar, pues «todo salió del polvo, y al polvo todo volverá».

3:21 Cap. 3

Reina-Valera 1960

¿Quién sabe que el espíritu de los hijos de los hombres sube arriba, y que el espíritu del animal desciende abajo a la tierra?

NTV

Pues, ¿quién puede demostrar que el espíritu humano va hacia arriba y el espíritu de los animales desciende al fondo de la tierra?

DHH

¿Quién puede asegurar que el espíritu del hombre sube a las alturas de los cielos, y que el espíritu del animal baja a las profundidades de la tierra?

TLA

Lo cierto es que nadie sabe si el espíritu del hombre sube a las alturas, ni tampoco si el espíritu de los animales baja al fondo de la tierra.

3:22 Cap. 3

Reina-Valera 1960

Así, pues, he visto que no hay cosa mejor para el hombre que alegrarse en su trabajo, porque esta es su parte; porque ¿quién lo llevará para que vea lo que ha de ser después de él?

NTV

Entonces me di cuenta de que no hay nada mejor para la gente que ser feliz con su trabajo. Ese es nuestro destino, y nadie nos puede traer de regreso para ver qué pasa después de que hayamos muerto.

DHH

Me he dado cuenta de que no hay nada mejor para el hombre que disfrutar de su trabajo, pues eso es lo que le ha tocado, ya que nadie lo traerá a que vea lo que habrá de ocurrir después de su muerte.

TLA

Lo que sí he visto es que, cuando morimos, nadie nos trae de vuelta para ver lo que pasará después. Por eso, disfrutemos de nuestro trabajo, ya que trabajar es nuestro destino.

11:1 Cap. 11

Reina-Valera 1960

Echa tu pan sobre las aguas; porque después de muchos días lo hallarás.

NTV

Envía tu grano por los mares, y a su tiempo recibirás ganancias.

DHH

Echa tu pan al agua; después de algún tiempo lo encontrarás.

TLA

Dale de comer al hambriento, y un día serás recompensado.

11:2 Cap. 11

Reina-Valera 1960

Reparte a siete, y aun a ocho; porque no sabes el mal que vendrá sobre la tierra.

NTV

Coloca tus inversiones en varios lugares, porque no sabes qué riesgos podría haber más adelante.

DHH

Comparte lo que tienes lo más que puedas, pues no sabes el mal que puede venir sobre el país.

TLA

Comparte lo que tienes con siete y hasta ocho amigos, pues no sabes si mañana el país estará en problemas.

11:3 Cap. 11

Reina-Valera 1960

Si las nubes fueren llenas de agua, sobre la tierra la derramarán; y si el árbol cayere al sur, o al norte, en el lugar que el árbol cayere, allí quedará.

NTV

Cuando las nubes están cargadas, vienen las lluvias. Un árbol puede caer hacia el norte o hacia el sur, pero donde cae, allí queda.

DHH

Si las nubes están cargadas, la lluvia cae sobre la tierra. Caiga el árbol al norte o caiga el árbol al sur, en el lugar donde caiga allí se habrá de quedar.

TLA

Cuando las nubes se ponen negras, de seguro va a llover.

11:4 Cap. 11

Reina-Valera 1960

El que al viento observa, no sembrará; y el que mira a las nubes, no segará.

NTV

El agricultor que espera el clima perfecto nunca siembra; si contempla cada nube, nunca cosecha.

DHH

El que mira al viento, no siembra, y el que mira a las nubes, no cosecha.

TLA

Cuando el árbol cae, no importa de qué lado caiga; donde cae, allí se queda. Si quieres sembrar, no te quedes mirando al viento; si quieres cosechar, no te quedes mirando al cielo.

11:5 Cap. 11

Reina-Valera 1960

Como tú no sabes cuál es el camino del viento, o cómo crecen los huesos en el vientre de la mujer encinta, así ignoras la obra de Dios, el cual hace todas las cosas.

NTV

Así como no puedes entender el rumbo que toma el viento ni el misterio de cómo crece un bebecito en el vientre de su madre, tampoco puedes entender cómo actúa Dios, quien hace todas las cosas.

DHH

Así como no sabes por dónde va el viento, ni cómo se forma el niño en el vientre de la madre, tampoco sabes nada de lo que hace Dios, creador de todas las cosas.

TLA

Nadie sabe qué rumbo toma el viento, ni cómo se forma el niño en el vientre de la madre, ni cómo hizo Dios todas las cosas.

11:6 Cap. 11

Reina-Valera 1960

Por la mañana siembra tu semilla, y a la tarde no dejes reposar tu mano; porque no sabes cuál es lo mejor, si esto o aquello, o si lo uno y lo otro es igualmente bueno.

NTV

Siembra tu semilla por la mañana, y por la tarde no dejes de trabajar porque no sabes si la ganancia vendrá de una actividad o de la otra, o quizás de ambas.

DHH

Siembra tu semilla por la mañana, y por la tarde siémbrala también, porque nunca se sabe qué va a resultar mejor, si la primera siembra o la segunda, o si las dos prosperarán.

TLA

Hay que sembrar en la mañana, y volver a sembrar en la tarde. Nunca se sabe cuál de las dos siembras será mejor, o si las dos serán abundantes.

11:7 Cap. 11

Reina-Valera 1960

Suave ciertamente es la luz, y agradable a los ojos ver el sol;

NTV

La luz es agradable; qué hermoso es ver el amanecer de un nuevo día.

DHH

Muy agradable es la luz, y es bueno que los ojos vean el sol;

TLA

¡Qué bueno es disfrutar de la luz del sol!

11:8 Cap. 11

Reina-Valera 1960

pero aunque un hombre viva muchos años, y en todos ellos tenga gozo, acuérdese sin embargo que los días de las tinieblas serán muchos. Todo cuanto viene es vanidad.

NTV

Si alguien llega a la ancianidad, que disfrute de cada día de vida; pero que también recuerde que habrá muchos días oscuros. Todo lo que aún vendrá carece de sentido.

DHH

pero aunque uno viva muchos años y disfrute de todos ellos, debe recordar que los días de oscuridad serán muchos, y que todo lo que está por venir es vana ilusión.

TLA

Pero aunque vivamos muchos años, y todo ese tiempo lo vivamos felices, no debemos olvidar que nos esperan muchos días de oscuridad, y que del mañana no esperamos nada.

11:9 Cap. 11

Reina-Valera 1960

Alégrate, joven, en tu juventud, y tome placer tu corazón en los días de tu adolescencia; y anda en los caminos de tu corazón y en la vista de tus ojos; pero sabe, que sobre todas estas cosas te juzgará Dios.

NTV

Gente joven: ¡la juventud es hermosa! Disfruten de cada momento de ella. Hagan todo lo que quieran hacer, ¡no se pierdan nada! Pero recuerden que tendrán que rendirle cuentas a Dios de cada cosa que hagan.

DHH

Diviértete, joven, ahora que estás lleno de vida; disfruta de lo bueno ahora que puedes. Déjate llevar por los impulsos de tu corazón y por todo lo que ves, pero recuerda que de todo ello Dios te pedirá cuentas.

TLA

Alégrate ahora que eres joven. Déjate llevar por lo que tus ojos ven y por lo que tu corazón desea, pero no olvides que un día Dios te llamará a cuentas por todo lo que hagas.

11:10 Cap. 11

Reina-Valera 1960

Quita, pues, de tu corazón el enojo, y aparta de tu carne el mal; porque la adolescencia y la juventud son vanidad.

NTV

Así que dejen de preocuparse y mantengan un cuerpo sano; pero tengan presente que la juventud —con toda la vida por delante— no tiene sentido.

DHH

Aleja de tu mente las preocupaciones y echa fuera de ti el sufrimiento, porque aun los mejores días de la juventud son vana ilusión.

TLA

Deja de preocuparte, pero apártate de la maldad. Ten presente que ni los mejores días de tu juventud tienen sentido alguno.

12:1 Cap. 12

Reina-Valera 1960

Acuérdate de tu Creador en los días de tu juventud, antes que vengan los días malos, y lleguen los años de los cuales digas: No tengo en ellos contentamiento;

NTV

No dejes que la emoción de la juventud te lleve a olvidarte de tu Creador. Hónralo mientras seas joven, antes de que te pongas viejo y digas: «La vida ya no es agradable».

DHH

Acuérdate de tu Creador ahora que eres joven y que aún no han llegado los tiempos difíciles; ya vendrán años en que digas: «No me trae ningún placer vivirlos.»

TLA

Acuérdate de tu creador ahora que eres joven. Acuérdate de tu creador antes que vengan los días malos. Llegará el día en que digas: «No da gusto vivir tantos años».

12:2 Cap. 12

Reina-Valera 1960

antes que se oscurezca el sol, y la luz, y la luna y las estrellas, y vuelvan las nubes tras la lluvia;

NTV

Acuérdate de él antes de que la luz del sol, de la luna y de las estrellas se vuelva tenue a tus ojos viejos, y las nubes negras oscurezcan para siempre tu cielo.

DHH

Hazlo ahora, cuando aún no se apaga la luz del sol, de la luna y de las estrellas, y cuando aún hay nubes después de la lluvia.

TLA

Acuérdate de tu creador antes que dejen de brillar el sol, la luna y las estrellas. Acuérdate de tu creador ahora que después de la lluvia las nubes siguen cargadas.

12:3 Cap. 12

Reina-Valera 1960

cuando temblarán los guardas de la casa, y se encorvarán los hombres fuertes, y cesarán las muelas porque han disminuido, y se oscurecerán los que miran por las ventanas;

NTV

Acuérdate de él antes de que tus piernas —guardianas de tu casa— empiecen a temblar, y tus hombros —los guerreros fuertes— se encorven. Acuérdate de él antes de que tus dientes —esos pocos sirvientes que te quedan— dejen de moler, y tus pupilas —las que miran por las ventanas— ya no vean con claridad.

DHH

Llegará un día en que tiemblen los guardianes del palacio y se doblen los valientes; quedarán tan pocas molineras, que dejarán de moler; las que miran por las ventanas, comenzarán a perder la vista.

TLA

Llegará el día en que tiemblen los guardianes del palacio; llegará el día en que se doblen los héroes de mil batallas. Cuando llegue ese día, habrá tan pocas molineras que dejarán de moler; las que espían por las ventanas dejarán de asomarse a la calle;

12:4 Cap. 12

Reina-Valera 1960

y las puertas de afuera se cerrarán, por lo bajo del ruido de la muela; cuando se levantará a la voz del ave, y todas las hijas del canto serán abatidas;

NTV

Acuérdate de él antes de que la puerta de las oportunidades de la vida se cierre y disminuya el sonido de la actividad diaria. Ahora te levantas con el primer canto de los pájaros, pero un día todos esos trinos apenas serán perceptibles.

DHH

Cuando llegue ese día, se cerrarán las puertas que dan a la calle; el ruido del molino se irá apagando; las aves dejarán oír su canto, pero las canciones dejarán de oírse;

TLA

las puertas de la casa se cerrarán por completo; el ruido del molino parecerá perder fuerza, y el canto de los pájaros dejará de escucharse.

12:5 Cap. 12

Reina-Valera 1960

cuando también temerán de lo que es alto, y habrá terrores en el camino; y florecerá el almendro, y la langosta será una carga, y se perderá el apetito; porque el hombre va a su morada eterna, y los endechadores andarán alrededor por las calles;

NTV

Acuérdate de él antes de que tengas miedo de caerte y te preocupes de los peligros de la calle; antes de que el cabello se te ponga blanco como un almendro en flor y arrastres los pies sin energía como un saltamontes moribundo, y la alcaparra ya no estimule el deseo sexual. Acuérdate de él antes de que te falte poco para llegar a la tumba —tu hogar eterno— donde los que lamentan tu muerte llorarán en tu entierro.

DHH

la altura causará miedo, y en el camino habrá peligros. El almendro comenzará a florecer, la langosta resultará una carga y la alcaparra no servirá para nada. Pues el hombre va a su hogar eterno, y en la calle se escucha ya a los que lloran su muerte.

TLA

Cuando llegue ese día, te darán miedo las alturas y los peligros del camino. Tu almendro echará flores blancas, el saltamontes y la alcaparra te resultarán una carga, y no te servirán de nada. Cuando llegue ese día, irás camino al lugar de donde ya no volverás, y en la calle te rodearán los que lamenten tu muerte.

12:6 Cap. 12

Reina-Valera 1960

antes que la cadena de plata se quiebre, y se rompa el cuenco de oro, y el cántaro se quiebre junto a la fuente, y la rueda sea rota sobre el pozo;

NTV

Sí, acuérdate de tu Creador ahora que eres joven, antes de que se rompa el cordón de plata de la vida y se quiebre la vasija de oro. No esperes hasta que la jarra de agua se haga pedazos contra la fuente y la polea se rompa en el pozo.

DHH

Acuérdate de tu Creador ahora que aún no se ha roto el cordón de plata ni se ha hecho pedazos la olla de oro; ahora que aún no se ha roto el cántaro a la orilla de la fuente ni se ha hecho pedazos la polea del pozo.

TLA

Acuérdate de tu creador antes que se hagan pedazos el cordón de plata y la vasija de oro; antes que el cántaro se estrelle contra la fuente y la polea del pozo se parta en mil pedazos.

12:7 Cap. 12

Reina-Valera 1960

y el polvo vuelva a la tierra, como era, y el espíritu vuelva a Dios que lo dio.

NTV

Pues ese día el polvo volverá a la tierra, y el espíritu regresará a Dios, que fue quien lo dio.

DHH

Después de eso el polvo volverá a la tierra, como antes fue, y el espíritu volverá a Dios, que es quien lo dio.

TLA

Cuando llegue ese día, volverás a ser polvo, porque polvo fuiste, y el espíritu volverá a Dios, pues él fue quien lo dio.

12:8 Cap. 12

Reina-Valera 1960

Vanidad de vanidades, dijo el Predicador, todo es vanidad.

NTV

«Nada tiene sentido —dice el Maestro—, ningún sentido en absoluto».

DHH

Yo, el Predicador, repito: ¡Vana ilusión, vana ilusión! ¡Todo es vana ilusión!

TLA

Yo, el Predicador, declaro: ¡En esta vida nada tiene sentido! ¡Todo es una ilusión!

12:9 Cap. 12

Reina-Valera 1960

Y cuanto más sabio fue el Predicador, tanto más enseñó sabiduría al pueblo; e hizo escuchar, e hizo escudriñar, y compuso muchos proverbios.

NTV

Ten en cuenta lo siguiente: el Maestro fue considerado sabio y le enseñó a la gente todo lo que sabía. Escuchó con atención muchos proverbios, los estudió y los clasificó.

DHH

Y mientras más sabio llegó a ser el Predicador, más conocimientos impartió a la gente. También se dio a la tarea de estudiar gran número de proverbios, y de clasificarlos ordenadamente.

TLA

Entre otras cosas, el Predicador se dedicó a enseñar a otros todo lo que sabía. Todo lo estudiaba con cuidado y lo investigaba a fondo. Además, hizo una gran colección de proverbios.

12:10 Cap. 12

Reina-Valera 1960

Procuró el Predicador hallar palabras agradables, y escribir rectamente palabras de verdad.

NTV

El Maestro se esmeró por encontrar las palabras correctas para expresar las verdades con claridad.

DHH

Hizo todo lo posible por encontrar las palabras más adecuadas, para escribir convenientemente dichos verdaderos.

TLA

Siempre procuró expresar sus ideas de la mejor manera posible, y escribirlas con palabras claras y verdaderas.

12:11 Cap. 12

Reina-Valera 1960

Las palabras de los sabios son como aguijones; y como clavos hincados son las de los maestros de las congregaciones, dadas por un Pastor.

NTV

Las palabras de los sabios son como el aguijón para el ganado: dolorosas pero necesarias. El conjunto de sus dichos es como la vara con clavos que usa el pastor para guiar a sus ovejas.

DHH

Los dichos de los sabios son como aguijones, y una vez reunidos en colecciones son como estacas bien clavadas, puestas por un solo pastor.

TLA

Cuando los sabios hablan, sus palabras son como la vara que guía al buey. Sus colecciones de proverbios vienen de Dios, y son como las estacas que sostienen la tienda de campaña.

12:12 Cap. 12

Reina-Valera 1960

Ahora, hijo mío, a más de esto, sé amonestado. No hay fin de hacer muchos libros; y el mucho estudio es fatiga de la carne.

NTV

Pero ahora, hijo mío, déjame darte un consejo más: ten cuidado, porque escribir libros es algo que nunca termina y estudiar mucho te agota.

DHH

Lo que uno saca de ellos son grandes advertencias. El hacer muchos libros no tiene fin, y el mucho estudio cansa.

TLA

Pero yo les recomiendo a los jóvenes tener presente esto: ponerse a escribir muchos libros es cuento de nunca acabar, y ponerse a leerlos es un trabajo muy agotador.

12:13 Cap. 12

Reina-Valera 1960

El fin de todo el discurso oído es este: Teme a Dios, y guarda sus mandamientos; porque esto es el todo del hombre.

NTV

Aquí culmina el relato. Mi conclusión final es la siguiente: teme a Dios y obedece sus mandatos, porque ese es el deber que tenemos todos.

DHH

El discurso ha terminado. Ya todo ha sido dicho. Honra a Dios y cumple sus mandamientos, porque eso es el todo del hombre.

TLA

Puedo terminar este libro diciendo que ya todo está dicho. Todo lo que debemos hacer es alabar a Dios y obedecerlo.

12:14 Cap. 12

Reina-Valera 1960

Porque Dios traerá toda obra a juicio, juntamente con toda cosa encubierta, sea buena o sea mala.

NTV

Dios nos juzgará por cada cosa que hagamos, incluso lo que hayamos hecho en secreto, sea bueno o sea malo.

DHH

Dios habrá de pedirnos cuentas de todos nuestros actos, sean buenos o malos, y aunque los hayamos hecho en secreto.

TLA

Un día Dios nos llamará a cuentas por todo lo que hayamos hecho, tanto lo bueno como lo malo, aunque creamos que nadie nos vio hacerlo.