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Relato seleccionado

Cánticos de ascenso

101 versículos Libro de Salmos
120:1

Reina-Valera 1960

A Jehová clamé estando en angustia, Y él me respondió.

NTV

Llevé mis problemas al Señor; clamé a él, y respondió a mi oración.

DHH

1 (1b) Cuando estoy angustiado, llamo al Señor, y él me responde.

TLA

1 (1b) Dios mío, cuando me siento angustiado, te llamo y tú me respondes.

120:2

Reina-Valera 1960

Libra mi alma, oh Jehová, del labio mentiroso, Y de la lengua fraudulenta.

NTV

Rescátame, oh Señor, de los mentirosos y de todos los embusteros.

DHH

Señor, líbrame de los labios mentirosos y de la lengua embustera.

TLA

Dios mío, sálvame de la gente mentirosa; sálvame de la gente embustera.

Todos los versículos

Lista 101 total
120:3 Cap. 120

Reina-Valera 1960

¿Qué te dará, o qué te aprovechará, Oh lengua engañosa?

NTV

¡Ay, lengua engañosa! ¿Qué hará Dios contigo? ¿Cómo aumentará tu castigo?

DHH

¿Qué más puedes recibir, lengua embustera?

TLA

¡Muy mal les va a ir a ustedes, mentirosos! ¡Dios los va a castigar!

120:4 Cap. 120

Reina-Valera 1960

Agudas saetas de valiente, Con brasas de enebro.

NTV

Te atravesarán con flechas afiladas y te quemarán con brasas encendidas.

DHH

¡Flechas puntiagudas de guerrero! ¡Ardientes brasas de retama!

TLA

¡Les disparará flechas puntiagudas y encendidas, como las que lanzan los guerreros!

120:5 Cap. 120

Reina-Valera 1960

¡Ay de mí, que moro en Mesec, Y habito entre las tiendas de Cedar!

NTV

Cuánto sufro en el lejano Mesec. Me duele habitar en el distante Cedar.

DHH

¡Pobre de mí, que vivo como extranjero en Mésec, que he acampado entre las tiendas de Quedar!

TLA

¡Pobre de mí! ¡Soy un hombre sin patria que vive entre gente salvaje!

120:6 Cap. 120

Reina-Valera 1960

Mucho tiempo ha morado mi alma Con los que aborrecen la paz.

NTV

Estoy cansado de vivir entre personas que odian la paz.

DHH

Demasiado he vivido entre los que odian la paz;

TLA

¡Ya he vivido mucho tiempo entre los que aborrecen la paz!

120:7 Cap. 120

Reina-Valera 1960

Yo soy pacífico; Mas ellos, así que hablo, me hacen guerra.

NTV

Busco la paz; pero, cuando hablo de paz, ¡ellos quieren guerra!

DHH

¡cuando yo hablo de paz, ellos hablan de guerra!

TLA

Yo soy un hombre tranquilo, ¡pero ellos hablan de guerra mientras yo hablo de paz!

121:1 Cap. 121

Reina-Valera 1960

Alzaré mis ojos a los montes; ¿De dónde vendrá mi socorro?

NTV

Levanto la vista hacia las montañas; ¿viene de allí mi ayuda?

DHH

1 (1b) Al contemplar las montañas me pregunto: «¿De dónde vendrá mi ayuda?»

TLA

1 (1b) Dirijo la mirada a las montañas; ¿de dónde vendrá mi ayuda?

121:2 Cap. 121

Reina-Valera 1960

Mi socorro viene de Jehová, Que hizo los cielos y la tierra.

NTV

¡Mi ayuda viene del Señor, quien hizo el cielo y la tierra!

DHH

Mi ayuda vendrá del Señor, creador del cielo y de la tierra.

TLA

Mi ayuda viene de Dios, creador del cielo y de la tierra.

121:3 Cap. 121

Reina-Valera 1960

No dará tu pie al resbaladero, Ni se dormirá el que te guarda.

NTV

Él no permitirá que tropieces; el que te cuida no se dormirá.

DHH

¡Nunca permitirá que resbales! ¡Nunca se dormirá el que te cuida!

TLA

Dios jamás permitirá que sufras daño alguno. Dios te cuida y nunca duerme.

121:4 Cap. 121

Reina-Valera 1960

He aquí, no se adormecerá ni dormirá El que guarda a Israel.

NTV

En efecto, el que cuida a Israel nunca duerme ni se adormece.

DHH

No, él nunca duerme; nunca duerme el que cuida de Israel.

TLA

¡Dios cuida de Israel, y nunca duerme!

121:5 Cap. 121

Reina-Valera 1960

Jehová es tu guardador; Jehová es tu sombra a tu mano derecha.

NTV

¡El Señor mismo te cuida! El Señor está a tu lado como tu sombra protectora.

DHH

El Señor es quien te cuida; el Señor es quien te protege, quien está junto a ti para ayudarte.

TLA

Dios te cuida y te protege; Dios está siempre a tu lado.

121:6 Cap. 121

Reina-Valera 1960

El sol no te fatigará de día, Ni la luna de noche.

NTV

El sol no te hará daño durante el día, ni la luna durante la noche.

DHH

El sol no te hará daño de día, ni la luna de noche.

TLA

Durante el día, el sol no te quemará; durante la noche, no te dañará la luna.

121:7 Cap. 121

Reina-Valera 1960

Jehová te guardará de todo mal; Él guardará tu alma.

NTV

El Señor te libra de todo mal y cuida tu vida.

DHH

El Señor te protege de todo peligro; él protege tu vida.

TLA

Dios te protegerá y te pondrá a salvo de todos los peligros.

121:8 Cap. 121

Reina-Valera 1960

Jehová guardará tu salida y tu entrada Desde ahora y para siempre.

NTV

El Señor te protege al entrar y al salir, ahora y para siempre.

DHH

El Señor te protege en todos tus caminos, ahora y siempre.

TLA

Dios te cuidará ahora y siempre por dondequiera que vayas.

122:1 Cap. 122

Reina-Valera 1960

Yo me alegré con los que me decían: A la casa de Jehová iremos.

NTV

Me alegré cuando me dijeron: «Vayamos a la casa del Señor».

DHH

1 (1b) ¡Qué alegría cuando me dicen: «Vamos al templo del Señor»!

TLA

1 (1b) Me da gusto que me digan: «¡Vamos al templo de Dios!»

122:2 Cap. 122

Reina-Valera 1960

Nuestros pies estuvieron Dentro de tus puertas, oh Jerusalén.

NTV

Y ahora, aquí estamos, de pie dentro de tus puertas, oh Jerusalén.

DHH

Jerusalén, ¡ya estamos dentro de tus puertas!

TLA

Ciudad de Jerusalén, ¡aquí nos tienes! ¡Ya llegamos a tus portones!

122:3 Cap. 122

Reina-Valera 1960

Jerusalén, que se ha edificado Como una ciudad que está bien unida entre sí.

NTV

Jerusalén es una ciudad bien construida; sus murallas compactas son impenetrables.

DHH

Jerusalén, ciudad construida para que en ella se reúna la comunidad.

TLA

Ciudad de Jerusalén, ¡construida como punto de reunión de la comunidad de Israel!

122:4 Cap. 122

Reina-Valera 1960

Y allá subieron las tribus, las tribus de JAH, Conforme al testimonio dado a Israel, Para alabar el nombre de Jehová.

NTV

Todas las tribus de Israel —que son el pueblo del Señor— peregrinan hasta aquí. Vienen a dar gracias al nombre del Señor, como la ley requiere de Israel.

DHH

A ella vienen las tribus del Señor para alabar su nombre, como se le ordenó a Israel.

TLA

¡Hasta ti llegan las tribus, todas las tribus de Israel! ¡Hasta ti llega el pueblo para adorar a Dios, tal como él lo ordenó!

122:5 Cap. 122

Reina-Valera 1960

Porque allá están las sillas del juicio, Los tronos de la casa de David.

NTV

Aquí están los tronos donde se emiten los juicios, los tronos de la dinastía de David.

DHH

En ella están los tribunales de justicia, los tribunales de la casa real de David.

TLA

En ti se encuentran los tribunales de justicia; en ti se encuentra el palacio de David.

122:6 Cap. 122

Reina-Valera 1960

Pedid por la paz de Jerusalén; Sean prosperados los que te aman.

NTV

Oren por la paz de Jerusalén; que todos los que aman a esta ciudad prosperen.

DHH

Digan ustedes de corazón: «Que haya paz en ti, Jerusalén; que vivan tranquilos los que te aman.

TLA

Por ti le pedimos a Dios: «¡Que tengas paz, Jerusalén! »¡Que vivan en paz los que te aman!

122:7 Cap. 122

Reina-Valera 1960

Sea la paz dentro de tus muros, Y el descanso dentro de tus palacios.

NTV

Oh Jerusalén, que haya paz dentro de tus murallas y prosperidad en tus palacios.

DHH

Que haya paz en tus murallas; que haya seguridad en tus palacios.»

TLA

¡Que dentro de tus murallas y dentro de tus palacios haya paz y seguridad!»

122:8 Cap. 122

Reina-Valera 1960

Por amor de mis hermanos y mis compañeros Diré yo: La paz sea contigo.

NTV

Por amor a mi familia y a mis amigos, diré: «Que tengas paz».

DHH

Y ahora, por mis hermanos y amigos diré: «Que haya paz en ti.

TLA

A mis hermanos y amigos les deseo que tengan paz.

122:9 Cap. 122

Reina-Valera 1960

Por amor a la casa de Jehová nuestro Dios Buscaré tu bien.

NTV

Por amor a la casa del Señor nuestro Dios, buscaré lo mejor para ti, oh Jerusalén.

DHH

Por el templo del Señor nuestro Dios, procuraré tu bien.»

TLA

Y a ti, Jerusalén, te deseo mucho bienestar porque en ti se encuentra el templo de nuestro Dios.

123:1 Cap. 123

Reina-Valera 1960

A ti alcé mis ojos, A ti que habitas en los cielos.

NTV

Levanto mis ojos a ti, oh Dios, entronizado en el cielo.

DHH

1 (1b) Hacia ti, Señor, miro suplicante; hacia ti, que reinas en el cielo.

TLA

1-2 (1b-2) Dios, rey de los cielos, de ti dependemos, como dependen los esclavos de la compasión de sus amos. Dios nuestro, de ti dependemos y esperamos que nos tengas compasión.

123:2 Cap. 123

Reina-Valera 1960

He aquí, como los ojos de los siervos miran a la mano de sus señores, Y como los ojos de la sierva a la mano de su señora, Así nuestros ojos miran a Jehová nuestro Dios, Hasta que tenga misericordia de nosotros.

NTV

Seguimos buscando la misericordia del Señor nuestro Dios, así como los sirvientes fijan los ojos en su amo y la esclava observa a su ama, atenta al más mínimo gesto.

DHH

Suplicantes miramos al Señor nuestro Dios, como mira el criado la mano de su amo, como mira la criada la mano de su ama, esperando que él nos tenga compasión.

TLA

1-2 (1b-2) Dios, rey de los cielos, de ti dependemos, como dependen los esclavos de la compasión de sus amos. Dios nuestro, de ti dependemos y esperamos que nos tengas compasión.

123:3 Cap. 123

Reina-Valera 1960

Ten misericordia de nosotros, oh Jehová, ten misericordia de nosotros, Porque estamos muy hastiados de menosprecio.

NTV

Ten misericordia de nosotros, Señor, ten misericordia, porque ya estamos hartos de tanto desprecio.

DHH

Ten compasión de nosotros, Señor; ten compasión de nosotros, pues ya no soportamos sus insultos.

TLA

¡Compadécete de nosotros! ¡Ya estamos cansados de que esos ricos orgullosos nos ofendan y nos desprecien!

123:4 Cap. 123

Reina-Valera 1960

Hastiada está nuestra alma Del escarnio de los que están en holgura, Y del menosprecio de los soberbios.

NTV

Ya estamos más que hartos de las burlas de los orgullosos y del desprecio de los arrogantes.

DHH

¡Demasiado hemos sufrido la burla de los ricos y el desprecio de los orgullosos!

TLA

¡Compadécete de nosotros! ¡Ya estamos cansados de que esos ricos orgullosos nos ofendan y nos desprecien!

124:1 Cap. 124

Reina-Valera 1960

A no haber estado Jehová por nosotros, Diga ahora Israel;

NTV

¿Qué habría ocurrido si el Señor no hubiera estado de nuestro lado? Que todo Israel repita:

DHH

1 (1b) Si el Señor no hubiera estado de nuestra parte —que lo diga ahora Israel—,

TLA

1 (1b) Si Dios no nos hubiera ayudado, ¿qué habría sido de nosotros? ¡Todos en Israel lo sabemos!

124:2 Cap. 124

Reina-Valera 1960

A no haber estado Jehová por nosotros, Cuando se levantaron contra nosotros los hombres,

NTV

¿Qué habría ocurrido si el Señor no hubiera estado de nuestro lado cuando nos atacaron?

DHH

si el Señor no hubiera estado de nuestra parte cuando los hombres se levantaron para atacarnos,

TLA

Si Dios no nos hubiera ayudado cuando nos atacaba todo el mundo,

124:3 Cap. 124

Reina-Valera 1960

Vivos nos habrían tragado entonces, Cuando se encendió su furor contra nosotros.

NTV

Nos habrían tragado vivos en el ardor de su enojo.

DHH

nos habrían tragado vivos al encenderse su furor contra nosotros.

TLA

nos habrían matado a todos, pues nuestros enemigos estaban muy enojados con nosotros.

124:4 Cap. 124

Reina-Valera 1960

Entonces nos habrían inundado las aguas; Sobre nuestra alma hubiera pasado el torrente;

NTV

Las aguas nos habrían envuelto; un torrente nos habría inundado.

DHH

Entonces las aguas nos habrían arrastrado; ¡un río habría pasado sobre nosotros!

TLA

Habrían acabado con nosotros como aguas desbordadas que arrasan con todo a su paso,

124:5 Cap. 124

Reina-Valera 1960

Hubieran entonces pasado sobre nuestra alma las aguas impetuosas.

NTV

Así es, las impetuosas aguas de su furia nos habrían ahogado hasta la vida misma.

DHH

¡Entonces las aguas turbulentas habrían pasado sobre nosotros!

TLA

como aguas turbulentas que todo lo destruyen.

124:6 Cap. 124

Reina-Valera 1960

Bendito sea Jehová, Que no nos dio por presa a los dientes de ellos.

NTV

¡Alaben al Señor, quien no permitió que nos despedazaran con sus dientes!

DHH

¡Bendito sea el Señor, que no dejó que nos despedazaran con sus dientes!

TLA

¡Alabemos a Dios, que no dejó que esos malvados nos despedazaran con sus dientes!

124:7 Cap. 124

Reina-Valera 1960

Nuestra alma escapó cual ave del lazo de los cazadores; Se rompió el lazo, y escapamos nosotros.

NTV

Escapamos como un pájaro de la trampa del cazador; ¡la trampa se rompió y somos libres!

DHH

Nos hemos escapado de la trampa como un ave que escapa del cazador; la trampa se rompió, y nosotros escapamos.

TLA

¡La trampa está hecha pedazos! ¡Hemos logrado escapar, como los pájaros!

124:8 Cap. 124

Reina-Valera 1960

Nuestro socorro está en el nombre de Jehová, Que hizo el cielo y la tierra.

NTV

Nuestra ayuda viene del Señor, quien hizo el cielo y la tierra.

DHH

La ayuda nos viene del Señor, creador del cielo y de la tierra.

TLA

¡El creador de cielo y tierra nos ayudó a escapar!

125:1 Cap. 125

Reina-Valera 1960

Los que confían en Jehová son como el monte de Sion, Que no se mueve, sino que permanece para siempre.

NTV

Los que confían en el Señor están seguros como el monte Sion; no serán vencidos, sino que permanecerán para siempre.

DHH

1 (1b) Los que confían en el Señor son inconmovibles; igual que el monte Sión, permanecen para siempre.

TLA

1 (1b) Los que confían en Dios son como el monte Sión, que nadie puede moverlo. ¡Permanecerán para siempre!

125:2 Cap. 125

Reina-Valera 1960

Como Jerusalén tiene montes alrededor de ella, Así Jehová está alrededor de su pueblo Desde ahora y para siempre.

NTV

Así como las montañas rodean a Jerusalén, así rodea el Señor a su pueblo, ahora y siempre.

DHH

Así como los montes rodean a Jerusalén, el Señor rodea a su pueblo ahora y siempre.

TLA

Las montañas protegen a Jerusalén, y Dios protege a Israel ahora y siempre.

125:3 Cap. 125

Reina-Valera 1960

Porque no reposará la vara de la impiedad sobre la heredad de los justos; No sea que extiendan los justos sus manos a la iniquidad.

NTV

Los perversos no gobernarán la tierra de los justos, porque entonces los justos podrían ser tentados a hacer el mal.

DHH

El mal gobierno no siempre dominará en la tierra que Dios ha dado a su pueblo, no sea que su pueblo comience a practicar la maldad.

TLA

No siempre los malvados reinarán sobre el pueblo de Dios, para que la gente buena no practique la maldad.

125:4 Cap. 125

Reina-Valera 1960

Haz bien, oh Jehová, a los buenos, Y a los que son rectos en su corazón.

NTV

Oh Señor, haz bien a los que son buenos, a los que tienen el corazón en armonía contigo.

DHH

Señor, haz bien a los hombres buenos, a los hombres de corazón sincero;

TLA

Dios mío, trata bien a la gente de buen corazón pero deja que sean destruidos, junto con los malhechores, los que prefieren hacer lo malo. ¡Que haya paz en Israel!

125:5 Cap. 125

Reina-Valera 1960

Mas a los que se apartan tras sus perversidades, Jehová los llevará con los que hacen iniquidad; Paz sea sobre Israel.

NTV

Pero expulsa a los que recurren a caminos torcidos, oh Señor; llévatelos junto con aquellos que hacen el mal. ¡Que Israel tenga paz!

DHH

pero a los que van por mal camino hazlos correr la suerte de los malhechores. ¡Que haya paz en Israel!

TLA

Dios mío, trata bien a la gente de buen corazón pero deja que sean destruidos, junto con los malhechores, los que prefieren hacer lo malo. ¡Que haya paz en Israel!

126:1 Cap. 126

Reina-Valera 1960

Cuando Jehová hiciere volver la cautividad de Sion, Seremos como los que sueñan.

NTV

Cuando el Señor trajo a los desterrados de regreso a Jerusalén, ¡fue como un sueño!

DHH

1 (1b) Cuando el Señor cambió la suerte de Sión, nos pareció que estábamos soñando.

TLA

1 (1b) Cuando Dios nos hizo volver de Babilonia a Jerusalén, creíamos estar soñando.

126:2 Cap. 126

Reina-Valera 1960

Entonces nuestra boca se llenará de risa, Y nuestra lengua de alabanza; Entonces dirán entre las naciones: Grandes cosas ha hecho Jehová con estos.

NTV

Nos llenamos de risa y cantamos de alegría. Y las otras naciones dijeron: «Cuántas maravillas ha hecho el Señor por ellos».

DHH

Entonces nuestra boca y nuestros labios se llenaron de risas y gritos de alegría; entonces los paganos decían: «¡El Señor ha hecho grandes cosas por ellos!»

TLA

De los labios nos brotaban risas y cánticos alegres. Hasta decían las demás naciones: «Realmente es maravilloso lo que Dios ha hecho por ellos».

126:3 Cap. 126

Reina-Valera 1960

Grandes cosas ha hecho Jehová con nosotros; Estaremos alegres.

NTV

¡Así es, el Señor ha hecho maravillas por nosotros! ¡Qué alegría!

DHH

Sí, el Señor había hecho grandes cosas por nosotros, y estábamos alegres.

TLA

¡Lo que Dios hizo por nosotros fue realmente maravilloso, y nos llenó de alegría!

126:4 Cap. 126

Reina-Valera 1960

Haz volver nuestra cautividad, oh Jehová, Como los arroyos del Neguev.

NTV

Restaura nuestro bienestar, Señor, como los arroyos renuevan el desierto.

DHH

¡Señor, haz que cambie de nuevo nuestra suerte, como cambia el desierto con las lluvias!

TLA

Dios, devuélvenos el bienestar, como le devuelves al desierto sus arroyos.

126:5 Cap. 126

Reina-Valera 1960

Los que sembraron con lágrimas, con regocijo segarán.

NTV

Los que siembran con lágrimas cosecharán con gritos de alegría.

DHH

Los que siembran con lágrimas, cosecharán con gritos de alegría.

TLA

Las lágrimas que derramamos cuando sembramos la semilla se volverán cantos de alegría cuando cosechemos el trigo.

126:6 Cap. 126

Reina-Valera 1960

Irá andando y llorando el que lleva la preciosa semilla; Mas volverá a venir con regocijo, trayendo sus gavillas.

NTV

Lloran al ir sembrando sus semillas, pero regresan cantando cuando traen la cosecha.

DHH

Aunque lloren mientras llevan el saco de semilla, volverán cantando de alegría, con manojos de trigo entre los brazos.

TLA

Las lágrimas que derramamos cuando sembramos la semilla se volverán cantos de alegría cuando cosechemos el trigo.

127:1 Cap. 127

Reina-Valera 1960

Si Jehová no edificare la casa, En vano trabajan los que la edifican; Si Jehová no guardare la ciudad, En vano vela la guardia.

NTV

Si el Señor no construye la casa, el trabajo de los constructores es una pérdida de tiempo. Si el Señor no protege la ciudad, protegerla con guardias no sirve para nada.

DHH

1 (1b) Si el Señor no construye la casa, de nada sirve que trabajen los constructores; si el Señor no protege la ciudad, de nada sirve que vigilen los centinelas.

TLA

1 (1b) Si Dios no construye la casa, de nada sirve que se esfuercen los constructores. Si Dios no vigila la ciudad, de nada sirve que se desvelen los vigilantes.

127:2 Cap. 127

Reina-Valera 1960

Por demás es que os levantéis de madrugada, y vayáis tarde a reposar, Y que comáis pan de dolores; Pues que a su amado dará Dios el sueño.

NTV

Es inútil que te esfuerces tanto, desde temprano en la mañana hasta tarde en la noche, y te preocupes por conseguir alimento; porque Dios da descanso a sus amados.

DHH

De nada sirve trabajar de sol a sol y comer un pan ganado con dolor, cuando Dios lo da a sus amigos mientras duermen.,

TLA

De nada sirve que ustedes se levanten muy temprano, ni que se acuesten muy tarde, ni que trabajen muy duro para ganarse el pan; cuando Dios quiere a alguien, le da un sueño tranquilo.

127:3 Cap. 127

Reina-Valera 1960

He aquí, herencia de Jehová son los hijos; Cosa de estima el fruto del vientre.

NTV

Los hijos son un regalo del Señor; son una recompensa de su parte.

DHH

Los hijos que nos nacen son ricas bendiciones del Señor.

TLA

Los hijos que tenemos son un regalo de Dios. Los hijos que nos nacen son nuestra recompensa.

127:4 Cap. 127

Reina-Valera 1960

Como saetas en mano del valiente, Así son los hijos habidos en la juventud.

NTV

Los hijos que le nacen a un hombre joven son como flechas en manos de un guerrero.

DHH

Los hijos que nos nacen en la juventud son como flechas en manos de un guerrero.

TLA

Los hijos que nos nacen cuando aún somos jóvenes, hacen que nos sintamos seguros, como guerreros bien armados.

127:5 Cap. 127

Reina-Valera 1960

Bienaventurado el hombre que llenó su aljaba de ellos; No será avergonzado Cuando hablare con los enemigos en la puerta.

NTV

¡Qué feliz es el hombre que tiene su aljaba llena de ellos! No pasará vergüenza cuando enfrente a sus acusadores en las puertas de la ciudad.

DHH

¡Feliz el hombre que tiene muchas flechas como esas! No será avergonzado por sus enemigos cuando se defienda de ellos ante los jueces.

TLA

Quien tiene muchos hijos, bien puede decir que Dios lo ha bendecido. No tendrá de qué avergonzarse cuando se defienda en público delante de sus enemigos.

128:1 Cap. 128

Reina-Valera 1960

Bienaventurado todo aquel que teme a Jehová, Que anda en sus caminos.

NTV

¡Qué feliz es el que teme al Señor, todo el que sigue sus caminos!

DHH

1 (1b) Feliz tú, que honras al Señor y le eres obediente.

TLA

1 (1b) ¡Dios bendice a todos los que lo obedecen y siguen sus enseñanzas!

128:2 Cap. 128

Reina-Valera 1960

Cuando comieres el trabajo de tus manos, Bienaventurado serás, y te irá bien.

NTV

Gozarás del fruto de tu trabajo; ¡qué feliz y próspero serás!

DHH

Comerás del fruto de tu trabajo, serás feliz y te irá bien.

TLA

Si tú eres uno de ellos, Dios te bendecirá mucho. En el seno de tu hogar comerás y disfrutarás de lo que ganes con tu trabajo. Tu esposa tendrá muchos hijos. ¡Parecerá un racimo de uvas! Nunca en tu mesa faltará comida, y tus hijos crecerán fuertes como los olivos.

128:3 Cap. 128

Reina-Valera 1960

Tu mujer será como vid que lleva fruto a los lados de tu casa; Tus hijos como plantas de olivo alrededor de tu mesa.

NTV

Tu esposa será como una vid fructífera, floreciente en el hogar. Tus hijos serán como vigorosos retoños de olivo alrededor de tu mesa.

DHH

En la intimidad de tu hogar, tu mujer será como una vid cargada de uvas; tus hijos, alrededor de tu mesa, serán como retoños de olivo.

TLA

Si tú eres uno de ellos, Dios te bendecirá mucho. En el seno de tu hogar comerás y disfrutarás de lo que ganes con tu trabajo. Tu esposa tendrá muchos hijos. ¡Parecerá un racimo de uvas! Nunca en tu mesa faltará comida, y tus hijos crecerán fuertes como los olivos.

128:4 Cap. 128

Reina-Valera 1960

He aquí que así será bendecido el hombre Que teme a Jehová.

NTV

Esa es la bendición del Señor para los que le temen.

DHH

Así bendecirá el Señor al hombre que lo honra.

TLA

¡Así es como Dios bendice a todos los que lo obedecen!

128:5 Cap. 128

Reina-Valera 1960

Bendígate Jehová desde Sion, Y veas el bien de Jerusalén todos los días de tu vida,

NTV

Que el Señor te bendiga continuamente desde Sion; que veas prosperar a Jerusalén durante toda tu vida.

DHH

¡Que el Señor te bendiga desde el monte Sión! ¡Que veas el bienestar de Jerusalén todos los días de tu vida!

TLA

¡Que Dios te bendiga desde su templo en el monte Sión! ¡Que veas prosperar a Jerusalén todos los días de tu vida!

128:6 Cap. 128

Reina-Valera 1960

Y veas a los hijos de tus hijos. Paz sea sobre Israel.

NTV

Que vivas para disfrutar de tus nietos. ¡Que Israel tenga paz!

DHH

¡Que llegues a ver a tus nietos! ¡Que haya paz en Israel!

TLA

¡Que Dios te deje ver crecer a tus hijos y a tus nietos! ¡Que haya paz en Israel!

129:1 Cap. 129

Reina-Valera 1960

Mucho me han angustiado desde mi juventud, Puede decir ahora Israel;

NTV

Desde mi temprana juventud, mis enemigos me han perseguido. Que todo Israel repita:

DHH

1 (1b) Por muchas angustias he pasado desde mi juventud —que lo diga ahora Israel—,

TLA

1 (1b) Dejemos que nuestra gente nos hable de las angustias que ha pasado desde su juventud:

129:2 Cap. 129

Reina-Valera 1960

Mucho me han angustiado desde mi juventud; Mas no prevalecieron contra mí.

NTV

Desde mi temprana juventud, mis enemigos me han perseguido, pero nunca me derrotaron.

DHH

por muchas angustias he pasado desde mi juventud, pero no han podido conmigo.

TLA

«Hemos pasado muchas angustias desde nuestra juventud, pero no han podido vencernos.

129:3 Cap. 129

Reina-Valera 1960

Sobre mis espaldas araron los aradores; Hicieron largos surcos.

NTV

Tengo la espalda cubierta de heridas, como si un agricultor hubiera arado largos surcos.

DHH

Me han herido la espalda con azotes, y me han abierto grandes surcos,

TLA

El enemigo nos hirió la espalda; ¡nos hizo profundas heridas, como quien abre surcos con un arado!

129:4 Cap. 129

Reina-Valera 1960

Jehová es justo; Cortó las coyundas de los impíos.

NTV

Pero el Señor es bueno; cortó las cuerdas con que me ataban los impíos.

DHH

pero el Señor, que es justo, me ha librado del dominio de los malvados.

TLA

Pero Dios es justo y nos libró de los malvados».

129:5 Cap. 129

Reina-Valera 1960

Serán avergonzados y vueltos atrás Todos los que aborrecen a Sion.

NTV

Que todos los que odian a Jerusalén retrocedan en vergonzosa derrota.

DHH

¡Que sean avergonzados y huyan los enemigos de Sión!

TLA

¡Que sean derrotados y puestos en vergüenza todos los que odian a Jerusalén!

129:6 Cap. 129

Reina-Valera 1960

Serán como la hierba de los tejados, Que se seca antes que crezca;

NTV

Que sean tan inútiles como la hierba que crece en un techo, que se pone amarilla a la mitad de su desarrollo,

DHH

¡Que sean como la hierba que crece en los tejados, que antes de arrancarla se marchita!

TLA

¡Que se marchiten como la hierba que crece en el techo de la casa!

129:7 Cap. 129

Reina-Valera 1960

De la cual no llenó el segador su mano, Ni sus brazos el que hace gavillas.

NTV

que es ignorada por el cosechador y despreciada por el que hace los manojos.

DHH

Hierba que nunca llena las manos del que cosecha el trigo y lo ata en manojos;

TLA

Esa gente es como la hierba, de la que no se ocupan ni los que la cortan ni los que la recogen.

129:8 Cap. 129

Reina-Valera 1960

Ni dijeron los que pasaban: Bendición de Jehová sea sobre vosotros; Os bendecimos en el nombre de Jehová.

NTV

Y que los que pasan por allí se nieguen a darles esta bendición: «El Señor los bendiga; los bendecimos en el nombre del Señor».

DHH

hierba de la que nadie que pase dirá: «¡El Señor los ha bendecido!» Nosotros los bendecimos a ustedes en el nombre del Señor.

TLA

Cuando pasan, nadie los saluda; y si saludan, nadie les contesta.

130:1 Cap. 130

Reina-Valera 1960

De lo profundo, oh Jehová, a ti clamo.

NTV

Desde lo profundo de mi desesperación, oh Señor, clamo por tu ayuda.

DHH

1 (1b) Desde el fondo del abismo clamo a ti, Señor:

TLA

1 (1b) Dios mío, yo te llamo pues estoy muy angustiado.

130:2 Cap. 130

Reina-Valera 1960

Señor, oye mi voz; Estén atentos tus oídos A la voz de mi súplica.

NTV

Escucha mi clamor, oh Señor. Presta atención a mi oración.

DHH

¡Escucha, Señor, mi voz!, ¡atiendan tus oídos mi grito suplicante!

TLA

¡Escúchame, Dios mío! ¡Presta oído a mis gritos que te piden compasión!

130:3 Cap. 130

Reina-Valera 1960

JAH, si mirares a los pecados, ¿Quién, oh Señor, podrá mantenerse?

NTV

Señor, si llevaras un registro de nuestros pecados, ¿quién, oh Señor, podría sobrevivir?

DHH

Señor, Señor, si tuvieras en cuenta la maldad, ¿quién podría mantenerse en pie?

TLA

Si tomaras en cuenta todos nuestros pecados, nadie podría presentarse ante ti.

130:4 Cap. 130

Reina-Valera 1960

Pero en ti hay perdón, Para que seas reverenciado.

NTV

Pero tú ofreces perdón, para que aprendamos a temerte.

DHH

Pero en ti encontramos perdón, para que te honremos.

TLA

Pero tú nos perdonas. ¡Por eso mereces nuestra adoración!

130:5 Cap. 130

Reina-Valera 1960

Esperé yo a Jehová, esperó mi alma; En su palabra he esperado.

NTV

Yo cuento con el Señor; sí, cuento con él. En su palabra he puesto mi esperanza.

DHH

Con toda mi alma espero al Señor, y confío en su palabra.

TLA

En Dios he puesto mi esperanza; con toda el alma confío en él, pues confío en sus promesas.

130:6 Cap. 130

Reina-Valera 1960

Mi alma espera a Jehová Más que los centinelas a la mañana, Más que los vigilantes a la mañana.

NTV

Anhelo al Señor más que los centinelas el amanecer, sí, más de lo que los centinelas anhelan el amanecer.

DHH

Yo espero al Señor más que los centinelas a la mañana. Así como los centinelas esperan a la mañana,

TLA

Con ansias espero a Dios; ¡con más ansias lo espero que los vigilantes a la mañana! Los vigilantes esperan que llegue la mañana,

130:7 Cap. 130

Reina-Valera 1960

Espere Israel a Jehová, Porque en Jehová hay misericordia, Y abundante redención con él;

NTV

Oh Israel, espera en el Señor, porque en el Señor hay amor inagotable; su redención sobreabunda.

DHH

espera tú, Israel, al Señor, pues en él hay amor y completa libertad.

TLA

y tú, Israel, esperas la llegada de Dios porque él nos ama y nos da plena libertad.

130:8 Cap. 130

Reina-Valera 1960

Y él redimirá a Israel De todos sus pecados.

NTV

Él mismo redimirá a Israel de toda clase de pecado.

DHH

¡Él librará a Israel de toda su maldad!

TLA

¡Dios salvará a Israel de todos sus pecados!

131:1 Cap. 131

Reina-Valera 1960

Jehová, no se ha envanecido mi corazón, ni mis ojos se enaltecieron; Ni anduve en grandezas, Ni en cosas demasiado sublimes para mí.

NTV

Señor, mi corazón no es orgulloso; mis ojos no son altivos. No me intereso en cuestiones demasiado grandes o impresionantes que no puedo asimilar.

DHH

1 (1b) Señor, no es orgulloso mi corazón, ni son altaneros mis ojos, ni voy tras cosas grandes y extraordinarias que están fuera de mi alcance.

TLA

1 (1b) Dios mío, yo no me creo más que nadie, ni miro a nadie con desprecio; no hago alardes de grandeza, ni pretendo hacer grandes maravillas, pues no podría llevarlas a cabo.

131:2 Cap. 131

Reina-Valera 1960

En verdad que me he comportado y he acallado mi alma Como un niño destetado de su madre; Como un niño destetado está mi alma.

NTV

En cambio, me he calmado y aquietado, como un niño destetado que ya no llora por la leche de su madre. Sí, tal como un niño destetado es mi alma en mi interior.

DHH

Al contrario, estoy callado y tranquilo, como un niño recién amamantado que está en brazos de su madre. ¡Soy como un niño recién amamantado!

TLA

Más bien, me he calmado; me he tranquilizado como se tranquiliza un niño cuando su madre le da el pecho. ¡Estoy tranquilo como un niño después de haber tomado el pecho!

131:3 Cap. 131

Reina-Valera 1960

Espera, oh Israel, en Jehová, Desde ahora y para siempre.

NTV

Oh Israel, pon tu esperanza en el Señor, ahora y siempre.

DHH

Israel, espera en el Señor ahora y siempre.

TLA

Israel, ¡pon tu esperanza en Dios ahora y siempre!

132:1 Cap. 132

Reina-Valera 1960

Acuérdate, oh Jehová, de David, Y de toda su aflicción;

NTV

Señor, acuérdate de David y de todo lo que sufrió.

DHH

1 (1b) Acuérdate, Señor, de David y de todas sus aflicciones;

TLA

1-2 (1b-2) Dios poderoso de Israel acuérdate de David y de sus sufrimientos; recuerda lo que él te prometió:

132:2 Cap. 132

Reina-Valera 1960

De cómo juró a Jehová, Y prometió al Fuerte de Jacob:

NTV

Le hizo una promesa solemne al Señor; le juró al Poderoso de Israel:

DHH

acuérdate del firme juramento, que te hizo a ti, el Poderoso de Jacob:

TLA

1-2 (1b-2) Dios poderoso de Israel acuérdate de David y de sus sufrimientos; recuerda lo que él te prometió:

132:3 Cap. 132

Reina-Valera 1960

No entraré en la morada de mi casa, Ni subiré sobre el lecho de mi estrado;

NTV

«No iré a mi hogar ni me permitiré descansar;

DHH

«No me pondré bajo techo ni me acostaré a descansar,

TLA

«Dios poderoso de Israel, no pondré un pie en mi casa, ni me daré un momento de descanso; no dormiré un solo instante, y ni siquiera cerraré los ojos, mientras no encuentre un lugar donde construir tu templo».

132:4 Cap. 132

Reina-Valera 1960

No daré sueño a mis ojos, Ni a mis párpados adormecimiento,

NTV

no dejaré que mis ojos duerman ni cerraré los párpados adormecidos

DHH

no cerraré los ojos ni dormiré un solo instante,

TLA

«Dios poderoso de Israel, no pondré un pie en mi casa, ni me daré un momento de descanso; no dormiré un solo instante, y ni siquiera cerraré los ojos, mientras no encuentre un lugar donde construir tu templo».

132:5 Cap. 132

Reina-Valera 1960

Hasta que halle lugar para Jehová, Morada para el Fuerte de Jacob.

NTV

hasta que encuentre un lugar donde construir una casa para el Señor, un santuario para el Poderoso de Israel».

DHH

mientras no encuentre casa para el Señor, el Poderoso de Jacob.»

TLA

«Dios poderoso de Israel, no pondré un pie en mi casa, ni me daré un momento de descanso; no dormiré un solo instante, y ni siquiera cerraré los ojos, mientras no encuentre un lugar donde construir tu templo».

132:6 Cap. 132

Reina-Valera 1960

He aquí en Efrata lo oímos; Lo hallamos en los campos del bosque.

NTV

Oímos que el arca estaba en Efrata; luego la encontramos en los campos distantes de Jaar.

DHH

En Efrata oímos hablar del arca de la alianza, y la encontramos en los campos de Jáar.

TLA

Cuando estábamos en Efrata oímos hablar del cofre del pacto, y finalmente lo hallamos en la ciudad de Quiriat-jearim.

132:7 Cap. 132

Reina-Valera 1960

Entraremos en su tabernáculo; Nos postraremos ante el estrado de sus pies.

NTV

Vayamos al santuario del Señor; adoremos al pie de su trono.

DHH

¡Vayamos al santuario del Señor! ¡Arrodillémonos ante el estrado de sus pies!

TLA

Entonces dijimos: «¡Vayamos al templo de Dios! ¡Arrodillémonos ante su presencia!»

132:8 Cap. 132

Reina-Valera 1960

Levántate, oh Jehová, al lugar de tu reposo, Tú y el arca de tu poder.

NTV

Levántate, oh Señor, y entra en tu lugar de descanso, junto con el arca, símbolo de tu poder.

DHH

Levántate, Señor, con tu arca poderosa, y ven al monte donde has de descansar.

TLA

Dios mío, ¡ven con el cofre de tu pacto, que es símbolo de tu poder, al templo donde vivirás para siempre!

132:9 Cap. 132

Reina-Valera 1960

Tus sacerdotes se vistan de justicia, Y se regocijen tus santos.

NTV

Que tus sacerdotes se vistan de santidad; que tus leales servidores canten de alegría.

DHH

Que tus sacerdotes se revistan de justicia; que tus fieles griten de alegría.

TLA

Tus sacerdotes se vestirán con propiedad, y tu pueblo cantará con alegría.

132:10 Cap. 132

Reina-Valera 1960

Por amor de David tu siervo No vuelvas de tu ungido el rostro.

NTV

Por amor a tu siervo David, no rechaces al rey que has ungido.

DHH

Por consideración a David, tu siervo, no rechaces al rey que has escogido.

TLA

Dios mío, tú elegiste a David para que fuera nuestro rey; ¡no le niegues tu apoyo! También le hiciste este juramento, y no dejarás de cumplirlo: «Tus descendientes serán reyes; ¡yo los haré reinar!

132:11 Cap. 132

Reina-Valera 1960

En verdad juró Jehová a David, Y no se retractará de ello: De tu descendencia pondré sobre tu trono.

NTV

El Señor le hizo un juramento a David con una promesa que nunca retirará: «Pondré a uno de tus descendientes en tu trono.

DHH

El Señor hizo a David un firme juramento, juramento del que no va a desdecirse:

TLA

Dios mío, tú elegiste a David para que fuera nuestro rey; ¡no le niegues tu apoyo! También le hiciste este juramento, y no dejarás de cumplirlo: «Tus descendientes serán reyes; ¡yo los haré reinar!

132:12 Cap. 132

Reina-Valera 1960

Si tus hijos guardaren mi pacto, Y mi testimonio que yo les enseñaré, Sus hijos también se sentarán sobre tu trono para siempre.

NTV

Si tus descendientes obedecen las condiciones de mi pacto y las leyes que les enseño, entonces tu linaje real continuará por siempre y para siempre».

DHH

«Pondré en tu trono a uno de tus descendientes. Si tus hijos cumplen con mi alianza y con los mandatos que voy a enseñarles, también los hijos de ellos ocuparán tu trono para siempre.»

TLA

Si ellos cumplen con mi pacto y con mis leyes, también serán reyes sus hijos y reinarán en tu lugar para siempre».

132:13 Cap. 132

Reina-Valera 1960

Porque Jehová ha elegido a Sion; La quiso por habitación para sí.

NTV

Pues el Señor ha escogido a Jerusalén; ha querido que sea su hogar.

DHH

¡El Señor ha escogido el monte Sión! ¡Lo ha elegido para vivir allí!

TLA

Tú elegiste a Jerusalén para vivir siempre allí. Dijiste:

132:14 Cap. 132

Reina-Valera 1960

Este es para siempre el lugar de mi reposo; Aquí habitaré, porque la he querido.

NTV

«Este es mi lugar de descanso para siempre —dijo—; viviré aquí porque este es el hogar que he deseado.

DHH

«Este es el monte donde siempre quiero estar; en él viviré, porque así me agradó.

TLA

«Aquí pondré mi templo. Aquí reinaré siempre, porque así lo he decidido.

132:15 Cap. 132

Reina-Valera 1960

Bendeciré abundantemente su provisión; A sus pobres saciaré de pan.

NTV

Bendeciré a esta ciudad y la haré próspera; saciaré a sus pobres con alimento.

DHH

Bendeciré mucho sus alimentos y saciaré el hambre de sus pobres.

TLA

Bendeciré ricamente los alimentos de esta ciudad, y con abundante pan calmaré el hambre de sus pobres.

132:16 Cap. 132

Reina-Valera 1960

Asimismo vestiré de salvación a sus sacerdotes, Y sus santos darán voces de júbilo.

NTV

Vestiré a sus sacerdotes con santidad; sus fieles servidores cantarán de alegría.

DHH

Revestiré de salvación a sus sacerdotes y haré que griten de alegría los que le son fieles.

TLA

Vestiré a sus sacerdotes con ropas de triunfo, y el pueblo cantará con alegría.

132:17 Cap. 132

Reina-Valera 1960

Allí haré retoñar el poder de David; He dispuesto lámpara a mi ungido.

NTV

Aquí aumentaré el poder de David; mi ungido será una luz para mi pueblo.

DHH

Allí haré que renazca el poder de David. Ya he preparado una lámpara para el rey que he escogido.

TLA

Aquí haré que renazca el poder de David, el rey que yo elegí; aquí reinarán para siempre sus descendientes.

132:18 Cap. 132

Reina-Valera 1960

A sus enemigos vestiré de confusión, Mas sobre él florecerá su corona.

NTV

Vestiré de vergüenza a sus enemigos, pero él será un rey glorioso».

DHH

A sus enemigos los llenaré de vergüenza, pero a él lo cubriré de esplendor.»

TLA

Sobre la cabeza de David brillará siempre la corona; sobre la cabeza de sus enemigos brillará la vergüenza».

133:1 Cap. 133

Reina-Valera 1960

¡Mirad cuán bueno y cuán delicioso es Habitar los hermanos juntos en armonía!

NTV

¡Qué maravilloso y agradable es cuando los hermanos conviven en armonía!

DHH

1 (1b) ¡Vean qué bueno y agradable es que los hermanos vivan unidos!

TLA

1 (1b) ¡No hay nada más bello ni más agradable que ver a los hermanos vivir juntos y en armonía!

133:2 Cap. 133

Reina-Valera 1960

Es como el buen óleo sobre la cabeza, El cual desciende sobre la barba, La barba de Aarón, Y baja hasta el borde de sus vestiduras;

NTV

Pues la armonía es tan preciosa como el aceite de la unción que se derramó sobre la cabeza de Aarón, que corrió por su barba hasta llegar al borde de su túnica.

DHH

Es como el buen perfume que corre por la cabeza de los sacerdotes y baja por su barba hasta el cuello de su ropaje.

TLA

Es tan agradable ver esto como oler el buen perfume de los sacerdotes, perfume que corre de la cabeza a los pies.

133:3 Cap. 133

Reina-Valera 1960

Como el rocío de Hermón, Que desciende sobre los montes de Sion; Porque allí envía Jehová bendición, Y vida eterna.

NTV

La armonía es tan refrescante como el rocío del monte Hermón que cae sobre las montañas de Sion. Y allí el Señor ha pronunciado su bendición, incluso la vida eterna.

DHH

Es como el rocío del monte Hermón, que cae sobre los montes de Sión. Allí es donde el Señor envía la bendición de una larga vida.

TLA

Es tan agradable como la lluvia del norte que cae en el monte Hermón y corre a Jerusalén, en el sur. A quienes viven así, Dios los bendice con una larga vida.

134:1 Cap. 134

Reina-Valera 1960

Mirad, bendecid a Jehová, Vosotros todos los siervos de Jehová, Los que en la casa de Jehová estáis por las noches.

NTV

Alaben al Señor, todos ustedes, siervos del Señor, que sirven de noche en la casa del Señor.

DHH

1 (1b) ¡Vamos, siervos del Señor! ¡Bendigan al Señor todos ustedes, que están en su templo por las noches!

TLA

1 (1b) ¡Alaben a Dios todos ustedes, que están a su servicio! ¡Alábenlo también ustedes, los que en su templo le cantan himnos por las noches!

134:2 Cap. 134

Reina-Valera 1960

Alzad vuestras manos al santuario, Y bendecid a Jehová.

NTV

Levanten sus manos hacia el santuario, y alaben al Señor.

DHH

¡Eleven sus manos al santuario y bendigan al Señor!

TLA

¡Levanten las manos para orar! ¡Dirijan la mirada hacia el altar, y alaben a Dios!

134:3 Cap. 134

Reina-Valera 1960

Desde Sion te bendiga Jehová, El cual ha hecho los cielos y la tierra.

NTV

Que el Señor, quien hizo el cielo y la tierra, te bendiga desde Jerusalén.

DHH

¡Que el Señor, creador del cielo y de la tierra, te bendiga desde el monte Sión!

TLA

¡Que Dios, creador del cielo y de la tierra, te bendiga desde su templo!